YOSSU! Aquí vuelve Rikku! Aquí se desvela la mayoría de preguntas del capítulo anterior. Me he reservado el resto para más adelante! Muahaha!
OMG! MÁS DE 100 REVIEWS! Un sueño hecho realidad! Muchísimas gracias a tod s por comentar todo este tiempo!
AGRADEZCO DE TODO CORAZÓN A Marth-a-Lowell, Ayano Smash, Princess Aaramath, Zeldi-chan y Ensoleillement por sus maravillosos reviews!
Y ahora, a leer!
Me desperté lentamente, bastante aturdido. Tardé varios minutos en recordar lo que había pasado. Alguien me estaba llevando como un saco a través de un pasillo de piedra. Detrás de nosotros estaba oscuro. Pataleé.
- ¡Ay!
El que me llevaba se detuvo. Era Ike. Intenté bajarme.
- ¡Marth, estate quieto!- protestó él.
- ¡Bájame!
- ¡No!
Tras unos minutos de forcejeo, acabé desistiendo.
- ¿Por qué haces esto?- pregunté.- O más bien... ¿qué estás haciendo?
- Sacarte de aquí- dijo simplemente.
Mis ojos se abrieron como platos.
- ¡¿Qué?!- grité.- ¡¿Por qué harías tú eso?!¡¿Y por qué ahora?!
Ike se detuvo y me bajó.
- Marth, habla bajo o no hables- dijo.- Y... ¿no era esto lo que tú querías?¿Salir de aquí?
Me llevé las manos a la cabeza.
- ¡Pero no ahora, maldita sea!- grité, consiguiendo que Ike me tapara la boca.
- Dios, Marth, te van a escuchar hasta en Crimea- me regañó.
Me quité su mano de la boca y suspiré.
- Ike, ¿eres consciente de que Roy está ahí?- pregunté.- ¿Sabes lo que le harán si me voy? Y además, ¿tu qué?¿Qué demonios planeas hacer después de esto?
Ike se enfurruñó. Demasiada información para él en poco tiempo, pensé.
- Irme contigo- murmuró.
Le miré. Aquello me había pillado por sorpresa.
- ¿Qué?
Ike cogió mi mano y me miró a los ojos.
- Quiero irme contigo, Marth- dijo él.- Quiero estar contigo. Te quiero a ti.
Fue a besarme, pero yo giré la cabeza. Me costaba asimilar todo lo que estaba escuchando. Él se detuvo, pero luego me besó en la mejilla y me abrazó. Apoyé mi cabeza en su hombro.
- Ike... te lo agradezco mucho, pero no puedo dejar a Roy atrás.
- Pero Marth, quieren ma...
No le dejé terminar la frase. Utilicé la misma técnica que él había usado conmigo y le apreté la nuca. Intentó resistirse, pero mi agarre se mantuvo firme. Ike cayó inconsciente. Le dejé sentado, apoyado en la pared. Miré su cara y le besé. Fue en ese momento cuando supe que le amaba, y que aceptaría con gusto su propuesta si no fuera porque Roy seguía allí atrapado.
Suspiré y me levanté, dejando el farolillo a su lado para que no despertara a oscuras. Me di la vuelta y volví por donde habíamos venido. Fui tanteando la pared hasta llegar a una trampilla metálica. Subí por ella y aparecí en una habitación, alumbrada únicamente por una tenue luz fluorescente. Con todo el cuidado del mundo, crucé la estancia y abrí la puerta que daba al pasillo. Y volví a mi habitación como si no hubiera pasado nada.
Pero no pude dormir en toda la noche. Me la pasé pensando en Ike, con la esperanza de que entrara por la puerta, pero eso no ocurrió.
Por la mañana sonó la alarma y me levanté, harto de estar en la cama. Igual habría dormido una hora en toda la noche. Como supuse, Ike no estaba.
- Maldita sea, ese idiota siempre elige los peores momentos para todo...- murmuré, vistiéndome.
Me di una ducha y me preparé para lo que fuera que tenía planeado Master Hand. Abrí la puerta y salí al pasillo. Allí me encontré con el pequeño idol Pit Icarus, que se sobresaltó al verme.
- Buenos días- saludé.
- B-buenos días- dijo él, sonriendo nerviosamente.
Sonreí también. Se notaba que seguía asustado y me pregunté si alguien habría hablado con él. Recordaba haberlo visto junto a los niños en la cena, pero no parecía divertirse mucho.
- Voy a ir a desayunar, ¿quieres venir?- pregunté.
Sus ojos se iluminaron.
- ¡Sí!- exclamó.
Me reí y fui con él hacia el comedor. Hablamos un poco de todo, yo intentaba que se tranquilizara hablándole de distintas actuaciones que, debido a mi trabajo, conocía a la perfección. Cuando estábamos a punto de entrar, ocurrió algo bastante gracioso.
De una habitación, salió Link corriendo. En calzoncillos.
- ¡Mierda, que me mata!- gritó, riéndose.
Pasó a nuestro lado con su ropa interior verde con unos símbolos dorados que nunca había visto antes. Detrás de él iba Roy, también en calzoncillos, mojado y enfadado. Como siempre, tenía un gusto horrible para los colores. Yo no llegaba a entender ese afán suyo por el rojo chillón.
- ¡A ver a quién le vuelves a hacer la broma del agua helada!- gritaba la súperestrella.
Pit y yo nos miramos y empezamos a reírnos.
- ¡Cualquiera diría que estáis secuestrados en una organización terrorista!- les grité, riéndome.
Pero me callé y me giré al escuchar una exclamación de sorpresa.
- ¡¿Por qué estás tú aquí?!
Miré con curiosidad al propietario de aquella voz. Era un tipo al que nunca había visto, aunque su voz me sonaba extrañamente familiar. Tenía la mayoría de la cara tapada con vendas y vestía un atuendo poco común. Su pelo rubio le tapaba un ojo. Iba a preguntarle a qué se refería, pero entonces volvieron a pasar los actores en calzoncillos justo entre nosotros. Vi como la cara del chico rubio se ponía roja y éste salía corriendo. Pit y yo nos quedamos mirándole hasta que desapareció por un pasillo. El idol me miró.
- ¿Le conocías?- me preguntó.
- Creo que no...- murmuré.
No sabía quién era ni a qué había venido eso, pero lo que sí sabía era que tenía hambre y me quedaba poco tiempo hasta la hora que había mencionado. Así que le resté importancia al asunto y entré al comedor, seguido por Pit.
Había bastante gente, se notaba la emoción que precedía a la "misión". Pit y yo nos sentamos en una mesa apartada y desayunamos. Al poco tiempo se nos unieron Link y Roy, vestidos. Cuando terminamos, me levanté con intención de buscar a Ike o a Meta Knight, pero justo nos llamaron para reunirnos con los jefes. Suspiré y me dirigí con todos al lugar acordado. El aparcamiento. Pit no se apartaba de mí, mirando hacia todos lados con temor.
- Tranquilo, Pit, no dejaré que te hagan nada- le tranquilicé.
- ¡Eh!- protestó Roy.- ¡Que tú eres mi guardaespaldas!
- Yo también quiero guardaespaldas- dijo Link.
Me reí.
- Tranquilos chicos, hay para todos- dije, orgulloso de mi reputación.
Cuando llegamos al aparcamiento, los jefes estaban ya allí. Al lado de Master Hand había otro enmascarado, que no paraba de temblar. Parecía casi esquizofrénico. No me daba buenas vibraciones. También pude ver, cerca de nosotros y mirándonos cada poco tiempo, a aquel chico rubio de antes. Me propuse mantenerlo vigilado.
También me fijé en que ni Ike ni Meta Knight estaban presentes, lo cual me hizo preocuparme mucho.
- Bien, ahora que estáis aquí, formaremos las parejas de trabajo y os daremos la misión correspondiente a cada uno- anunció Master Hand.
Aquello nos congeló a todos. ¿Parejas? ¡Así no podría protegerlos a todos!
- Maldita sea...- murmuré.
Sentí como Pit y Roy se acercaban a mí y maldije por lo bajo. Master Hand fue anunciando los nombres de las parejas, entre los que aparecieron los de Melocotón y Pit, que fue emparejado con un tal Red. Lo gracioso era que el chaval parecía tener la misma edad que el idol.
- Marth Lowell- dijo Master Hand, ganando mi atención.- Irás con Roy Feres.
Tanto Roy como yo dejamos escapar un suspiro de alivio.
- Pero, debido a tu aún dudosa lealtad, seréis acompañados por Snake.
Aquello ya no me resultó tan gracioso. Roy le reconoció y automáticamente se puso detrás de mí. Snake se encogió de hombros y se acercó a nosotros con un papel.
- ¿Preparados, canijos?- preguntó.
Aquello iba a ser un suplicio.
Vale, a partir de aquí empieza lo serio! Y lo peor es que aún tengo que idearlo! Necesito ánimos! XD
Pues nada, que es tarde, espero que os haya gustado el capítulo y espero tener el siguiente preparado para el miércoles que viene. Pero quiero estar orgullosa de él, así que si veis que tardo es porque no lo he conseguido D: pero no os preocupéis, llegará. No quiero volver a dejar de escribir! Muchas gracias por recordarme esta pasión que tengo!
Y sin más dilación,
Reviews y Ciaossu!
