DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto
El auto iba a 75 k/h Naruto disfrutaba de la brisa marina de la costa y Neeji mantenía su vista en la carretera, faltaban unos minutos para la puesta de sol y su propósito era estacionar a tiempo en el andador para poder verla desde ahí con Naruto. Era un detalle quizá muy cursi y no era muy su estilo, el era mas de resolver los problemas en la cama y si que quería hacerlo, pero por alguna razón sentía que Naruto no quería resolverlo así y el rubio adoraría ver el anochecer en la playa, ya podrían buscar un hotel de paso por ahí si el kitsune cambiaba de opinión.
Ya estacionados, el rubio corrió hacia la barandilla del andador y se recargo sobre sus brazos cruzados para ver el espectáculo de colores en la puesta de sol sobre la playa.
"Normalmente no tienes este tipo de detalles conmigo ¿Sucede algo?" Pregunto Naruto con seriedad sin dejar de ver el mar.
"He pasado el día pensando sobre muchas cosas: el por qué me cancelaste de última hora para conocer a tu abuela y el asunto del pulgoso novio de mi prima" Dijo muy molesto.
"Solo yo puedo llamarlo pulgoso, se llama Kiba y es mi mejor amigo" Dijo tajante aun viendo la puesta de sol.
"De acuerdo, pues llegue a la conclusión de que en efecto… te acostaste con Kiba – dijo con dificultad – pero eso es algo que no debería importarme puesto que fue antes de mi ¿No es así?"
"¿Me crees capaz de engañarte?" Ahora si lo encaro.
"En lo absoluto – le dijo y lo giro para abrazarlo por la espalda – una vez que me resolví con ese punto, empecé a pensar en posibles causas por las que quieres posponer el presentarme a tu abuela"
"Ya te lo dije, es demasiado pronto" Dijo el rubio suspirando.
"Si, eso lo entiendo también y el único problema que nos queda por resolver es el tema de Sasuke Uchiha"
Naruto se giro, estaba aun molesto por ese tema.
"De eso quería hablarte"
"Te escucho Naru" Dijo sonriente.
"No estoy nada contento con lo que hiciste, fuera cual fuera tu intención acabas de afectar a tres personas con ello ¿Sabes que provocaste que despidieran a la amiga de Sasuke?"
"No y por cierto ¿Qué hacías con ella en esa cafetería?"
"Karin es también abogada, por el escándalo del periódico la despidieron en el bufete donde trabajaba y también le detuvieron la licencia, también por exponer a Sasuke provocaste que sus suegros lo demandaran, son unos fanáticos religiosos que quieren quitarle a su hijo ¿Te das cuenta de todo el lio que armaste con tu supuesto regalo?"
"No te lo creo ¿de dónde has sacado todo eso?"
"Esta mañana fui contactado por la familia Uchiha y puesto que Karin es su abogada y ahora no puede hacer nada por ellos, han contratado mis servicios… llevare el caso de el hijo de Sasuke"
"¿Qué?"
"Lo que escuchaste Neeji, tratare de hacer algo con todo el lio que se armo por tu culpa"
Ok, Neeji podría irse olvidando de la parte del hotel. Estaba claro que Naruto no estaría de humor en un buen tiempo y lo único que le quedaba al castaño era tragarse su orgullo e inseguridades con el tema de aquel caso. Seriamente no pensó que todo aquello pasaría, no le pasó por la mente, pero era algo que ya no podía remediar y si decía que sentía ganas de tirarse al mar por su estupidez era decir poco, nunca contemplo que con aquel problema empujaría al rubio a reencontrarse con Sasuke Uchiha. Quizá ahora tendría que luchar contra otro hombre y no contra su fantasma.
"Deja de pensar tanto, Neeji – le pidió Naruto tomándolo del rostro – deja de comerte el cerebro con cosas que no son, lo que tú y yo tenemos es algo serio y deberías de sacarte de la cabeza todas esas ideas que te están entrando por el tema de me veré con Sasuke"
"¿Cómo sabes que no pasara ninguna de esas supuesta ideas mías?"
"Lo sé porque yo no me presentare con él como Naruto, su ex, lo hare como el licenciado Uzumaki, esto es meramente profesional"
"¿Estas seguro?"
"Neeji te puedo asegurar que si algo destruye esta relación, serán las musarañas en tu cerebro, no algo que yo haga"
El sol se había metido yo, la playa estaba desierta y no había más ruido que el de las olas.
"Entonces ¿Este es un mal momento para decirte que planeo presentarte con mi familia en la boda de Hinata?" Pregunto sonriendo sin ninguna pizca de pena.
"¿Hinata se casa?" Pregunto sorprendido.
"Y yo te presento con mi familia en esa boda – remarco con seriedad – me ha llamado hace apenas dos horas y me lo conto, ella y Kiba me han pedido que me pusiera en contacto contigo para que fuéramos a cenar mañana con ellos"
Naruto vio una vez más el mar.
"Mi prima quiere hablar contigo esta noche, puedo llevarte a su departamento si quieres"
Y en silencio el rubio subió al auto de su novio, emprendieron el camino a casa de su amiga y su prometida ahora. Naruto quería saber si Hinata fingía o no y planeaba enfrentarla, puesto que no quería ver a su amigo casándose con una farsante. O quizá… solamente no quería ver su amigo casarse. Camino a casa de Kiba, toda clase de sentimientos egoístas abordaron el pensamiento de Naruto mientras que Neeji le iba hablando de cosas a las que el rubio no prestaba la mínima atención. Si, era cierto que estimaba mucho a Kiba y también que se habían acostado, habían intentando una relación que no funciono porque eran más que amigos, algo así como un par de hermanos, hermanos incestuosos claro está, pero hermanos al fin y al cabo. Y sentía mucho cariño por él, se podía decir que mas que cariño, era amor, pero no de eso amor que se siente cuando amas a una persona y la quieres para ti, su amor era algo más perverso, era ese amor egoísta que te hace creer que la persona te pertenece y que es solamente tuya, tuya y de nadie más, esa clase de amor posesivo que estaba molestando a Naruto en forma de miedo a perder a su mejor y único amigo. Porque por si no era suficiente con su lucha interna en lo que se refiere a ver a Sasuke de nuevo, también había un debate ahí dentro por los repentinos celos de amigo posesivo. Aunque dejando el debate de lado, Naruto tenía muchas cosas que pensar, esa llamada de horas antes con Sasuke lo dejo pensando y la parte más preocupante quizá, era que solo pensó, no sintió. Haciendo un recuento de sentimientos, no había odio, ni alegría, ni ansiedad, ni siquiera ese alboroto en la boca del estomago que siempre creyó que sentiría si volvía a saber de Sasuke o aun mejor, al escuchar a Sasuke. Quizá se debía a que todo estaba pasando muy a prisa o a que realmente lo estaba viendo en el plano profesional, después de todo aquella era su vocación y su empleo lo apasionaba como no lo hacía nada. O simplemente era insensible a Sasuke Uchiha, tal vez estaba curado del amor que sentía por el ahora, señor Uchiha.
"…aquí… Nar… to – Naruto sintió una sacudida – Naruto, te estoy diciendo que ya estamos aquí"
"¿Qué?" el rubio estaba desorientado.
"¿Ahora quien es el de las musarañas?" Pregunto Neeji sonriendo.
Naruto se ubico, habían llegado a la casa de Kiba.
"Anda, bajemos que nos están esperando"
Kiba los recibió muy alegre en la puerta a Neeji con un formal saludo de mano y a Naruto lo sacudió en un abrazo efusivo del que Naruto no se alejo, más bien lo correspondió con un poco más de la fuerza necesaria, cosa que no paso desapercibida para Neeji que se alejo y para Kiba, la expresión del chico cambio.
"Naruto ¿pasa algo?" pregunto aun abrazándolo.
"No – respondió en un suspiro al soltarlo – aquí me tienes ¿Cuál es la noticia?" Dijo algo forzado.
"Sé que pasa algo, pero ya lo hablaremos cuando estés dispuesto – dijo a modo de advertencia – ahora ven a la sala, Hina quiere platicar contigo"
Cuando entraron a la sala, Hinata estaba dándose un abrazo con su primo y la chica en cuanto vio a Naruto se apresuro hacia él y cuando quedo en frente hiso una reverencia, Naruto miro a todos algo sorprendido.
"Gomene, Naruto-kun – dijo y se puso firme mirándolo a los ojos, Naruto miro a Kiba por aquel gesto y el solo asintió – le he contado todo a Kiba, de verdad me siento muy mal por cómo te trate y si tenias razón en tus sospechas… no… yo no estoy… no soy ciega Naruto-kun"
Naruto giro a ver a los otros dos chicos, muy alarmado. Tal vez habría exclamado algo como ¡Lo sabía, bruja! pero por las expresiones de los otros dos se notaba que él era único que veía aquello como el engaño más cruel del mundo. Tras una cena pre cocida y mal hecha – para el gusto de Naruto – se dio cuenta de cuan entusiasmado se encontraba su amigo y el rubio termino divagando entre una serie interminable de pensamientos egoístas – de nuevo – Neeji que fue el único en darse cuenta lo interrumpió con lo único que sabía que lo haría reaccionar.
"Si, a Naru le encantaría ser tu dama de honor"
"¿Dama de qué?" pregunto el aludido.
"¡Muchas gracias Naruto-kun!" Exclamo la chica de los ojos perlados.
Kiba solo sonrió a modo de disculpa por el entusiasmo de su prometida y Neeji le lanzo una mirada de reproche pues se había dado cuenta en el preciso momento cuando Naruto dejo de escuchar a todos en la mesa. Aquello estaba resuelto.
Naruto regreso a casa hecho polvo tras un día que por logros, había sido el peor hasta ahora en mucho tiempo. Estaba dispuesto a irse a la cama cuando llego a la casa y nada más poner un pie en las escaleras se encontró con Shizune que iba bajando con una maleta.
"Por favor no, solo eso me falta – dijo Naruto molesto – que abandones a la abuela conmigo…"
"Naruto yo no voy a – recayó en la maleta – ¡ah! ¿Te refieres a esto? son cambios de ropa para Tsunade"
"¿Se fue de la casa?" Pregunto alarmado.
"No, Naruto – dijo Shizune con calma – ella estará unos días fuera y yo también, tenemos un… un paciente especial que requiere atención privada y ambas lo asistiremos esta semana"
"¿Tendré la casa para mí solo?" Pregunto alzando una ceja.
"Toda la semana" Dijo ella sonriendo tranquila.
"Que te vaya bien, saludos a la abuela" Dijo subiendo muy contento las escaleras.
Shizune suspiro al verlo feliz de un detalle tan pequeño y envidio la chispa de niño que el rubio poseía a pesar de los años, no se sentía capaz de darle la noticia acerca de la malvada de su madre y mucho menos de el estado crítico en el que se encontraba su padre en esos momentos, la morena nunca fue buena para dar malas noticias y mucho menos a alguien que le importaba.
A la mañana siguiente cuando Naruto despertó se dio cuenta de que tal como en sus años de secundaria, se había quedado dormido e iba tarde a sus compromisos. Se ducho con agua helada que lo puso alerta y se vistió con un traje que por suerte estaba planchado y limpio, salió a toda prisa a su despacho y cuando la secretaria lo recibió, su mirada de reproche fue más que obvia.
"Licenciado, el señor Uchiha tiene 20 minutos esperando – le dijo seria – ya le he ofrecido café y está en su oficina esperando"
Naruto no supo que mas decir, lo había olvidado por completo y ahora necesitaba de 5 minutos de preparación mental para aquel suceso. Puso su mente en blanco y suspiro con fuerza antes de abrir la puerta y dirigirse como un rayo a su asiento detrás del escritorio.
"Lamento la tardanza señor Uchi…ha" el que estaba ahí sentado no era Sasuke.
"Buenas tardes licenciado buenorro" Sonrió con picardía el azabache.
"Itachi" Dijo con seriedad.
"Oh, recordaste mi nombre" Dijo entusiasmado.
"Según mi agenda, me vería con su hermano ¿No es así?"
"¿Detecto a caso un tono de decepción en tu vos, ex cuñado? – Naruto lo miro con seriedad – ha conseguido permiso para ver a mi sobrino y como usted imaginara, no quería perder la oportunidad después de 24 horas lejos de su retoño"
"Entiendo – dijo Naruto, sacando unos papeles – entonces me supongo que usted viene en su representación"
"Como buen hermano mayor" Dijo con un guiño.
"Bien, solo se trata de un poco de papeleo – dijo poniendo dos resmas de hojas pesadas frente al mayor – papeleo ligero" Dijo sonriente.
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Sasuke estaba dando vueltas y vueltas en la recepción, aquel lugar no le gustaba nada, después de todo era una casa hogar y los niños ahí, eran pequeños sin padres, ni familia alguna, no había manera de pensar en ese lugar como uno agradable. La señorita de la recepción lo llamo y le dio un pase, otra de las mujeres lo guio hasta el patio de juego donde estaban todos los niños, el fue directo a las banquitas, lejos de los juegos, ahí encontró a su hijo. Reprimió todo aquello que le decía "No te rompas" Y corrió hasta su hijo, lo abrazo con fuerza y dejo que las lágrimas de alivio le corrieran por las mejillas. El pequeño se aferro a su padre como no lo hacía desde que era un bebé. Después de un par de minutos, Sasuke abrió sus brazos para ver el rostro de su hijo, poniendo más atención encontró un ligero morete en su mejilla derecha y lo estudio sintiendo rabia.
"¿Quien – demonios – te hiso esto, hijo?"
"Uno de los niños me dijo que me abandonarías aquí, que eras un mal padre y que no me querías… lo siento papa, aunque te prometí que no pelearía le pegue a ese niño"
"Está bien, hijo… estabas defendiendo a papa después de todo ¿No es así?"
El niño asintió con ojitos tristes.
"¿Por qué estoy aquí, papa?"
"Hijo, han pasado cosas que…"
"¿Me abandonaras como han hecho con los demás?" Pregunto casi llorando.
"No ¡Por Dios, no! Hijo – le tomo el rostro regordete al pequeño – Fugaku-kun, tu eres mi vida hijo y por nada del mundo te abandonaría, pero sucede que ahora no puedes estar conmigo – le dijo tratando de no volver a llorar – hay unas personas… personas malas…"
"¿Qué personas malas?" Pregunto con inocencia.
"Personas malas hijo, que te quieren apartar de mi lado porque dicen que no soy bueno para ti"
"¡oh! – exclamo el pequeño con asombro – pero si tu eres el mejor papa del mundo" Dijo con orgullo.
Sasuke no se sentía como tal.
"Hijo, esas personas creen que no lo soy porque… porque…" ¿Cómo le explicaba algo así a un niño?
"Papa, un Uchiha nunca tartamudea" Le recordó sonriendo.
Pero claro que su pequeño no era cualquier niño.
"Hijo ¿Recuerdas que el tío Lee y yo te hablamos acerca de cómo nacen los bebes?"
"Si, cuando una madre ama a un padre y ambos cultivan una flor en el jardín" Dijo orgulloso de recordar las exactas palabras.
"Si, exactamente – dijo sonriendo con tristeza – bueno, pues hay ocasiones en las que un padre se enamora de otro padre…"
Fugaku lo miraba con suma atención.
"Y es otro tipo de amor, pero igual de fuerte que el de una madre y un padre… hay mucha gente mala que piensa que el hecho de que un padre y otro padre se amen, está mal y piensan que es sucio"
"¿Un padre ama a otro padre?"
"Si"
"Pero ¿Por qué esta mal que se amen?"
"No lo está, pero algunas personas lo ven como algo malo… hijo, yo ame a tu madre – mintió monumentalmente, no había necesidad de herir al pequeño – pero también ame a otro padre"
"¿…?" La carita del pequeño era un poema.
"Hijo, en el mundo hay hombres que aman a las mujeres, y también hay mujeres que aman a otras mujeres y hombres que aman a otros hombres… a esos hombres se les llama homosexuales o gays"
"¿Papa, eres gay?"
¡Wow! que el niño captaba rápido.
"Si"
"¿Me amas igual?"
"Si" Respondió extrañado Sasuke.
"¿Me dejarías de amar si te enamoras de un hombre?"
"No" Respondió serio.
"¿Ese hombre podría ser mi otro padre y me amaría también?"
"Por supuesto" Dijo Sasuke sonriendo.
"Entonces, no entiendo que es lo que está mal" Exclamo el pequeño con un puchero.
"Solo entiende que eres lo que más amo en este mundo y que nada ni nadie te apartara de mi lado, voy a luchar contra esa gente mala y voy a llevarte conmigo"
"¿Cómo los súper héroes?" Pregunto el pequeño con brillo en los ojos, Sasuke nunca había visto ese brillo.
"Si hijo, papa será tu súper héroe, pero por ahora debes esconderte aquí de la gente mala, para que no te hagan daño y yo los combatiré hasta salvarte de sus garras – se sentía increíble con su hijo mirándolo de aquella manera – vendré a verte todos los días, pero te llevare conmigo hasta que derrote a los malos ¿Puedes soportar mientras, campeón?"
"¡Si papi!" Respondió con entusiasmo.
"¿Me llamaste papi?"Pregunto Sasuke con una sonrisa.
"Lo siento padre" Dijo apenado el pequeño.
"No, no lo sientas – dijo Sasuke muy emocionado – me gusta, puedes llamarme así, te prometo que le ganare a los malos hijo"
"Papi es súper fuerte" Dijo el pequeño y en un arrebato abrazo a su padre, como nunca lo hacía.
Sasuke alzo a su hijo en brazos y lo estrujo fuerte hasta hacerle cosquillas. Aquello era algo nuevo para los dos y solo sirvió para unirlos más y convencer a Sasuke Uchiha de que era lo suficientemente fuerte para derrotar a los malos. Con una convicción fuerte y ganas renovadas emprendió el camino a su casa, se despidió de su hijo sin lagrimas afortunadamente y apreciando aquel brillo infantil que nació en su pequeño Fugaku. Sasuke lucharía. Lo haría hasta su último aliento.
En el transcurso de aquella semana, las juntas entre Karin y Naruto fueron constantes y pese a todo pronóstico, Neeji no objeto para nada. Los dos abogados trabajaban presentando todo tipo de pruebas y objeciones que harían claudicar a la familia Haruno nada más pisar el estrado. Karin no permitiría que apartaran a Fugaku de su padre por ningún motivo y Naruto estaba decidido a ganar el caso, no permitiría que golpearan a Sasuke donde más le dolía. Porque si bien aun no decidía si odiaba o no a Sasuke, primero que nada estaba su vocación y principios, los cuales le dictaban mas allá del deber para ayudar a esos dos a mantenerse juntos.
Durante esa semana Sasuke junto a su padre se movió de un lado a otro y con la ayuda de Itachi y los contactos de su esposa, Konan, movilizaron a gente de los círculos LGTB y se volvió la semana más agitada para los medios de comunicación. Empezaron a surgir grupo de diversos lugares exigiendo respeto y proclamando los derechos de los homosexuales, no había periódico ni noticiero que no hablara de aquello y sorprendentemente había más gente que apoyaba de la que criticaba.
Sasuke se sintió orgulloso de ser lo que era y lo que había comenzado como el simple derecho de expresión se convirtió en protestas a favor del matrimonio homosexual, la adopción para parejas homosexuales y diversos cambios en la jurisdicción con respecto al trato de las personas del circulo LGTB.
Antes de 3 días habían logrado que sus demandas fueran escuchadas y habían logrado un cambio histórico, porque si bien aun no atendían a darle derecho de adopción a los homosexuales, se estaba trabajando en una ley que permitiera el derecho a matrimonio entre parejas del mismo sexo.
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Toda la familia estaba reunida en la sala de mansión Uchiha. Ansiosos por la resolución de la ley que estaban aprobando, todos veían el noticiero.
"Y con un total de 43 votos en contra y 57 a favor, se aprueba la ley a favor del matrimonio homosexual"
Itachi apago la televisión, los señores Uchiha sonrieron a su hijo menor y Konan especialmente agradecida beso la mejilla de su cuñado con mucho cariño.
"No tienes idea de lo que esto significa para mi Sasuke-kun, lo que has hecho no tiene precedentes y te estaré eternamente agradecida, porque si bien no creo en Dios, creo en el karma y todo esto bueno que has hecho, se te regresara con creces y antes de lo previsto tendrás a tu hijo de vuelta, cuñado"
"Eso esperamos todos cariño" Le dijo Itachi.
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Karin estaba frente al televisor con sus gatos y Suigetsu sentado a su lado. Estaba viendo las noticias.
"Entonces ¿Ahora pueden casarse los gays y las lesbianas?"
"Eso parece – dijo contenta – estoy tan orgullosa de Sasuke-kun"
"Harás que me ponga celoso" Dijo un poco molesto el stripper.
"Oh vamos, que lo de nosotros no es en serio" Dijo riendo.
"¿Quién dijo que no, pelirroja?"
"Tu condición y la mía obviamente, eres stripper, tengo una semana pagándote por sexo y además… además… yo no te gusto"
"Yo nunca dije que no me gustaras, renuncie esta noche al club y puedo asegurarte que no he tocado un centavo del dinero que me has dado… no lo quiero Karin, no quiero más tu dinero" Le dijo acorralándola con sus brazos.
"¿Me dirás que te has enamorado por sexo en una semana? ¿Qué los strippers no tienen códigos acerca de no enamorarse de las clientas?" Pregunto nerviosa.
"No te diré que estoy enamorado y si, si los tenemos, el punto clave está en no besar en la boca porque te involucras íntimamente y te juro que me estoy muriendo por romper esa regla e involucrar más que sentimientos"
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Naruto había terminado de ducharse y se encontró en la cama son su novio, que está dando zapping en los canales uno por uno sin ver realmente nada.
"¿El gran día es mañana?" Pregunto Neeji distraído.
"¿Gran día?" Pregunto sonriendo Naruto.
"Si el – día que te reencontraras con el jodido ex novio ese, sintió ganas de decir – el juicio de mañana, el gran día" Aclaro.
"Si, pero no es para tanto solo será un caso polémico"
Naruto se metió a su cama y Neeji lo siguió, lo abrazo por la espalda.
"Hace un rato han dado la noticia de que se aprueba una ley a favor del matrimonio homosexual" Dijo seriamente.
"Matrimonio – Naruto se alarmo y cambio el tema - ¡Matrimonio! ¿Crees que podamos posponer la cena de mañana?"
"¿Por qué?" Pregunto Neeji, molesto.
"Hinata quiere ir a ver los salones"
"Llevo una semana planeando la cena de mañana Naruto"
"Podemos hacerlo otro día, además tu me metiste en este lio de lo de la dama de honor cariño y déjame decirte que si no fuera por ti, yo estaría muy fuera de todo ese rollo de la boda de Kiba y Hinata"
"Está bien" refunfuño el moreno.
"Ahora a dormir, que mañana será un día largo"
Neeji beso la nuca de Naruto y después de unos minutos cayo profundamente dormido, su respiración pausada y tibia hacia cosquillas en la nuca del rubio quien aun miraba por la ventana. Esa semana había sido cansada, si, pero Neeji no había molestado para nada, de hecho estaba siendo muy accesible en todos los aspectos y a Naruto le preocupaba que quizá aquello se debiera a algo en especial, como el hecho de que mencionara lo de aquella ley, el sabia de días antes la noticia por unos colegas que de hecho votaron a favor pero no había visto necesidad de mencionarlo pero por los visto su novio sí. Eso le preocupada, quizá más que el hecho de que en unas cuantas horas se vería cara a cara con su ex. En unas horas estaría de frente a Sasuke Uchiha, peleando a su favor en los estrados para recuperar al hijo que le dio esa mujer que Naruto tanto odiaba.
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Quizá esa noche nadie dormiría.
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Naruto estaba en una encrucijada, había que ver cómo era de bueno el hecho de mencionar la palabra matrimonio y aparte de ello, el nombre Sasuke Uchiha.
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Karin estaba viendo el techo de su habitación con las piernas enredadas entre las de su amante que parecía querer una relación y no dinero.
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Sasuke descansaba solo en su cama con la frazada de su pequeño y la foto de Naruto en su mano, esa sería una noche en vela con esa sensación cálida y amarga en la boca de su estomago.
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Karin tenía una oportunidad de dejar de ser una solterona, pero ¿Un stripper? ¿Era eso buena idea?
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Después de 5 años Naruto y Sasuke se verían. Por razones adversas pero se verían las caras.
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Y todo aquello era poco. Naruto aun no sabía que su padre agonizaba entre días contados, Sasuke desconocía por completo el as bajo la manga de los Haruno.
Sasuke y Naruto se reencuentran tras 5 años
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Sasuke: Te agradezco que accedieras a llevar el caso de mi hijo.
Naruto: Mantengamos esto formal ¿Quieres?
Sasuke: No se si pueda ¿Qué hay de ti, Naruto?
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Tsunade: Los días de mi hijo están contados.
Shizune: Naruto, hay algo que Tsunade quiere que sepas.
Naruto: ¿Madre? ¿Qué… que haces tu aquí?
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Itachi: ¿Konan, cariño que pasa?
Konan: ¡Nuestro bebe, Itachi!
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Karin: Sasuke, yo sé quién es el representante de los Haruno.
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Naruto: ¿Qué demonios haces tú, aquí?
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Sasuke: ¿Prueba de ADN?
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