YOSSU! Aquí vuelvo con otro capítulo de Fate! Anuncio una nueva idea para otro fic largo, idea que me resulta tentadora, pero que probablemente tarde en salir a la luz debido a la cola de fics que tengo por terminar... aunque quién sabe, si la inspiración se decanta por ella, quizá la saque antes que los demás fics. Obviamente no será hasta que acabe Fate, el cual se va acercando a su final... *-*
MUCHÍSIMAS GRACIAS A AlexLopezGua, LordTaco, Ensoleillement, Toph Kagamine McCormicK (omg qué largo 8D), Marth-a-Lowell, Zeldi-chan, Isuam (ánimo que te queda poco para ponerte al día! 3) y Princess Aaramath por su apoyo y sus hermosos reviews! *W* Cuánta gente ha comentado! Estoy contentísima! Muchas graciaaaaaaaaas!
Y ahora, sin más dilación, a leer.
- Mario, por favor...- supliqué en un último intento de salvar nuestras vidas.
- Lo siento, Ike, tengo órdenes- dijo Mario.- Órdenes de eliminarte si te vuelvo a ver. No te preocupes, será rápido y sin dolor.
El doctor cerró los ojos un momento, como convenciéndose. Yo veía pasar mi vida por delante de mis ojos, desde mi niñez hasta mis últimos días con Marth. Parecía que al final nos íbamos los dos juntos. Le fallaba tras haber ido a rescatarlo.
Era patético. Demasiado patético.
- Baja el arma- ordenó de repente una voz femenina.
Peach entró en la enfermería con semblante serio. Vi la sorpresa y la confusión reflejadas en la cara de Mario. Y lo más importante: por primera vez le vi titubear.
- Qu-quieta...- ordenó Mario, con voz temblorosa.- Sabes que no quiero dispararte a ti también.
- Lo sé- respondió Peach, sin dejar de acercarse a él.- Y tú sabes que tu lealtad hacia esta organización se basa en el trabajo y el miedo. Aquí está la gente que te puede liberar de todo esto... ¿Y tú piensas dispararles?
Mario se quedó en silencio. ¿De qué iba todo aquello?¿Tanto se conocían? Sabía que el doctor había examinado a todos y cada uno de los secuestrados que habíamos traído. Pero no sabía que tuvieran un tipo de relación que le permitiera a Peach hacer lo que estaba haciendo en aquel momento.
Por otro lado, era cierto que Mario estaba allí únicamente por sus dotes como médico. Casi se podía decir que era una "retención amistosa" ya que sabía que su hermano lo pagaría si él se oponía. Así era Master.
- Vamos, Mario, podrías sacar a Luigi de aquí para que pueda vivir una vida normal- dije.- Por favor, salva a Marth. Así nosotros os salvaremos a vosotros dos.
El doctor me mantuvo la mirada intensamente mientras Peach se ponía a su lado y le quitaba lentamente la pistola de la mano, sin obtener resistencia. Mis ojos irradiaban esperanza. Mario suspiró y se puso los guantes.
- Date prisa y ponlo en la camilla. Puede que el desastroso vendaje que le habéis puesto le haya salvado durante un tiempo, pero no va a durar mucho más.
El corazón me dio un vuelco. Puse a Marth en la camilla.
- P-pero tú puedes hacer algo, ¿verdad?- pregunté, nervioso.
- No lo sé, Ike- respondió Mario.- Ahora debes salir.
- Yo te ayudaré, Mario- dijo Peach.
- ¡Pero...!- protesté.
Peach me puso la mano en el hombro y sonrió. Apreté los dientes.
- Ike- dijo Mario.- Haré todo lo que esté en mi mano por salvarlo.
Le miré intensamente.
- Te lo prometo- dijo.- Confía en mí. Aún no es demasiado tarde.
Tras vacilar unos instantes, asentí y me di la vuelta.
- Gracias, amigo- murmuré, yendo hacia la puerta.
- Dámelas cuando le haya salvado la vida- le escuché murmurar.
Salí de la enfermería y vi a Luigi tendido en el suelo, lleno de golpes y chichones. Pit estaba sentado con Meta Knight entre los brazos, abrazándolo. Roy tenía cara de malas pulgas y le sangraba la nariz. Zelda estaba tratando de detenerle la hemorragia y Link estaba atento a lo que yo tuviera que decir. Me senté en el suelo, a su lado, y me llevé las manos a la frente, apoyando mis codos en las rodillas.
- ¿Y bien?- preguntó.
- No lo sé- respondí.- Dice que hará lo que pueda.
- Hmmm...
Me sorprendió que Roy no dijera nada al respecto en todo el rato que estuvimos allí. Simplemente miraba la puerta de la enfermería, deseando que se abriese y saliera Marth, seguro. Aquellos dos parecían muy buenos amigos... y aquello me mosqueaba.
- Lo siento, Roy- dije, consiguiendo su atención, y la de todos.
- ¿Eh?¿Por qué?- preguntó él.
- Marth es mío- dije, sonriendo.
La cara que puso fue para hacerle una foto y exponerla en un museo. La risa de Link no tardó en llegar y pude atisbar un sonrojo en las caras de Pit y Zelda.
- ¡¿Qu-qué demonios significa eso?!- gritó Roy, claramente confuso.
- Exactamente lo que he dicho- dije, riéndome.- Marth es...
Un horrible sonido detuvo mi frase. Era un terrible chirrido, resultado del roce entre dos metales. Conocía aquel sonido, sólo lo había oído un par de veces, pero nunca lo olvidaría. Como si fuera alguna especie de animal salvaje, me puse de pie, alerta. Obsevé que la reacción de Luigi fue similar a la mía. A pesar de sus golpes, se levantó, con el horror dibujado en su cara. Los demás no entendían lo que pasaba, ya que no eran parte de Fate.
- Entrad todos en la enfermería- dije, cogiendo bien fuerte mi bate.- No dejaré que pase.
- ¿De qué hablas, Ike?- preguntó Link.
- ¿Qué es ese horrible ruido?- preguntó Pit.
Luigi se estremeció.
- E-el je-jefe dijo qu-que también po-podría observar las c-c-cámaras...- tartamudeó.- Que a-aunque ellos no e-estén aquí... s-sí lo e-estaría él...
Casi iba a llorar. Yo me sentía igual.
- ¿Él?- preguntó Zelda.- ¿Quién?
El chirrido se detuvo justo antes de la esquina del pasillo en el que estábamos. Se me heló la sangre.
- ¡Entrad a la enfermería!- grité.- ¡YA!
En ese mismo instante, una silueta se asomó por el pasillo. Su cabeza estaba cubierta por una larga capucha, que llegaba casi a sus pies. Iba descalzo, con unas extrañas cicatrices por su piel. De uno de sus tobillos colgaba una cadena. En la mano izquierda tenía un cuchillo, mientras que no dejaba de mover la derecha, como si estuviera estrujando algo. Pero lo peor, como siempre, era su sonrisa, lo único que se veía bajo la capucha. Unos dientes afilados, casi como los de un tiburón, asomaban entre sus labios, rotos y sangrantes de mordérselos. No había duda, era él.
- ¡¿Qu-quién es ese?!- exclamó Roy.- ¡Parece un monstruo!
- No lo parece- dije.- Lo es. Es el hermano menor de Master.
- ¿Qué?- susurró Zelda.- Pero si está...
- Loco- dije.- Está completamente majareta. De hecho, siempre está encerrado, con una camisa de fuerza, en una sala bajo llave y con cinco cámaras de vigilancia. Sólo hace caso a Master y ataca a todo el que se le cruza. Y ahora tiene un cuchillo en la mano, esta libre y dispuesto a hacer un festival de sangre.
Sentí cómo se asustaban, y no era para menos.
- Ni se os ocurra entrar ahora en la enfermería- dije.- Ya os ha visto. Si entráis y Crazy os sigue, Marth morirá, y Mario y Peach también. Además, es probable que nosotros sigamos el mismo camino.
- ¿Tan fuerte es?- preguntó Link.- Es uno, y nosotros somos siete, contando a la bolita.
Meta Knight retrocedió. Hasta él le temía.
- Vale... y... ¿y qué hacemos?- preguntó Zelda, quien parecía haber comprobado la magnitud del problema que teníamos delante tras ver retroceder al impasible biorobot.
- Creo que lo más inteligente sería correr- dije, empezando a retroceder.
Crazy comenzó a caminar hacia nosotros, tambaleándose como en las películas de terror. Balanceaba el cuchillo peligrosamente, haciéndose algún corte de vez en cuando. Nosotros seguimos retrocediendo lentamente, rezando por que no se fijara en la enfermería, y por que Mario no hiciera ningún ruido dentro.
Tal vez podríamos dividirnos e intentar pillarlo en un cruce de pasillos, atacándole desde cuatro direcciones- comenté en voz baja.
- Puede funcionar- comentó Link.- Pero si nos separamos, sólo podrá seguir a uno. Ese uno lo tendrá jodido mientras los demás se ponen en sus posiciones.
- Arreglemos eso ahora mismo- dije.- Tú irás con Zelda por la izquierda, Roy irá con Pit por la derecha. Luigi, tú irás con Meta Knight de frente, adelantaos. Yo lo atraeré hacia el siguiente cruce de pasillos. Allí le atacaremos.
Link me miró asustado.
- ¡¿Tú solo?!- exclamó.- ¡¿Y encima de frente?!
- Eh, que aquí soy yo el experto en pelea- repuse.
- T-toma...- Luigi me dio una de sus pistolas.
- Gracias, Lui.
Cuando Crazy pasó la puerta de la enfermería, di una palmada y todos corrieron en sus respectivas direcciones. El loco se puso nervioso ante el repentino movimiento y comenzó a correr hacia mí. Yo, para evitar que siguiera a cualquier otro, golpeé las paredes con el bate a medida que corría, para llamar su atención. Le escuché gritar detrás de mí, por lo que mi estrategia parecía haber funcionado.
La pregunta era... ¿seguiría funcionando?
Si no, podíamos darnos por muertos. La suerte estaba echada.
Sí, ha aparecido. Sé de una que estará contenta. Crazy Hand... mi loco Crazy Hand... ¿cuán mal se lo hará pasar a nuestros héroes?
La pelea, en el próximo capítulo. Y AHORA, A CONTESTAR REVIEWS!
AlexLopezGua: jajajaja bipolar... omg, no te preocupes, si mato a Marth, Ike me matará a mí... a no ser que le mate yo antes *-* XD Gracias por comentar!
LordTaco: Seee, me apetecía ver a Luigi abofeteado... no sé... será que soy sádica... XD Gracias por comentar! x3
Ensoleillement: oh god, tenemos doble personalidad aquí... Pobre Snake, que nadie se lamenta por su muerte... morirá solo, bajo su caja... XDDD Muchas gracias por comentar!
Toph Kagamine McCormicK: oh dios, tendrás que decirme una forma más corta de llamarte jajajaja ya te comenté por privado, muchas gracias por leerte mi fic, y me alegro muchísimo de que te haya emocionado hasta el punto de asustar a tus acompañantes! Gracias por comentar ^^!
Marth-a-Lowell: tan loca como siempre! 3! Te eché de menos en el capítulo anterior, y de nuevo me hiciste reír con tu review. Pues... SORPRESAAA aquí tienes a tu querido loco, cuchillo en mano y todo! ;D Muchas gracias por comentar, como siempre! Ya me contarás qué hace Ike en un host club.
Zeldi-chan: jajaja yupiiii más amenazas! XD Ya sabes que me gusta hacer sufrir a Marthy-poo, es mi pasión en la vida. Y si pillo a Ike también, pues... mejor! XD Respecto a lo de Zelda, en realidad son dos personas distintas. Sheik le dio su ropa para poder marcharse él, y ella se disfrazó para volver. Muchas gracias por comentar!
Isuam: ueeee poco a poco vas haciendo los deberes *w*! Sólo te puedo animar a seguir leyendo! Gracias por comentar!
Princess Aaramath: supongo que ahora no pensarás tan mal de Mario... sólo necesitaba una mirada lasciva por parte de Peach para ponerse las pilas! XD Muchas gracias por comentar, espero que te guste este capítulo!
Y sin más dilación...
CIAOSSU! Hasta la semana que viene!
PD: tranquilos, esta semana no ha quedado tan mal, sólo les está persiguiendo un loco sediento de sangre con un cuchillo 8D
