No saben que bien se siente volver a escribir algo sobre EDLyE hahaha, hoy recordé esos buenos momentos al escribir la trilogía. Es bueno regresar por esta vez a esta historia que es mi favorita de escribir claro haha. Se que no es un capitulo largo, pero, creo que ya les había comentado que al ser "Cronicas" no serian largos los capítulos ya que este spin-off xD es para que conozcan algo de lo que vivieron Matt y Mimi en su viaje através de las "Arenas eternas". Corto o no el capitulo espero que les guste y nos vemos en mis otras historias.

anaiza18: El líder de los arenosos si que será de cuidado y espero pronto escribir el siguiente capitulo para que sepas el porque haha.

IVYMON: Es un misterio que espero pueda pronto darte la respuesta hahaha, por mientras espero disfrutes de este pequeñismo capitulo.

isabel-takari: Y claro que es poderoso y espero pronto lo puedas ver hahaha, será algo genial. La relación entre Matt y Mimi crecerá en una grandiosa amistad por eso de la escena antes de su llegada en EDLyE: El Continente Obscuro.

William di Angelo: ¿Cómo supiste que era Gaara? Hahahhaa. De que es algo distinto para ellos lo es, pero también puede que ya sea conocido por ustedes solo digo hahaha.

Sin más por decir.

Bonne lecture.

Capitulo 7: Oasis

Cientos de hombres marchaban por las dunas de las "arenas eternas" a lo que llamaban el Oasis, la ciudad de los dioses,el lugar sagrado para todas las tribus de aquellas tierras del sol. Matt y Mimi tomaron su decisión, una que les parecía lo correcto y era seguir aquellos hombres en su guerra. Eran considerados reencarnaciones de sus deidades y si los abandonaban su moral caería a tal punto que la victoria de los arenosos seria más que inevitable. Fue una difícil decisión y mas elegir la opción que ahora seguían, pues mas allá de las arenas eternas en el oriente sus amigos se preparaban para el peligró misterioso que se encontraba mas allá del Gran Mar en el lejano oriente. Pero al fin y acabo eran los elegidos y en mismas palabras de Gennai, ellos eran los protectores del mundo. Aun así, el rubio y la castaña debían terminar con este conflicto rápido si querían cumplir con la fecha limite que tenían para cumplir su objetivo y para como iban las cosas talvez podrían cumplir. La voz de que las antiguas deidades "Ast" y "Usir" habían reencarnado revivió la profecía de que regresarían al mundo mortal a luchar junto a su pueblo una vez más. Varias tribus pequeñas, consideradas castas por nos ser de los cinco grandes clanes de tribus que dominaban las arenas, fueron llegando al campamento de los "Guerreros de las arenas", Si no fuera por Matt y Mimi que controlaron a los poco sociables guerreros estos habrían matado a toda persona que se acercase al campamento, pero al ver que sus deidades les detenían y ordenaron que todo aquel que se quisiera unir seria bienvenido nadie salio herido ó muerto. Y ese era el plan ahora, reunir a todas las tribus y crear el mayor ejercito jamás visto en aquellas tierras para combatir a los arenosos. Mensajeros fueron enviados a todas las tribus con el mensaje de los dioses de unirse para pelear, y ante una convocatoria de tal magnitud solo había un lugar donde la reunión se podría llevar acabo en términos de paz, en la sagrada ciudad de Oasis.

- Matt.- La voz de la castaña hizo que Matt despejara su mente de todos los pensamientos que invadían su cerebro.

- ¿Qué sucede, Mimi?.-

- Se que estamos haciendo lo correcto para estas personas, pero, me preocupa nuestra propia gente.- Mimi tenia en su mirada un dejo de nostalgia y preocupación. Matt sentía lo mismo que su amiga y no lograba alejar ese sentimiento que nacía en el centro de su pecho y se esparcía a todo su cuerpo.- Digo, tenemos poco tiempo para cumplir lo que nos ha pedido Gennai que hagamos y no sabemos cuanto nos falte para llegar al continente de Aporu.

- Eso mismo pienso yo.- Tenían ya casi cuatro meses de viaje y solo les quedaban ocho para hacer todo lo que esperaban que hicieran sus amigos.

- ¿Han dicho, Aporu?.- Kajl levanto una ceja mientras Matt y Mimi asentían sin muchas energías en su ademán.- Es de donde ha venido el gran hechicero Gennai.

- Si.- Contestaron sin ganas el rubio y la castaña.

- Pues desde aquí se harían un poco mas de cuatro meses.- Matt y Mimi miraron a su joven de piel tostada con singular alegría, aquella información era mas que valiosa. Matt se dio un golpe en la frente al darse cuenta de lo tonto que fue, desde que el joven Kajl dijo que conocía al hechicero era obvio que talvez supiera algo del continente al que iban.- Aunque es un camino muy peligros que ni el mas valiente se ha atrevido hacer, y menos con los arenosos rondando por quien sabe donde.

- ¿Estas seguro que estamos a cuatro meses?.- Mimi no podía dejar se sonreír, pues no eraducho y si usaban a sus digimon talvez el viaje se podría hacer en menor tiempo.

- Totalmente seguro, el hechicero me enseño mapas que Tria consigo y me enseño bastante.-

- Esto es una grandiosa noticia.- Gabumon que estaba cerca había escuchado todo aquello y al entender lo grave de la situación al no saber donde estaban que el moreno tuviera esa información era de mucha ayuda.

- Ese Gennai tiene muchas sorpresas guardada.- Palmon miraba al cielo como si en las nubes pudiera encontrar el rostro del hechicero.- ¿Creen que todo esto lo tenia previsto?

- Es evidente, ese anciano ha sido precavido y ha dejado ayuda en su paso sabiendo que podría necesitarse.- El rubio por primera vez tuvo un comportamiento similar al de Tai lo que hizo que sus amigos se rieses menos Kajl quien no entendía el chiste.- Ahora solo necesitamos exterminar al líder de los arenosos para seguir con nuestro camino.

- No será fácil.- Kajl bajo su cabeza para poner su atención en los granos de arena que su camello pisaba al avanzar.- Esos demonios son casi indestructibles, no creo que sea posible regresarlos al infierno del que salieron.

- No temas, amigo.- Matt con su semblante alegre hizo que Kajl se asombrara, el rubio había presenciado al líder de los arenosos y visto su poder, pero, aun así el estaba contento y confiado de que todo saldría bien. Esto no lo entendía el joven de piel morena.- Hemos estado en situaciones mas peligrosas y salimos adelante, y esta no será la excepción.

El creciente ejercito siguió marchando por las arenas, según H'knim estaban a dos días de marcha para llegar a Oasis. Mientras el día transcurría se fueron encontrando con grupos que querían ver a sus deidades y unírseles para luchar junto a ellos, al ver las muestras de cariño y respeto que las personas les demostraban al verlos hizo que en Matt y Mimi una culpa surgiera. Usaron a sus deidades para sobrevivir y ahora para unirlos en una batalla que se tornaba difícil, mas el recordar el nuevo motivo por el que lo hacían erradicaba aquel sentimiento, estaban buscando un mejor por venir para estos pueblos que han logrado prosperar en estas tierras hostiles. La noche arribo y lo que en la mañana comenzaron con unos trecientos guerreros para esas instancias ya eran fácilmente quinientos, no eran tan poca la población que se podrían pensar en aquellas tierras ya que Kajl dijo que para cuando estuvieran en Oasis el numero lograría incrementar a miles.

La noche paso de lo mas tranquila, no se armo campamento alguno ni para el los lideres de las tribus ya que el tiempo era valioso y solo al tener la arena fresca seria suficiente para descansar y antes de que la primera luz del gran Andulin, como le llamaban al sol, hiciera su aparición emprenderían el viaje de nuevo. La única casa de campaña que se levanto con grandes y extensas mantas de tela era para la pareja de Usir y Ast, las deidades.

- Me siento mal que nosotros estemos bajo un techo y los demás no.- Mimi miraba por la única salida de la carpa a los hombres que yacían en la arena, le incomodaba aprovecharse de ellos y tener las comodidades que no merecían.- A veces me dan ganas de revelarles que no soy quien creen.

- Por el momento eso no seria bueno.-

- ¿A que te refieres, Matt?.-

- Saber la verdad disolvera la union que se esta formando entre las tribus.- Matt al igual que su amiga observaba por la salida como hombres de diferentes tribus comenzaban a entablar una relacion menos hostil como en la mañana.- Necesitan creer en algo para luchar con una sola insignia, y esa somos nosotros.

- Matt tiene razón, Mimi.- Palmon quien junto con Gabumon comían una especie de raíces, era el alimento habitual en las guerras según Kajl. Esas raíces eran llamadas Kalosy, que en lengua de las tribus significaba "Bondadosa" por los nutrientes que te daba para poder seguir con vida y calmar tu hambre, además que esas ramas eran fáciles de encontrar y su población era bastante.- Por el momento hay que guardar este secreto, ya luego que todo esto acabe y antes de partir podrán decir la verdad.

- Solo espero que no lo vayan a tomar a mal.- Gabumon dio una gran mordida a una rama larga y gruesa, algunas eran muy difíciles de masticar.

- Ya el tiempo dirá que es lo que sucederá.-

El día siguiente no fue diferente a los demás, en el transcurso del viaje se toparon con otras dos tribus mas sumando así apenas sesenta guerreros mas. Matt al ver el número que llevaban y con la esperanza de que habría más al llegar a Oasis, esperaba que con los guerreros que se llegasen a reunir fuese suficiente para hacer frente a los arenosos. Aquel ejercito demonio como lo conocían los nativos era peligroso y por lo que contaban aun sin armamento eran rivales dignos de temer. Y no es que los guerreros que marchaban junto a el fueran las tropas con las mejores armaduras ni tuvieran el mejor armamento, pues su instrumentaría de batalla consistía en armaduras de cuero grueso, escudos de mimbre, lanzas cortas y espadas medias de hoja curveada. Ahora podía darse cuenta que los salvajes del continente Server estaban mejor equipados que los hombres de esta región, "Si Sora los pudiera ver" pensó el rubio y al recordar a la joven de cabellera roja no pudo evitar sonreír.

La tarde llego junto con el césped y un clima mas agradable, Matt, Mimi y sus digimon se percataron como desde hace un tramo atrás el suelo arenoso había cambiado a uno mas seductor. La presencia de vegetación comenzaba a surgir, el suelo era de césped que al principio estaba medio seco pero conforme avanzaron se tenia de un verde mas vida, la aparición de arbustos con moras de frutos agradaban a la vista y mas adelante palmeras no se hicieron esperar.

- ¡Hemos llegado!.- Grito uno de los hombres que iba más adelante en la fila de guerreros.

Pasando una colina lo que pudieron presenciar Matt, Mimi y sus digimon los dejo perplejos. Kajl al verlos maravillados les dedico unas palabras: "Bienvenidos a Oasis, ciudad sagrada". Desde la colina pudieron ver unos metros mas debajo de ellos se expandía una ciudad de buen tamaño que rodeaba un inmenso lago, al otro lado de este se elevaba sobre los demás edificios una gigantesca construcción gris que en el centro una gran cúpula que les daba la cordial bienvenida a los nuevos. Toda la ciudad estaba rodeada de la vegetación que ya habían presenciado, era un hermoso valle hundido en el terreno por lo que tuvieron que bajar por el empinado terreno. En su camino al interior de la ciudad pudieron divisar como de todos los puntos alrededor de la ciudad en los terrenos altos llegaban guerreros de todas las tribus. Kajl no había mentido, se juntaría un gran ejército y solo era falta de coordinarse para atacar al enemigo.

(-)

En el frío de las profundidades de la caverna mas obscura el ser denominado por si mismo como Yklim yacía hincado y hecho bola en el centro de la cámara, solo se escuchaba que respiraba de una manera muy grotesca y poco apacible. En su soledad se podía ver esqueletos en todo el diámetro de la cámara, y en la obscuridad sus ojos brillaban de forma espectral. El silencio que lo adormecía se vio interrumpido por la llegada de uno de sus vasallos, un arenoso.

- Mi señor.- Llamo sin percatarse de la comodidad de su superior. Yklim se levanto lentamente al escuchar a su sirviente y giro para verlo, su mirada era de furia y esto intimido al arenoso.

- Te he dicho que detesto ser molestado cuando medito.-

- Lo lamento mi serenísimo.- El arenoso se hincó de inmediato y bajo su cabeza, temía que se deshiciera de el por lo que debía hablar enseguida.- Pero es muy importante lo que le tengo que decir.

- Mas te vale que sea importante.-

- Han llegado noticias perturbadoras para sus planes.-

- ¿Qué ha ocurrido?.-

- Los elegidos están juntando a todas las tribus en Oasis.- Los ojos brillosos de Yklim tomaron intensidad cuando escucho esto, al parecer esos elegidos no querían perder tiempo y planeaban juntar su ejercito antes de ser de nuevo atacados.- Al parecer los creen deidades y es por esta razón que todas están respondiendo al llamado.

Yklim paso sus brazos atrás de su espalda y se tomo la muñeca izquierda con la mano derecha, una sonrisa poco visible por la penumbra se dibujo en sus labios arenosos, Le encantaba los retos y los elegidos estaban dispuestos a darle lo que tanto anhelaba, una batalla de gran magnitud. El subordinado arenoso no entendió a que se debía la alegría de su superior, mas no pronuncio palabra alguna y se limito a observarlo y esperar su orden.

- Prepara a todas nuestras hordas.- Yklim se acerco a su subordinado y le tomo fuerte de lo que debía ser el hombro.- No hay que hacerlos esperar, debemos llevarles la diversión que tanto buscan.

- Como ordene, señor.-

Antes de que su vasallo se perdiera por uno de los tantos pasadizos de las cavernas Yklim lo detuvo para solo pronunciar: "Todas nuestras hordas". Al escuchar esto el arenoso sonrío malicioso y se perdió entre la obscuridad del pasaje dejando a un Yklim sonriente y alegre por lo que se avecinaba.