Vaya que ya ha pasado tiempo desde que actualice este fic hahaha. Pero, ¡he vuelto con un nuevo capitulo!, ahora que termino Hackers (que tuvo buena aceptación, aun cuando muchos quedaron insatisfechos por el epilogo xD) tuve tiempo de continuar con este fic. Ya estamos a la mitad de la historia, al ser un spin off hahaha no tendrá muchos capítulos. Se acercan los momentos que varios de ustedes quieren conocer, por lo que deben estar al pendiente. Bueno, mejor los dejo leer y esperare con ansias sus reviews n.n hahaha.
anaiza18: Bueno para salir con vida nadie mejor que Kajl hahaha, espero este nuevo capitulo te guste.
IVYMON: Tu pregunta será respondida en este capitulo, y si que Kajl es ágil para inventar historias hahaha.
isabel-takari: No son amigables, pero, todo tiene una razón de ser hehehe. Aunque a veces eso puede quedar en el misterio hehehe. Sobre Kajl es un loquillo que vio lo que no era en los amigos hahaha.
William di Angelo: Creo que tendría que ser una muy grande coincidencia magnánima hahaha. Pronto sabremos mas de los arenosos, no te preocupes hahaha.
Sin más por decir.
Bonne lecture.
Capitulo 6: Arenosos
Los planes de irse el plan de irse al día siguiente se pospuso por varios días más. Los guerreros de las arenas los tenían muy bien vigilados, la privacidad era algo que para Matt y Mimi ya no tenían. Los jóvenes a sol y luna tenían pegados a cinco hombres fuertes que les vigilaban a cada paso que daban. Quitando de lado la guardia, los jóvenes eran tratados como se debía a una deidad, les llenaron de lujos por doquier. Vestimentas, oro, plata, vasijas, telas. Gabumon y Palmon no eran la excepción, por ser los digimon de las deidades eran tratados como tal. Kajl en su caso su vida fue perdonada por ser elegido por los dioses de ser el traductor, el único que conocía el idioma terrenal de los príncipes. Todo estos lujos no cegaron la misión de los jóvenes, el porque de su demora era simple, podían escapar usando sus digimon y fácilmente les vencerían, pero, lo que les detenía era la situación de las tribus y su guerra. Enfrentarlos los podía dejar débiles, y aunque fuera una tribu radical era necesaria para la guerra librada en aquellas arenas. Uno punto extra del porque quedarse era el descanso, lo necesitaban y en ese lugar había agua y comida, aunque ya había sido mucho tiempo de holgazanear como le llamaba Matt.
La mañana de aquel quinto día Kajl llego con una noticia a Matt y Mimi. Les informo que el líder de los guerreros, H'knim como se nombraba, planeaba dar un ataque a gran escala a los terrenos dominados por los arenosos. Confiado de tener de su parte a los príncipes-dioses estaba seguro de que la victoria seria suya. El problema era más grande aun, la batalla les desviaría muy lejos de donde ellos iban. Kajl ya conocía la misión de los amigos, por lo que sabia que todo se comenzaba a complicaría.
Debemos de irnos ya – Matt se sentó en su silla en la carpa que le tendieron exclusivamente a el y la castaña.- Esta noche partimos.
¿Cómo lo harán? – Kajl sabía que eso era difícil sin tener que pelear, en la noche era cuando mas vigilancia tenían.
Tengo mi energía al cien, podré hacer que Gabumon pase a su nivel mega – El digimon de Matt no se hecho para atrás, el estaba dispuesto a todo.- En la noche huiremos volando.
¿Eso nos incluye? – Matt entendió que Kajl al hablar en plural se refería también a su camello.
Mimi podrá hacer digievolucionar a Palmon en Lilymon –
Matt – Mimi miro desde el otro lado de la carpa a su amigo.- No podemos abandonar a esta gente.
Matt miro con ojos tiernos a su amiga, no por nada aquella joven era la dueña del emblema de la pureza. Estaba preocupada por aquellas personas, y seguro sentía que al abandonarlas seria dejarlas morir. Por otra parte estaba la misión, una que implicaba más vidas y el destino del mundo. El rubio sabía cual elegir y eso lo tenía que saber también la castaña.
Somos los elegidos – Antes de que Matt pudiera decir algo, Mimi se adelanto.- Nuestra misión es salvar al mundo de la obscuridad y estas personas nos necesitan.
Te entiendo, Mimi – Matt se levanto de su lugar y fue directo a su amiga, coloco una mano en su hombro y le miro a sus bellos ojos marrones.- Hay mas en juego, si logramos nuestro cometido esta gente también se salvara.
¿Me lo aseguras? – La mirada de la castaña era una de compasión, el recuerdo de aquellas cosas en las cavernas se hizo presente en los jóvenes. El enemigo que enfrentaban las tribus era uno mucho peor a lo que ellos alguna vez se enfrentaron. Matt cerró los ojos, Mimi aparto la mirada, lo sabían, las tribus talvez no podrían contra tal enemigo.
Kajl miro a sus compañeros, el poco tiempo que llevaba de conocerlos se había percatado del gran corazón que ellos tenían, y una admiración por su valor surgió hacia ellos. Gennai y sus historias, el joven Kajl entendió ahora la misión que indirectamente aquel viejo hechicero les encomendó. Debía guiar y ayudar en lo que fuera aquellos jóvenes, y eso era lo que haría. Dio un paso a su costado y agarrando valor se decidió.
Ustedes hagan lo que deban hacer que nosotros haremos lo que tengamos que hacer – Matt y Mimi miraron algo confundido al joven de piel morena.- Nuestro pueblo sobrevivirá, hemos luchado contra un rival más poderoso que los arenosos y no ha podido contra nosotros. Somos un pueblo aguerrido.
Matt no captaba del todo lo que el joven de turbante decía. ¿De que otro enemigo hablaba?. Al voltear a Mimi, la joven le hizo entender que se refería al desierto. Entonces entendió. El calor agobiante, la falta de agua y comida, aquellas personas estaban domando aquel desierto.
Vayan mas allá de las tierras del sol – Kajl tomo una mano de Matt y otra de Mimi.- Vayan a las tierras lejanas del occidente que aquí no se les necesita.
Esas palabras provocaron que un fuego de coraje y valentía surgiera en el rubio y la castaña. Ver aquel joven, que días anteriores mostrara miedo y pánico, tan firme y convincente les provocaba quedarse a luchar junto a ellos, y no irse hasta verlos vencer. Pero, el tiempo era un enemigo aun mas fuerte y despiadado con el que debían luchar los elegidos.
Bien – Mimi le sonrío a Kajl.- En la noche nos iremos.
Eso quería escuchar –
Prometemos volver – Matt unió su mano con la de Kajl y la elevaron a nivel del pecho.- No los abandonaremos.
Los jóvenes y digimon soltaron una risa. En pocos días aquellos jóvenes se habían hecho buenos amigos, y ahora compartían un mismo objetivo. Derrocar a la obscuridad.
(-)
La mañana paso entre el desayuno y entrenamiento. Matt y Mimi no podían ayudar en nada por lo que solo se quedaba esperando hacer atendidos. La tarde fue mas movida, los guerreros preparaba sus camellos para la guerra, armas y otros instrumentos eran alistados. Las mujeres eran las que daban mantenimiento a las armaduras de sus hombres, ya fuesen esposos, hijos o hermanos. Matt pudo ver la gran desventaja que tenían aquellos guerreros, sus "armaduras" no eran más que un peto de acero formado por un par de capas de espesor muy pequeño, eso nos los protegería de muchas cosas. Sus escudos eran hechos de mimbre, lo que solo les protegería de flechas que llevaran poco fuerza de impacto. No estaban bien equipados, y las palabras de Mimi sonaron en su cabeza. Esos guerreros no tendrían posibilidad ante la locura que planeaban hacer la noche siguiente.
El sol ya se ocultaba y las estrellas tenues en el cielo aparecían. Matt camino por el campamento viendo como muchos hombres convivían con sus familias antes de lo que les esperaba. Matt tenia una encrucijada, lo que creyó tener definido ahora se tambaleaba en un hilo. Fue a su campamento y allí encontró a Mimi tejiendo algo. Se sentó frente a ella, solo separados por la mesa que se ubicaba en el centro.
¿Ocurre algo? – Mimi miro curiosa a su rubio amigo.- Te noto preocupado, y un tanto dudoso.
Esta gente no esta preparada para lo que enfrentaran – Matt explico lo que vio en aquel día. Mimi tejía pero prestaba atención.- Su equipo es deficiente, no duraran ni una hora en batalla.
Ya los han enfrentado y ganaron –
Ahora sospecho que fue por superioridad numérica – Matt se cruzó de manos y miro a sus pies.- La situación ha cambiado, seguro que aquellos arenosos volvieron con mas gente.
¿Y de donde crees que puedan venir? –
No lo se –
Matt sabia que su amiga por dentro estaba contenta de que el estaba ya teniendo la misma idea que ellas. Ayudar a las tribus en su guerra. Pero, ¿Cuánto duraría una guerra en aquel lugar?. No pudo pensar mas el rubio, el sonido de varias trompetas de guerra sonaron en todo el campamento-ciudad. Mimi y Matt salieron corriendo de su campamento, Gabumon y Palmon se les unieron enseguida. A lo lejos llamas ardían en las carpas, guerreros corrían en la dirección del ataque. Kajl no tardo en aparecer con su camello guiado por la correa, el joven de piel morena tenía un rostro aguerrido.
¿Qué es lo que ocurre, Kajl? – Palmon fue la primera en soltar la duda que tenían sus amigos.
Los arenosos, están atacando – Kajl miro a Matt y Mimi, las palabras que le seguirían las podrían repetir lo jóvenes sin necesidad de escucharlas antes.- Es su momento, huyan.
Matt y Mimi no se movieron, no era correcto aprovechar un momento así para su escape. Los gritos de dolor ya sonaban a lo lejos, y una explosión provoco que todos fueran al suelo. Mujeres con bebes en brazos, niños y ancianos corrían en dirección contraria a donde se libraba la batalla. Una señora con una bebita en sus brazos se le acerco, le imploraba algo que no entendía, pero que suponía le pedía ayuda. No había que pensar mas, era momento de actuar.
Esta gente nos necesitan – Matt y Mimi se levantaron mirando con ojos molestos al fuego que se levantaba varios metros.- ¡Gabumon!
¡Palmon! –
Los digimons pasaron a su nivel Mega, los lugareños se quedaron anonadados de los que sus príncipes habían hecho. Esto aumento la esperanza, y muchos vitorearon proclamando una victoria que estaba lejos de lograrse. Matt y Mimi montaron a Metalgarurumon, Lillymon les seguiría de cerca.
Kajl, lleva a estas personas a un ligar seguro – Matt vio a la conglomeración de personas a su alrededor he hizo una seña de que corrieran.
No te preocupes, yo los sacare de aquí –
Matt ordeno a su digimon que fuera a la zona de combate. La distancia no era mucha, enseguida llegaron. Al sobrevolar el terreno, observaron como las extrañas criaturas de arena luchaban contras los guerreros del sol. El número de los arenosos no era para nada superior al de los guerreros, pero, se notaba quien controlaba la batalla. Metalgarurumon dejo a Mimi y Matt con un grupo de hombres que mantenían su posición, en tanto los digimon irían a dar apoyo aéreo a los demás grupos. Matt pidió una espada y a señas logro darse a entender, un hombre le dio una que le sobraba, un joven de edad menor a Mimi le entrego una espada por igual. Los jóvenes se pusieron a luchar junto a los hombres de piel morena. Los elegidos pudieron percatarse que estos Arenosos eran diferentes, sus consistencia era mas sólida y la única forma de matarlos era decapitarlos y clavarles un su pecho la espada,
La ayuda de los digimon de Matt y Mimi marcaron la diferencia. Los arenosos estaban siendo echados para atrás. Los guerreros estaban inspirados de la ferocidad con la que Matt, Mimi y sus digimon luchaban. Ante la falta de protección, Mimi y Matt trataban de ser mas cautelosos en la lucha, pues cualquier descuido y podrían sufrir una herida grave.
En un tiempo que no sintieron pasar, los guerreros de las arenas estaban por hacer huir a los arenosos, Matt al frente gritaba en forma de dominio. Pero, cuando todo parecía la victoria de entre los dos bandos las arenas se arremolinaron. Era tan intenso que los guerreros, Matt y mimi se echaron para atrás. Un sujeto imponente en músculos y tamaño se hizo presente. No tenia su cuerpo completo de piel, tenia partes de arenas que le formaban un brazo o un pie, la mitad de la cabeza y pecho. Sus ojos eran dos puntos rojos con negro que formaban un triangulo. La cosa se le acerco a Matt, Metalgarurumon se le puso en medio deteniendo el avance de lo que parecía un arenoso. Los guerreros aunque se mantenían a lado de Matt, querían salir huyendo del lugar, y esto lo notaron los elegidos.
¿Qué eres? – Matt no quitaba su postura de guardia, no sabia que esperar de aquella cosa.
Lamento ser tan descortés – El mitad arenoso, mitad humano se inclino.- Mi nombre es Yklim, señor de los "ámmodis", ó como tus amigos nos llaman arenosos.- Matt levanto una ceja, "con que ese es el líder" pensó el rubio. Si acababa con el, la guerra terminaría.- Con que era cierto, vaya que tengo el placer de conocer a dos de los ocho elegidos
Aquellas palabras hicieron que Matt dejase de idear un plan para atacarlo. ¿Cómo sabia de los elegidos?. ¿Cómo sabia que eran ocho?. Mimi se acerco a Matt y ambos compartieron sus dudas solo con la mirada. Al parecer los elegidos estaban bajo la mira de alguien, y ese debía ser del que les hablo Piedmon.
Si mis consternados elegidos, se de su existencia – Yklim soltó una carcajada.- Sus rostros me hacen creer que ustedes son los que no saben a quien enfrentan.
Eso ultimo no le gusto para nada a los elegidos. Matt volvió a retomar el idear un plan de ataque, y ese seria mediante Metalgarurumon, pero, al ver que los espectros se retiraban sabia que el encuentro había terminado.
Nos divertiremos mucho elegidos – Yklim se fue sumergiendo en las arenas. Matt ordeno enseguida que atacase su digimon, pero, el poder que lanzo impacto en una barrera de arena que se formo instantáneamente alrededor del líder arenoso.- Ya habrá tiempo mi estimado elegido, y espero que seas digno de lo que he escuchado de ustedes.
El fin de la batalla llego a su fin. Los guerreros parecían aliviados de no haber muerto al tener enfrente a tal personaje. Matt y Mimi por su parte estaban intrigados de lo que había ocurrido, y muchas incógnitas les surgieron. ¿A que se estaban enfrentando?.
