DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto
Habían pasado 5 minutos con 23 segundos y contando, Naruto estaba tan preocupado por la reacción de Neeji que había dejado su plato de ramen a medias y veía con impaciencia como el moreno simplemente sorbía con una gran ceremonia el té de esa tasa tan graciosa con garabatos y un dibujo gracioso que supuso debía ser el retrato de su ahora novio.
"Eto… ¿Regalo de un sobrino?" Pregunto sudando frio.
Neeji al fin termino su te y levanto la mirada.
"¿Termino todo contacto con Uchiha?" De pronto había formalidad con los nombres.
"Desde hace poco mas de 3 años"
Neeji tenía una mirada penetrante, extrañamente del mismo color que Hinata, parecía común entre los hijos de la familia Hyuga, Naruto estaba divagando.
"No estoy de ninguna manera de acuerdo con lo que tú y Uchiha tuvieron, el era un hombre casado, Naruto – Naruto se sintió avergonzado – pero tampoco voy a juzgarte por algo que no me incumbe" Neeji toma la mano de Naruto y le levanto la barbilla para que le mirase a los ojos.
"Neeji…"
"Se necesito valor para decirme todo eso y creo que no necesito otra pruebe de que eres el indicado para mi, Naru"
"¿El indicado?"Naruto sonrió con alivio.
"Si, el indicado para mi, se que apenas llevamos un día de conocernos pero realmente me gustas Naru y estoy seguro que vas a enamorarte de mí"
"¿No se supone que seas tú, quien me enamore?"
"¿Me has visto bien? No tengo que hacer mucho para lograr eso" Y le guiño un ojo de manera traviesa.
"Eres un presumido"
"Y eso fue lo que te hiso caer" Dijo antes de lanzarse sobre él y besarlo de una manera juguetona.
Naruto reía aceptando sus besos y cosquillas, ahí estaba de nuevo el cosquilleo en la boca de su estomago, aquello era algo a lo que sin duda podía acostumbrarse.
"Por cierto... es un regalo de Fugaku-kun - Naruto guardo silencio - la taza la hizo el pequeño, soy su padrino"
El rubio se separo un poco de Neeji y la preocupación lo abordo de nuevo.
"Y eso es algo que no tiene por qué ser un problema entre tú y yo Naru, pero si estamos comenzando esto con sinceridad quiero que sepas que yo voy a por todas contigo - Naruto enmudeció - y supongo que eso es algo que te asusta... quizá te suena a que voy muy aprisa pero en verdad lo que me provocas está creciendo a pasos agigantados..."
"Neeji te conocí hace menos de 24 horas..." Interrumpió.
"Si y en esas 24 horas he sentido más que en mis 29 años de vida... no voy a presionarte con respecto a tus sentimientos ni nada de eso, pero quiero que sepas que estar conmigo implica muchas cosas, entre ellas está el hecho de que nuestra relación no será un secreto y el presentarte con mi familia, es presentarte también con mis amigos... eso incluye a Sasuke"
La sola mención del nombre ponía la piel de Naruto como de gallina. El no estaba listo para verlo de nuevo, vamos ni siquiera sabía si era capaz de pararse frente a él, no tenia las agallas, no tenía el coraje... ni el valor. Podía sentir ganas de arrancarle el cuello si lo veía o peor aún, de lanzarse a sus brazos y rogarle por un beso... si, lo había dejado y lo que sea, pero la sencilla verdad es que cuando se trata del orgulloso Uchiha, Naruto Uzumaki desconoce el significado de la palabra dignidad. Y tres años después ese hecho parecía no haber cambiado.
"¿Tu aun estas enamorado de Sasuke, Naruto?" Pregunto seriamente Neeji.
"No, no lo sé Neeji"
Neeji no cambio en lo más mínimo su expresión, supuso que la respuesta seria algo como eso y quería creer que no había mucho inconveniente con ello.
"Naruto - pego su frente a la del rubio - dije que voy en serio contigo y otra implicación en ello es que no me doy por vencido con lo que quiero y tu, Naru, tu eres lo que quiero"
.
.
.
Era ya algo tarde, el reloj de pulsera, regalo de Tsunade le indicaba las 9:43. Acababa de bajar del auto y se encontraba de pie frente a la mansión, dudando sobre llamar o no a la puerta. Quizá no debía estar ahí, quizá no debía haber contestado la llamada de aquella mujer, ni debió citarse con ella, pero la verdad es que aunque sabía que todo eso estaba mal, ella necesitaba cruzar un par de palabras con cierta pelirroja. No había vuelta atrás, toco el timbre y las rejas abrieron sin que nadie preguntara por su nombre o asunto, camino hasta la puerta de la mansión y una chica bajita con indumentaria del servicio le abrió la puerta.
"Veo que al final has venido querida" Pronuncio Kushina desde la sala, con una mano palmeo el lugar a su lado en el enorme sofá color marrón.
La chica del servicio se retiro en silencio y la morena tomo asiento en el sofá más lejano a la pelirroja.
"No debería estar aquí Kushina"
"No Shizune, no deberías, después de todo mi suegra no se caracteriza por darte libertad para moverte ¿O sí?" Bebió de su taza de té.
"¿Qué es lo que quieres?"
"Hablar contigo de mi hijo"
"De Naruto-kun" sentencio mirándola con recelo.
"Si, de mi hijo…"
"Si mal no recuerdo, tu hijo está muerto" Shizune tenía las manos aferradas a su falda.
Kushina dejo su taza de té y camino hacia su invitada hasta sentarse a su lado y por consiguiente la morena la evito recorriéndose hasta el otro extremo del pequeño sofá color crema.
"No nos hagamos tontas, las dos sabemos que no está muerto"
"Hubiera preferido que le ahorraras el sufrimiento por esa mentira a Tsunade-sama"
"Es una vieja fuerte – dijo sacudiendo las manos, al restarle importancia – no le quito años de vida, además no la recuerdo muy interesada en querer averiguar un mínimo detalle de cómo falleciósu amadonieto"
"Dime para lo que me llamaste"
En ese instante Kushina bajo la mirada y una expresión sombría se apodero de su rostro, Shizune casi sintió que el cuerpo de la pelirroja se tenso y esta empezaba a sollozar un poco.
"Necesito que Naruto regrese a casa…"
"¿Estas loca?" Shizune casi explota.
"Lo extraño, mi hijo me hace falta"
Shizune la miraba.
"Desde que Naruto se fue..."
"Desde que lo echaste de tu casa" Corrigió Shizune.
"Desde que el ya no está, nada ha sido igual, extraño a mi hijo, me hace falta... necesito a Naruto de vuelta en mi vida y la de su padre" Lloro sonoramente.
"Han pasado 8 años Kushina, 8 años en los que lo hiciste pasar por muerto y de repente dices que lo necesitas"
"Mi hijo ha estado mucho tiempo lejos de casa…"
"No te creo ni la mitad de las lagrimas, dime la verdad"
"Está bien, iré al grano – dijo secándose en el acto dos lagrimas mas falsas que sus extensiones – necesito que Naruto haga acto de presencia ante su padre y firme un poder renunciando a su parte de la herencia"
"Herencia..." Shizune lucia confundida.
"Ah, sí, creo que no lo mencione, Minato está agonizando"
" Que?"
"Si, cáncer de pulmón, no había mucho que se pudiera hacer cuando lo detectaron así que en menos de un mes enviudare y como Minato siempre conservo la esperanza de que su hijo maricón regresar..."
Shizune había propinado una bofetada tremenda a la mujer y está en vez de responder o cubrirse, sonrió, sonrió como lo haría el villano de una película.
"Oh lo siento, olvidaba que ustedesodian ese tipo de términos para referirse a lo que son"
"¿Así que por eso buscas a Naruto-kun?"
"Por supuesto, no pienso quedarme en la ruina solo por que el sentimental de mi esposo quiere compensar con dinero a su hijo prodigo"
"Minato nunca estuvo de acuerdo en que echaras a Naruto-kun ¿cierto?"
"Si, siempre ha sido del tipo blando, quería que yo aceptara que nuestro hijo amaba a otro hombre, por favor, como si esa abominación no fuera en contra de Dios"
"La única abominación eres tu Kushina, tú y tu mala entraña - Kushina no sonrió - le diré a Naruto-kun lo de su padre y que estas en la ciudad" Se puso de pie.
"Gracias querida"
"Y también que por nada del mundo deberá firmarte ese poder" Y Shizune se marcho dejando a la pelirroja con la palabra en la boca.
.
.
.
Había llegado a casa de la abuela arrastrando los pies con cada paso, venia agotado pero con una sonrisa en el rostro que nada podría borrar, sus cabellos rubios goteaban un poco y la ropa mojada se le pegaba al cuerpo. La escena que encontró en su sala era enternecedora pero rara: su abuela estaba sentada bebiendo café y a sus pies estaba Sasu-chan, la mujer mayor acariciaba su pelaje con un pie descalzo.
"¿Todo bien, abuela?" Pregunto el rubio sentándose a sus pies junto al cachorro.
"Si..."
"Metiste a Sasu-chan por la tormenta ¿cierto?"
"No dejaba de llorar" la mujer parecía ausente.
"Está bien pero, me parece algo extraño de tu parte y eso de esperarme despierta, pasan de las 10"
La mujer guardaba silencio, la verdad era que nunca esperaba despierta a su nieto, era todo un hombre y ya sabía perfectamente cuidarse, le daba toda la libertad del mundo, pero en ese momento quien la mantenía despierta y en espera, era Shizune que había salido hace un par de horas sin decir a donde. Tsunade no era controladora como se pensaría pero cuando se trataba de su pareja, de su delicada Shizune ella necesitaba tenerla cerca cada minuto, saber que hacía, que sentía, que pensaba y como se comportaba, tantos años juntas eran el resultado de ese extraño vacío que sentía al no tenerla a su lado. Sentía que le faltaba una parte y para ser más exactos, Tsunade estaba llena de celos hasta la última fibra de su cuerpo, últimamente se sentía totalmente insegura y es que su chica era una hermosura, y eso lo sabía, pero también se percataba de como los demás la miraban y llámenle menopausia o loquera pero le venían unos bochornos y bajones de ánimo muy seguido últimamente y era cuando terminaba pensando mil tonterías, la tontera de esa noche era que la dulce Shizune le estaba engañando con otra mujer. O peor, con un hombre.
La nombrada entro rápidamente, venia calada hasta los huesos, colgó su abrigo en el perchero de la entrada y se encontró con los tres individuos en la sala, misteriosamente callados y a media luz.
"¿Pasa algo?" Pregunto nerviosa, la rubia la miraba de una manera severa.
"Eh Shizune, apuesto que a mi abuela le encanta lo que ve" Sonrió malicioso.
La morena se cubrió un poco con las manos, la falda de satín y la blusa blanca mojada, no dejaban nada a la imaginación, pegadas a su carne como una segunda piel.
"Shizune, podrías decirme ¿dónde estabas?" La vos de Tsunade sonaba tenebrosa.
Las orejas del perro se pararon y las de su dueño también.
"Salí a dar un paseo" Respondió nerviosa la mujer.
"¿A las 10 de la noche, sin celular y en medio de una tormenta?"
"Si" Alego mirando al suelo.
"Shizune, no me mientas" Advirtió muy enojada la rubia.
"Naruto-kun ¿podrías dejarnos a solas, un momento?"
"Pero esto esta buenísimo Shizune"
Alego Naruto haciendo un puchero.
"Oh, sí y estará mejor cuando veas cómo le bajo el enojo a tu abuela"
Y el rubio no necesito mas incentivo para salir de ahí arrastrando a Sasu-chan hasta su habitación. Shizune se acerco hasta su rubia y le planto un dulce beso en los labios, este surtió el efecto esperado y la mayor se relajo, se sentaron en el sofá juntas y tomadas de la mano, afuera llovía a cantaros y la casa permanecía en total silencio.
"Me he visto hace unas horas con Kushina - Tsunade se altero un poco, solo Dios sabia cuanto odiaba a esa horrenda nuera que tenia - ha comprado la antigua mansión de el joven Uchiha"
"¿La casa de Sasuke?"
Ambas bajaron la voz a partir de la mención de ese nombre, el tema era delicado. Naruto les había contado todo lo que había pasado y Tsunade al escuchar el nombre Sasuke Uchiha ato cabos, como profesional que era mantuvo en secreto para el azabache y el rubio la relación que tenia con cada uno y hasta la fecha había sido muy profesional, perdió la cuenta de las ocasiones en que tenía cita con el pequeño Fugaku y lo único en lo que ella pensaba durante la consulta era en meterle a Sasuke un bisturí por la tráquea. Y lo habría hecho, pero Shizune lo impedía con solo una mirada.
"¿Pero por que ha comprado la casa de Sasuke?"
"No tengo idea y tampoco sé si este enterada de la relación que él, tenía con Naruto-kun pero ha venido para convencerlo de firmar un poder y..." Dudaba sobre contarle el resto a la rubia, en cambio la tomo de las manos.
"¿Un poder de qué? Shizune..."
"Para que renuncie a su parte de la herencia de Minato... Tsunade, tu hijo... tu hijo está agonizando"
El impacto del relámpago que cayó en ese momento no fue nada comparado con el estruendo que Tsunade escucho dentro de sí misma, su corazón se contrajo y casi podía asegurar que se salto dos latidos.
.
.
.
Fugaku relajo su gesto, Mikoto había mudado su preocupación por una sonrisa de alivio, Itachi sonreía y Sasuke esta tremendamente confundido. Los tres regresaron a su asunto principal.
"Itachi dime ¿Qué es lo que vas a hacer?" Pregunto Fugaku, pellizcándose el puente de la nariz.
"He pensado en pedir su mano, es mayor de edad pero aun así no hay mucho que pueda hacer en contra de las acciones que querrá tomar la academia con respecto a nuestra relación"
"Esa jovencita podría truncar su carrera Itachi" Dijo Mikoto.
"Lo sé madre…" Dijo Itachi bajando el rostro.
"¿Acaso nadie escucho lo que dije?" Pregunto Sasuke incrédulo.
"Itachi entre más pronto mejor, cariño – se dirigió a Mikoto – necesito que organices una cena para mañana mismo, invitaremos a los padres de la chica y pedirás su mano como debe ser" Ordeno dirigiéndose a Itachi.
"Si, padre" Dijo Itachi con una sonrisa orgullosa.
"¿Me están ignorando deliberadamente?" Sasuke empezaba a perder la paciencia.
"Todo estará listo para mañana" dijo Mikoto dulcemente.
"¡Con un carajo! ¡Acabo de gritar que soy gay! ¡GAY!" Sasuke se había levantado y había golpeado con sus puños la mesa.
"Te escuchamos, ototo" Le aclaro Itachi.
"Sasuke quiero que te sientes, te calmes y te disculpes con tu madre por tu vocabulario" Ordeno Fugaku con mucha calma.
"¿Sera así? escucharon mi confesión ¿y nada, harán como que no paso nada?" Sasuke estaba que no se lo creía.
"Cariño, no te estamos ignorando" Le susurro su madre.
"Te escuchamos claramente, Sasuke" Le dijo su padre.
"No entiendo tu alboroto ototo baka, es solo que ya lo sabíamos"
La cara de Sasuke perdió toda expresión.
"Siendo sincero esperaba que salieras del armario a los 18 como máximo, después pensé que lo harías cuando se acordó lo de tu matrimonio con la rosadita pomposa – Mikoto lo miro con severidad – bueno, con tu difunta esposa quise decir"
"No sé con claridad que haya sido lo que te orillo a callar hijo, si fue por tu sentido del deber con esa chica o algún miedo, pero me alegra te hayas decidido a decírselo a tu familia" Mikoto destilaba orgullo en cada palabra.
"Sasuke, debes saber que aunque no entiendo tu preferencia u orientación, como sea que se le diga a tu sexualidad, soy un hombre de fe y confió en que Dios me lo explicara y me lo hará entender un día, pero eres nuestro hijo – tomo la mano de su esposa – y te amamos, eso no cambiara"
"Muy bien papa" Felicito Itachi a su padre con un palmada amistosa que se quedo en el aire.
"Te dije que fue buena idea contratar los servicios de Gai" Le susurro Mikoto a su esposo que intentaba sonreír un poco frente a su hijo menor.
"Ototo, mamá y yo, convencimos a papá de ir con Gai durante varios meses, en cada sesión el nos hablo de cómo podríamos ayudarte a aceptarte a ti mismo, demostrándote que nosotros lo hacíamos" Dijo Itachi burlón con sus padres.
"No tientes mi paciencia Itachi" Advirtió Fugaku.
Las palabras de su padre, madre y hermano resonaron en la cabeza de Sasuke. Ellos sabían de su orientación, hace tiempo, asistieron con Gai, por ética Sasuke sabía que él no podría haberle dicho nada a su familia de sus sesiones o a el de las de su familia, pero ¿desde hace cuanto lo hacían? ¿Por qué nunca le dijeron nada? ¿Se trataba de una broma pesada? ¿Si lo sabían desde antes de lo de Sakura que se supone que significaba el que lo hicieran desposarla? Aun no procesaba las cosas y las palabras salieron sin orden de su boca.
"La boda con Sakura…"
"Era un negocio, como te lo dijimos, podías haberte negado" Dijo su padre como si nada, esa última parte nunca se dijo antes.
"El casarme o no con Sakura…"
"Era tu decisión, ototo" completo Itachi.
"Si tú te hubieras negado habríamos declinado la propuesta de la familia Haruno y se habría perdido un buen negocio, pero no algo muy significativo"
"El casarte con su heredera fue más que nada en ayuda a la empresa de sus padres, mas una alianza que un negocio a largo plazo, en si" Dijo Itachi intercambiando miradas con su padre.
Sasuke estaba temblando.
"Hijo…" Mikoto se acercó a él.
"¡No me toques madre!" El rostro de Sasuke estaba rojo.
"Sasuke te dije que te calmaras – le regaño su padre – y que te sientes"
"Ni me calmo – dijo con furia – ni me siento…"
"Cariño" le llamo Mikoto.
"Están diciéndome que podría haberme negado a ese matrimonio y no habría tenido un problema con ustedes, que podría haberme rehusado a unir mi vida con esa mujer insufrible que arruino los mejores años de mi vida, que podría haber seguido mi vida como si nada al decir no a los Haruno…"
"Si, básicamente y que nadie te habría crucificado al confesar que eres marica"
"¡Itachi!" le grito su madre.
"Lo siento, lo siento… quise decir homosexual, ototo" Se disculpo apenado.
"¿Sasuke?" Su padre de pronto parecía preocupado.
De pronto la familia se desconcertó al escuchar a Sasuke reír, una risa cantarina que subió de tono y en pocos segundos sonaba como una carcajada desquiciada, Sasuke reía a carcajadas como una persona que ha perdido toda cordura, sus padres intercambiaron miradas de preocupación, Itachi parecía descolocado.
"¡Casarme fue mi decisión! – Dijo entre risas, Sasuke – el negarme estuvo en mi todo ese tiempo ¡pude haber dicho no!" Y se sentó, de pronto la risa histérica era llanto.
El llanto que se volvió desesperado dejo a los 3 Uchiha muy mal situados.
"Gai, no nos dijo que hacer en este caso" Susurro Itachi muy perturbado.
Mikoto hiso amago de querer abrazar a su pequeño y su esposo la detuvo, negando con la cabeza. La mujer se aferraba al brazo de su marido viendo con extremada preocupación como su hijo, su orgulloso y fuerte hijo menor se deshacía en un llanto amargo como nunca le había visto derramar. Era una escena de lo más extraña, Itachi no quería burlarse como lo hacía cuando eran pequeños y lograba hacer llorar a Sasuke, su padre no quería reñirlo por llorar como solo lo hacen las mujeres, lo cual le decía al ser pequeño, Mikoto quería consolarlo, sentía que su corazón de madre se rompía. Y el silencio era tal que todos en esa casa podrían haber escuchado el ruido de una mosca, Fugaku quería hacerlo puesto que aquello le habría hecho ignorar el remordimiento que se estaba arremolinando dentro de su pecho, nunca pensó que su hijo pudiera llorar de esa forma y si lo hacía, significaba que el no haber hablado antes con él antes, era un error más grave de lo que pensó. Pasaron más de 10 minutos antes de que Sasuke se tranquilizara, antes de que nadie dijera nada.
"Homosexualidad egodistónica" Dijo Sasuke, muy serio.
Sus padres y hermano, lo miraron.
"Es un trastorno en el cual la persona siente que quien es no corresponde con la imagen ideal que tiene de sí mismo, lo que causa ansiedad y un deseo de cambiar o modificar sus preferencias sexuales"
"Pareciera que lo aprendiste del texto de un libro de medicina, ototo" Esta vez su madre no lo regaño, estaba atenta a su hijo menor.
"De uno de psicología, realmente – aclaro Sasuke – es un trastorno poco común, más grave que el simple hecho de no poder salir del armario…"
"¿Desde cuándo fuiste diagnosticado?" Pregunto su madre.
"Desde mi primera sesión con Gai, yo busque su ayuda porque… - miro a su padre – porque me enamore de un chico que conocí en el parque" Contrario a lo que pensó, su padre no cambio su expresión, parecía relajado y realmente interesado en lo que Sasuke tuviera para decir.
"Te escuchamos, ototo" Le dijo su hermano con una sonrisa.
"Yo sentía que eso no era lo correcto, que estaba mal, yo no era homosexual, yo no podía serlo… me repetía día tras día, pero de camino a la universidad seguía topándome con él y mi primer instinto era buscar su atención… eso iba totalmente en contra de lo que tú me enseñaste, padre – Se justifico con una mirada dolida – fue cuando busque la ayuda de Gai, convencido de que había algo sucio y podrido dentro de mi" Su madre reprimió el llanto y su padre sintió una fuerte puñalada.
Itachi no podía ni siquiera bromear con eso.
"El me dijo que yo era homosexual y que no era una enfermedad, me hablo de todo el tema en cada sesión incitándome a aceptarme a mí mismo, diciéndome que no había nada malo con ello, que no estaba mal y que no había nada malo con mi cerebro o mis emociones… yo buscaba su ayuda para que me dijera como regresar al caminono que me pintara un mundo rosa donde ser Gay era lo máximo"
"Cariño, nosotros no…"
"Déjalo hablar, Mikoto" Pidió Fugaku.
"Fue por eso que aceptaste el matrimonio con Sakura ¿Intentabas regresar al camino?" Pregunto Itachi confundido.
"Por una parte y porque todos estos años he vivido convencido de que mi padre me mataría si supiera que uno de sus hijos, uno de los Uchiha… era homosexual – Y ahí fue cuando el corazón de Mikoto se rompió totalmente y lloro mojando el pecho de su esposo – Aun así, durante mi matrimonio no pude obligarme a querer o desear a mi mujer, así que busque al chico del parque y lo hice mi amante – La mirada de Fugaku estaba en el, pero de pronto Sasuke se hallaba en un monologo donde solo quería dejar salir todo – continúe con mis sesiones convencido de que si estaba con ese chico por un tiempo, la necesidad enferma de él se saciaría y podría ser un hombre normalpara llevar mi matrimonio, el nunca supo de ello, para el mi único problema era el miedo de salir del armario,lo vi sufriendo por mi matrimonio, pero siéndome leal a cada segundo aunque yo no pudiese aceptar lo que soy y lo que él y yo éramosen ese entonces… muy tarde comprendí que él estaba realmente enamorado de mí y yo de él. Cuando me entere del embarazo de Sakura, también lo hico él, obviamente me detesto por mentirle sobre el hecho de que no dormía con ella – se sirvió una copa de vino – y fue precisamente por el alcohol, por el bendito alcohol que engendré un hijo con esa mujer que me daba tanto asco, porque tu hijo padre, tu gallardo hijo – se dirigió a Fugaku – no es capaz de cogerse a una mujer si no está tremendamente alcoholizado" Bebió el vino.
"Cuida tus palabras" Dijo con impaciencia su padre, mientras consolaba a Mikoto.
"Así fue que les concedí el nieto que anhelaban, el cual es el único buen recuerdo que tengo de esa mujer espantosa a la que me obligue a unirme, porque recién me entero que pude decir no,recién comprendo que mi estúpido trastorno es lo que me jodio la vida – Fugaku dijo algo que Sasuke no entendió – jodio mi relación con el hombre del que me enamore y sobre todo jodio mi única puta oportunidad de ser feliz con alguien"
Fugaku no podía ocultar cuanta culpa sentía.
"Y tú, padre – lo señalo y bebió rápidamente una segunda copa de vino – eres al que debo agradecer que haya desarrollado ese estúpido trastorno que saboteo mi relación y posiblemente mi vida, a tu salud, padre" dijo bebiendo la tercera copa.
"Ototo…creo que no estas siendo justo…"
"¿Ah no? – interrumpió sonriendo – lo dice el que usa las palabras marica, putoy joto, para ofender, para describir lo que soy, tengo derecho a decir esto y más, por que arruinaron mi vida, mi relación ¡Todo lo que me importaba se fue al diablo!"
"Como tu cordura supongo" Alego su padre un poco molesto.
"¿Cordura padre? ¡Cordura! Cordura ¿como la que empleaste cuando despediste a dos ejecutivos por mantener una relación? ¿La que usaste cuando rechazaste una alianza empresarial con un hombre que era partidario del movimiento a favor de legalizar la adopción para parejas homosexuales? ¡No me hables de cordura cuando fuiste tú quien me enseño a odiar y ver mal lo que soy! El único problema con la homosexualidad son los homofóbicos"
"Sasuke" Llamo Itachi.
"Los homofóbicos ¡Como tú! ¡Los enfermos cerrados de mente como tú! Los hijos de puta como…"
Habría terminado la frase de poder articular una palabra, si al menos pudiera estar seguro de que su mandíbula no se había roto con aquella bofetada que le propino su madre, la dulce y frágil Mikoto había dado a su hijo un golpe que literalmente le había dolido mas a ella que a Sasuke. Los tres hombres trataban de entender que había pasado.
"Te debemos una disculpa hijo: una disculpa por dejar que cargaras con todo esto tu solo, por no enseñarte a confiar en nosotros, por no demostrarte que tu familia te amara sobre todas las cosas y por dejar que te casaras con una persona a la que no podías amar, por todo eso hijo… pero no puedes hablarle así a tu padre"
Sasuke había menguado su ira pero aun no relajaba su postura o su estado a la defensiva.
"No puedes juzgar a tu padre cuando no tienes idea de cuánto le tomo en tanto trabajo y esfuerzo aceptar que su manera de pensar estaba mal, tu no lo viste sentirse miserable cada día por no poder abrirse contigo, no lo viste luchar contra todo lo que su padre le enseño, ni contra su orgullo… nosotros te amamos Sasuke, tu hermano, tu padre y yo, te amamos como eres y por lo que eres… no puedes culpar a tu padre solo por tener miedo de algo que desconocía… a ti te tomo años de terapia saber que no estabas enfermo, saber que tu único obstáculo era un trastorno que superaste al fin…"
"Me tomo más de 7 años curarme de la homosexualidad egodistónica" Dijo muy serio.
"A tu padre le tomo otros 7 curarse de la homofobia Sasuke, lucho con su orgullo y principios arraigados solo porque te ama Sasuke"
Itachi se acercó a su madre y le dio una palmada en el brazo a su hermano.
"Quiero pedirte una disculpa por todo lo que dije antes, no sabía que te podría dañar a tal grado y quiero que sepas que yo también te quiero y esas cursilerías que dijo mamá, pero no voy a abrazarte – le dijo burlón – y ahora iremos a ponerte hielo en esa mano madre, mientras mi ototo baka y papá arreglan lo suyo"
Mikoto e Itachi salieron de la cocina, dejándolos a solas, Sasuke dejo la copa de vino y se sentó, su padre estaba de pie a su lado y parecía estarse comiendo el cerebro para romper el silencio con las palabras correctas.
"Y… ¿Qué paso… que sucedió con… el chico del parque?"
"¿En serio quieres hablar de eso papá?" Pregunto incrédulo Sasuke.
"Estoy cediendo – recordó las palabras de Gai – y tu también deberías hacerlo, no me obligues a llamar a tu madre" Le advirtió y se sentó a su lado.
"No, por favor – dijo sosteniendo su quijada – creo que ya sé porque es la única mujer capaz de doblegar a cualquier Uchiha con una sola mirada"
"Tu madre te ama Sasuke y tu hermano también…"
"¿Qué hay de ti padre?" Pregunto con timidez, bajando la mirada.
"¡Levanta la cabeza! – Sasuke obedeció de inmediato – Un Uchiha nunca esconde la cara… y mucho menos se avergüenza de lo que es" Le dijo con una casi imperceptible sonrisa a su hijo menor.
Sasuke sonrió.
"¿Es muy necesaria la parte del abrazo? – pregunto nervioso su padre – digo, Gai dijo que hay que ser expresivos y eso pero…" Sasuke había abrazado con fuerza a su padre y este se quedo tieso.
"Yo también te quiero padre" Dijo y lo soltó, Fugaku parecía un poco apenado.
"Y yo a ti hijo… y bueno, ahora tengo que dirigirme a ti en femenino ¿o algo así?" Fugaku parecía confundido.
"Padre creo que deberías seguir con tus sesiones con Gai" Dijo Sasuke divertido.
