ESTO LE PERTENECE A DREAMWORKS ANIMATION Y SUS RESPECTIVOS DUEÑOS, SOLO ME DIVIERTO ESCRIBIENDO

¡Hola!

Sí, tengo bien claro que los abandoné, perdónenme. Primeramente, tenía un bloqueo que no me dejaba escribir, luego estaba ocupadísima, al final, ya estaba de vacaciones pero mi beta no me podía ayudar. No lo publiqué porque no quería decepcionarlos.

Acá van a aparecer escenas de la película. Están casi que idéntica porque fueron unas de mis partes favoritas (¿a quién engaño? ¡Todo me gustó!) Además, tengo la película, y pues anotaba todo lo que veía e.e

Espero que les guste. ¡Disfruten!


Capitulo 11:

El deber de un Hada

.

.

.

El Hada de los dientes o Toothiana, llamada cariñosamente por sus amigos Tooth, es la encargada de guardar los recuerdos más relevantes de la infancia. Su amor a los niños siempre estuvo presente en ella, como todos sus compañeros. Los dientes de un infante eran más que sólo una pieza dura y blanca, era una luz.

Los guardianes no dejarían sola a su amiga, y mantendrían esa luz encendida.

.— Canguro, ¿Qué te parece hacer una apuesta amistosa?— Jack quería poner más adrenalina al momento.

.— ¡Que no me digas Canguro! — Gritó el Pooka, suspiró — ¿Qué piensas, Frost?

.— El que tenga menos dientes… — Buscaba las palabras correctas — Debe abrazar a Natasha Fire.

.— Hecho, pero ni estorbes — Retaba Bunnymund a Jack, pero cuando iba a iniciar su típica discusión.

.— ¿En qué me mencionaban? — Apareció Nathaly, vestía unos jeans negros ajustados, rotos en las rodillas; con una camisa de mangas cortas blancas con la palabra Los recuerdos de la infancia. Su cabello, a pesar de siempre tenerlo liso, lo tenía rizado. Los dos chicos se quedaron viéndola, ella sonrío y tuvo un suave sonrojo. Ellos, como iban corriendo (en el caso de Jack, volando) casi chocan con una chimenea, que lograron esquivarla gracias a Norte.

.— ¡Cuidado! — avisó el Jefe Guardián. Sus dos compañeros cambiaron de dirección, justo a tiempo.

.— ¡Gracias Norte! — Le agradeció Jack, un poco avergonzado por la razón de casi chocar.

.— No hay de qué ¿Por qué iban a chocar? — Preguntó, curioso. Jack y Conejo se miraron y luego guiaron sus miradas a Nathaly que estaba al lado de Norte, aún sonrojada ¡Iban a chocar por su culpa!

.— Se distrajeron — Les ayudó la chica, pues no querían decirle la verdad. Norte los miró sospechosos.

.— ¿Cuántos llevan? — Dijo mostrando su bolsa, tenía 100 dientes mínimo.

.— ¿Ninguno? — Sonrieron los dos.

.— Yo digo que la carrera debería empezar…. ¡Ahora!

Nathaly salió disparada sin cuidar su camino, y esta vez, ella fue la que chocó con un enorme cartel situado en el centro de Tokio. Conejo le preguntó si estaba bien y ella afirmó. Al abrir sus ojos observó….

Jack hizo su mueca típica de ¡Auch!, sin embargo, se veía muy estable a pesar de que algo le dolía. Pero, un poco más abajo, estaba una Toothiana con un golpe en la nariz, causado por su choque con el gran cartel que patrocinaba pasta dental.

.— ¿Estás bien? — Miró a su compañera.

.— Si, es sólo la emoción de estar en campo. ¿Sabes? Tenía tiempo sin hacerlo.

.— ¿Cómo cuánto tiempo?

.— Unos 440 años — Mientras hablaba se tocaba el brazo, nerviosa. ¿Por qué estaba nerviosa? Solo hablaba con su Jack. ¿Su? ¿Desde cuándo Jack era de ella? En eso, vio a lo lejos un diente y sin dudarlo, voló hasta la casa del pequeño.

Jack miró confundido a BabyTooth, ella sólo se encogió de hombros, lamentándose por dentro.

.— ¿Segura que estás bien? — Dijo Conejo, sacándola de su trance.

.— Un recuerdo — pensó.

.— ¿Nathaly? ¿Tierra llamando a Nathaly?

.— Si, estoy bien.

.— ¿En serio? ¡Te quedaste viendo el cartel como 10 minutos! — No había cosa que más odiaba, aparte de Jack y su apodo 'Canguro', que le mintieran.

.— Tuve una clase de recuerdo. Se veía tan real — Admitió.

.— ¿Qué viste?

.— A Jack, Tooth y la hadita, ¿Qué significará?

Pero cuando el Guardián de la Esperanza iba a hablar, apareció Jack junto al hadita. Les causó un susto a los dos guardianes. El albino respondió:

.— Creo que fue un recuerdo — Dijo relajado — Tooth y yo estuvimos aquí, hace un año, buscando dientes.

.— ¡Sí! Ella se pegó con ese cartel ¿verdad? — Dijo señalando el cartel que tenían en frente.

.— Cierto. Debes hablar eso con la Guardiana responsable de las Memorias.

.— Ahora no. ¡Está en problemas! ¡Estamos en problemas! Después de vencer a Pitch, le hablaré sobre esto. Pero que nada salga de sus bocas.

.— Mira como tiemblo — Bromeó Jack.

.— O verán a Natasha Fire.

.— Ahora sí tiemblo. — Bunny y Jack hicieron un fingido escalofrío que no les salió.

Nathaly rió, adoraba verlos así. Solo dijo 'No saben actuar'. Les guiñó el ojo a los dos, éstos se vieron extrañados, y ella levantó los hombros ¡pues no sabía porque lo había hecho! En fin, decidieron unirse a los demás…

-o-

Jack entró a la habitación de una pequeña, pero para su sorpresa Bunny estaba ahí con el diente en sus manos, éste se burló en voz baja, y el Señor del Invierno lo miró, siendo esta una mirada penetrante, luego lo congeló al menos durante tres minutos.

Mientras tanto, Papa Noel entraba por la habitación de dos niños, agradeciendo que fueran gemelos, besó los dientes y celebró. Bunny, a unos kilómetros de allí, sacó 6 dientes.

.— ¡Lotería! — Encontró más dientes de lo normal, vio unos palos de hockey, ya sabía porque había mudado tantos dientes aquella criatura.

-o-

Norte entró en un cuarto de un infante, al pasar se hundió en agujero del Pooka, éstos se miraron indignados pues estaban atrapados, en eso apareció Sandman metiendo la mano debajo del cojín, sacando el diente, presumiéndoselo al ruso, mientras Bunny trataba de liberarse, sin ningún resultado. El de gran barba decía en voz baja para no despertar al pequeño:

.— ¡Tssss, tssss! ¡Ese es mi diente! ¡Meme! ¡Meme! — Pero fue en vano. Solo vio alejarse a Sandy.

-o-

Después de hacer algunas acrobacias en el aire, Jack entró en otra habitación por una ventana abierta, pero desafortunadamente cayó en un hueco de Bunny (una trampa de él) para luego éste salir de su escondite a burlarse y tomar el diente.

-o-

En otra casa no muy lejos de allí, estaba Tooth junto a una pequeña hada, la Guardián de los Recuerdos introdujo su mano bajo la almohada de la criatura. Y sacó un… ¿ratón? Quedó sorprendida, pero aún más cuando BabyTooth le dio una patada que lo hizo chocar contra la pared, pero cuando la hadita lo iba a volver a atacar, Toothiana la sujetó por las alas y le informó:

.— No pequeña, el es parte de la división latina — El pequeño ratón gruñó y refunfuñaba, luego tiró el pequeño sombrero que llevaba, harto de tanto embrollo. Con la expresión de un poco asustada, Tooth se disculpó.

-o-

Un portal se abrió y de allí salió Norte montando su fabuloso trineo…

Bunny levantaba la mitad de un almohadón para hallar una hoja con una flecha que señalaba hacia su lado. Miró en la dirección, sorprendido, se burlaba Norte con un gran saco en su espalda.

-o-

Conejo tenía un diente, pero, el suelo se puso resbaloso, gracias a Jack Frost.

.— Dulce venganza — pensaba.

El australiano asustado iba cayendo y el autor del resbalo tomó el diente de su mano, riendo.

.— Debo buscar mi cámara — Pensaba y reía para sus adentros.

Pero el molar acabó en manos de Sandman.

.— ¡Sí! — festejó, pero la celebración no duró mucho…— ¡No!

Ya era tarde, Meme se fue volando en su nube de arena, mientras se despedía.

-o-

El ruso entraba por, al parecer, su entrada favorita; la chimenea. Dentro de la casa, Conejo prendió el fogón elegante diciendo:

.— Jo,jo,jo — Al estilo de Santa.

Luego se oyó una explosión y el grito de Norte.

Definitivamente era una supervivencia.

-o-

Nathaly entraba en una habitación, pero ya estaba Jack. Se pusieron tipo pelea de vaqueros en el medio oeste.

.— Frost.

.— Feeling.

.— Sabes que ese diente me corresponde.

.— No, ya me han quitado varios — mientras decía eso, le mostraba el diente, Nathaly puso una cara de cómplice, y le arrebató el diente, para luego marcharse.

.— Adiós — gritó ligeramente. Se escuchó el eco de su risa, y Jack, pues quedó atónito.

-o-

El australiano peleaba con el albino, lo poco que se entendía entre gritos era que Jack acusaba a Conejo de robarle un diente de su bolsa, pero éste desmentía todo y le decía que era un mal perdedor.

.— ¿Se pueden comportar como adultos que son? — Dijo Nathaly, en el medio de la pelea, ciertas mechas rojas se formaban en su cabello.

.— ¡Él es un niño! ¡Un niño que no sabe perder! — Gritó Bunnymund furioso.

.— ¡Y él un Canguro! — Gritaba Jack, con una vena sobresaliendo su frente.

.— Por milésima vez, ¡Que no me digas C…! — Pero se detuvo al sentir que sus orejas estaban siendo jaladas al igual que las de Jack.

.— Duele, duele, duele — Decían al unísono.

.— ¡Compórtense! — Decía Nat, a punto de convertirse en Natasha. Pero, solo iba a complicar más las cosas, se aguantó y soltó las orejas de ambos guardianes. Estos se las tocaron dolidos.

En eso, apareció Tooth, poniendo una mano en el hombro de su novio, calmándolo, busco sus pupilas azules, él levantó la mirada y le sonrío, ella le devolvió la sonrisa. Se alejo y pronto todos mostraron sus bolsas.

.— ¡Genial! — Exclamó — ¿Se acordaron de dejar dinero verdad?

Sandy asintió, pero luego negó.

.— ¿¡Otra vez!? — Tooth puso la cabeza de medio lado, un poco molesta y frunció el seño. Todos se encogieron de hombros ¿cómo se les volvió a olvidar dejar una simple moneda?

Y Jack era el más sorprendido ¡él, en verano, ayudaba al Hada recogiendo dientes y dejando monedas!

Después de tanta confusión, fueron al banco de Burguess y sacaron monedas de unas máquinas. Cada uno iba dejando lo que cada niño esperaba. Pero al acabarse el efectivo, fueron dejando caramelos (Norte) y huevos (Conejo). Sandman iba a dejar una moneda pero el ruso se le adelantó; prendía un árbol de navidad y había puesto algunas decoraciones navideñas.

Un niño ya despierto comía un caramelo, quizás dejado por Norte, y observaba en su ventana andar a los guardianes. Muy sorprendido por lo que veía y aún más, cuando Meme lo saludó.

-o-

Nathaly entró en una habitación muy bonita; había mariposas hechas por alambres y otras cosas en la pared, ésta era blanca y en la mitad tenía unas clases de dibujos, parecían mariposas. En un estante tenía muchas muñecas, en otra repisa cuentos fantásticos y al lado de la cama, una lámpara con una muñeca a cuesta. El colchón estaba acompañado con sábanas amarillas e ilustraciones de mariposas. Allí dormía una niña rubia abrazando un juguete marrón claro con patas de color rosa. La criatura tenía cinco años y por una rara razón maduró mucho pero seguía creyendo y divirtiéndose.

.— Sophie — Dijo Nathaly con tanto añoro. Esa pequeña era como Jamie para Jack, tenían una adorable conexión.

-o-

En otra habitación de esa misma casa, un chico de cabellos blancos y una mujer mitad colibrí, charlaban.

.— Incisivo izquierdo — recordaba Tooth — Se le cayó hace poco otro incisivo ¿No tienes nada que ver en este cambio, verdad?

.— ¿Yo? Solo una vez hice que se le cayera un diente y fue un accidente — Dijo nervioso, en la fiesta navideña, en un momento de risas, Jack sin querer le dijo a Tooth sobre su pequeña broma.

.— ¿Recuerdas cuando recogimos ese diente?

.— Como olvidarlo — rió. — Sin saber lo que sentía por ti, me propuse a acompañarte a recogerlo.

Jack de repente, vio hacia la pared, y allí se encontraba el dibujo hecho por el niño de dicha aventura.

.— Todavía lo tiene — Tocó el dibujo con tanta alegría, Tooth apreció ese momento.

.— Se ve que le encanta recordar — Rieron. El Hada de los dientes puso la moneda en su respectivo lugar y luego observó a Jamie.

.— ¿Te he dicho cuanto amo esta parte?

.— Creo que sí. — Luego calló por unos minutos, su novia lo miró y tenía la vista perdida.

.— ¿En qué piensas, Jack?

.— En nada — Tooth levantó la ceja, el accedió — En mi pasado, quisiera recordar más a mi madre, a mi padre, a mi hermana.

.— Si hubiese sabido esto hace muchos años atrás, te juro que te hubiese ayudado muchísimo — Puso su mano en su hombro.

.— Por lo menos tengo a los guardianes, a Jamie, a ti — Ambos se sonrojaron y se dieron esa mirada que expresaba todo.

Pero principalmente soledad. Esa soledad que Jack sintió durante 300 años, esa soledad que Tooth sentía dentro de sí, tenia miles de haditas pero ese abrazo nunca lo sentiría con otra persona. Luego se separaron, él tenía las manos en su cintura y ella en su cuello, se fueron acercando un poco para darse un beso, pero…

Sonó algo, que los separó a ambos, pero vieron que el niño seguía durmiendo ¿Qué fue eso?

.

.

Hasta aquí se los dejo, espero pronto volver a actualizar. Les haré una pregunta… ¿¡POR QUÉ LAS VACACIONES DURAN TAN POCO!?

Les juro que cuando empiece primer año ¡VOY A QUERER VACACIONES!

Gracias por leer y a mi amiga Daniela Troya por ayudarme.