DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto

¡SEXO SALVAJE! Bien ahora que tengo tu atención, por favor lee la nota: ;) Muchas gracias a los que han tenido la pasiencia para seguir este Fic y la amabilidad de dejar reviews :3 se agradece mucho, bueno el final está casi listo y es el capitulo 32 (lo siento, me inspire de mas y resultaron capítulos largos así que serán 3 en vez de 2) solo hay que editar y los verán publicados este viernes por la noche :) Y por cierto, para los que pensaron que si, les advierto que no, HERENCIA ETERNA no terminara en boda, pero tampoco en final trágico – no tanto – así que despreocúpense, sin más adelantos, eso sería todo. Saludos y besos, ahora si a leer.

¿Dónde demonios estas Naruto? ¡Más vale que respondas mocoso! te he marcado cientos de veces al móvil y también he dejado mensajes en tu oficina, sabes perfectamente a que se debe mi llamada así que más te vale estar listo y sobre todo más vale que hayas preparado psicológicamente al imbécil del Uchiha y espero estas a tiempo en el desayuno con tu princesa de hielo antes de las nueve ¿Entendiste?

Ese había sido el atento mensaje que Tsunade dejo en la contestadora, supuso que su abuela insistiría con el tema de llevar a Sasuke a la casa, pero nunca pensó que tanto, por ello había pospuesto el desayuno con la rubia y Shizune hasta fechas inimaginables, al parecer aquello había hecho enojar a Sasuke, eso de no decirle o quizá el hecho de que su futura abuela, lo llamara Princesa de Hielo ¿Por qué todo el mundo asumía que él, era la chica? Eso mismo se preguntaba el azabache en su habitación, estaba acostado mirando el techo, no se había desvestido – de eso se había encargado Naruto en el corredor – y no estaba bajo las sabanas, seguía pensando en la cena con la abuela de Naruto, el Uchiha no conocía a la mujer, la había escuchado algunas veces al teléfono con Naruto pero nunca la trato y podía deducir por los comentarios del rubio que era una mujer reacia y un poco violenta. Sasuke no estaba nervioso, ni si quiera asustado, era solo una cena formal con la familia de su novio, que faltaran 4 horas para dicho evento y que su estomago estuviera haciendo ruidos extraños, era solo coincidencia, no podía ser tan malo.

Salieron arreglados de casa, pero ambos con la palabra cruda escrita en la frente.

"¿Por qué mierdas no me dijiste que Tsunade era tu abuela, dobe?" Le pregunto mientras estacionaban frente a la residencia de la mujer.

"Nunca lo preguntaste teme, además ¿Cuál es el problema? – pregunto ceñudo – ¿La conoces?"

Las cosas definitivamente si podían empeorar. Tocaron a la puerta.

"Buenos días Naruto – saludo la rubia a sus espaldas – buenos días señor Uchiha" Saludo con una tétrica voz helada.

Sasuke se irguió, saco pecho y puso esa sonrisa con la que sabía que doblaba las rodillas de toda mujer.

"Buenos días Tsunade-sama – Saludo con formalidad – un gusto verla Shizune-san" Vale, la morena se había sonrojado solo un poco, la mayor le lanzaba dardos con la mirada.

"Pasemos al jardín – sugirió Shizune – hace un hermoso día, para tomar el desayuno al aire libre"

Todos pasaron y al parecer el único que noto un aura maligna lanzando balas imaginarias a su nuca fue Sasuke, la gran Tsunade-sama era la pediatra privada que atendía a Fugaku-chan ¿desde cuándo sabría ella de lo suyo con Naruto? o más importante aun ¿Qué tanto era lo que sabía? Juzgando por esa mirada asesina de color miel, podría deducir que lo bastante como para querer enterrarle un tenedor en la yugular. Se sentaron en un hermoso comedor de cristal en el jardín, bajo la sombra de un sauce, Shizune y Naruto platicaban y Tsunade sonreía con falsa cortesía, de esa misma manera que le sonreía al Uchiha cada que lo tenía en el consultorio con su hijo, solo Dios – Y Shizune – saben cuantas veces se abstuvo de clavarle un bisturí en el pecho al Uchiha. Y ahora Sasuke conocía la razón.

"¿No es así, teme?"

Sasuke lo miro, se había perdido el hilo de la conversación. Mientras luchaba con la mirada furiosa de la rubia cabreada. Naruto le sonrió juguetón, seguro estaba disfrutando su incomodidad.

"Le decía a Shizune que el mini-teme es un niño muy travieso"

"Desde que te conoce" Lo acuso serio.

"Solo le enseñe a ser un niño normal ¿Podrían creer que nunca había jugado guerritas de agua? ¡Fue divertidísimo!"

"Claro tan divertido que lo lleve al médico con un tremendo catarro, dobe"

"Una de las contadas ocasiones en las que realmente estaba enfermo al llegar a mi consultorio, debo decir – dijo Tsunade seria con una sonrisa que no era amable, ni cortes – aunque como de costumbre, no era nada grave" Se puso la servilleta en el regazo.

Sasuke simplemente la miro con seriedad.

"¿Cómo? ¿No lo sabías? – pregunto Tsunade sonriendo – soy la pediatra de Fugaku-chan, Naruto"

"No sabía" Dijo un poco extrañado.

"Falta de comunicación, un gran problema en las parejas" Dijo maliciosa.

"Tsunade"

"No tenemos problemas" Dijo Sasuke.

"Oh claro que si – acuso Tsunade – todas las parejas los tienen, ya saben: celos, infidelidad, inseguridad, lo típico en una relación donde hay un homosexual de closet"

"Abuela – dijo el rubio serio – déjalo"

"No pensé que le molestara el tema, cariño"

"No – aclaro Sasuke – lo he superado"

"No sabía que fueras homosexual declarado"

"No voy por la calle con un cartel pero lo sabe mi familia, que es lo más importante para mi" Dijo serio.

"Vaya, supongo que te tomo años y un matrimonio para entenderlo…"

"5 de terapia realmente"

"Teme, no tienes que…"

"Sexualidad egodistónica – le dijo a la mujer – debe conocer el tema, Tsunade-sama"

"Oh, como lo siento Sasuke-san" Dijo la morena, quien estaba bien documentada del tema.

"Lo conozco – dijo maliciosa – no dista mucho del simple temor al que dirán"

"Tsunade – la llamo Shizune, la rubia callo y miro a los chicos – voy por el desayuno, espero les guste"

"¿Cocinaste tu Shizune?" Pregunto Naruto sorprendido.

"En realidad tu abuela ayudo – dijo sonriente – la chica del servicio tiene el día libre, ahora vuelvo"

La mente de Sasuke empezó a maquinar cosas, Tsunade había manipulado lo que sea que fuesen a desayunar y si era así, su plato probablemente incluiría veneno para ratas como mínimo.

"Naruto ayuda a Shizune" Ordeno Tsunade.

"Ahora vuelvo" Dijo yendo a la cocina.

"Y bien señor Uchiha – le sonrió con prepotencia – se ve… nervioso"

"No lo estoy" Dijo sacando su más serio rostro.

"Lo parece – dijo y adopto un tono amable y falso – ¿Le ofrezco algo de beber? ¿Agua, te, arsénico?" Pregunto mordaz.

"Estoy bien, así" Respirando pensó para sí, mientras jugaba con la servilleta en su regazo y él que creía que no había una mirada más dura que la de su padre.

"Creí que te incomodaría mi presencia Princesita helada – le dijo con rencor, Sasuke frunció el ceño ante el apelativo – pero no pensé que a tal grado" Sonrió triunfal.

Estaba a punto de atacar verbalmente pero Shizune y Naruto venían con el desayuno, la morena puso frente a Sasuke un delicioso plato con huevos a la benedicta, tostadas y una guarnición de tomates rellenos de queso crema y especias verdes. La rubia le sonrió. También había jugo, Sasuke recordó vagamente haber leído que si la bebida olía mas dulce de lo normal, estaba envenenada.

"Naruto nos dijo que te gustaba mucho el tomate – dijo Shizune tomando su lugar al lado de la rubia – Tsunade los ha preparado"

Si, el jugo debía estarlo pero en definitiva el veneno para ratas estaba en los tomates.

"Gracias" Dijo con cortesía estudiada.

"Que buen pinta tiene todo, Shizune – sonrió el rubio – no sabía que eras capaz de meter a la abuela a la cocina si no era para que te empotrara contra la barra del comedor" Dijo haciendo sonrojar violentamente a la morena.

"Naruto" le reprendió su abuela, el chico sonrió mas, adoraba molestar a la mujer.

"¡Que aproveche!" Dijo Naruto comenzando a desayunar.

Shizune le susurraba algo a su esposa, del otro lado de la mesa, Sasuke se inclino ligeramente hacia el rubio y le hablo en voz baja.

"Dobe… pss – le jalo la manga – dobe"

"¿Qué pasa?" Le pregunto en voz baja.

"Cámbiame el plato"

"Tenemos lo mismo, teme"

"Hazlo"

No queriendo comenzar una batalla, el rubio accedió e intercambiaron platos.

"¿Pasa algo con su desayuno, Uchiha-san?" Pregunto atentamente la morena.

"¿A caso no le gusta lo que mi esposa preparo?" Pregunto con indignación Tsunade.

"El teme quería mis tomates, abuela – sonrió el rubio, dándole un codazo amigable a su prometido – les ha quedado de lujo"

"Si – asintió Sasuke a Shizune – sabe muy bien Shizune-san"

La chica se sonrojo levemente, claramente alagada. Y continuaron desayunando, había intercambiado plato con Naruto sin ninguna objeción por parte de Tsunade, si estuviera envenenado su desayuno, la mujer se quejaría ¿no es así? mejor era estar seguro y así fue que hasta después de ver a Naruto engullir la mitad de su plato y no morir envenenado, Sasuke comió su desayuno, hasta que degusto los tomates y no, no tenían veneno. No exactamente.

"Cof – golpeo su pecho – cof, cof… mierda, cof"

"¿Teme estas bien?" Pregunto el rubio nervioso.

Sasuke seguía tosiendo. Sentía la garganta cerrándose, escozor en el cuello y el rostro, calor en las orejas.

"Oh por Dios" Shizune se llevo las manos a la boca.

Sasuke sentía que se estaba asfixiando. Shizune corrió por el botiquín, Naruto abanicaba con su servilleta al moreno y Tsunade le observaba con deleite que solo el moreno notaba. No había veneno en los tomates.

"Sostenle antes de que empiece a convulsionar – ordeno Shizune a Naruto – Sasuke-san por favor trata de abrir la boca, esto es para las alergias" Le dijo dándole una pastilla.

Sasuke tomo la pastilla y empezó a sentir en unos minutos, como la vida regresaba a él, el calor dejo su cuerpo, el escozor disminuyo, su garganta dejaba pasar aire a los pulmones.

"Te he dicho que no te alarmes en este tipo de situaciones, Shizune" Regaño la rubia.

El Uchiha vio su tomate a medio comer, entre las especias, perejil. Era mortalmente alérgico a esa hierva, un bocado mas y termina en la morgue, ese era un dato de su archivo medico. Tsunade había dejado clara su intención, con aquel leve atentado. Que mujer mas ruin… y astuta.

"¿Estas bien, teme?"

Sasuke asintió. ¿Por qué usar algo tan vulgar y evidente como el arsénico cuando eres medico y conoces mil y una maneras de hacer ver un asesinato como un accidente? Astuta era poco. Sasuke casi sentía un poco de temor, la intimidación había pasado a segundo plano.

"Vaya, tu cara parecía un balón – rio nervioso el rubio – no sabía que fueras alérgico a algo"

"¿Fue el queso o las especias?" Pregunto Tsunade con inocencia.

"El perejil" Le respondió con saña, como si ella no fuera consciente de ello.

"No tienes que responder de esa manera, bastardo" Le reprendió el rubio.

"Hmp"

"No seas un imbécil frente a mi familia, o al menos inténtalo" Le susurro Naruto muy serio.

"Eto… creo que mejor pasamos al postre – Shizune se levanto de la mesa – Naruto ¿Podrías…?"

"Claro" Le sonrió.

De nuevo a solas.

"¿Qué hay en el postre? ¿Una sobredosis de paracetamol?"

"Eres alérgico a la penicilina, no al paracetamol, Sasuke" Le respondió la rubia bebiendo su café negro.

Sasuke la miro seriamente ¿Todo aquello era en serio?

"Seré clara contigo Uchiha – dijo adoptando una pose amenazadora – eres un jodido hijo de puta incapaz de ver mas allá de su nariz y no quiero que amargues la existencia de mi nieto con tu estúpida represión homosexual"

Sasuke no se reprimía, pero ¿Qué esperaba esa mujer? ¿Qué lo nombraran reina del carnaval? ¿Qué desfilara vestido de mariposa?

"Eres un jodido gay que no puede decirle su verdad al mundo – le acuso – no me agradas ni un poco si quiera y eso no cambiara, ahora, no tengo intenciones de interferir en tu relación con mi nieto pero que te quede claro que si le jodes aunque sea un poco más la vida a Naruto, te las veras conmigo"

"¿Me estas amenazando?"

"Es un aviso, la advertencia ya la recibiste de un bocado"

Si, era en serio.

"Lamento que fallaras tu intento de homicidio"

"Oh no, no lo hice con intención de matarte, sería estúpido con una paramédico experta a mi lado – le sonrió – ha sido solo una prueba, siempre puedo volverlo más dramático si quieres, conozco detalles muy curiosos de tu historial médico, cágala una sola vez con mi nieto y tú decides si quieres una muerte rápida o lenta"

"Tsk" Sasuke no quería sentirse así, se sentía amenazado y aquello no le agradaba.

"Eso si ha sido una amenaza – le dijo en voz baja – Eso luce delicioso Shizune" Le sonrió a su mujer tomando una copa de frutos rojos con crema de avellanas.

No había nada visible que atentara contra la vida del azabache. Se sentaron el rubio y Shizune.

"¡Sabe buenísimo, Shizune! – Felicito Naruto – ¿Qué esperas, Sasuke? pruébalo"

"No tiene veneno, querido" Comento con ironía Tsunade.

Los otros tres rieron. Sasuke, no.

"Podrías pasar más tarde por la clínica a hacerte un chequeo si te sientes mas cómodo, Sasuke-san" Comento preocupada Shizune.

"Si, no vaya a ser que termines grabe por intoxicación" Comento Tsunade.

"No pasara" Aseguro.

"Yo no estaría tan segura"

"Yo si"

"Deberías pensarlo detenidamente Uchiha" Dijo entre dientes.

Naruto ya no estaba disfrutando la incomodidad de Sasuke y claramente su abuela estaba sobrepasando la hostilidad.

"Sasuke y yo vamos a casarnos" Soltó como si nada.

No sabía quién de los tres en la mesa lo miraba con mas sorpresa, pero el mas sorprendido en realidad era el mismo ¿de dónde mierdas provino la idea de que era el momento y lugar para decir eso? Sasuke sonrió ante la mirada de Tsunade, una pequeña victoria sin duda.

"Me lo ha propuesto hace unas semanas – continuo Naruto – aun no hay fecha, pero quería que supieran que estamos comprometidos"

"¿En serio? – Pregunto molesta su abuela – ¿Por qué ahora? ¿Por qué no esperar no sé, otro mes? ¿Un año? o también podrías llamarnos un día antes de la boda"

"O dos después de la luna de miel" Comento Sasuke divertido.

"¡Serás imbécil!" Tsunade perdió los estribos.

"¡Abuela! ¿Qué te sucede? – le pregunto muy serio – has pasado el desayuno entero atacándolo ¿Cuál es el problema?"

"Naruto, tu abuela ha estado estresada…"

"Shizune por favor – la miro – no te metas"

"Sinceramente no se para que nos invitaste si esta iba a ser tu actitud, vamos a casa Sasuke – le tomo de la mano y se despidió con un beso de Shizune, miro a su abuela – llámame cuando vayas a darnos tu bendición"

"¿Y si no se las doy?"

"No te molestare con una invitación a nuestra boda, que con o sin tu consentimiento, se realizara"

Sasuke trato de no expresar la sorpresa tan grande que sintió. Y salieron de ahí, Sasuke se giro una última vez de camino a la salida, Tsunade le daba la espalda, Shizune le abrazaba. Vaya pensó que vería un rostro lleno de furia ¿La mujer estaba llorando? Ya en el auto, se pusieron los cinturones y Naruto no se decidía a arrancar, jugaba con las llaves.

"Van en esa ranura, dobe – le señalo a Naruto – se supone que así enciendes el auto"

"¿Crees que me pase?" Pregunto serio.

"No pensé que dirías eso"

"¿Te ha molestado?"

"No" Para nada.

"Siento que me he pasado un poco – arranco el auto – a ti no te habría venido mal pararle los pies a tu padre ayer" Le reprocho.

"Dijiste que todo estaba bien"

"Otro mal habito a la lista" Dijo serio.

"Dobe – el celular de Sasuke vibro, respondió enseguida cuando reconoció el tono – ¿Todo bien, Karin?"

Naruto frunció el ceño.

"Si, está bien, no, estoy libre – Naruto iba a intervenir – claro, llego en 15 minutos, muy bien, cuídate"

Naruto escucho como la pelirroja le lanzaba un beso a Sasuke y este sonrió de lado. Colgó.

"¿Así que estas libre?" Pregunto celoso.

"Si y en 15 minutos en la puerta de su casa" Dijo guardando el móvil.

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Sasuke entro al departamento con su copia de la llave, la pelirroja estaba en el sofá sentada con una mantita en las piernas y ambos gatos sobre su regazo ronroneando, el moreno frunció el ceño.

"Deberías deshacerte de ellos – dijo atrayendo la atención de la chica – sueltan mucho pelo, es malo para el bebé"

Se sentó al lado de la chica y ahuyento a los gatos, ella se recargo en su hombro y soltó un hondo suspiro.

"¿Tan mal la pasaste anoche?"

"Hemos platicado hasta hace media hora, se marcho a trabajar – se acurruco cobijándose con el brazo de Sasuke – parece que son muy estrictos en la agencia de autos, es raro… no tiene pinta de ser vendedor de autos"

Sasuke evito reír.

"El me hace sentir extraña…" Dijo pensativa.

"Es raro"

"No, bueno si, pero me refiero a que me hace sentir… rara… me incomodo la familiaridad con la que me trata, era de alguna manera confianzudo… pero algo dentro de mí se sintió cálido… incluso un roce de su mano con la mía ¡Casi vi saltar chispas!"

Sasuke rio bajito.

"Tú y el dicen que es mi novio, pero yo simplemente no le reconozco, no sé quien es"

"Conócelo de nuevo"

"¿Y si no me gusta lo que encuentre?"

"Si caíste una vez, lo harás una segunda" Dijo recordando su caso con Naruto.

"Me siento abrumada – suspiro triste – duermo por un mes y al despertar regresa que me falta un pedazo de memoria, que tengo un novio y espero un hijo suyo... no puedo ¡Oh!" Se toco el vientre.

"¿Qué sucede?" Pregunto alarmado.

"Ahí está de nuevo – miro su vientre semi desarrollado – se ha movido anoche por primera vez, cuando Suigetsu me ha dicho que es el padre del… bebé" Sacudió la cabeza y abrazo con mas fuera a Sasuke, ambos sabían que la chica tenía miedo.

Sasuke podía entender cuan confundida estaba, además de asustada, ella siempre fue renuente al tema de la maternidad, alego que no era para nada lo suyo y de repente estaba desmemoriada y con un bebe en camino, cuyo destino era incierto.

"¿Ya pensaste que harás con el bebé?"

"No" Dijo seria.

"¿Lo has consultado con Suigetsu?"

El vientre de Karin vibro con la mención del nombre.

"Estoy asustada"

Sasuke la abrazo un poco más y le beso la frente.

"Quizá sería diferente si fuera tuyo"

Sasuke se helo mientras ella reía bajito. La paternidad estaba en duda, pero eso tampoco lo sabia la pelirroja.

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Naruto tamboreaba con los dedos la mesa de la sala de visitas, había muchos convictos con sus familias, esposas e hijos, el rubio no quería imaginarse como era aquello de estar en prisión.

"Te guiaron mal, las habitaciones para la visita conyugal son al final del pasillo"

"¿Qué tal Gaara?" Saludo el rubio, señalo la banca del otro lado de la mesa.

Gaara rodeo la mesa y se sentó junto a él, dejándolo contra la pared, claramente divertido con la situación.

"¿Qué hace aquí mi rubio favorito?" pregunto coqueto mientras jugaba con un mechón del chico.

"He venido a ver como estabas"

"Buenísimo – le guiño el ojo – si quieres lo comprobamos"

"Jeje eto – rio nervioso – ¿Cómo va todo por aquí?" Pregunto mas acorralado.

"Oscuro, lúgubre y monótono – sentencio – nada interesante, ni siquiera tu amigo Sai, luego de que lo han violentado y golpeado a su gusto ha terminado en la enfermería" Dijo como si nada.

"Sai no es mi amigo"

"¿Es cierto que le dieron 22 años?"

"Y sin derecho a fianza – afirmo orgulloso Naruto – también he venido a hablar de eso contigo"

"¿Insistes?" pregunto con carita triste.

"Te dije que no me rendiría – le sonrió – he dado con una laguna en el papeleo de demanda…"

"¿es eso bueno?"

"Lo bastante como para afirmarte que veras el sol del otro lado de las rejas antes de lo que crees"

"¿En verdad?"

"Si"

"¿Cuánto? ¿Dos años? ¿Tres?" Pregunto ansioso.

"Probablemente menos de tres…"

Gaara sonrió emocionado y lo abrazo, eso era genial, su condena eran 30 años.

"El mes que entra empiezo la querella judicial y si todo va bien, probablemente estarás fuera para julio"

"¿Tan… tan pronto? ¿Estaré fuera el año que entra?"

"¿Qué? no Gaara, en julio de este año, hablo de menos de 3 meses"

Gaara no cabía de felicidad, tomo las mejillas del rubio y le planto un beso duro en los labios, para después abrazarlo con efusividad. El rubio se sorprendió y simplemente correspondió el abrazo, definitivamente no se podía imaginar lo que era estar encerrado ahí. Sufrir lo que Gaara… o lo que Sai, aunque este último sí que lo merecía.

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Cerca de las 6 de la tarde estaba en la cocina preparando ramen instantáneo, esperaba con impaciencia mientras el agua de la tetera hervía, escucho desde la cocina como se abría la puerta del corredor, bajo otro vaso de ramen, esperando cenar con Fugaku-chan, pero solo llego Sasuke.

"¿Y el mini-teme?" Pregunto.

"Esta con mis padres"

"No vendrá a cenar entonces" Asumió, regresando el vaso de ramen a su lugar.

"Se irán a Disney, mañana" Dijo sentándose.

"Vaya – sonrió – seguro la pasaran muy bien ¿Por qué no vamos con ellos?"

"No puedo, mi padre ha decidido ceder el cargo a Itachi y yo debo asumir la plaza que era de él, empiezo mañana"

"¿Tu padre está enfermo?"

"Si – suspiro – tiene abuelitis y ha decidió jubilarse" Miraba el techo.

"¿Abuelitis?" Rio Naruto.

"Si y aguda – se sobo el puente de la nariz – Fugaku-chan ha visto el panfleto del parque de diversiones y ha bastado con que mirara bonito a su abuelo para convencerlo y como si fuera poco irán al Disneyland Resort de EUA"

"¿Tan lejos? suenas celoso, teme" dijo burlón.

Sasuke no rebelaría que si lo estaba, a él nunca lo llevaron.

"Mis padres querían tomar vacaciones hace tiempo, supongo que son dos pájaros de un tiro, se van tres semanas"

"¿Tres semanas completas?"

"Quizá mas si Fugaku los convence, está de vacaciones aun así"

"Ese niño los tiene a todos comiendo de su mano"

Sasuke miro a Naruto con una ceja alzada.

"Vale, vale, también a mi – sonrió conmovido, ese niño sí que se estaba abriendo paso en su corazón – pero tus padres si son todo un caso, mira que acceder por unos ojitos de cachorro"

"Si ¿Quién le habrá enseñado un truco tan sucio?" Pregunto mirando al rubio y obviamente culpándolo.

Naruto sonrió, el agua hirvió, se sirvió su ramen y ahora debía esperar que se cociera. Se sentó a la mesa, Sasuke se había servido un vaso de agua helada.

"¿Cómo esta Karin?"

"Bien"

"¿Cómo va con Suigetsu?"

"Todo bien entre ellos y el bebé"

"Gaara ha mandado saludos"

"Hmp"

"Está muy bien, de camino me he topado con Hinata y Kiba, todo bien con ellos también"

"Ya veo" Dijo yendo al sofá, Naruto lo siguió.

"Si…quiero saber ¿Qué hay de nosotros?"

"¿De qué hablas?" se tapo el rostro con el antebrazo.

"¿Qué hay de ti y de mi? ¿De nosotros?" Se sentó en sus piernas y le destapo la cara.

"No sé de que hablas"

"¿Te lo recuerdo?" Pregunto travieso.

Comenzó a besar el cuello de Sasuke, caricias húmedas y delicadas por su cuello y oreja, la quijada y una porción del pecho, desabotonaba su camisa mientras le arrancaba suspiros placenteros, sintió unas manos en su trasero, si señores: el Uchiha estaba en el juego. Juntaron sus bocas, rodaron por el sillón hasta el suelo, Sasuke al control, manos aquí y allá, besos intensos, respiraciones irregulares, voló una camisa, corazones arrítmicos, voló otra camisa. Estaban las manos ansiosas de Naruto desabotonando el pantalón de Sasuke y el propio en medio de un beso cuando el moreno se aparta. Lo miro desde arriba, entre sus piernas hincado.

"Oh si – sonrió con prepotencia – tres semanas, ya recordé"

"¿Estas bromeando, teme?" Pregunto serio.

En repuesta lo dejo en el suelo, en la sala, solo, confundido y con un severo caso de dolor de testículos. Naruto se puso de pie com pudo y toco la puerta de la habitación.

"Teme, ábreme – toco – esto no es divertido"

"¿Quién dijo que lo era?"

Casi escucho la risa de Sasuke.

"No estoy jugando bastardo – dijo mas serio – abre la puerta"

"No"

"Teme, te lo estoy pidiendo de buena manera"

"Dormirás en el sofá, ya te dije" Se metió a la cama.

"¡Dormiré en mi puta cama!"

"Sí, claro" Apago la lámpara.

"Sasuke… por última vez: abre la puta puerta" Dijo con seriedad.

"¿O qué? – pregunto poniéndose la pijama – ¿La tiraras?" Se rio.

"Y después te tomare a la fuerza"

De nuevo esa risa.

"Te reto" Dijo Sasuke sonriendo.

"Eso es peligroso Uchiha"

"No te tengo miedo, dobe"