No quiero perderte

Estaba temblando, no por frio sino por miedo, los dos sentados en el suelo mirándose el uno al otro, con el escenario del comienzo de la noche. Los nervios que pensaba tener no estaban nunca habían llegado, el único sentimiento que tuvo fue la necesidad de decirle lo que tango había guardado eso y la necesidad de una respuesta que sabía que le dolería pero que tardaría en llegar.

-l-l-l-lo siento!-tartamudeo soltando la mano del pelinegro y levantándose del suelo.

Su cara comenzó a quemar, tanto que parecía una fiebre descontrolada. Fue por impulso… su intento de confesión, se lo dijo por las palabras que comenzó a soltar Haru ¿Qué le gustaba otra persona que no fuera él? ¿Perdiendo el tiempo? estaba equivocado, el pelinegro estaba clavado en su corazón.

Lo miro de reojo, seguía sentado con la mirada fija en el jardín de enfrente, vio un leve sonrojo en sus mejillas… no podía ser, definitivamente era solo su imaginación. El silencio era abrumador ya no había nada mas que decir, por lo menos por su parte no había nada mas que agregar, mas palabras a su declaración… imposible, el valor hace minutos que lo había abandonado.

-yo…- le escucho decir

-ah! no tienes por qué responder, no hace falta… sé que está mal, pero aun así quería que lo supieras- rio tontamente -sabes ahora me siento mucho mejor-

-Makoto… yo-

- no lo digas, por favor – le rogo.

Su respuesta… ya sabia lo que era, aun así no quería escucharla salir de su boca porque si lo hacía significaba que era real. Y aunque estaba preparado para oírla eso no significaba que no dejara de doler, dolería y por mucho tiempo.

- será mejor que me valla… -

No esperaba ninguna intervención por parte de Haru y fue así, el camino hasta la puerta fue mas largo no pensó que unos simples pasos tomaran demasiado tiempo. Antes de salir de la casa dio un último vistazo al oscuro pasillo, la luz no estaba prendida. Salió al frio exterior y el aire de la noche lo recibió brutalmente, hizo que automáticamente llevara sus brazos a su pecho cubriéndose como un manto improvisado.

-hace frio- dijo antes de comenzar a caminar de regreso hacia su casa.

-onii-chan no olvides de comprar lo que te pedí, por favor!- le dijo Ran desde la puerta de entrada. Aun con los años no se le había quitado lo insistente que era.

-si, si- le respondió cerrando la puerta.

Cuando había llegado a casa la cena ya estaba esperándolo con la típica pelea de los mellizos esa escena tan familiar lo calmo un poco pero seguía ausente pensado en lo que sería de ahora en adelante, no podía esconderse ni tampoco evitar el encontrarse con Haru. Ya no era un niño y tampoco era lo que quería. Le había dicho que estaría a su lado que significaba ser su apoyo como lo era antes, había planeado conformarse con solo estar a su lado y cuidarlo.

Eso era lo que iba a hacer estos meses restantes del año, pero ahora solo quería unos días para calmar sus sentimientos, esperaba que Haru le perdonara por esos días que una vez que terminaran volvería a su lado para apoyarlo… si todavía quería su apoyo. Porque todo era por parte de Makoto el estaba dispuesto, pero Haru… ¿qué era lo que quería?

-solo unos días- dijo para si en las calles pintadas de negro.

La única iluminación provenían de los faroles que habían a lo largo del camino, la tienda a donde iba no estaba muy lejos de su casa, considerando que había caminado distancias mas largas que esa, mas larga y mas cansadas. Como cuando iba al club de natación cuando era pequeño o intentaba llegar a tiempo a clases porque primero tenía que dejar a sus hermanos en el jardín.

Esos días de su vida siempre fueron una carrera y no lo dejaron de ser cuando entro a la preparatoria, despertándose mas temprano para ir a casa de Haru y sacarlo del agua que parecía ser prisionera del pelinegro. Lo había hecho ya tantos años que llego a ser parte de su rutina, costumbre pero no una obligación como una vez le dijo Nagisa

-¿no es una obligación para ti Mako-chan…? sacarlo de la bañera y que a veces termine molestándose contigo-

Las practicas del club se había suspendido por una reunión de último momento por parte de Gou, a los chicos les vino de maravilla ya que se encontraban cansados por los exámenes de la temporada, pero menos Haru que cuando escucho que no iba a ver nada al instante salió con dirección a su casa "seguramente para sumergirse en el agua y no salir por buen tiempo" les dijo muy divertido Nagisa.

Los tres chicos que caminaban bajo el enrojecido atardecer ya llegaban al destino de dos de ellos, después de que Nagisa le hubiera dicho eso a Makoto este lo pensó por unos minutos, "obligación" así lo había llamado pero para él no era de tal forma, claro que no le gustaba que Haru se molestara por privarle de sus gustos y regresarlo a la tierra, sin embargo ese era un rasgo particular del peli negro que no cambiaría por nada.

-no… no es una obligación a mí me gusta- sonrió

-woww Mako-chan eres un masoquista-

-entonces tu Rei-chan debes de ser masoquista también!-

-¿en que se basa esa idea tuya Nagisa-kun?-

-muchas cosas-

-¿QUE COSAS?!-

Sonrió al recordar esa conversación, nunca negó la respuesta del rubio pero no podía llamarse a si mismo masoquista. Era cierto que para muchos sus acciones podían tacharse de esa forma pero al peli oliva no le importaba, se divertía.

Cuando termino de comprar y salió de la tienda el viento no estaba tan frio y en lo alto del cielo se podía ver la luna, estaba mas calmado hasta cierto punto que ni el mismo lo podía creer posible, había pensado en el posible escenario y siempre se veía triste pero no lo estaba, tal vez el dolor no llegue hoy sino mañana.

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¿Qué era lo que había pasado? no podía pensar con claridad, se había quedado solo en su sala y sin darse cuenta las horas habían pasado rápidamente, el día lo había dejado atrás y la noche se aventaba a él, no es su momento favorito del día pero no podía hacer nada siempre llegaba y esta noche había algo en ella que no se parecía a las demás.

Se levantó del suelo, las luces de su casa estaban todas apagadas, ni se molestó en prenderlas. Subió las escaleras y se dirigió al baño, camino rápido y mas rápido hasta que por fin llego y pudo dejar salir el líquido amargo que tenía en la garganta. Lo único que había probado en toda la semana era la mitad de un plato y ni eso había terminado, lo había reemplazado todo por agua.

Se mojó la cara y se lavó la boca, como era posible que se sienta cansado cuando no había hecho nada, se dirigió a su habitación y se dejó caer en su cama.

¿Qué había pasado? pregunto de nuevo ¿fue de verdad? parecía un sueño, como uno que había tenia pero del cual no se acordaba, solo recordaba sentimientos confusos para el. Makoto le conto parte de su vida, de esos dos años y el no dijo nada, solo sintió… celos. El peli oliva estaba trabajando por su futuro como los demás, mientras que el no hacía nada.

Estaba sufriendo por olvidar a una persona que resultó ser el, celos porque le había dicho que trato de enamorarse de alguien mas para poder olvidarlo, celos de que fuera Makoto el que se haya sincerado y no el.

Torpemente se tapó con la sabana, todos estos años estando a su lado y no se dio cuenta de sus sentimientos, nada. Hasta que se los dijo esta tarde y además de eso, fueron varias las cosas de las que se había enterado. Y no le dijo nada, trato… pero Makoto le pidió que no lo hiciera y ahora se lo agradece porque lo que iba a decir no era lo que quería escuchar.

Estaba confundido no por los sentimientos del peli oliva sino por los suyos ¿Qué era lo que sentía? Una mezcla de muchas cosas, algunas sin nombre pero otras que solo había conocido por el agua. Ya no era un secreto lo que sentía Makoto pero todavía, lo era lo que sentía Haru.

No podía dejar de pensar en el peli oliva, sus palabras eran ciertas pero se equivoca en algo.

Sus ojos comenzaron a cerrarse, como lo hacían meses antes, no insistió y se sumió en un profundo sueño que pensaba que ya no era capaz de tener.

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No hay comentarios – por Tessa (la señora del internet me mira raro)

BESOS y abrazos para todos, les dijes sábado y cumplí! Un poco tarde pero mi cabeza tiene la culpa –no hay tiempo- espero que les guste este cap. en lo que respecta a mi… no me gusto mucho, les prometo que el próximo sera mejor y mas largo (tengo que escribir mas) y tendrá la respuesta de Haru.. ¿Qué sera? Ya todos lo saben… -se va a los brazos de Rin-

Sayuki Yukimura –san que Haru sienta celos de Noeru… habrá celos!

Para el próximo capitulo tendrá toooda una explicación de este y el otro y el próximo cap. asi que esperen mi testamento! Nos vemos en la próxima actualización.

Besos y abrazos de oso panda para todos!