Yossu! Perdón por la tardanza y todo eso. Subí sin querer el capítulo sin editar (habréis recibido el mail los que me seguís). Es que yo después de escribirlos los edito aquí añadiendo la negrita y TOOODOS los guiones del texto. Para más inri, ya lo tenía escrito todo, le doy a "save" y me caduca la sesión de fan fiction, así que aquí estoy, editando otra vez.
Sí, hemos llegado al lemon, pero sigue siendo un lemon muy mío, que espero que disfrutéis o al menos que no os decepcione. Porque claro, es el primero que hago y no quise salirme de mi estilo. Así de cabezota soy XD.
MUCHAS GRACIAS A Marth-a-Lowell, Kathy-chan 3, Isuam, Mikheil, Ensoleillement y Zeldi-chan por sus hermosos y bienqueridos reviews!
A LEER!
Después de aquella incómoda pregunta, Ike me bajó los bóxers y noté cómo el pequeño Marth se "estiraba. Era una sensación muy extraña.
- ¡I-Ike!- grité.- ¡V-vuelve a ponérmelos!
Ignorando mis súplicas, el grandullón siguió tocando y chopeteando cada parte de mi cuerpo. Yo me volvía loco y dejaba escapar sin descanso aquellos extraños gemidos. Sentí como su respiración se hacía más rápida, como la mía. Entonces, comencé a atacar yo.
Como pude, le rompí el jersey que llevaba y contemplé su cuerpo a la luz del farolillo. Era perfecto; los músculos de sus brazos reflejaban el duro entrenamiento al que se había sometido. Tenía alguna que otra cicatriz, que lo hacía aún más atractivo. Luego, subí la mirada por su clavícula y su cuello, hasta llegar a su cara. Fue entonces cuando nos miramos a los ojos. Su mirada me llegó al alma; aquellos ojos profundos me atraparon. Y entonces nos besamos de nuevo, entrelazando nuestras lenguas como si fueran los cordones del zapato cuando haces el nudo.
Nos enzarzamos en una pelea de toqueteo, que terminó cuando sentí a Ike quitarse el pantalón y los calzoncillos. Sentir su cuerpo apretado contra el mío hacía que se me escaparan más gemidos.
- Joder, Marth...- murmuró Ike.- Yo ya no puedo más, necesito...
Al notar sus manos en mis caderas, me alarmé.
- ¡¿N-necesitas qué?!- pregunté, asustado.
- Tenerte- susurró.
Noté como levantaba mis piernas con sus grandes manos y casi grité al sentir a su gran amigo donde no me llegaba a dar el sol.
- ¡I-Ike!- grité.- ¡¿Qué vas a...?!
Lo siguiente que sentí fue un fortísimo empujón y un latigazo horrible de dolor. Grité, y mucho. ¡El muy animal...!
- Tra-tranquilo, Marth, sé que duele pero se pasará...
¡Y una mierda!¡El muy bestia no tenía ni puta idea de lo que estaba sufriendo! Noté como empezaba a moverse, cada vez más rápido, hasta que empecé a sentir mucho placer, que superaba ahora al dolor. Mis aullidos se transformaron en fuertes gemidos, y me sorprendí al escucharle también a él soltar ruiditos. No pasó mucho tiempo hasta que sentí una oleada de placer muy fuerte y un gemido intenso escapó de mis labios. Noté liquido salir de mi pequeño amigo.
Poco después, Ike gritó mi nombre y sentí cómo mi interior se llenaba de algo cálido. Tras eso, Ike se dejó caer sobre mí.
Los dos estábamos exhaustos, pero eso no impidió que me besara y lamiera el cuello como un loco, provocándome una picazón terrible en las mejillas.
- Se-seras capullo...- murmuré entre jadeos.- Me duele tanto que no puedo moverme...
Él se rió.
- Lo bueno es que no vas a tener que moverte en bastante tiempo- se burló.
Aquello me mosqueó y mucho.
- ¡Imbécil!- le grité, intentando pegarle.
Él se apartó soltando una carcajada y luego me sujetó las muñecas contra el suelo, besándome de nuevo y metiendo su lengua hasta mi garganta.
- Volveré mañana, princesa- me susurró al oído.
- ¡Te odio!- chillé.- ¡Gorila!¡Idiota!
Se vistió y recogió la bandeja de la cena y el farolillo, riéndose.
- Yo te quiero mucho, Marth- dijo él.- Me vuelves loco, no puedo esperar a hacerlo contigo en la cama.
- ¡GAH!
Se fue, cerrando la puerta. Yo suspiré. Realmente no me podría mover en un tiempo, y desde luego no iba a probar a sentarme. Así que me bajé la camiseta y me vestí como pude.
Me quedé ahí tirado durante no sé cuanto tiempo, y creo que me dormí no mucho después. Cuando me desperté, no oía nada ni veía nada, por lo que tuve la sensación durante un rato de que seguía durmiendo. Pero al moverme me invadía el dolor ahí abajo y acabé dándome cuenta de que estaba lúcido. Seguí tirado en el suelo durante mucho rato, mirando a la nada. Cuando la oscuridad comenzó a tomar forma en mi cabeza y empecé a ver sombras, decidí cerrar los ojos y repetirme que estaba solo.
- Ahora entiendo que este sitio te vuelva majara- comenté a alguna pared.
Opté por pasar el resto del día pensando en una estrategia para salir de ahí, a pesar de estar jugándome el cuello. Pero no se me ocurrió nada útil, así que me puse a cantar algunas canciones de Melocotón y a tararear cuando empezaba a quedarme afónico.
Apenas murmuraba, cuando por fin entró Ike.
- ¡Marth!- exclamó.- ¿Estás bien?
- Perfectamente...- murmuré con voz ronca.
- Madre mía, ¿qué has hecho?- preguntó, dejando la cena en el suelo.- ¿Te has pasado el día cantando o qué?
- Algo así...- dije, incorporándome.
Las tripas me rugieron, provocando la risa a Ike.
- Vale, vale, toma tu cena y por favor no me comas.
Me acercó la bandeja y, aunque quise no parecer desesperado, me abalancé sobre ella y comí hasta rebañar el plato. Me sentía débil por no moverme casi y la falta de comida me traía recuerdos de mi estancia en el cubo. Malos recuerdos.
Suspiré, dejándome caer de nuevo en el suelo.
- Sí que estabas hambriento para no moverte en casi todo el día...- comentó Ike.
- Claro, como aquí el señor tiene sus tres o cuatro comidas diarias...- murmuré.
Se rió. Luego se sentó a mi lado y suspiró.
- Aunque no te lo creas, te entiendo- dijo.- Yo también pasé por el proceso de integración.
Le miré.
- ¿En serio?
- Cuatro días en el cubo- contestó él.- Pero la diferencia es que Falcon no me odiaba.
Me reí.
- Cuando salí y me recuperé me enzarcé a puñetazos con todo el que pillaba, hasta que me metieron aquí cinco días con sus noches- dijo, bajando la mirada.- No pude soportarlo.
- ¿A qué te refieres?
Me miró con una cara que no le había visto antes.
- ¿Sabes? Mi familia murió de una forma bastante trágica- dijo.- La oscuridad de este sitio tomó forma y... bueno, no cerré los ojos. Tuvieron que sacarme al tercer día. Desde entonces no he vuelto a causar problemas.
Cerré los ojos y fruncí los labios, compadeciéndome un poco de él. Debió haberlo pasado realmente mal.
- Sin embargo, tú pareces llevarlo bastante bien, para llevar aquí dos días.
- Como dijiste antes, estuve cantando por puro aburrimiento- dije.- Y yo sí cerré los ojos.
Se rió.
- Chico listo.
- No lo sabes tú bien- respondí, riendo.
Tras un cómodo silencio, Ike se removió en su sitio.
- Esto... Marth...
- ¿Sí?
- ¿Cómo llevas el... dolor?- preguntó, claramente abochornado.
Bufé.
- Pues mira, cada vez que intentaba sentarme era como si lo hiciera en un cuchillo.
La cara de dolor que puso no era suficiente para describir lo que había sufrido yo aquel día, pero me sirvió.
- Lo siento...
- Pero... también el placer que sentí fue algo que nunca antes había...- me callé, sonriendo.- Creo que ha merecido la pena.
Le miré y me sorprendí al ver su cara. Tenía la boca entreabierta y expresión de sorpresa, además de un leve sonrojo.
- ¿Ike?
- … Te quiero- dijo.
Aquello me pilló por sorpresa.
- ¿Qué?
- Te quiero- repitió.
- ¿Pero qué...?
- ¡Te quiero!- gritó, abrazándome.
Aquel ataque de cariño me cogió más que desprevenido. Pero no lo rechacé. Ike, a su estilo, a veces era muy atractivo, y otras veces era muy mono. Suspiré.
- Ike...- murmuré.
- ¿Qué?
"¿Quieres irte de aquí conmigo?". Como si pudiera decirle eso ahora.
- No, nada.
Simplemente disfruté de aquel abrazo hasta que tuvo que irse.
Ueeee! Hasta aquí el capítulo de la semana! Espero que lo hayáis disfrutado! Ahora sabemos un pelín más de Ike, aparte de que es extremadamente sexy y seme y a la vez es muy mono. Pero eso no es nuevo, verdad? XD
En cuanto al lemon, lo lamento si os ha parecido corto, pero para mí una página sobre cómo hacen el amor es suficiente, sobretodo porque esta historia no gira alrededor de ello. No quiero que tenga la importancia de un capítulo. ¿Habrá más? Puede. Aún así, me gustaría que me comentarais qué os ha parecido.
Y bueno, nada más.
Mendigo reviews!
Ciaossu!
Rikku
