Yossu! Bueno, perdón por el retraso, Fanfiction me la ha vuelto a jugar y a borrarme todo al darle al botón de "save". Como es muy tarde, seré breve en intro y despedida XD (LO SIENTOO).

Muchas gracias a Marth-a-Lowell, Ensoleillement, Unloved Person, Isuam, Princess Aaramath y Zeldi-chan por sus hermosos reviews!

A leer!


Estuvimos en silencio hasta que nos trajeron la cena. Vinieron Link y Lucario. A la luz de los farolillos, pude ver como Ike ponía una expresión de alivio inmenso. El brillo de sus mejillas me confirmó que había derramado alguna que otra lágrima.

- ¿Cómo estáis?- preguntó Link.

- Bien...- dijo Ike.

Bien y una mierda. ¿Qué ganaba haciéndose el fuerte así?

- Aquí tenéis la cena- dijo Lucario.

- Gracias- murmuré.

Cené en silencio, al contrario que Ike, quien no dejó de hablar con Link. Aquello me mosqueaba. ¿Por qué no quería hablar conmigo? De hecho, hablarnos durante la estancia en la caja haría de esta más llevadera para ambos. Tendría que hacerle entrar en razón. Pero eso sería más tarde.

- Dime, Lucario, ¿cómo van las cosas ahí fuera?- pregunté.

Se quedó un momento pensativo.

- Todo empieza a moverse- dijo.- Dentro de poco conoceremos nuestros papeles en el acto final de esta función.

Me sorprendí y a la vez me asusté.

- ¡¿Les han hecho algo a mis amigos?!

Lucario guardó silencio.

- ¡Contéstame!

- Tranquilo, Marth- dijo Ike de repente.- Seguro que están bi-

- ¡Tú cállate idiota!- grité.

Ignoré su cara de sorpresa y me encaré a Lucario.

- ¡Dime cómo están!

- No lo sé, Marth, no sé nada de ellos desde hace días.

Abrí mucho los ojos.

- ¿Qué quieres decir?

- No se sabe nada de ellos, ni de nadie del otro lado.

Me callé. ¿Por qué nadie me lo había dicho? Y por nadie, me refería al único que podía visitarme. Miré a Ike con enfado.

- ¿Qué te pasa?- preguntó, aún afectado por mi grito.

- ¿Que qué me pasa?- pregunté.- ¡¿Por qué demonios no me lo has dicho?!

Se calló un momento.

- ¿Y qué podrías hacer si te lo hubiera dicho?- me dijo.- Sólo ponerte más nervioso y pasarlo peor los días restantes del castigo.

-Deberías usar ese buen juicio más a menudo- escupí, mofándome.

- ¡Eh, eh, no la tomes conmigo!- gritó Ike.- Sólo me faltaba eso.

Me estaba exasperando.

- ¡¿Sólo te faltaba el qué?!- grité.

- ¡Que te enfades conmigo cuando estoy haciendo esto únicamente por ti y tus estúpidos amigos!

Reinó el silencio. Mis ojos no podían estar más abiertos. Lucario y Link dieron excusas y se fueron, notablemente nerviosos, llevándose la luz. Yo seguía callado. Y así pasó el tiempo.

La siguiente vez que se abrió la puerta, no entraron Link y Lucario. Además, estaba seguro de que no había pasado un día. Las luces se encendieron, cegándome completamente, y entraron Gannondorf y Master Hand, apresuradamente. Desencadenaron a Ike y luego se acercaron a mí. Antes de que pudiera preguntar qué pasaba, Master Hand me apunto con una pistola. Abrí mucho los ojos.

- ¡¿Master Hand?!- escuché gritar a Ike.

- Gannondorf, llévatelo- ordenó el jefe.

- Sí, señor.

Ike fue sacado de la habitación al instante. Tampoco parecía entender lo que pasaba.

- Escúchame, Lowell, porque te voy a dar dos opciones- dijo Master Hand.- Tenemos poco tiempo ya, y no voy a arriesgarme a tener más problemas de los que puedan aparecer a partir de ahora.

Escuchaba en silencio, nervioso por el cañón que me apuntaba.

- La primera es que sigas todas y cada una de las órdenes que se os van a dar, sin rechistar, dejando de lado tu ética y tus principios. Si lo haces así, cuando todo termine volverás a ser libre con tus amigos, si sobrevivís.

Aquello no me inspiraba ni un mínimo de confianza. De hecho me asustaba. No me gustaba eso de dejar mi ética de lado. ¿Qué demonios pretendía esa gente?

- ¿Y la segunda?- pregunté, con cautela.

- Despedirte del mundo aquí y ahora por mi mano- dijo, cargando la pistola.

Aquella opción dejaba muy clara mi respuesta.

- Creo que quiero permanecer aquí un poco más- dije.- Seguiré las órdenes. Pero, ¿qué pasa con el castigo?

Dejó de apuntarme y se fue hacia la puerta.

- Al infierno con eso- dijo.- Hay cosas más importantes en las que pensar ahora.

Tras eso, se marchó. Al instante, entró en la habitación Meta Knight, junto con Bowser. El vikingo se acercó a mí y me desencadenó. Noté a Meta juntarse a mi pierna como si fuera un gato.

- Si no fuera por tus habilidades y por esa extraña relación que tienes con el biorobot, el jefe no habría dudado en volarte la cabeza y exigir un rescate por tus restos. Y aunque no lo haya hecho, su paciencia tiene un límite- me dijo.- Te lo digo para que lo tengas en cuenta a la hora de plantearte saltarte las normas otra vez. Puede que la segunda sea la última. ¿Me entiendes?

Asentí. Un escalofrío me recorrió el cuerpo al recordar la voz de Master Hand. Esa vez sí. Se había ganado mi respeto. Además, me había dicho que si sobrevivía, podría irme con Roy y Zelda. Podríamos salir de aquí y volver a nuestras vidas, aunque... me preguntaba si eso sería posible.

- Tienes un día para reponerte- dijo Bowser.- No lo desperdicies. Mañana a las siete de la mañana tendréis que estar todos en el comedor. Allí empezarán las órdenes. Y te lo repito, no cabrees a Master. Digamos que las cosas no han salido como se esperaba.

Después, se marchó. Me levanté como pude, tras tanto tiempo sentado. Notaba los huesos pesados y me costaba moverme, pero conseguí llegar hasta la puerta. Allí estaba Ike, que al verme hizo ademán de hablar, pero luego se quedó callado. Yo simplemente me fui por el pasillo, seguido de mi bolita guardiana. Tenía claro lo que iba a hacer.

- Espérame aquí, Meta- dije, en mi habitación.- Puedes sentarte en la cama si quieres.

El biorobot asintió y se puso a curiosear. Yo me metí al baño y abrí el grifo de la bañera, lo llené con todas las sales y jabones que encontré, hasta dejarlo como un mar de burbujas, y luego me dejé caer dentro. Sentí como mi cuerpo se limpiaba y mis músculos se relajaban. El contacto con el agua aromatizada me llenó los sentidos y por fin pude descansar. Fue en ese momento en el que me di cuenta de cuánto lo había necesitado.

Tras pasar un rato bastante largo en la bañera, decidí volver al mundo y quité el tapón, observando cómo el agua iba bajando su nivel y mi cuerpo quedaba a la luz. Me vi mal, delgaducho y pálido. Me levanté y me puse una toalla en la cintura; después, salí a la habitación. No había rastro de Ike. Meta Knight seguía allí, dando vueltas por la habitación y jugueteando con algo que supuse que era del grandullón. Me cambié y me tiré en la cama. Fue entonces cuando recordé que podía mirar la hora y eché un vistazo al reloj de la habitación. Eran las diez de la mañana. Una hora perfecta... para dormir.

- Ven aquí, Meta- dije.

La bolita vino conmigo y se subió a la cama. Nos tapé con la sábana y bajé la persiana. Agradecí aquella oscuridad, a pesar de haberla sufrido durante más de una semana. Abracé a Meta Knight como si fuera un peluche y me quedé dormido completamente. Me habían dicho que no desperdiciara el día, y no lo hice. Dormí hasta las seis de la tarde. Cuando me desperté, me di cuenta de que seguía abrazado a Meta Knight. La bolita no se había movido, y yo no estaba seguro de si dormía o no. Era la cosa más fiel que había visto nunca.

- Buenos días Meta Knight- dije.

La bolita asintió y nos levantamos. Estirarme me sentó de maravilla. Mi estómago me advirtió de que tenía hambre y que fuera a buscar algo de comer a la cafetería. Así que volví a cambiarme y salí de la habitación después de recoger y hacer la cama. Por supuesto Ike no había aparecido. Y yo tampoco tenía muchas ganas de verle en ese momento. Aún no sabía cómo tomarme lo que había dicho la noche anterior.

- No es como si te lo hubiera pedido... no te atrevas a echármelo en cara- murmuré.- Y menos después de ocultarme cosas.

- ¿Marth?

Aquella voz... Me giré.

- ¡Marth!

Las lágrimas se me saltaron. Cada vez entendía menos de lo que estaba pasando.

- Roy...

No tardé ni medio segundo en darle un abrazo.


Quién sabrá lo que se me está pasando por la cabeza XDDD En fin, este es el capítulo de la discordia, espero que os haya gustado!

PD: aprobé el carnet de conducir! Temedme! bahahaha

Siento ser tan breve pero, no puedo más jajaja maldito fanfiction y maldito internet OwO... Bueno, aquí me despido hasta la semana que viene, no sin antes mendigar un poco de reviews para esta cansada escritora... JAJAJA

Ciaossu!

Rikku