DISCLAIMER: Naruto no es mio, pertenece a Kishimoto, esto es de una fan para fans.
Sasuke se sentó sobre la cama y con un gruñido se levantó, ya era suficiente, que diablos pensaba ese idiota pez desafiando sus órdenes cuando era un prisionero del barco. El azabache se levantó con enfado y abrió la puerta de su camarote con tanta fuerza que rebotó en la pared con un estruendo.
Naruto estaba lejos, apenas podía ver su silueta en el piso, el capitán se acercó a pasos acelerados al tritón cuando vio algo que lo detuvo en seco.
"¿Naruto?" – Preguntó con cautela, el rubio se dio la vuelta y se echó a reír.
"Mira, soy como tú" – Dijo con una sonrisa, el rubio se apoyó en el mástil del barco y trato de levantarse sobre un par de largas y delgadas piernas; los dos miembros inferiores no soportaron su peso y el rubio casi cae pero los fuertes brazos del azabache lo detuvieron.
"¿Cómo diablos hiciste esto?" – El capitán lo soltó nuevamente cuando el rubio hubo recuperado el equilibrio, los ojos de Sasuke recorrieron el hermoso y delicado cuerpo de Naruto, el rubio pasó sus manos por su cintura, su cadera y su miembro mientras sus ojos se abrían de par en par y su sonrisa se ensanchaba. Sasuke tendría que enseñarle un par de cosas, el idiota del príncipe no tenía ni la menor idea de lo sensual sé que se miraba mientras exploraba su nuevo cuerpo.
"Solamente use un poco de magia, no es algo permanente, pero estas loco si crees que vas a ir a tierra firme y me vas a dejar, te prometo no huir pero quiero conocer más de tu mundo"
"¿Puedo confiar en ti bestia?" – Naruto se echó a reír
"¿Tu realmente crees que soy tu prisionero?" – Lo retó el rubio. "El día que me capturaste en tu red me sentía asustado y desorientado, la herida que uno de tus marineros me ocasionó me causó tanto dolor que pensé morir, pero el momento en que me recupere pude haberte asesinado y a toda tu tripulación en un abrir y cerrar de ojos, puedo comandar el cielo y el océano tan solo con mi pensamiento y tú crees que soy prisionero de tu barco" – Naruto levantó su brazo para probar su punto, el barco se balanceó con fuerza haciendo que Sasuke se tropezara, Nauro trató de sostenerlo pero con la poca fuerza de sus piernas terminó cayendo sobre el humano. "¿aun crees que soy tu prisionero?" - con una retadora sonrisa se quedó sobre el azabache.
"No tientes tu suerte Naruto, puedes tener toda la magia que desees pero cuando duermes mi espada puede acabarte y nadie podrá salvarte" – Sasuke arrojó al tritón a su lado mientras se levantaba y le tendía una mano al chico para ayudarle a ponerse de pie. Por primera vez se dio cuenta que el rubio era mucho más pequeño que él y también más delgado.
"Vamos a dormir, y no pienso regresar a la tina, así que más te vale que me dejes un espacio en cama" – Sasuke se dio la vuelta y empezó a caminar, el rubio lo siguió a pasos lentos y torpes, como un bebé que aprende a caminar.
Naruto saltó sobre la enorme cama dando un par de rebotes, su risa inocente inundaba toda la recamara, Sasuke lo miraba desde el otro lado de la habitación tratando de mantenerse serio pero Naruto no estaba haciéndolo nada fácil, el rubio se había arrojado sobre su espalda y como un bebé sostenía sus piernas al aire con sus manos tomando sus pies, una sonrisa tonta dibujada en su rostro. "Voy a darte un poco de ropa interior, no puedes andar por ahí desnudo" – Sasuke le arrojó un par de prendas. "lo demás lo usaras cuando lleguemos a tierra firme" – Le indicó, el rubio asintió pero ni si quiera intentó vestirse, en lugar de esto tomo una parte de la cama y se preparó para dormir.
El capitán del Sharingan se acostó con un suspiro desesperado, Naruto era un ser impredecible, no iba a admitirlo pero por un momento temió por su vida y la de su tripulación, se sentía tonto por haber creído que tenía el control de la vida de la sirena, pero no era nada más que un insignificante humano.
Sasuke abrió los ojos de par en par asustado cuando sintió que comprimían su pecho, su mirada buscó enfocarse en lo que tenía adelante con pánico. Naruto sonreía de oreja a oreja, estaba sentado sobre su pecho completamente desnudo.
"Ya es de día, ¿puedo salir? ¿Crees que ya llegamos? ¿Ya estamos en tierra firme?" – Arrojó las preguntas con locura mientras el azabache lograba despertar por completo.
"Estas loco, déjame en paz" – Gruñó Sasuke golpeando a Naruto en el brazo y botándolo de la cama
"¡Ouch!" – Se quejó el rubio, el chico se aferró de las sabanas para subir nuevamente a la cama, se sentó sobre Sasuke otra vez esperando que lo botara de nuevo pero el azabache no lo hiso. "Sasuke" – Susurró, el moreno abrió los ojos lentamente y los fijó en los grandes y resplandecientes ojos del tritón. "Sal y dile a tu tripulación que es hora de bajar a tierra firme, y diles q me llevaras contigo" Pidió, sus dedos trazaron una línea invisible sobre el pecho del azabache, su voz era suave como la seda, Naruto se acercó al rostro de Sasuke y sus labios casi se tocaron. "Levántate y ordénales que preparen todo" – Susurró. Los ojos de Sasuke perdieron la vida y se nublaron.
"Lo que tú digas" – Respondió mecánicamente, Naruto le sonrió
"Así me gusta" – El rubio bajo de encima del capitán y se distrajo con la ropa que tenía en la esquina de la cama, Sasuke salió de su estupor inmediatamente
"No salgas de la habitación, tengo que ordenarle a este grupo de imbéciles que preparen todo el desembarco para llevarte a la superficie" – Sasuke se levantó y salió de la habitación sin volver a ver la sonrisa pícara del rubio. A veces, y solamente a veces era genial tener ese poder de seducción de las sirenas.
Sasuke volvió a la habitación un par de minutos después, el rubio se había colocado el pantalón al revés y no tenía los zapatos puestos, en fin, era todo un caos.
"Naruto" – Llamó con enfado, el rubio lo miro y mordió su labio inferior tratando de parecer lo más inocente que podía. "Ven acá" – El capitán cerró la puerta y vistió al rubio nuevamente, Naruto era un poco más pequeño que él en estatura así que arrastraba el pantalón y la camisa escondía sus manos.
Una vez vestido correctamente descendieron por el muelle, todos los habitantes del puerto los miraban con temor y algunos se apartaban del camino de Sasuke y los demás.
"Naruto tu te quedas con Kakashi, los demás vienen conmigo" – Indicó mientras dejaba atrás a los dos hombres. Naruto levantó sus ojos hacia Kakashi y le sonrió.
"¿Qué haremos? – Preguntó, Kakashi se encogió de hombros
"Dime que deseas hacer, Sasuke dejó la orden que te llevara donde quisieras ir…" –
"Siempre y cuando no trate de escapar, ¿no?"
Caminar por el puerto era una maravilla, había tantas persona que Naruto no sabía adonde mirar, escuchaba todos los gritos aturdido sin saber de dónde provenía cada uno de ellos. Kakashi sostenía su mano de vez en cuando para evitar que el chico saliera corriendo cuando observaba algo que le llamaba la atención.
Las mujeres sostenían pescados en sus manos ofreciéndolos a cualquiera que pasara mientras sus chiquillos desnudos y sucios corrían entre sus faldas, Naruto tomó uno de los pescados entre sus manos y le pegó un mordisco para sorpresa de los que observaban; Kakashi suspiró.
"Naruto no puedes solo tomar eso, tienes que pagarlo pedazo de tonto" – Le dijo quitándole el pescado de la boca como quien quita un pedazo de comida a un animal. "Además está crudo" – Naruto se limpió la sangre de la boca y acercó su rostro al de la mujer.
"Puedo tomarlo, ¿verdad?" – Dijo con dulzura, sus ojos relucientes como un par de joyas miraban fijamente a los de la mujer la cual como en un trance asintió fuertemente. "Ves Kakashi, sabía que podía tomarlo" – Se burló quitándole el animal muerto de entre las manos y pegándole otro mordisco.
"Aun me sorprende que te veas igual a nosotros, no podía creerlo cuando te vi salir de la habitación de Sasuke"
"Hm, es algo muy sencillo para nosotros, claro que no nos está permitido llegar a tierra firme y mezclarnos con los humanos pero hay muchos que han decidido vivir entre los humanos y dejar todo atrás"
"¿Pueden regresar luego?"
"Claro, quizás seas fuertemente castigado por haber incumplido las leyes del océano pero podrías regresar"
"Y lo dicen tan tranquilo, como si no estuvieras haciendo lo mismo"
"Soy el príncipe del océano por si Sasuke no te lo había comentado, mi padre debe estar preocupado por mí, pero sabe que estoy bien, se lo he hecho saber" – El tono de voz de Naruto se volvió un poco triste y sus ojos se apagaron. Kakashi le dio una palmada en la espalda tratando de reanimarlo.
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muchas gracias a las personas que visitan mi fic
