Nunca decidió que aceptar la propuesta de su mejor amigo traería tan grandes desgracias en su vida. No poseía tiempo para relajarse, no podía vagabundear como de costumbre. Miró tras la ventana, el cielo azul sin un rastro de nubes, un día como ese, tenía bajo la sombra de un árbol relajante, se quejo internamente, en vez de eso: se vio tras tras un escritorio firmando montañas de papeles.
- ¡Kakashi!
El grito que escucho al fondo del despacho hizo que cada una de sus terminaciones nerviosas de alterar aún más (si es que se podría). Cada vez que escuchaba esa chillona, detestable, insoportable, ruidosa, fastidiosa voz. No comprendería como podrían existir tantos sinónimos para describir una sola persona (una que desea enviar vía exprés al lugar más lejano de la aldea). Si señoras y señores: se trata de…
- ¡Kakashi, hay más papeles que firmar!
Shizune, Shizune Kato, la misma, sensata, práctica, racional, ¡que rayos, sin críticas nada de eso en ella !, chillona, exigente, mal humorada, cacareando día y noche en la terminación de las grandes montañas de papeles sobre su escritorio. Tan atrevida que le llego a arrebatar su querido libro "icha icha tactics" de sus manos (omitimos que esto sucedió porque desapareció una semana para leer el bendito libro una y otra vez olvidando su trabajo). Sí que extrañaba su libro.
- Aquí tienes, y espero que lo termina antes de la tarde.
Exigió Shizune, colocando una montaña más de papeles sobre el escritorio. Kakashi específicamente su alma huir de su cuerpo: hoy no dormiría. Después de horas de trabajo (entiéndase como 45 minutos), Kakashi declina su que hacer. Habíamos logrado descubrir donde había ocultado Shizune su amado libro. Ahora lo mantenía entre sus manos, sano y salvo.
- ¡Kakashi!
Trató de evitar en pensar que al parecer, la ogra había descubierto sobre su fuga: pero no lo encontraría. Estaba sobre el tejado de la oficina del Hokage: en sus propias narraciones. Jamás se le ocurría buscar ahí.
- ¡Kakashi sempai !, ¿qué hace ahí arriba?
Quedo estático en su sitio. Desde su lugar podrían tener acceso a las calles de la aldea y al parecer lo que tienen que observar también desde la calle. Asomó su cabeza con sigilo, topándose con dos cosas, una: Sai saludarlo desde la calle con una de sus típicas sonrisas, dos: una Shizune asomada por la ventana observándolo como perro rabioso: casi se hace en sus pantalones al verla.
- ¿Qué hace aquí Kakashi sensei?
El estrepitoso grito que debería sonar a preguntar, hizo que se asustara y diera un pequeño salto de sorpresa. Volteo su rostro tras él, mirando a Naruto de cuclillas a su lado, observándolo con curiosidad, fue entonces lo que no es una cosa: lo que observaba mientras caía al suelo. Cuando se percato, ya estaba en la calzada con los huesos rotos y casi inconsciente.
- ¿Cómo se hace hacer lo que hiciste con el trabajo que tienes ?, ¡ahora el trabajo se atrasara más Kakashi, eso es doble trabajo para mí!
Bla, bla, bla, ra lo único que escuchó Kakashi desde su camilla, totalmente concentrado en la lectura de su libro. Después de su caída lo habían trasladado hacia el hospital, donde Sakura le atendió con gran eficiencia, no era tan malo, dijo: podría estar vago y leer su libro mientras se recuperaba.
- ¡Oh si, esto es vida! - Celebro Kakashi con alegría, sin captar que Shizune lo había escuchado.
- ¡Presta atención a lo que digo! - Gruñó la chica, tomando el librito de entre las manos de Kakashi y lanzándolo por la ventana. Kakashi abrió sus ojos al ver el objeto caer por la ventana, estiro su brazo de manera temblorosa.
- ¡No!
El grito fue tan fuerte que toda la aldea lo escucho. Bueno, parecía que no sería tan genial: definitivamente odiaría a Obito por metro en esta situación ya Tsunade por dejarle semejante arpía.
Hola. Ok, aún me sigo riendo por lo de pilinga Arya de Kinomoto. Enserio que me mato, me hiciste el día con eso.
Ante todo, quiero agradecer a las dos chicas que me dejarán comentarios. Agradesco a Arya de Kinomoto y Caro por sus comentarios, me alegran el día. Gracias y espero les haya gustado el Dra de hoy.
Si logre sacarles una sonrisa, mi trabajo ya fue hecho.
