DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto

El color blanco de las paredes y los uniformes de las enfermeras estaba en todo el lugar, también el olor característico de los hospitales y ese ir y venir de los familiares de los enfermos. Mikoto estaba sentada viendo como su hijo mayor caminaba de un lado a otro en la sala de espera, había intentado calmarlo pero era inútil, Itachi parecía un animal enjaulado. Nadie les decía nada, vieron salir a una doctora.

"¿Familiares de la señora Konan de Uchiha?"

"Soy su esposo" Se adelanto Itachi.

"Hemos logrado estabilizar a su mujer, aunque era más angustia que otra cosa lo que tenia, ahora están haciéndole estudios de rutina, podrán llevársela en un par de horas" Sonrió amable.

"¿Y nuestro bebé, doctora?" Pregunto Itachi preocupado.

"Creciendo y haciéndose más fuerte, no hay de qué preocuparse, estos sangrados suelen suceder durante la gestación, pero sería bueno que entrara a hablar con su esposa por qué no logra calmarse"

"Ve cariño – dijo Mikoto – yo avisare a tu padre y a Sasuke"

Itachi entro a ver a su desesperada esposa y Mikoto llamo al número de su hijo, que después de 6 timbrazos la mando a buzón, intento dos veces con el mismo resultado y termino llamando a Karin.

"Señora Uchiha" Respondió Karin.

"Hola linda, disculpa que te llame pero Sasuke no responde su celular y mi esposo no usa – rodo los ojos recordando cuantas veces trato de convencerlo de usar uno – ¿está todo bien?"

"Si, señora, su esposo esta aquí conmigo ¿Quiere hablar con él?"

"Si me hicieras el favor, Karin"

"Mikoto ¿Cómo esta todo?" Dijo Fugaku serio.

"Bien cariño, lo de Konan fue solo un susto, Itachi está con ella ¿Ha terminado la sesión? ¿Cómo salió todo?"

"Hemos ganado el caso – dijo con un toque de felicidad – Sasuke se ha perdido, imagino que fue a por Fugaku"

"Me alegro tanto – dijo su esposa con alivio – pero ¿Cómo regresaras a casa? ¿Quieres que vaya por ti?"

"Yo lo llevare señora Uchiha" Dijo la pelirroja, que escucho.

"Ya la has escuchado, Mikoto, en unos minutos estaré en casa"

"Bien, te veo allá cariño"

Y colgaron. Mikoto, paso a ver a su nuera e hijo.

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Karin iba en el auto con el que en algún tiempo soñó, sería su suegro. El hombre era imponente y la pelirroja venia sacando conjeturas con cada mirada, sin duda su querido amigo era más un retrato masculino de la dulce Mikoto, que de su padre solo tenía la seriedad. Fugaku al notar cómo le miraba dejo ir un bufido.

"Lo siento – se disculpo Karin – es solo que no dejo de pensar en lo mucho que Sasuke se parece a su esposa, señor Fugaku"

El hombre no respondió, solo sonrió un poco.

"Debe haber ido por su hijo y seguro se lo llevo a festejar" Dijo Karin distraída girando en una esquina.

"Los dos sabemos que se fue con el abogado, señorita" Dijo serio el Uchiha.

Karin trago seco.

"Si, a discutir los honorarios seguramente" Dijo nerviosa.

"Estoy al tanto de la relación que mantuvieron – dijo Fugaku con cautela – mi hijo y el joven Uzumaki"

"Yo también" Dijo la joven un poco abochornada, pero se sintió feliz por su amigo.

"Ya veo la primera plana de mañana" Dijo el Uchiha mayor, un poco molesto.

"Figurara la cara de Naruto con una nariz sangrante – dijo haciendo una mueca – seguro Sasuke lo llevo a urgencias"

Fugaku sintió la necesidad de señalar que la única urgencia en ese lugar había sido la de su hijo por sacar de ahí al Uzumaki. Todos habían visto – y fotografiado – el momento en el que el azabache auxilio a toda prisa al chico rubio, quitándose la corbata para cubrir el sangrado, subieron al auto del Uchiha a toda prisa escapando de los flashes, si Fugaku no se equivocaba, la dirección en la que arranco Sasuke era exactamente la contraria al hospital.

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"¿Por qué me has traído a tu departamento?" Pregunto Naruto aun sosteniendo su nariz.

"Nuestro" Dijo Sasuke entrando a toda prisa a la cocina.

Naruto resignado a no regresar hasta parar la sangre – aja – se dejo caer en el sofá, vio el departamento, todo estaba como lo recordaba, exceptuando algunos juguetes pulcramente ordenados en una esquina de la sala y un par de cojines que perfectamente podrían ser mano de obra de un niño, concretamente de Fugaku. Acaricio uno donde estaban dibujados el azabache mayor y su hijo, el dibujo de Sasuke estaba tan mal encarado como él. Naruto rio un poco arrepintiéndose en el instante por el dolor de su nariz.

Sasuke que venía con el celular al oído, le lanzo una bolsa con hielos.

"Ya sabes dónde está el baño – le dijo en vos baja al Uzumaki, atendiendo de nuevo el teléfono – si señorita, estaré ahí en unos minutos… gracias" Y colgó.

"¿Vas o no a parar el sangrado?" Le pregunto irritado al rubio que lo miraba desde el sillón.

"Es la primera vez que te escucho decir gracias" Comento serio.

"Ve a limpiarte esa sangre antes de que sienta ganas de sacarte mas" Comento serio.

Naruto hiso una mueca y se dispuso a salir del departamento, el Uchiha lo freno poniéndose delante de la puerta. La cago, pero no pensaba disculparse.

"Deberías sentirte culpable" Lo acuso Naruto.

"No entiendo porque, es tu bronca el que tengas un novio violento" Dijo sonriendo petulante

"Cierto, parece que tengo un imán para novios imbéciles – el Uchiha lo acuchillo con la mirada – pero tranquilo, no estás en el paquete, dije novios y su mal no recuerdo tu y yo nunca fuimos eso"

El Uchiha le señalo el baño mientras hacía acopio de carácter para no demostrar lo que aquel comentario le hiso sentir. El rubio fue al baño, mientras se lavaba echo otro vistazo para no verse al espejo, en la bañera habían dos patitos, en el lavabo dos tazas azul marino con un cepillo de dientes cada una, perfectamente alineadas, junto a la ducha en el perchero habían dos batas negras, una obviamente de Sasuke con sus iníciales y una pequeña con las letras F.U. se imaginaba la rutina perfectamente coordinada de los dos azabaches cada mañana antes de irse uno a la escuela y otro al trabajo, sonrió, no tenia que conocer al niño para imaginar cuan parecido serian esos dos.

"¿Tanta gracia te causa una nariz rota?" Pregunto el azabache apoyado en el marco de la puerta, le lanzo una toalla pequeña a Naruto.

El rubio se lavo el rostro y examino el golpe, sin responder. Su Nariz claramente se inflamo pero mas allá del golpe no había fractura, podía estar seguro, aunque igual seguiría doliendo un par de días. Se seco el rostro con cuidado, manchando con un par de gotas de sangre la toalla.

"La lavare" Se disculpo el rubio.

"Tírala a la basura"

"Ah ¿No quieres conservar algo que estuvo en contacto con mi piel?" Lo pico molesto.

"A Fugaku, le da miedo la sangre" Le dijo serio.

Naruto inmediatamente la tiro al cesto de la basura.

"Parece que son muy parecidos"

"Desgraciadamente" Dijo Sasuke con un toque afligido, le alcanzo la bolsa de hielos al rubio y salió de ahí con el chico detrás.

"Tiene eso ¿Mucho de malo, teme?"

"¿Volvimos a tutearnos, licenciado Uzumaki?" Pregunto divertido el Uchiha.

"No la cagues, bastardo" Advirtió el rubio de mejor humor.

"Tu mejor que nadie deberías saber lo mala que es la idea de una copia mía en miniatura" Dijo el azabache entrando a su habitación.

"Un niño inteligente, nada revoltoso, ordenado obsesivo y aseado, si, debe ser horrible" Dijo sardónicamente.

"La parte más horrible es que actúa como de mi edad, no como el niño de 4 años que es" El azabache venia poniéndose una camisa polo blanca.

Naruto alcanzo a ver un poco de la piel que tantas veces recorrió con mirada, manos y lengua incluida, inmediatamente miro hacia otro lado. Lo reafirmada, el azabache estaba más bueno que hace 5 años. Sasuke afligido por la idea de lo que su hijo era por su culpa, no presto atención a nada.

"Ahora tengo que ir por mi hijo – le dijo tomando las llaves del auto – puedo llevarte a tu casa de camino"

"¿Sabes donde vivo, teme?"

"Podrías decírmelo de camino" Dijo el Uchiha sin segundas intenciones.

"Cogeré un taxi" Dijo alcanzándolo en la puerta.

"Como quieras" Dijo Sasuke serio.

Naruto pudo ver que Sasuke no había cambiado la cerradura del departamento, aun llevaba el llavero que Naruto le obsequio: una noria, que era donde se habían dado el primer beso. Recordó que él, llevaba una a juego en su copia de la llave, la cual estaba en alguno de sus cajones aun.

"¿Sabes? podrías haber venido cuando quisieras"

"¿Y toparme contigo esperando ahí? No gracias" Dijo serio.

Entraron al elevador en silencio, llegaron a la entrada y antes de despedirse en recepción Sasuke le miro con algo turbio en la mirada.

"Tienes razón, habría sido molesto para ti encontrarme ahí una de las muchas tardes que espere" Y se dio la vuelta sin decir más.

El rubio vio como el ballet parking le entregaba su auto al Uchiha y este se iba, también había cambiado su auto por uno familiar, un deportivo no era el más adecuado, teniendo hijos. Pero más importante aun: una de las muchas tardes que espere.

"Sasuke me espero…"Sin saber cómo o porque, sintió un pequeñísimo destello de calor en su pecho, uno muy pequeño, pero intenso y significante.

Se recrimino y abofeteo mentalmente.

"No puedes pensar así, idiota…"Eso sería ponerle las cosas muy sencillas al azabache.

"¿Quiere que llame por un taxi, joven?" Pregunto el portero.

Naruto asintió ¿Estaba pensando si quiera en darle una oportunidad a Sasuke? Sacudió la cabeza, saco su celular y marco el numero de su novio, no podía estar seriamente pensando que todo había acabo con el castaño sin haberlo hablado antes ¿O sí?

"En este momento estoy ocupado – dijo amablemente la grabación – o si eres el imbécil de Uzumaki, probablemente estoy ignorándote y tengo un mensaje para ti ¡Vete a la mierda! y haz el favor de no dejar ningún mensaje.

De acuerdo, eso respondía a más de una pregunta. Neeji debía estar tremendamente molesto ¿Y el rubio no debería de estarlo también? ¿Qué clase de novio se atrevía a poner una cámara escondida? Aunque pensándolo claramente, había otra pegunta ¿Si Neeji no se hubiera enterado por su cuenta Naruto se lo habría contado? ¡Por Dios! Había estado a dos pasos de emprender la faena con el Uchiha en una de las salas del tribunal, sobre la mesa.

El taxi llego y Naruto abordo, le dio la dirección al conductor y mientras su mente seguía haciendo tormentas. Tormentas con el nombre del Uchiha, todo estaba bien antes de esa mañana, antes de ese beso, incluso antes de verlo en la sala de la corte aun estaba seguro de que podía ser profesional e ignorar al Uchiha ¡Joder! si Naruto hasta sentía que ya no había nada dentro de él que gustara del Uchiha, pero apenas lo vio requirió de un segundo respiro, de mucha concentración, de aguantar la mirada del azabache y su aroma sentado a unos centímetros de su cuerpo. Solo Dios sabia cuanto trabajo le costó ser cortante con él y mantener todo el asunto en términos éticos únicamente. Pero apenas el Uchiha se le lanzo encima con aquel beso tan impropio, atrevido, desesperado y terriblemente… delicioso… y no supo más de él, de su novio, del momento y el lugar donde estaban. Si, la culpa lo golpeo ¿Pero que tanto? ¿Dos o tres minutos después del beso? ¿Cuándo su lengua estaba casi rosando la campanilla del azabache? ¿Cuándo se separaron por oxigeno y el delicioso mareo lo abandono? ¿Qué significaba aquella desesperación con la que respondió el beso de Sasuke? Se había jurado no dejarlo cruzar la línea que le dejo tan borrosa después del beso. Hace unos minutos habían estado en su departamento. A solas. Era su imaginación o el Uchiha simplemente no se le acercó más de lo necesario. Si, le llamo teme, le llamo bastardo y en ese lugar todo se sentía tan familiar. No lo admitiría pero cuando se giro hacia el baño una milésima de segundo su mente giro en torno de la fantasía de que Sasuke le saltara encima y se lo hiciera contra el lavabo

¡Alto!

¿En realidad había pensado eso? ¿De verdad eso paso por su mente? ¿No se suponía que estaba siendo claro al respecto? Técnicamente su novio lo había mandado a la mierda – literalmente – hace que ¿Una hora? ¿Media? y ahora ¿el rubio estaba pensando en que quería que el Uchiha lo poseyera?

"¿De verdad, Naruto?"Se recrimino mentalmente.

Esa era exactamente la principal y única razón por la que había dudado – un par de minutos – sobre llevar el caso de Sasuke, no por el encuentro en sí, sino más bien por lo que implicaba verle de nuevo. Esas ansias contenidas, esas sensaciones prohibidas y aquella aura que lo rodeaba estando cerca del azabache, Naruto lo sabía. Se había engañado pensando que el Uchiha ya no le movía ni un pelo. Había querido convencerse de poder luchar contra la corriente, de poder ignorar lo que el beso le hiso sentir aun sabiendo que había hecho mal.

Sasuke Uchiha era un tifón y estaba arrastrando a Naruto con él. Y Naruto no estaba haciendo nada para detenerlo, más bien se preguntaba de debía hacerlo.

Cuando llego a su casa y cerró la puerta detrás de él, espero por todos los dioses que no hubiera nadie en casa, porque sentía la necesidad de subir a su cuarto y romper cosas, tenía ganas de hacer una rabieta pero en la sala estaba sentada Shizune, esperándole, claramente su berrinche tendría que esperar.

"¿Qué pasa, Shizune?" Le pregunto quitándose el saco.

"¡Naruto!" los brazos femeninos se enredaron alrededor del rubio.

Un minuto fue poco, si contábamos, nuestro rubio necesito de por lo menos 2 minutos para entender aquel efusivo abrazo, y otro 2 más para poder hablar. Separo a la mujer con una delicadeza extrema.

"¿Qué haces aquí mamá?" Pregunto muy confundido y miro a Shizune buscando una explicación.

"Ha llegado hace un par de minutos" Dijo obviamente molesta.

"Hijo, he visto las noticias – dijo sonriendo – has ganado este caso también, justo como se esperaría de ti, cariño" Le dijo acomodándole la corbata.

Naruto no decía nada.

"Shizune ¿Qué hace ella aquí?" Pregunto Naruto muy serio.

"Naruto hijo, me has hecho tanta falta" Naruto la miro con escepticismo teatral y Shizune bufo molesta.

"Shizune – dijo molesto alejándose de la pelirroja – te he preguntado ¿Qué hace esta mujer aquí?"

"He llegado hace media hora y esta mujer se metió a la fuerza" Dijo la morena muy irritada.

"¿Vas a ignorar a tu madre, Naruto?"Pregunto Kushina luciendo – falsamente – herida.

"Lo siento Kushina – le dijo con seriedad – yo no tengo madre"

"Y si la tuviera, no sería una… – se contuvo – una maldita como tú" Completo Shizune tomando el hombro de Naruto.

"Hijo, he venido a buscarte… para disculparme contigo"

"No tiene por qué hacerlo, señora"

"Naruto, por favor… no me hables así"

"¡Ay por favor! Ni te esfuerces que las lágrimas no te salen" Le recrimino Shizune.

"Estaba tratando de ser amable – y ahora sacaría el cobre – pero si no me la van a poner fácil, vayamos al grano: Naruto me importa un bledo si me disculpas o no, sigo sin aprobar la abominación que eres y así será siempre…al igual que tu Shizune…"La miro con desprecio.

"Bien, soltaste tu veneno, ahora lárgate de mi casa" La morena le señalo la salida.

"No, no sin llevarme eso por lo que vine"

"¿Qué quieres?" Pregunto Naruto con todo el temple que le quedaba.

"Que firmes este poder – le entro una hoja a Naruto – fírmalo y me largo" Dijo sonriendo.

Shizune se lo arrebato y se llevo a la mujer a jalones rumbo a la salida.

"Es todo ¡Te largas ahora mismo!" Shizune estaba siendo lo más serena que podía.

"¡Suéltame!" Forcejeaba la pelirroja.

Naruto les arrebato la hoja a las mujeres y leyó.

"Esto es un poder para ceder… ceder una herencia" Dijo confundido.

"Naruto…" Shizune lo miro con pena.

"Ah ¿No le has dicho? – pregunto a Shizune – tu padre está agonizando, le quedan un par de días a lo mucho" Dijo Kushina disfrutando cada segundo de la expresión devastada de su hijo, su único y negado hijo.

"Tsunade me ha mandado hoy para decírtelo" Se disculpo la morena.

Parecía que a Naruto le fallaba la conexión que iba del oído al cerebro, mucho últimamente, había que mencionarlo. Naruto busco en sus bolsillos.

"¿Dices que si te firmo esto saldrás de mi vida?" Pregunto a Kushina.

"Para siempre" Dijo sonriendo.

"Naruto no lo hagas" Suplico Shizune.

Naruto encontró una pluma y firmo sin miramientos, una vez que leyó.

"Gracias querido" Dijo la mujer y se marcho la mar de contenta.

"Naruto…" Shizune estaba en ceros.

"Llévame con mi padre" Le pidió a la morena.

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Sasuke estaba parado en la ventana que daba al patio de juegos de los niños de la casa ahogar, se sentía fascinado y sorprendido al ver aquello: su hijo, Fugaku, estaba tirado en el cajón de arena jugando con un par de niños, habían conseguido agua y estaban haciendo bolas de lodo. Tenía dos minutos ahí de pie, tenía que estar confundido ese no podía ser su hijo, su hijo usaba repelente de insectos desde que cumplió dos años, su hijo no tocaba mascotas por que le daban asco, su hijo no jugaba en la tierra por que habían gérmenes. En cuanto el pequeño miro a su padre se despidió de sus amiguitos y corrió con él. Sasuke lo abrazo sintiendo la carita sudada de su pequeño y viendo las marcas de sus manitas llenas de lodo en su camisa polo.

"¡Papi!"

"Hijo – lo miro a los ojos con orgullo – he vencido a los malos, ahora puedo llevarte conmigo a casa"

Todas las palabras no bastarían para describir la emoción del pequeño Fugaku, que no cavia en su alegría. Con una palabras y pocos minutos corría a despedirse de los amigos que había hecho y Sasuke sonrió orgulloso y un poco burlón al ver a un grupito de niñas dudando en acercarse al niño.

"El club de fans Uchiha ¿Cierto?" Dijo Karin recargándose en el hombro del azabache.

"Tu liderabas el mío desde la escuela media" Dijo Sasuke sonriendo.

"Los mejores años de mi vida invertidos en un chico que se tiraría a mi novio antes que a mi" Dijo riendo.

"Para eso haría falta que tuvieras uno" Dijo el azabache aguantando la risa.

"De eso quería hablarte – dijo dudando – ah, he dejado a tu padre en casa y pase a tu departamento, como no te encontré imagine que estarías aquí"

Sasuke iba a preguntar por qué no lo busco directamente en ese lugar, pero con la mirada sugerente de la chica supo que ella se había imaginado que pasarían mil cosas entre el abogado y el cuándo lo saco de la bronca en el tribunal a toda prisa. Siendo sinceros el también lo pensó, era el propósito, pero se sentía un poco – solo un poco y por formalidad – mal de la buena paliza que había recibido el rubio de su novio, sabia el motivo y eso lo enorgullecía. Pero no dejaba de preguntarse si aquello era un final a la relación y una oportunidad para él o solo un problema que aquellos solucionarían, la segunda idea lo molestaba.

"Recupere a mi hijo" Dijo sonriendo.

"Gracias al licenciado buenorro" Dijo suspirando.

"Deberías dejar de hablar con mi hermano "Dijo molesto.

"Es la verdad – dijo riendo – tu madre llamo, fue solo un susto lo de tu cuñada"

Karin sintió que Sasuke suspiraba de alivio.

"No sabía que la estimaras tanto" Dijo la pelirroja sorprendida.

"No es tanto esto… casi reviví un trauma cuando la vi así"

Karin no pregunto mas, ella siempre estuvo al tanto de las amenazas de aborto por las que paso la difunta madre del pequeño, como vio a Sasuke terriblemente alterado queriendo matar enfermeras cuando llevaba a su esposa a urgencias y nadie le decía nada. Cuando hubo que decidir entre la vida del pequeño y la de la madre, ella misma escucho al Uchiha exigir que salvaran a su hijo, poco o más bien nada, le importaba la pelirrosa, el quería salvar a su hijo y así fue. Ahora, tenía a ese pequeño de vuelta y ella estaba segura que sería por mucho tiempo.

"Tía Karin" Saludo el pequeño apenas la vio.

"Sasu-chibi" Sonrió, el pequeño esta vez no se quejo.

Miro a Sasuke interrogante por el aspecto del pequeño. Sasuke sonrió.

"Esta siendo el niño que es – y lo tomo en brazos – ahora ¿Qué dicen si vamos a casa y pedimos a la abuela Mikoto que prepara pastel de chocolate?" Pregunto sonriendo.

"Si" Aplaudió el pequeño.

Karin sonreía con ellos, feliz de ver a esos dos siendo tan unidos y sonrientes, sentía lastima de los que no podían ver a ese Sasuke tan seguido y más de los que no lo conocían en el modo padre. Camino a casa Sasuke se detuvo en el departamento, el pequeño había entrado corriendo y Karin iba tras el tratando de alcanzarlo, el azabache encontró el portafolio de Naruto en el sillón de la sala y también el pretexto perfecto para llamarlo. Se lo había dicho esa mañana: una vez recuperado su hijo, su siguiente objetivo el rubio.

"¡Te tengo! – le dijo Karin al pequeño, una vez que lo atrapo – ¿Qué dices si nos damos un baño juntos?"

"Di que no, hijo, ya lo intento conmigo" Dijo un Sasuke divertido.

Karin lo fulmino con la mirada.

"¡Con burbujas!"

"Claro" Dijo divertida la pelirroja y se lo llevo a la bañera.

Sasuke escuchaba los chillidos de su amiga y los gritos de su hijo, por una ocasión sus vecinos pondrían una queja de que había un niño escandaloso en ese departamento. Y el azabache no se disculparía por ello.

Para cuando dieron las 10 de la noche Sasuke estaba en camino a dejar a su pelirroja amiga en su departamento, platicaba de banalidades mientras él hacia como que escuchaba, llevaba el maletín de Naruto en el asiento trasero y no veía la hora de llamarlo con ese pretexto para poder verlo.

"Bueno, gracias por traerme Sasuke-kun" Le dijo y bajo del auto.

"Buenas noches, Karin" le dijo amable.

"Ah, lo olvidaba – Karin saco un condón de su bolso y se lo arrojo a su amigo – buena suerte con el licenciado buenorro" Le guiño el ojo.

"¿Qué? – se pregunto si su entusiasmo era tan obvio – ¿desde cuándo llevas condones encima?" Le pregunto serio.

"Eso no importa, solo diviértete y recuerda esto: te haría bien ceder un poco"

Y la chica se dio la vuelta, Sasuke arranco y unas cuadras mas delante se topo con una imagen que lo sorprendió, estaciono junto a una acera donde estaba prohibido hacerlo y corrió al parque, justo en el lugar donde el se había conocido con Naruto estaba un rubio, su rubio, sentada como un zombi, mirando a la nada. Mientras Sasuke se acercaba pensaba en una buena broma para hacerle al respecto, quizá picarlo un poco y conseguir que pelearan como en los viejos tiempos, su sonrisa e ideas se detuvieron junto con sus pasos cuando estuvo a un metro del chico, si era Naruto. Estaba llorando. Sasuke se acerco en silencio hasta sentarse a un lado del rubio, estuvieron en silencio, un silencio tan denso que Sasuke podía jurar que escucho las lágrimas de Naruto caer al suelo, el rubio tenía la cabeza apoyada en las manos, los codos sobre las rodillas y los dedos le jalaban el cabello. Sasuke intento mirar a otro lugar, no pensó que lo vería ahí y menos llorando, quizá se había pasado.

"Hyuga no valía tanto la pena" Dijo serio.

Le molestaba un poco ver al rubio así y mas por el castaño.

"Hay un bar calle abajo, vamos por algo" Animo Sasuke.

El rubio no respondió.

"No te preocupes, yo invito dobe – le dijo dándole un golpecito en el hombro – deja de llorar como una nena, ni siquiera estaba tan bueno tu novio" Dijo con una mueca de asco.

Naruto seguía llorando en silencio.

"¡Levanta el culo de ahí Naruto! – le grito molesto y se puso de pie – pareces una niña llorando de esa manera" Dijo con un poco de rabia.

¿Quién se creía el estúpido de Neeji haciendo llorar así al rubio? ¡A SU RUBIO!

"Vamos, ni que se hubiera muerto alguien"

Por primera vez Naruto lo miro, Sasuke nunca había visto una expresión así en el rubio.

"Mi padre – le dijo con seriedad – gracias por hacer un chiste de ello"

Sasuke quiso golpearse contra la farola del parque.

"Quita esa cara, vamos por las cervezas de las que hablabas" Dijo el chico reponiéndose mientras se limpiaba la cara a tallones con las mangas del jersey naranja que llevaba.

"Naruto ¿Estas bien?" Pregunto con precaución el Uchiha.

"Lo estaré tan pronto vea todo doble" Le dijo sonriendo falsamente.

Sasuke no pregunto más y subieron a su auto en total silencio, a mitad del camino pararon frente a un semáforo en rojo y el Uchiha decidió a romper el silencio, extendió el brazo hasta posarlo en el asiento del copiloto, aun sin atreverse a reconfortar a Naruto.

"Esta tarde… lo encuentro después de tantos años y es para verlo morir" Solo el rubio.

Sasuke avanzó.

"Uso su último aliento para pedirme perdón…"

Sasuke lo escuchaba.

"Y mi madre ¡Esa mujer! ¿Sabes que me busco para que le cediera mi herencia?"

"Creí que tu padre te había desheredado" Comento Sasuke.

"Yo también – pero no lo hiso – igualmente se la cedí"

Sasuke no comento nada.

"La abuela y Shizune me contaron que desde que mi padre enfermo ella se consiguió un amante, que por cierto la mandara al carajo una vez se quede sin dinero, es un estafador…"

"Bien por ella" Dijo el Uchiha, recordando con rencor como aquella mujer había humillado y decepcionado a Naruto.

Cuando llegaron al bar, no se toco mas el tema, se sentaron junto a la barra y comenzaron su primera ronda en silencio, la segunda igual y una tercera en las mismas condiciones.

"James…" Dijo Sasuke.

Naruto lo miro, tenía un rubor etílico muy notable.

"James – repitió Sasuke sonriendo – hace 3 años, ojos azul grisáceo, piel bronceada y trasero firme"

"Debía ser un muy buen trasero, es decir ¿Qué clase de nombre es James?" Pregunto Naruto con su 4to vodka en las rocas.

"Supongo, debía compensar – rio – sobre todo por esa polla, lo único grande que tenia eran los brazos"

Ambos chicos rieron.

"Ren – dijo Naruto – azabache, ojos grises, piel enfermizamente blanca… fue hace 4 años, lo conocí en un bar del centro… cuando me besaba sentía que trataba de hacerme limpieza bucal con la lengua"

Y rieron de nuevo.

"No recuerdo todos los nombres, pero fueron menos de 5, con ninguno repetí y con ninguno formalicé nada" Dijo serio Sasuke.

"Siendo sinceros yo perdí la cuenta teme, pero sé que todos eran azabaches"

"¿Tratando de superar un trauma, Uzumaki?" Lo pico el moreno.

"¿Qué hay de ti, bastardo? Apostaría mi brazo derecho a que los 5 eran rubios"

"De hecho no, me conformaba con que tuvieran ojos azules – se acercó a un palmo de la cara de Naruto – intensos ojos azules, aunque nunca encontré parecidos a los tuyos"

Naruto sintió el tirón familiar en la boca del estomago. Dejaron así la plática, cuando dio la media noche ambos estaban como una cuba.

"Tenemos que irnos" Dijo Sasuke pagando la cuenta.

"Un ratito mas, no seas aburrido, teme" Suplico Naruto.

"No, ya estas lo bastante ebrio como para mirar triple, no doble – le tendió una mano – anda, vamos que te llevo a tu casa"

"Así que era tu plan desde el principio – lo acuso el rubio – embriagarme para que te de mi dirección y puedas acosarme"

"Inicialmente era emborracharte, llevarte al departamento y amarrarte a la cama, pero como estas mas ebrio de lo planeado te llevare directamente a tu casa"

"No quiero ir a casa – le dijo Naruto atrayéndolo y resguardando su cara en el pecho del Uchiha – mi abuela y Shizune estarán ahí…"

Sasuke recordó por que habían llegado al bar y la pena del rubio, sin pensarlo lo abrazo y casi sintió que Naruto se estremeció completamente. Le paso un brazo bajo el hombro y prácticamente lo arrastro hacia el auto, por suerte el azabache manejada mejor ebrio que sobrio y llegaron a salvo al departamento. Con batalla y esfuerzo lograron llegar al departamento de Sasuke y tan pronto estuvieron dentro, el azabache dejo caer a Naruto en el sillón. Se sacudió el brazo entumido.

"¿Acaso comes cemento? ¡Pesas una tonelada, dobe!"

"Me llamaste dobe de nuevo…" dijo riendo muy ebrio el rubio.

"Eso eres" Sasuke se sentó en el suelo al lado del sillón.

"Supongo que sí – le dijo serio – lo suficientemente dobe para arriesgarme a venir a tu departamento ebrio, sabiendo que puedes abusar de mi en este estado"

"No seas idiota – bufo el Uchiha – no haría eso" Dijo no muy convencido.

Naruto se giro sobre el sillón con la poca coordinación que le permitía su estado etílico y cayó sobre el Uchiha.

"¿Entonces lo tendré que hacer yo?" Pregunto con su aliento tibio chocando en los labios de Sasuke.