Vale, queridos amigos, aquí llega el final de Fate... Qué raro se me hace esto, en serio. QAQ Tanto tiempo... y por fin, acabada... my god. Después de subir el ZeLink me tomare las vacaciones de navidad de descanso, a ver si consigo adelantar material para la Isla, a la que tampoco le queda casi nada para acabarse.

Muchas gracias a AlexLopezGua, LordTaco, Princess Aaramath, Magic Paula, Isuam (por sus múltiples comentarios XDD) y Toph Kagamine McCormicK por sus hermosos reviews!

Este capítulo se lo dedico a Isuam por su cumpleaños!

Y ahora, a leer!


Durante más o menos media hora, Ike me llevó por aquel pasillo interminable. En ese tiempo, se fue confirmando lo que yo ya me temía. Y se terminó de confirmar cuando, tras llegar por fin a una pared final, que tenía toda la pinta de ser una puerta oculta, se me cayó el móvil de Ike al suelo. El dueño del aparato se sobresaltó y me miró. Y parece ser que lo que vio no le gustó nada.

- Marth... no...- murmuró, nervioso, cogiendo su móvil y abriendo aquella puerta secreta.

La luz entró en mis ojos como solían hacer los flashes de las cámaras de los periodistas cuando acompañaba a Roy a sus firmas, presentaciones y estrenos. Sin embargo, aquella luz blanquecina, que me mostraba de nuevo lo bonito que era el día fuera de aquel lugar, no me resultó para nada desagradable. Escuché el canto de los pájaros, el murmullo del agua de algún río y el viento meciendo las hojas de los árboles. Cosas que eran tan cotidianas, tan nimias, a mí me resultaron hermosas. Llevaba mucho tiempo sin detenerme a escucharlas. Y en aquella ocasión, lo hice como si fuera la última vez que pudiera hacerlo.

La última vez...

- Marth, por favor, aguanta- me dijo Ike, caminando deprisa, llevándome a través de la montaña.- Por favor...

Vi que lloraba. ¿Tan mal estaba? No quería morirme, pero... era cierto que ya no sentía dolor. Veía todo más luminoso de lo que recordaba, cada vez escuchaba aquellos hermosos sonidos más lejanos...

Mi cuerpo no me respondía. Me había llegado la hora. Y si tenía que irme, a pesar de haber conseguido salir de aquel lugar, sobrevivir a tres disparos y varias palizas, a una explosión y en general, a una banda de terroristas... había algo que tenía que hacer.

- Ike...- susurré.

Pero el no me escuchó. Me dio miedo irme sin ello.

- Ike, por favor...- susurré, sintiendo como una lágrima caía por mi mejilla.

Él me miró. Aquel cruce de miradas fue simbólico. Era una despedida, y ninguno de los dos quería despedirse. Pero yo lo necesitaba.

- Bésame...- pedí.- Por favor... no quiero... irme sin...

Y me besó. Me besó con pasión, tal y como se lo pedí. Me demostró todo el amor que sentía por mí, junto con el sentimiento de rabia por no poder salvarme, y el de miedo a perderme. Yo también intenté demostrárselos. Poco a poco, se separó de mí, y se arrodilló conmigo. Sus lágrimas caían por mis mejillas. Yo le dediqué mi mejor sonrisa. Una que las cámaras jamás habían podido captar. Quería que el último recuerdo que tuviera de mí fuera el de aquella sonrisa cargada de amor. Había cumplido mi deber, gracias a él. La gente a la que quería proteger estaba viva. Me daba pena no volver a ver a Meta Knight cuando fuera reparado. Me daba rabia no poder ver triunfar a Roy en los premios Smash.

Pero más me dolía aún no poder pasar el resto de mi vida con el hombre que ahora mismo me sostenía en sus brazos, como si fuera un muñeco a punto de romperse. Me pregunté cómo sería mi funeral. Hacía tiempo, le había dicho a Roy que si llegaba a morir protegiéndole, quería que me incineraran y guardaran mis cenizas en una urna; él debía guardar esa urna en su casa, sobre la chimenea, para recordar que debía tener cuidado en el mundo del espectáculo. Esperaba que no lo hubiera olvidado. Quería que mi alma volara libre, no que quedara a dos metros bajo tierra.

- Marth...- susurró Ike, entre hipos.

- Gracias, Ike- susurré yo, cada vez más débil.- Te quiero mucho... No me olvides... por favor...

- No te vayas, Marth... ahora no...- susurró él.- Ahora que... todo ha acabado... quédate conmigo, por favor, Marth...

Sin querer, me puse a llorar. No quería apagarme con lágrimas en los ojos, pero no pude evitarlo. No quería irme. Traté de aferrarme a él con todas mis fuerzas, mentalmente hablando, claro. No podía moverme. Intenté despedirme apropiadamente de él, pero mi boca ya no se movía. Y, poco a poco, fui perdiendo de vista a aquel al que amaba, volviéndose todo blanco.

Quizá no fuera un final de película, pero así se había escrito el guión. Mi vida había acabado allí, en los brazos de Ike, en un lugar idílico, tras una bonita y sentimental despedida.

Frente a mí vi aparecer a lo que se suponía que era la parca. Una figura etérea que se acercaba a mí, despacio. Me invadió una sensación extraña, de calidez, de comodidad. Aquella figura tomó la forma de mi hermana, a quien hacía tiempo que no veía. Me sonreía. Yo también sonreí.

- Lo has hecho bien, Marth- dijo ella.- Has sido muy valiente.

- Gracias, Ellice- dije, aunque no estaba seguro de que fuera ella. Que yo supiera, mi hermana seguía con vida.

- Ahora por fin puedes descansar- continuó ella.- Debes librarte de los pensamientos que te atan a este mundo para poder viajar al otro.

Guardé silencio por unos momentos. Ike seguía en mi mente, ocupando todo su espacio. Ella pareció entenderlo y me puso la mano en el hombro.

- No debes preocuparte por Ike, Marth- dijo.- Él seguirá viviendo por ti. Con el tiempo, superará tu muerte, conseguirá un trabajo del que no tenga que avergonzarse y continuará con su vida.

Me reí. Era cierto, Ike era fuerte. Podría seguir sin mí. Podría trabajar como guardaespaldas de Roy... Además, evitaría que Link le hiciera nada raro a Zelda, cuidaría de Meta Knight...

- Eso es, Marth- dijo ella, contenta.- Cuando supere tu pérdida, encontrará a alguien especial con el que pasar el resto de su vida y formar una buena familia. Será feliz.

Aquello interrumpió el funcionamiento de mis neuronas. Era cierto, con el paso del tiempo, aquel gorila idiota seguro que me olvidaba. O aunque no lo hiciera, podría conseguir una pareja con la que hacer la vida con la que soñaba yo. Pasar su vida con otra persona...

- ...Y una mierda, ¡Ike es sólo mío!- grité, furioso, a mi "hermana".

Abrí los ojos con fuerza; tanto, que incluso asusté al aludido, quien todavía seguía llorando. Me sujetó con firmeza, sorprendido.

- ¡¿M-Marth?!- gritó.

Luché contra la muerte como si mi vida dependiera de ello... Bueno, teóricamente mi vida dependía de ello. Intentaba atraparme, pero yo escapaba lo más rápido que podía. Todo esto ocurría dentro de mi cabeza. Fuera de ella, Ike me miraba incrédulo.

- Llévame a Mario, deprisa...- dije.- Ni de... ni de coña... me muero yo ahora...

Ike se me quedó mirando con cara de idiota. De alguna forma había conseguido hablar, y si mi determinación para no morir me había devuelto el habla, bien podía devolverme todo lo demás.

- ¡Date prisa...idiota...!- grité como pude.- ¿O es que... quieres... que me muera?

El grandullón gorila inepto se levantó de golpe y salió corriendo conmigo en brazos. Cruzamos el bosque, dos ríos y un prado y llegamos a la explanada de carreteras donde se encontraba la entrada principal a la sede de Fate. Estaba lleno de policías.

- ¡Mario!- gritó Ike, que al instante fue apuntado por todos y cada uno de los guardias.- ¡Mario, necesito tu ayuda!

Escuché los gritos de los policías. Le chillaban que se detuviese y que me dejara en el suelo, pero Ike no les hacía caso. Entonces fue el turno de nuestros amigos de aparecer.

- ¡Marth!- chilló Roy.- ¡Marth, estás vivo!

- ¡Aún no!- gritó Ike.- ¡Necesito a Mario!

- ¡Está bajo custodia, lo tienen esposado al coche!- gritó Zelda, corriendo hacia nosotros.

Al momento, Link y Roy fueron a encararse con los policías para que soltaran a Mario, lo cual, teniendo en cuenta su influencia, no tardó mucho en ocurrir. Durante los minutos siguientes, el doctor intentó todo lo posible para que pudiera quedarme con ellos en aquel mundo, mientras yo seguía en una batalla de puños contra la muerte. Orgulloso, puedo decir que gané, en parte, gracias a Mario. Cuando terminó con los primeros auxilios, me metieron en una ambulancia, a la que también subió Roy. No pude quejarme de que me separaran de Ike, no tenía fuerzas para ello. Lo último que vi antes de dormirme fue que me miraba mientras cerraban la puerta de la ambulancia. Estaba siendo esposado.

Desperté en una habitación blanca y sencilla. Estaba en el hospital; lo reconocía porque ya había estado varias veces allí. En ese momento no había nadie, lo cual me desilusionó un poco. Debía tener un compañero, ya que escuchaba de vez en cuando algún ronquido al otro lado de la cortina que dividía en dos la habitación.

A pesar de encontrarme bien, sentía el cuerpo pesado, por lo que decidí quedarme tumbado en la cama. Sin embargo, no tardé en ponerme a juguetear con el mando nivelador de inclinación de la camilla. En ese momento, entró una enfermera, a la que reconocí enseguida. Siempre cuidaba de mí cuando iba al hospital, así que hablábamos con bastante naturalidad.

- Vaya, ya te has despertado, eso es genial- dijo, acercándose a mí y observando mis constantes vitales en las máquinas.- Estás hecho todo un toro, Marth.

- Gracias- dije.- ¿Cuánto he dormido?

- Dos días y medio- respondió ella.- Tus amigos han venido a visitarte por turnos. Roy Feres acaba de irse hace nada.

- Ya veo- murmuré, un poco triste.

Quería preguntarle si sabía qué había pasado con Ike, pero no estaba seguro de que supiera quién era. Suspiré. Le echaba de menos. Esperaba que no le hubieran metido en la cárcel o algo parecido.

- ¡Pero bueno...!- exclamó ella, de pronto.- ¡Será cazurro!¡Se ha quedado dormido!

Levanté la vista, interrogante.

- ¿Perdón?- pregunté.

- Y mira que decía que quería estar presente cuando despertaras...

Y corrió la cortina. Mis ojos se abrieron como platos. Allí, roncando, estaba Ike.

- Ike...- susurré.

- El muy burro lleva contigo aquí desde hace día y medio, cuando llegó con Roy. Decía nosequé de un juicio que habían ganado y que ahora no se iba a separar de ti- explicó ella.- ¡Ya veo cómo te cuida!¡Roncando...!

Entonces reparó en mí y en que estaba llorando. Y guardó silencio.

- Ike...- llamé, con voz suave, desde mi cama.

Él se revolvió un poco y bostezó, frotándose los ojos y mirando hacia mí. Tras unos segundos, sus ojos se abrieron mucho y prácticamente saltó de su cama hacia la mía. Pero antes de caer sobre mí, se detuvo, consciente de que no me habría sentado bien el golpe. Luego me abrazó con dulzura.

- Marth... estás bien...- susurró, emocionándose.- Menos mal, menos mal...

La enfermera salió, dejándonos intimidad. Tras eso, nos besamos durante mucho tiempo. Aquellos besos cargados de emoción fueron la perfecta bienvenida.

- ¿Así que habéis ganado un juicio?- pregunté, tras separar nuestros labios.

- Sí- respondió él, abrazándome.- Como hemos colaborado en la eliminación de Fate, nos han absuelto. Hemos omitido un poco la historia de Wolf. Tranquilo, estamos todos libres. La mayoría sólo actuaban por miedo a Master y Tabuu.

Me estremecí al recordarlos.

- ¿Y ellos están...?

- Todavía no han podido investigar mucho entre los escombros de la base, aquello está hecho polvo. Han encontrado algunos cuerpos, pero ninguno pertenecía a los jefes. Tiene sentido, porque les di la paliza cerca de la sala de control.

Suspiré. Ya no quería saber nada más sobre ese tema. Así que decidí echar fuera de mi mente todo aquello que pertenecía a mi estancia en aquella organización y volví a besar a Ike.

- ¿Cómo está Meta?- pregunté.

- Lucario está supervisando personalmente su reparación- contestó Ike.- Tranquilo, volverá a ser el de antes. Lucario dijo que conservaba su chip nosequé... su cerebro, vamos.

- Me da a mí que tú has perdido ese chip- murmuré, riéndome.

- ¡Eh!- protestó Ike.- No se me ha ocurrido por qué, pero me da que eso ha sido un insulto...

Nos reímos un rato y luego seguimos besándonos. Aquella noche nadie nos vino a molestar, aunque en mi estado tampoco pudimos hacer mucho más. Pero sí dormimos juntos, en aquella estrecha camilla.

A la mañana siguiente, nuestros amigos aparecieron por la puerta sin previo aviso. Hicimos un brindis imaginario por nuestra victoria y me pusieron más en contexto. Link y Zelda ahora estaban saliendo, lo cual había vuelto locos a los medios; más aún de lo que ya estaban tras aquel escándalo con Fate. "Hyrule ha vuelto... ¡y no solo!", escribían algunos periódicos. Yo, por mi parte, les di la charla de hermano mayor tanto a Zelda como a Link, con diferentes perspectivas. Roy me contó en la intimidad que no le había dicho nada a Pit, ya que no acababa de estar seguro de sus sentimientos. Podría haber sido simplemente la presión de la situación lo que le hubiera llevado a malinterpretar sus emociones. Aún así, yo le di ánimos, ya que eso era lo que me había pasado a mí con Ike, al principio. También me dijo que le había pedido esa cita a Melocotón, quien accedió, pero con quien no pasó nada más. Parecía que se había quedado prendada del "maldito italiano bigotudo", según me dijo mi amigo.

En total, tardé casi un mes en poder salir del hospital. Mes en el cual Ike prácticamente vivió allí conmigo, ayudándome con la maldita rehabilitación; mes en el que recibí la visita de mi "discípulo" e incluso de Rachel, la entrañable abuelita que vivía en mi edificio. También me sorprendió ver allí a mis padres y mi hermana, con los que me reconcilié un poco. Sólo un poco.

Pero sin duda, la que más me emocionó, fue la visita que recibí el día que me dieron el alta.

Ike me dio la mano y salimos de la habitación. Cuando llegamos al hall y me despedí de mi enfermera, como suponía, me esperaban un montón de cámaras y periodistas.

- ¿Quieres que los aparte?- me preguntó Ike.

- Depende de las preguntas que hagan- respondí.

Cuando salí del hospital, me taladraron a preguntas, a las cuales respondí una a una. La mayoría era sobre cómo había podido conseguir escapar de allí, junto con las estrellas secuestradas. Yo conté la historia, omitiendo algunos detalles, como lo que pasó aquel día en la "caja". Pero justo antes de terminar, vi algo que me llamó la atención entre los periodistas.

Lucario me estaba saludando. Abrí los ojos como platos y pedí a Ike que apartara a los periodistas. Y fue entonces cuando, de entre la multitud, salió una pequeña bolita, que al verme empezó a correr hacia mí. Abrí los brazos, casi llorando, y Meta saltó a ellos. Abracé a aquella bolita con todas mis fuerzas, y no pasó mucho tiempo antes de que Ike nos abrazara a los dos. Parecíamos una especie de familia feliz, y aquello no me desagradaba nada. Así que, sin contestar a más preguntas y tras darle las gracias a Lucario, nos fuimos a casa.

Ike viviría conmigo, en una casa más grande. Los afectados por el incidente de Fate recibimos una indemnización digna de agradecerse. Roy y Link, adinerados de por sí, donaron esa indemnización a ayuda social. Sin embargo, para nosotros fue un gran apoyo, ya que con ese dinero pudimos comprarnos una casa lejos de Smash Ville, lejos de todo aquel bullicio. Queríamos empezar de cero. Así que, junto con Meta Knight, nos desplazamos a las montañas, en una zona que a su vez estaba cerca del mar. Era un lugar precioso, donde podríamos estar tranquilos. Por fin, nuestra vida había comenzado.

- Marth- me dijo Ike, entrando en nuestra nueva casa.

- ¿Sí?

- Todavía tenemos que hacerlo en la cama.

Una vida con un gorila idiota a mi lado.

- Pues no perdamos tiempo.

Y tras otro beso, me llevó a la cama, de donde no salimos en mucho tiempo.


Y FIN!

No... no me lo creo... oh dios mío. Se ha acabado. Por fin, después de dos años XD. Sé que más de una quería ese lemon final, pero... no es mi estilo acabar así un fic largo. Lo siento. Si me habéis seguido hasta aquí, lo comprenderéis. Por cierto, espero haberos emocionado o asustado por lo menos con la primera part e del capítulo. jus jus jus.

Como siempre, agradecer el apoyo de tod s los que me habéis comentado, y sobre todo aquellos que me han comentado en casi todos los capítulos. Me habéis ayudado mucho, habéis salvado el fic. Gracias, de verdad, de todo corazón, espero que me sigáis leyendo en mis próximos fics! jiji

Quiero preguntaros algo sobre el ZeLink. ¿Debería ponerlo como último capítulo?¿Quizá como extra, de forma que pueda seguir subiendo pequeñas historietas del futuro como tales? (En plan "extra 1 ZeLink", o así XD)¿O quizá debería subirlo como un fic independiente, advirtiendo de que la trama ocurre en este fic?

Espero vuestras respuestas!

REVIEWS:

AlexLopezGua: sigo teniendo corazón! XD Bueno, por fin está acabado, ya puedes quedarte tranquilo. Fate no quedará inacabado muahahahahaha. Espero que realmente no esperaras cuatro capítulos más... XD En fin, muchísimas gracias por comentar mis fics! un saludo!

LordTaco: pues aquí llegó el final. Siento no haber podido daros el lemon, pero haberlo lo ha habido, el resto es cosa de vuestra imaginación (?). Me estoy planteando subirlo como un posible extra si al final hago así lo del ZeLink. Muchas gracias por comentar! Espero seguir viéndote por FF!

Princess Aaramath: juas, ya no habrá más retrasos! Si te parece bien, me tomaré mi tiempo para escribir el ZeLink (no creo que sea mucho, pero quiero que sea bonito, y ahora mismo estoy con yaoi en la cabeza xDD no te preocupes, no te quedarás sin él. Por cierto, me gustaría que me dieras tu opinión sobre cómo publicarlo (capítulo, extra, fic...) :). Ike es súper man y siempre lo será, y Marthy será su... su... su Louise? XDDD Muchas gracias por comentarme, como dije anteriormente, de forma tan extensa. Me ayuda mucho! Espero que te gusten también los fics que vaya subiendo!

MagicPaula: bien! estoy salvada! XD En fin, Tabuu... no han encontrado su cuerpo aún, así que... ¿quién sabe? Igual sigue por ahí. Pero si sacaba a Tabuu modo revivido, Marth muere fijo. Así que... mejor no XD Muchas gracias por tus reviews! Un abrazo!

Isuam: me di un susto cuando vi tantos correos en mi bandeja de entrada, todos de fanfiction y todos de la misma persona. Muchas gracias por apoyarme siempre, no era necesario que te molestaras en comentar toooooooodos y cada uno de los capítulos, pero muchas gracias por hacerlo! Espero que te parezca un buen regalo de cumple (cuando lo leas, claro :D) y que te haya gustado esta historia que viste nacer y crecer! Gracias por todo! Hasta el próximo fic!

Toph Kagamine McCormicK: te echaba de menos! Ese nombre largo que poner en los agradecimientos... me sentía incompleta sin él! XD Espero haberte hecho sufrir con la primera parte del capítulo y haberte reconfortado con la segunda! Muchas gracias por tus reviews! Espero que te guste este final!

Y hasta aquí las respuestas a los reviews de este capítulo. Espero que os haya gustado, en serio.

También espero vuestras opiniones sobre la publicación del ZeLink!

Y... aunque esto se me hace rarísimo...

Hasta el próximo fic!

Rikku