DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto

"Teme, te lo estoy pidiendo de buena manera"

"Dormirás en el sofá, ya te dije" Se metió a la cama.

"¡Dormiré en mi puta cama!"

"Sí, claro" Apago la lámpara.

"Sasuke… por última vez: abre la puta puerta" Dijo con seriedad.

"¿O qué? – pregunto poniéndose la pijama – ¿La tiraras?" Se rio.

"Y después te tomare a la fuerza"

De nuevo esa risa.

"Te reto" Dijo Sasuke sonriendo.

"Eso es peligroso Uchiha"

"No te tengo miedo, dobe"

Aquello había bastado para hacerlo sentir la fuerza necesaria para tirar aquella puerta abaja con todo y marco, si, solo bastaría un empujón de costado para quitar el obstáculo: se tiraría sobre el Uchiha, lo ataría a la cama y le haría el amor hasta que le pidiese que parara y después seguiría. Espero un par de segundos cuando una idea atravesó su mente ¿En qué demonios estaba pensando? claro que lo de someterlo era excitante, pero ¿Obligarlo? No. Naruto no lo obligaría a darle lo que merecía, más bien le haría desearlo, más que el aire, más que cualquier otra cosa, no señores, Uzumaki no daría un solo paso esta vez, estaba decidido. Sería el Uchiha quien rogara por sexo, no él. Regreso todo lo calmado que pudo al sofá y acomodo la que sería su cama por esas supuestas tres semanas, también podía tomar la cama en el cuarto del pequeño Fugaku, pero no, tenia puerta, eso no servía para su plan. Con una sonrisa maliciosa se fue a dormir al sofá, se despojo de sus zapatos, y su pantalón mal puesto, quedando en calzoncillos.

Después de 10 minutos de total calma, el azabache parecía intrigado por el cese del rubio, no volvió a tocar la puerta, a hablar o intentar tirarla abajo como había dicho ¿Se había rendido? o quizá se había molestado simplemente… sintió una repentina punzada de culpa. Muy pequeña, de igual manera no le prestó importancia y se dispuso a dormir, tendría una mañana muy ocupada al día siguiente, tendría que asumir el viejo puesto de Itachi.

Sasuke había despertado temprano, muy temprano: tenía exactamente 38 minutos mirando al techo, y aun faltaban cerca de dos horas para que fuera la hora de presentarse a su trabajo, la empresa de su padre estaba a menos de 15 minutos en auto, lo cual solo aumentaba el tiempo de espera antes de empezar el día ¿Por qué seguía en la cama? sencillo, esperaba que Naruto se despertara y viniera a rogar un poco más, pero no paso y al cabo de una hora completa el azabache asumió que no pasaría, ni hablar, salió de la cama y fue directo a la sala, quito las sabanas pero no había nadie, se giro al escuchar la puerta del baño abrirse y solo la sangre corriendo en sus venas le impidió dejar caer la quijada al suelo: Ahí en la puerta del baño estaba un escultural cuerpo de atlética complexión, sin un gramo de grasa y excepcional perfección. El cuerpo canela de 1.86 venia a paso lento por el pasillo, se podía ver el calor que emanaba del cuerpo completamente cubierto por delicadas gotas de agua y deliciosamente desnudo, el chico venia secándose el cabello con parsimonia, hasta que vio a Sasuke, dejo la toalla alrededor de su cuello, impúdico ante su propia desnudez.

Le sonrió a Sasuke, no con esa sonrisa bobalicona de siempre, ni con la inocente, si no con una expresión llena de seguridad, sabía que el moreno le estaba devorando con la mirada y también que no lo admitiría, aun así se agacho descaradamente ante él, recogiendo un cojín del suelo y lo dejo en el sofá.

"Buenos días, teme"

Esa sonrisa, totalmente de chico malo. El azabache no sabía que su rubio era capaz de sonreír de esa manera tan provocativa y más aun ¿lo estaba provocando?

"Ya hablamos sobre andar desnudo por la casa" Dijo serio Sasuke.

"Si, pero no está Fugaku-chan – dijo ampliando mas su sonrisa – solo estamos tu y yo"

"Hmp"

"Además esto – dijo señalando su entrepierna – no es nada que no conozcas a la perfección" Dijo girándose rumbo a la cocina, dándole al moreno una espectacular vista de ese delicioso trasero firme y respingón.

Sasuke simplemente negó, de verdad el rubio estaba loco si creía que el Uchiha caería en esas provocaciones tan… tan…trago en seco cuando entro a la cocina y vio a Naruto recargado contra la barra del comedor, iba a reñirle por beber jugo directo del embase pero se quedo un poco descolocado después de ver como una solitaria gota de zumo de uva escapaba de la comisura de los labios de Naruto, yendo por su cuello, su pecho terso, su torso firme y esculpido, para perderse en el delicado y rizado vello púbico del blondo. Sasuke trago en seco.

"Teme – sonrió aun con mas perversión – deja de comerme con la mirada"

"Ya quisieras" Dijo desviando la mirada.

"De hecho, si – dijo suspirando – pero tengo cosas que hacer hoy y no puedo llegar tarde" Dijo dejando el embase y saliendo de la cocina con paso galante.

El Uchiha se sentó en la mesa de la cocina ¿Cuándo mierdas el Uzumaki había aprendido a provocar de aquella manera? Se preparo un café, esperando que aquello lo sacara del letargo y al cabo de unos minutos apareció Naruto, completamente vestido esta vez y Sasuke maldijo por lo bajo.

"Creí que te habías deshecho de esos pantalones" Comento forzando un tono de indiferencia.

Naruto se miro: llevaba esos jeans desgastados con hoyos en las piernas, ceñidos a su trasero y entrepierna. Por supuesto que no los había tirado, si eran esos que hacían perder la cabeza a Sasuke y en esa ocasión lo estaban haciendo como de costumbre. Casi escucho a Sasuke emitir un gruñido.

"No – dijo contento – son bastante cómodos"

"No puedes llevar eso al despacho"

"Es mi despacho privado teme, no hay políticas de vestimenta"

"Vaya – bufo molesto tirando su taza de café al lavabo – muy profesional de tu parte" Y salió como furia a su habitación sin siquiera mirar a su prometido.

Naruto tomo las llaves de su moto y salió rumbo a su despacho, Sasuke se dio una ducha helada cuando el rubio salió del departamento, ese dobe: claramente lo había alterado. El día de Sasuke transcurrió sin la menor interrupción, estaba acostumbrado al trabajo de oficina, a pesar de que llevaba inactivo desde el nacimiento de su hijo y lo único molesto eran las mujeres que le saludaban obviando sus esperanzas románticas renovadas para con el Uchiha, lo sabían soltero y con un hijo pequeño, mas de una estaba súper dispuesta a hacerla de esposa y madre. Y Sasuke como de costumbre – y más que nunca – no estaba lo mas mínimamente interesado en ninguna de ellas. Aunque era un poco más tolerante a sus descarados coqueteos, hacia lo mas humanamente posible por mantener la compostura, a la hora de la comida salió de la oficina como rayo, negándose a comportarse como un caballero si alguna chica lo invitaba a comer. Por suerte ninguna se metió en su camino, por alguna razón sus pasos le llevaron al departamento, quizá era la idea de que esa era la hora que Naruto tomaba para comer también y seguramente ya estaba en casa, subió al departamento y se encontró con el rubio en la cocina, comiendo crema de cacahuate directo del tarro, con un dedo.

"Hola teme – le sonrió aun provocativo – no pensé que vendrías a comer" Dijo chupando la crema de uno de sus dedos con más ahínco del necesario.

"Ni yo" Dijo sinceramente, sus pasos se dieron solos.

Sasuke saco algunas verduras del refrigerador y mientras estaba agachado con el trasero al aire Naruto llego por detrás, recargando su pelvis descaradamente mientras se agachaba sobre el cuerpo del moreno para dejar el tarro en la cabina del frigorífico. Le dio un corto beso al Uchiha en la nuca y un lameton en la oreja, aquello lo hizo casi brincar.

"¡Dobe! – le grito muy serio – ¿a que ha venido eso?"

"Solo te di un beso – sonrió fingiendo inocencia – ¿No puedo ser cariñoso con mi prometido?"

El moreno vio esa sonrisa de chico malo muchas veces esas dos semanas, seguida por la misma frase y justamente por aquel tipo de acciones de parte de Naruto. El segundo día creyó que aquella ridiculez pararía, pero Naruto no insistió con el sexo, aquello intrigo un poco a Sasuke. El tercer día se dijo a si mismo que quizá, solo tal vez: no le pondría traba a la puerta por si Naruto decidía buscarlo en la noche pero no paso, en absoluto. El cuarto día se dijo a si mismo que dormiría con la puerta abierta, pero Naruto solo paso a darle beso de buenas noches en la frente y se marcho al sillón. El sábado por la mañana – que también trabajaban ambos – tomo la decisión de que si Naruto le insinuaba algo, no se haría del rogar, pero de nuevo no paso nada. Para la segunda semana, el miércoles de Sasuke estaba siendo una mierda, sus modales se habían ido al carajo y por lo menos su mala vibra alejo a muchas chica de su camino. Soporto todo lo que pudo con su orgullo dos semanas completas y espero que la tercera, Naruto reaccionara y viera que el moreno estaba necesitado de él, porque tenía que asumirlo ya que Sasuke antes muerto que admitirlo y para no variar, nada sucedió sino que cada mañana al levantarse de la cama lo primero que veía era a Naruto paseando en cueros por el departamento, recogiendo cualquier cosa del suelo para insinuarse, pasándole las nalgas por enfrente, desnudas o con ropa ceñida e incluso le tomaba desprevenido en ocasiones, provocando roces, arrimones o acercamientos impúdicos nada accidentales, para que cuando el azabache por fin quería seguir el juego Naruto le besara con pasión y al final le dejara a medias alegando que no podía tomarse más de media hora para la comida. Seguramente podían continuarlo por la noche con tiempo, pero Sasuke nunca lo decía y Naruto, mucho menos.

Era ya el martes de la tercera semana, Fugaku-chan y sus abuelos regresarían el siguiente martes por la noche, después de todo el primogénito de los Uchiha cumplía años la semana entrante. Sasuke regreso a casa para la habitual hora de comida con Naruto y el rubio también, divertido y al mismo tiempo algo fastidiado de tener que seguir con aquel juego de niños: no estaba menos afectado que Sasuke por jugar al gato y al ratón. Pero llegaron, la comida que Sasuke preparo estaba servida y la mesa puesta, comían acompañados del ruido de los cubiertos únicamente.

"¿Qué tal tu día?"

Ahí estaba la charla rutinaria que siempre iniciaba Naruto.

"Papeles, tramites, juntas" Dijo secamente el Uchiha.

"Pues el mío ha sido un ir y venir de clientes, tengo nuevos casos" Dijo sonriendo.

"Dímelo Naruto" Dijo serio, sin levantar la mirada del plato.

"Ah pues – se rasco la barbilla – una demanda de divorcio por un matrimonio no consumado, una demanda por un pensión alimenticia…"

"No hablo de eso" Sentencio ahora si mirándole y con más intensidad.

"No te entiendo, teme"

"¿Hasta cuándo?" Pregunto casi doblando el tenedor.

"Teme, no entiendo que tratas de…"

"¡Tengo dos putas semanas esperando que cumplas como mi pareja!"

"¿Qué?" Naruto parecía sorprendido.

Sasuke lo estaba más, no entendía como aquello pudo salir de su garganta.

"¿Qué fue lo que dijiste teme?"

"Hmp" El Uchiha regreso a su plato haciéndose el desentendido por completo, no pensaba tocar aquel tema.

"Sasuke – le llamo, pero el otro ni lo miro, Naruto suspiro – para comenzar has sido tú quien dijo que nada de sexo por tres semanas… yo simplemente estoy respetando tu decisión"

El Uchiha sintió ganas de tirar al rubio sobre la mesa y exigirle que le faltara al respeto por completo, se contuvo, dos de los cubiertos iban a ir directo a la basura ese día.

"Teme… tenemos muchos problemas, en especial uno de comunicación – lo miro con seriedad – sinceramente ¿No crees que tenemos que hacer algo al respecto?"

"A la mierda" Se dijo Sasuke y rodeo la mesa, jalo la silla de Naruto y lo levanto de las solapas plantándole un beso de esos que si no fuera por la experiencia que tenían, habrían olvidado respirar y se hubieran mareado luego del primer minuto.

La mano derecha de Sasuke sometía completamente al rubio, sosteniendo su nuca para acercar sus rostros en un beso tremendamente exigente, mientras que la otra mano estaba abriéndose paso al tibio torso de Naruto por debajo de la camisa. El Uzumaki agradeció a todos los santos ver el fin de sus semanas de pan y agua, igual o más desesperado que Sasuke llevo sus manos al rostro del chico controlando la intensidad del beso mientras sus cuerpos perdían la forma de dos para parecer uno solo con muchas extremidades. Se acariciaron como si el mundo se fuera en ello, como si no fueran a tener una segunda oportunidad de tomar al otro entre sus brazos. La necesidad de ambos era palpable, en cada caricia, cada beso, cada prenda en el suelo, habían hecho caso omiso al tiradero de platos cuando despejaron la mesa, Naruto estaba sentado en ella con Sasuke entre sus piernas, dispuesto a hacer con él lo que se le antojara y Naruto complacido de dejarse hacer cuanto el mayor quisiera.

Naruto sintió los labios del Uchiha atacando de improvisto su entrepierna, un espasmo placentero al estar dentro de la cavidad húmeda del mayor hiso que Naruto profiriera un gemidos en extremo erótico, sentía un cumulo de calor y sensaciones instalándose en sus entrañas mientras cara caricia de los labios, boca y lengua de Sasuke en su virilidad le hacían curvar al espalda en un arco perfecto y sensual, el oral no podía ser mas obsceno y mas delicioso.

"Sasuke – le llamo entre gemidos, aferrándose a la mesa con los nudillos blancos – voy a…"

"Córrete en mi boca" Ordeno con la voz ronca.

Naruto no necesito mas incentivo para liberar su excitación en la boca de su prometido, los temblores involuntarios de su cuerpo lo dejaron fuera de sí un par de segundos, Sasuke le miraba con malicia frente a frente mientras se relamía la semilla de Naruto que escapaba por su comisura derecha, enunciando sin hablar la palabra: DE-LI-CIO-SO. Naruto solo le tuvo que mirar para experimentar la resucitación de su libido a menos de 10 segundos de haberse corrido escandalosamente rápido y de manera deliciosa.

"Prepárate para mi" Demando Sasuke con la voz ronca y los ojos más oscuros de lo normal.

Naruto no lo dudo un segundo y comenzó a acariciarse sin vergüenza frente a la mirada lasciva de su amante, no sabía si era que no quería arruinar el momento poniendo trabas o que aquella petición era tan asquerosamente vulgar que no podía resistir el empuje de su lujuria. Lamio sus dedos con deleite, mientras Sasuke le ayudaba a subir las piernas a la mesa, doblando sus rodilla y dejándole ver en primera fila el espectáculo del rubio auto penetrándose con sus dedos, el moreno sentía que su entrepierna no podía ponerse más dura, el menor le demostró lo contrario, sacándolo por completo de si, cuando con sus dedos encontró el punto que lo hacía delirar dentro de su entrada y gimoteo casi gritando el nombre de Sasuke.

"Perdona" Dijo con voz ronca mientras embestía de improvisto al menor.

Quizá lo lastimo, quizá a Naruto no le importo, quizá ese era el sexo más duro y sucio que estaban teniendo pero nada importo. Sasuke embestía a Naruto de manera casi bestial mientras la mesa rechinaba con las patas arrastrando por el suelo, Sasuke atrajo todo el peso de Naruto cargándolo del trasero para penetrarlo sosteniéndolo en el aire por las nalgas. El rubio le mordía el cuello, Sasuke gruñía y le penetraba más profundo, lo bajo volteándolo contra la barra de la cocina y abriéndose paso entre sus piernas para penetrarlo desde atrás, el rubio tenia los sentidos a mil, el moreno no podía pensar en nada más que el placer desbordante del momento, era intenso. Pero más intenso fue el orgasmo que compartieron cuando el cumulo de sensaciones en sus vientres exploto. Se rompieron en pedazos mientras Sasuke embestía durante su liberación, mientras Naruto movía sus caderas para profundizar el alcance de la envergadura del Uchiha golpeando dentro de él y la mano de su amante le acariciaba con rudeza, logrando liberarlo en la agonía del orgasmo simultáneo más intenso que hayan tenido. Resbalaron por la barra hasta arrodillarse uno tras otro, intentaban regresar a la realidad, Naruto tenía la frente contra las baldosas de la barra, Sasuke respiraba en su nuca, recargando su peso muerto, aun no salía de él.

Habían tenido el sexo más candente sobre la mesa del comedor y contra la barra.

"Teme… debemos hablar las cosas – dijo regularizando su respiración – mejorar la comunicación"

"Si"

"No podemos resolver todo con sexo"

"No"

"Eso ha sido fenomenal" Dijo girándose y emitiendo un pequeño gemido al dejar libre la entrepierna de Sasuke.

"Lo sé" Dijo sonriéndole con prepotencia.

"Entonces – lo miro serio – en lo que estábamos antes…"

Sasuke se pudo de pie y le dio la mano, guiándolo hacia la regadera.

"Teme, hablo en serio – lo miro – debemos hablar las cosas"

"Claro" Concedió el Uchiha empujando a Naruto contra la pared del cuarto de baño.

"No vas a callarme siempre seduciéndome" Le dijo con un puchero.

"No pretendo eso" Dijo con la voz baja y sensual mientras se sentaba en el lavabo.

"¿Ah no?" Pregunto desconfiado.

"Para nada" Dijo sonriendo de manera perversa mientras se acariciaba la naciente erección frente al rubio, con descaro.

Naruto trago saliva sintiendo la garganta más seca que la suela de sus zapatos, nunca había visto al Uchiha tan desinhibido y ni hablar de esa escena. En la vida hubiera imaginado que Sasuke se masturbaría frente a él.

"Por ti, dobe" Le dijo entre gemidos ahogados.

Naruto lo dejo continuar con el espectáculo lo más que su voluntad le permitió, termino bajándolo y poniéndolo contra el lavabo. Sasuke quedo de frente contra su reflejo en el espejo mientras que Naruto metió la lengua en lo más profundo de la entrada de Sasuke, este casi tuvo que sostenerse en el acto, la sensación le hiso flaquear las piernas y le estaba hasta nublando la vista, era demasiado intenso, una vez preparado Naruto decidió que no era momento para ser tierno y le embistió con rudeza, sorprendiéndose de ver el reflejo de las eróticas caras del Uchiha en el sexo. Aquello era perverso, Sasuke tenía los ojos fuertemente apretados y se negaba a verse a sí mismo en el espejo o a Naruto reflejado tras él, se correría con solo verle, lo suyo le estaba costando no venirse con los gemidos de Naruto en su oreja. Sucios sonidos húmedos del sexo, resonando en el cuarto de baño con eco, estaban empañando el vidrio de la mampara y el espejo, Sasuke abrió los ojos esperando ver un difuso reflejo de su rostro y se encontró con la nítida imagen de su rubio mordiéndole el hombro mientras le embestía, aferrándose a sus costados y le miraba con deseo, las dos miradas se retaban en medio del idilio de sus pasiones. Gemidos, gruñidos, el eco del choque entre sus sexos. Sasuke llego al no poder competir mas contra el gruñido animal que escapo de sus labios, los espasmos en su entraba envolvieron a Naruto incitándole a liberarse y cuando ambos apretaron sus agarres el orgasmo los poseyó y recorrió por cada terminal nerviosa. Sasuke dejo ir su cuerpo hasta quedar de cara contra el espejo, Naruto le seguía mirando desde atrás, dando lametazos en su oreja.

"Está bien – susurró agitado el rubio – si podemos resolvertodo con sexo"

El moreno sonrió con petulancia. Naruto le dio un tierno beso en la mejilla, salió del cuerpo del mayor y se metieron a la regadera.

La que siguió a partir de ahí, fue una intensa semana de sexo desenfrenado, a la hora de la comida, ninguno de los dos recordaba lo que normalmente debían hacer con ese tiempo y en cambio se poseyeron en cada rincón de la casa: contra cada pared, encima de cada mueble, en cada pasillo y sobre cada piso y alfombra. Había dado un giro de 360 grados a sus vidas, una sola semana de sexo les hiso reponer cada noche perdida por orgullo, discusiones o intervenciones del pequeño de la casa, habían acordado al regresó de Fugaku-chan y hablar con él, ya no se permitía entrar en la cama de ambos si no era totalmente necesario. Podían hablar, podían hacerlo diario y no llegar a ningún acuerdo, por que la única discusión o pelea que ellos conocían para resolver sus asuntos, era sexo. Solo el sexo lo arreglaba todo entre ellos. Y más que el sexo: hacer el amor.

JUNIO

Fugaku-chan estaba dormido en los brazos de Naruto, se había quedado dormido hacia una media hora desde que llegaron a la sala de emergencias cuando ingresaron a Konan a toda prisa, puesto que había roto la fuente justo para después de partir el pastel en la fiesta de cumpleaños de Itachi. Sasuke estaba conversando con su hermano, quien estaba muerto de nervios, comiéndose las uñas con desesperación, Mikoto había bajado a la cafetería y Fugaku estaba a dos asientos del rubio, mirando a sus hijos. El moreno entre los brazos de Naruto se removió inquieto, este lo meció con cariño acunándolo contra su pecho, el niño parecía aterrado, el mayor solo le apretó mas y le susurró al oído, aquello pareció calmarlo y pintarle una sonrisa entre sueños.

"Suele tener pesadillas cuando come chocolate antes de la cena" Dijo explicándose, cuando noto que Fugaku le miraba.

El hombre seguía sin ser gran admirador del rubio, pero no podía negar que le aliviaba el hecho de que Naruto fuese bueno con su nieto. Vieron a una enfermera acercarse a Itachi y este desapareció con ella, Sasuke venía con una sonrisa leve en los labios. Fugaku le miro interrogante.

"Ha nacido tu nieta, Fugaku" Le dijo Sasuke palmeando el hombro a su padre.

"Nieta" Susurro para sí con una casi imperceptible sonrisa.

Marcharon a casa con una dulce niña de ojos negros y cabello como el carbón, vaya que los genes Uchiha eran dominantes.

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La boda de Kiba y Hinata había sido simplemente emotiva, Naruto casi sintió nervios cuando el cura pregunto al chico si aceptaba a la dulce Hyuga como su mujer.

"Si, acepto" Dijo lleno de orgullo.

Y Naruto casi moqueo con aquello, paso el resto de la fiesta haciendo chistes acerca del significado del vestido blanco de Hinata logrando así que el color de las mejillas de la recién casada compitiera con el rojo de las rosas en su ramo de novia. Para aquel momento el Uchiha estaba retraído, más alejado del bullicio que de lo normal, Naruto se acerco un poco preocupado y noto que este tenía un ligero sonrojo, visiblemente sonrojo etílico.

"¿Cuántas llevas?" Le pregunto señalando la copa de champaña.

"Tres – dudo – o cuatro, no lo sé"

"¿Pasa algo Sasuke?"

El Uchiha no respondió, en cambio fijo su vista en los novios y seguidamente en Neeji que los felicitaba.

"Teme, si es por Neeji – dudo un poco – me disculpare con Hinata y Kiba, podemos irnos"

El moreno no respondió.

"Naruto – lo miro con seriedad extrema – ¿Tu boda con Ino iba a ser en una iglesia?"

"¿Qué? ¿Sasuke, de que hablas?"

"Solo responde" Ordeno de manera tajante.

"Mi mad… Kushina quería que lo fuera… en la misma que se casaron ella y mi padre" Dijo con algo de pena.

"Nosotros nos casaremos solo por el civil…" Dijo algo retraído.

"Teme…"

"No se nos está permitido pisar una iglesia" Dijo con algo de rencor en la voz.

"Sasuke…"

"Naruto ¿Tu estas seguro acerca de casarnos?"

Aquella pregunta descoloco un poco al rubio, no habían tratado el tema en mucho tiempo, de hecho nunca se habían sentado a tratarlo de manera seria, simplemente vivían juntos, llevaban argollas de compromiso pero de la boda ni siquiera habían hablado una sola vez, pero de ahí a no quererse casar… Escucharon como Kiba llamaba a los solteros a una fila para arrojar la liga de la novia, la mujer estaba muriendo de pena para cuando su esposo le alzo el vestido y la despojo de la coqueta liga blanca con sus dientes. A empujones, el moreno y el rubio habían terminado entre los de la comitiva, la liga termino en manos de Neeji. Y para cuando la novia arrojo el ramo, toda la mala suerte iba con él. Termino en manos de Naruto que ni siquiera estaba entre las chicas solteras que casi se mataban por el codiciado arreglo de flores.

Como marcaba la tradición, el del liguero y la persona con el ramo debían bailar una canción.

"Sasuke, no tengo que…"

"Hazlo" Dijo con total seriedad.

Así Naruto termino en la pista con el castaño primo de la novia, este se miraba incomodo con el rubio entre sus brazos, pero eran al menos tres minutos de melodía.

"¿Todo bien con el Uchiha?" Pregunto vagamente Neeji.

"Lo estará cuando regrese con el"

"Ni que lo digas – miro despistadamente – podrá verse tranquilo, pero la verdad es que nadie planea un asesinato en voz alta"

"¿Cómo lo llevas con Ten-ten?" Pregunto el rubio sin perder de vista a Sasuke.

"Es una chica realmente especial" Dijo con una sonrisa sincera.

Para cuando la canción termino, la pista se lleno de invitados y Naruto abandono la fiesta con el moreno. Habían ido directamente a su departamento pero antes de aparcar en el edificio, el rubio había asaltado los labios del Uchiha y terminaron haciéndolo en el auto, al parecer de verdad todo lo resolvía el sexo. Pero Sasuke seguía inquieto luego de aquel episodio.

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Karin no había recuperado una sola pieza de su memoria, pero aquello poco o nada importaba puesto que Suigetsu se estaba ganado a la chica por completo, Sasuke se sentía bien con aquello y frecuentaba de vez en cuando a la pelirroja, que lucía muy feliz y mas adaptada al hecho de que sería madre. Aunque al Uchiha aun le preocupaba el hecho de que el bebe que la chica esperaba saliera con ojos y cabello negro, en vez de pelirrojo o con los ojos del dientes de piraña.

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Naruto y Sasuke seguían adoptando el método del sexo para resolver cada asunto en el que discordaban, aun con Fugaku-chan en casa, conseguían tiempo en su trabajo para verse en casa cuando el pequeño aun no salía de la escuela. El sexo no cansaba puesto que de variedad los dos chicos no se quedaban cortos, pero empezaba a ser pesado aquello de comunicarse con gemidos y tomar decisiones persuadidos por un buen polvo.

El tema de la boda, seguía siendo un tabú por completo.

JULIO

Naruto se encontraba en el aeropuerto, una maleta, un boleto sencillo de avión a EUA y un ambiente extraño entre él y la rubia que se despedía.

"Ha sido la mejor decisión" Dijo con una extraña seriedad.

"Lo siento, Ino" Dijo el chico con sinceridad"

"Al menos aun no mandaba las invitaciones, habría sido problemático…" Se mordió la lengua al darse cuenta de que su modo de hablar se había hecho parecido al de su, ahora ex.

"Tú y Shikamaru parecían llevarlo bastante bien ¿de verdad no me dirás que ha pasado?"

"Mi vuelo está por salir – le evadió – gracias por venir a despedirme, te mandare mi numero en cuanto me establezca y por favor discúlpame con Hinata, no la quise llamar para despedirme… no quiero arruinar su luna de miel"

"No te preocupes – le dijo con una sonrisa melancólica – cuídate mucho"

"Ah y da un abrazo a Sasuke-kun de mi parte"

La chica le sonrió y lo abrazo fuertemente, sin más se giro y se fue rumbo a la sala de abordaje. Naruto escucho vibrar su teléfono, lo saco del bolsillo y respiro hondo antes de responder.

"¿Dónde estas? ¡Mi ototo esta como ogro!"

"Ya voy para allá – se disculpo – tuve que atender un asunto antes… solo paso por el regalo de Sasuke y los veo allá"

"Bueno, mas te vale cuñadito" Dijo Itachi y colgó.

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La mansión Uchiha era de nuevo el salón de eventos más elegante y amplio de la ciudad, algunos invitados bebían, otros conversaban, habían algunos cuántos niños corriendo de aquí para allá con el pequeño Fugaku-chan y varias mujeres rodeaban a la nuera de los Uchiha, con la nueva heredera. Itachi estaba con ellas, recibiendo halagos por su hermosa hija y esposa. Lejos de ahí estaba el festejado, su madre le hablaba con mucha paciencia.

"Cariño por favor sonríe" Le pidió Mikoto a su hijo menor.

"Madre, no estoy de humor…"

"Deberías estar feliz – le sonrió – ¿No estabas esperando esta fecha? Podrás hacerlo público… la verdad es que me alegro mucho de que estés comprometido con un chico realmente especial como Naruto" Le sonrió con ternura.

"Madre – intervino Itachi – Konan y sus amigas preguntan por ti"

La mujer se disculpo con sus hijos y fue a donde las chicas. Itachi le ofreció una copa a Sasuke, que el chico acepto casi con desesperación.

"Ototo, quita es cara agria – le jalo una mejilla – vamos, no todos los días cumples 29"

"Hmp" Como si eso fuera una razón para sonreír, se dijo a sí mismo el menor.

"Sasuke – le hablo serio – ¿Por qué no llevas tu anillo?" Pregunto curioso.

"No te incumbe"

"Claro que no – dijo algo molesto – pero realmente me preocupa el que tu y el licenciado buenorro estén aplazando tanto el tema de la boda, es decir: ni siquiera han fijado fecha probable, no importa lo que diga mi madre… yo no te veo convencido de querer hacder publico tu matrimonio"

"Y mucho menos si mi prometido no aparece…" Susurro molesto.

"Naruto-kun es un chico realmente especial…"

Sasuke simplemente bebió más de su copa. La verdad es que Sasuke no estaba tan de malas porque Naruto no llegara, era más bien la espinita de ese comentario tan repetitivo: es un chico realmente especial estaba perdiendo la cuenta de las veces que lo había escuchado.

Lee se había acercado a ambos hermanos y empezó a hablar de negocios, el tema predilecto de aquel par, aunque aquello no aminoraba el especial mal humor de Sasuke por ese día, si le entretenía de sobremanera. Pero al paso de las horas el asunto parecía empeorar, no se veía por ningún lado a Naruto, para el final del día y de la fiesta, Sasuke tomo a su pequeño y se marcho a su departamento echando humo por las orejas. Le recostó en su cuna al llegar y totalmente indispuesto a esperar despierto a su prometido se metió a la cama hecho un lio de mal humor y enojo. El sueño no llego en ningún momento, ni tampoco la calma y al escuchar pasos por el pasillo simplemente sintió que explotaba, era casi media noche, escucho susurros y se levanto de la cama corriendo a la cocina, mas valía que no estuvieran a la mano los cuchillos, si no, haría Naruto a fileteado para el desayuno.

"¿Dónde mierdas has estado todo el puto día Nar…?" Miro al rubio y al otro invitado.

"Eto – se rasco la nuca – ¿Sorpresa?"

"Feliz cumpleaños Sasuke-kun" Dijo el chico que sostenía un cup cake con una vela azul.

"Pero tu… ¿No estas tu…?"

"¿En prisión? – Completo sonriendo – bueno, tienes un novio que aparte de guapo es buenísimo en lo que hace" Le sonrió al rubio.

"Prometido" Recalco Sasuke de manera agresiva.

"Si… prometido – repitió el rubio sorprendida por el tono del moreno – bueno, Gaara aun tendrá que presentarse cada semana a firmar en la corte y no puede salir del país antes de un año, pero se podría decir que ya es libre" Dijo Orgulloso Naruto.

Sasuke estaba confundido por la presencia del pelirrojo y se lo estaba llevando la fregada.

"Le dije que podía quedarse unos días con nosotros hasta que encontrara un buen piso en alquiler"

"No respondiste mi pregunta Naruto" Dijo serio.

"Teme, he ido a recoger a Gaara – se disculpo serio – no pensé que nos llevaría toda la tarde"

"Así como no pensaste que yo esperaba hacer público nuestro compromiso en la fiesta…"

"Teme…"

"Fiesta a la que no llegaste"

"Sasuke…"

"¿Sabes que Fugaku y mi familia preguntaron toda la tarde por ti?"

"Creo que no he llegado en un buen momento…" Dijo Gaara claramente incomodo.

"No lo tomes personal – dijo el Uchiha serio – pero realmente eres inoportuno"

"¿Qué? – Naruto sacudió la cabeza confundido – Sasuke te estas comportando como un bastardo"

"Emm ¿El baño?" Pregunto Gaara.

Ambos chicos le señalaron el final del pasillo, este huyo de la cocina.

"¿Me puedes decir que está haciendo el, aquí?" Pregunto de manera hostil.

"Gaara… el… pensé en llevarlo a la fiesta como tu regalo de cumpleaños"

El moreno soltó una carcajada severa.

"Normalmente en el cumpleaños de tu prometido regalas una corbata, flores o un cachorro ¡No un ex convicto!"

"He trabajado en su caso pensando que serias de los que más se alegraría al verlo libre – le dijo serio – es tu amigo, teme"

"No, Naruto, es el tuyo"

"Yo supuse que también el tuyo ¡Te ayudo!"

"¡No estamos hablando de eso!"

"Sasuke…cálmate"

"Pase una gran vergüenza hoy por que estabas sacando de la cárcel a ese tipo raro que esta hasta el culo por ti ¿Y me pides que me calme?"

"Pensé que hacia lo correcto"

"Ese es el problema, que tu realmente NUNCA piensas" Recalco realmente molesto.

"Sasuke, esto no es porque me perdí la fiesta…"

"¿De qué más se trataría, dobe?" Pregunto exaltado.

"No lo sé, pero no es por la fiesta – se acerco a él y noto que no llevaba el anillo – tampoco por Gaara, o por esa idea tonta que tienes acerca de sus sentimientos por mi… Dime ¿Qué es? ¿Y por qué no llevas tu anillo?"

"No es una idea tonta ¡El está enamorado de ti!"

"Sasuke – dijo nervioso – se que hemos tenido un par de malas semanas con el tema de la boda, pero ese no es motivo para mandar todo a la mierda… ¿Por qué te quitaste el anillo?" Pregunto pensando lo peor.

"¿No me escuchaste? ¡Gaara esta colado por ti!"

"Un poco si – intervino el pelirrojo en el marco de la puerta de la cocina – desafortunadamente no soy correspondido" Dijo mirando a Naruto, este no entendía nada.

Sasuke lo encaro.

"Oh, lo siento – dijo riendo – sigan discutiendo, no se detengan por mi ni por el pequeñín que han despertado"

"Fugaku" Dijo el Uchiha preocupado yendo a la habitación de su hijo.

"Ve tu Naruto – dijo el pelirrojo deteniendo a Sasuke del brazo – tú te quedas, Sasuke-kun"

"Gaara" Lo miro dudando.

"Ve, Naruto" Pidió el de ojos agua marina.

Tan pronto Naruto se aparto, Gaara le soltó y soltó un sonoro suspiro. Sasuke estaba agradecido con el pelirrojo por cómo le ayudo antes, pero en ese momento no estaba de buen ánimo para darle una cálida bienvenida y en realidad nunca fueron tan buenos amigos como Naruto creía.

"Sasuke-kun yo no estoy aquí para quitarte a Naruto – aclaro algo apenado – sin embargo estoy al tanto de la mala racha por la que están pasando…"

Sasuke lo miro.

"Si – le respondió a su pregunta mental – Naruto me ha contado todo por lo que están pasando y la verdad es que este lapso es el momento perfecto para que alguien se meta en lo suyo…ya sabes, con eso de que no estas seguro de querer casarte"

Sasuke se sintió claramente amenazado.

"Pero yo juego limpio – dijo casi enojado – el plan de Naruto era alegrarte con mi presencia, pero capto perfectamente cuando no soy una grata noticia… por eso yo tengo otros planes y una proposición para ti…"

Sasuke repentinamente recordó cuando Gaara le ofreció hacer un trió.

"No es eso que estas pensando – dijo sin poder esconder su diversión, le tendió un sobre – estos son mi regalo por su compromiso, no preguntes de donde lo saque, sabes de mis contactos" Le guiño el ojo.

"Boletos de avión…" Leyó en los boletos de avión el destino y se sorprendió.

"Esta es mi proposición – le hablo serio – arregla el puto lio en tu mente de niño caprichoso, llévate a Naruto y cásate con él, reclámalo con todas las de la ley"

"¿Y si no lo hago?" Pregunto retador.

"Usare todas mis armas para arrancarlo de tu lado a como dé lugar – sonrió – pero si lo haces, te doy mi palabra de que solamente seré un buen amigo para él y pretenderé ser lo mismo para ti"

"No confío en ti" Le regreso los boletos.

"Y haces bien – Le sonrió – pero cuando se trata de Naruto no hay nada con trampa o doble intención en mis palabras, soy serio con esto y tu también deberías serlo ¿O que, no lo amas lo suficiente?"

Naruto regreso a la cocina.

"Sasuke, Fugaku-chan pregunta por ti…" Noto el ambiente tenso.

Sasuke miro al rubio con algo de enojo.

"Llevare a Gaara a buscar un hotel" Dijo tomando sus llaves y llevándose al pelirrojo por el pasillo.

"¡No quiero casarme!" Grito Sasuke molesto.

Naruto trago saliva y mirando el suelo le respondió.

"Eso está muy claro, Sasuke… no te preocupes, lo entendí desde que dejaste de usar el anillo…" Camino rumbo a la puerta y Gaara lo detuvo negando con la cabeza.

"No quiero la fanfarria, la iglesia, el pastel horroroso… ni la publicidad en sociales" Dijo reteniendo el llanto.

Gaara los miraba con atención, se alejo un poco de la escena

"Lo dejaste claro – dijo con impotencia – no habrá boda, Sasuke" Estaba apretando sus puños con fuerza.

"No, no la habrá" confirmo serio y tomo la mano de Naruto, el chico le miro al borde de la rabia debatiéndose con el llanto.