A que ya no se acordaban de mi, pues para que lo hagan he regresado¡ hahaha, y que mejor manera de hacerlos recordarme que actualizando este fic con un nuevo capitulo n.n, y si este es mas emocionante que el anterior. Bueno es mi humilde opinión hhaha. Ahora que ya estoy de vacaciones me verán mas seguido actualizando este y mi otro fic cof cof HACKERS cof cof hahaha, en fin pasemos a lo que sigue.
anaiza18: Gracias por extrañarme n.n, y me da gusto que te gustara el capitulo, creo que este te gustara mas ya que tiene mas acción. Por lo mismo te dejo pasar a leer n.n haha.
IVYMON: Regrese con nuevo capitulo espero te guste y me dejes saber en un review que tal estuvo n.n
isabel-takari: Si pronto Matt encontrara a Mimi de eso no lo dudes, y ya veremos que sucede cuando lo haga n.n
William di Angelo: Si entiendo cuando los profesores se atrasan, y eso significa que te cargan con trabados. Sobre la cicatriz de Matt muy pronto conoceremos como se la hace, tal vez una de las mil posibilidades es la correcta ya lo veremos cuando leas ese capitulo n.n, sobre lo de la "Orden de los Elegidos" tienes toda la razón ese capitulo lo hice como un homenaje a esa gran obra que es "El Señor de los Añillos".
AguusDempsey: Me da gusto que volvieras a leer n.n, te entiendo con lo de los exámenes, estuve igual haha. Sobre la historia espero que te guste este capitulo, ya pronto Matt se reencontrara con Mimi n.n de eso estoy seguro haha.
Sin más por decir.
Bonne lecture.
Capitulo 4: Guerreros de arena
Kajl estaba parado en la boca del cueva, su camello estaba muy inquieto, el ambiente en aquel lugar era tenebroso, frío, desolado. La penumbra en la que Matt y Gabumon se habían introducido era como una muralla que le impedía avanzar hacia adentro al nativo. De pronto la voz del rubio salio de aquella obscuridad nombrándole, en un principio pensó que podía ser un hechizo para traerlo a una trampa, pero, todo eso era tonto, Matt estaba ahí dentro y no sabia cuanto había estado ahí parado, por lo que era lógico que el rubio le llamase. Dio un paso adelante, sujeto fuerte la correa con la que guiaba a su animal, pero este se negó a entrar, Kajl le miro entendiendo su miedo.
No te obligare a seguir, amigo – soltó la correa, el camello se quedo parado frente al moreno. Entendió que su camello no le seguiría pero le esperaría – Bien, regresaremos pronto – acaricio a su animal y pronto entro a la penumbra.
La obscuridad no dejaba ver mas que un paso delante, Kajl tuvo que pegar su mano a la pared fría y húmeda de la cueva para guiarse, no sabia cuanto había avanzado, y en cada paso llamaba por Matt No tenia respuesta, comenzó a preocuparse, talvez la idea del hechizo era correcto y Matt con su Gabumon ya habían perecido y seguía el, pero, al poco tiempo de seguir avanzando vio a lo lejos una luz azulada, junto a ella dos siluetas le esperaban. Sus piernas no repondrán ninguna orden de su cerebro, este pedía un alto, las piernas avanzaban. Pronto llego a las siluetas, eran Matt y Gabumon que le miraban intrigados.
¿Por qué has tardado? – cuestiono Matt viendo el rostro de pánico de Kajl.
¿He tardado mucho? – el joven de piel morena miro que la luz fue hecha por las llamas de Gabumon que uso para quemar unas maderas.
Algo –
Kajl estaba asombrado de que Matt no mostrase miedo alguno ante un lugar como ese. ¿Acaso había vivido cosas peores?. Muchas mas preguntas recorrieron la mente del nativo, pero no era tiempo para aclararlas.
Necesitamos avanzar – comento Matt, dio media vuelta y pidió a que lanzara una flama al frente, al hacerlo la luz de la flama dejo ver que la cueva se dividía en tres caminos, cada una con una nueva y peligrosa entrada – Vaya, no esperaba que fuera tan fácil.
Kajl supo que era sarcasmo lo que comento Matt. Gabumon se acerco a cada una de las entradas, olfateaba, esperando poder reconocer algún aroma. Matt por su parte estaba allí parado pensando y analizando cada entrada.
¿Qué haremos, Matt? –
Avanzar – contesto de forma que era obvio la respuesta – Iremos por la de la izquierda.
Matt no tomes decisiones así de simple –
No lo he hecho Kajl – Matt dio un paso hacia delante, Gabumon hace rato que estaba frente a la entrada de la izquierda. – Este es el mejor camino, nos llevara a un lugar donde tenemos mas posiblidades de hallar a Mimi.
¿Y como sabes? - el moreno se comenzaba a irritar por la situación.
Por esto – Matt levanto su brazo para que viera su brazalete. Este brillaba con una luz azul como la flama de Gabumon, formaba una flecha y apuntaba a la entrada izquierda.
Kajl quedo admirado por aquel artefacto mágico, eso tenia que ser obra de Gennai supuso. Sin tener más para quejarse o contrariar, Kajl siguió al rubio y su digimon. Estos tenían una actitud diferente a cuando les conoció, esto le intrigaba al nativo, seria que el ambiente y la situación que pasaban les ocasionaba ponerse así, se pregunto. El camino se tornaba suave y difícil, parecía como si estuvieran pisando alguna goma, Matt creo una antorcha con las maderas que se hallaron y con la flama de Gabumon podía iluminar su camino, se inclino e ilumino el suelo, vio que no pisaban tierra. Matt con su mano libre pasó un par de dedos por la superficie del suelo, había un líquido negro espeso sobre este. Era algo asqueroso. Matt se inquieto al preguntarse que mas podía haber además de las arañas en aquel lugar, luego recordó que Kajl menciono otras cosas hostiles que habitaban aquellas cavernas.
Aparte de arañas, ¿que dijiste que había aquí? –
Arenosos – Kajl entendió el porque de la pregunto – y si ellos escupen esas cosas viscosa.
Era lo que Matt sospechaba, y recordando la descripción de su compañero esas cosas no serian nada agradables ni mucho menos amigables. El rubio apretó el paso, Gabumon y Kajl le seguían como podían, pues con la obscuridad dar un paso sin temor era difícil para sus mentes. No para Matt el seguía firme en cada paso que daba, no parecía tener temor alguno, eso Kajl le admiraba. En una parte de su trayecto Matt ocasiono que un montículo de rocas, apiladas de forma extraña, cayera haciendo mucho ruido, el eco resonó por todo el largo del túnel que atravesaban. Kajl sugirió ser más cautelosos, pues toparse con los arenosos significaba la muerte segura. Siguiendo el consejo del nativo anduvieron con mas cautela, para fortuna de todos el lugar ya se comenzaba a iluminar un poco, aunque no sabían de donde podría provenir la luz. Caminaron por un rato mas, los pies ya lo sentían hinchados, y agotados por lo que Matt dio un descanso breve para poder tomar fuerzas.
No me gusta este lugar, hay una atmosfera tenebrosa – comento Kajl al momento que se rodeaba con sus brazos – Espero que encontremos pronto a sus amigas.
Igual yo – Matt mantenía esa actitud seria, calculadora. Kajl le miro sin notar que estaba haciéndolo directamente y sin ocultarlo - ¿Sucede algo, Kajl?
No nada – respondió enseguida el moreno sintiendo vergüenza.
Matt solo le dedico una mirada más y se dispuso a ver el lugar en el que estaban. Estaban en una gran cámara, bajo un techo de arena sólida o eso parecía. Solo debes en tanto una fina capa de arena se escapaba del techo, acompañado de una ventisca tibia. Matt viro su vista a Kajl, el cual estaba tendido en el suelo viendo el techo, sintió que le debía una explicación.
Es mi manera de controlar los nervios – soltó la confesión el rubio, Gabumon quien al fondo de la cámara estaba recargado en la pared, sonrío. Kajl se incorporo y vio a su compañero. – No creas que me porto así por mal.
Kajl asintió. Entendía en parte la reacción de Matt, ya la había conocido en otra persona y eso hacia que comprendiera más el rubio. Se levanto y sacudió sus ropas.
Mejor sigamo… - un gran grito de horror asusto a los presentes. El grito por el eco parecía ser cerca, y Matt le reconoció.
¡Es Mimi! – de un salto Matt se incorporo y guiado por el sonido y su brazalete corrió en dirección de donde provino el grito. Gabumon le siguió de cerca y al final iba el nativo. Un nuevo grito resonó por las paredes del túnel al que se introdujeron, esta vez fue mas intenso.
(-)
Mimi ya se encontraba mejor, ya podía levantarse y andar por su cuenta. Aun le quedaba dolor en la espalda pero era menos. Ahora sentada sobre la fina arena se hallaba analizando la citación en la que ella y su digimon se encontraban. Ya tenían un buen rato en aquella cámara, y lo primero que tenían que hacer era moverse, pues quedarse mas hay seria peligroso con las arañas gigantes. Debían buscar una salida, ser cautelosas y esperar lo mejor. La castaña recordó que Palmon había encontrado agua, talvez yendo hay pudieran encontrar una manera de salir, pues por algún lugar el agua debía de entrar o salir. Palmon se negó al principio, pues donde hay agua hay vida, y eso significaba las arañas. Mimi entendió aquel punto, pero, debían arriesgarse además ir allí les ayudaría a llenar la cantimplora de la castaña. Sin más discusión las amigas emprendieron el viaje a la otra cámara que Palmon encontró y donde se hallaba el agua.
Anduvieron en silencio por los túneles, donde muy apenas podían ver un par de metros delante de ellas. Palmon que conocía mas el camino, tomo la mano de la castaña y la fue guiando. Doblaron por un par de esquinas, y anduvieron por cortos túneles pasando por pequeñas cámaras, ese lugar debió haber sido construido por alguien, la forma de conexión entre cámara y los túneles bien definidos tenían marcas de haber sido hecho por alguien. Caminaron un poco más y al final el sonido de una cascada sonó en los oídos de Mimi. Al salir del túnel las amigas entraron a una inmensa cámara, el techo estaba varios metros en lo alto y su forma era de una cúpula, esto hizo que la castaña se cuestionara que tan abajo estaban. Al pasar la vista por la cámara, la cual era circular, noto al otro extremo césped y mas allá una cascada que terminaba en un lago. Era increíble que un lugar así estuviera bajo tierra. Con cautela fueron a la cascada, Mimi se hinco y con sus manos fue tomando agua. Palmon estaba a la defensiva. Mimi lleno a tope su cantimplora y giro a su amiga.
Bebe algo de agua, Palmon – la digimon se acerco al lago – Yo cuido tu espalda por mientras.
Gracias – las amigas se sonrieron. Palmon se hinco y sumergió su rostro en el agua, lo cual necesitaba desde hace rato, pues siendo un digimon planta necesitaba refrescarse.
Será mejor salir de aquí – Mimi miraba por toda la circunferencia de la cámara, y vio como habían varias entradas a túneles, lo que le hizo pensar que estaban en el centro de todo aquel lugar. Al terminar Palmon de beber agua, ambas se dispusieron a irse. Caminaron unos cuantos pasos hasta que extraños sonidos las detuvieron. Provenían de todas las entradas, y sonaban cada vez más fuerte, y se acercaban con gran velocidad. – Esto no suena nada bien – comento Mimi reconociendo aquel sonido. Tomo una flecha de su carcaj y la coloco en su arco apuntando a la puerta que tenia enfrente.
Son muchas entradas – Palmon sonaba preocupada.
Mimi sabía aquello. En cuestión de segundo estarían rodeadas por aquellas asquerosas arañas, y sonaban que eran muchas. Palmon se preparo para la pelea, se puso a espaldas de Mimi decidiendo protegerla hasta el final. Cuando el sonido era mas intenso, se detuvo de repente. Mimi y Palmon se quedaron desconcertadas, se quedaron viendo las obscuras entradas con cautela y sin bajar la guardia, miraban fijamente las entradas tratando de ver através de la obscuridad, pero no podían ver nada.
Estate en guardia – susurro Mimi, Palmon asintió. Suponían que las arañas esperaban que bajaran la guardia para atacar y parecieron atinar, pues al pasar el tiempo y nunca bajar la guarda de la obscuridad de la entrada frente a Mimi una gran y espantosa araña salio de un salto hacia ella. La castaña con gran suerte le atino en un ojo a la araña, atravesándola hasta que le penetro hasta lo más profundo de lo que vendría siendo su cráneo. La araña cayo muerto. De las demás entradas mas arañas salieron, Palmon derribo a dos y Mimi a otras más. Era tiempo de que la digimon de la pureza llegara a un nivel más alto, y así apareció Togemon. – Necesitamos salir de aquí, si no lo hacemos nos vendrán superando en numero, Togemon.
Viento deja te llevo, Mimi – la digimon tomo con un brazo a Mimi. Abriéndose paso entre mas arañas que llegaban, la digimon trato de huir por uno de los túneles, pero le fue inútil, ya mas arañas habían arribado y les tapaban las salidas.
Bajame porfavor – Mimi tomo otra flecha de su carcaj, ya solo le quedaban unas cuantas – Creo que no tendremos mas que pelear, Togemon.
Estaré junto a ti siempre –
Las amigas se pusieron en forma de combate, pero, algo extraño sucedió. Las arañas no atacaban, solo se quedaban allí, tapando las entradas mirándolas fijamente con sus múltiples ojos. Algunas movían sus quelíceros. Otras movían sus patas delantera, como saboreándose un gran festín. Mimi sintió recorrer por su espalda un gran escalofrío.
¿Qué es lo que esperan? – se cuestiono Togemon. Mimi solo se encogió de hombros.
Nada bueno, eso lo puedo asegurar –
Estuvieron así por un pequeño rato mas, Mimi se comenzó a desesperar y estuvo apunto de dar el primer golpe cuando algo del suelo tomo su tobillo, esto la tomo tan desprevenida que ocasiono que soltara un gran grito del susto. Miro abajo y lo que vio la asusto mas, una mano hecha de arena salía de la tierra y la sujetaba fuerte del tobillo, dañándola. Apuntó su flecha al suelo, donde emergía un rostro de arena, le apunto a la frente y disparo. La flecho atravesó el rostro hasta incrustarse en el suelo. Tagemon fue ayudar a Mimi, con un golpe decisivo a la cosa de arena logrando sacar a mimi de su agarre. Ambas se hicieron hacia atrás, temiendo que otra vez esa cosa apareciera, pero, para su mala fortuna al mirar frene a ellas, de entre las arañas salían mas de esas cosas, solo que estos eran diferentes, se miraban mas sólidos, tenían ojos negros y huecos con pequeños puntos rojos en el centro, y en sus mandíbulas en ves de dientes tenían colmillos. La mayoría de esas cosas soltaban un liquido extraño. Parecían hambrientos.
¿Qué son esas espantosas cosas? – Mimi sentía un miedo como nunca antes lo había tenido.
No lo se, y no quiero averiguarlo – Togemon se lanzo en un ataque, Mimi tomo una flecha y apunto a uno de ellos.
Esas cosas de arena se lanzaron en contraataque, y para mal fortunio, eran muy veloces, logran superar a Togemon. Vario pasaran a la digimon y se dirigieron a Mimi quien no les lograba dar con sus flechas, y pronto se quedo sin ninguna. La castaña al buscar una flecha o algo para pelear no se percato que tenia una de esas cosas atrás, y al sentir que le tomaba por lo hombros soltó un grito aun mas fuerte que el anterior. Sentía que ese era su final. Togemon giro y vio a su amiga en problemas, corrió en su auxilio pero varias de las cosas la detuvieron y derribaron. La cosa que sujetaba a Mimi por la espalda, quiso morderla en el cuello, pero Mimi como pudo y usando su arco se lo evitaba. No aguantaría mucho, pues la posición la cansaba y la cosa tenía gran fortaleza. Cuando sus brazos iban a flaquear una explosión sonó a su lado. Varias arañas salieron volando, las cosas miraron a donde provino la explosión, Mimi y Togemon también lo hicieron, en un de las entradas a la derecha vieron entre el polvo tres figuras, al disiparse el polvo, Mimi y Togemon vieron con gran alegría a Matt y Weregarurumon, quienes venían acompañados con un extraño. Matt miro la posición en que estaban sus amigas, y se lanzo en su ayuda, el fue por Mimi y Weregarurumon por Togemon.
Con mucha destreza Matt dio un golpe con su espada a la cosa en la cabeza, haciendo que soltara a Mimi. La cosa cayo al suelo y pronto se deshizo, dejando la arena dispersa en el suelo y solo dejando ver huesos y en donde iba la cabeza una especie de roca roja brilloso, que estaba a la mitad por el golpe que le dio Matt. El rubio tomo de los hombros a Mimi, le miraba con preocupación.
¿Te encuentras bien? –
Gracias a ti si – Mimi tenía los ojos llorosos, y sin aviso rodeo al rubio en un abrazo, el joven le correspondió sin dudar.
¡Matt! -
El rubio giro a donde le llamaba, era Kajl. El moreno le indico que viera a su lado, miro a donde apuntaba y vieron como Weregarurumon y Togemon luchaban contras más arenosos y arañas. Era tiempo de la retirada.
Weregarurumon, vámonos – le grito el rubio a su digimon, el cual con uno de sus ataque provoco una nueva explosión para que el polvo que levantara les cubriera, y de paso llevarse alguno de sus enemigos.
Al momento en que la explosión saco de combate a las arañas y algo a los arenosos, Weregarurumon y Togemon fueron por sus amigos, los tomaron y fueron por Kajl a quien también llevaron para poder huir con mayor velocidad. Se introdujeron por el túnel en el que habían entrado y salieron huyendo. Por fortuna el brazalete de Matt apuntaba ahora a lo que suponía era la salida. Siguiendo la guía del rubio anduvieron por los túneles y cámaras, en el camino sabían que iban siendo perseguidos, pues el sonido de las arañas y arenosos, los cuales eran gruñidos en estos últimos, sonaban tras ellos. Al doblar en una esquina e introducirse en el túnel, vieron al fondo luz lo que indicaba que era la salida. Matt pidió a Weregarurumon que se detuviera y que con un ataque derribara aquel túnel, así les impediría la salida a esas cosas. Mimi pidió lo mismo a Togemon, así ambos digimon con sus ataques combinados logran ocasionar un terremoto que fue derrumbando el techo del lugar. Los digimon tomaron de nuevo a sus amigos y rápido salieron de aquel horrible lugar. La luz le cegaba la vista, y más a Mimi y Palmon que estuvieron más tiempo en aquel lugar. Ya el día comenzaba a llegar a su final. Todos respiraban ajetreados, necesitaban un buen descanso.
Gracias Matt, Gabumon por salvarnos – Mimi miro a sus amigos, el digimon de Matt como el de ella habían regresado a su forma Novato. Luego la castaña paso su vista al joven moreno, Matt se apresuró a presentarlos.
Mimi, el es Kajl – dijo apuntando al nativo – Kajl, ellas es Mimi y su digimon Palmon.
Es un gusto –Mimi extendió la mano en forma de cortesía, el moreno esto ya no le extrañaba pues aprendió de Gennai que otras culturas era normal tomarse de la mano al conocerse. Igualmente Palmon le saludo.
El gusto es mío – ambos se sonrieron, pero la de Kajl duro poco al percatarse que su fiel amigo no estaba.
¿Sucede algo? – Gabumon pregunto al ver el rostro de preocupación del moreno.
H'lin, mi camello no esta – dijo con voz de preocupación mientras buscaba con la mirada – El nunca me abandona, siempre es fiel y me espera donde lo dejo.
A la mejor solo esta dando alguna vuelta – comento Palmon – para distraerse un rato.
No, el no es así –
Sin previo aviso, de atrás de una roca apareció h'lin corriendo como huyendo de algo. Kajl y los demás se preocuparon, pues tras el camello venían varios sujetos con vestimentas como las de Kajl pero de un color caqui. Todos montaban camellos e iban tras el camello de Kajl, hasta que los vieron a ellos, siendo su nuevo objetivo.
No puede ser, lo que faltaba –
¿Quiénes son, Kajl?- Pregunto un Matt intrigado.
Son los conocidos como "Guerreros de las Arenas" -
