novio novio novio nocio (repeti tantas veces la palabra que perdio significado) en fin he arreglado este cap elimine algunas cosas y asi termino, me da no se que cosa la parte final (estare mejorando o empeorando ¿quien sabe?) en otras noticias conozcan mas a Noeru (!) ya falta algo y un poco mas. Oh! oh! recorde que en el cap anterior escribi FIN lo siento una y mil veces si pensaron que era el final, solo lo escribi por la emocion del momento (mi culpa) me voy con una aclaracion mas Shoji son esas puertas que tienen las casas tradicionales japonesas, originalmente es solo shoji pero escribir "el viento sacudia shoji" se lee tan raro que opte por la redundancia. Esto se hace algo largo pero hay algo importante que aclarar en este cap Noeru hacer referencia a la investigacion de Robert Sternberg y su teoria triangular del amor, la ultima frase que dice pertenece a este investigador. Eso es todo. Si alguien lee este cap. Espero que lo disfrute. Y a esas lindas personas que me escriben muchisiissimas gracias.


Siesta

-¿Qué piensas de las muestras de afecto a plena luz del día? –

Mako sin sorprenderse por la repentina pregunta de Noeru no atino a captar el sentido de la interrogante, últimamente su amigo decía cosas que por mas simples que parecieran tenían un contexto profundo. Sin tener muy claro el significado término respondió con otra pregunta.

-¿que esa pareja se ama demasiado y no le importa la opinión del público?

-Respondes mi pregunta con otra interrogante… pero deberías quitarle los signos de interrogación y convertirla en afirmación, aunque tampoco esa seria de la respuesta-

Noeru sentado en un sillón personal al frente de Mako, bajo su libro a medio leer y lo vio a los ojos, su mirada plata brillaba en el ambiente sombrío de la gran biblioteca en la que se encontraban.

Mako hizo lo mismo – entonces… esa pareja se deja llevar por el amor y no le importa lo que digan los demás –marco la página de su libro y lo cerro no sabía porque pero quería estar atento a las palabras de su compañero

El otro soltó una risita – has cambiado las palabras y ahora suena despectivo… pobres parejas – y comenzó a reír

Frunció el ceño – no era mi intención –

-la intención es tomada en serio y a la vez no, las personas prefieren aceptar lo que les conviene– dijo ya mas calmado

Ambos quedaron en silencio, con el murmullo del pasar de las hojas que se escuchaba en toda la habitación, no estaban solos.

-pero en lo que respecta a mi pregunta ¿Cuál es tu respuesta? – Noeru acomodo un poco su desordenado cabello café

Mako no lo tenía claro así que en vez de decir algo de lo que no estaba seguro opto por ser sincero – pues no tengo algo definido –

-definido eh…- el muchacho callo unos instantes, segundos que a Mako le parecieron eternidades, al final cuando pensó que su amigo se había quedado dormido con los ojos abiertos le sobresalto la seguridad de sus palabras

-las muestras de amor son solo una forma de mantener vivo el deseo algo así como amarrar a la persona, que ambos estén bajo los encantos de sus propias acciones, para poder llegar a la siguiente forma del amor: el consumado – sus ojos plata ahora estaban en un punto fijo, muy lejos de él.

-amor consumado – completo la frase

-¿consumado? – pregunto el castaño confundido

- así es- afirmo y volvió a centrar su atención en Mako

-déjame decirte una cosa- volvió a sonreír – ¿llegan todas las parejas cumplir su propósito por el cual se aman?

Mako no respondió, lo estaba pensando pero cómo contestar a esa pregunta sabiendo que su amor mas que estancado no tenia existencia.

Noeru entendió su silencio por lo que continuo -podría decir que no, pero eso sería una mentira; a cambio voy a decir que del 10% solo el 3% llega a terminar su vida con la persona que le dijo te amo-

-¿solo el 3%?- no le gustaba esa cifra

-sé que estas pensando que soy pesimista pero no es pesimismo es realismo - sentencio

-sin embargo si les dices esas cifras a las personas estas no dejaran de intentarlo – refuto

-claro que no dejarían de tratar no son pingüinos; ellos se enamoran de una sola hembra para toda su vida – volvió a tomar su libro y comenzó a buscar la página que había marcado.

- entonces para ti ¿Qué son las muestras de afecto?- pregunto queriendo escuchar una respuesta mucho mas concisa de la antes escuchada

-no te lo dije ya; acciones para sobrevivir, besos que te mantienen a flote, ir agarrados de la mano como un salvavidas, abrazos para aguantar todo una noche de soledad – callo un instante como si acabase de recordar algo- su mirada ya no estaba en el libro que sujetaba sus manos, estaba en los ojos de Mako

Y lo que este escucho proveniente de la boca de Noeru siempre lo recordara.

Sin expresión – le advirtió- hasta el amor mas grande puede morir

/*/

Despertó desorientado por unos instantes no reconoció el lugar en donde estaba pero al advertir un sedoso cabello rozar la piel de su rostro supo donde se encontraba. En casa de Haru.

Ese día vino a la casa del pelinegro con la intensión de ayudarlo a instalar el kotatsu pues como el tiempo se hacía cada vez mas frio ya era hora de sacarlo, sin embargo el vino temprano mas de lo normal y paso tiempo con su actual novio, palabra que aun ahora le causa pudor.

Novios, pareja y todos los demás sinónimos eso eran ahora. Se removió algo inquieto pero al instante paro, miro al costado y advirtió que Haru seguía durmiendo a su costado a la altura de su hombro. Recordó que poco después haber acomodado el kotatsu comieron unas cuantas mandarinas en la reconfortante mesa, hablaron del tiempo, de los gatos, prestaron poca atención a la TV, de vez en cuando sus manos se rozaban intencionalmente y Mako soltaba una que otra risita mientras que Haru solo volteaba su rostro claramente avergonzado.

Después con el viento sacudiendo levemente la puerta –shoji- con un silencio tranquilo entre los dos el sueño los fue envolviendo, con el aire perfumado de zumo de mandarina el primero en caer fue el pelinegro, dejo caer su cabeza en el hombro de Mako y cerró los ojos. Este que fue tomado por sorpresa no tardo en recuperarse, no quería que Haru durmiera mal así que le aconsejo que subiera a su habitación para que descansara mejor. Ofrecimiento que rechazo ya que sin previo aviso tomo de los hombros a Mako y lo arrojó al piso, el castaño en su estupor no reacciono solo alcanzo a mirarlo.

Después Haru se hecho a su costado muy cerca de él le dijo – aquí se está mejor –

Y así se quedaron ambos a los minutos se escuchó la tranquila respiración del pelinegro evidenciando que ya estaba dormido. Mako por su parte salió de su letargo, dejo salir el aire de sus pulmones y se calmó. Se tardó un poco en caer dormido pero finalmente lo hizo, se unió al descanso compartido.

Y ahora aun medio dormitado presenciando el rostro dormido de su novio no pudo reprimir una sonrisa. Estaba feliz y mucho mas que eso. No tenía palabras. Ni parecía real pero todo lo era, debía convencerse que todo lo que había pasado desde ese día de paseo existía. Ensancho mas su sonrisa.

Con Haru a su lado, juntos, se puso de costado con delicadeza atrajo el otro cuerpo hacia él y lo abrazo como su preciado tesoro, este no despertó pero Mako sintió que agarraban la tela de su chompa, el sueño lo vencía en un ultimo movimiento junto su mentón con la frente de Haru.

-así se está mejor- y cerro lo ojos

Pero antes de adormecerse completamente no pudo evitar sentir añoranza, como si todo lo que ahora estaba haciendo ya se lo hubiesen dicho antes.

Fin