DISCLAIMER: Naruto pertenece a Kishimoto, esta historia es un invento de una fan para otros fans
Sasuke entró en el baño nuevamente para encontrar al rubio con los ojos bien abiertos, lo observaba desde abajo del agua y sonreía inocentemente. Hacía ya medio día que el rubio estaba adentro de la tina con agua de mar. Naruto se apoyó en sus brazos y salió del agua.
"Tengo hambre Sasuke" – Se quejó
"Y tú crees que estoy aquí para servirte Sirena – Sasuke lo miró con desdén
"No soy sirena, no soy una niña" – Se quejó Naruto inflando sus mejillas como un chiquillo. "¿y que comen los animales como tú?" – Esta vez el rubio lo miró con más enfado
"¡No soy un animal! Y claramente como seres del mar, de donde diablos voy a sacar comida si ahí vivo" – Le contestó a regañadientes, Sasuke se dio la vuelta para esconder su sonrisa.
"Te comportas como un chiquillo mimado, en seguida te traeré algo de comer, majestad" – Dijo Sasuke en tono burlón, los ojos de Naruto se abrieron de par en par.
"¿Cómo lo supiste?" – El rubio se apoyó en el borde de la tina para y tomó el brazo de Sasuke con fuerza.
"Saber que…no me digas que tu…" – El azabache se dio la vuelta para ver a Naruto con sorpresa, el chico se sonrojó. "Vaya vaya, no solo tengo una fuente eterna de joyas sino que también tengo a la realeza en mi barco" – Sasuke jaló su brazo con fuerza para soltarse de Naruto, se arrodilló frente a la tina y tomo el rostro de Naruto bruscamente.
"Me estas lastimando, suéltame" – Pidió el rubio, su mirada se llenaba de miedo y una lagrima rodó por su mejilla hasta convertirse en una perla
"Lloras con tanta facilidad, de verdad que eres un niñito mimado" - Sasuke soltó el rostro del rubio con tanta fuerza que lo arrojó dentro de la tina nuevamente, Naruto se golpeó al caer y con un débil quejido volvió a sumergirse dentro del agua.
Pocos minutos después Sasuke volvió con una cubeta llena pescado crudo la cual dejó al lado de la tina, Naruto no esperó ningún segundo para tomar uno y morderlo con un hambre asesina, sus pequeños y afilados colmillos desgarraron la carne. El azabache lo vio comerse toda la cubeta, uno a uno los pescados fueron desapareciendo, el rubio se limpiaba con sus manos de vez en cuando para luego sumergir sus manos en el agua, ensuciando todo con viseras y sangre.
"Vaya y yo que pensaba que eras un chico delicado" – Sasuke alejó la cubeta vacía y tomó al rubio entre sus brazos, el chico era más liviano de lo que recordaba, la cola de Naruto se agitó haciendo que Sasuke perdiera el equilibrio por un momento. "No te muevas"
"¿Adónde me llevas?" –
"Tienen que lavar este lugar y voy a darte un baño"
"¿Qué es un baño?" – Preguntó el rubio con curiosidad mientras se aferraba con fuerza al cuello de Sasuke, su cálido aliento acariciaba el cuello del azabache. Los rayos del sol cayeron sobre la piel bronceada y Naruto sonrió al sentir su calor, hacia un par de días que no salía del camarote del capitán, el sonido de las olas llegó a sus oídos y su corazón rebosaba de felicidad al estar afuera. Sasuke gritó órdenes para su tripulación y tres hombres corrieron despavoridos para limpiar la habitación.
"Shikamaru, acompáñame por favor" – Llamó a su segundo oficial, el joven con expresión aburrida lo siguió de cerca, Naruto lo miró de reojo con una sonrisa escondida. Sasuke llevó al rubio lo mas lejos de toda su tripulación y lo depositó en el piso de madera, con una señal indicó a Shikamaru a que le llevara agua y los demás utensilios.
"Sasuke, ¿Qué es baño?" – Volvió a preguntar el rubio con curiosidad, el moreno le dirigió una sonrisa burlona mientras tomaba uno de los frascos que Shikamaru había alcanzado y lo vertió sobre el cabello dorado.
"Tal vez esto ayuda a que no huelas a pez" – Se quejó el azabache, Naruto se sonrojó, pensaba que su olor era normal, pero al parecer para los humanos no lo era, aunque debía decir que algunos de los humanos del barco olían peor que un pez. Sasuke pasó sus dedos por los dorados cabellos y masajeo la cabeza de Naruto, el chico soltó un suspiro y cerró sus ojos.
"¿Cómo se llama esto?" – Preguntó, levantando sus manos para tocar la espuma que se formaba en su cabeza.
"Es shampoo, y ahora cierra la bocota" – Regañó, Naruto se quedó en silencio disfrutando de la nueva experiencia, los largos dedos del humano masajeaban su cabello con delicadeza, Naruto soltó un pequeño gemido, Sasuke se detuvo un segundo para observar las mejillas rosadas de la sirena, las leyendas eran ciertas después de todo, la belleza de Naruto era embelesadora, solo verlo le causaba un vuelco en el corazón; otro largo suspiro salió de la boca del rubio cuando Sasuke paso sus delgados dedos por la cola naranja, cada escama relucía con la luz del sol.
"Me encantan los baños" – Murmuró Naruto, Sasuke volcó una cubeta de agua sobre la cabeza del rubio para limpiar la espuma.
"Shikamaru, la toalla" – Pidió el capitán del Sharingan, Naruto se echó a reír, la toalla rozaba su piel y le hacía cosquillas, sus manos se aferraron a la suave tela.
"Toalla" – Repitió el nombre, Sasuke olvidaba que todo esto era nuevo para el tripulante del bote.
"Voy a presentarte a la tripulación, bueno, a los que vale la pena conocer" – Anunció Sasuke mientras lo llevaba en brazos de nuevo a la habitación. Naruto asintió separándose un poco del pecho de Sasuke.
Algunos de los marineros lo miraban con terror, Sasuke les devolvía la mirada con odio, retándolos a decir o hacer algo en contra de su tesoro.
"El cocinero es Chouji, ya conoces a Shikamaru y Kakashi, Neji, Juugo, Kizame y Suigetsu" – Sasuke presentó a cada uno, los chicos daban un paso adelante al escuchar su nombre para que el rubio pudiera reconocerlos. "Los demás son una bola de estúpidos así que no te preocupes por ellos" – Sasuke lo llevó nuevamente a la habitación luego de hablar con los demás, el baño estaba reluciente y la tina estaba impecable, nuevamente llena con agua salada. Naruto se sumergió un momento antes de volver e introducir su larga cola dentro del agua.
"Muchas gracias por todo, sé que soy un prisionero en tu barco, pero aprecio lo que haces por mi" – Naruto se sostuvo sobre sus brazos y se inclinó para besar la mejilla del azabache. Sasuke dio un paso hacia atrás posando los dedos sobre su rostro.
Hacía ya dos semanas que Sasuke había capturado a Naruto en sus redes, el joven tritón, como le gustaba que lo llamaran, se había acostumbrado ya a la vida en el barco. Sasuke había notado que los días en que el rubio se encontraba sereno el clima afuera era el ideal para navegar y pescar, pero aquellos días en que más extrañaba su hogar terribles tormentas azotaban el océano y la tina donde conservaba a Naruto estaba llena de perlas.
Sasuke había sacado al rubio de la habitación y lo había sentado al pie de la cama mientras él tomaba un baño, Naruto estaba sentado sobre su larga cola naranja y jugueteaba con un par de figuras de madera; el azabache salió de la habitación contigua completamente desnudo. A pesar que ya tenía un par de días en el bote Naruto jamás había visto un humano sin ropa, el rubio lo miró con curiosidad, sus ojos recorrieron el cuerpo desnudo de arriba abajo. Sasuke sintió la penetrante mirada del rubio y le dio una maliciosa sonrisa.
"Así es como se miraba un humano" – Susurro el rubio con curiosidad. "¿las mujeres de su especie tienen eso también?" – Preguntó con inocencia mientras señalaba al azabache, Sasuke se echó a reír haciendo que el rubio se sonrojara con enojo.
"Eres un tonto Naruto" – Contestó Sasuke, Naruto hiso un puchero y se cruzó de brazos. "Las mujeres son diferentes a nosotros" – Sasuke estaba lo suficientemente cerca del joven príncipe quien alargando su mano pudo trazar las piernas desnudas del azabache. Sus dedos se movían con delicadeza por el largo de las piernas blancas hasta llegar a sus pies. "El día de mañana atracaremos en un puerto, tú te quedaras aquí en el camarote y por nada del mundo saldrás, ¿entendido?" – Sasuke se alejó del rubio para empezar a vestirse.
"Claro, seguramente se me haría difícil llegar hasta tierra firme con una cola…tonto" – Naruto se dio la vuelta y se arrojó en el piso con la cola estirada por todo el piso, cerró los ojos y espero pacientemente hasta que Sasuke lo llevó al exterior.
El día ya estaba llegando a su fin. Chouji estaba esperándolo con la cena, estaban obligándole a comer cosas cocinadas en fuego, hace poco había aprendido a no tocar el fuego de la cocina, Sasuke le había gritado por horas y horas luego que se había quemado los dedos por querer tocar las llamas pero claro no había pasado a mas pues cuando puso la mano en el agua salada sus llagas habían sanado completamente. El pescado cocinado no sabía tan delicioso como la carne fresca.
"Tengo órdenes de llevarte dentro cuando termines de comer" – le anunció el chico gordo, Naruto levantó su mano para detenerlo.
"Déjame aquí, quiero ver las estrellas y la luna, no quiero volver a ese pequeño lugar, dile a Sasuke estoy seguro que ese cabeza hueca no dirá nada" - la oscuridad envolvió todo el derredor, el silencio del bote dejaba escuchar la música de las olas y las nubes habían desaparecido para dejar ver una hermosa luna llena. Naruto subió sus manos al aire y clavo su mirada en la luna, sus labios se partieron para articular palabras desconocidas, los ojos del rubio perdieron su brillo por un instante.
