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Éste mini-cap es un paréntesis en la historia contado desde el punto de vista de BELLA (BELLA POV) dentro de su inconsciencia y su traslado al hospital.

Pronto actualización.

Besos de bombón

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LAS ALAS DEL CISNE

DREAM OF A SWAN

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Era tan feliz que el sentimiento me oprimía el pecho, tanto que sentía que iba a explotar en cualquier momento.

Todo era perfecto.

La brisa salina del mar revolvía mi cabello, acariciándolo exquisitamente, provocándome unas insoportables ganas de bailar. Y lo hice.

Me elevé sobre las puntas de mis pies y giré una vez al son de la canción que sonaba desde algún lugar, giré otra vez y otra más; sintiendo el viento, el murmullo del mar, la música y mis pies guiándome al bailar. Giré una vez más, otra vez y unas manos me detuvieron por la cintura; mi rostro se acurrucó contra ese pecho masculino y desconocido casi instintivamente. Se sentía bien.

Suspiré, estaba protegida y amada…, y lo sentía.

Alcé mi rostro para encontrarme con una hermosa sonrisa que jamás había visto, pero que amaba, dejé que mis ojos navegaran en aquella mirada sin color. ¿Quién era él? No lo sabía. Sólo sabía que me gustaba estar entre sus brazos, que todo era calma y que yo era feliz, muy feliz.

Sonreí.

Hay momentos en la vida en los que todo está en calma, en los que los vaivenes llamados problemas se detienen… y te elevas. Sientes tranquilidad, paz, felicidad. Luego tomas impulso y enfrentas de nuevo las sacudidas que te causan las adversidades. ¿En verdad soy tan fuerte?

Los brazos no dejaron de rodearme, haciéndome sentir en paz. Giré para darle a espalda al agua y las olas que rompían cerca de mis pies y vi una pasarela acercándose a lo lejos.

Poco a poco las pude distinguir. ¡Eran niñas bailarinas de ballet! Se movían con gracia y perfección, me dejaron encantada.

Cuando la primera niña pasó frente a mí me miró, sonrió y me guiñó un ojo coqueta; me hizo reír. Un momento…, yo conocía a esa niña. Detrás de ella venía otra idéntica, pero un poco más grande y así seguía la fila… que terminaba conmigo. Todas esas niñas… ¡eran yo! Sí, era mi retrato en movimiento al paso de los años, desde los cinco años hasta ahora. Ver mi evolución era increíble.

Giré el rostro hacia el hombre que me tenía enamorada, le di una leve sonrisa y me solté de su abrazo; para continuar con la animada y sonriente fila de bailarinas. Pero algo pasó.

Mis pies se quedaron hundidos en la arena y mientras más trataba de moverlos sentía que me hundía más y más.

Todo oscureció.

Mi corazón se aceleró.

¿Dónde estaban los brazos de aquel hombre?

La desolación se apoderó de mí. Quería llorar.

Antes de que todo se apagara, escuché un sonido, un incómodo sonido metálico traspasando mis sentidos.

Todo es nada ahora.

Ya no hay más…

Por: VickoTeamEC