CAPITULO 2

(Pov Judit)

Caminé por la casa, Troy estaba arriba dándole de comer a los animales, mis padres se habían ido esta misma mañana.

-JUDIT EL LEÓN QUE COME-.

-Carne...- susurré-.

-PUES TRAELA O LE ECHO A LOS POLLOS PARA QUE SE LOS COMA-.

-Pobre pollos- susurré, bajé al sótano donde mi padre guardaba la comida de los animales, había diferentes habitaciones esto parecía un laberinto.

Había una puerta negra, miré a un lado y a otro, las paredes de cemento al igual que el suelo... daba miedo, siempre me dio miedo este sótano. Giré el picaporte dorado y miré la sala, era negra, las paredes acolchadas y el suelo, no era de cemento, había una moqueta negra, bastante cómoda.

Caminé sobre la moqueta y vi cadenas colgadas del techo, había velas negras y rojas por todas partes y luces que no alumbraban mucho y eran de color rojo, no se veía mucho una cama, un potro recubierto de cuero, una mesa de madera y una cruz de madera también parecida a la que Troy y yo teníamos en nuestro sótano.

Cerré la puerta y recordé la última vez que Troy y yo estuvimos en el cuarto de juegos y un calor me recorrió el cuerpo, me puse de rodillas sobre la cómoda moqueta del suelo y subí la tala de mi falda.

(Pov Troy)

No sabía dónde demonios se había metido Judit pero me estaba poniendo muy nervioso. Bajé las escaleras del sótano

-Judit...- la llamé pero no escuché nada, bueno si... un jadeo-.

Tragué saliva y miré por la rendija de la puerta que estaba medio abierta... ella estaba tumbada sobre la moqueta del cuarto de juegos que sospeché era de Hakon y Xinia, había bajado sus bragas que ahora estaban por sus tobillos, subió su falda y estaba de piernas abiertas tocándose... respiré por entre los labios y la seguí mirando, ella era espectacular, tan inocente y tan mía... pero no debía hacer esto sola, y eso ella lo sabía... no debía y lo estaba haciendo... cuando acabase le daría un castigo inimaginable... como hasta el momento, no se lo había dado.

Siguió tocándose sobre su clítoris circularmente, gemía y se arqueaba en la moqueta mullida que cubría el suelo.

-Troy- gimió alto y cerró sus ojos llegando al orgasmo-.

Sonreí al escuchar mi nombre, abrí la puerta de par en par y la miré fijamente... ella se levantó y subió su ropa interior.

-¿Que hacías?-.

-Yo...- susurró-.

-Ponte de rodillas Judit... no sabes lo que has hecho...-.