Capítulo I: Guerra contra los dulces

Sasuke se verá en la cocina, con sus manos por delante de su rostro, apoyados en la superficie de la mesa del sitio, viendo a Sakura ir de aquí para allá en el lugar. Temprano en la mañana, Sakura había aparecido frente a su puerta, con una enorme sonrisa en sus labios una gran bolsa de compras del supermercado.

- Maldición. - Dijo internamente al sospechar lo que la chica planeaba.

Ya había pasado, Sakura más cocina era igual a un desastre inminente. Para empeorar la situación, aquel desastre no se desarrollaía en cualquier sitio, no claro que no. A ella siempre se le ocurría preparar sus menjunjes con intenciones ingeribles en su casa, terminando todo, en un caos. No era muy difícil imaginar quién era la pérdida o en su caso, el chivo expiatorio de la chica, exacto: él lo era. Recordaba la última ocasión en que había sido víctima de ello, bastaba con decir que había sido el idiota más grande en todo el equipo; en aquel momento, Sakura llegó al campo de entrenamiento donde se encontraba él, Kakashi y Naruto, portando en sus manos un tazón con una mezcla de radioactiva viviente.

- ¡Miren, lo acabo de preparar para todos! - Había expresado aquella vez, con una sonrisa tan radiante, la cual por cierto, el dejo idiotizado por unos segundos. Tanto Kakashi como Naruto habían estado estáticos en sus sitios.

- Oh, oh

Murmuro Naruto con sus ojos casi saliendo de sus cuencas, ¡rayos! había sido tan obvia la reacción del rubio, que tenía que pensar mejor, meditar, adivinar lo que pasaría y huir como sin la vida dependiente de ella, que a decir verdad: así lo era.

- ¿Oh ... oh ...? - Le interrogó Sakura de manera tétrica, sabiendo perfectamente qué se tienen de un insulto a sus habilidades culinarias. Naruto sonrió nervioso al notarlo.

- ¿Sabes que Sakura? Creo que Hinata me está llamando, ¡mentalmente!

Chillo esa ocasión el rubio, para huir del sitio como alma que lleva el diablo. La gran vena que se encontraba en la frente de la pelirrosa se acentuó tanto, que él empezó a sospechar que no pasaría nada bueno con su persona en consecuencia, no sabía por que lo intuía, pero su instinto nunca fallaba. No tenía idea entonces, porque no hizo caso a ese llamado de supervivencia: quizás porque la quería demasiado hasta rayar la autodestrucción por ella.

— Kakashi sensei…

Había murmurado la chica volteando su rostro hacia el lugar donde se suponía que se encontraba Kakashi, pero este no estaba. Para entonces Sasuke empezó a retroceder poco a poco, con su corazonada intensificándose, algo no estaba bien, lo sabía. Naruto se había dado a la fuga, y si Naruto, siendo el idiota que es; huía de tal situación: quería decir que era algo muy malo.

— Sasuke.

Llamo la chica ahora hacia él, trago grueso: se había enterado del peligro muy tarde. Después de eso, casi muere por una intoxicación debido a la comida que la chica le hizo ingerir. A pesar de todo, recordó agradecer sobre el hecho de que ella fuese medico: la atención médica había sido muy placentera, se dijo con una sonrisa traviesa.

Ahora la veía ir y venir de aquí para allá alrededor de su cocina. Comenzó a maquinar un plan perfecto para no ingerir lo que sea que estuviera cociendo, no tenía el que ni el cómo saldría de aquel predicamento, pero debería buscarlo cuanto antes. Si bien, disfruto la recuperación a cierta medida, pero podría pasar por eso de nuevo sin necesidad del dolor: un jueguito no hacía mal de vez en cuando.

— Sakura, ¿qué cocinas? — Sakura detuvo lo que hacía y le observó con una ceja elevada. — Un chocolate especial para ti Sasuke. — Sasuke la observo con un gesto, que haría reír a cualquiera, cocina mal y encima lo hará comer algo dulce, refunfuño interiormente.

— Sakura, ¿por qué precisamente tienes que cocinar dulces cuando puedes cocinar algo mejor, no sé, como algo con tomate?

Y de paso aprender a cocinar, agrego mentalmente, mientras su gesto se retorcía en un esfuerzo de no mostrar el shock que sufría al ver como Sakura agregaba algo que parecía ser una cola de lagartija a la mezcla. Su rostro siguió imperturbable, pero su estomago se revolvió salvajemente del asco al pensar el tener que ingerir eso.

— ¿Cómo que por que?, hoy es San Valentín. — Sasuke sintió una aire frio correr por su espalda, ¡Oh no!, exclamo su mente con pavor al no recordarlo. — ¿No abras olvidado que prometiste llevarme a una cita por el día de san Valentín Sasuke?

Interrogo con ojos entrecerrados, observándolo con sospecha. ¡Maldita sea, claro que lo había olvidado!, tranquilo Uchiha. — Comenzó a decir su conciencia. — Si se enoja no te hará comer cosas revividas como lo que hay en la cacerola, tendrás huesos rotos, pero tu tracto digestivo estará intacto: eso no le había ayudado para nada.

— Mmm, claro que no lo olvide. — Respondió bajo una clara mentira, solo debía pensar con prisa a donde la llevaría: tendría tiempo para hacerlo.

— Eso me alegra, temía que lo hayas olvidado. — Porque te mataría, se dijo la chica. — Ahora, antes de ir a la cita, es hora de comer el chocolate que preparé. — Aviso la chica mostrando el chocolate verde, ¡un jodido chocolate verde!, exclamo su mente al ver la cosa rara en el plato.

— No me gustan los dulces y lo sabes.

Sakura lo observo con un tic en su ceja, — brillante idiota, ahora te partirá los huesos, ¡te quedas solo! — sintió como una puerta mental se cerraba: su conciencia se había ido dejándolo solo.

— Pero Sasuke, no pruebas los dulces desde los 5 años, ¿qué sabes tú, si tus gustos cambian?

No le dijo "Sasuke" con ternura, Uchiha alerta: ya estaba molesta. Miro el chocolate verde en el sitio donde se encontraba el plato, sobre la mesa, frente a él: por alguna razón sintió que el maldito dulce reía macabramente.

— Mis gustos no han cambiado. — Fue lo único que pudo contestar. La mirada de Sakura se volvió sombría, una gota de sudor bajo por su sien, ¡mierda!, maldijo su mala suerte.

— Te comerás esto aunque deba metértelo por donde la luz del sol no llega Sasuke, no lo cocine con todo mi amor para que lo rechaces. — Los bellos de su nuca se erizaron: estaba jodido.

5 minutos después.

Se encontraba Sasuke al pie del inodoro, vomitando todo lo que podía haber en su estomago desde hace dos semanas atrás, si, lo adivinaron: había comido el puto chocolate verde.

— Anda Sasuke, perdóname, no sabía que estaba tan incomestible.

Le dijo su novia, luego de ella también probar el chocolate al verlo correr al baño: verifico hasta entonces el maldito sabor del chocolate. Sakura se encontraba a su lado, frotaba su espalda con mirada culpable al hacerlo comer semejante barbaridad, — ¡pero si a simple vista se veía incomestible, debiste hacerla enojar! —, gruñó su conciencia. Bufó molesto, se estaba volviendo loco o el chocolate subió a su cerebro matándolo.

— Odio los dulces. — Murmuro con todo el asco del mundo, sí: definitivamente los odiaría el resto de su vida.

Esto será un conjunto de historias pequeñas Drables. Espero y les guste, recuerden comentar si fue de su agrado. Gracias por leer. No olviden que pueden comentar en el sitio sin estar registrados en la página.

Una cosa a aclarar, el comportamiento de Sakura está arraigado al humor, por lo que no se puede entrenar por su comportamiento: ya lo han hecho en otros sitios, sin pensar que es un OCC auxiliar para el humor.

Espero y les guste, gracias y si les logro sacar una sonrisa, mi trabajo está hecho.