Capitulo 9: Larga noche Parte 1

Era inconcebible lo que se estaba presentando en ese momento en la ciudad sagrada, los hombres de los diferentes clanes se preparaban para la batalla y modificaban el terreno a las afueras para poder enfrentar a su rival que pronto llegaría. Trabajaban a marchas forzadas pues en un día mas estarían arribando a las tierras de Oasis. Rompían la ley más sagrada y única que compartían las tribus: Oasis es tierra pura, nada debe manchar esa pureza. Pero el momento ameritaba romper esa ley, no había tiempo de correr y llevar a otro lugar la batalla, el enemigo iba en esa dirección y en caso de huir al no hallarlos en Oasis este lugar aun así seria destruida por lo que valía la pena mejor defenderla. Esas tierras valían para que los diferentes clanes dieran todo.

Matt y Mimi se encontraban en la recamara de la matriarca, la pareja de amigos miraba por la ventana que les dejaba ver que se encontraban en un tercer piso. Bajo ellos se expandía Oasis por varias hectáreas a su alrededor. Era increíble que un lugar tan bello pudiera prosperar en una tierra tan hostil. Matt se giro a la habitación y miró a sus digimon comer el festín que les habían traído, por petición de la matriarca la cual no se encontraba en el lugar debido a que mantenía una platica con el patriarca en la habitación contigua.

— Míralos — Mimi observaba a los hombres, mujeres y jóvenes trabajar arduo en la protección de la ciudad sagrada. La castaña mantenía sus brazos cruzados como protegiéndose de algún mal sentimientos. — Tienen tanta fe en nosotros que temo fallarles.

— No lo haremos, Mimi — El rubio coloco una mano en el hombro de su amiga para reconfortarla.

— Estamos peleando con un nuevo tipo de enemigos — Por la mente de ambos la figura de un ser compuesto en su mayoría por arena y ojos tan rojos que se te grababan en lo mas profundo de ti. — No es un digimon, no es un humano. Estamos peleando contra un ser mas halla de lo conocido.

— Somos los elegidos, somos los seres que mantienen la paz en el mundo — Matt apretó fuerte su mano en el hombro de su amiga, lo hizo lo suficientes como para no lastimarla si no mas bien para que sintiera el apoyo. — Se que podremos contra ese enemigo que amenaza con destruir a estas personas, no las defraudaremos. Tenlo por seguro.

Las palabras de Matt surtían efecto en Mimi quien le miro sobre su hombro y en sus labios una sonrisa decoraba su dulce rostro. El sonido de la puerta al abrirse sonó tras los elegidos quienes enseguida voltearon para ver de quien se trataba, caminando con algo de dificultad la matriarca entraba en su habitación. La anciana sonreía al ver como los digimon de los elegidos satisfacían su hambre, al poco llego Matt a ella y la ayudo a sentarse donde le indico.

— Me da gusto que sus digimon estén comiendo tan placenteramente — La anciana paso su vista a los jóvenes quienes no parecían estar disfrutando del banquete, una mueca suplanto la sonrisa. — Ustedes también necesitan comer, elegidos.

— La verdad no tengo mucha hambre, preferiría esta abajo ayudando — Esa respuesta era satisfactoria para la matriarca que en su semblante lleno de paz se marco un brillo en sus ojos.

— No cabe duda que ustedes son los elegidos — La matriarca tosió un poco, aclaro su garganta y prosiguió —, es mejor que ustedes descansen y coman lo mas que puedan, que me temo necesitaremos de todas sus energías en la batalla.

Aquella anciana con el titulo de matriarca parecía ser una mujer que sabía cosas de mas y eso intrigaba mucho a Matt. El rubio debatía si era correcto preguntarle o no sobre como sabia de ellos y su misión, mas no fue necesario preguntar ya que la anciana se adelanto.

— Se que tienes muchas preguntas elegido de la amistad — La anciana se dirigió por completo al rubio quien asombrado se preguntaba si aquella mujer podía leer la mente. —, todas tienen respuesta pero por el tiempo solo les puedo revelar ciertas cosas.

La matriarca comenzó explicando sobre el porque supo quienes eran los jóvenes, como era que sabia sobre los elegidos. La anciana era una especie de ser mágico con poderes de premeditación, curación y uno que otra habilidad fuera del plano humano. Les marco que no era una hechicera como Gennai, a quien conocía por su viaje a esas tierras, ya que no poseía tanto poder como lo debe un ser con dicho titulo. Al saber los jóvenes que la matriarca conocía a la matriarca se cuestionaron el porque nunca les menciono el hechicero sobre todo esto, la anciana solo sonrío: esas arenas, ese terreno hostil es un lugar mítico al que solo se pude sobrevivir con el espíritu de cada persona, si bien Gennai ya había pasado por esas arenas ahora los elegidos debían hacerlo por su cuenta si no jamás podrían salir de allí. Deberían demostrar coraje para avanzar. Se cuenta leyendas de que en la Era Divina los dioses crearon estas arenas para dividir dos pueblos que siempre se confortaban y aquel que quisiera ir a las tierras del otro tendría que soportar las pruebas que las arenas y el sol le impondrían para cruzar el desierto. Solo aquel que mostrara intenciones de no querer buscar el mal en las otras tierras podría pasar, y aquel que tuviera un corazón vengativo se quedaría por siempre en las arenas.

— Claro que todo eso es mentira — Mimi sonreía al escuchar la historia de la anciana. — No creo que en verdad este lugar sea algo como lo dice la leyenda.

— Entonces, ¿Por qué Gennai les dejo cruzar las arenas sin advertirles de lo que podrían encontrar aquí?

Matt se quedo pensativo, claro que el no creía que hubiera sido cierta esa historia. Sin embargo, si había alguna razón por la que Gennai no les contó sobre su experiencia en las "Arenas Eternas.

— Imagino que nos esta probando — Matt volteo a ver a Mimi, y en ella vio algo que podría encajar en lo que pensaba. Al girar miro a la anciana y esta le sonreía muy apacible, le asintió y este comprendió.

— Los hechiceros son seres muy complicados, nunca los entenderemos del todo.

La platica prosiguió a un tema que correspondía a esos momentos, la guerra contra los arenosos. La matriarca aun con sus poderes no sabia que eran y como llegaron a esas tierras. Lo único que podía asegurar la anciana era que el líder de los arenosos era un ser creado de la obscuridad, que estaba lleno de maldad y estaba dotado de gran poder. La expresión que puso de repente la anciana no era la que le conocían hasta el momento los elegidos, su rostro palideció mientras los veía y esto no les agrado.

— Un momento — Matt cayo en la cuenta ahora que miraba a la anciana con su rostro arrugado y que marcaba preocupación.— Usted puede ver el futuro, díganos, ¿Qué sucederá en la batalla?

— No esta muy claro — La anciana aparto su vista de los jóvenes. — La obscuridad que rodea a este individuo es tan poderosa que cubre mi visión.

Matt y Mimi sentían que algo no estaba bien, el cambio de la anciana tan repentino era de cuidado.

— El futuro no esta escrito, mis elegidos…

— ¿Que ha visto?

El rubio y la castaña se percataron que algo había visto de pronto la anciana y por eso su cambio de humor. Con tal preocupación necesitaban saber que era lo que ocurría, tener aquella duda les desconcentraría de la batalla.

— Veo muerte, odio, dudas — La anciana miro a Mimi y luego a Matt — No veo con claridad, pero uno de ustedes será manchado por sangre.

El silencio fiel confidente de las malas noticias no se hizo esperar en el cuarto de la Matriarca, Matt y Mimi se miraron uno al otro. El rubio noto terror en los ojos de su compañera, estaba seguro que en los de el igual se había de notar el miedo, no lo podía permitirlo si es que quería seguir adelante junto a sus amigos.

— Bueno, usted lo ha dicho matriarca — Matt tomo de la mano a mimi con firmeza y pronuncio en voz fuerte y rígida —: El futuro no esta escrito.

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Con la puesta de sol del día siguiente y con la primera estrella nocturna tras un gran ejército conformado por los diferentes clanes de las arenas el comienzo de la batalla solo era cuestión de tiempo. Matt, Mimi, sus digimon y líderes de clan se posicionaban enfrente de los hombres a pie, otros a camellos y arqueros en la retaguardia. Entre los hombres con arcos y flechas se encontraba Kajl quien dijo ser un buen arquero, el quería contribuir en la lucha que definiría el destino de aquellas arenas e incluso del mundo entero. Nadie quería perderse este momento. Al temer el número del ejército enemigo y con pesar en la opinión de Mimi el ejercito de los clanes en sus filas contribuían jóvenes de catorce años en adelante lo que aumento en gran medida el tamaño del ejercito. El se oculto tras una de las dunas de mayor tamaño de altura y la noche arribo a Oasis.

Desde lo lejos en lo mas alto de una de las torres del palacio yacían el Patriarca, Matriarca y otros importantes hombres y mujeres que miraban a lo lejos a su ejercito esperar al enemigo. Los presentes en la torre solo serian espectadores de un combate a muerte, lo que en opinión personal de la matriarca era algo que no le agradaba, pero, por su edad no podría contribuir en la lucha.

El tiempo avanzo y no hubo señales del enemigo, muchos comenzaron a dudar si en verdad habría alguna batalla aquella noche, otros tanto imaginaban cosas peores como que el enemigo les sorprendería por la retaguardia atacando al poco protegido palacio blanco de los Patriarcas. Confusión y cuestionamientos prosiguieron al paso del tiempo, las estrellas y la luna ya se mostraban en su esplendor sobre el manto obscuro sin presencia de algún mal.

— Matt, ¿Crees que vengan? — Gabumon quien se mantenía al costado derecho de Matt le miraba con esperanza de evitar algún enfrentamiento.

— Talvez los que informaron de la venida del enemigo se equivocaron — Palmon mantenía la misma esperanza que su amigo digimon.

Matt y Mimi se miraron, ambos compartían el pensamiento de que algo no andaba bien y a pesar de la tardanza de la aparición del enemigo este vendría esa misma noche. Matt paso su mirada al frente y noto algo peculiar, la arena que conformaban las dunas a lo lejos del ejercito tenían un ligero movimiento cuesta abajo, el rubio se percato que no había viento como para que eso estuviese sucediendo. Ignorando el llamado de su digimon Matt hizo que su camello avanzara un poco mas para poder ver mejor, pero, en su camino pudo notar como aquel ligero movimiento de las arenas incrementaba e incluso ahora podía observar como de las arenas comenzaban a surgir sus adversarios.

— ¡Prepárense, el enemigo esta aquí! — Kajl que lo escucho desde su lugar grito traduciendo las palabras de Matt. Los hombres de inmediato se pusieron en posición ante la ya advertida presencia del enemigo.

En las dunas lejanas figuras humanoides comenzaban hacer acto de presencia, sus facciones grotescas y esos ojos de muerte penetraban por la mirada de los hombres de las arenas, e incluso el fuerte gruñir al unísono de los arenosos taladro en sus oídos provocando en muchos un gran temor.

— ¡Asfot! — Grito fuerte Matt siendo la palabra que Kajl le enseño y significaba: Sean Fuerte.

— Matt, mira enfrente — La voz de Mimi advertía algo peligroso, el rubio volteo de entre los ya cientos de arenosos una figura de gran tamaño y ojos en rojo y negrura hizo que en Matt un escalofrío recorriera su espalda.

— Yklim

Regrese con un pequeño pero nuevo capitulo. Ya estamos entrar en la batalla que muchos esperan y que mostrara un aspecto interesante que se menciono en la saga principal de EDLyE. En fin, espero que disfruten el capitulo y pronto nos veremos en el siguiente.

Nota: Disculpen que no les responda sus reviews pero es que en este momento no tengo mucho tiempo, pero tampoco quería dejar sin actualizar. Con cada review que me llegue les responderé por PM n.n

Sin más por decir.

Au revoir