Nota del autor: Para que no existan dudas erroneas, decidí dividir el cap en dos partes debido al largo, ya tengo casi lista la segunda y será publicada la próxima semana ^-^
Sin más que decir... ¡Comencemos!
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El tiempo había pasado… finalmente había regresado luego de que Krin decidiera acabar con su propia existencia y con ello regresarme a mi familia.
Mi pueblo había crecido de maneras que nunca creí posibles durante aquellos tres años; mi hogar, nuevamente y por segunda vez, tuvo que ser reconstruido desde sus cimientos… para aquel entonces Sora nos dio asilo mientras la reconstruíamos entre todos; Takeru y yo no queríamos usar el estado aural nuevamente durante aquel periodo de tiempo luego de todas las vivencias experimentadas… deseando únicamente el estar nuevamente en paz junto con nuestros seres queridos.
No era de extrañarse el que los segundos de silencio entre mi familia y yo existieran de vez en cuando ante el obvio cambió que significó el que yo volviera a sus vidas; sin embargo, estos lentamente comenzaban a dejar de existir conforme mi presencia nuevamente se volvía una realidad en el día a día… mi regreso era algo que nadie nunca pensó, pero de igual manera les tuve que explicar las razones de mi ausencia luego de que Arceus me retuviera dentro de aquella dimensión por las razones antes narradas.
Las sonrisas nuevamente comenzaban a emerger, los tratos volvían a ser como los de antaño en unos cuantos días, a la vez que mi relación tanto con mis hijos como con mi esposa nuevamente volvían a adquirir aquella confianza y alegría que por tanto tiempo se pensó que nunca volverían a existir.
Con el pasar de las semanas, la construcción de nuestro hogar finalmente fue un hecho, haciéndolo gracias a la ayuda de varios constructores que, gracias a Yoshiro, logramos encontrar en poco tiempo, siendo estos incluso provenientes de Nerito, cuyo alcalde no dudó ni un segundo en venir de visita al pueblo luego de escuchar la noticia de mi llegada, llegando al punto de incluso ayudar él mismo en la reconstrucción, trabajando hombro a hombro tanto conmigo como con Takeru y Takeshi los cuales de igual manera se encontraban presentes en aquellos trabajos.
Nuestra nueva casa contaba con las pertinentes actualizaciones, sin embargo, el "estilo" de la misma prevalecía a lo que "posición de habitaciones" se refiriese; al entrar, el comedor era lo que destacaba, encontrándose la mesa a la izquierda mientras que en la derecha la habitación se había expandido considerablemente para dejar un espacio a algunos sillones al lado de la chimenea mientras que, a ambos lados de esta, las puertas que daban a la habitación de Yoshiro y Haruko y mis hijos se mantenía, habiendo agregado esta vez una nueva habitación para invitados al lado derecho; al fondo de aquella sala nuestras habitaciones, mías y de Takeru permanecían, a la par que, a la izquierda, dos puertas se encontraban, siendo una la del baño y la otra de una cocina de moderado tamaño con un amplio estante central sobre el cual se podía cocinar con mayor comodidad, junto con todos los artilugios y herramientas a disposición de los dos amantes de la cocina en nuestra casa.
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Una vez que todo volvía nuevamente a la normalidad… finalmente aquella esperada paz volvía adentrarse por todos los rincones de Hotaru; aquellos enemigos que antes impedían la completa calma ahora por fin habían sido derrotados, pudiendo así finalmente empezar a llevar una vida con normalidad en nuestro pueblo.
Aunque bueno… la ira y el cansancio reflejado en mi rostro no hacían más que demostrar la desesperación que, por desgracia, nuevamente volvía a afrontar durante aquella época…
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Eran más o menos las siete de la tarde… lo único que se alcanzaba a apreciar era mi agotado y enfurecido rostro observando hacia una dirección, a la vez que las tenues gotas de sudor únicamente ayudaban a aseverar mi real condición en aquel estado, mientras que levemente las llamas del estado aural rugían en mi interior por el deseo de emerger, siendo contenidas por alguna extraña razón, a la par que mis cejas temblaban por aquel inmenso poder que intentaba contener.
A lo que solo cierro mis ojos con fuerza… para después echarme para atrás, completamente encabronado, a la par que me llevaba las manos a mis ojos.
Completamente fastidiado de que Ryo, el cual estaba sentado delante de mí, me venciese (por décima vez) en una competencia sobre quién aguantaba tener los ojos abiertos por más tiempo.
—¡No se vale! — grité fastidiado a la par que el Riolu simplemente reía vanidosamente— ¡Hu-Hubo una corriente de aire y eso me hizo pestañar! — mentí descaradamente, solamente para hacer que Ryo volviese a reír a carcajada suelta por lo mismo.
—"Admítelo abuelito, no eres capaz de ganarme sin tus poderes, ¡Perdiste!" — reconoció, aún petulante, el pequeño pokémon.
—¡Pe-Pequeño enano…!— decía entre dientes a la par que una pequeña vena se enmarcaba en mi frente por lo encabronado que me sentía ante la constante derrota, a lo que Ryo simplemente comienza a intentar escapar una vez se da cuenta de lo obvio, solamente para fallar en el momento en el que lo atrapo y empiezo a hacerle consecutivas cosquillas como venganza, a la par que el pobre Riolu solo podía reír ante aquellos crueles tratos.
—Ya… cálmense ustedes dos— la voz de Harumi pidiendo paciencia emerge, a lo que comienzo a controlarme un poco, para después dejar al agotado Riolu en el suelo luego de tal ardua sesión de tortura.
—"La cena estará lista en breve" — la voz telepática de Yoshiro era la que se hacía presente, mientras que este, con su delantal blanco puesto, simplemente se encontraba revolviendo con una cuchara de madera la comida dentro de la olla, mientras que Haruko solamente se encontraba a su lado a la par que sacaba los manteles y servicios junto con Hanako.
—Casi cuarenta años y sigues jugando a esas cosas…— ahora la voz de Takeru era la que se hacía presente, mientras que este solamente se encontraba sentado en un sillón al centro de la sala, a la vez que leía un pequeño libro de mano en cuya portada las primeras letras del abecedario estaban impresas.
Sí… el apestoso y orgulloso Lucario quería aprender a leer igual.
Tanto Ryo como yo simplemente desviamos nuestras miradas hacia Takeru, a la par que ambos inflábamos nuestras mejillas, el Riolu en parte por notar que el Lucario me molestaba, y yo por obvias razones.
—"Mejor sigue aprendiendo… que, si no, tu nieto te va a ganar" — el gruñido simple de Hanako pasando por el lado de Takeru lo exalta, a lo que este simplemente se fastidia a la par que se sonroja levemente por el golpe bajo y vergonzoso que recibió, solo para después seguir leyendo su libro de manera malhumorada… encabronándose aún más cuando comienza a escuchar tanto mis risas como las del pequeño Riolu.
Las cosas así nuevamente volvían a ocurrir, como bien había mencionado antes, la felicidad fluía nuevamente en nuestro hogar, siendo los recuerdos de antaño completamente superados gracias al apoyo que nos dábamos mutuamente para ello.
La cena fue servida… los temas de conversación fluían con normalidad, siendo estos relacionados con el trabajo de Yoshiro o el de Harumi, como también el estado actual del pueblo y cómo las relaciones del mismo se encontraban un tanto complicadas luego de que un Zoroark fuera el nuevo alcalde de Hotaru... sin embargo, incluso hasta ese momento, solo rumores eran los que se escuchaban en la capital o en las ciudades aledañas sobre que el nombre del nuevo alcalde provenía de un Zoroark, y era por esto que los gobernantes de los mismos dudaban sobre la veracidad de aquellas palabras, los cuales estaban considerando organizar una junta general de todos los representantes en un futuro no muy lejano.
La conversación se tornaba lentamente más tensa conforme aquel tema seguía su curso, mientras que en mi rostro únicamente la seriedad se reflejaba.
—"La mayoría del consejo piensa que Ryo debería volver a ser el alcalde de Hotaru…"— aquellas palabras dichas por el mismo Yoshiro, el cual solamente tenía su vista centrada en su plato con comida, fueron las últimas que se escucharon por su parte antes de que finalmente las mías se hicieran presentes.
—Pues que sigan pensando… no les caería mal usar un poco la cabeza para algo más que no sea estar sentado todo el día— reconocí en una pequeña carcajada, a lo que solo me exalto levemente cuando la mirada fastidiada de Harumi se posa sobre mí— Bueno… sin contar a Sora y a Ayame— me corregí, solamente para notar como Harumi de igual manera soltaba una carcajada por mi obvia actitud.
El silencio simplemente continuaba… a la par que seguía observando aquel desanimado actuar por parte del Zoroark, mientras que Haruko alzaba su mano para después ponerla sobre el hombro del pokémon, el cual solamente mandaba un suspiro para luego colocar su mano sobre el de la Lucario y acariciarla con cariño.
—El pueblo tomó la decisión Yoshiro… y yo también— empezaba nuevamente a hablar, a lo que el Zoroark lentamente empezaba a alzar su vista hacia mí— simplemente… se tú mismo y verás como de a poco se irán dando cuenta de que las tonterías que piensan no son más que eso— reconocí finalmente, a lo que Yoshiro solo me asiente agradecido por esas palabras, para después girarse a Haruko y sonreírle de igual manera — la gente deja de ser tonta cuando reciben un buen golpe de realidad directo a sus cabezas… creo que ese es el mejor consejo que te puedo dar para todas las personas que piensen que no eres el indicado… — dije en simples palabras, a lo que Yoshiro soltó una pequeña carcajada ante ello, mientras que yo esbozaba una pequeña sonrisa
—Qué lástima que el consejo no funcione con Ryo…— fueron las siguientes palabras dichas por Harumi, a lo que tanto yo como el Riolu a mi lado nos fastidiamos al instante.
—¡Oye!/"¡Oye!" — dijimos al unísono tanto yo como el otro Ryo, a lo que el resto simplemente comienza a reír por la obvia confusión del Riolu, mientras que nosotros dos seguíamos ahora con nuestras mejillas nuevamente infladas.
—"Se refería al grandecito, hijo…"— reconoció por telepatía Haruko, entre risas de igual manera, a lo que Ryo lentamente comienza a desinflar sus mejillas luego de escuchar aquello, mientras que las mías seguían igual por claras razones.
Mi familia simplemente continuaba con la amena charla conforme las risas lentamente fueron disminuyendo con normalidad, a la vez que ya más de algunos repetían su plato por lo delicioso que se encontraba aquella comida.
—Y dime, hija…— ahora era Harumi la que empezaba a hablar, mientras que el resto simplemente actuaba con normalidad, a lo que Hiyori se gira hacia su madre en respuesta—No me has contado nada sobre la fiesta a la que te invitó ese chico de tu escuela— reconoció con calma mi mujer a la par que se llevaba un bocado, haciendo que los ojos de Hiyori se abrieran al extremo luego de dichas aquellas palabras…
Estaba más que claro que cierta niña no se lo había comentado a ciertos personajes.
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No era complicado esperar tal reacción, tanto Takeru como Yoshiro y yo estábamos saboreando nuestra comida luego de escuchar tal revelación, a lo que solo alcanzamos a atorarnos con notoria brusquedad una vez que aquellas palabras de fáciles y diversas interpretaciones entraron como un puñetazo directo hacia nuestros tímpanos.
El toser y el intento por recobrar el aliento duraron varios segundos… mientras que Hiyori simplemente suspiraba a la par que se encorvaba en su silla en son de la "obvia" reacción que se esperaba de nosotros si es que nos llegábamos a enterar.
—Ya sabrás por qué quería decírtelo después… en privado— reconocía en un suspiro un tanto fastidiado mi hija, a lo que Harumi simplemente esboza una pequeña sonrisa apenada ante el claro secreto que sin querer se le escapó— Mañana después de almuerzo vendrá a buscarme para ir… — explicaba en palabras un tanto avergonzadas mi hija, a lo que mi rostro encabronado y avergonzado junto con el de Takeru y Yoshiro denotaban nuestra clara reacción.
—¡¿Y se puede saber quién es el que te vendrá a buscar?! — preguntó Takeru entre impactado y encabronado hacia mi hija, a la par que sus celos aumentaban exponencialmente conforme los segundos pasaban.
Hiyori simplemente se mantenía en silencio… estaba más que claro el que no revelaría tal información luego de ver nuestro actuar.
—Es un chico popular en el curso de Hiyori, dicen que todas las chicas se mueren por él, ¡Y él la invitó sin dudarlo! — reconocía feliz Harumi, a lo que al instante Hiyori se levanta de su silla.
—¡Mamá!... — dijo en un grito avergonzada la chica, a lo que Harumi solamente alcanza a llevarse una mano a la boca, un tanto exaltada luego de notar lo fácil que era para la misma el soltar aquella secreta información en la mesa, a lo que simplemente esboza una apenada sonrisa, a la par que se lamentaba por las obvias cosas que habían provocado, e iban a provocar, sus palabras…
—"Voy a levantarle cargos…"— el gruñido silencioso y sangriento del Zoroark empezaba a escucharse, mientras que una oscura aura empezaba a brotar del mismo, al igual que en mí y en Takeru.
—Nadie lo sabrá… lo haremos pasar como un accidente— reconocía ahora el Lucario, mientras que Hiyori simplemente se tapaba el rostro a la par que suspiraba por la obvia vergüenza que le hacían pasar aquellos dos.
Siendo el mío el que menos ira demostraba… mientras que mi aura e imponencia ante la situación llegaba a ser tal, que incluso no era necesario el que aquella "energía asesina" se mostrase como para no asustar a aquel que tuviera la capacidad de ver las intenciones de mi aura.
—¿Cómo se llama? — dije con voz seria y extrañamente más tranquila, a la par que volvía a tomar un bocado de mi cena, extrañando a Hiyori y a todas ante mi actitud, mientras que esta comenzaba a sacarse lentamente las manos de su cara.
—O-Osamu…— dijo ahora un poco nerviosa mi hija, mientras que esta escondía sus manos debajo de sus piernas.
Exaltando a todos nuevamente… cuando ahora era Haruko la que casi se ahoga una vez que escuchó aquellas palabras provenientes de Hiyori mientras bebía un poco de agua, a lo que Yoshiro al instante pone preocupado su mano en la espalda de la pokémon, comenzando a darle varias palmaditas para así poder a ayudarla a respirar mejor.
—"¡¿O-Osa-Osamu?!" — dijo por telepatía completamente anonadada Haruko, mientras que el rubor aumentaba exponencialmente en mi hija conforme los segundos pasaban—"P-Pero… Hiyori… ¡Él…!"— decía completamente asombrada e incluso un poco asustada la Lucario, solamente para despertar en todos nosotros una obvia extrañez por no comprender lo que ocurría.
—¿Él… qué, Hija? — pregunté con mi ceño fruncido hacia Hiyori, mientras que su piel ya se encontraba completamente roja ante los nervios, a la vez que Haruko ahora se llevaba la mano a su boca por el mismo asombro ante lo que acababa de saber, ya que ella, al igual que mi hija, sabía bien quién era ese tal Osamu.
Los temblores de Hiyori aumentaban constantemente, a lo que empiezo a mostrar intenciones de volver a preguntar, solamente para exaltarnos a todos cuando mi hija se levanta bruscamente de su silla.
—¡Repitió el curso dos veces y ya va por la tercera! ¡¿Ok?! ¡Tiene veinte! — gritó apenada y con sus ojos completamente cerrados la chica de ojos rojos, a lo que mi boca junto con mis ojos completamente abiertos fueron mi única respuesta, mientras que la cuchara que tenía en mi mano caía sobre mi plato una vez que esta dejó de sujetarlo…
Hiyori simplemente comienza a caminar, aún avergonzada, hacia su habitación, cerrando después su puerta con una mezcla de brusquedad y calma, solamente para dejar en silencio el comedor.
—"¿Solo por la edad se preocupan? Yo lo quiero arrestar por más motivos que solo ese, además… yo también soy dos años mayor que tú…" — dijo extrañado en bajos gruñidos Yoshiro hacia Haruko, la cual comenzaba a negar unas cuantas veces con su cabeza.
—"Sí… bueno… no siempre es lo mismo"— reconoció aún sonrojada y levemente asombrada Haruko en susurros hacia su pareja, mientras que este fruncía el ceño en son de no entender del todo bien, para después todos exaltarse cuando soy yo el que comienza a levantarse de su silla… a la par que la oscuridad de mi vista dejaba a todos en silencio, pasando a escucharse solamente mis pasos comenzando a caminar hacia las afueras de la casa.
—Gracias por la comida…— agradecí de manera fría, a lo que comienzo a ponerme mi chaqueta, para después sujetar la perilla de la puerta una vez que estuve delante de la misma.
—"No entiendo…"— la voz telepática de Ryo ahora era la que se escuchaba con normalidad, mientras que este no comprendía lo que ocurría—"¿La tía Hiyori va a tener pareja?" — preguntó inocentemente el pequeño Riolu…
Exaltándolo por completo, al igual que todos, cuanto las bisagras de la puerta que aún sujetaba de su respectiva perilla se rompieron completamente de un momento a otro… a lo que Harumi simplemente se llevaba la mano a la cabeza por lo mismo, mientras que yo arrojaba la puerta con brusquedad hacia afuera, dejando el lugar con la misma frialdad…
—Y ahí va otra puerta…— reconoció desanimada mi esposa, ya cansada de que siempre aquella pobre puerta sufriera las consecuencias de nuestras… "reacciones".
Los minutos pasaron… mi familia solo se quedó mirando, a lo que Takeshi lanza un suspiro, para después levantarse de la mesa de igual manera.
—Voy a hablar con mi viejo un rato… gracias por la comida mamá y Yoshiro— agradeció respectivamente mi hijo, a lo que mi esposa y el Zoroark le asienten con una pequeña sonrisa, siendo respondida por una similar por mi hijo, empezando así a retirarse de la casa luego de ello.
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Ya una vez afuera… Takeshi empezaba a observar a su alrededor, extrañándose y preocupándose luego de no observarme a lo lejos o alrededor de la casa…
—Arriba…— mi voz desanimada fue lo siguiente en escucharse, a lo que Takeshi se exalta… solamente para después alzar la vista y observarme sentado sobre el techo de la casa.
Mi hijo, con un poco de esfuerzo, comenzó a subir para así poder estar a mi lado, mientras que yo simplemente lo observaba durante el proceso, llegando finalmente luego de unos minutos, lanzando un suspiro aliviado una vez que pudo sentarse en el techo de la casa.
—Era más fácil antes…— reconoció con una pequeña carcajada mi hijo, haciendo referencia a la ausencia del estado aural, mientras que yo solo me encontraba encorvado y apoyado con mis codos sobre mis rodillas.
Los segundos de silencio pasaron… Takeshi no sabía por dónde empezar aquella conversación que creía necesaria tener conmigo en son de su hermana, a la vez que este solamente lanzaba un suspiro un poco apesadumbrado.
—¿H-Hiyori… e-ella… ya ha tenido alguna parej…?— incluso con aquella edad y experiencia… tal pregunta hacía que se me pusieran los pelos de punta con solo pensarlo, a lo que Takeshi solo entrecierra levemente sus ojos, para después echarse un poco hacia atrás.
—Nah…— empezó a decir en un tono desanimado mi hijo, a lo que yo me extraño a la par que me giraba hacia este ya que, a pesar de no querer escuchar un "sí", me era raro que mi hija no se hubiera enamorado de algún chico ya para ese entonces—No se le han dado las cosas muy fáciles a la apestosa…— ahora los susurros acompañaban las palabras de mi hijo, haciendo que mi mirada junto con mi ceño fruncido, por lo desentendido que me encontraba ante lo que había escuchado, fueran lo suficientemente claros como para exigir una respuesta, siendo una tenue carcajada la única reacción de mi hijo.
—Chica de ojos rojos… mitad pokémon… habla constantemente con ellos… a pesar de todo igual hubo varios chicos que intentaban acercársele, pero… sus compañeras…— empezaba a decir ahora un poco más desanimado mi hijo, a lo que yo simplemente escuchaba atento sus palabras.
Mientras tanto… dentro de la habitación de mis hijos, Hiyori simplemente se encontraba sentada delante de un pequeño estante el cual poseía un espejo en el centro, a la par que se cepillaba su pelo, chocando su mirada con la del espejo en más de una ocasión, simplemente para desviarla levemente decaída, una vez que notaba aquellos refulgentes ojos rojos y de pupilas angostas.
—¿La molestan…? — mi susurro ahora entre preocupado y triste se escuchaba, a lo que Takeshi simplemente vuelve a lanzar un nuevo suspiro, para después asentirme.
—Son simplemente unas celosas… intento ayudarla… pero está más que claro el decir que Hiyori no busca estar conmigo o mis amigos, quiere tener amigas…— me explicaba mi hijo, el cual conocía tales cosas con el simple hecho de observar a su hermana día a día en su salón de clases.
—Y también quiere tener un novio… quiere tener a alguien que la lleve al baile de graduación este año, y bueno… — ahora mi hijo susurraba, solamente para volver a erguirse ahora un tanto más fastidiado— Cuento corto: Osamu apareció coqueteándole y Hiyori quedó prendada al poco tiempo por el simple hecho de que alguien se interesara en ella de esa manera…— reconoció ahora un poco molesto mi hijo, a lo que yo frunzo el ceño en respuesta.
—¿Crees que es alguien muy malo? — pregunté ahora más serio, a lo que mi hijo empieza a fruncir el ceño con aún más fuerza, adquiriendo facciones fácilmente heredadas por su madre.
—No solamente creo… ¡Sé que es ma…! — mi hijo estaba completamente decidido a continuar con la oración…
Si es que un fuerte temblor en toda la zona no lo deja estupefacto.
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No era lo suficientemente fuerte como para causar daños estructurales… sin embargo, cada habitante de Hotaru se alarmó en el momento en el que aquel temblor comenzó a recorrer cada rincón de sus hogares, siendo víctimas del mismo uno que otro cuadro o lámpara, los cuales terminaron finalmente en el suelo tras aquellos bruscos movimientos.
Takeshi se asustaba, a la par que el mismo comenzaba a perder el equilibrio aún sentado en el techo ante el susodicho temblor, solamente para notar como era mi mano la cual, con bastante firmeza, lo agarraba de su chaqueta, a lo que este se gira hacia mí luego de ello...
Solo para quedar completamente consternado cuando observa mi rostro apuntando hacia donde un enorme y oscuro portal comenzaba a aparecer a pocos metros de nuestro hogar.
Mis ojos estaban totalmente abiertos una vez que noté aquella oscuridad… a la par que mis pensamientos y memorias empezaban a desordenarse conforme los recuerdos eran despertados por el simple hecho de volver a ver aquella imagen.
No importaba que tan feliz hubiera podido estar con mi familia segundos atrás… como si de un recordatorio de que el infierno seguía existiendo dentro de mí, de la nada y sin premeditación, lentamente los recuerdos de aquella "realidad sin mi familia" que afronté luego de que Krin me obligara a destruir el corazón de Takeru comenzaron a emerger con aquel azaroso suceso… sin siquiera poder controlarlos lo suficiente.
Provocando finalmente que yo comenzara a fruncir el ceño, reflejando en mi rostro el puro y llano sentimiento de la ira.
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Las personas comenzaban a alterarse… más de alguna empezaba a retirarse de sus hogares en son de lo inseguras que se sentían dentro de sus casas ante tales movimientos telúricos, mientras que estos intentaban calmarse los unos a los otros conforme cada vez el movimiento comenzaba a disminuir… mientras que, el que antes era un despejado cielo nocturno, solo las nubes eran lo único que resaltaban, a la par que una tenue pero a la vez imponente brisa era la que acompañaba tal presencia que lentamente comenzaba a emerger de aquel portal el cual solamente Takeshi y yo éramos conscientes de que se formaba en el sector…
Simplemente para aumentar el miedo acompañado con un desagradable déjà vu en mi hijo, en el momento en el que el enorme cuerpo de Giratina comenzó a emerger del susodicho portal.
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El corto y bajo sonido que mis pies emitieron contra el suelo una vez que me bajé del techo, solo demostraban la misma imponencia que el estruendo causado por las seis patas de Giratina, a la par que en sus ojos solo la normalidad se reflejaba…
Mientras que en los míos el único sentimiento era el odio.
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Mi familia de igual manera comenzaba a salir de la casa una vez que Takeru percibió aquella descomunal masa de aura emergiendo en el lugar, siendo además el sonido del cuerpo de Giratina cayendo en el suelo lo suficientemente claro como para alarmarlos a todos.
Solamente para verme de pie a pocos metros de Giratina una vez que estos salieron de la casa.
—¿Qué haces aquí? — mi extremadamente seria voz era ahora la que se escuchaba… llegando incluso a asustar a Ryo una vez que este de igual manera emergía atrás de las piernas de su madre, causando más miedo mi voz que ya de por sí la misma presencia del imponente pokémon que se encontraba delante de mí.
—"Ryo… Por favor…"— las graves y preocupadas palabras de Giratina comenzaban a emerger en mi cabeza, comunicándose solamente a través de su aura, siendo leída únicamente por mí y Takeru, mientras que este se encorvaba un poco hacia atrás por la misma presencia que yo emitía.
—Vete…— mis palabras nuevamente volvieron a emerger, callando por completo las de Giratina.
—"S-Si tan solo me escucha-…"— Giratina comenzaba a asustarse una vez que el aura de mi alrededor comenzaba a ser absorbido dentro de mi cuerpo conforme me daba cuenta de que aquel enorme pokémon no me obedecía, a la par que no despegaba mi mirada con la suya.
—No lo volveré a repetir…— el aura seguía acumulándose en mi cuerpo, mientras que este permanecía sin ningún tipo de cambio… como si ni siquiera estuviese entrando a la primera fase del estado aural siquiera.
Takeru comenzaba a preocuparse… estaba más que claro el que nuestras habilidades habían aumentado considerablemente luego de habernos fusionado, aunque fuese por un breve momento, con el aura de Arceus…
Ahora Takeru era capaz de manejar la misma cantidad de aura que yo, dándole la posibilidad de entrar a las tres fases si así lo deseaba, a la par que, si se esforzaba en ello, de igual manera podía modificar concentraciones de aura a niveles tan altos como la de los pokémon legendarios.
Yo, en cambio, ahora era capaz de poder manipular físicamente el aura que se encontraba a mí alrededor, actos los cuales solo podía hacer en antaño cuando mi poder se encontraba literalmente al borde de la locura; sin embargo, a pesar de lo significativo que aquello significaba en mi nuevo repertorio de habilidades…
Ahora el aura residual generada por el estado aural no me afectaba en lo más mínimo, por obra del mismo Takeru.
—Ninguno de ustedes tiene permitida la entrada a este pueblo— mi aura comenzaba a hacer presencia a mis alrededores, incluso mi familia comenzaba a sentir el cuerpo más pesado por la misma presión, no siendo lo mismo para Giratina, el cual incluso comenzaba a aumentar su aura por el mero hecho de defenderse a la enorme presión que la mía ejercía hacia el mismo.
Las rocas se enterraban en el suelo… como si la misma gravedad se multiplicase cada vez más a nuestros pies.
Mis pensamientos me controlaban… aquellas memorias de mi vida en la soledad sin mi familia nuevamente comenzaban a emerger una vez que volví a ver a otro de aquellos pokémon legendarios, a la par que las lágrimas de aquella época junto con los desesperanzadores gritos comenzaban a hacer aparecer en mí el odio hacia aquellos que irónicamente me devolvieron a mis seres queridos, pero no evitando así que mi ira y pena siguiera acumulándose continuamente en mí una vez que todo acabó.
Memorias y sentimientos los cuales nunca compartí con mi familia, ni con Takeru… formándose así un desequilibrio en mi aura bastante parecido al que hubo durante aquel percance al inicio de toda esta historia… cuando la ira y odio de Takeru me abordaron antes de que el mismo supiera que era necesario el fusionar por completo nuestras auras para así poder obtener el control total del estado aural, sin perder la cordura…
Volviendo a nacer en mí lentamente aquella demencia, a la par que mi aura nuevamente comenzaba a oscurecerse una vez que esta emergió de mi piel.
—"Necesito su ayuda…"— la voz triste de Giratina ahora era la que se escuchaba… mientras que mi vista oscurecida solo demostraba mi desinterés…
Y más aún, cuando levanto mi antebrazo izquierdo para después formar en la palma de mi mano una larga y oscura cuchilla de aura, abalanzándome al instante y sin previo aviso hacia Giratina…
Si es que la mano derecha de Yoshiro sujetando mi muñeca, junto con las puntas de los dedos de Takeru tocando mi torso no me detienen por completo, estando ambos pokémon al lado y delante de mí correspondientemente.
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El fuerte apretar y forcejeo de mi parte hacia la mano de Yoshiro era fácilmente escuchable por todos a mi alrededor… mientras que mi vista únicamente se centraba en Giratina, a la par que Yoshiro me observaba con su ceño fruncido, al igual que Takeru.
—"Tú ya no eres el que decide quién tiene permitido entrar o no a este pueblo, Ryo" — reconoció serio Yoshiro, a la par que yo simplemente dejaba escapar un bufido fastidiado, mientras que mi ira me impulsaba a negar las palabras del Zoroark, acumulando cada vez más aura en mi brazo izquierdo para así poder soltarme del pokémon… haciéndolo finalmente una vez que mi poder superó al del Zoroark, a lo que Takeru se exalta para después finalmente ponerse serio en el asunto y comenzar a controlarme…
Si es que ahora la mano de Yoshiro, completamente imbuida en un blanco y brillante pelaje, no hubiera vuelto a sujetar mi muñeca, deteniéndome así nuevamente, haciendo que incluso yo, estando a puertas del descontrol, me girara sorprendido a la par que incrédulo hacia el Zoroark.
Mientras que este entraba a su propio estado aural evolucionado… tal a como fue en el incidente de Taichi.
Aquel poder… que Arceus debió haber eliminado del resto de mi familia.
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El rostro de Giratina cambió a uno completamente sorprendido una vez que notó aquella aura brotar en el Zoroark…
Estaba más que claro que el legendario pokémon estaba al tanto de que Arceus había eliminado cualquier rastro del aura de Juro y Jin dentro de mi familia, para así poder evitar el que aquella peligrosa a la par que poderosa aura siguiera emergiendo en el futuro.
Sin embargo, el mismo pokémon lentamente comenzaba a fruncir el ceño, a la vez que comenzaba a concentrarse en el cuerpo de Yoshiro, resaltando únicamente el brazo de mismo pokémon, el cual parecía estar reaccionando a mi aura que, a esos puntos, alcanzaba una concentración casi parecida a la del tercer estado aural.
Junto con eso, una pequeña singularidad fue levemente percibida por Giratina una vez que este se encontraba analizando al pokémon, un pequeño y casi imperceptible brillo incluso llegó a molestarlo una vez que el mismo sintió algo atrás del mismo Zoroark, sin embargo, fue tan breve, que el pokémon solo lo ignoró, para después concentrarse únicamente en la extremidad de Yoshiro… siendo su única respuesta una tenue carcajada.
—"Maldita sea, Juro… estúpido obstinado" — pensó Giratina, mientras que este no despegaba su vista del Zoroark.
—"No sigas, Ryo… ¡¿Qué demonios te está pasando?! ¡Tú no eres así!" — reconoció en un gruñido el ahora un poco enojado pokémon, mientras que el brillo de su ojo derecho casi podía penetrar mi cabeza conforme nuestras miradas continuaban conectadas.
—Así que… mis células siguen estando en tu brazo…— reconocí en el mismo tono que antes, a la par que las marcas blancas de Yoshiro lentamente comenzaban a expandirse ahora cada vez más por su torso conforme yo acumulaba más aura dentro de mi cuerpo—Arceus solo les quitó el aura… — mi voz ahora lentamente comenzaba a calmarse, mientras que mi serio mirar continuaba estando fijo en el Zoroark, a la par que las líneas blancas antes mencionadas ahora empezaban a desaparecer conforme mi aura de igual manera disminuía.
—Tsch…— bufé fastidiado, para después tirar mi mano y con ello soltarme bruscamente del sujetar Yoshiro, a la par que este de igual manera lo permitía una vez que dejé de acumular aquella aura— Has lo que quieras… a ver si sigues actuando tan valiente cuando maten a tu hij…— mis palabras insensibles continuaban haciéndose presente…
Cuando, de un momento a otro, un puñetazo recibido de lleno en mi mejilla por parte ahora de Takeru, me deja estupefacto a la par que este me deformaba toda la cara en el acto luego de ello…
Haciendo que mi cuerpo saliera disparado hacia la lejanía, a una considerable velocidad debido al mismo "débil" golpe.
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Mi familia simplemente se asustó ante el sorpresivo acto del Lucario, a la par que Ryo simplemente abría un poco su boca ante lo poderoso que se veía su abuelito ante tal muestra de su poder.
Yoshiro se mantenía con su ceño fruncido a la par que tenía su vista puesta en dirección hacia donde mi cuerpo había desaparecido una vez que la distancia fue demasiada como para enfocarlo.
—Ese tarado de nuevo está ocultándome cosas…— empezaba a hablar Takeru, a lo que Yoshiro y Giratina, junto además con mi familia la cual de igual manera escuchaba, se giran hacia el Lucario— Si los sentimientos de nuestras auras no están en equilibrio, uno de los dos pierde el control y entra en un estado de locura con el tiempo… — explicaba serio el Lucario — ya pasó una vez… ahora Ryo es capaz de controlarse con ayuda, pero… si esto sigue así, ya no será tan fácil manejar esta clase de situaciones…— reconocía el pokémon, a lo que este ahora comenzaba a girarse hacia Giratina.
—Pon a Yoshiro al tanto… no debe ser poco lo que tienes que contarnos como para verte obligado a venir, te dejaré un poco de mi aura para que te puedas comunicar con el resto… volveremos en unos minutos— reconoció con normalidad el Lucario, a la par que este comenzaba a caminar lentamente en dirección hacia donde había salido disparado mi cuerpo, no sin antes pasarle un poco de su aura a Giratina.
—"¿Qué harás?" — preguntó serio y un tanto extrañado Yoshiro, a la par que empezaba a escuchar como Takeru comenzaba a tronarse los dedos de sus puños.
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—Le voy a dar una paliza al imbécil de mi amigo…— reconoció con el ceño fruncido Takeru, para después desvanecerse por completo del lugar, una vez que el mismo se abalanzó hacia donde yo me encontraba.
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Solo el silencio existió una vez que Takeru se retiró… mi familia, consciente de todo, solo podía preocuparse ante las cosas que el Lucario había mencionado, pero teniendo fe a pesar de todo de que mi amigo sería capaz de "ponerme en mis casillas" nuevamente.
Ryo era el único que mantenía su asombrado rostro, a la par que el mismo comenzaba a tironear de la pierna de su madre, a lo que Haruko simplemente baja la mirada, para después chocarla con la del Riolu, el cual todavía tenía su pequeña boca abierta.
—"¿Podré hacer lo mismo que el abuelito Takeru algún día?" — preguntó inocentemente el pequeño pokémon, a lo que Haruko simplemente lanza un suspiro junto con una leve carcajada, para después poner su mano entre las pequeñas orejas del Riolu, el cual cerraba sus ojos y sonreía ante la caricia.
—"No lo creo… no te pareces mucho a Jin o a Juro" — una infantil voz se hizo presente entre mi familia, haciendo que la misma se exaltase e incluso asustase cuando de la nada es el pequeño cuerpo de Mew el que hace su aparición, mientras que este se encontraba sentado y de piernas abiertas a pocos centímetros de Ryo… a la vez que todos, a excepción del mismo Riolu el cual miraba al pequeño y poderoso pokémon con simple curiosidad, daban unos cuantos pasos hacia atrás luego de llevarse un gran susto ante lo sorpresivo de la aparición.
—"Holis~"— dijo junto con unas pequeñas risitas el pequeño ser, a lo que Ryo simplemente le sonríe y le saluda de igual manera.
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Las nubes se habían retirado… la luz de la luna iluminaba por completo aquel despejado sector en el cual Takeru ahora se encontraba de pie, con su mirada fija hacia aquel punto donde sabía que yo me encontraba sentado en la helada tierra.
Solo estábamos en silencio… las brisas movían levemente las lágrimas de Takeru al igual que mi cabellera, a la par que mi vacía mirada únicamente hacía contraste con la seria de mi amigo.
—¿Por qué no me lo dijiste antes? — la voz de Takeru comenzaba a emerger, mientras que yo empezaba a ponerme de pie una vez que noté que este finalmente había llegado— has mantenido ese dolor en secreto de mí todo este tiempo… ¡¿Y aún ahora ni siquiera te dignas a compartirlo?! — Takeru ahora comenzaba a gritarme, siendo el sonido de mis lentos pasos comenzando a caminar hacia el mismo lo único que se escucha como respuesta, a la par que la impotencia aumentaba en el Lucario conforme cada vez sentía como yo bloqueaba mis pensamientos y memorias de aquel oscuro pasado.
—¡Deja de comportarte como un jodido imbécil y cargar siempre con todo! ¡¿Te das una idea del dolor que tuvimos que afrontar cuando no estuviste con nosotros?! — Takeru, hartado de mi continuo silencio, comenzó a expulsar toda la frustración que se encontraba en su corazón, mientras que yo solamente caminaba hacia el mismo— Pues adivina: ¡Todos lo soportamos juntos! ¡No nos hacíamos los fuertes y llorábamos en silencio todas las noches, así como tú lo haces! ¡Nos tuvimos la confianza y no fuimos unos malditos cobardes que lo único que hacen es silenciar sus emociones y mentirnos diariamente con una falsa y cínica sonrisa! — Mandaba todas las indirectas referentes a mi actitud luego de que finalmente derrotáramos a Krin— ¡lloramos… sufrimos!... ¡Y también volvimos a ser felices! — Takeru se enfurecía cada vez más, a la par que el mismo solamente deseaba el que yo le respondiera.
—No pienso dejarte ir hasta que me compartas tus sentimientos… ¡No me importa tenerte de vuelta si con ello tengo que verte igual a cuando intentaron meterse con Harumi o conmigo y Hanako! —Las memorias de Takeru lo inquietaban… no podía evitar el volver a recordar aquel suceso ocurrido hace dieciocho años atrás, estando él sentado en el suelo de nuestra antigua casa, a la par que mi cuerpo se encontraba de pie delante del mismo, habiendo hace poco sacado de nuestro hogar a aquellos hombres de Ryuji que habían intentado llevárselo y matar a Hanako… recordando con claridad la fría gota de sudor que recorrió por su frente ante el miedo que sintió por la ira y el odio que emanaba de mi interior.
Takeru se preparaba… mis pasos yendo hacia el mismo solamente lo inquietaban conforme los actos de rechazo por mi parte hacia el mismo se volvían cada vez una realidad en la mente del Lucario, a lo que finalmente me encuentro a unos centímetros del pokémon…
Para después solo comenzar a pasar por su lado, a la par que esbozaba una "feliz" sonrisa en mi rostro.
—No te preocupes por tonterías… volvamos a casa, apestoso— susurré y reconocí a la par que comenzaba a darle la espalda a mi amigo, el cual tenía sus ojos completamente abiertos ante aquella respuesta y actitud…
Solo para después fruncir el ceño enfurecido y apretar su mandíbula por completo, dejando incluso ver todos sus dientes ante la ira que ahora de igual manera comenzaba a acumular dentro de sí…
Junto con su claro odio hacia mi actitud.
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La mano de Takeru sujetando mi cuello y ahorcándome fue lo suficientemente fuerte como para sacar aquella cínica sonrisa de mi cara, a la par que ambos continuábamos dándonos la espalda.
Para luego recibir de lleno el ataque de Takeru, en el momento en el que este alza mi cuerpo y lo arremete contra el suelo.
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Mi ceño se fruncía levemente… nuestras miradas de nuevo volvían a chocar, siendo mi única vista los ojos de Takeru completamente enfurecidos, mientras que los míos se demostraban cansados y fríos.
—¡No me importa en lo más mínimo si no me quieres decir qué ocurrió… te sacaré los recuerdos por la fuerza si es así! — me gritó enfadado Takeru, solamente para notar como mis ojos comenzaban a demostrar la misma ira en el momento en el que noto como este intentaba insertar su aura en mi interior y poder así adentrarse en mis memorias por la fuerza…
Para después recibir de lleno mi patada directa a su cara, separándolo así de mí, justo en el instante en el que Takeru comenzaba a ver mi pasado.
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No lo iba a permitir… está más que claro el decir el que estaba plenamente consciente de lo que ocurriría conmigo si no compartía mis sentimientos con Takeru… la locura me abordaría... no podría continuar controlando el estado aural si es que algún acontecimiento me llegara a perturbar, así como fue la aparición de Giratina; sin embargo, prefería enfrentar todos esos problemas antes que mostrarle a Takeru mis memorias…
Ya que… si él lo hacía… viviría la cruda realidad que afronté cuando experimenté los resultados de mi vida si es que este nunca hubiera existido.
Y eso… era algo por lo que prefería morir… antes que permitir que mi hermano experimentase lo mismo.
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Mi cuerpo tembloroso comenzaba a levantarse… a la par que las marcas de las manos de Takeru en mi cuello junto con los dolores correspondientes ante sus tratos comenzaban a pesarme, siendo además una pequeña gota de sangre la que empezaba a brotar ahora de mi boca y nariz…
A la vez que mi aura no me regeneraba.
Takeru mandaba unos cuantos alaridos a la par que tocía… de igual manera comenzaba a levantarse, ayudándose con ambos brazos para después volver a colocarse de pie con facilidad, mientras que la herida en su mejilla producto de mi patada resaltaba levemente entre su pelaje.
No habiendo bloqueado mi ataque manipulando mi aura para así volverla débil.
Simplemente nos observábamos… ambos sabíamos que el otro no estaba usando sus habilidades correspondientes, y aquello solo nos daba la señal de la real seriedad en la que se estaba tornando toda aquella situación.
—No dejaré que veas mis memorias— reconocí finalmente mis reales intenciones tras mi falsa sonrisa, mientras que en el rostro de Takeru solo reflejaba la misma seriedad que en el mío.
A la vez que este empezaba a adquirir una postura de pelea.
—Entonces no me dejas otra opción— ahora era Takeru el que me dirigía la palabra, quedándonos así completamente estáticos tras ello… como si esperásemos el primer movimiento.
Actuando casi simultáneamente… en el momento en el que nos abalanzamos hacia el otro.
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Lejos… de vuelta en nuestro hogar, mi familia lentamente comenzaba a tornarse un poco más empática ante la presencia del enorme pokémon que aún permanecía en el lugar, a la par que estos incluso se le acercaban.
—No entiendo qué es lo que ocurre…— Harumi era la que empezaba a hablar, a la par que recordaba el obvio y extraño cambio de actitud que yo había adoptado de un momento a otro y sin razón alguna, junto con además la obvia aparición de aquellos poderosos pokémon.
Giratina simplemente se veía desanimado… él, junto con Mew, estaban más que conscientes sobre lo que me ocurría en aquel momento, el estado aural no era algo tan formidable o "fácil" de controlar de por sí… cosas tan pequeñas como no mantener un equilibrio en las emociones causaba estragos tan grandes, que incluso poderes de los niveles antes narrados eran completamente inútiles si es que este "desequilibrio" no se controlaba desde un principio.
—"Supongo que Ryo nunca les contó…"— Giratina comenzaba a hablar, llamando con ello la atención de todos, a la par que Mew de igual manera comenzaba a actuar un tanto decaído, mientras que este estaba sentado al lado del pequeño Riolu, el cual incluso antes estaba charlando y riendo con el legendario pokémon de piel rosa.
—"¿Por qué pelean…?"— el gruñido preocupado de Yoshiro resuena, aún con su vista fija hacia donde Takeru me había lanzado.
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El sonido de nuestros puños chocando era lo único que se percibía… la tensión alcanzaba niveles completamente altos en aquella zona, mientras que solo nuestra habilidad de combate cuerpo a cuerpo era lo que se reflejaba en nuestra batalla.
—"Ryo se niega a abrir sus memorias hacia Takeru"— la voz de Giratina se escuchaba, a la par que la escena de mi batalla con mi amigo seguía siendo la única.
Nuestros rápidos movimientos no inmutaban nuestros rostros… lanzaba continuos puñetazos hacia la cara de Takeru, mientras que este los detenía o los refractaba con facilidad, para después lanzar ahora una patada hacia mi rostro, agachándome en respuesta y esquivándola por poco…
Dándole, luego de ello, un puñetazo de lleno en la boca de su estómago.
—"El estado aural es un poder, digamos… "bilateral" … si uno de los dos experimenta o vive sucesos que el otro no conoce… el que posea más de aquellas "emociones", con el tiempo irán multiplicándose dentro de sí… y si estos son sentimientos negativos…"— el legendario pokémon explicaba lo que me ocurría, mientras que mi familia aún permanecía sin saber en lo absoluto sobre "cuales" eran los sentimientos que me negaba a compartir.
Giratina… dándose cuenta de ello, simplemente lanza un suspiro, a la par que empezaba a desanimarse al tener que contar tal experiencia que tuve que afrontar tiempo atrás…
—"Se los diré…"— reconoció serio el pokémon legendario.
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Lo único que pudo hacer Takeru fue abrir por completo su boca una vez recibido mi puño, a la par que botaba un poco de saliva por lo mismo… quedando completamente estático ante la fuerza de mi ataque…
A la vez que mi rostro comenzaba a adquirir similares facciones… ya que la punta del pie de Takeru de igual manera se encontraba enterrado en mi vientre, habiendo dado el golpe al mismo tiempo que yo.
Nuestros torsos temblaban… aquel golpe nos había dejado completamente mal parados por unos segundos, a lo que comenzamos a separarnos unos cuantos pasos del otro luego de ello, jadeando ambos por el dolor.
Solamente para volver así a abalanzarnos mutuamente, mandando ahora un grito desde lo más profundo de nuestras gargantas antes de seguir obligándonos a pelear a pesar del dolor que sentíamos.
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No había brazos de aura… no existían velocidades absurdas o caos que irrumpieran la paz del sector; sin embargo, nuestros continuos golpes hacia las costillas, brazos, cara y piernas del otro, casi parecían petrificar hasta la más mínima briza o partícula de polvo que se encontrara a nuestro alrededor.
Cada golpe en mi rostro hacía aparecer en mi cabeza una imagen del pasado… aquellos días sin comer, aquellos instantes en que lo único que hacía era recordar el cómo mi familia y yo reíamos.
Todo aquel dolor que aún habitaba en mi resentido corazón.
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Nos cansábamos… ya no éramos capaces de evitar los golpes del otro, mientras que nuestros magullados rostros y puños enrojecidos por la sangre proveniente de nuestros labios y narices rotas solo hacían denotar la seriedad con la que ambos protegíamos lo que creíamos correcto para el otro.
Ambos nos encontrábamos a penas de pie, habiéndonos quedado estáticos ante el cansancio, viéndose reflejado además en nuestro tambaleo constante, sin permitirnos caer al suelo por nuestra propia fuerza de voluntad.
—P-Por favor… para…— mis palabras se escuchaban entre tartamudeos ante mi magullada cara, a lo que Takeru simplemente volvía a erguirse, para después sorprenderme en el momento en el que este da una patada a mi costado derecho, haciendo que cayera al suelo a unos cuantos pasos de distancia del mismo.
Takeru comenzaba a caminar hacia mí entre jadeos, a la par que el mismo intentaba mantenerse en equilibrio pésimamente, para después comenzar a sujetar mis hombros una vez que el mismo se encontraba delante de mí, con intenciones de volver a golpearme en la cara… quedándose unos cuantos segundos estático por el mismo agotamiento, dándome la oportunidad para así ser yo el que le lanzara un puñetazo hacia su mentón, siendo este con una fuerza tal, que incluso en aquel deplorable y cansado estado en el que nos encontrábamos, Takeru cayó de espaldas al suelo luego de ello… formándose así un nuevo y largo silencio entre nosotros.
Los segundos pasaron… ahora simplemente me encontraba de rodillas en el suelo… a la par que mis manos, completamente temblorosas y heridas ante los continuos golpes que dieron, estaban inertes sobre la tierra, a la vez que mi vista perdida solamente simbolizaba lo imbuido que me encontraba en mis pensamientos, mientras que las lágrimas ya habían comenzado a brotar desde hacía varios minutos atrás durante la pelea…
Siendo la última imagen que recordaba… la de mi brazo atravesando y destruyendo por completo el corazón de Takeru.
—Me… n-niego…— Takeru nuevamente intentaba levantarse, a la vez que este mandaba constantes alaridos por lo mismo…
Pero quedándose completamente abatido cuando ahora era mi cuerpo el que caía sobre el mismo, a la par que empezaba a ahorcarlo con mi mano izquierda…
Para después empezar a golpear varias veces su rostro con mi mano libre.
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Mi ira nuevamente comenzaba a controlarme por completo una vez aquella última imagen pasó por mi mente … cada golpe dado en la mejilla ensangrentada y húmeda por las lágrimas de mi amigo solo hacían que en mi cabeza las mismas imágenes desgarradoras se volvieran a repetir.
Takeru no desviaba su mirada de la mía… a pesar del dolor de cada golpe… lentamente comenzaba a ver como en mi acongojado y herido rostro las lágrimas brotaban por si solas… a la vez que mi oscura aura nuevamente comenzaba a salir a flote conforme la ira y el odio de mis recuerdos volvían a apoderarse de mi consciencia.
A lo que Takeru solo alcana a mandar un grito de dolor… en el momento en el que entro al estado aural y dejo de golpearlo para después sujetar sus muñecas con brusquedad y quebrarlas por completo… a la par que enterraba la punta de mis pies en sus tobillos de igual manera.
Takeru no podía hacer nada… ni siquiera podía acceder a mi aura luego de que yo entrara al estado aural debido a la diferencia de concentraciones que ambos poseíamos, sin embargo, aquello solo significaba que, si el mismo entraba al susodicho estado, sería capaz de fusionar de manera correcta nuestras auras nuevamente…
Pero solo para causar un aún mayor fastidio por mi parte, al darme cuenta que Takeru, a pesar de todo, seguía resistiéndose a activar su estado aural.
Él se encontraba determinado a no usarlo ahí contra mí.
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—Duele… ¿No es así? — mi sádica voz ahora era la que se escuchaba, a la par que continuaba apretando las muñecas de mi amigo, el cual intentaba apenas de mantener su vista fijada en la mía, dejando escapar los incontenibles alaridos ante tales tratos.
—Te crees tan fuerte como para cargar el peso de mis memorias… pero ni siquiera aguantas esto… patético— continuaba intentando hacer que Takeru se enojara por mis palabras… quería que me atacara… quería que siguiera defendiéndose.
Quería… que me salvara.
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Takeru no decía absolutamente nada… mi ceño se fruncía cada vez más por cada segundo que pasaba entre el pokémon y yo, a lo que vuelvo a extrañarlo levemente en el momento en el que comencé a soltarlo lentamente de sus muñecas…
—¡¿Por qué lo haces…?!— casi como un grito ahogado y sufrido… mis enojadas palabras comenzaban nuevamente a aparecer, a la vez que Takeru notaba como en mis mejillas, como si de un sentimiento completamente opuesto a la propia ira que reflejaban mis facciones, las lágrimas se mantenían constantes en estas…
No quería hacerle daño… mi locura me controlaba… pero, incluso en aquel estado, el dolor de ver como trataba a mi amigo me consumía por completo en mi interior, evitando incluso el que continuara con mi tortura.
—No quiero que tengas esto… ¡No quiero!... — mi grito ahogado reflejaba mi impotencia, a la par que Takeru empezaba a observar cómo comenzaba a restregarme los ojos— Solo… volvamos a casa... — incluso en aquel estado pensaba retirarme con tal de detenerme a mí mismo… mientras que Takeru simplemente entrecerraba sus ojos… notando cómo incluso al estar en contacto con mi cuerpo, le era imposible insertar su aura a través de la gruesa capa de la misma que me recubría…
Mis sollozos eran ahora lo único que se escuchaba… a la vez que estaba sentado sobre el vientre de Takeru, el cual se mantenía en silencio en aquel estado…
—No merezco perdón… no después de todas las cosas que te hice… yo…— mi grave voz reflejaba palabras tan penosas, que incluso era algo extraño de escuchar con aquel tono…
—Yo te maté…— finalmente uno de los grandes pesos que se encontraban sobre mis hombros fue revelado… a la vez que mantenía mis ojos cerrados y llorosos…
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Para después abrirlos por completo y aún entre lágrimas… en el instante en el que Takeru levanta su torso y me abraza con todas las pocas fuerzas que le quedaban…
El silencio luego de ello podría haberlo considerado como algo casi perpetuo… todo se había paralizado ante tal trato… habiendo en aquel entonces esperado solamente la ira por parte de Takeru, las lágrimas en mis ojos no pudieron contenerse siquiera en lo más mínimo al notar como el Lucario, aún después de todas las cosas que había cometido y dicho… actuaba de tal manera hacia mí….
—Tú una vez me salvaste de mi oscuridad…— Takeru dejaba caer su mentón sobre mi espalda, a la par que yo lentamente comenzaba nuevamente a recordar sucesos de antaño, volviendo otra vez a adquirir aquella oscuridad en mi rostro, en el cual las lágrimas comenzaban a secarse por las temperaturas que lentamente adquiría mi cuerpo por volver a entrar al estado aural.
—No dejaré que uno de los más estúpidos e imbéciles que más quiero y amo… cargue con todo ese dolor sin mi ayuda— reconoció finalmente el Lucario… en el momento en el que yo comenzaba a formar una esfera aural en mi mano, con intenciones de enterrarla en su espalda…
Pero deteniéndome por completo en el instante en el que Takeru estrecha sus brazos con toda la fuerza que le era permitida… enterrando así el pico de su torso en mi pecho… y atravesando así finalmente la capa de aura que evitaba el que pudiera insertar la suya.
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Todo se tornó en silencio luego de ello… mi boca y mis ojos se encontraban completamente abiertos… a lo que no pasa mucho cuando una cantidad abrumadora de lágrimas comenzaron nuevamente a emerger de mis ojos.
Mis alaridos lentamente empezaban a escucharse… a la par que los recuerdos de aquella realidad sin mi familia ahora se repetían con una fuerza aún mayor que en el pasado, a lo que por mero instinto comienzo a separarme de Takeru… no sirviendo de mucho para poder mitigar los sentimientos, ya que, como si de una conexión irrompible se tratase, el aura emergía del hueso de Takeru de igual manera, la cual permanecía conectada ahora en mi pecho, a la vez que este comenzaba a regenerarse por el actuar de mi propia aura…
Así como también las heridas de Takeru.
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Apenas y sí podía tener los ojos abiertos… Takeru y yo nos habíamos separado levemente del otro, estando ambos de rodillas en el suelo, mientras que el aura seguía siendo finalmente el puente entre los dos nuevamente, siendo a través de aquel método completamente imposible el ocultar las memorias de aquella horrible vida que experimenté por la obra de Krin.
Conforme los segundos pasaban… mi cuerpo comenzaba a encorvarse conforme la soledad y la ira me iban abordando con más fuerza que nunca, a la par que mi aura empezaba a emanar de manera abrupta de mi piel, mientras que mi grito mezclado con el llanto solo era el mero reflejo del caos que solo en mi mente se encontraba…
O bueno… eso era lo que pensaba… hasta que la cabeza de Takeru en contacto con el lado derecho de la mía me hizo abrir los ojos levemente por unos cuantos segundos…
Para después quedar completamente derrotado en el momento en el que mi amigo estrecha sus brazos en mi cuello, de maneras menos "peligrosas" que antes, pero haciéndolo con tal muestra de cariño y preocupación, que su acongojado rostro y sus lágrimas que de igual manera empezaban a brotar en sus ojos ante las memorias, solo eran una mera muestra de los sentimientos que lo azotaban conforme se daba cuenta de todo lo que tuve que experimentar en su ausencia durante aquella "realidad".
Mi llanto era lo único que se escuchaba… completamente abrumado por aquel dolor… sin embargo, ahora la situación había cambiado… finalmente empezaba a desahogar todo aquel dolor acumulado, a la par que Takeru lo asumía con responsabilidad y dolor a pesar de todo a través de nuestra conexión ahora nuevamente reparada…
A la vez que, lentamente, aquella oscuridad en mi aura comenzaba a decrecer…
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Nuestros constantes jadeos fueron el único resultado tras aquella larga pelea… las lágrimas continuaban emergiendo, aunque conforme los segundos pasaban, la cantidad que brotaba cada vez se volvía menor, a la par que ambos teníamos nuestras miradas apuntando hacia el suelo, mientras que nuestras mejillas seguían estando en contacto.
No se dijeron palabras durante aquel lento proceso… solo cuando varios minutos transcurrieron, Takeru fue el primero en hablar.
—Sí que te han pasado varias mierdas, amigo…— Takeru, aun entre jadeos y mirada cansada, apenas y empezaba a reconocer lo tortuoso que fue la experiencia de haber tenido que vivir aquella realidad.
—"Nos" … han pasado— le corregí junto con una pequeña y casi indetectable carcajada, solamente para después ser corrompida por mi ceño fruncido y la pena que aún se encontraba presente, pero ahora compartida, en mí, a la par que sujetaba con más fuerza la nuca del Lucario, sin querer que el mismo se separara ni siquiera un centímetro de mi lado, a la vez que el mismo correspondía aquel gesto.
—P-Perdóname…— mi tenue y apenado susurro fue lo único que comenzó a escucharse una vez que nuestros jadeos finalmente cesaron, a lo que nuevamente el silencio perduró por unos segundos una vez que las orejas de Takeru se levantaron levemente tras escuchar aquellas palabras.
—No hay nada que perdonar…— finalmente las palabras de mi amigo respondieron a mi pesar… siendo mi respuesta el morder de mis temblorosos labios, a la par que nuevamente intentaba apoyar con más fuerza mi mejilla contra la suya…
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Solo unas palmadas dadas a mi espalda por parte de mi amigo me hicieron reaccionar nuevamente ante aquel estático estado en el cual nos encontrábamos, a lo que yo comienzo a asentir ante lo que aquellos actos simbolizaban, para después comenzar a dejar de abrazar al pokémon, a la par que le daba unas palmadas con la misma actitud amable y amigable en su mejilla izquierda, a la par que ambos empezamos a levantarnos conforme nuestra voluntad nuevamente volvía a demostrar su permanencia y su claro concepto de invencibilidad en el momento en el que tanto Takeru como yo comenzamos a caminar a paso firme y decidido hacia nuestro hogar…
Mientras que nuestro simple estado aural activándose comenzaba a afectar las corrientes de aire que a nuestro alrededor se encontraba…
Aquel poder que finalmente podíamos volver a alcanzar una vez que Takeru y yo logramos la armonía con nuestras auras…
—Volvamos a casa— fueron las serias palabras de Takeru, a la par que este observaba con decisión hacia adelante.
—¡Sí! — asentí con la misma energía y decisión, solamente para después ser seguido con un pequeño zumbido provocado ante el desaparecer de nuestros cuerpos, luego de que ambos empezáramos a correr hacia nuestro hogar.
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Mientras tanto… en las afueras de mi casa, la historia de mi experiencia dentro de aquella realidad alterna fue finalmente contada hacia los que ahí se encontraban…
La tristeza e impotencia eran unos de los tantos sentimientos que obviamente comenzaron a emanar en los corazones de mi familia conforme los mismos comenzaban a darse cuenta del peso que realmente cargaba sobre mis hombros luego de todas aquellas sonrisas que a pesar de todo era capaz de reflejar en contraste a lo que yacía en mi interior.
No se dijeron palabras una vez que Giratina terminó de decir las suyas… solamente el suspiro apesadumbrado de Mew fue el que lo continuó, a la par que Harumi era la única que comenzaba a llevarse la mano a la cabeza en son de lo preocupante que era para la misma el saber toda aquella nueva información.
—¿Por qué nunca lo dijo…? — Harumi comenzaba a susurrar, triste… a la par que la misma se imaginaba el estar en mis zapatos luego de aquella experiencia.
Haruko fue la primera que comenzó a posar su mano sobre la espalda de mi mujer en forma de apoyo, a la par que de esta última simplemente las tristes facciones se reflejaban en su rostro…
—Porque fui un estúpido egoísta y obstinado…— mi voz era ahora la que tomaba por sorpresa a todos los ahí presentes, a lo que Harumi se exalta para después alzar la mirada y encontrarme a su lado, a la par que mi apesadumbrada mirada solo era un reflejo de la lástima que sentía a pesar de todo sobre el que mi familia supiera finalmente lo que tuve que afrontar en aquella realidad.
Tanto Takeru como yo finalmente habíamos vuelto… a la par que mi amigo simplemente se giraba hacia Yoshiro y Giratina, los cuales lo observaban con cierta duda acerca de lo ocurrido durante aquel tiempo, a lo que Takeru simplemente lanza un bufido a la par que esbozaba una pequeña sonrisa por lo mismo…
—No quería verlos inmiscuidos en todo lo que viví… finalmente los volvía a tener, y eso era todo lo que me importaba— empezaba a hablarle a Harumi, a la par que llevaba mi mano hacia su mejilla y la sujetaba con delicadeza— pensé que podría olvidar todo eso… hacer como si nunca hubiera pasado, pero… mis acciones demostraron lo contrario— reconocí ahora un poco más decaído, para después llamar la atención de Yoshiro y Giratina en el momento en el que giro mi rostro hacia los mismos.
—De verdad lo lamento…— fueron mis únicas y completamente sinceras palabras, sin saber que otras decir con tal de demostrar lo arrepentido que me encontraba ante mis pasadas actitudes.
Era obvio el no esperarse una reacción condescendiente al instante por parte de aquellos dos pokémon, a lo que estos solo respondían con silencio y sus ceños fruncidos, solamente para exaltarse cuando de la nada Takeru me daba una débil, pero a la vez sonora palmada en mi nuca.
—Yo me encargué de que lo lamentara… no se preocupen— me "ayudó" de cierta manera Takeru, a lo que este solo estaba de paso al lado mío, para después juntarse con Hanako, a la par que tomaba su mano por mero reflejo y apego hacia la misma Lopunny, la cual simplemente le negaba con su cabeza a la par que no podía evitar mostrar una sonrisa junto con su singular desapruebo hacia la actitud prepotente de su pareja, solamente para lanzar un suspiro al saber que aquella actitud nunca se le quitaría al apestoso del cual estaba enamorada, correspondiendo simplemente el sujetar de su mano, mientras que Takeru lanzaba una pequeña carcajada al notar las claras reacciones de la Lopunny.
—Entonces…—Takeru nuevamente comenzaba a hablar, mientras que yo me mantenía en silencio y atento —¿Qué es lo que ocurre, Giratina? — preguntó finalmente el Lucario, haciendo que yo me girara de igual manera hacia el pokémon legendario, demostrando en mi rostro una duda semejante.
Giratina simplemente se nos quedó mirando por unos momentos… estaba más que claro el que aún se preocupaba por mi actitud, sin embargo, confiaba lo suficiente en las palabras y el actuar de Takeru como para aceptar que ahora finalmente me encontraba dentro de mis cabales.
—"Hace unos momentos escuché varios ruidos que no son propios de mi dimensión" — Giratina comenzaba a hablar, haciendo que Takeru y yo solo levantáramos una ceja en son del no entender, a lo que el enorme pokémon solo suspira para después revelar por completo la información.
—"Dentro del laboratorio que Ryuji construyó ahí…" — admitió angustiado por telepatía el pokémon, haciendo que Takeru y yo, junto con el resto de mi familia a excepción de Ryo, nos exaltáramos levemente luego de escuchar aquel nombre nuevamente, provocando solo la preocupación dentro de nuestras mentes por lo mismo.
—No tiene mucho sentido, Giratina…— ahora era yo el que comenzaba a hablar, haciendo que Giratina solamente bajara la mirada en son de que este ya sabía a qué iba a llegar— fue el mismo Ryuji el que lo destruyó cuando se fusionó con tu aura, ambos lo sabemos— reconocí dudoso ante la indirecta que Giratina consideraba al mencionar aquellos ruidos provenientes de aquella abandonada y muerta estructura, a la par que sabía de aquel suceso gracias a que obtuve aquella información en el momento en el que tuve las esencias tanto de Giratina como el resto de los otros pokémon legendarios durante la pelea contra Krin.
—"¿Por qué crees que vengo acá?" — Giratina preguntó un tanto fastidiado, a la par que el mismo me miraba con su ceño fruncido —"Ryuji destruyó los interiores… pero la estructura sigue la mayoría en pie y… además… no he querido inmiscuirme mucho en ella la verdad, quizás el no siga con nosotros, pero eso no significa que alguna de sus armas siga en funcionamiento a pesar de todo"— empezaba a decir sus preocupaciones el pokémon, a la par que tanto Takeru como yo comenzábamos a entender de mejor manera.
—"Creo que ya vimos lo que me ocurrió con la estúpida tecnología de Ryuji… tendré mucha aura, pero… admito que no sirve de nada luego de ver cómo me controlaron de manera tan fácil…" — admitió a regañadientes Giratina, obviamente no siendo agradable para el mismo el reconocer que era débil— "Al menos con ustedes tengo la confianza de que podremos enfrentarnos a cualquier cosa si trabajamos juntos, por eso vine a pedirles ayuda…"— reconoció finalmente el pokémon legendario, dejando el lugar en completo silencio luego de dichas aquellas palabras mediante telepatía.
No pasó mucho cuando casi simultáneamente choco mi mirada con la de mi esposa y mis hijos… a la par que estos de igual manera habían hecho lo mismo hacia mí, empezando a reflejar en sus facciones el único sentimiento de miedo y negación por parte de lo que Giratina sugería en sus palabras.
—No es justo… no me miren con esos ojos…— reconocí con mi ceño fruncido y lamentado ante las miradas que tanto mi hijo como mi hija y esposa disparaban simultáneamente hacia mí, a lo que Harumi junto con Hiyori simplemente se dejan llevar por sus recuerdos de antaño, para después simplemente abrazarme.
—No te vayas papá…— ahora eran las palabras de mi hija las cuales comenzaba a escuchar, siendo aquellas igual o más fuertes que cualquier ataque que hubiera recibido durante mi vida, a lo que simplemente empiezo a posar mi mano delicadamente sobre su cabeza, para después comenzar a acariciarla lentamente.
—Tengo que hacerlo, bebé… no es seguro si algo sigue existiendo en ese laboratorio— empezaba susurrar, a la par que mi hija y esposa simplemente me abrazaban con más fuerza, a lo que estas empiezan a asentir un tanto decaídas, para después empezar a separarse de mí.
—Ya deja de decirme "bebé" … —Reconoció ahora un tanto más fastidiada mi hija una vez que nos separamos, a lo que yo simplemente lanzo unas tenues carcajadas.
—Nunca lo haré —Afirmé con gran seguridad, a la par que ahora comenzaba a caminar hacia una "específica" dirección, llamando levemente la atención de Harumi una vez que esta se percató, solamente para lanzar un suspiro junto con una pequeña sonrisa…
En el momento en el que se da cuenta que iba en dirección hacia donde estaba de pie Takeshi, el cual simplemente estaba cabizbajo y completamente ido de la situación que se encontraba delante de él, sumido en sus recuerdos luego de pensar que nuevamente me iría…
Solamente para chocar con fuerza su frente en mi hombro, cuando con la misma brusquedad lo rodeo con mi brazo derecho y lo abrazo de igual manera.
—No hagas ninguna estupidez, viejo… por favor…— mi hijo era ahora el que susurraba, a lo que yo simplemente me mantuve en silencio, mientras que mis ojos se encontraban levemente abiertos a la par que observaban hacia el vacío.
Mientras tanto… no había quien no estuviese observando dicha escena… Yoshiro fue el primero en desviar levemente su mirada, a la par que el mismo lentamente comenzaba a pensar en lo que se avecinaba tanto para mí como para Takeru, a la vez que este empezaba de igual manera a pensar, cerrando sus ojos por unos momentos…
Solamente para después abrirlos con decisión.
—"También iré" — declaró en cortas y prácticamente penetrantes palabras el Zoroark mediante telepatía, haciendo que todos nosotros, incluidos tanto Giratina como Mew, de manera más leve eso sí, nos exaltáramos ante el obvio significado de aquellas palabras.
—"No es necesario que vayas… ya con Ryo y Takeru dudo que haya algo con lo qué preocuparnos" —Giratina fue el primero en responder, solo para notar como Yoshiro comenzaba a negar unas cuantas veces con su cabeza, a la par que el mismo ahora empezaba a girarse hacia Haruko la cual, al lado de su madre e hijo, simplemente giraba un poco su cabeza a la par que fruncía su ceño con duda y un leve toque de tristeza ante las palabras que había escuchado.
Tanto Lucario como Riolu comenzaron a caminar instintivamente hacia el Zoroark pasados unos segundos de silencio, a la par que todos estábamos inquietos ante lo que el mismo pokémon había decidido.
—"Sé muy bien que pueden cuidarse por sí solos… no me preocupa el que vayan…" — Yoshiro seguía hablándole a Giratina, mientras que su mirada únicamente estaba posada sobre Haruko, a la par que esta ya se había acercado al mismo, a la vez que Ryo simplemente estaba a los pies del Zoroark, agarrando un poco del pelaje de su pantorrilla.
—"Ryuji llevó todas sus investigaciones y experimentos a ese laboratorio… y… no quiero sonar egoísta, pero, necesito comprobar algo" —Explicaba en tenues palabras por telepatía el pokémon, a la par que Haruko mantenía su ceño fruncido hacia el mismo, no tardando mucho en relajar sus facciones una vez que la intuición de la misma Lucario comenzó a hacerse presente, trayendo consigo únicamente un leve suspiro como respuesta, mientras que Ryo permanecía abajo con su mirada apuntando hacia sus padres, completamente ignorante de las actitudes de los mismos, observándolos con inocencia y preocupación de igual manera ante las palabras antes dichas por su padre.
—"Pero… no lo haré si tú no quieres" — ahora decía en pequeños gruñidos el Zoroark, los cuales solo y apenas eran escuchados por Haruko, a la par que este llevaba su mano derecha a la mejilla izquierda de la misma, mientras que esta solamente se dejaba estar ante el cariño de su pareja, para después volver a suspirar por segunda vez ante la situación.
—"Como si te fuera a decir que no ante algo así…"— admitió en gruñidos la Lucario, a la par que se llevaba su mano izquierda a su mejilla de igual manera, estrechando la mano del Zoroark—"Es solo que... me da miedo pensar el que no encuentres lo que te esperes" — dijo finalmente ahora un poco más triste Haruko, a lo que Yoshiro simplemente le da un pequeño beso en su frente una vez que dijo esas palabras, para después solo chocar sus miradas, haciendo que la Lucario notase la pequeña y un tanto decaída sonrisa que denotaba el Zoroark, solamente para después darle un corto beso en los labios…
Una vez que estos se separaron… el Zoroark no tardó mucho en comenzar a agacharse para así ahora mirar de frente al pequeño Riolu que aún se encontraba sujetado de su pantorrilla.
—"Y tú, campeón…"— Yoshiro empezaba a posar su mano sobre la cabeza del pequeño pokémon, a la par que la agitaba de manera juguetona, desordenándole levemente el corto pelaje entre sus orejas, pero extrañándose y preocupándose un poco cuando nota que ni siquiera una sonrisa apareció en su rostro una vez recibidos aquellos tratos —"Vamos… necesito que cuides a tu mamá mientras no estoy, ¿Crees que ya estás listo para esa tarea?, no se la daría a nadie más…"— El Zoroark intentaba reconfortar a su hijo, a la par que el mismo lentamente comenzaba a bajar la mirada conforme el saber que su padre se iría hacia aquel extraño lugar se hacía más presente.
Solamente para callar por completo a Yoshiro… en el momento en el que Ryo deja caer lentamente su frente en el cuello de su padre, a la vez que empezaba a rodearlo con sus pequeños brazos.
Yoshiro simplemente entrecerró sus ojos una vez que recibió aquel afecto… a la vez que de igual manera abrazaba al pequeño Riolu, estando así por varios segundos, hasta que el Zoroark, una vez que supo que ya era el momento de partir, simplemente empieza a separarse de Ryo, el cual solo alcanzó a darle un pequeño beso en la mejilla de su padre antes de que este le diera uno en su frente.
Ryo no lo quería soltar… sin embargo, las manos de Haruko llevándolo a su lado lo terminan por convencer, para después comenzar a observar como su padre, junto conmigo y Takeru comenzábamos a acercarnos hacia aquel portal que nuevamente comenzaba a aparecer una vez que Giratina lo creó.
—"No nos tardaremos mucho…"— Giratina era el que comenzaba a hablar, llamando la atención de toda nuestra familia la cual comenzaba a guardar distancia ante las fuertes brisas que se creaban luego de que aquel portal volviera a aparecer—"los estúpidos de mis hermanos no tienen control en mi dimensión, puedo modificar el tiempo a mi voluntad si así lo deseo… y por esta ocasión voy a hacer el proceso inverso para que pase el menos tiempo posible en este lugar mientras me ayudan a investigar el laboratorio" — aclaró el pokémon legendario, causando un tenue suspiro de alivio por mi parte y de Takeru, ya que obviamente teníamos miedo por la relación que existía entre el tiempo de nuestra dimensión y el del mundo distorsión, donde años en nuestro mundo equivalía solo días en el otro.
—¿Y tú que harás? — me dirigí ahora a Mew, el cual simplemente olfateaba y molestaba de vez en cuando a Ryo, levitando atrás del mismo y tirándole de las orejas para después hacerse invisible, trayendo solo un constante fastidio e inflar de mejillas por parte del Riolu, mientras que Mew solo mandaba reiteradas risitas por lo mismo.
—"Yo me quedaré aquí por mientras, tengo algo que decirles, pero puede esperar…"— Reconoció por telepatía el pequeño pokémon, a la par que ahora tiraba de la cola de Ryo, haciendo que el mismo Riolu mandara ahora un avergonzado alarido, girándose encabronado para después ver como el legendario pokémon había vuelto a desaparecer.
Los tres simplemente asentimos luego de ello, para después volver a girarnos hacia el portal que se encontraba delante de nosotros.
—¡Volveremos antes de lo que se imaginan! — dije decidido y firme a la par que alzaba mi mano, dándole la espalda a mi familia, a lo que tanto Takeru como Yoshiro y yo nos giramos hacia Giratina, para después asentirle con la misma actitud… haciendo que el pokémon legendario respondiera de similar manera, a la vez que este junto con nosotros comenzamos a caminar a paso decidido…
Adentrándonos finalmente así… en las puertas del mundo distorsión.
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Como si de un pestañeo se tratase, la oscuridad nos abordó por unos milisegundos una vez que nuestros cuerpos cruzaron por aquel portal creado por Giratina, a lo que nuevamente una atmosfera completamente distinta nos abordó conforme nuestros cuerpos caían de pie sobre el suelo árido existente en una de las incontables columnas flotantes de tierra existentes en aquel paraje de oscuro cielo y cuyo fin no era apreciable.
Giratina no se iba con rodeos… su portal nos trajo tanto a mí como a Takeru y a Yoshiro en el sector donde un edificio de aproximadamente tres pisos se encontraba, a la par que el largo del mismo era difícil de determinar ante el enorme sector en el que nos encontrábamos específicamente, mientras que el ancho era de unos cincuenta metros aproximadamente.
Yoshiro se encontraba absorto en el lugar… a parte del edificio lúgubre que se encontraba delante del mismo, el paisaje intimidante era lo suficientemente nuevo e impactante como para hacer que el Zoroark abriera levemente su boca en son de lo mismo, mientras que Takeru y yo nos manteníamos con la mirada fija en el edificio.
—Todavía no entiendo cómo lograron construir todo esto en tan poco tiempo… según tenía entendido en esta dimensión el tiempo pasa más lento aquí que en la nuestra— pensaba en voz alta Takeru, a la par que empezábamos a caminar hacia el laboratorio, mientras que Giratina, en su forma origen, nos seguía a la par que levitaba al lado de nosotros— años allá son solo días aquí…— reconoció el Lucario.
—"Ryuji no tardó mucho en apresarme… y una vez que lo hizo mantuvo un portal abierto en todo momento hacia su dimensión, lo que produjo que tanto el tiempo como el espacio se… "coordinaran"… tuvo varios años para construir todo esto" — relataba el pokémon por telepatía, a la par que yo asentía en son de confirmar aquellas palabras— "Aunque claro… yo puedo modificar literalmente el tiempo a un grado mayor si así lo quiero, sin siquiera tener que mantener abierto un portal; actualmente han pasado apenas unos milisegundos con su familia mientras nosotros hablamos" —dijo un tanto vanidoso el enorme pokémon de un tanto amedrentadora apariencia para los no acostumbrados.
Yoshiro, perdido por unos cuantos momentos en sus pensamientos ante tales paisajes, vuelve en sí una vez que este se gira hacia el prominente edificio, para después fruncir levemente su ceño por la duda.
—"No entiendo… ¿Ryuji destruyó este lugar o no?" —El gruñido del Zoroark ahora se hacía presente, llamando la atención de todos.
—Creó una llamarada de fuego con una de las habilidades básicas de Giratina… aunque amplificada varias veces por poseer el poder del estado aural— empezaba ahora a hablar yo, a la par que Yoshiro se giraba tanto hacia mí como a Giratina, notando claramente como una seria y un tanto triste mirada se reflejaba en nuestros rostros.
—"Mató a todas las personas que aún se encontraban dentro del lugar, no creo que quede mucho de ellos, pero… igual les advierto de lo que se puedan encontrar" — Ahora era Giratina el que hablaba, haciendo que los ojos de Yoshiro se abrieran levemente por lo mismo.
—Yoshiro…— Takeru le llama la atención, estando los tres solo a pasos de finalmente llegar a la entrada principal de aquel edificio, a lo que el Zoroark se gira hacia el Lucario, solo para notar como la seriedad seguía estando en su rostro a pesar de haber escuchado lo anterior.
—Los otros no te lo preguntan, pero prefiero ser el primero en hacerlo antes de que algo pase a mayores en ese laboratorio— seguía hablando el Lucario, a lo que Yoshiro simplemente desvía su mirada una vez que este ya sospechó lo que le preguntaría el padre de Haruko…
—¿Qué es lo que quieres buscar aquí? — fueron las palabras del pokémon.
El silencio se formó en el ambiente luego de que Takeru hiciera tal pregunta, a la par que la duda en mi rostro de igual manera comenzaba a reflejarse, incluso en el de Giratina cuyo interés, a pesar de no ser mayor al mío o al de Takeru, de igual manera comenzaba a nacer en el mismo.
No existían palabras, a la par que mis dedos enterrándose en el metal de la entrada se escucha, para después empezar a abrirla gracias a la ayuda del estado aural previamente activado.
Yoshiro fue el primero en tomar la iniciativa a entrar hacia dentro de aquel sombrío y tenebroso lugar, a la vez que no pasó mucho cuando nos dimos cuenta el cómo varios esqueletos maltrechos y chamuscados reposaban a pocos metros de aquella entrada… reflejando el lugar donde algunos de los científicos se conglomeraron en su desesperado afán de huir de la inminente muerte que los perseguía… claramente sin resultado.
Yoshiro simplemente caminaba entre los huesos… procurando el no pisarlos a pesar de demostrar un caminar normal y erguido.
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—"A mi papá…"— fue finalmente el serio gruñido del Zoroark el que se escuchó, solamente para callar completamente a Takeru, al igual que a mí, ante ello.
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No podíamos responderle… ni siquiera pensábamos en detenerlo luego de aquella determinación, y bien merecida, hacia su búsqueda; sin embargo, tanto Takeru como yo estábamos más que dudosos sobre la posibilidad de que Yoshiro lograra encontrar el cuerpo de su padre en estas instalaciones, pero dejándolo atado a su voluntad a pesar de todo… a la par que de igual manera comenzábamos a entrar a dicho lugar con el mismo actuar que el del Zoroark.
—"Y-Yo… estaré por los alrededores…"— decía un tanto sorprendido aún Giratina por las palabras dichas por Yoshiro, a pesar de que el mismo no conociera la historia del Zoroark.
—¡No te preocupes! ¡A partir de aquí nos encargamos nosotros! — mi normal grito resonaba dentro de las lúgubres instalaciones, haciendo que Giratina se fastidiara levemente ante mi completamente desentonada actitud ante el lugar en el que nos encontrábamos.
El legendario pokémon simplemente conservó el silencio una vez escuchó dichas palabras, solamente para seguir recordando las palabras de Yoshiro, como también las acciones que el mismo Zoroark había cometido tiempo atrás cuando lo protegió de mi ataque.
Giratina simplemente lanzó una tenue carcajada, para después continuar sobrevolando el lugar, estando pensando y analizando aún sobre cierto siniestro pokémon en específico.
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El ambiente no inmutaba nuestras miradas… habíamos observado horrores aún mayores que el de la simple visión de aquellos cuerpos cremados o incluso algunos prácticamente desintegrados luego de ser absorbidos por las llamas del ataque de Ryuji, quedando de ellos una simple sombra sobre la pared o suelo en el que se encontraban
La oscuridad del lugar no ayudaba de primeras a observar aquellas desalentadoras imágenes, sin embargo, el brillo de nuestra propia aura luego de activar la primera fase del estado aural fue suficiente como para cumplir la simple función de iluminarnos el camino.
No existía pared en donde las grietas no se presentasen, a la par que, mientras caminábamos, diversas habitaciones se presentaban ante nosotros, no llamándonos mayormente la atención al observar que, dentro de las mismas, solo el vacío y la soledad era su principal característica, a la par que en una que otra, una máquina en mal estado resaltaba por su decadencia, siendo después destruida por nosotros mismos para así confirmar el que nunca volvería a funcionar.
Nuestros pies en contacto con las secas cenizas era el único sonido que se repercutía en los pasillos aledaños, a la par que estos, siendo a pesar de todo leves en comparación a otros, causaban la caída de más de algún pedazo de cemento perteneciente al techo o a las paredes, llamando nuestra atención y alertándonos por lo mismo, pero manteniendo la calma luego de identificarlo de igual manera.
—Esto realmente parece un laberinto…— empezaba a hablar, a la par que volvíamos a encontrarnos con una especie de laboratorio dentro de las habitaciones adyacentes al pasillo principal, a lo que comenzamos a entrar lentamente al mismo, solamente para notar como diversos contenedores de cristal se encontraban en fila apegados a la pared, a la par que el vidrio de los mismos se encontraba completamente esparcido en el suelo, dando por hecho la explosión ocurrida dentro de estos causada por el ataque de Ryuji, sin embargo, aquello no era lo que nos llamaba mayoritariamente la atención…
Sino más bien el hecho de que, lo que parecían ser esqueletos humanos del porte de niños, se encontraban en las bases de dichos contenedores.
—Supongo que Ryuji no usó solo a los nuestros para sus enfermizos experimentos…— reconoció Takeru una vez que notó la obviedad de aquellos restos, solamente para dejar con ello un tenue silencio producto de lo lamentable de la situación.
—Mejor vámonos… no podemos hacer nada por ellos— reconocí en crudas, pero a la vez necesarias palabras pasados unos segundos, a lo que Yoshiro y Takeru comenzaron a hacerse para atrás en el momento en el que comenzaba a formar una esfera aural en la mano con intenciones de destruir lo existente dentro de aquella habitación.
Yoshiro simplemente entrecerraba sus ojos ante aquella imagen en específico, a la par que posaba su mirada por última vez hacia aquellos contenedores, a lo que comienza a arquear levemente su ceja una vez que nota como al final de la fila, un espacio se formaba entre el último contenedor y la máquina maltrecha que lo continuaba, como si en el lugar faltase un contenedor extra, pero solo para después ignorarlo en el momento en el que mis continuas esferas aurales destruyen la habitación por completo.
—Sigamos…— dije una vez que el caos fue silenciado tras haber acabado mis ataques, para después empezar a salir de aquel antiguo laboratorio, siendo seguido después por Yoshiro y Takeru.
Luego de aquella habitación en específico, el resto no tuvo mayor relevancia ante las características que las mismas poseían, investigando de antemano por si existía alguna escasa probabilidad de que Yoshiro encontrase lo que buscaba, solamente para después destruir los dispositivos maltrechos una vez que el desánimo del Zoroark se hacía presente en el momento en el que el mismo daba por hecho la inexistencia de lo obvio.
Luego de varias habitaciones destruidas, una nueva sala ahora era la que nos llamaba la atención, encontrándose esta en el final de aquel largo y laberíntico pasillo, resaltando por su enorme tamaño y los diversos casilleros que se encontraban tanto al lado de las paredes como en el centro de dicha habitación, estando un gran porcentaje completamente destruidos, dejando ver entre los mismos la existencia de documentos los cuales mostraban las claras características de haber estado en contacto con el fuego, siendo cenizas la mayor parte, mientras que otras apenas y eran legibles; sin embargo, de igual manera existía un gran número de casilleros los cuales, ya fuese por el ángulo o el lugar en el que estaban posicionados dentro de la habitación, el ataque de Ryuji no alcanzó a afectar los documentos dentro de los mismos, llamando al instante la atención de Yoshiro.
—"Quizás acá haya información sobre él…"— empezó a decir el Zoroark hacia nosotros, a lo que Takeru y yo nos giramos hacia el mismo, para después asentirle y comenzar a caminar hacia aquellos casilleros.
No era de esperarse el que, al momento de abrir alguno de dichos casilleros, los documentos dentro de los mismos estuviesen completamente quemados a pesar de todo, sin embargo, aun así existían ciertos documentos entre todos ellos que habían sobrevivido.
Takeru, al admitir a regañadientes el no saber leer lo suficientemente bien aún, simplemente se fue conmigo a revisar los casilleros del sector derecho de aquella habitación, mientras que Yoshiro revisaba los de la izquierda, para así poder abarcar más espacio y tener más posibilidades de encontrar alguna información que fuera de utilidad.
Los minutos de silencio transcurrían… a la par que varios gruñidos malhumorados por parte de cierto Zoroark se escuchaban cada vez que el mismo no encontraba la información que buscaba dentro de los casilleros que abría.
Yoshiro, ya con sus esperanzas en el suelo, simplemente leía desganado algunos documentos que contenían la información de los científicos que se encontraban dentro de aquellas instalaciones, sabiendo bien que aquello no le serviría de nada, pero leyéndolo a pesar de todo por la mera razón de que se encontraba en uno de los últimos casilleros que le quedaban por revisar.
Solamente para abrir levemente un poco más sus ojos luego de leer "ciertas" palabras.
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—Y aquí es cuando vemos que una palabra, a pesar de que se dicen de igual manera, se escriben diferente, ya que significan cosas distintas— mientras leíamos los documentos le explicaba a Takeru una de las tantas reglas del lenguaje escrito, a la par que Takeru se mantenía curioso de igual manera, aprendiendo con ello.
—"¡Oigan! ¡Ryo! ¡Takeru!" — el grito de Yoshiro nos exalta levemente, mientras que el Zoroark intentaba encontrarnos.
—¡Estamos aquí! — grité con normalidad, para después finalmente encontrarnos luego de unos segundos.
—"¿Encontraron algo?" — fue lo primero en preguntar el Zoroark, solamente para después desanimarse un poco más al ver que mi negar fue la única respuesta.
—La mayoría de los documentos que leímos eran acerca de los dispositivos que usaron para manipular el aura de Giratina con la de Takeru… junto además con otros que mostraban la estructura del edificio, aunque no pudimos sacar muchas conclusiones porque estaban un poco dañados— reconocí un poco desanimado de igual manera, a lo que Yoshiro simplemente suspira luego de ello.
—"Encontré un registro de uno de los científicos que se encargaba de las investigaciones referente al Arkon" —explicó Yoshiro, llamándonos bastante la atención con ello —"No daba mucha información relevante, pero… estaba detallado el lugar en donde se realizaban todos los experimentos, quizás los ruidos que mencionó Giratina provengan de ahí y... quizás también haya información sobre el paradero del cuerpo de mi papá" —Opinó finalmente el rojinegro pokémon, a lo que yo solamente noto como el mismo pokémon sacaba unos papeles de su cabellera, para después alzarlos hacia mí con intenciones de que yo los tomara, a lo que lo hago, para después echarles un ojo encima.
—No es un mapa, pero… supongo que el número del laboratorio es mejor que nada— reconocí una vez que llegaba a la parte del documento que Yoshiro mencionaba —Muy bien… al parecer, y por lo que vimos Takeru y yo, todo esto se divide en tres secciones, marcadas de la "A" a la "C", los laboratorios que acabamos de ver fueron los de la sección "A", y el laboratorio que buscamos se encuentra en la sección "B", esta sala tiene conexión directa con esa sección, no será difícil encontrar el laboratorio— explicaba, a lo que Yoshiro y Takeru me asienten, para después empezar ambos a seguirme una vez que comencé a caminar.
Tardamos aproximadamente unos veinte minutos en llegar al laboratorio que Yoshiro sugirió, siendo un tanto más complicado debido a que la sección "B" del edificio había sufrido daños considerablemente mayores que los que vimos al inicio, habiendo partes en las que el techo se había desplomado, teniendo incluso que llegar a crear "nuevos caminos" para poder ir avanzando entre todos los laboratorios los cuales estaban enumerados en pequeños carteles al lado de sus respectivas entradas.
Una vez que finalmente llegamos, las características de dicho laboratorio no llamaron más nuestra atención que cualquier otra habitación que hubiésemos observado hasta el momento. En el centro de dicho laboratorio una larga y ancha mesa se encontraba, mientras que en el suelo diversos dispositivos levemente recubiertos por cenizas resaltaban, dando por hecho luego de unos segundos que estos antes se encontraban en la previamente mencionada mesa.
Mientras Takeru y Yoshiro comenzaban a observar las máquinas y archiveros que se encontraban a los costados de la habitación, yo comenzaba a agacharme para así tomar uno de los microscopios que reposaban en el suelo, queriendo verlos más de cerca, a lo que comienzo a alzarlo hacia mi rostro para después pasar mi pulgar sobre el metálico objeto, solo para comenzar a fruncir el ceño una vez que notaba que solo el polvo era lo que reposaba sobre el mismo una vez que lo retiraba con mis dedos…
A la par que ningún daño se reflejaba en este.
Takeru y Yoshiro no tardaron mucho en darse cuenta… ellos de igual manera comenzaban a observar el cómo las máquinas se encontraban únicamente con una capa de cenizas sobre las mismas, a la par que los papeles que Yoshiro encontraba en los archiveros de igual manera estaban en condiciones mil veces mejores que las que encontramos en la sala principal.
—El ataque de Ryuji no alcanzó del todo a este lugar…— fue lo que comencé a decir, siendo corroborado por el asentir tanto de Yoshiro como el de Takeru, a lo que comienzo a levantarme, para después empezar a caminar hacia las maquinas donde mi amigo aún se encontraba analizándolas.
Yoshiro, mientras tanto, lentamente se iba hacia el otro lado de dicha habitación, donde varias repisas junto con tres lavamanos se encontraban en el centro de dicha pared, junto con también varios refrigeradores que apenas y alcanzaban la altura del mismo Zoroark, a lo que este, por la misma curiosidad, simplemente empezó a abrirlos, encontrando en el primero varios frascos de rojo color, denotando dentro de ellos la ahora seca sangre que antes portaban.
Mientras tanto, el sonido de mi soplar hacia las máquinas era el único que se escuchaba, a la par que solo la curiosidad mezclada con una tenue seriedad era lo reflejado en mi rostro una vez que notaba como de igual manera las pantallas de dichos aparatos permanecían intactas, solamente para preocuparme más ante las posibles funciones que aún podrían estar vigentes en su interior.
Mi vista divagaba en la larga máquina que recorría la pared de aquel laboratorio, a la par que las antiguas memorias que mi padre me mostró cuando este y Takuma fueron capturados por Ryuji comenzaban a florecer en mi mente una vez que notaba el parentesco de aquellas máquinas con las utilizadas durante aquellas memorias.
—También lo recuerdas ¿Eh? — mi amigo me habló una vez que él de igual manera encontraba un parentesco en aquellas máquinas con las que vio en las memorias que su padre también le mostró.
—Son cosas que uno nunca olvida…— empecé a decir a la par que comenzaba a acercar mi rostro a la antes mencionada máquina, a la vez que una pequeña semiesfera me llamaba la atención, queriendo ver el interior de la misma, costándome ante la capa de polvo que la misma aún poseía incluso una vez que soplé sobre ella.
Para después, por mero instinto e ingenuidad, intentar limpiarla con mi mano abierta…
Quedando completamente paralizado una vez que mi aura ingresó casi por inercia al interior de dicha máquina, quedando mi mano unida a aquel cristal como si de un imán se tratase...
Casi justo en el instante en el que Yoshiro se exalta cuando este encuentra el cuerpo desmayado de un científico de piel morena y cabello oscuro dentro de uno de los refrigeradores mal cerrados del lugar, a la par que en el mismo únicamente resaltaba su bata maltrecha y quemada, a la vez que este sostenía una prominente y prácticamente pura esfera de cristal celeste, junto con una pequeña fotografía en su mano derecha.
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Mi ceño fruncido y quejidos apenas fueron escuchables una vez que la sorpresa abordó al Zoroark en el momento en el que este daba unos cuantos pasos hacia atrás luego de notar a aquel hombre en posición fetal dentro de aquel refrigerador, sin embargo, el mismo pokémon se gira hacia donde nosotros estábamos…
Debido al sonido que todas las maquinas a nuestro alrededor comenzaban a emitir.
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Nuestro estado aural había permanecido activado durante todo aquel trayecto por la mera necesidad de iluminación… sin embargo, luego de que mi mano se posara en aquella esfera, el aura que de igual manera emanaba de la misma fue literalmente succionada dentro de aquel extraño objeto.
—¡Ryo! ¡Sácala ahora! — Takeru comenzaba a preocuparse una vez que este notaba como mi aura empezaba a introducirse en los diversos cableados que aquella computadora poseía en su interior…
A la par que la misma, casi como si de una fuente de energía necesaria para dotarles de electricidad se tratase, comenzaba a encenderse conforme mi aura recorría cada cableado de la misma.
—¡N-No p-puedo! — mi costoso grito se escuchó, a la par que intentaba tirar mi mano con tal de separarme de aquella condenada esfera, solamente para alarmarme más en el momento en el que involuntariamente la segunda fase del estado aural comenzaba a emerger en mi cuerpo, reflejándose en el brillo de azul color que mis ojos lentamente empezaban a demostrar, a lo que solo la duda y la preocupación comenzó a abordarnos en el momento en el que una mecánica y masculina voz comenzaba.
—[Sistema – encendido] — las palabras, a la vez que se escuchaban, comenzaban a escribirse en la pantalla principal de aquella máquina.
Empezaba a preocuparme… tanto Takeru como yo comenzábamos a darnos cuenta el como aquella máquina absorbía cada vez más mi aura.
—[Esencia detectada – Ryo Kurogane – iniciando proceso de implementac…] — la máquina termina de hablar...
En el momento en el que el puño de Takeru enterrándose en la susodicha pantalla lo impide, a lo que una tenue tranquilidad aborda a mi amigo por unos segundos… a la par que las chispas eran el único sonido que ahora comenzaba a escucharse, haciendo que de igual manera Yoshiro se tranquilizara.
—"¡Takeru! ¡Ryo! ¡Vengan para acá!" — el gruñido del Zoroark llamó la atención de mi amigo, a la par que este simplemente comenzaba a caminar hacia donde estaba el pokémon, sin saber qué era lo que lo había exaltado.
Solamente para asustarse en el momento en el que el agudo grito emergiendo de mi garganta recorre hasta la última esquina de la habitación.
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El sonido de diversos mecanismos a su alrededor comenzaban a emerger conforme el aura de mi cuerpo nuevamente volvía a ser expulsada sin mi consentimiento, a la par que, como si sintiera aquel golpe que había dado Takeru a dicha máquina, el punzante dolor similar a como si me hubieran enterrado una barra ardiente en mi estómago fue la que me abordó pocos segundos después de que Takeru atacara, a lo que mi amigo vuelve a confundirse aún más en el momento en el que varias cámaras de seguridad comenzaban a emerger de las esquinas del techo de aquella habitación, a la vez que las mismas se encontraban en desgastadas condiciones, pero que aun así eran capaces de ejercer sus propósitos…
Con la energía que mi aura aún les aportaba.
Aquellas cámaras, en un rápido y un tanto perturbador movimiento se giraron rápidamente hacia el lugar en donde tanto Takeru como Yoshiro se encontraban, a la par que sus lentes daban la impresión de enfocarse hacia los mismos.
—[Amenazas detectadas – altos índices de aura – protocolos de seguridad violados – sistema de contención, activado] — ahora si bien las palabras no eran emitidas, en otras pantallas aquellas letras comenzaban a brotar en su mecánico orden, a lo que solo la tensión aumenta cuando extrañas armas comienzan a emerger de diversas compuertas escondidas en las paredes de la habitación, a lo que Takeru al instante lanza varias esferas aurales a las mismas…
Solo para notar como las armas carecían de cualquier rasguño… una vez que mi aura las recubría en su totalidad.
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—M-Ma-Maldita… ¡Má-Máquina! —mi impotencia lentamente se iba transformando en la fuerza que comúnmente iba adquiriendo luego de entrar a la segunda fase del estado aural, a la par que mis músculos se tensaban conforme el ambiente iba saliéndose de nuestro control, llegando a tales puntos de mi ira que lentamente iba enterrando mis dedos de lleno en aquella densa y metálica esfera que aún mantenía unida mi aura con aquella máquina.
Solamente para arrancar finalmente aquella esfera de su lugar…
Y quedar completamente perplejo cuando, como si de una conexión irrompible se tratase, mi aura se negara a separarse de aquella maquina en la cual fue introducida.
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Todo a partir de aquel breve instante pasó demasiado rápido… las armas se preparaban para disparar, a la par que no estaba de más el mencionar el como la blanca aura de Yoshiro, indicando la entrada a su primera fase del estado aural empezaba a presentarse, mientras que el mismo se mantenía estático y pendiente de cualquier indicio de disparo por parte de aquellas armas.
A la par que dejaba el cuerpo de aquel inconsciente hombre a sus espaldas en son de protección.
Takeru no se le ocurría otra solución, el estar desinformados nuevamente causó las obvias desventajas que se presentaban, y la única manera que a Takeru se le ocurrió luego de ver los obvios riesgos que podría traer el seguir destruyendo aquella máquina luego de lo pasado, fue colocar ambas palmas en mi espalda con la esperanza de poder así manipular mi aura y con ello separarme de aquella condenada máquina…
Sin embargo, casi en el breve instante en el que Takeru posó sus manos sobre mi cuerpo y su aura comenzó a entrar en contacto con la mía, el caos y desorden fueron las primeras consecuencias que se observaban en aquellas pantallas.
—[Esencia reemplazad – nueva aura – Lucar… Humano – Ryo Kurogane] — aquella máquina lentamente comenzaba a dar datos completamente desordenados e incoherentes conforme las consecuencias ante aquel pequeño tacto que mi amigo realizó empezaban a presentarse.
Solamente para salir expulsados sorpresivamente de aquel lugar luego de que la misma máquina que antes nos apresaba se autodestruyese luego de unos segundos después de que mi amigo mezclara nuestras auras, haciendo que ambos saliéramos disparados de aquel edificio…
Casi en el mismo momento en el que una de aquellas armas alcanzó a disparar hacia donde Yoshiro se encontraba.
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Era obvio que aquella arma no era lo suficientemente rápida ante los reflejos que se adquirían con el estado aural activado. Yoshiro casi al instante saltó una vez que aquella arma disparó lo que parecía ser una cilíndrica y negra bala, a la par que el Zoroark, con aquel hombre ahora en sus brazos de igual manera, solo alcanzó a ver como aquel cilindro chocaba contra el suelo una vez que el este se apartó de su trayectoria, haciendo que el pokémon frunciera el ceño una vez que observó cómo, lo que parecía ser un proyectil, no era más que una espesa y líquida masa de negro color, la cual se esparció por todo el suelo una vez que esta impactó contra el mismo.
Sin embargo, aquellas suposiciones se enmudecieron casi de inmediato… en el momento en el que una nueva arma volvía a emerger a sus espaldas, a la par que la bala disparada por la misma daba directo a la espalda del Zoroark.
Arma la cual poseía la velocidad del estado aural gracias a mi aura que finalmente terminó por agotarse una vez que esta dio su último disparo.
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Mientras tanto, nuestros cuerpos, ahora inconscientes cayendo por el eterno abismo existente en aquella dimensión, no pasaron mucho tiempo desapercibidos por aquel pokémon que continuaba rondando por aquellas instalaciones, el cual ni siquiera se había percatado de la seriedad de los sucesos que dentro de aquel laboratorio se estaban efectuando debido a que las mismas paredes bloqueaban cualquier tipo de ruido u otra clase de señal pertinente para el mismo legendario pokémon, por lo que este no hizo más que dirigirse a la máxima velocidad posible una vez que nos vio tanto a mí como a Takeru, logrando hacernos aterrizar de manera lenta sobre su espalda, haciendo que el mismo pokémon se exaltara en el momento en el que siente como ninguno de los dos nos poníamos de pie sobre el mismo.
Pero solo para preocuparse aún más en el instante en el que se da cuenta que faltaba a un tercer integrante en el grupo.
—"¡Yoshiro!" — el rugido exaltado de Giratina se escucha en los alrededores, a la par que el mismo ascendía a la máxima velocidad posible con dirección al laboratorio del cual veníamos, mientras que Takeru y yo aún reposábamos inconscientes sobre su espalda.
El rostro del enorme pokémon comenzaba a hacerse presente en el agujero que había dejado mi cuerpo y el de mi amigo una vez que aquella explosión ocurrió, a la vez que Giratina intentaba enfocar su vista en distintas direcciones en son de buscar el cuerpo de aquel Zoroark…
Solamente… para después abrir sus ojos en su totalidad, a la par que incluso un leve cosquilleo recorrió la columna vertebral de aquel milenario pokémon, ante el miedo de las cosas que se avecinaban luego de que sus ojos se enfocaran en un punto en específico de dicha habitación.
Dejando el mundo distorsión, con un silencio y tensión tal… que ni siquiera Giratina, en todos sus años de existencia, era capaz de recordar momento semejante.
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Solo la oscuridad y el silencio se sintió una vez que el pokémon cerrara sus ojos luego de aquel disparo… el lapso fue completamente inapreciable por el Zoroark tras ello, solamente volviendo a recobrar la consciencia en el momento en el que los tenues barullos mezclados con las leves explosiones de la chimenea encendida hacen que el mismo rojinegro pokémon lentamente empezara a abrir costosamente sus azules ojos.
—"¿D-Dónde estoy…?"— un pequeño y apenas audible gruñido fue el que el pokémon emitió una vez que su borrosa vista lentamente empezaba a enfocarse hacia la Lucario que tenía a su lado, a la par que la comodidad de la superficie en la que se encontraba era difícil de diferenciar con la de su ya acostumbrada cama.
—"¿A-Amor…?"— Yoshiro se refirió a la Lucario una vez que reconoció aquella característica mirada que solo su Haruko era capaz de reflejar en sus ojos.
Lentamente, en la cama de la habitación anexa en la que se encontraba el pokémon, unos singulares ojos rojos comenzaron a abrirse luego de unos segundos, a la par que estos casi al instante se posaron sobre la mujer que se encontraba a su lado.
—¿Harumi…? — Takeru se extraña una vez que empieza a distinguir a mi esposa al lado de mis hijos, a lo que Harumi junto con Takeshi y Hiyori se exaltan levemente una vez que el Lucario abrió sus ojos.
Casi al unísono, otros ojos, esta vez marrones, comenzaron a abrirse en la tercera cama hallada en la otra habitación, a lo que ahora era yo el que finalmente empezaba a despertar, identificando a una Lopunny a mi derecha.
—¿Ha-Hanako…? ¿Q-Qué ocurrió? — comenzaba a susurrar…
A la par que… tanto Yoshiro como Takeru y yo abríamos completamente nuestros ojos casi al mismo tiempo una vez que nos dimos cuenta de "aquello".
Solo para mandar un poderoso y asustado grito una vez que los tres observamos nuestras manos…
Porque bueno… el hecho de sentirse más pequeño por parte de Yoshiro, y el estar hablando con la voz del apestoso mientras que este habló con la mía hizo despertar una pequeña desconfianza con la realidad ante lo obvio.
Una vez que Yoshiro se dio cuenta que ahora era un Zorua…
Mientras que Takeru y yo habíamos literalmente "cambiado" de cuerpo con el otro.
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Aquí finaliza la primera parte amigos, espero les haya gustado y los dejase expectantes para la siguiente y última parte de El resultado de la elección (~o.o)~ xD les recuerdo que será actualizado el proximo domingo, para que sepan ^-^}
Lord fire 123 Todos esperaban que fuera Sora :'v, yo creo que hasta el mismo chico tiró la carta una vez que supo que Ryo no lo había recomendado ajjajjaja, pero ya no, hablando en serio, era un leve giro en la historia que quería que tomase, mi historia no es cómo en los videojuegos, y quiero que eso quede cada vez más en claro :3, habrán muchos otros actos que retarán la costumbre del lector y espero que, a pesar de la desconfianza que pudiese presentar un pokémon como alcalde de un pueblo humano, pueda lograr hacer ver en Yoshiro más que "un pokémon", pero bueno... ya me entiendes y/o entenderás xD.
Yo creo que ese Takeru ya no le quedan tantas energías como para seguir siendo igual de celoso, cómo bien dicen, al inicio de una relación el suegro es de temer y la suegra es amoroza, mientras que, cuando es más avanzada, pasa lo contrario :S (bueno... aquí no pasa tan al dedillo, pero algo así quiero demostrar xD)
Muchas gracias por tu comentario, te repetiré hasta el cansancio de que siempre se aprecian :v jajajaj x)
Zephyr Exe temo decir que retaré a tu paciencia :3 xD, no ya... pero en serio, espero que hayas disfrutado la historia, y ya con el hecho de decir que esperas que se empiece a publicar la nueva trilogía me es agradable (Yo también quiero empezar con esa trama, no te imaginas .), muchas gracias por tu comentario, espero contar con más en un futuro, siempre es un agrado de leer sus opiniones ^-^
Eso sería todo amigos, ¡Nos vemos la próxima semana! :D
