Los primeros tres días pasaron sin novedad, en los que Sasuke intentaba ganarse la confianza de la pelirroja, de esa forma, en algún momento se descuidaría y él tendría su pista. El problema era que el tiempo no le sería suficiente, pues si actuaba amable con ella de la noche a la mañana sería sospechoso, y era algo que se reprochaba, pues de haber iniciado esa estrategia con anterioridad y no dejarse llevar por las emociones, seguramente no pasaría de esa semana para que su padre corriera a la pelirroja.
Era el cuarto día desde la partida de su padre, y esa ocasión, tras salir de la escuela, Sasuke decidió ir directo a casa con el fin de ganar puntos a su favor con esa mujer. Al llegar, el quehacer estaba hecho como de costumbre, el aroma de un delicioso estofado acariciaba sus fosas nasales y la mesa ya estaba puesta, sin embargo, no veía a la pelirroja por ningún lado. ¿Sería su oportunidad de encontrarle algo?
Satisfecho con ese pensamiento, pues él no acostumbraba llegar temprano y quizá ella tendría actividades sospechosas en ausencia de los varones, se acercó a la olla en la cocina para revisarla… La comida no tenía mucho tiempo de haberse puesto a la lumbre, por lo que, si su madrastra no estaba en casa, se había ido hace poco. Tomó sus cosas para dirigirse a su habitación, esperaría a la pelirroja en su pieza por si llegaba con alguien o en son sospechoso y tomarla por sorpresa, más al caminar por el pasillo, oyó una puerta abrirse, dirigió su mirada tras de él y en el marco de la puerta vio a Karin en toalla, mientras de su largo cabello escurría agua, y algunos mechones se pegaban a sus hombros y pecho.
—¡Lárgate! —Exclamó la fémina tras encerrarse nuevamente en el baño— ¡Pervertido!
Se quedó mirando fijamente la puerta del baño, pues había estado bastante concentrado pensando en las posibilidades en que encontraría a la pelirroja, sin embargo, aquello que recién había ocurrido no era una de las opciones. Le tomó algunos segundo digerir lo que había ocurrido, y aunque algo se movió dentro de él cuando dio cuenta de lo ocurrido, simplemente se metió a su habitación. Cerró la puerta con suficiente fuerza para que ella lo oyera desde el baño, y no salió de su cuarto sino hasta que ella lo llamó para la cena.
Al principio no quiso obedecerla, estaba frustrado por no haber logrado nada cuando creyó tener la oportunidad, pero sobre todo, no estaba seguro cómo reaccionar después de lo ocurrido. No era que Sasuke fuera un mocoso inmaduro, pero la escena lo había impresionado lo suficiente para perturbarlo, pues aunque no era la primera vez que veía a Karin en esa escasez de ropa —es más, ya la había mirado desnuda— era la primera vez que la veía después de su desarrollo, y sobre todo, antes de que el accidente dejara aquellas marcas en su piel.
*****Flash Back*****
Estaba a punto de cumplir ocho años y pese a que su vecina de enfrente tenía una casa y a sus padres, esa niña de once años se la pasaba varias horas en su casa la mayor parte de la semana. A él no le incomodaba en absoluto, puesto que tenía alguien con quien jugar, especialmente porque su hermano se la pasaba horas en la escuela y sus clases especiales, y aunque su madre jugaba con él, ella tenía que atender la casa. Karin resultaba la mejor compañera de juegos, excepto quizá cuando ella proponía jugar cosas de niñas, que no era común, pero él le daba gusto, porque al fin y al cabo, ella siempre jugaba con él lo que él quería.
Aún faltaban algunos meses para que él cumpliera los ocho, y tan sólo habían pasado cinco desde que esa niña de largo cabello rojo se mudara ahí, y sin embargo, él y Mikoto ya la sentían como parte de la familia. Itachi y Fugaku no tenían el mismo pensar, el primero porque, aunque llegaron a jugar en conjunto con Sasuke, poca era su interacción; en el caso de Fugaku, la interacción todavía era más escasa, y aquellas pocas veces en que llegaron a cruzar caminos, al varón no parecía agradarle mucho la idea de que una extraña se la pasara en su casa, más no decía nada, porque de una u otra forma entendía la necesidad de su esposa por una hija.
Tanta era la confianza que se había creado entre Karin y los dos Uchiha, que llegó la primera vez en que la niña se quedó a dormir en su lujosa casa. Sasuke, recordaba aquello como su primera pijamada, una en la que, como parte de los juegos infantiles, ambos habían tenido un baño juntos en la tina. Esa fue la primera vez que Sasuke vio a una mujer desnuda que no fuera su madre, y aún siendo un inocente niño, notaba las diferencias.
—¿Pasa algo? —Cuestionó la pelirroja al notar que mientras ella se metía la tina junto a su amigo, él no dejaba de mirarla— ¿Sasuke?
—Tú eres mujer como mi mamá —contestó el niño— ¿Por qué tu pecho no es como el de ella?
—Eso es porque Karin-chan es una niña, así como tú eres un niño —contestó Mikoto, quien a pesar de tenerle la confianza a la niña, no le dejaría la carga de cuidar de un niño en el baño, situación peligrosa, teniendo en cuenta de lo resbaloso del lugar— Cuando crezcan se convertirán en mujer y hombre, y todo su cuerpo cambiará —Mikoto notó el sonrojo de la niña ante el comentario de su hijo, y era normal, teniendo en cuenta que ella estaba a unos pasos de la pubertad— Pero aún falta para eso, y por ahora, les toca divertirse.
—Cuando Karin-nesan sea mujer ¿se verá como tú mamá?
—Y tú te parecerás a tu papá —musitó Karin aventándole agua al niño— Igual de gruñón.
—¡Yo no soy gruñón! —respondió el ataque con enfado al oírla reírse.
Ambos comenzaron su guerra de agua entre risas y algunos regaños por parte de Mikoto, quien había terminado empapada, así como el baño en general.
Tras salir del baño, Itachi entró para usar el cuarto, momento en que en Sasuke volvió a nacerle dudas mientras él y Karin eran ayudado por su madre para vestirse.
—¿Por qué Nisan no entró a bañarse con nosotros?
Nuevamente Sasuke notó el sonrojo en el rostro de su amiga, y Mikoto quedó callada algunos segundos intentando encontrar la forma de explicarle la respuesta a su pequeño hijo, sin entrar en detalles de sexualidad y la pronta pubertad de los mayores.
—Niños grande no se bañan juntos.
—¿Por qué?
—Porque ya son grandes.
—Pero…
—Itachi-kun y yo no cabemos en la tina contigo —habló Karin con timidez— Pero ya jugaremos con él cuando termine.
Sasuke quedó convencido, porque al fin y al cabo no era mentira que los tres no cabrían en la pequeña tina de baño de modo que pudieran moverse libremente para jugar. Tuvieron que transcurrir un par de años para que él entendiera las verdaderas razones, así como el motivo del porque aquellos juegos en el baño no duraron más allá de dos años, en el que el cuerpo de su amiga comenzaba a cambiar, y ello la volvió más insegura.
*****End Flash Back*****
Uchiha recordaba que en aquel entonces los hombros y pecho de su amiga eran blancos y suaves, había tenido oportunidad de sentirla en abrazos durante sus juegos acuáticos, ya fueran en la bañera o el jardín; sin embargo, en aquél incidente había notado que su piel se veía de un rosa oscuro, y aunque no tuvo tacto con ella, percibió la textura rugosa causada por las quemaduras de hacía poco más de cuatro años. Y aún cuando apenas fueron algunos segundos en que pudo contemplarla, por primera vez desde que la volvió a ver, notó aquella figura de mujer, que contrastaba bastante con la de niña que le conoció.
Soltó un golpe contra la pared. Recordar aquellos momentos infantiles le traían rabia ante su presente situación, y aunque seguía sin desearla ver a la cara, terminó por obedecer el llamado de ésta, que se había hecho más agresivo. Al fin y al cabo se suponía que debía ganarse su confianza, todo con tal de sacarla de la casa ahora que se sentía esposa de su padre y sustituta de su madre.
Al llegar al comedor su porción de comida ya estaba servida; sin decir nada tomó asiento al extremo opuesto de donde ella se encontraba ya comiendo —le advirtió que comenzaría sin él si no "ponía su trasero en la silla en dos minutos"— y no se inmutó al percibir su presencia.
La comida continuó en silencio, uno en el que él no le dirigió la mirada en absoluto. Realmente él esperaba algún tipo de reproche por lo ocurrido desde que llegara a la mesa, pero por alguna razón, ella esperó a servirse el postre para hablar.
—La próxima vez avisa cuando llegues —bufó con molestia mientras le servía a él con brusquedad un plato de fresas con crema.
—La próxima vez mete tu ropa al baño —miró con molestia el postre.
—No volveré a olvidar mi ropa en el cuarto, te lo prometo —tomó su plato y se dirigió al pasillo, no sin antes darle una orden— Te toca lavar.
Cuando ella se adentró a la habitación que compartía con Fugaku, Sasuke aventó el tenedor al plato con molestia. Ella lo estaba castigando, tal vez por haberla visto en toalla, o por haberle respondido… quien sabe, pero castigarlo no era algo a lo que ella tuviera derecho. Sin embargo, tendría que hacerlo, pues ella era testaruda y si no lo hacía, ella tampoco lo haría y lo último que quería es volver a tener a su padre en su contra, pues si encontraba los trastes así y ella le daba razones —así fueran estúpidas—, él saldría perdiendo.
Perdonen todos la tardanza, espero que hasta aquí les haya gustado. Sólo me queda desearles felices fiestas y los dejo con la respuesta a sus comentarios:
CONNIE23: Gracias por tu review. Que bueno que haya llamado tu atención, y espero que éste capítulo siga teniendo tu curiosidad. Respecto a Karin y Fugaku... hablaré de eso más adelante.
SasuKarin´s tomato: Muchas gracias por tu comentario. Me alaga saber que te agradan tanto mis historias, y bueno, verás que avanzo lento pero seguro con cada una de ellas. No sé si éste capítulo te pueda dar alguna idea de qué seguirá, pero aunque no, espero que de menos siga teniendo tu curiosidad. No sé por qué no te aparece en la lista, pero si has dado Like a mi página de facebook, ahí subo las actualizaciones de todos mis fics en cuanto la página las tiene. Puedes encontrar el link de la página en mi perfil.
MarcelaGarcia107: De antemano, muchas gracias por tu review. Me alegra saber que he captado tu atención, y respecto a las edades, hacía tiempo que quería hacer la variación, sólo espero no desfasar mentalidades según la edad. Me ha ido bien en la escuela y agradezco tus buenos deseos n_n
