DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto

Enero

Se llevo a cabo el juicio en contra de Sai Uchiha, el jurado fallo a favor de Ino Yamanaka, su demandante, quien paso todo el juicio mirando únicamente a Shikamaru, quien estuvo dentro de la sala bostezando y chistando, pero siempre acompañando a la rubia de quien recientemente se había echo cercano, y digo cercano porque especifico que no quería ser para nada su amigo, dejo claro que sus intenciones estaban deslindadas de algo tan sobreestimado como la amistad entre hombres y mujeres. El Nara fue directo al grano.

"Pareces una mujer atractiva e inteligente, quiero algo contigo" Habían sido sus palabras.

"Vaya – suspiro – eres tan romántico" Dijo con sarcasmo la rubia.

"Te compraría flores, pero es poco práctico tomando en cuenta que tienes una floristería y te diría palabras bonitas que seguramente leí en una tarjeta romántica de las baratas en la farmacia, pero es un rollo – le aclaro – quiero algo contigo, no hablo de matrimonio"

Y ese había sido el dialogo completo, había que elogiarle dos oraciones tan largas, eso sí y desde entonces – tres semanas atrás – llevaban una relación parecida al noviazgo: salían a beber un café un par de días a la semana, durante la hora de comida de Shikamaru, frente a la floristería de Ino, la cual ubico en el posterior de su nueva casa, también, algunas veces veían una película en el departamento de la rubia, en ocasiones cenaban en casa del chico de la coleta, siempre comida rápida y pasaban la noche. Así de sencilla era su relación: no-noviazgo-ni-amistad.

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Gaara sonreía como bobo pegado al teléfono – otro privilegio de ser lindo-amenazante – trepado en su litera sonreía como colegiala, la vos de su rubio favorito estaba del otro lado del teléfono celular.

"Me alegra que te vaya bien Gaara – le dijo sinceramente – he encontrado lagunas en el dictamen de tu sentencia y pienso retomar el caso, tal como te dijo Sasuke"

"Sasuke-kun se preocupa demasiado – Dijo mas serio y con un toque de tristeza – además tú debes tener cosas que hacer y más ahora con lo que paso con el"

"Sasuke estará lejos – dijo bajito – seis meses, independientemente de que yo haga o deje de hacer cosas, además esto no es por el teme, le salvaste el culo en la cárcel, si, pero lo hago por ética y por que como te dije años atrás: tu no mereces estar tras las rejas y eso es algo que no ha cambiado" Dijo con ímpetu.

"Y tu idea de tener una aventura con un jovencito ¿Ha cambiado?"Pregunto coqueto.

"Gaara – le reprendió aun riendo – confórmate con una foto mía desnudo" Bromeo

Ambos rieron y cayeron en seriedad cuando Naruto le hablo del segundo motivo de su llamada.

"¿Entonces puedo contar contigo para ese asunto?"

"Por supuesto – rio bajito – tengo amigos ansiosos de hacer el trabajo sucio, tu dalo por hecho pero me deberás una visita conyugal ¿De acuerdo?"

"Trato – respondió riendo el Uzumaki – bueno Gaara, es hora de recoger al mini-teme de la escuela, debo irme"

"Cuídate – le envió un beso – y cuida ese trasero tuyo tan lindo"

El rubio colgó, Gaara reprimió un chillido de colegiala y se aclaro la garganta, sentándose recto cuando a empujones metieron en su celda a un nuevo convicto, un nuevo compañero de celda.

"Voy a denunciarte imbécil ¡Te lo juro! – le grito el tipo nuevo al policía – eso es brutalidad"

"Si, si, como digas" Le contesto el oficial mientras se iba.

Vio a su compañero pelirrojo y evito todo contacto visual, no quería mezclarse, no lo haría, pasaría esos 12 años aislado de todos ahí dentro, había caído bajo cargos de estafa, malversación de recursos, entre otros más que se iban sumando a su lista conforme su juicio avanzaba. Estaba por empezar a gritarle al estúpido pelirrojo que dejara de removerse en la litera superior por qué no lo dejaba dormir, cuando noto algo: el guardia había dejado la reja abierta, el podría salir de ahí ¿Pero a donde iría? Gaara que lo observaba, dedujo sus pensamientos.

"Te atraparían en dos segundos chico – le dijo y el otro bufo – además, yo de ti, temería mas por quienes pueden entrar, que por como podrías escapar"

"Nadie te pidió tu opinión, imbécil" Le espeto molesto.

"Vale" Y Gaara regreso a su cama, cruzando los brazos bajo su cabeza.

A los minutos se dio el toque de queda y las luces se apagaron. El nuevo pudo apreciar tres figuras corpulentas y desgarbadas colándose en la celda, venían murmurando y riéndose a carcajadas.

"Pero mira nada mas – dijo uno – si este es el imbécil que gusta de golpear chicas"

"¿Este es el nuevo, Sabaku?" Pregunto con temor el más alto.

"Si – se bajo de la litera de un brinco – les encargo que le den una linda bienvenida a nuestro nuevo amigo, Sai" Y salió d ahí con una sonrisa perversa.

"Sera un honor – dijo tronándose los dedos – me siento como niño en navidad ¿Por dónde empezamos?"

"Calmados – ordeno el que parecía el cabecilla – tomen turnos y eviten darle en la cara"

Trono los dedos y ambos tipos inmovilizaron con sorprendente agilidad al azabache. El cabecilla se le acercó y le tomo del mentón.

"Si, eviten la cara de nena que tiene – sonrió perversamente – porque tu amigo mío, serás mi nueva puta personal"

Si Sai grito o no, para los guardias daba lo mismo, estaban bien dormidos y bien pagados. Para la mala suerte del azabache, había llegado a compartir celda con el pelirrojo más tenebroso de la prisión, cuyos oficiales y reos se rendían a sus deseos y encantos, si a ello le sumabas el hecho de que era buen amigo de Sasuke a quien el azabache odiaba a rabiar y para colmo admirador secreto del rubio que ayudo a Ino a refundirlo en la cárcel, nada le pintaba bien. 12 años de prisión, compartir celda con un tipo que parecía psicópata y ser designado la puta personal de aquel tipo abominable y asqueroso. Todo caía por su propio peso.

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Febrero

Naruto y Fugaku-chan estaban de visita en casa de los abuelos del pequeño. Recientemente tenía todos los fines de semana yendo a aquella casa a dejar al pequeño el sábado por la mañana y recogiéndolo el domingo por la tarde, obviamente evitando todo contacto con la familia aparte de Itachi. No, no era que Naruto no quisiese presentarse con los padres de su novio, si no que consideraba que esa no era la manera correcta ni la deseada; ya sabes, en plan cena familiar y formal para presentar al novio del Uchiha. Y también era un poco de miedo al señor cabeza de la familia, que si de lejos imponía ya se podía imaginar orinado en los pantalones si se plantaba frente a Fugaku padre. No, definitivamente no era una opción. Se despidió del pequeño con un beso en la frente y cuando Itachi recogió al niño en la puerta, Naruto regreso a su auto y se fue. Desde el segundo piso le miraban Fugaku padre y Mikoto.

"Lo ha traído sin falta cada fin de semana "Comentó la mujer.

"Hmp" Su esposo aun miraba por donde se fue el rubio.

"Cariño, está cuidando bien de Fugaku – sonrió dulcemente – y también de nuestro hijo, sabes que cada sábado va a informarse sobre los progresos de nuestro hijo" le comento la morena.

"Hijo que no quiere vernos – comento el hombre – además de que el licenciado este, no se digna a plantar la cara, si no que nos informa por teléfono"

"Debe tener pena"

"Tonterías" Se sentó.

"Piénsalo bien amor – le pidió su esposa tomándolo por detrás, de los hombros – debe estar atemorizado de que el tiempo transcurra y Sasuke se recupere, nuestro hijo querrá presentarlo formalmente y digamos que tu expresión no es exactamente la más feliz de todas"

"¿Qué quieres decir?" Pregunto con seriedad.

"Que si yo fuera ese joven, me daría pavor presentarme frente a ti, tomando la mano de Sasuke – dijo divertida – luces como un dragón custodiando una princesa" le menciono riendo un poco.

El mayor se sonrojo.

"Entonces ¿Papi es la niña en la relación?"Pregunto el pequeñito azabache parado en la puerta de la recamara de sus abuelos.

"Fugaku-chan" Su abuela le sonrió.

"¡Abuelita!" Grito sonriendo y corrió hasta aferrarse a las piernas de la mujer.

El abuelo abrió los ojos, Mikoto le frunció el ceño indicándole que no regañara al niño, tenía unas cuantas semanas saludándola con tanta efusividad y a ella le enternecía que su nietecito estuviera siendo un niño, pero su esposo era otro caso. Fugaku-chan aun dudaba al acercarse a su abuelo y simplemente le sonreía de lejos.

"Pastelito – le dijo tomándolo en brazos – te extrañe mucho"

"Y yo – sonrió contento jugando con un mechón de la oscura cabellera de la mujer – hice muchos dibujos en la escuela ¿Quieres verlos?" Pregunto entusiasmado.

"Claro corazón – dijo amable y lo bajo, lo tomo de la manita – pero vamos abajo, que tu abuelito necesita trabajar en silencio"

"Está bien" Dijo bajando la carita el niño.

"Esperen – los detuvo serio – yo… yo quiero ver también los dibujos" Dijo en vos baja.

"¡Genial!" Dijo Fugaku-chan dando saltitos.

Su abuelo lo tomo de la otra manita y bajaron con el pequeño lleno de entusiasmo.

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Naruto había ido a la clínica y las enfermeras le dieron dado la misma respuesta: podía informarse sobre el estado de salud de Sasuke, pero no podía verlo. La misma respuesta desde que se interno, era orden directa del azabache y Naruto simplemente no lo entendía, intento hablarlo con Gai sonsacarle información, pero el hombre estaba fuera de la ciudad. Muy ocupado en quien sabia que cosas. Así que el rubio conducía a casa, como cada sábado, con un informe nada revelador sobre el estado de Sasuke, mas nada que eso. Ni siquiera podía verlo de lejos, ya que el pabellón estaba tras la clínica y este a su vez era techado y con altos muros imposibles de trepar a menos que poseyeras algún súper poder que te dotara de habilidades para trepar muros.

Se rio por la ironía de aquello. Su teléfono celular vibro y activo el manos libres, mientras se integraba en el tráfico de la mitad de la mañana.

"Uzumaki" Saludo formalmente, últimamente solo recibía llamadas de trabajo, su carrera iba mas y mas a la alza.

"Naruto – le saludo animada la chica – ¿Dónde estas?"

"Ino, veras ahora mismo voy a mi casa ¿Necesitas algo?"

"Si – se escuchaba emocionada – necesito que vengas a mi casa, hay algo con lo que necesito tu ayuda"

"Claro – sonrió – por una amiga, lo que sea"

Y una hora después, en casa de Ino, se arrepintió por completo de sus palabras.

"Lo que sea ¡Menos eso!" Le dijo nervioso.

"Oh, vamos, Hinata no tiene muchos amigos y eres el único a quien puedo pedirle ayuda" Le suplico la rubia.

"¿Qué hay de Shikamaru? ¡Es tu novio!" Exclamo el rubio.

"No lo es – afirmo la chica, distraída – además el no puede hacerlo"

"Soy demasiado heterosexual, para ello" Respondió desde el sillón de la chica, donde estaba recostado mirando el techo y como giraba el abanico en este.

Naruto los miro alternadamente ¿Qué no eran novios? pues si cada vez que estaba en casa de uno de ellos, el otro estaba presente o andaba por ahí, de salida o apenas llegando. Pero si, seguramente el rollo del noviazgo era muy problemático para su amigo Nara, pero de que esos dos se acostaban no había duda. Naruto sonrió discretamente, como pasaban las cosas, su ex novia y ahora amiga, con su amigo al cual todo le causa lio y mas las féminas, quizá no sabía que se vino a enrollar con la más complicada de todas. O tal vez la chica ya no era así para nada, bastaba con ver como cambio su trato con Naruto y su actitud en general después de lo de Sai.

"Ino, te quiero – le dijo tierno – te quiero mucho de verdad y a Hina-chan, pero no voy a hacerlo"

"Bueno – suspiro cansada la rubia – no quería llegar a estos extremos pero no me dejas opción, usare métodos sucios…" Lo miro sonriendo.

El Uzumaki retrocedió ante aquella mirada.

"Tengo fotos muy nítidas de ti haciendo cosas que no deberías hacer en ausencia de Sasuke-kun: ya sabes, Fugaku-chan comiendo mucha azúcar, yendo a la cama después de las 10, fotocopias de la teleguía donde marcaste películas para adultos, shows inapropiados…"

El rubio le tapo la boca.

"Lo hare" Cedió, lo que sea porque no hubiera más motivos para que el teme lo asesinara a su regreso.

Si, bastante tenía con el hecho de que encontraría a su hermoso hijo con marquitas de raspones por todos lados, el desastre que era ahora el departamento y el tema de que Fugaku-chan recientemente era fanático del ramen como Naruto. No, no necesitaba más motivos para ganarse la castración.

"Bien, entonces llamare a la agencia y pediré cita en media hora" Dijo entusiasmada.

"¿Qué? ¿Cita? ¿No basta con llamar y pedir el servicio?"

"¡Para nada! De ser así, lo habría hecho sola – le puso cara como si estuviera loco – necesitamos ir y verlos nosotros mismos, además la publicidad puede ser engañosa" Le señalo el anuncio de la revista.

El rubio aparto la mirada sonrojado.

"Esto tiene que se fotoshop – dijo analizando de cerca – vamos, nadie tiene el paquete de ese tamaño" Dijo sin pudor alguno.

"Ino" La llamo avergonzado el rubio, señalándole al chico en el sofá.

"No te preocupes, a Shikamaru ni le importa – dijo haciendo una bomba con su chicle – además son solo strippers, estoy segura que los amigos de Kiba no escatimaran en gastos para su despedida de soltero, eso incluye bailarinas exóticas" Dijo algo molesta.

"Oye, no había pensado en eso – dijo el rubio preocupado – Kiba es mi mejor amigo ¿No debería yo estar organizándole la despedida de soltero en lugar de ayudarte a ti con la de Hinata?"

"Se encargara Neeji" Dijo el castaño desde el sofá.

"¿Lo ves? Esta resuelto – le dijo la chica tomando su bolso – ahora vamos, tengo compras que hacer antes de ir a esa cita"

El chico la siguió resignada.

"Regreso antes de la cena" Le grito la chica a Shikamaru.

Estaban saliendo del departamento e inmediatamente entraban a la floristería, salieron también y cerraron, Ino subió al auto del rubio y este condujo al centro comercial.

"A veces creo que Shikamaru está solo jugando"

Naruto la miro de reojo.

"Tenemos más de un mes de relación, aunque todo es genial, siento que no lo toma en serio"

"Hace unos minutos negaste que fueran novios" Le recordó el rubio.

"Lo sé – dijo molesta – viste que él tampoco me desmintió ¿cierto?"

"Ino – suspiro – puede que Shikamaru sea un geniecillo en muchos aspectos, pero el terreno amoroso no es su fuerte, seguro que es un seco, pero lo conozco, puede que no te de rosas ni sea cursi, pero el día menos esperado podría aparecer con un anillo de bodas y decirte que le pareces buena candidata para madre de sus hijos"

"¿Anillo de bodas? ¿No es primero el de compromiso?"

"Me estoy yendo lejos – rio – si a Shikamaru no le gustases, no estaría contigo perdiendo tiempo que podría usar para mirar las nubes, además la verdad es que si no te ha mandado a su archivo de "Demasiado problemático para que me importe" es porque está pensando que eres la indicada"

"Ah vale – dijo seria – y se supone que la complicada soy yo"

"Los chicos somos demasiado básicos Ino, o nos importas o no, no hay medias tintas y menos cuando se trata de mujeres"

"Ya, y tu sabes mucho de eso ¿no es así señor estoy-loco-por-el-culo-prieto-de-Sasuke?"Le pico divertida.

Naruto sonrió, en realidad le agradaba la nueva Ino. Era genial estar con ella.

"Hablando de él – le llamo la atención – ¿Has podido ver a Sasuke?"

"No – dijo serio aferrándose al volante – me dicen acerca de su estado de salud pero no me dejan verlo"

"Deberías poner una queja en el hospital, o podrías pedirle ayuda a tu abuela, seguro ella conoce a los directivos encargados de la clínica"

"Para nada, resulta que es orden directa de Sasuke – dijo mas serio – además la vieja Tsunade no está muy contenta conmigo últimamente, desde que me mude al departamento del teme, ella esta aferrada a que regrese a la casa… pero temo que vaya a reaccionar mal sobre el tema de Fugaku-chan y Sasuke"

"¿Tu abuela aun no sabe nada?"

"Nada en absoluto, ella asume que compre un departamento y simplemente me mude"

"Vale, pues deberías pensar como aclarárselo – lo miro – pero ¿Cómo está eso de que Sasuke no quiere verte?"

"Ni a mí ni a nadie – estaba frustrado con el tema – el mini-teme sabe que su padre está combatiendo a los malos y le llevara tiempo, eso le convence, sus padres saben la verdad e Itachi también, pero el bastardo de Sasuke ordeno cero visitas hasta que se le dé, de alta"

"¿Tienes idea del por qué?"

"Ni una sola pista" Dijo serio.

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"Ahora sobre la otra pierna – indico la mujer – y lleva tu mano derecha a la punta de tu nariz"

El chico estaba parado sobre su pie izquierda y tenía la mano derecha sobre su nariz, se mantenía en equilibro con sorprendente equilibro.

"Bien, ahora baja la pierna y toca tu ojo derecho con la mano izquierda y el otro con la derecha" Explico la terapeuta.

"Gai" Siseo el moreno.

El psicólogo lo miro desde el otro lado del cristal de aquella sala de estudios y la mujer de los ojos rojos se limito a suspirar, Gai le miro con aprensión.

"Le recuerdo que usted acordó someterse a todas las pruebas señor Uchiha" Le dijo serenamente aquella mujer.

"Si, Kurenai pero esto es estúpido" le dijo tajante.

"No lo es – le reprendió – es totalmente necesario aunque parezca tonto"

Y si que lo parecía, el Uchiha estaba metido en una fría bata azul marino que le dejaba el culo al aire, tenia cables de monitoreo pegados en la frente y el pecho, además de que del otro lado del cristal en el frente de la sala de estudios estaba Gai con sus alumnos y el neurocirujano Azuma, con otros más tomando notas mientras algunas alumnas – y alumnos también – trataban de fingir que no les emocionaba la idea de con aquellos movimientos se le levantara la bata al moreno ¿Qué los internos y doctores no tenían un código o ética respecto al pudor?

"Ahora repite el ejercicio con tus orejas" Le exigió la morena.

Sasuke obedeció molesto, más por el tono de autoridad que por la indicación en sí.

"Bien, ahora levanta una pierna y cierra el ojo contrario"

El Uchiha bufo, pero obedeció: cerró el ojo derecho y levanto la pierna izquierda, tambaleo repetidas ocasiones, exasperándose en el sexto intento de mantener el equilibrio. Parecía ridículo y las miradas escrutadoras solo conseguían enervarlo más. Siguió intentando mientras observaba la boca del neurocirujano moverse y las voces amortiguadas del otro lado del cristal, los internos hacían preguntas a Azuma.

"Si – respondió la mujer a la pregunta muda del Uchiha – es necesario que ellos estén aquí, puede que seas el primer paciente con este problema y mientras más sepamos de él, mas podríamos ayudarte" Le dijo serenamente la chica, indicándole que cediera con el ejercicio.

Sasuke no quería saber cual era exactamente su problema, no quería. Solo podía pensar que ya casi completaba un puñetero mes y no había avances, ni los mas mínimos. Cada noche se iba a la cama con inesperada preocupación, despertaba ansioso y se sometía a estudios, postrado en la cámara de exanimación hasta por horas mientras sacaban placas de su cerebro, monitoreaban su actividad neuronal y cerebral mientras le sometían a estúpidos ejercicios como el de ese momento y aun así, después de lo mismo todos los días no había nada. Nada. Y ese era el problema, que no resolvían nada, porque no había nada y aun así algo seguía andando mal en su cabeza.

Sintió la punzada en el cerebro. Cerró los ojos con fuerza.

"Señor Uchiha" le llamo Kurenai, su voz se escuchaba lejos.

Ahí estaba la punzada, más recio, esta vez en la nuca. Se llevo una mano al lugar, apretando.

"Uchiha" Le llamo, aun más lejano.

Ahora el dolor estaba en ambos laterales de su cabeza, se escuchaba un zumbido en sus orejas.

"¡Sa…ke! ¡S…uke-k…n!" Las voces estaban distorsionadas.

Vio los zapatos elegantes de Gai antes de perderse en la negrura de su mente. Horas más tarde Azuma y Gai conversaban en la habitación de Sasuke, mientras este en cama, seguía inconsciente.

"Habrá que hacerlo – dijo Azuma serio – le hablaste de los porcentajes ¿No es así?"

"Lo hice, pero le di otras cifras… las mías"

"Pues ahora dale las mías"

Sasuke se removía incomodo en la camilla.

"Te dejo – Azuma le palmeo el hombro – será mejor que tu se lo informes"

Gai asintió y el otro hombre se marcho. Sasuke termino de despertar, inmediatamente se llevo las manos a la cabeza, había una venda alrededor.

"Te has dado un buen golpe al caer" le informo Gai.

"¿Eso remedio o empeoro mi situación?"

"Lo que provoca tu pérdida de consciencia ayudo un poco – dijo serio – pero lo que ayudo a descubrirlo no es tan alentador"

"No quiero saber cuál es el puto problema – le dijo molesto – sabes cuál es mi única pregunta ¿hay solución, si o no?"

"Necesitas operarte"

"¿Y ya?"

"La operación es exploratoria, debe revelarnos que este mal ya que las resonancias no lo hacen"

"¿Van a abrirme la cabeza para revolverme el cerebro mientras juegan al detective?"

"Van a abrirte esa cabeza de chorlito para intentar salvarte la vida" Le aclaro cansino.

Sasuke sintió un escalofrío, Gai no estaba siendo optimista y eso era para preocuparse.

"Kurenai cree que es un tumor – dijo serio – si lo encuentran durante la exploración podrían extirparlo fácilmente si esta en el parietal, pero tus pruebas indican que si tienes ese tumor, probablemente esté dentro… mas dentro"

"¿Qué tanto?" Pregunto el Uchiha un poco inquieto.

"Lo suficiente para que las cifras de tu operación sean otras"

"Tu dijiste 50 contra 50 de que viviría o no"

"Azuma ha dicho que son 25 contra 70… 15% indica que podría vivir normalmente… el otro 10% que podrías quedar cuadripléjico"

"Y el 70 restante, que moriré en el quirófano" Trago saliva.

Gai le miro con ansiedad.

"¿Cuándo me operan?"

"No tiene que ser pronto…"

"Si, tiene que – Interrumpió Sasuke – dijiste que no puedo sobrevivir solo con medicación, si la solución es operarme, pues a ello"

"Sasuke, eso es arriesgado… podrías…"

"No hay otra opción Gai – le miro – no la hay y hasta tú lo sabes"

El psicólogo le dio las formas, Sasuke busco la línea de la firma y autorizó sin leer lo mas mínimo, quería pedirle a Gai que llamara al contador de la familia, quizá era buen momento para poner en regla el testamento, eso y un par de asuntos más. Le dio los papeles firmados a Gai y se incorporo en la cama. Se aproximo a la ducha y espero unos minutos.

"Informa a las enfermeras que apruebo las visitas – dijo serio – ¿Llamarías a mis padres por mi?"

"Si" Le dijo sonriendo tristemente.

El hombre se retiro y Sasuke se metió a la regadera, se quito el vendaje y vio que tenia la herida en la frente sobre la ceja, si que se había dado un golpazo. Admiro su reflejo unos segundos, solo podía pensar que su hijo le esperaba, que Naruto también y por supuesto su familia. Habían muchas posibilidades de que no saliera con vida del quirófano y si lo hacía, podía terminar como una carga, el no quería eso. La sonrisa de Fugaku-chan se hiso presente en su mente, la de su amado hijo y la de su rubio favorito. Por ellos dos es que quería aferrarse a ese 15% que le prometía una vida normal, el se encargaría de que fuera normal y feliz.

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En la sala de espera estaban Fugaku padre, Mikoto e Itachi con Fugaku-chan en brazos. Esperaban para pasar a ver a Sasuke, fuera de la clínica, en la acera estaba sentado Naruto, fumándose uno de los cigarrillos del azabache, la esposa del hijo mayor de los Uchiha llego y se sentó a su lado.

"Hola" Le saludo amablemente.

Naruto la miro de reojo y se sorprendió por el prominente vientre de la mujer. Enseguida apago su cigarro.

"Lo siento" Dijo apenado.

"No te preocupes – menciono sobándose el vientre – necesitaba salir, no quería interrumpirte… sentí que lo que pasa allá dentro era demasiado personal"

"Si, el rollito familiar también me incomodo"

"¿Oh si? Yo creí que era mi suegro lo que te asusto" Dijo sonriendo.

El Uzumaki se sonrojo hasta las orejas.

"Puedes estar tranquilo – le dijo amable – tiene cara de malo, pero es un gran hombre… aun lo lleva difícil con eso de que su varón menor prefiera a los hombres, pero ten seguro que no es nada contra ti"

"No, claro que no" Dijo sarcástico, tenia grabada la mirada que le hecho el hombre cuando llego a la clínica minutos atrás, apresurado, sin aliento y desgraciadamente con una mancha del labial de Ino, de la cual no se percato hasta que Itachi se le dijo a señas.

"Mi parto está programado para finales de mayo – dijo soñadoramente – pero quisiera que fuera el 9 de junio, después de todo ese día Itachi cumple 33"

Naruto la miro, la escuchaba pero realmente no entendía por qué le contaba aquello.

"El cumpleaños 33 de Itachi, la sucesión frente a la empresa de su padre, el nuevo nieto de Fugaku-san y en la misma fecha, la probable alta de Sasuke-kun de la clínica – le dijo sonriendo – muchas razones para que el cabeza de la familia este de excelente humor, lo bastante para no ser un ogro frente a la presentación formal del novio de su hijo ¿No lo crees?" Le guiño el ojo.

Naruto sonrió.

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"¿Te duele mucho papi?" Pregunto el pequeño con gesto de dolor.

"Un poco, pero papi es fuerte – le sonrió – recuérdalo" Le dijo Sasuke.

El niño se emociono y extendió los brazos para que su abuela lo depositara en el regazo de su padre, convaleciente por combatir con los malos. Mikoto miraba a su hijo menor y trataba de sonreír, ya el doctor la había puesto al tanto de absolutamente todo, también a su esposo, el estaba firme, de pie, a su lado, mientras ella estaba sentada al pie de la camilla, sin despegar los ojos de su hijo.

"¿Han llamado al contador?" Pregunto Sasuke, su pequeño estaba entretenido en sus piernas, enredándose con una venda que encontró.

"Hijo, no hemos querido adelantar conclusiones" Dijo Mikoto dolida.

"Es lo más apropiado madre – le dijo serio – padre" Lo miro.

"Lo hare en unos minutos" Le informo.

"Necesito que sea ahora – dijo algo molesto – ¿Madre me dejas tu móvil?"

La mujer miro a su esposo y después a su hijo, se lo dio. Sasuke marco los dígitos y le respondieron al tercer timbre.

"Si, me disculpo sé que es tarde… si… Uchiha Sasuke… muy bien… si, se trata de un testamento – su madre casi respingo – sí, claro, Konoha bulevar, si clínica #7… gracias" Colgó.

Mikoto miraba a Fugaku jugando, mientras le sonreía feliz, ajeno a todo. Fugaku poso la vista en su hijo menor.

"Serán cambios menores – aseguro – la cuenta de estudios de Fugaku está asegurada hace años, por mis propiedades todo queda a su nombre, excepto el apartamento y un porcentaje de mis acciones"

"¿Para caridad?" Pregunto su padre.

"No, para mi novio" Dijo como si nada.

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"¡Tómala!" Exclamo Itachi, con la oreja pegada a la puerta.

"Págame" Exigió Konan a su esposo, este le dio 50 dólares por la apuesta perdida y la chica, abanico el billete frente al rostro verde de Naruto.

"Pues si Naru-chan – dijo Itachi sonriendo – mi ototo se lo ha dicho a mis padres"

Naruto escucho – tras la puerta y mala mente sonsacado por Itachi – lo escucho fuerte y claro, sin titubeos y el estaba ahí: inmóvil y sintiendo que se orinaría encima si escuchaba si quiera la voz de Fugaku padre en ese momento. Pero no se oía ya nada, excepto las risas de Fugaku-chan y de repente una exclamación adolorida de Sasuke. Naruto abrió la puerta a toda prisa y entro corriendo a la habitación, llegando hasta su azabache y tomándole del rostro, lo inspecciono hasta que cayó en cuenta de su atrevimiento. El y Sasuke se giraron, casi sin color a encarar a los señores Uchiha.

Naruto trago saliva, nada discretamente.

"El es el dobe – dijo Fugaku-chan atrayendo la atención de todos – se llama Naruto Uzumaki, es bobo, distraído, glotón, molesto y ruidoso ¡Ah! y es la novia de papi, bueno no, creo que la novia es papi ¿o era al revés?" Lucia confundido.

La quijada de Sasuke en el piso, el tic en el ojo de Naruto, Itachi partiéndose de risa y Konan aguantando soltar la carcajada. Mikoto extendió su mano a Naruto.

"Gracias por todo lo que has hecho por mi familia Naruto-kun – le dijo estrechando su mano – cuando todo esto termine, me encantaría recibirte para una cena en casa y darte la bienvenida en nuestra familia"

"¿Qué?" Preguntaron al unísono Fugaku padre, Naruto y Sasuke.

"Lo que oíste – dijo sonriente – ¿verdad que sí, mi amor?" Mirada de Mikoto marca di-que-si-o-duermes-en-el-sofá, totalmente dedicada a su esposo.

"Hmp – desvió la mirada murmurando – ya lo veremos"

"Sí, claro que si – sonrió tipo si, dormirás en el sofá – creo que los dejaremos solos un momento" Se acercó y beso la frente de su hijo, sobre la herida y jalo a su esposo obligándole a hacer lo mismo.

Naruto permanecía inmóvil sentado al lado de Sasuke y el hijo de este jugando entre los dos, quitado de la pena. Fugaku padre se acercó y tieso como un palo, termino por abrazar a su hijo, susurrándole algo en el oído a lo que Sasuke sonrió y posteriormente se sonrojo, cuando su padre le metió algo bajo la almohada. Se acercaron Itachi y Konan.

"Todo saldrá bien – le dijo contenta – tu solo ten fe" Le beso la mejilla y dio paso a Itachi.

"Ya quiero verte pelón, ototo" le menciono Itachi divertido, se acercó a decirle un secreto y el menor puso morros, su hermano le dio un golpecito en la frente y salió de ahí sonriente junto a su mujer.

"Te queremos hijo" Dijo Mikoto y salió de ahí con su marido – casi a rastras – de la mano.

Naruto seguía de piedra, Fugaku-chan se bajo de la cama a jugar con una pelotita que cargaba en su bolsa, el suelo parecía mas cómodo.

"¿Qué te ha dicho al oído?" Pregunto Naruto dejando salir el aliento que contuvo.

"Que si no sobrevivo el estará gustoso de atender tus necesidades en mi lugar" Menciono con ansias asesinas.

"Yo hablo de tu padre, no de Itachi"

"Oh – dijo el moreno – nada, nada importante"

"Teme – le llamo Naruto – yo no necesito tu dinero" Sasuke lo miro.

"Lo sé"

"Entonces no me incluyas en el testamento"

"Quiero hacerlo – le sonrió tranquilamente – además ese dinero es más un tipo de seguro…" Miro a su hijo.

"¿Seguro?"

"Si, para la veces que tengas que ir por mi hijo a la delegación y debas pagar fianza por el" Le miro con reproche.

"¿De qué hablas? además ¿Por qué terminaría ahí?"

Ambos miraron al pequeño, este había roto un florero y se divertía tironeando las persianas caras de la habitación hasta que las rompió y siguió con la pelota contra el vidrio. A Naruto le resbalo una gotaza tipo anime por la frente, Sasuke lo miro con una ceja elevada.

"Vale, vale – alzo las manos – quizá esta mañana le di mas azúcar de la necesaria, pero aun así ¿Por qué asumes que me llamaría a mi?"

"Por que eres su mejor amigo – dijo con seriedad el Uchiha, tomo la mano de Naruto – y porque si tu aceptas la custodia compartida con mis padres, me podría ir tranquilo sabiendo que mi hijo cuenta contigo"

"¿Custodia compartida? ¿Irte? teme estas siendo muy radical ¿no lo crees? – Lo miro con desesperación – me estas asustando… aun hay algo de lo que no me has hablado ¿Cierto? " Le obligo a mirarle a la cara.

Azul contra negro. Sasuke suspiro.

"25% de oportunidades de sobrevivir a la intervención – le dijo en voz baja mirándole a los ojos – de ese número deriva un 10% de que lleve una vida normal… y un 15% de que quede cuadripléjico y me convierta en una carga para todos"

"El testamento… el testamento no es para asegurar el futuro de tu hijo, ni incluir mi nombre es para su bien – dijo molesto, sacando conclusiones – estas intentando disculparte por adelantado"

"Naruto…" Le llamo, este le soltó la mano.

"Estas intentando disculparte por que si quedas cuadripléjico decidirás la eutanasia, así de sencillo es todo para ti…"

Sasuke le miro fijo, debía imaginar que a Naruto se le volaban los pájaros seguido pero tonto, tonto, no era. Naruto lo jalo del cuello con violencia y empezó a comerle los labios, con coraje, con dolor, con frustración.

"Eres un bastardo" Le dijo entre labios.

Le beso un poco más lento, con pasión, con necesidad, con posesividad, con aliento.

"Y te amo"

Le dijo entre beso y beso, con amor, paciencia, cariño y esperanza.

"No habrá eutanasia – le tomo del cuello y junto sus frentes – por qué no serás de ese 15% y tampoco del 70%, iras a quirófano y te aferraras con uñas y dientes a la vida… a la puta vida que tienes que compartir conmigo, lucha con ese orgullo Uchiha del que tanto alardeas y no te dejes vencer…"

"No papi, no te dejes ganar" Le dijo subiéndose a la cama entre los dos.

Los dos hombres le sonrieron.

"Papi, el dobe es tonto – Sasuke rio, Naruto hiso puchero – tienes muchos defectos, pero es un buen amigo y me quiere, te ama… lucha fuerte y regresa para que seamos una familia, aunque aún no se bien ¿Quién será mi mami y quien mi papi?" Pregunto con gesto pensativo.

La enfermera entro.

"Esta listo el quirófano, señor Uchiha" Dijo fríamente.

"¿papi que es un quirófano?"

"Una estación espacial – intervino Naruto – papi debe ir ahí a tomar una nave y perseguir a los malos"

"Así es" Dijo Sasuke tomando la mano de Naruto.

"oh" Dijo el azabache.

"Si, ira allá, los eliminará y regresara con nosotros" Dijo mirando a Sasuke.

"Así es – dijo tomando lo que había bajo la almohada – pero hasta que regrese, debes cuidar de Naruto, hijo" Dijo revolviendo los cabellos de Fugaku-chan.

"Si, papi"

"Cuídalo muy bien – le puso a Naruto en la mano una bolsita de tela aterciopelada negra, llevaba dentro una cosita rectangular rara, Naruto la miro y cerro el puño – si tanto te ama, oblígalo a demostrarlo tal y como hace un hombre" Dijo al oído de Naruto.

"Eso ha dicho tu padre" Dedujo el rubio.

"Con esas exactas palabras – le dijo mientras se sentaba en la silla de ruedas que le trajo un enfermero – por cierto Naruto, tengo algo que decirte luego de mi viaje espacial" Le sonrió de esa manera que sabía que lo derretía.

"¿Por qué no me lo dices ahora?"

"Por qué no tendría caso, dobe – le sonrió aun mas – solo cuida bien ese paquete y no lo abras – le señalo la bolsita de tela – y mi tesoro mas especial – miro a su hijo – cuando regrese te recompensare, pero antes tengo una pregunta para ti"

"¿Qué cosa?"

"Respóndeme si o no" Le ordeno.

"¿Sí o no, qué?"

"Solo, si o no, es sencillo dobe, como dos más dos"

"No, no lo es"

"No es nada malo, solo dímelo ¿Sí o no?"

"Pero no se dé que hablas, teme"

"¡Si o no!" Le grito el pequeño azabache.

"Ok ¡sí! ¡Si, la respuesta es: si!"

"Eso imaginaba"

Sasuke sonrió orgulloso, la enfermera se lo llevo al quirófano y Naruto espero con la familia de Sasuke fuera de la sala de operaciones.