HOOOOLA! aquí llega el capítulo de la semana! Espero poder animar un poco más la historia una vez salgan de aquí, juas juas. El próximo llegará en dos semanas (necesito unas vacaciones que tengo examen de conducir entre otras cosas esta semana!) Igual aparezco el miércoles con el siguiente, como siempre, pero como no estoy segura, prefiero avisar.

MUCHÍSIMAS GRACIAS A AlexLopezGua, Isuam, Marth-a-Lowell, Sam y Ayano Smash por sus maravillosos reviewsssssssss! 3 Se agradece mucho el apoyo!

A leer!


Me desperté con el dulce aroma de la cena. Abrí los ojos, al principio con miedo de no ver nada otra vez, pero me calmé al ver a Ike a la luz del farolillo, mirando a las musarañas. Sonreí.

- Buenas noches- dije.

Ike se sobresaltó un poco y luego me miró.

- Buenas noches- dijo, riendo un poco.- ¿Cómo te encuentras?

- Bien- respondí, cogiendo la bandeja de la cena. Pasta.- Armé una buena, ¿verdad?

Asintió. Yo suspiré.

- Me sorprende que no me hayan sacado de aquí- comenté.

- Bueno, me pediste que no dejara que lo hicieran, así que usé mi gran elocuencia de mercenario y conseguí un trato.

Me reí.

- ¿Gran elocuencia?¿Tú?- pregunté, empezando a comer.- ¿Y qué trato es ese?

- Secreto profesional- respondió él.- ¿Cómo está la cena?

Aquel cambio brusco de tema me sorprendió.

- ...Deliciosa- respondí.

Ya averiguaría de qué se trataba. Había varias cosas que quería preguntar.

- Ike...- empecé.- ¿Les ha pasado algo a Roy y Zelda?

Me miró sorprendido.

- ¿Tus amigos?- preguntó.- ¿Por qué iba a pasarles algo?

Aquello me desconcertó un poco. ¿Es que no les habían tocado? Eso era bueno pero... sinceramente no lo entendía.

- Ah... es que... no sé, pensé que por haberlos involucrado también les harían algo...

- La culpa es tuya, supongo- dijo Ike.- Y ellos ya están bastante castigados, ¿no crees? A pesar de estar como en un hotel.

- Hm...- suspiré.- ¿Y cómo narices me oísteis gritar ayer?¿Hay micros también aquí? Si es así, te habrás metido en un lío...

Se puso rojo.

- ¡Claro que no hay micros!- exclamó.- Por lo que me dijeron, Meta Knight de pronto empezó a lanzarse contra la puerta haciendo mucho ruido. Link, Lucario y Wolf lo oyeron y entraron por si te había pasado algo. Lucario decía nosequé de malas vibraciones... en fin, yo llegué un poco más tarde al oír el revuelo.

Me quedé pensativo.

- Me pregunto cómo demonios hará esa pequeña bolita para saber si estoy bien o no- murmuré.- Me ha cogido cariño o algo, porque me seguía a todas partes...

- Y tanto- dijo Ike.- Está ahí fuera, no se ha movido de ahí desde que estás en la caja.

- ¿Qué?- pregunté.- ¿En serio?

Ike asintió riéndose.

- Debe creerse que es tu guardián o algo- dijo.

- Bueno, pues puede serlo- dije, riendo.

Al ver la expresión de Ike solté una carcajada.

- ¡Espera!- exclamé.- ¡¿Estás celoso?!

La segunda reacción fue mejor.

- ¡¿Q-qué?!- casi gritó.- ¡¿Celoso?!¡¿P-por qué debería...?!

La carcajada que solté fue aún más sonora.

- ¡No te rías!

Pero no podía parar. Lo más de lo más: Ike celoso de una bolita por creerse mi guardián. Tardé un poco en parar y seguí cenando. Ike tenía los labios fruncidos en señal de mosqueo.

- Qué risa- comenté.

- Me alegra ser tu cómico personal- murmuró mosqueado.

Aquello me hizo gracia, pero me aguanté. No quería escupir la cena, que estaba rica. Me quedaba una cosa más por preguntar.

- Ike... ¿Cuánto llevo aquí?

- Mañana será el séptimo día.

Así que no había dormido más de un día ni nada por el estilo. Suspiré y terminé de comer.

- Marth...

Le miré. El miraba al suelo, algo que no solía hacer.

- ¿Qué?- pregunté.- Si quieres hacerlo la respuesta es no. Aún estoy resentido.

Se puso rojo y se sobresaltó.

- ¡¿Qu-qué?!- gritó.- ¡No, no es eso, tonto!

Me reí de su reacción. El suspiró y se acercó a mí. Me dio un beso antes de que pudiera siquiera reaccionar. Fue un beso largo y con lengua. Uno de esos que no podías rechazar aunque quisieras. Y bueno... yo no quería. Le seguí el beso y estuvimos un rato así. Cuando se separó, pude ver algo extraño en sus ojos.

- Ike, ¿qué pasa?- pregunté, riendo.- ¿Te sientes solo ahí fuera?

Él sonrió.

- A partir de mañana no podré seguir trayéndote la cena yo- dijo, levantándose y recogiendo la bandeja.- Quería darte un último beso antes de que eso pasara.

Aquello me sorprendió.

- ¿Qué?- pregunté.- ¿Por qué?

Sonrió de una forma rara y mirándolo mejor pude ver que temblaba. Aquello no me gustaba nada.

- Secreto profesional- dijo, marchándose hacia la puerta.

Me puse en pie y como pude intenté alcanzarlo.

- ¡Espera!¡Explícate, Ike!- exigí.- ¡¿Qué trato has hecho?!¡IKE!

Pero él no contestó y salió cerrando la puerta antes de que pudiera impedírselo. Yo no entendía nada. Volví a mi sitio a oscuras y me quedé pensando mucho tiempo. Después, me dormí.

Me desperté al oír que se abría la puerta. No me creía capaz de dormir un día entero sin que me pasara nada, como las heridas del cubo o una fiebre alta. Por lo tanto, deduje que aquello no era normal. Vi cómo entraban varias personas en la sala. Me froté los ojos y bostecé.

- ¿Qué pasa?- pregunté.

- Tienes un nuevo compañero- dijo Master Hand.

Aquello no me cuadraba.

- ¿Qué?

- Deberías estarle agradecido- continuó el jefe.- De no ser por él, te habríamos sacado y el trato habría sido roto. Pasará contigo siete días cargando con el castigo de Wolf.

Abrí mucho los ojos al ver entrar a Ike con unas cadenas en las manos. No me miraba. ¿Qué demonios había hecho ese idiota? Vi como temblaba.

- ¡Ike!- grité.- ¡¿Qué has hecho?!¡Si dijiste que no habías aguantado ni cinco días!

Ante eso, todos menos Ike me miraron. Master Hand se echó a reír. ¿Pero qué demonios les pasaba a todos?

- ¿Eso le has dicho, Ike?- preguntó el jefe.- ¿Por qué? ¡Si aguantaste treinta días con sus noches!

No me creía lo que acababa de oír.

- … ¿Qué has dicho?- pregunté.

- ¡Master...!- protestó Ike.

- Lo que has oído- cortó Master Hand.- Es el que más tiempo ha aguantado aquí y, por ende, el que más traumatizado ha salido. Y va a pasarse siete días aquí, sin poder acercarse a ti, sólo porque tú le pediste que no dejara que te sacaran.

Me quedé en silencio asimilando lo que estaba pasando mientras Ike era encadenado a la pared. ¿Treinta días? No me sorprende que se haya quedado medio idiota. Porque sólo un idiota haría lo que estaba haciendo él. Sé que yo le había pedido que no dejara que me sacaran... pero no tenía sentido evitar el castigo a alguien echando mano de otra persona. Una persona que no había hecho nada. Cuando terminaron con Ike, me acortaron las cadenas, evitando que pudiera acercarme a él. Después, se fueron.

- Que tengáis una estancia agradable- dijo Master Hand antes de salir.- A la hora de siempre tendréis la cena.

Tras eso cerró la puerta, dejándonos a oscuras. Escuché las cadenas de Ike, por lo que imaginé que se estaría moviendo. Debía estar pasándolo realmente mal.

- Ike, yo...

- Por favor, Marth, dame... dame un poco de tiempo, ¿vale?- susurró.- Necesito... acostumbrarme.

Su voz quebrada me hizo guardar silencio durante mucho tiempo.


Y bueno, hasta aquí el capítulo! Como dije en la intro, espero darle marcha cuando salgan. Creo que algún día me pondré a leer La Caja de los Secretos para recordar cómo hacía sufrir a los lectores... ewe

En fin, como veis Ike es todo un machote y se ha metido ahí por Marthy poo, y eso que no podrá violarlo! TRES HURRAS POR IKE!

Y después de estos vítores impropios de mí...

REVIEWS Y CIAOSSU!

*Hasta la semana que viene, o la siguiente...