ENCONTRANDO TODO EN ESTA AVENTURA

"Nuestra libertad... siempre será perene, y nada ni nadie nos la quitará..."

Hola hermanitos del fic.

Estoy aquí poniéndoles esta continuación que, desde hace tiempo, quiero darles. También quiero agradecerle a cada uno de ustedes que me apoyan con sus reviews… aunque he de confesarles que mi amor por Naruto ha disminuido de tal manera que ni siquiera tengo el interés de seguir leyendo el manga o ver el anime.

Espero recuperar el gusto y sobretodo, darle continuidad a mis historias, las cuales van completamente dirigidas a ustedes.

¡GRACIAS!

Y mi querida amiga Denisse XD, aquí te va lo prometido. Espero que te guste y prometo que saldrás más en los siguientes capítulos.

Saludos y que tengan un excelente día-tarde-noche.

¡A leer!


Capítulo 5: Secuestro

No había duda que estas eran las mejores 2 horas de su día. Aunque se levantaba muy temprano y acababa exhausta, simplemente el compartir este tiempo con esos seres era tan relajante. Se encontraba sentada en el bello pasto, recargada en el lomo del unicornio mayor mientras que los demás "amigos", se encontraban a su alrededor.

-…como les decía, Romeo no quiso obedecer a su padre. El amor que le juraba a Julieta fue mucho mayor que el amor hacia su familia y por eso murió.- cerró los ojos y suspiró feliz mientras acariciaba al Kyubi, el cual ganó esos derechos por una extensa batalla ante sus hermanos. –Prometo que les traeré otro libro mañana ya que el que les leía desapareció. Pues bien, mis amigos, tengo que irme-

Y como siempre, sonidos de desagrado se hacían presentes. Hasta el Kyubi mordió la orilla de su falda, intentando detenerla. –No Kyubi, tengo que irme.- se agachó para acariciarle entre los ojos, lugar que amaba sin dudarlo -Kurenai vendrá por mí para llevarles la comida a los iguales a mi- recibió como respuesta gruñidos y un extraño sonido, generado por el Unicornio, el cual se levantó y colocó su hocico en la mano izquierda de Hinata. –Pero vendré mañana sin falta, lo prometo-

Se levantó con desgana y cuando tomó su chal, encontró los regalos que había preparado para todos. -¡Cierto! Se me había olvidado- tomó los 10 pequeños panes de nuez y, rompiéndolos en pedacitos, le repartió al Kyubi, Kazuki, a las 4 ardillas blancas y a Fox (una extraña ave color verde con una gran cola negra). En el caso de los unicornios trajo manzanas verdes, las cuales hicieron que esos cuernos brillaran más por la alegría sentida y para el fénix, simplemente sacó una pequeña botella de agua y la vertió en su plato. –Y esto es para ti, agua de manantial como tanto te gusta- como agradecimiento, este ser de fuego agachó su cabeza cordialmente y comenzó a tomarla. –Lamento el no haberla conseguido antes, pero el señor Sasuke es demasiado regio con sus cosas-

-Hinata… ¿estás lista?- la voz de esa mujer proveniente de la puerta principal, escondida entre tanto follaje se escuchó regia. Al parecer estaba en problemas.

-¡Dios!- acarició por última vez al Kyubi, sin olvidar a Kazuki, para tomar el frasco y esconder los residuos de pan en un pequeño hoyo de un árbol, espacio regalado por las ardillas para sus cosas. -¡Nos vemos mañana!- y salió corriendo hacia la salida. Odiaba tener que irse, pero como su posición era demasiado baja, era imposible pedir más tiempo, agregando que su tía cada vez se ponía más embarazada y requería más atención.

-¡Hasta que sales niña!- Kurenai suspiró molesta -¿cuántas veces tengo que decirte que no debes demorarte tanto? ¡Tu hermana necesita ayuda en la cocina!-

-Lo siento, es que no…-

-Deja tus escusas para después… ¡ahora tenemos que irnos!-

Y ambas se alejaron del ala oeste…

-¿Por qué dejas que esa idiota humana se la lleve? Nosotros queremos que se quede y por tu reverenda estupidez, la separas de nuestro lado…- el Kyubi se acercó a uno de los grandes árboles del recinto, encontrando como su "amo" estaba recargado con un libro en mano. –Y lo peor de todo… ¡por qué demonios escondiste ese libro! Ni te imaginas lo intrigado que me dejó ayer. Dame una buena razón para que no te muerda.-

-¿Des de cuándo les lee?- Naruto estaba sombrado. Era un hecho que desde un mes y medio, sus amigos dejaron de generar travesuras al castillo y estaban de un excelente humor, creando en él una curiosidad enorme del porqué y resultó que Hinata, estando con ellos por sus propias órdenes, les leía o les atendía dulcemente. Quedó impactado con tanta dulzura impregnada en sus palabras y de las caricias sin miedo que le daba al Kyubi mismo.

-Que te importa mocoso… ¡quiero que la traigas de inmediato!- su furia aumentó considerablemente al escuchar las carcajadas de ese idiota –Ya que si no lo haces…-

-Vamos Kyubi, sabes que no puedo-

-Maldigo el día en que te encontré. Pensé que serías tú el único humano que podría escucharme y cuidarme y resulta que Hinata lo hace y mucho mejor que tú- se alejó de su protector –Así que, si no está todo el día de mañana con nosotros todo el día, tu habitación no será lo único destruido-

-Pero si tú y Kazuki juntos no llegaron a arruinar más que las habitaciones generales- estaba asombrado. Realmente estaba desesperado por las atenciones de la chica.

-Hablo por todos los que vivimos en este lugar, idiota. Así que prepárate en caso de que ella no esté aquí al amanecer- y desapareció entre las sombras de los árboles, seguido por Kazuki, el cual no dejó de gruñirle con la cabeza baja.

¿Todos? Sí que era sorprendente que Hinata los domara. Con cautela por ser ignorado por todos, se acercó al árbol donde ella había estado guardando algo y estando a punto de meter la mano en ese hueco, fue literalmente jalado por los dos unicornios, mandándolo volar unos cuantos metros.

-¡HEY!- cayó fuertemente en el pasto -¿Qué les ocurre?-

-No puedes tocarlo amo… es secreto de ama- uno de los unicornios habló, mientras que las ardillas se metieron en ese agujero, cubriendo con su cuerpo tan más preciado tesoro.

-Hn… Okay- se levantó con el ceño fruncido –Han ganado. Estará al amanecer-

Y si su asombro estaba en un nivel alto, los sonidos de felicidad y movimientos acorde a su sentir aumentaron considerablemente su admiración. ¿Acaso sería cierta la profecía? Salió sin más, resignado a los regaños de un eufórico Sasuke. ¿Desde cuándo la visita de sus padres empeoraba su enojo?

Quiso suponer desde que le indicaron que tenía que encontrar a una mujer como pareja para darle el trono… rió internamente por burlarse del próximo celibato de su hermano. ¡Qué lástima por su "amigo"!

Caminó por el pasillo principal, escuchando las conversaciones de los diversos sirvientes y estando en la estancia, decidió sentarle para meditar lo que haría con respecto a Hinata… -¿Qué es esto que siento al verla? ¿Por qué me hace tan feliz que sea ella la que cuide a mis amigos?- se dijo antes de olvidarse de todo lo demás, teniendo la hermosa imagen de ver a esa mujer con todos sus animales…

-¡Maldita sea Sakura!- Soma reganaba por enésima vez a la pobre pelirrosa, la cual no podía abrir las nueces, por las cortadas que tenía en sus manos, gracias a ese maldito, desconsiderado y estúpido "Rey". ¡Se vengaría por eso!

-Lo siento Soma, pero…- intentó disculparse, sin embargo la voz de su hermana hizo que ella callara y le agradeciera con una gran sonrisa.

-N-no se preo… preocupe Soma-san, yo… yo lo corto- y con ello, Hinata tomó el cuchillo, rebanando los vegetales rápidamente.

-Kurenai, ¿podría cambiarte de sirvienta? La tuya es perfecta para la cocina- Soma comentó al asombrarse de la agilidad de Hinata en la cocina.

-Nop- contestó la nombrada con una sonrisa. –Para empezar, no son muestras sirvientas, y si Naruto-sama ha dicho que estén así, yo no soy nadie para…- calló levemente para darse cuenta del gran sonrojo de la ojiperla al mencionar ese nombre. Si sus sospechas no se equivocaban, ella estaba enamorada de él desde hace más de un mes -…disponer su lugar-

-¡Qué lástima!- miró a Sakura, la cual lavaba lo cortado por su hermana. Y fue en ese preciso momento cuando notó que ella se quejaba de sus manos -¿Qué te sucedió niña?- se acercó y seria notó como tenía pequeñas dagas entre sus dedos. Ahora entendía su repentina torpeza.

-Nada- mintió. ¿Cómo hablar mal de ese individuo sin tener represalias?

-Pues esto no es nada- tomó fuertemente sus muñecas para ver las heridas. -¿Cómo te las hiciste?- repitió.

-Fue el amo Sasuke, mamá- Arashi contestó con pena, haciendo que Soma y Kurenai la miraran asombradas, mientras que Hinata agachó la mirada y Sakura la observara con odio puro. –Le ordenó limpiar el rosal del norte y… que no utilizara nada de instrumentaría para hacerlo-

-¡Ahora sí!- Kurenai explotó –Ahora regreso, por favor terminen el quehacer, no tardo-

-¿Qué vas a hacer Kurenai? ¡Sabes que es el amo!- Soma intentó detenerla, pero esta no se dejó por llegar rápidamente a la puerta.

-Una cosa es que ellas sean prisioneras y otra esclavas… ¡No puedo permitirlo!- y salió.

-Gracias Arashi- Sakura, zafándose del agarre de Soma, continuó con lo suyo.

-Tenían que saberlo-

-¿Para qué? Da igual. No mejorará nuestra situación para nada-

Kurenai caminó por todo el pasillo, buscando a Sasuke. ¿En qué momento eligió ese camino? ¡Dios! Su furia estaba al por mayor. Por desgracia no le encontró en sus aposentos… ni siquiera con alguna concubina de paso en el lugar de siempre. Pasó 20 minutos buscándole y, al pasar por los grandes jardines, encontró a cierto príncipe sentado en una rama de los grandes árboles de Sakura's.

Se acercó lo más silenciosamente posible y estando a los pies del árbol, se detuvo por la voz de él.

-¿Ya te diste cuenta, eh?-

-No tenías derecho a lastimarla de esa manera Sasuke- Kurenai suspiró pesadamente mientras se recargaba en el árbol. -¿No crees que es mejor que dejes el pasado atrás? Ella no tiene la culpa de lo que te ha pasado. No te vengues con quien te la pague… más bien con la que te lo hizo-

-Lo sé- contestó pasando los minutos.

-No. No lo sabes. Sakura no fue la que te abandonó ni te dejó plantado en el altar. Simplemente es una chica que, por cuestiones de mala suerte, cayó en tierras enemigas-

-…- No quería contestar. Cuando le ordenó a Sakura que limpiara las rosas fue para probar su valentía y burlarse de sus contestaciones tan… sin embargo se sintió miserable al encontrarla con tantas heridas a las dos horas, cuando él regresó junto con los consejeros reales. Nunca se imaginó que ella obedeciera sin chistar.

-Sasuke- Kurenai suspiró nuevamente y haciendo los movimientos correspondientes, se colocó a su lado –Entiendo tu rabia, no obstante te recomiendo que dejes todo eso en el pasado. Tus padres están completamente preocupados y por ello te han pedido estabilidad. Aunque no pudieron quedarme más que unas horas, notaron tu malestar y sólo buscan tu bienestar-

-No me interesa tenerla… oficialmente ya no me importa nada-

-Eso no debe de decirlo el futuro rey de Konoha- rió fuertemente al ver la cara de fastidio en ese "hijo suyo". –Te conozco desde que naciste y puedo asegurarte que no es verdad lo que acabas de decirme.- calló a Sasuke con su mano –Lo único que estás logrando con ese carácter tuyo es alejar a todos los que te queremos. ¿Desde cuándo Naruto no se te acerca? Hace más de un mes y creo que ya es suficiente… ¿Acaso sabías que Ino estuvo 4 días completos con su prometido Chouji… a solas?-

-¡¿QUÉ?!- no había duda, mataría a ese gordo de mierda.

-Piénsalo hijo. No dejes que la amargura y el pasado te arruinen. Todos te necesitamos… y puedo decir que tu hermano más ya que ha estado desorientado en estos días y no me ha querido decir la razón- le dio un beso en su frente (al fin de cuentas, él siempre se dejaba) y con su ayuda, bajó el árbol sin problemas.- Te dejo ya que Soma está con las prisioneras. ¡Ah! Y Sasuke, piensa que para ellas es más que suficiente el castigo de ver como los hombres que venían en su barco son utilizados como constructores y peor que sirvientes… y que su tía ni siquiera pueda salir a ver a su esposo. Te veo en la cena- y lo dejó solo.

¡Qué fácil es decirlo! Dejar el pasado atrás. Aunque en algo tenía razón su nana. Sus padres estaban preocupados y sobretodo estaba perdiendo a sus hermanos. ¡Demonios! ¿Por qué su orgullo no le dejaba tranquilo? Se levantó algunos minutos después, ideando de qué manera podría disculparse sin tener que decir "lo siento".

Bajó del árbol y caminando por los pasillos, ideó el plan perfecto para acercarse nuevamente a sus hermanos sin dejar de ser él mismo… aunque no era una tarea fácil. No señor. El enfrentarse a su hermano menor y sus ocurrencias era más que imposible. Además quería, de cierta manera, compensar a esa odiosa por lo de sus heridas. Aborrecía lastimar a las mujeres y para su desgracia, ya llevaba tres con ella.

-¡Joven amo!- Jirato, perseguido por sus hermanos, corrieron a su posición. Lo que le faltaba.

-Hn-

-Lo sentimos mucho señor- Kanno le dio un coscorrón a Jirato mientras lo alejaba de su presencia. –La ama Ino me dijo que le dijera que ya está la cena-

¿Tanto tiempo había pasado?

-Hn… ¿por qué no se acercó ella a decírmelo?-

-Porque está ocupada. Tiene visitas-

Demonios.Su hermana normalmente no tenía más que la visita de es odiosa… ¡que dios le ayudase! Corrió como alma llevada por el demonio y si, sus malditas sospechas eran más que ciertas. ¿Acaso no podía mantener su nivel de furia por debajo de lo normal sólo unas horas?

-¡Oh pero qué tenemos aquí! Es nada más ni nada menos que el señor de todas las concubinas-

No, estaba de malas nuevamente.

-No creo que sea una buena idea molestarle- Ino detuvo a su visita rápidamente –Ven, vamos a buscar a Naruto- y sin mirar a su hermano tomó sus cosas y se dispuso a irse. –Te esperamos para cenar-

Tanto Sasuke como Hikari, la mejor amiga de Ino y el peor tormento para el mayor, estaban atónitos. Normalmente la rubia hacía de las suyas con su "molesto" hermano.

-Espera Ino- Sasuke, sin dejar su voz regia, hizo que se detuviera.

-¿Qué ocurre Sasuke?-

-Yo…- ¿cómo decirle que sentía todo el mal humor que había tenido esos días? Agachó la mirada y cerrando sus ojos intentó idear las palabras exactas, pero eso no fue necesario ya que sintió unos cálidos brazos por su cintura, reconociendo inmediatamente el calor de su hermana.

-Entiendo tontito… no hay problema. Es más, ven con nosotras- le sonrió al encontrar un mini sonrojo –sólo no vuelvas a separarnos ya que te necesitamos mucho-

-Hn- para ella significó un "claro".

-¡Dios! Se nota que este hombre no sabe decir nada más que ¡HN!- Hikari sonrió y abrazando a Sasuke (ganándose bufidos y movimientos bruscos), los tres pasaron a buscar a Naruto, el cual estaba sentado en la orilla del gran ventanal, pensativo como siempre. Los tres, a su manera, intentaron sacarle información de su estado, pero lograron lo de siempre… nada.

.

.

.

.

Realmente se encontraba cansada y para su desgracia, no podía seguir durmiendo. ¿Acaso Kurenai le intentaba despertar con agua? Porque estaba segura que lo que sentía en su rostro era agua… momento, ¿por qué algo áspero pasaba por su rostro mientras que algo cosquillado le tocaba las plantas de sus pies? Abrió los ojos lentamente y literalmente impresionada, lanzó sus cobijas e intentó arrinconarse en la orilla de la pared.

¡Todos sus amigos estaban ahí!

El Kyubi había lamido su rostro mientras que 3 de las traviesas ardillas jugaban con sus pies… sin mencionar que Kazuki andaba inspeccionando su "gran closet" de una prenda, los unicornios hacían el intento fallido de entrar a la habitación y Fox junto con Fénix, se apoyaron en la orilla de la ventana.

-¿Pe… pero qué… qué ha...hacen aquí?- observó su panorama y encontró a Sakura aterrada en la pared, Kurenai escondida detrás de la cortina y Arashi intentaba desesperadamente cerrar la puerta del segundo closet, en donde se encontraba una de las ardillas, jugando con las cadenas que ella tendría que ponerse.

-Queremos que nos cuentes otra historia Hinata-el Kyubi le habló, probando si ella le entendía, obteniendo la respuesta en esas perlas completamente asombradas. –Y no aceptaremos un "no" como respuesta-

-Tú… ha… hab… hablas-

-No sólo mi padre- Ahora Kazuki se acercó con su "vestido" –todos nosotros lo hacemos-

Estaba que no lo creía. ¿Cómo era posible que estuviera escuchando sus voces y sus grandes peticiones? Realmente no supo nada más, el panorama se puso negro y lo último que escuchó fue un "¡Papá sostenla!"…

-lo… am…-

-¡Ere… ton… ky…!-

¿Dónde estaba? ¿Qué le había pasado? Abrió lentamente sus ojos y sentándose, colocó ambas manos en su cabeza, intentando despertar de ese sueño extraño donde sus nuevos amigos hablaban.

-¡Hasta que despiertas! A la próxima por lo menos avísanos, Hinata- el Kyubi le lamió la mano, en tono de "paz" –nos tenías preocupados-

No, no había sido un sueño. Les miró nuevamente y les encontró rodeándola en… ¿en dónde estaban?

-¿Dónde estamos?-

-Nuestro hogar- el joven unicornio contestó al acercar su cabeza al hombro de la joven, intentando ganarse una caricia de ella.

¿Nuestro hogar? Acarició al unicornio y, después de una guerra campal para ganarse otra caricia, donde el Kyubi fue el ganador, se levantó. Se encontraba en alguna parte de ese extenso jardín interior del castillo… el ala norte.

-Y bueno…- el demonio mayor se acercó a ella y con un tono hasta cierto punto alegre, le brindó un libro viejo de portada blanca -tomamos un libro de ese lugar humano polvoso. ¿Puedes leérnoslo?-

-Ahora resulta que todos lo tomamos… ¡Te equivocas Kyubi! ¡NOSOTROS LO ROBAMOS!- las ardillas pelearon su mérito, sin embargo una mirada fulminante de su líder, les hizo callar… generando una gran carcajada en Hinata, haciendo que todos la miraron extrañados.

-¿Qué es gracioso?- el Kyubi y los demás se acomodaron a su lado, dejando que ella se sentara en el pasto, recargándose como siempre en el unicornio mayor.

-Nada…- suspiró para calmar su risa -¿por qué no me habían hecho saber que podían hablar?-

Y ahí le explicaron que no cualquier humano puede hacerlo, que ellos son seres que buscan la protección de un hombre puro de corazón para sobrevivir y no ser un arma contra el mundo. Ella les juró que jamás intentaría algo malo con ellos ya que eran únicos amigos y así tomó el libro y sonriendo, encontró que era nada más ni nada menos que Fausto…

.

.

.

.

-¡¿Cómo que se la robaron?!- Naruto estaba pálido y si no hubiera sido que Sasuke le tomó del hombro, se hubiera desvanecido por la noticia.

-Así es joven Naruto- Arashi estaba apenas respirando –Entraron rápidamente y sin que pudiéramos hacer algo para detenerles, robaron su ropa y la cargaron sus aves de tal manera que fue acostada en el lomo de ese unicornio enorme… ¡por poco me mata con su cuerno! Y… ¡No podemos controlar a Sakura! Está como loca por ir y rescatar a su hermana.-

-Arashi… ¬¬ no puede matarte ya que es un ser mágico amante de la vida- Naruto se levantó rápidamente. –Sasuke, tú ve con Sakura y explícale que todo está bien, yo iré por Hinata-

-¿HN?- ¿Acaso Naruto estaba idiota? Bueno, sí pero… ¡él no tenía que hablar con esa pagana prostituta!

-No Naruto-kun, yo hablaré con ella- Hikari se acercó aún en pijama, seguida de una Ino despeinada y perdida aún con Morfeo –Mejor que este idiota se dirija a la cocina y ordene mi platillo favorito de desayuno-

Vil venganza. Sin decir nada, salió rápidamente y se dirigió a sus aposentos. ¿Por qué aguantar a su hermano con sus estúpidas bestias? Y… ¿por qué soportar las habladurías de esa odiosa, mejor amiga de Ino?

El rubio, rápidamente se dirigió hacia el ala norte. ¡Dios! Sus amigos estaban más que locos. Una cosa era que él aceptó llevar a Hinata con ellos y que pasara todo el día… ¡y otra muy diferente el dejárselas siempre! Ahora sí que se pasaron (Dahia: XD) así que, sin más que ponerlos en su lugar, entró lo más sigilosamente posible por esa gran puerta de madera y, después de buscar por el extenso terreno, les encontró.

No pudo moverse, más que para esconderse detrás de un árbol para esconder su presencia. Su corazón palpitaba fuertemente y su rostro estaba completamente asombrado.

-"… El querido Dios estaba sentado en el cielo y miraba complacido hacia la Tierra que había creado. Tres arcángeles lo rodeaban respetuosamente y alababan su obra: el mundo y sus habitantes…"-

Ahora les entendía perfectamente. ¡Tenía una melodiosa voz! ¿Por qué no se dio cuenta? Se asomó levemente y sonrió al ver la ternura con la que acariciaba al Kyubi y el cómo obtuvo la atención de todos… ¡hasta el fénix había dejado su árbol favorito para colocarse en una rama cercana a Hinata!

En esos momentos se acercó Mefisto. El Diablo bromista no estaba de acuerdo de ninguna manera con la alabanza de los ángeles. También ahora habló despectivamente de la tierra malograda y su gente imperfecta.

No podía disminuir los latidos de su corazón. Era lo más hermoso que había visto en su vida. La chica era de extrema belleza y, aunque en esos momentos vestía con esos horribles harapos, se notaba su elegancia y gracia. Esa piel blanca como la nieve le daba un toque inocente por reflejar ese leve sonrojo en tan maravillosas mejillas… sus ojos perla eran únicos y esos labios rubíes que se movían al compaz de su melodiosa voz, generaron en Naruto un sentimiento nuevo e inexlicable.

El Señor preguntó enojado e indignado:

--"¿No tienes nada más que decirme? ¿Vienes siempre solamente para acusar? ¿Es que nunca algo en la tierra ha de gustarte?".

--"¡No Senor! Sinceramente me parece que allí toda va tan mal como siempre!"—respondió Mefisto.

Pues ese escritor estaba errado. ¿Qué no había algo hermoso en la Tierra? Pues él tuvo el gusto de tenerlo enfrente…

--Entonces preguntó Dios:

--"¿Conoces a Fausto?"…-

-¿Entonces Fausto era bueno?- el Kyubi preguntó moviendo sus nueve colas. Estaba recargado en las piernas de la lectora, recibiendo caricias mientras ella leía.

-Así es Kyubi- le acarició interrumpiendo su lectura.

-¿Cómo el amo Naruto?-

-Hahahahaha, sí, creo que si- estando completamente ruborizada por escuchar el nombre de su amor secreto, sonrió y acarició a Kazuki, el cual se acercó lentamente a ella y así recargar su peso entre el unicornio y el costado de ella.

-¡Qué bien! ¿Puedes continuar?- Fox habló después de volar y colocarse suavemente en el hombro de Hinata… su aroma y esa paz que irradiaba era única.

-Claro…-

Y les leyó hasta que, aturdida por el calor y la sensación de protección por estar con ellos, quedó perdidamente dormida. Los animales simplemente la arroparon con su propio calor y así, dejando que Naruto pudiera salir de su escondite, disfrutaron de la tranquilidad de su nueva ama, ya que no permitirían que otra ocupara su lugar.

-Mierda… mierda… ¡mierda!- Naruto salió rápidamente. ¿Por qué tenía que haberla visto así? Sin darle explicaciones a nadie, salió rápidamente del castillo. Tenía que encontrarse con Shizune.

No aceptaría tan catastrófico oráculo…

Continuará...