Yossu! Aquí vuelvo otra semana más! Un capítulo emotivo, espero XD
MUCHAS GRACIAS A Zeldi-chan, LordTaco, Ayano Smash, Magic Paula, El jugador, GemeloBuenoDe L y Princess Aaramath por sus maravillosos reviews! *W*
A leer!
Jamás podré describir el dolor que sentí en aquel momento. Aquella patada malintencionada atravesó mi tripa y fue un milagro que el pie de Samus no saliera por mi espalda. Maldita mujer. Yo recién operado y ella casi me hace escupir todos y cada uno de mis órganos.
Mi caída al suelo fue inevitable. Me quedé ahí tirado, intentando no moverme y aguantando el dolor como pude. A Ike no le dio tiempo ni a gritar mi nombre, ya que cayó poco después que yo.
- Me has decepcionado, Ike- dijo Samus, suspirando.
- Samus...- susurró él, tosiendo.
- ¡¿Se puede saber en qué demonios estabas pensando?!- gritó ella.- ¡¿Volverte en contra de la organización?!¡¿Es que eres imbécil?!
Qué mujer más tonta. Por supuesto que Ike era imbécil.
- Yo... ya no quiero seguir con esto- dijo él.- Me he dado cuenta de que quiero otra vida.
Samus bufó y soltó una carcajada desagradable.
- No me digas más- cortó y me señaló.- Una agradable vida en familia con este niño rico, ¿verdad?
Ike guardó silencio, lo cual sólo hizo aumentar la intensidad de las carcajadas de Samus. Él se levantó como pudo, pero ella le volvió a tumbar con un puñetazo.
- Te seré sincera, Ike- dijo ella.- Tengo que matarte. Y no me gusta.
De nuevo el aludido guardó silencio.
- Así que he pensado algo mejor- continuó la mujer.- Si renuncias a ese crío y entras en razón, sólo morirá él. Hablaré con Master para que considere tu perdón.
La conversación me enfurecía por momentos. No me podía creer que se estuvieran refiriendo a mí como "niño rico" o "crío", y me molestó mucho que estuviera riéndose de Ike sin siquiera tener en cuenta lo que decía. ¿No se suponía que eran amigos? Él seguía sin responder, y Samus se impacientaba por momentos.
- ¿Y bien?- preguntó, finalmente.
- Fíjate bien- dijo él, levantando la vista.- No pierdas de vista mi mano.
Y le sacó el dedo. La mandó a la mierda de una forma tan sutil que la dejó atónita. Yo me habría reído de buena gana si no supiera que si lo hacía probablemente me pondría a vomitar órganos, y no me apetecía. Sí, la sensación que tenía en mi cuerpo tras aquella patada no era muy agradable.
Tras un tenso silencio, Samus sonrió.
- Ese es mi chico- dijo, sacando su pistola.- Levántate, acabemos esto como dios manda. Coge tu bate y pelea.
Ike la miró con tristeza.
- No quiero pelear contigo- dijo.- ¿Por qué no consideras venir con nosotros?
- Porque, al contrario que tú, yo no busco otro estilo de vida- respondió ella.- Si acabas con esto, no tendré nada. Y por favor, ahórrate el discurso de la vida feliz y tranquila. Sabes que no estoy hecha para eso. Estoy hecha para matar, y eso es lo que voy a hacer.
Ike negó con la cabeza.
- Por favor, Sam...
Antes de que terminara la frase, la mujer disparó al suelo a diez centímetros de mi cara, provocándome una convulsión por el susto, seguida automáticamente por un latigazo de dolor por el movimiento. Cuando miré a Ike tenía el terror descrito en su cara.
- Te lo he dicho, Ike- dijo Samus.- No vais en el mismo lote. Si no peleas, lo tomaré como que no quieres protegerlo y no esperaré a matarlo. No olvides que para mí, él es el origen de todo esto. Y no dudes en que cuando acabe contigo le daré la más dolorosa de las muertes. Al igual que él hizo con Snake.
Ya empezaba a cuadrarme todo. Samus no sólo me odiaba por haber causado aquella extraña rebelión y roto sus planes de vida, sino que también quería matarme como venganza por Snake. La esperanza de que se uniera a nuestro bando, aunque fuera de última hora, se había desvanecido. Ike lo entendió, y por eso recogió su bate. Samus sonrió.
- Parece que por fin te pones serio- dijo.- Nunca esperé ver esa mirada dirigida hacia mí. La mirada que dirigiste a Master cuando te separó de tu familia.
- Entonces ya sabes lo que viene después- dijo él, tajante.- No quería hacerlo, Samus, pero tú te lo has buscado. Mala decisión amenazarme con lo más preciado para mí.
Aquellas palabras me tocaron el alma. Definitivamente me estaba volviendo un sentimental.
- Qué bonitas palabras- dijo ella.- No alarguemos más esto; queda poco para la explosión.
Y se lanzaron a pelear. Ike intentaba con toda su alma acercarse a Samus para alcanzarla con el bate. Mientras, ella se dedicaba a esquivar sin problemas y a disparar plasma. Él también esquivaba y disparaba con una especie de revólver que había robado a uno de los mercenarios, así que la pelea estaba bastante igualada. Yo seguía sin poder moverme, e Ike lo sabía, ya que poco a poco trataba de alejar a la mujer del lugar donde estaba tirado.
Aquella batalla de golpes y disparos me estremecía por momentos. Realmente temía por Ike; Samus estaba siendo muy certera. Él cada vez esquivaba por menos; ella, sin embargo, seguía tan ágil como al principio. Pude comprobar algo que ya me temía.
Ike estaba agotado. No habíamos dejado de correr y pelear en aquellas últimas horas. Estaba cansado tanto física como mentalmente. Estaba de más decir que no había dormido la noche anterior y que Samus estaba exigiendo hasta su último movimiento de músculo.
No podía seguir así. Con eso en mente, puse todo mi esfuerzo en levantarme, pese al dolor. Me apoyé en una de las paredes y conseguí ponerme en pie, sujetándome a ella. Poco a poco pude ir moviéndome. Estaban algo lejos, pero aún se oía como si estuvieran al lado. Medité sobre si debía acercarme o no, ya que podría causar problemas a Ike. Entonces, ocurrió.
Escuché un golpe y miré hacia ellos. De alguna forma, Ike había conseguido tirar a Samus al suelo y alejar la pistola de plasma de una patada. Ella se rió.
- ¡Bravo, Ike!- exclamó.- Ahora, termina el trabajo.
Ike dudó. Poco a poco, Samus dejó de sonreír. Él no dejaba de apuntarla, pero tampoco disparaba. Aquello debió herir el orgullo de la mujer, quien parecía ser de aquellas que detestaban la piedad, y aún más cuando se apiadaban de ella. Vi cómo sacaba otra pistola de su traje y me apuntaba. No tardé en escuchar un disparo de bala.
Cuando abrí los ojos, vi que seguía con vida, que Ike también... y al parecer, que Samus no. A Ike se le cayó la pistola de las manos y se tiró al suelo, apoyándose en la pared y llevándose las manos a la cara. Aquello había debido ser muy duro para él.
Fui lentamente hacia Ike, pues a pesar de lo que acababa de pasar, no teníamos tiempo para lamentarnos. Al llegar al cruce de pasillos que comunicaba el mío con el que estaba Ike, vi por el rabillo del ojo algo que me llamó la atención. Pit venía corriendo hacia mí con cara de terror. Abrí mucho los ojos.
- ¡¿Pit?!
- ¡Marth!- casi chilló él.- ¡Gracias a Palutena!¡Menos mal que te encuentro!
Estaba a punto de llorar, y se le notaba. Me abrazó con fuerza, lo cual no me sentó nada bien y tosí. Al instante se apartó de mí, sobresaltado.
- ¡Perdón!- se disculpó rápidamente.- ¡Perdón, no me acordaba...!
Me tragué mis maldiciones y sonreí forzosamente.
- Tranquilo...- dije.- ¿Dónde está Roy?
Su cara de terror volvió, lo cual no me gustó nada.
- ¡El encapuchado se lo ha llevado!- dijo, empezando a llorar.- Todo por mi culpa...
- Maldita sea- escupí.
- ¿Tu culpa?- preguntó Ike, viniendo.
- Sí...- continuó Pit, secándose las lágrimas.- Es que... Roy me dijo que me escondiera... y yo lo hice... entonces apareció el encapuchado y se lo llevó... y yo no pude hacer nada más que mirar, porque me temblaban las piernas...
Le revolví el pelo y suspiré. Tenía que encontrar a Roy, pero suponía que no faltaba mucho para la detonación; no podía llevar conmigo a Pit, tenía que sacarlo de allí. Tras decidirme, suspiré. Me giré hacia Ike, con una sonrisa extraña en mi cara. Ike pareció adivinar lo que iba a decir y se apresuró a protestar.
- Marth, que ni se te pase por la cabeza...
- No hay otra opción- dije.- Sácalo de aquí.
Pit se asustó.
- ¿Marth?- preguntó con cautela.
- Lo siento, Pit, pero yo debo encontrar a Roy- dije.- Le sacaré de aquí aunque tenga que volver él solo.
Puede que aquellas no fueran las mejores palabras que pudiera pronunciar en aquel momento, y menos con Ike delante, pero no me gustaba ocultar la verdad. Aquella podría ser la última vez que los viera y no quería despedirme con un "esperadme". Porque sé que Ike me esperaría, y se pasaría su vida esperando si no volviera.
- Marth, te he dicho que no te voy a dejar solo- protestó Ike.- Así que no vuelvas a mencionarlo.
Hice un esfuerzo pese a la situación y le sonreí. Le dediqué la sonrísa más tierna que nunca había hecho. Una sonrisa cargada con todos mis sentimientos. No quería quedarme. No quería morir. Quería salir corriendo con Ike y olvidarme de todo. Pero no podía, y por eso me entraban ganas de llorar. Ike lo entendió, y su cara de rabia fue aún mayor.
- ¡Yo me quedaré!- gritó.- ¡Tú saca a Pit de aquí!
Negué con la cabeza sin dejar de sonreír.
- Ike, por favor...- supliqué.- No me lo pongas más difícil. Ni siquiera sé si voy a sobrevivir aunque salga ahora; me encuentro muy mal.
- ¡Joder, Marth!- gritó, con voz temblorosa.- ¡Que no te voy a dejar!
Y entonces cayeron mis primeras lágrimas. Ike se detuvo y me miró asustado. Aquello bastó para demostrar que no me iba a echar atrás. Me acerqué a él y puse mi mano sobre su mejilla.
- Ike, te quiero- dije.- Ojalá las cosas no tuvieran que acabar así.
- Marth, no...- empezó él, dejando escapar una lágrima.
Le besé y él me correspondió. Cuando nos separamos, Ike me abrazó. Yo disfruté el contacto. Pit también me abrazó y me dio las gracias, llorando. También me pidió que fuera con ellos, pero no insistió ya que también se sentía culpable por Roy. Ike me cogió la mano.
- Volveré a por ti cuando le lleve a la salida- dijo.
Sonreí y asentí; al final había tenido que mentirle para que se fuera. Aquello me dolió aún más que la patada de Samus. Ike se fue con Pit hacia la salida acordada. Yo me giré y me dispuse a ir a la sala de control. Caminaba todo lo rápido que podía; no tardé mucho en llegar. Cuando abrí la puerta metálica, vi exactamente lo que me esperaba. A un desconocido que me miraba inexpresivo y a un encapuchado con un cuchillo en el cuello de Roy.
- Bienvenido, Marth- dijo Master.- ¿Preparado para morir?
Realmente no lo estaba.
Le doy... tres capítulos para acabar XDDDD Espero que os vaya gustando!
REVIEWS:
Zeldi-chan: Sí señor, me lees desde cualquier parte! XDDDD Espero que ya no odies tanto a Samus, pobrecita... e.e. Nah, ahora en serio, gracias por tu continuo apoyo a pesar de estar tan ocupada! :DDDDD Espero que puedas dormir bien! Y sí, realmente es una imagen graciosa ver a los delincuentes viendo películas de los actores que van a secuestrar e.e... xD Gracias por comentar!
LordTaco: ¿Corto? Fue más largo que los anteriores jajajajajaja. Pero bueno, eso es buena señal :D Gracias por comentar!
Ayano Smash: Espero que Samus no fuera tu personaje favorito o algo... XDDDD Muchas gracias por comentar!
Magic Paula: Jajaja más o menos, no podía dejar al discípulo allí tirado, por algo usaban pistolas de plasma y no de balas reales! :D. Muchas gracias por comentar!
El jugador: XDDD Pues sigue rezando, que ya ves cómo está el pobre Marthy! Todo magullado y dolido *^*! Y aunque lo pidas un millón de veces seguiré siendo incapaz de escribir MetaJiggly XDDDDDDDDDDDDDDDDD pero sigue intentándolo! Y muchas gracias por comentar!
GemeloBuenode L: Me alegro de que te haya gustado el capítulo! Y muy bonita la canción! Gracias por comentar! ^^
Princess Aaramath: Jajaja me alegro de que hayas disfrutado el capítulo! Sí, Samus es malosa, pero mi visión de ella es de mercenaria! Así que lo he plasmado asi :D. Y tranqui, tendrás tu ZeLink bien desarrollado!XDDDD Muchas gracias por comentar!
Muchas gracias a todos por comentar! Espero poder responder así más a menudo :D!
Hasta la semana que viene!
Rikku
