OTROOOO! hoy me desperté con inspiración infinita. ¡Cinco páginas de capítulo, estaréis contentas!
Es mi verdadera disculpa por haber estado tanto sin escribir, que sé que el anterior sabió a poco.
Muchas gracias a Isuam, Sam y Zeldi-chan por sus maravillosos reviews!
A leer!
Me levanté de mi sitio y observé mejor. La distancia entre la única baldosa desde la que podría saltar y la que tenía la botella era demasiado grande. Entonces, me fijé en algo que colgaba del techo, justo entre las dos, en un pasillo de baldosas colocadas en filas de uno. Alumbré con los cristales y vi que se trataba de una cuerda. Sin embargo, no podía ver del todo bien, y no me atrevía a ir hasta allí. Decidí hacer algo útil para mí y darle mi primer uso a aquel compañero de habitación que me había tocado.
Fue entonces cuando se me ocurrió algo. Miré hacia la cajita de cristal luminisciente y pude ver los botones de Box y Break. Sonriendo, cogí uno de los cristales que tenía en el bolsillo y lo lancé con todas mis fuerzas hacia allí. Diana.
Las luces se encendieron, y pude ver el cristal totalmente clavado en el botón de descanso.
- Je- murmuré, orgulloso.
Tras observar unos segundos mi improvisada obra de arte, me volví hacia la cuerda. Tenía un minuto para coger la botella con luz. Ahora, sin miedo y como si oyera el tic-tac de la cuenta atrás, corrí hacia la cuerda. Sentí como todas las baldosas que pisé fuera del área del inodoro comenzaban a temblar, lo que me hizo acelerar. Hubo un pequeño apagón justo cuando estaba en aquel estrecho pasillo, y por un momento me dio la sensación de que iba a caerme. Pero no fue así, y cuando la luz se encendió, salté hacia la cuerda con toda la adrenalina que había conseguido en esos últimos minutos. Me agarré a ella como una lapa, observando cómo la forma de volver al inodoro se desplomaba en un mar de pinchos. Me habían dejado colgado, literalmente.
El segundo apagón me recordó que no tenía todo el día (o toda la noche, porque no sabía ni la hora), y empecé a balancearme. Tras unos veinte segundos, conseguí llegar a la baldosa desde la que posteriormente iba a saltar, emulando a Tarzán.
Ike POV.
- ¿Sigue vivo?- pregunté, sorprendido, a la mujer que iba a mi lado, con su traje ceñido, sus grandes pechos y el pelo recogido en una coleta.
- Eso parece. Falcon está que se tira de los pelos... y Bowser se lo está pasando en grande.
- Heeeeh...- murmuré. El interés que tenía por aquel niño rico empezaba a aumentar.
Cambié mi trayectoria y me dirigí a la sala de control.
- ¿A dónde vas?- me preguntó.
- Quiero ver con mis propios ojos cómo lo está haciendo.
Escuché una pequeña carcajada proviniente de Samus.
- ¿Qué es tan gracioso?- pregunté, riendo yo también.
- Es sólo que es normal que tengas tanto interés en ese chaval... después de todo, es el primero que aguanta tanto desde que entraste tú.
- Je... me has pillado- dije, sin dejar de andar.
Abrí la puerta de la sala de control e inmediatamente unos gritos de furia llegaron a mis oídos. Bendita insonorización de las habitaciones.
- Como sigas así, se te van a salir los ojos, Falcon- murmuró Samus, que al final había decidido venir conmigo. Parecía que ella también tenía interés en el Lowell.
- ¿Qué pasa, no consigues cargártelo?- pregunté, riéndome.
Falcon realizó una serie de gestos incomprensibles, con la cara roja como un tomate y las venas hinchadas. Bowser se estaba partiendo de risa.
- ¡Ese maldito mocoso es como un mono!- gritó.- ¡Si no me lo quisiera cargar, os juro que lo recomendaba para ninja!¡Está loco!
- No eres el más indicado para hablar- comentó Samus.
Miré a las pantallas y vi que el chico estaba agarrando una cuerda, sobre una baldosa, sin ningún otro apoyo cerca. En frente suyo, estaba la caja con la botella, en otra baldosa a unos cinco metros de distancia. Bowser se rió y nos miró.
- Fijaos en lo que hizo ayer.
En una pantalla distinta, apareció una grabación del día anterior. El chico iba corriendo, huyendo de las baldosas que caían, y saltó. Dio un salto enorme, llegando por los pelos a las baldosas del otro lado, y se salvó de nuevo por poco cuando la baldosa a la que estaba agarrado se cayó. Tras observar detenidamente la caja luminisciente, le dio una patada que agrietó la superficie, y después un buen puñetazo. Se la cargó. Me sorprendí; Samus soltó una risotada.
- ¡Qué tío!- exclamó, entre risas.- ¡¿Es que no vio los botones?
Pero entonces vimos como pulsaba el de "Break". Se quedó callada. Bowser sonrió.
- Desde entonces ha usado los cristales a modo de linterna.
- Joder...- murmuró ella. Se notaba que su interés por el Lowell había aumentado mucho.
A mí me pasó lo mismo.
- ¡Eh!¡Que salta!- exclamó Falcon.
Nos giramos hacia la pantalla en tiempo real y vimos como el chico saltaba y llegaba a la baldosa de la caja, tras lo que no soltó la cuerda. Bowser soltó una carcajada siniestra.
- ¡Bwahahaha!¡Ahora intenta romperla, venga!¡Es un cristal a prueba de balas!
- Al hacerlo se romperá el brazo, o la pierna- comentó Falcon, complacido.
Sin embargo, y contra todas sus expectativas, el chico pulsó el botón de Box, mientras sonreía, y después sacó la lengua a la cámara. El silencio reinó momentáneamente, hasta que Samus, Bowser y yo estallamos en carcajadas. Falcon se tiró de los pelos, como un niño cuando no le salen las cosas como quiere. Samus comenzó a halagar al chico, entre risas, y Bowser repitió que se lo estaba pasando en grande. Pero a mí lo que me sorprendía era que él sabía que le estábamos observando, que nos burlábamos de él cada vez que hacíamos caer las baldosas que pisaba, que estábamos jugando con su vida... y sin embargo parecía que era él el que estaba jugando con nosotros.
- Interesante...
Marth POV.
Tras sacar la lengua a la cámara, pues me sentía muy orgulloso de haber llegado hasta la caja, cogí la botella con la mano libre y con la otra reforcé mi agarre a la cuerda. Por la disposición de la cuerda, si saltaba hacia el inodoro, iba a acabar quedando colgado en el medio de las baldosas, como antes. La única forma era hacer círculos y cuando me acercara a la zona del inodoro, saltar. Y eso hice. Como el tiempo se me acababa, salté hacia la baldosa en la que estaba antes, volví a la de la caja, y repetí la acción varias veces seguidas, consiguiendo acabar haciendo círculos. Cuando los apagones se hicieron intermitentes, señalando el final de la cuenta atrás, di la última vuelta y salté al acercarme al inodoro. Lo conseguí, pero caí estrepitosamente contra el suelo, rodé, y me di un buen golpe en con el hombro en el inodoro. Solté una pequeña exclamación de dolor. No estaba seguro de si me había roto algo. Me levanté, pero sentí que me desvanecía y me caí al suelo. Y entonces me di cuenta del hambre que tenía, y de lo mucho que me dolía la tripa.
Así me quedé durante mucho tiempo, bebiendo de vez en cuando, hasta que me dormí.
Roy POV.
Tras mucho tiempo de espera, mi nombre resonó en la sala. El atronador aplauso que le siguió me hizo levantarme con orgullo de la silla y subir al escenario. Sonreí al público como había aprendido, y guiñé el ojo a algunas chicas. Melocotón se encontraba frente a mí, había pedido expresamente subir a darme el premio a mejor actor. Mi sueño se hacía realidad. Marth me sonrió desde su sitio, una sonrisa de orgullo. Incluso a Zelda le brillaban los ojos...
"Roy"
Todo empezó a volverse negro. Unos encapuchados entraron y nos apuntaron con unas pistolas...
"¡Roy!"
Abrí los ojos. Lo primero que vi fue un techo de metal; después, la cara de Zelda.
- ¡Por fin te despiertas!- exclamó.- Maldita sea, llevas dos días inconsciente.
- ¿Qué?¿Dónde estamos?
- No lo sé- respondió.- ¿No te acuerdas? Nos han secuestrado.
Ahora todo tenía sentido para mí.
- ¡¿Cómo?- grité, por inercia.
- Nos metieron en una furgoneta y cuando salimos, creo que Marth consiguió soltarse. No sé nada de él... sólo han venido unos extraños niños a traernos comida. Dijeron que no saldríamos hasta que te despertaras.
- Bueno, pues ya estoy despierto... ¿Dices que no sabes nada de Marth?
- Nada...- las lágrimas le vinieron a los ojos.- ¿Y si... y si le han...?
Aquello me puso nervioso. Negué frenéticamente con la cabeza.
- No, imposible. Marth no se dejaría matar por esos tipos, es demasiado listo y fuerte. Vendrá a ayudarnos, ya lo verás.
- ¡¿Matar?- gritó ella, llevándose las manos a la cara.- ¡Oh dios mío, no, yo me refería a pegarle o algo así!
- Ah, entonces eso fijo que sí- murmuré.- Porque se vuelve algo arrogante en situaciones extremas...
- Mira quién fue hablar- comentó.
Aquello me enfureció. Iba a replicar, cuando la puerta metálica de la habitación se abrió. Entraron los dos niños, cargando cada uno con un mazo. El estómago se me encogió.
- Se ha despertado, Popo- dijo la niña.- Vamos a decírselo al jefe.
- Claro, Lala.
Y así, sin más, se fueron, dejando una bandeja con comida en el suelo y, por supuesto, cerrando la puerta.
Marth POV.
Me desperté al sentir un leve temblor bajo mi cuerpo. Al principio no estaba muy seguro de qué pasaba, pero no tardé mucho en darme cuenta.
- ¡¿Pero qué...?
La zona del inodoro, la que había sido la única seguridad que había tenido en aquel lugar, estaba a punto de desmoronarse. Me puse en pie haciendo caso omiso del dolor de tripa y el fuerte mareo que tenía y miré a mi alrededor. Algo me llamó la atención y miré hacia arriba.
- Cabrones...- susurré.
La tercera y última botella estaba en una caja luminisciente, colgada de una especie de cuerda, sujeta al techo. Demasiado alta. Chasqueé la lengua, más nervioso a cada segundo que pasaba, porque el temblor se hacía más fuerte. De nuevo sentía esa mirada en mi nuca, demasiado intensa para venir de una cámara.
Saqué uno de los pocos cristales que no se habían roto o clavado en mi pierna cuando caí desde la cuerda, no sabía cuánto tiempo antes, y alumbré. A un metro de la zona del inodoro, colgaba otra cuerda, a mi altura, también enganchada al techo. No había más baldosas en la habitación que las que estaban a punto de caerse.
Estaba asustado.
El dolor del hombro se había acentuado, tal vez lo tuviera dislocado, y el hambre y el mareo no me dejaban pensar con claridad. Cuando sentí que el lugar en el que estaba no iba a aguantar más, salté a la cuerda, sujetándome con todas las fuerzas que me quedaban. Entonces empecé a trepar.
- No vais a poder conmigo, malditos...- susurré.
Cuando estaba a un metro sobre la caja, empecé a balancearme. Cuando me acerqué lo suficiente, agarré la cuerda de la caja y, sin soltar la mía, tiré. Como supuse, la cuerda de la caja se soltó, por lo que si hubiera saltado a ella, ahora mismo sería un colador. Pulsé el botón de Box, incorporado a la caja y esta se abrió. Agarré la botella por el tapón, con los dientes, y me sorprendí al no ver un botón de "Break". Solté la caja. Mi cuerda empezó a hacer cosas que no me gustaron un pelo. Y lo entendí todo.
- Me la han jugado- murmuré.
Miré hacia arriba, alumbrando con el cristal que tenía en una mano, y vi, con rabia, cómo el gancho al que estaba sujeta la cuerda comenzaba a girar. El extremo de la cuerda, por el peso, se acercaba peligrosamente al borde. No me iban a dejar sobrevivir.
Ike POV.
- ¡Falcon!¡¿Qué haces?- exclamé.
- El chico lo ha conseguido- corroboró Samus.
- ¡No me importa!¡Se ha burlado de mí y no se lo perdonaré!
Bowser sólo se encogió de hombros. El militar siguió haciendo girar el gancho. Yo di la espalda a los monitores y corrí hacia la puerta.
- ¡Ike!- oí gritar a Samus a mis espaldas.
- ¡No voy a dejar que semejante potencial se pierda!- grité.- ¡Quiero divertirme con él yo también!
- ¡No llegarás a tiempo!
Chasqueé la lengua. Iba a salir, cuando de pronto escuché tres exclamaciones de sorpresa.
- ¡Y una mierda!
Me giré y abrí mucho los ojos.
Marth POV.
Iba a perderlo todo. Me temblaba el cuerpo y mis fuerzas eran cada vez menores. Empecé a despedirme mentalmente de todo lo que conocía; mi hermana, mis padres, los de la agencia, mi trabajo, mis amigos...
Abri los ojos. Mis amigos. Mis amigos también estaban atrapados, y sabía que confiaban en mí para sacarlos de allí. ¿Cómo pude siquiera pensar en rendirme?
- ¡Y una mierda!- grité con furia.
Con fuerzas renovadas, comencé a trepar con rapidez. Había soltado la botella al gritar y ahora tenía el cristal en la boca. Antes de que la cuerda se soltara, conseguí agarrarme al gancho. Se detuvo. Pero sólo por unos momentos; después siguió girando. La cuerda se cayó y yo empezaba a resbalarme. Cuando mi mano izquierda llegó al borde del gancho, el filo comenzó a desgarrarme la piel. Grité; sentía la sangre bajando por mi brazo. Pero no me solté.
Ike POV.
Salí corriendo de la sala de control en dirección al cubo. Hasta Falcon se había quedado de piedra al ver al Lowell agarrarse al gancho. Tal vez ya por ser una cuestión de orgullo, el militar siguió girando el gancho, a pesar de las lágrimas que bajaban por su cara. Pero yo no iba a permitir que tal potencial se perdiera.
Marth POV.
Era el final. Lo había intentado, pero ya solo me quedaba una mano sujeta al gancho y empezó a sangrar, como la otra, que ahora tenía pegada al cuerpo. El mareo volvió, y el dolor en las manos se juntó con el del hombro y la tripa.
- Lo siento, chicos...- susurré, cuando mi mano se soltó del gancho.
Caí, pero ya no era consciente de ello. Mi mente vagaba entre la realidad y el sueño. Tal vez por eso, no presté atención al hecho de que alguien me había cogido del brazo, salvándome la vida. Sólo vi, con los ojos entrecerrados y a punto de desvanecerme, dos ojos grandes y dorados, y alas de murciélago.
Ike POV.
Llegué al cubo e introducí la contraseña. Cuando abrí la puerta y miré hacia el techo, ya no había nadie. Maldecí a Falcon en alto, bien fuerte para que me oyera, pero entonces me callé. Los ojos se me abrieron como platos involuntariamente. Allí, en el centro de la habitación, una figura con alas de murciélago sostenía al Lowell, que parecía estar inconsciente. Dos ojos dorados me miraron.
- Meta Knight...- murmuré, asombrado.
Buenooooooo! Vale, no os quejaréis, no? xDDDD
Respondiendo a las peticiones, en este capítulo he desvelado algo sobre Roy y Zelda. Decidí jugar con los puntos de vista, pero no creo que lo haga en muchas más ocasiones. Es que en este caso si no lo hacía no se podía saber qué pasaba al mismo tiempo fuera del Cubo. Tehehehe, y yo quería que lo supierais :B
Ozú! contesto a los reviews!
Isuam: ya, ya... ya sé que no lo hice todo lo bien que podía, pero es difícil volver a algo cuando llevas tanto tiempo dejándolo de lado y no lo haces por inspiración, sino más bien por no abandonarlo xD. En fin, espero que este capi te haya satisfecho. Los siguientes van a molar... jeje...
Sam: halaaaaaaaaaaaaaa me insultaste! D:D:D:D:D: qué malvada, pervertida renegada. ¡Hala, hala!¡Ya tienes tu capítulo! D:! NO SOY UN MONSTRUOOOO TT^TT... bueno, sólo un poco...
Zeldi-chan: espero que este más largo te haya gustado xDDD. Ya desvelé un poco de Roy y Zelda. Gracias por comentar!
Y con esto y un bizcocho...!
Reviews y Ciaossu!
