DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto

Fugaku-chan tenia la carita pegada al cristal mientras miraba asombrado como todo tipo de aviones despegaban a primera hora de la mañana en la pista del aeropuerto, mientras su padre hablaba a toda prisa con urgencia, ademanes y demás exageraciones con su amigo Lee, Naruto no podía evitar reírse.

"… el numero de los bomberos y no come gluten, no le des papas fritas, odia las zanahorias… – escucho tras él la inigualable carcajada de su compañero – ¿Qué es tan gracioso, dobe?"

"Teme, pareces una mami preocupona"

A Sasuke le salto una venita en la frente, su amigo alzo un pulgar en signo de calma y sonrió al moreno.

"No te preocupes Sasuke-kun, cuidare bien de Fugaku-chan, estoy seguro que lo pasaremos genial"

"Me basta con que no te de por llevarlo a tu peluquería, Lee" Sentencio el Uchiha.

Por las mejillas de Lee corrían sendos ríos en un llanto dramático, Gaara les miraba a los tres desde unos cuantos metros de distancia, sintió un tironcito de su pantalón y miro a la causante, aquello le sorprendió un poco, después de todo no habia persona ahí que no le mirara raro y hasta podría jurar que con miedo.

"Gaa-chan…" La dulce niña le miraba con curiosidad.

El chico se agacho a su altura, quedo justo frente al rostro de la pequeña y le sorprendió de sobremanera que esta se tomara la confianza de tocar el tatuaje en su frente.

"¿Qué dice tu dibujo?"

"Dice… – se quedo un par de segundos en silencio – dice el demonio de la arena"

"¿Estas seguro? – le pregunto pensativa – podría jurar que dice amor" Le dijo simpática.

Fugaku-chan miraba la manita de su amiga en la cara del extraño pelirrojo y de repente enrojeció, tenía la misma expresión que su padre le había mostrado la noche anterior a Gaara, el pelirrojo sonrió: era la inconfundible seña de un Uchiha celoso.

"No entiendo que haces tú en mi casa" Dijo duro el pequeño.

"Necesito donde quedarme, además tu necesitas que alguien te cuide mientras Naruto y tu papi están de viaje"

El niño lo miro con rencor, Linda-chan seguía sin prestarle atención a su amiguito, estaba encantada con el apuesto pelirrojo de mirada llamativa.

"¿Tu eres hermano de Naruto-kun?" Pregunto la criatura.

"No – sonrió – soy su amante secreto, Linda-chan" y le guiño un ojo, la pequeña se sonrojo.

"Y es por eso que no confío en que tu cuides a mi hijo" Sentencio el Uchiha cargando en brazos al mencionado.

Gaara sonrió y Naruto simplemente le miro con triunfo, no sabía a quien quería más en ese momento: si a su azabache o al pelirrojo travieso, después de todo, era por su intervención que estaba a punto de cometer la locura más grande al lado del chico que lo hacía volverse loco en buenos y malos sentidos. El chico del tatuaje en la frente sonreía triunfante, sus provocaciones de la noche anterior habían hecho que Sasuke tomara la decisión de hacer aquella locura, a pesar de que sabía que no estaba bien, que muy probablemente su familia se enfadaría con él… pero si tenía que visitar a una organizadora de bodas mas, que le mirara con curiosidad, cometería homicidio… además, antes muerto que perder a su rubio frente a la sabandija pelirroja. Ese mapache provocador no se saldría con la suya. No, claro que no, nadie le quitaría a SU Naruto.

Lee miraba de reojo a Gaara, le habían presentado al chico esa misma mañana, cuando el Uchiha le llamo con urgencia pidiendo de favor que hiciera de niñera de Fugaku-chan el fin de semana. Lee se sorprendió un poco de que ese fuera el hermano menor de Temari, aun recordaba que la chica lo mando directo al diablo con todo e ilusiones después de unos besos apasionados – si, por un juego pero apasionados – diciéndole que no intentara nada, la chica era lesbiana. Suspiro algo resignado después de recordar aquel episodio, seguía mirando con nada de disimulo a Gaara: el chico era llamativo y también algo tétrico, de manera sensual. El pelirrojo llamaba mucho la atención, en especial la de Lee, que le inspeccionaba sin pudor mientras asentía a la letanía de consejos y ordenes del padre de Fugaku-chan.

"¿Entendiste Lee?"

"Si Sasuke-kun, confía en mí – sonrió – cuidare bien de Fugaku-chan"

Sasuke suspiro y beso a su pequeño en la frente.

"Por favor Fugaku-chan, compórtate – le dijo con apremio – no te desveles, no comas muchas golosinas…"

"No bebas directo del embase, límpiate con servilleta no con la ropa, recoge tus juguetes…" Continúo Naruto.

"No comas chocolate, no bebas soda, lávate los dientes – miro a su padre burlonamente – lo sé, papi"

"No tendría que recordarte todo eso si tu – alzo un dedo acusador al rubio – no lo hubieras malcriado"

"Espero que tengan un muy bien viaje" Dijo la encantadora hija de Lee.

Todos los hombres la miraron, en especial el pequeño en brazos de Sasuke-kun, quien se había sonrojado un poco y parecía desesperado por librarse del abrazo infantil y protector de su azabache padre. Captándolo de inmediato, Sasuke lo bajo y Fugaku-chan miraba a todos lados menos a su amiguita.

"¿Qué te he dicho, eh? – le codeo Lee al azabache – vamos a emparentar Sasuke-kun, pronto habrá boda" Le susurro divertido mirando al par de niños.

"En tus sueños Lee – sentencio seco y por ultimo miro a Gaara – en cuanto a ti…"

"También lo cuidare bien – le sonrió – o si lo has pensado mejor y no quieres ir, puedes quedarte, yo tomaría tu lugar en el vuelo al lado de Naruto-kun" Dijo de manera perversa.

"Cuídate hijo – le dijo al pequeño, aferrando el brazo de Naruto – vamos" Dijo muy serio.

Los dos hombres se despidieron sin que Sasuke diera tiempo a que Gaara besara la mejilla del rubio, obviamente aquello se lo prohibiría en una seria platica con su prometido. Sasuke miro con un poco de melancolía a su hijo, este le saludaba despidiéndose desde la sala de abordaje y Sasuke sintió presión en su pecho, a punto de subir. El vértigo quería comérselo y hacerlo bajar, Naruto le toco el hombro, Sasuke vio el anillo que llevaba en el dedo corazón y aquello fue lo que lo empujo a abordar de una sola vez. Unos minutos después, vieron partir el avión.

"Entonces – dijo Lee animado – ¿Quién quiere desayunar pancakes?"

Los dos pequeños sonrieron.

"Bien, vamos allá – dijo feliz, miro a Gaara – vamos Sabaku-san, también estas invitado"

El pequeño azabache le miro con recelo, obviamente no le agradaba su presencia y no le importaba hacérselo notar.

"Debo ir al departamento, hacer unas llamadas y buscar un piso" Dijo evitando la mirada retadora del menor, no quería reírse.

"Podrás hacerlo después – dijo la morena ampliamente complacida de que el chico los acompañara – ven a desayunar con nosotros Gaa-chan" Le pidió de manera dulce.

El pelirrojo noto la mirada asesina del pequeño azabache, la dulce mirada enamorada de la pequeñita y seguidamente al padre de la misma.

"Sabaku-san ¿Qué dices?" Pregunto mostrando aquella amplia sonrisa, de nuevo.

"No lo sé…"

"Te daré la mitad de mi ración de frutas" Dijo la pequeña muy animada.

"Y yo pagare – dijo Lee animado – vamos, no puedes resistir este tipo de oferta"

Minutos después terminaron desayunando en un restaurant de comida rápida, el furibundo Fugaku-chan paso el desayuno entero lanzando dardos al pelirrojo mientras este evitaba reírse de la situación, parecía que tenia la facultad de atraer el odio de los varones Uchiha. El pequeño le habría perforado la frente por mirarlo con tanto odio, pero su amiguita se lo llevo de la mano a los juegos. Gaara y Lee les miraban, era demasiado extraño para Gaara, después de tanto tiempo en prisión, estar fuera. Noto que Lee le seguía mirando con detenimiento, adopto su pose seria.

"Es de mala educación mirar fijamente a las personas"

"Lo sé – dijo sin arrepentimiento – pero tu rostro no deja de llamar mi atención"

"¿Qué tiene?" Pregunto de mala gana.

"El atractivo equiparable al de una mujer" Dijo casi sorprendido.

"¿Me estas llamando afeminado?" Pregunto algo irritado.

"Guapo, mas bien"

Gaara se quedo de piedra. El moreno del corte de cabello feo, lo había llamado guapo y Gaara casi podía sentir que se estaba sonrojando, respiro un par de veces para despejarse, no estaba de ánimos para coqueteos, además el moreno no tenía pinta de ser gay, más bien era del tipo de personas que no miden el impacto y sentido de lo que dejan salir de su boca.

"Tu hija es muy dulce – sonrió solo un poco – se parece a ti, pero en bonita" Dijo el pelirrojo, cambiando súbitamente el tema.

"Lo es – asintió Lee, se recargo en el respaldo de su silla cruzando un tobillo sobre la otra rodilla – nunca pensé verla así emocionada frente a otro chico que no fuera Fugaku-chan, aunque tampoco contemple que Naruto-kun tuviera un amigo tan apuesto" Dijo mirando directamente al pelirrojo.

"¿Tienes más hijos?" Pregunto desatendido del halago.

"Lee-kun, el mayor – dijo un poco serio – tiene 12 años"

"¿También se parece a ti?"

"No, el mas bien es el retrato de su madre – de repente era un tipo serio – tanto en el físico como en el carácter"

"Otro – dijo riéndose – ¿tú también tienes problemas con tu esposa?" dijo bebiendo de su café.

"Los teníamos, por eso me abandono"

A Gaara se le fue el sorbo de café hacia un pulmón, se disculpo en medio del ataque de tos.

"Lo siento"

"Yo también lo sentía – dijo recuperando la sonrisa enorme – éramos muy jóvenes"

"¿Te abandono con los dos pequeños?"

"Es más complicado que eso…"

Lee se había puesto extrañamente serio a Gaara no le importaba el mas mínimo la razón, pero el moreno tenía esa cara que uno pone cuando tocan un tema del que quieres hablar, así nadie lo entienda.

"Te escucho" Dijo mirándole fijo.

Gaara escucho por espacio de una hora el relato del menor, con cada palabra que el chico le contaba, él entendía menos como lograba mantener aquella sonrisa tan feliz e imponente. Escucho de un joven apasionado por su primer amor, como este se desvivía por su chica y en medio de una fiesta, mientras disfrutaban de la flor de la juventud en el asiento trasero del auto de Lee, la joven quedo embarazada. Con solo 16 años, el moreno consiguió un empleo y pago sus estudios, los de su novia y trabajo duro para los dos y el pequeñín que venía en camino, su familia le había abandonado y ni hablar de los padres de la chica, con muchísimo esfuerzo y la ayuda de su tío Gai, pudo llevar todo aquello adelante. Le dio todo lo que pudo y hasta más.

"Sin embargo ella nunca estuvo bien con ello – suspiro resignado – sentía que desperdiciaba su juventud, casada y con un hijo en camino… por ello nos abandono al niño y a mí, unos días después de dar a la luz"

"¿Entonces Linda-chan…?"

"Linda-chan es el intento infructuoso de su madre y mío por arreglar lo nuestro – miro a su pequeña – ella regreso en el cumpleaños número 7 de nuestro hijo, decía que se arrepentía y que quería remediar las cosas… yo nunca le guarde rencor, tampoco la deje de amar y estaba más que dispuesto a dejarla regresar a nuestras vidas cuando vi la primera sonrisa real de Lee-kun"

Gaara sentía que estaba escuchando un relato demasiado intimo y la incomodidad lo hiso removerse en su asiento.

"La historia se repitió 10 meses después, tan pronto registramos a Linda-chan mi esposa desapareció de nuevo"

"Tal vez en dos años más regrese, cuando tu pequeña cumpla los 7"

Lee le miro.

"Lo siento, hago chistes estúpidos cuando estoy nervioso"

"¿Te pongo nervioso Sabaku-san? – sonrió curioso, sonrojando al mayor y regreso al tema al no obtener respuesta – pero aun si eso pasara, no le permitiría estar a menos de un kilómetro de mis hijos….rompió mi corazón joven e inmaduro, también el corazón de Lee-kun y no permitiré que haga lo mismo con Linda-chan, no le odio pero podría hacerlo si se mete con mis pequeños, ellos son lo más importante para mi"

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Estaban a unas horas de aterrizar, Naruto miraba por la ventana, Sasuke estaba profundamente dormido por lo largo del viaje y el rubio le acariciaba el cabello mientras sonreía, aun no creía como un hombre tan maduro, racional y analítico como lo era el Uchiha, había tomado aquella decisión tan repentina, aunque bien sabia que lo debía a la buena actuación de Gaara. Todo había sido un perfecto plan trazado por el chico, la tarde del día anterior.

FLASHBACK

Naruto estaba esperando que terminaran el papeleo de Gaara para dejarlo libre y llevarlo a la fiesta de Sasuke, pero mientras, estaba quejándose con el pelirrojo como acostumbraba cada vez que lo visitaba en la cárcel.

"Naruto – interrumpió Gaara – Te he escuchado quejarte día a día de Sasuke-kun cada tarde desde hace ya varios meses ¿No crees que si tantos son sus problemas deberían dejarlo por la paz? es decir ¿Para qué están juntos si solo pelean?"

"No peleamos siempre – dijo con un puchero – solo la mayor parte del tiempo…"

"¿Entonces?"

"Nunca son cosas graves, normalmente son tonterías – reflexiono – pero últimamente la situación ha hecho que tengamos que plantear el tema de la boda seriamente y el teme… él, parece alterarse con la sola mención de la palabra: matrimonio"

"¿No le has preguntado la razón?"

Naruto iba a decir que sí, pero para eso tendría que explicar como la llana y simple respuesta del Uchiha había sido sexo pasional y salvaje para taparle la boca al rubio.

"He escuchado acerca de tus problemas de pareja cada día y la verdad es que compadezco a Sasuke y su inseguridad…"

"Ese bastardo no tiene un gramo de inseguridad en todo ese jodido cuerpo"

"No me entiendes – negó con la cabeza – Sasuke esta inseguro acerca de ti…"

"No, confiamos totalmente el uno en el otro"

"Claro, no pongo eso en duda – le dijo tomándole la mano – el confía en ti… no en quienes están junto a ti"

"El teme nunca lo ha dicho"

"No y seguro que no lo hará, pero Naruto, hoy es su cumpleaños y estas aquí esperando que yo salga de prisión…"

"¡Eso es porque eres mi amigo! y además creí que sería un buen regalo que te viera libre, Gaara" Le sonrió sinceramente.

"Naruto, vienes de dejar a tu amiga en el aeropuerto" Le miro serio.

Naruto se rasco la nuca, apenado.

"Probablemente mañana estarás ocupado reclamándole al ex de Ino que la haya cortado a un par de meses de la boda"

"Es lo menos que se merece ese holgazán mal nacido"

"De eso hablo Naruto – lo miro a los ojos – eres un chico increíble que lo da todo por sus amigos, no dudas, no abandonas y estoy seguro que no soy el único que piensa que eres especial"

"¿Qué tiene eso de malo?"

"Bueno – dijo apenado – yo realmente tendría igual o más celos que Sasuke, si estuviera en su lugar"

"No te entiendo"

"Naruto, no hay nada que vuelva más inseguro a un chico que el que su pareja sea amable con todo el mundo"

Naruto reflexiono unos minutos.

"¿Cómo se supone que remedie eso?"

"Sasuke-kun podrá ser todo lo maduro y racional que creas pero dentro de él, no es más apto para el amor que cualquier otro humano con inseguridades – le sonrió – y de todas las inseguridades, la más fuerte es la afectiva…"

"¿Qué planeas?"

"Tratar a tu prometido como el humano sensible que es – amplio su sonrisa picara – haciendo lo más maduro y responsable en estos casos"

"¿Lo pondremos celoso?"

"Muy celoso – dijo complacido – déjamelo todo a mi"

FLASHBACK END

Estaba reflexionando acerca de todo eso y entendía perfectamente la explicación de Gaara, la verdad es que Naruto también sentía de vez en cuando esa espinita clavada con respecto a Karin, no podía comprender del todo esa relación tan estrecha y ambigua entre su prima y el moreno, siendo que él lo conocía como una persona totalmente cerrada. Pero se convencía de que ella era un vínculo especial que nos trascendía más allá de la amistad. Acaricio la frente de Sasuke.

"Habrá que escribirlo en un papel para que lo entiendas – le beso la frente – habrá que firmarlo también, tienes que entender que eres el único para mi, teme"

Agradeció internamente a Gaara, gracias a él podría demostrarle todo aquello al azabache. Y así fue, gracias a la bien planteada – y fingida, creía Naruto – declaración de guerra entre el Uchiha y Gaara por su amor, era que iba camino a la ciudad del pecado con el moreno entre sus brazos.

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"Déjame ver si entendí – interrumpió el moreno confundido – le has declarado la guerra a Sasuke por el amor de Naruto-kun, el se ha cabreado y ha aceptado esta decisión tan repentina solo porque lo amenazaste" Dijo algo serio y en voz baja mientras se alejaba de la cama donde acostaron a Linda-chan y Fugaku-chan.

"Si lo dices de esa manera, suena mal" Dijo Gaara.

"Es que ¡Esta mal! – bajo mas su voz, sacando al chico de la habitación – ¿Te das cuenta que Sasuke-kun tomo una decisión en el calor y la presión del momento?"

"No creo que…"

"¿Gaara qué crees que pasara cuando lleguen allá y Sasuke-kun reflexione? ¿No crees que terminaran peor si una vez llegado el momento, Sasuke-kun se arrepiente?"

"No lo había visto de esa manera, Lee"

"Pues entonces esperemos que los celos que despertaste en Sasuke sean un incentivo positivo… de lo contrario será más posible un divorcio que un matrimonio"

Gaara sintió que aquello sería completamente su culpa de terminar así, después miro al moreno recordando que iba a quedarse en el departamento también. Linda-chan y Fugaku-chan estaban durmiendo en la cama del Uchiha mayor, quedaba libre la de Fugaku-chan y el sofá, miro tentativamente ambos.

"Tomare el sillón Sabaku-san – dijo amable Lee – supongo que dormirás mejor en una cama ancha"

"¿Por qué dic…? – lo miro con curiosidad – Naruto es un bocazas"

"No lo culpes – dijo serio – después de todo cuando pidió mi ayuda para sacarte de prisión, necesitaba algo de información para hacerlo…"

"¿Qué tanta?" Pregunto molesto.

"La necesaria – suspiro – los cargos que se te adjudicaron, específicamente"

"Si sabes el motivo por el que me mandaron a prisión, deberías estar más intranquilo respecto a que este cerca de tu hija o duerma bajo el mismo techo que los pequeños y tu"

"Quizá estuviste en prisión pero no creo que seas una mala persona Gaara – sonrió – Naruto no hubiera intervenido por ti de no ser así y yo, menos"

Gaara le miro con desconfianza, le perturbaba el hecho de ser señalado por su pasado, vio como el moreno organizaba los cojines y se tiraba cómodamente sobre el sofá de la sala.

"Buenas noches Sabaku-san" Dijo cerrando los ojos.

"Es Gaara – dijo en voz baja – descansa Lee" Dijo para retirarse a dormir.

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Paso un buen fin de semana muy tranquilo, con buenas nuevas noticias: Hinata estaba embarazada, Kiba no cabía de felicidad, prono regresarían de su luna de miel y se lo harían saber a todo mundo. Por otro lado, el embarazo de Karin iba muy bien: al padre casi le da un infarto cuando descubrieron en la primera consulta que no era un bebe, si no dos, los que venían en camino, la pelirroja estaba confiando en él y llevaban una relación más o menos estable, lo bastante para irse a vivir juntos, como lo hacían antes del incidente. En la familia de los Uchiha seguía el encanto con la pequeña hija de Konan e Itachi, la monería de cabellos azules era la adoración de los abuelos. Pero la verdadera primicia de ese lunes apenas se había presentado en papel impreso, en primera plana y con encabezado de letras mayúsculas.

La mansión Uchiha:

"Oh- por-Dios" Dijo la peli azul con emoción.

"Bien hecho ototo baka" Dijo Itachi leyendo el periódico al lado de su mujer.

"¡Mikoto! – escucharon gritar al señor Uchiha desde el comedor – ¡Mikoto!"

El hombre claramente había leído el periódico con el café, como cada mañana.

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En el departamento de Karin.

"Sasuke-kun… lo voy a matar – dijo pensativamente – aunque aún no se con quien debería ir primero… ¿Con mi mejor amigo granuja desconsiderado o con mi primito adorado mancillador de azabaches?" Dijo colérica arrugando el periódico entre sus manos"

"Tranquila cariño – dijo besando su frente – le hará daño a los bebés"

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En la casa de la abuela.

"Esa maldita princesita de hielo…"

"Tsunade no logras nada con ese estado de ánimo"

"No, menos a distancia – dijo tomando su teléfono – pero ya verás…"

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Mientras, esa media noche fresca del lunes en Nevada: Naruto y Sasuke tomaban su cena en la cama, entre arrumacos, sabanas revueltas, pétalos de rosas y mucho amor.

"¿De verdad eran necesarios los pétalos?" Pregunto el Uchiha sobre el cuerpo de su rubio.

"Supongo que el paquete de Suite Matrimonial no tiene catalogo que incluya esposas o alguno de tus fetiches sádicos" Le dijo con una risita mordiéndole el cuello.

Sasuke estaba inesperadamente cariñoso, respondiendo cada beso o caricia, después de una noche entera de hacer el amor. Naruto casi ronroneaba de felicidad.

"Teme – le miro con seriedad – de verdad que lamento haber dudado…" Dijo a manera de disculpa.

"Cualquiera lo hubiera hecho – dijo besándole el hombro – aun no estoy seguro si ese ministro estaba ebrio o drogado, mientras oficiaba la misa de matrimonio" Dijo recordando.

"¡No Sasuke! – Le dijo bruscamente mientras invertía las posiciones – no me refiero a eso, no dude ni un segundo al aceptar casarme contigo esta noche y debes estar seguro de eso"

"Lo estoy, dobe" Dijo acariciando el mentón de su nuevo esposo y pasando sus dedos por la argolla de matrimonio.

"Eso espero – dijo acunando el rostro en la caricia – me refiero a dudar sobre tu… tu…decisión…"

"Creíste que de no intervenir Gaara yo no estuviera aquí contigo hoy – dijo sorprendiendo al rubio – no soy un crio Naruto, por un momento no lo vi ¿Pero de verdad crees que no sabía que ese mapache y tu estaban confabulados?"

"Teme, yo…"

"No lo sientas – dijo serio, para atraerlo a su rostro y sonreír contra sus labios – ese amiguito raro tuyo, me dio el incentivo perfecto para tomar esta decisión de una vez por todas…"

"¿De verdad?"

"De verdad" Le sonrió.

"Creí que te enojarías… es decir, nada de invitados, familia, socialité – dijo con desagrado – y esas cosas de herederos presuntuosos"

"Desde el principio preferí algo discreto ¿Qué es más discreto que una boda en Las Vegas? – dijo divertido – al puro estilo amantes prófugos"

"Teme, si dices ese tipo de cursilerías justificas el que todos crean que eres la chica en la relación – le dijo riendo, para recibir un codazo en la costilla derecha – ¡Auh! bueno, al menos éramos la única pareja sobria"

"Eso creo – dijo recordando, recostándose con Naruto de lado y sus piernas envueltas – aunque el albino y la asiática parecían medianamente conscientes"

Naruto se estiro para tomar por fin su celular, tenía un par de minutos ignorando el vibrar del móvil, con once llamadas perdidas de Tsunade, tenía un mensaje multimedia en la bandeja de entrada.

"¡Y una mierda de discreto!" Exclamo el rubio alarmado, con su celular en la mano.

Sasuke se enderezó rápidamente arrebatándole el teléfono celular.

"Mierda…" Dijo viendo el mensaje con la imagen.

El tono de llamada entrante en los móviles de ambos, el tono de mensajes de texto, la marca con un mensaje en el buzón de voz, nada de eso paro en al menos media hora. En el primer mensaje al móvil de Naruto, tenían una muy nítida y clara foto de la primera plana del periódico del continente asiático con una imagen de ellos dos en la capilla de un antro en el corazón de Las Vegas Nevada, con una misa oficiaba por un ministro vestido extravagante y de testigos un par de travestidos.

"No mas Uchiha soltero y maduro – Leyó teatralmente Naruto – ¿De verdad era necesaria la primera plana?"

Por Dios, ni quiera habían pasado 12 horas luego de la unión y ya estaba la noticia rondando en cada periódico del otro lado del mundo. Sasuke estaba de nuevo recostado en la cama, mirando el techo.

"Tu padre querrá matarme" Dijo el rubio tragando saliva.

"Tu abuela no estará más contenta" Dijo el azabache serio.

Naruto tomo el teléfono de la habitación.

"¿Qué haces, dobe?"

"Pedir un taxi"

"¿Para qué?"

"Para que nos lleve al aeropuerto, debemos regresar y explicarle esto a nuestras familias ¿O no?"

"Igual tu abuela me cortara las bolas – dijo aferrando el torso de su esposo – así que disfrutemos un poco más, antes"

"¿Estas seguro, teme?" Dijo besándole la frente con devoción.

"Continuemos la noche de bodas: dobe, Naruto de Uchiha" Dijo seductor.

"Prohibido decirlo una sola vez cuando salgamos de aquí" Le exigió sonrojado.

"Claro" Dijo el moreno riendo.

"¿No mientes?" Pregunto entre sus labios.

Sasuke lo puso bajo el tapándole la boca de la mejor manera que sabía. Por supuesto que mentía, si por algo fue hasta el otro lado del globo terráqueo a tener una boda clandestina, no escatimaría recursos o desperdiciaría momentos para remarcar el: De Uchiha después de cada Naruto. No señores, lo sabían en la capilla donde se oficio su boda, lo sabían los travestidos con los que festejaron, lo sabían todos en las Vegas y probablemente medio continente asiático a esas horas, así que ¿Por qué no confirmarlo?