Notas antes de la lectura. El título este capítulo es de una canción que me encanta hasta mas no poder, creo que es necesario que sepan en líneas muy cortas de lo que trata.
-Canary (canario, una persona encerrada), una ave encerrado en su jaula que canta canciones de amor que no llegan a la jaula de al lado, que por mas que trate sus palabras solo quedan encerradas en aquel lugar. Y que con el pasar del tiempo ya nadie lograba escuchar su verdadera voz.
CANARY
La semana había culminado para dar paso al sábado por la mañana, el frio y la neblina ya se hacían presentes. Un día de descanso para cualquier persona, la mayoría dormiría hasta mas tarde otros solo dejarían el día pasar, pero para alguien solo era un día mas, una mañana que tienes que soportar; una tarde que aguantar y una noche que sobrevivir.
-Miauu…-era sonido del gato que estaba al lado suyo, el pequeño de color blanco con manchas marrones caminaba de un lado para otro.
-tienes hambre ¿verdad?... espera un momento-
Se levantó del piso de madera con dirección a la cocina, de uno de los cajones saco una bolsa con comida para gatos, lo vacío en el recipiente de siempre.
-Toma…no es muy temprano para comer… veo que para ti no-
Haru estaba despierto o mejor dicho ya estaba de pie, sus ojos se abrieron a las 4 am y abandono su cama para dar paso a su acostumbrada caminata. ¿Desde cuándo comenzó a hacer eso?, tenía una vaga idea pero el reconocerla no le gustaba.
Miro al cielo, todavía estaba oscuro pero comenzaba a pintarse de un bajo morado.
-¿Que hay para hacer?….nada- el suave sonido de su voz se escuchó en toda la sala.
Como hacia todos los días, se sentó en la orilla de la entrada que da a su jardín. Esperando el pasar de las horas, viendo el cielo cambiar de colores; acompañándose de lo único que tiene a su alrededor… la soledad.
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La tarde se hizo presente el cielo claro, el aire fresco, el sonido de algunos pájaros. Eran los murmullos que se escuchaban en su silenciosa sala, con la mirada fija en el techo iba contando los minutos que pasaban 1, 2, 3… jugando con ellos 2, 4,6. Simplemente ya no sabía qué hacer, su tiempo no lo usaba en nada y aunque saliera no sabría a donde dirigirse, hace media hora que había salido de la bañera; ya tenía ganas de regresar de nuevo.
Ding-dong escucho que llamaban a la puerta. El llamado solo se escuchó una vez, y a lo lejos podía escuchar cómo se abría una puerta y luego los pasos seguros de una persona. Ya sabía de quien se trataba por eso no se levantó del suelo, espero a que su voz lo llamara.
-Haru… ¿estas durmiendo?-su voz era suave.
-ojala pudiera- pensó para sus adentros.
-vine a ver cómo estas… ¿no te ha pasado nada?-
¿Cuantas veces le había dicho esa pregunta? toda una semana completa.
-no… tampoco es necesario que vengas todos los días, me puedo cuidar solo- respondió con la vista fija en el techo.
-pues tu cara me dice otra cosa-
Lo atrapo, no era cierto que se estaba cuidando era todo lo contrario, comenzó a sentir que sus días se hacían mas largos, como si el tiempo jugara con él. Y no sabiendo que hacer se sumergía una y otra vez en su único escape, el agua.
-Mi… cara no dice nada-le contradijo secamente.
Quería decirle como se sentía, expresarle todos sus miedos, preocupaciones. Quería decirle todo eso a la persona que mejor lo conocía, decirle una y otra vez que no sabía que hacer, que estaba encerrado en una jaula que se hacía cada vez mas pequeña y que una vez que se encontrara con la desesperación no sabría qué sería de él.
-Haru… ¿sabes desde hace cuantos años que te conozco?-
-muchos… pero las cosas cambian- susurro débilmente.
No podía, lo quería, pero no debía; si lo hacía... una vez que Makoto se fuera de nuevo la soledad que lo inundaría seria mas grande que la primera vez que lo vio partir.
Se puso de costado en el suelo, no quería recordar cómo fueron sus primeros meses, sintió como un agujero en su vida, esa sonrisa, esos ojos, esas palabras que siempre lo ayudaban ya no estaban a su lado. Pensó que podía acostumbrarse pero cuando se enteró de la partida de Rin esas esperanzas se fueron cayendo de poco a poco.
-Haru…- le llamo despacio.
La cercanía de ahora le dolía, porque sabía que solo era temporal. Nada es para siempre.
-¿Qué has estado haciendo?- soltó y su voz se sintió muy cercana al pelinegro.
Sus ojos que los había cerrado se abrieron despacio, si solo pudiera decirle que lo dejara en paz, no quería sentir de nuevo ese vacío espantoso, quería separarse de el ya no soportaría otro dolor mas.
-nada- soltaron sus labios.
Un nuevo silencio se instaló en ellos dos, sabía que el mas alto no tardaría mucho en darse cuenta de lo que verdaderamente significaban esas palabras. Makoto lo conocía de muchos años aprendió a saber lo que el pelinegro quería sin soltar palabra alguna, en ellos dos se creó una conexión que muy pocos logran tener, especial, importante y dolorosa.
-sabes… cuando llegue a Tokio, estaba nervioso y tenía miedo- la voz del peli oliva rompió el silencio, se escuchaba reacia a continuar, después de unos segundos lo hizo -me preguntaba siempre si sería capaz de continuar… si tenía la tenacidad para seguir…estaba confundido, hasta que conocí a alguien.
Haru se levantó del suelo se percató que Makoto estaba al lado suyo con la vista fija en el cielo, pudo ver en sus ojos la melancolía de recordar experiencias del pasado, ¿Qué es lo había pasado? Le había preguntado Makoto, ahora esa misma pregunta se lo hacia Haru a el, sin voz solo dentro de el.
Se sentó a su lado, juntando sus piernas; poniendo sus brazos en ellas, dejando reposar su cabeza en el nido que había hecho. Esperando que el mas alto continuara con los recuerdos.
-conocí a alguien muy parecido a mi… a simple vista una persona agradable- cerro sus manos en puños -pero siempre escondiendo la verdad, engañando a todos y a si mismo… justo como yo lo hacía-
Entonces no era solo idea suya, Haru se percató que Makoto estaba ocultando algo esos últimos meses antes de su viaje. Lo noto pero nunca se lo pregunto… por miedo a recibir una mentira y no tenía el coraje para insistir por la verdad.
-quise ayudarlo y lo hice… pero me comencé a hundir… junto con el- guardo silencio para luego continuar -en esos meses percibí, mas dolorosamente el sentimiento de querer a alguien pero que este nunca lo sepa o peor… que nunca me corresponda-su dolor se percibía en su voz-
Escuchar esas palabras salir de la boca de Makoto fue como agua helada para Haru, quiso hundir su rostro mas en sus brazos. Makoto estaba enamorado de alguien y por esa persona estaba sufriendo… ¿porque nunca se dio cuenta? Eran amigos y no lo noto, tal vez lo podía haber ayudado, su corazón le dolió ante aquella idea… ¿de verdad lo podía haber ayudado?
-llegue a pensar que si empezaba a gustarle yo… lo aceptaría y que terminaría por enamórame…- dejo de hablar
Haru que no había dicho en todo ese momento, alzo la cabeza para mirarlo y ver que expresión era la que tenía en ese instante… se sorprendió al encontrar sus ojos esmeraldas fijos en el.
-sin embargo- continuo -fue el quien término ayudándome a mí, éramos tan similares pero también tan diferentes, sabes que me dijo una vez-
-"Siempre tienes que pensar en la peor opción" Tachibana Makoto, si una persona no quiere decirte lo que está haciendo no puedes esperar a que cambie de opinión, tienes buscar la forma de descubrir lo que oculta- recito con mucho talento las palabras que en una ocasión le dijo Noeru.
-y es lo que justamente estoy haciendo contigo Haru… veo lo que has estás haciendo con tu vida, y aunque no sepa lo que has estado haciendo estos dos años, puedo ver lo que estás haciendo ahora-
Sería posible que regresaran esos días en donde los dos estaban juntos; donde la distancia era solo de horas, porque sabía que a la mañana siguiente lo volvería a ver. ¿Haru podía alberga esa pequeña la esperanza?... No. Eso era cosa del pasado. A Makoto le gustaba alguien ¿porque perdía el tiempo con él? ¿Por su amistad?
Desvió su mirada -no estoy haciendo nada malo, no tienes que preocupar siempre por mí, ya lo has hecho suficientes años y no lo necesitas hacer ahora- sonaba apático como siempre pero tras esas palabras había un dolor profundo.
-perdón…- dijo lentamente el peli oliva.
Que dolor más desmesurado sentía en su pecho, lo estaba alejando. Y no le gustaba, sentía como los brazos de la soledad se venían encima de él, lo atrapaban. Sus ojos se humedecieron pero Haru no lo iba a permitir, hundió aún mas su rostro, repitiendo dentro de él que lo que estaba haciendo era lo correcto, lo decía una y otra vez que no escucho lo primero que dijo Makoto.
Sintió una mano coger la suya y soltarla del agarre que ejercía en sus piernas. La mano del pelinegro estaba fría a diferencia de la otra que se encontraba cálida como siempre la había recordado.
-Haru… no voy a soltar esta mano y perdóname pero tampoco me voy a alejar de tu lado- presiono mas la mano ajena, dándole a entender que sus palabras aunque pueda que no las creyera sus acciones eran de verdad.
Levanto bruscamente su rostro, mirándolo con ojos vidriosos -Porque lo haces tan difícil, no deberías estar aquí- su aflicción se escuchaba en sus palabras -no tienes a una persona importante para ti, ¿entonces que hace aquí conmigo? deberías- fue interrumpido
-estoy aquí, porque la persona mas importante para mi… eres tu Haru y quiero que lo sepas… aunque tú no sientas lo mismo que yo- sus palabras eran de verdad, lo sintió así.
Los minutos del reloj se habían apresurado en pasar, la tarde abrumadora se convirtió en una noche fresca, la luna ya había salido y le dio la bienvenida a las estrellas que poco a poco fueron adornando el limpio cielo. El ruido de la noche que muchas personas escuchaban, no llegaba a los oídos de ambos muchachos.
Sumidos en las palabras que se habían dicho a cada uno, dejaron de prestar atención a su alrededor y el tiempo se olvidó de ellos. Perdidos en el momento tratando de hacer alcanzar los sentimientos que no pudieron ser mostrados años antes, que por mas guardados que hubieran estado, ahora en esa sala ya no podían ser parados.
Dos años puede ser mucho tiempo y la vez nada, pero definitivamente tiene que pasar algo, ya sea pequeño o grande, para bien o para mal, son experiencias que uno tiene que vivir. En el caso de Makoto se perdió tratando de amar a una persona que sufría al igual que él; al final esa misma herida persona le hizo ver que o escapaba del pasado perdiéndose aun mas o terminaba afrontándolo para poder vivir en paz.
En el caso de Haru se hundía cada vez mas en una soledad en la que se había encerrado, sin saber que hacer o pensar algo para cambiar, la persona que siempre había estado a su lado se había ido y dejo un hueco que la soledad comenzó a llenar… Porque la verdad era…. que lo quiera, pero lo había perdido, ese día en el tren.
Así lo pensó esos dos años. Pero ahora mirándolo fijamente a los ojos escuchando aquellas palabras, se enteró que eso dos años y los anteriores a ese, siempre habían estado en el camino equivocado y no había hecho nada para cambiar de rumbo.
No era solo Makoto el que había estado huyendo, el también lo había hecho, los dos se habían separado y se habían lastimado en el transcurso del tiempo.
En el campo - por Tessa (soy una tonta y mas cosas por no avisar)
Buenas-tardes, noches o amanecida- me extrañaron?… pues si ustedes no, yo SI, no lo dije en las notes del cap. anterior pero me mude de casa y como en toda mudanza no hay ocio si no mas responsabilidades yo velando por el bien de mis libros y sufriendo por la falta de internet.
No crean que estaba tirada en el piso llorando (puede)…. estaba escribiendo, sin internet las ideas estaban mas claras y les cuento algo curioso de este capitulo… la verdad es que, iba a ser de otra forma, pero mientras mas lo leía menos me gustaba así que tome solo la primera parte y comencé a escribir de nuevo. Con esta son dos veces que me pasa… (porque!) tal vez al final de la historia los ponga .. algo como asi -"lo que no se vio en –Un tiempo de dos años-" –los extras- es una idea.
Tengo el próximo cap. algo avanzado asi que…. lean bien… la próxima actualización será el sábado de fiesta! (lo prometo!)
Abrazos, besos y mucho amor para todos ustedes, por dejarme comentarios y estar al pendiente de cada actualización. Gracias por lo favoritos, los que me siguen y a los anónimos que leen. Espero que disfruten de este capitulo!
Hoy no hay segmento "Respondiendo el misterio por Tessa" estoy alejada de la cuidad y encontré una tienda con internet por horas… dios como en la vieja escuela! – nos vemos el sábado!
