DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto

Esa mañana salía el vuelo 707 con rumbo a EUA, era el viaje de graduación de la generación de Fugaku-chan. Había muchas madres y padres de familia despidiendo a sus pequeños, se irían dos semanas completas a un continente lejano y mientras que Sasuke veía como su adolescente hijo documentaba su maleta para alejarse 14 días enteros de su padre, Naruto sentía ganas de reírse de su esposo.

"Ni una sola palabra, dobe" Dijo el Uchiha con voz grave.

"Vamos, teme – le animo dándole un codazo cariñoso – si quieres llorar por perder de vista a tu bebé un par de semanas: hazlo, pero al menos espera que suba al avión o lo harás pasar vergüenza"

Fugaku se acercó a sus padres y sonrió emocionado, Sasuke se enterneció por dentro, era increíble lo mucho que lucía como él y lo mucho que actuaba como su Naruto.

"Creo que ya tengo que abordar, padre – le dijo a Sasuke y sonrió malicioso como Naruto – ¿No lloraras como las demás madres, o si?"

"¡Mas respeto, mocoso!" Exigió Sasuke dándole un golpe en la cabeza.

"Solo decía" Dijo el menor riendo mientras se sobaba.

"Que tengas un buen viaje, mini-teme" Le dijo Naruto sacudiéndole los cabellos azabaches.

"No me llames así – dijo divertido alejándose de su mano y comparando estaturas – estoy a unos cuantos centímetros de alcanzarte, así que no podrás llamarme nunca más de esa manera, papá"

Sasuke observaba a sus dos hombres bromeando mientras se despedían y aunque no lograba ubicar con exactitud dentro de esos 7 años de matrimonio: el motivo o razón por las que él paso a ser llamado padre y Naruto término siendo llamado papá por Fugaku-chan, aquello le alegraba constantemente. En días como aquellos era que más se alegraba de haberse casado con Naruto y confiarle su vida y su hijo.

"Se están yendo" Le dijo Sasuke pasándole un brazo por la espalda a su hijo.

"Tengo que irme ya – dijo con un suspiro – bueno, los veo en dos semanas" Dijo sonriente.

"Buen viaje" Dijeron Naruto y Sasuke al unísono.

"Gracias – y justo cuando avanzo unos pasos se dio la vuelta para ver a sus padres, Naruto tenía una mano sobre el hombro de Sasuke y este le sostenía de la cintura – por cierto, se que ya paso navidad, pero no me molestaría recibir mi regalo atrasado" Les guiño el ojo.

"¿Ahora qué quieres?" Pregunto su padre algo serio.

"Hablo de un hermanito, padre" Y se giro, para continuar el camino y abordar el avión.

El vuelo de Fugaku-chan y su curso, despego, pero Sasuke seguía con la boca semi abierta y algo consternado.

"Eres una mala influencia para mi hijo"

"Eso me has dicho desde que lo conocí – sentencio Naruto besándole la sien derecha – ahora quita esa cara de alucinado y vamos a casa"

"¿Es que escuchaste lo que dijo?"

"Claro – miro a su alrededor – como todo el aeropuerto" Caminaron a la salida bajo las atentas miradas de todos ahí, iban tomados de la mano y eso hacía sentir bonito a Naruto, aun no terminaba de acostumbrarse a lo agradable de aquel gesto.

"Si tan solo fuera posible" Dijo el Uchiha en un suspiro.

"Quizá si lo es – dijo el rubio, mientras se subían al auto – Lee y Gaara tienen una pequeña hermosa" Dijo alegre.

"¿Me estas diciendo que quieres un bebé de probeta?"

"No lo digas de esa manera por que suena horrible – dijo serio – es una bebé como muchas otras, simplemente se gesto en un vientre de alquiler"

"Con la ayuda genética de esos dos – dijo contrariado – me parece un poco injusto, Fugaku-chan me dijo que esa pequeña es toda la cara de Gaara, es obvio que espermatozoide llego primero"

"No lo sé – dijo pensativo – pero podríamos tener una plática con ellos, ya sabes, solo para que Fugaku-chan no pueda acusarnos de no haberlo pensado al menos"

"¿Estas seguro, dobe?"

"Si – dijo girando el auto rumbo a la casa de sus amigos – y mas porque casi es hora de almorzar y no tengo ganas de preparar la comida"

.

.

.

Lee estaba poniendo la mesa mientras escuchaba en la sala como Gaara y Linda-chan discutían, la hermosa y dulce hija menor de Lee, ya no era más ni dulce ni manejable, era toda una señorita a unos meses de cumplir sus quince primaveras. Escucho un portazo y seguidamente el llanto de la más reciente integrante de la familia, el pelirrojo entro a la cocina meciendo fervientemente al bebé en un intento de hacerla volver a dormir.

"¿Qué fue esta vez?" Pregunto Lee pacientemente mientras ponía el ultimo plato en la mesa.

"Ni si quiera lo sé ¡pero con portazos no arreglas nada! – Grito en dirección a la habitación de la adolescente, para seguidamente escuchar otro portazo que hiso llorar mas fuerte a la bebe en sus brazos – me agradaba mas cuando estaba enamorada de mi"

"Eso fue hace mucho – dijo Lee ayudándole con la bebé – ¿Quieres que hable con ella?"

"No – dijo el pelirrojo suspirando y se acercó a su esposo, acariciando el rostro de la nena de un mes de nacimiento – seguro esta triste por Fugaku-chan…"

"No es para tanto, regresara en dos semanas"

"Se acaba de graduar de primaria y cuando él entre a secundaria, ella estará cursando su ultimo año" Dijo serio.

"Son jóvenes…"

"No lo entiendes – dijo algo tenso – la diferencia de edades preocupa mucho a Linda-chan… uno siempre piensa que el ser más grande que la persona que te gusta provocara que busque una persona más joven…"

"Y con uno te refieres concretamente a mi hija ¿O a ti, también?"Lo miro.

"Dame a Gálea – le quito a la niña de los brazos y la llevo a su cuna – voy a recostarla"

Lee lo siguió.

"Ya te dije que no hay nada que temer, estamos por cumplir 5 años de casados Gaa-chan – le sonrió con ímpetu – a estas alturas deberías entender que no hay nadie más para mi, que tu"

Gaara lo miro y el moreno lo abrazo con todo su cariño, escucharon sonar el timbre de la casa, Gaara miro su reloj.

"Lee-kun ha llegado temprano" dijo yendo a abrir la puerta de la casa.

Del otro lado de la puerta estaban Sasuke y Naruto.

"Hola Gaara – saludo sonriente Naruto – ¿Llegamos en mal momento?" Pregunto viendo su cara de sorpresa.

"No, no – los dejo pasar – estamos por sentarnos a comer ¿Se quedan?"

"Claro" acepto Naruto.

"¿Quién es?" Pregunto Lee.

"Lee" Dijo Sasuke a modo de saludo.

"Sasuke, Naruto – les sonrió – que sorpresa"

"Esperamos a Lee-kun para la comida – dijo Gaara – ¿Quieren algo de beber, mientras esperamos?"

"Un café negro" Dijo Sasuke.

"Un té, está bien para mi" Dijo Naruto.

"¿Un te también para ti, Lee?" Pregunto el pelirrojo.

"Claro, cariño" Dijo sin pena alguna haciendo sonrojar a Gaara.

El pelirrojo fue a la cocina a preparar las bebidas, Lee se quedo a solas en la sala con la pareja.

"¿Cómo es que llamaron a la niña?" Pregunto Naruto.

"Gálea, ahora está durmiendo – se escucho como música proveniente del cuarto de su hija mayor empezó a sonar a un volumen escandaloso, seguidamente el llanto de la niña – bueno, ya no" Dijo con un suspiro.

"Yo voy por ella" Ofreció Naruto apresurado.

"La segunda puerta a la derecha" Dijo Lee con una sonrisa.

"Claro" Dijo yendo por el pasillo.

"No importa que pregunte Naruto – dijo Sasuke en voz baja – una vez que empiece con el tema del vientre de alquiler, píntaselo como la peor experiencia del mundo"

"Pero…"

"Nada Lee – le corto – hazlo"

"Sasuke-kun, nosotros no alquilamos un vientre"

En la habitación de Gaara y Lee, a un lado de la cama, había una enorme cuna con dosel rosado y múltiples tonos del mismo color, ahí dentro: con una carita roja de llanto y metida en un vestidito blanco, estaba Gálea, la nueva hija de la pareja. Naruto la saco, de la cuna con la delicadeza propia de su falta de elegancia, cargándola como si fuese un costalito de harina, la bebe paró de llorar, encarando al extraño que la abrazaba.

"Así que tu eres la hija de Gaara" Dijo mirándola con curiosidad, la niña había empezado a jugar con sus saliva.

"Y de Lee también – dijo el pelirrojo entrando en la habitación – dámela, tiene hambre" Dijo el hombre, Naruto le dio a la bebe.

Naruto seguía viendo a la pequeña, tenía la cabellera rojiza de su amigo y sus rasgos, pero quizá lo más peculiar eran sus ojos, curiosamente uno era color aguamarina y el otro negro.

"De veras que eres un animal – dijo el chico divertido – es una bebé no un costal de papas" La acuno entre sus brazos y tomo una de las toallitas de tela para limpiarle la boquita y alimentarla.

"¿Te ayudo con el biberón?" Pregunto emocionado.

"No le doy… biberón – dijo algo tímido, se sentó en una mecedora y vio a Naruto – ¿podrías… em… salir? tengo que darle de comer a Gálea"

"Te dije que si te ayudaba – dijo rascando su nuca – pero si no le das biberón ¿Entonces como la alimentas?"

El chico se sonrojo aun más. Mientras en la sala:

"No me gustan ese tipo de bromas Lee" Dijo Sasuke escéptico.

"Pues más vale que lo creas – dijo serio – por que no es ninguna broma y tan pronto Gaa-chan sepa que te lo conté, querrá matarme"

"Lo que me estas diciendo es hilarante, Lee"

"No, bueno quizá si, pero es la verdad ¿Por qué te mentiría?"

"Entonces ¿Gálea es hija de los dos?" Pregunto tratando de no dejar notar su asombro.

"Mas de Gaara que mía – dijo con una sonrisa – pero si, es de los dos"

"¿Entonces Gaara es…?"

En la habitación.

"Debes estar bromeando…" Dijo Naruto nervioso.

La bebé se estremeció en llanto nuevamente, buscando alimento a tientas en el pecho de Gaara, este dejo su pena para otro momento y abrió su camisa: el rubio vio como el pelirrojo aflojaba un vendaje y mostraba sus pectorales algo inflamados y unas tetillas rosas. En seguida le dio de comer acercándola a su pecho, la niña dejo de llorar, Gaara no podía mirar a Naruto a la cara.

"No – dijo Naruto en voz baja – para amamantar a un bebé deberías ser…"

En la sala.

"Si – dijo Lee dudando – Gaara es la madre de Gálea"

Naruto se dejo caer sentado en la enorme cama matrimonial de sus amigos, Gaara había puesto una mantita delgada cubriendo su pecho y a su hija, pero aun así se escuchaba como la niña chupaba con ansias por su comida pegada al pecho de su madre.

"Entonces… ¿Lo del vientre de alquiler?"

"Es más sencillo de explicar – concluyo Gaara – entenderás que es más fácil que ir por ahí explicándole a cada persona como fue que concebimos a Gálea"

"¿Y cómo fue?"

"¿Cómo fue que, Naruto?"

"Ya sabes…"

En la sala.

"Gaara se sometió a un tratamiento en Alemania – dijo Lee – hay una clínica privada que ha desarrollado un método para crear un vientre superficial dentro del cuerpo de un hombre"

"¿Y ese vientre…?"

"Se implanta en el que será… la madre quien dará a luz al bebé"

En la habitación.

"Yo di a luz a Gálea – dijo el pelirrojo – es mía y de Lee, totalmente" Dijo serio.

"¿Y… dolió?" Pregunto el rubio muy interesado.

"Nunca me había dolido algo con tanto gusto" Dijo el chico con una sonrisa, terminando de alimentar a la niña.

"Hay algo en lo que si me puedes ayudar – dijo yendo hasta el rubio y poniéndole la bebé recargada sobre un hombro – pon tu mano aquí, así y dale palmaditas en la espalda"

"¿Y eso para qué?"

"Para sacarle el aire, cuando… cuando amamantas a un bebé agarra aire" Dijo viendo la torpeza de Naruto ante sus instrucciones.

"Oh – dijo palmeando la espalda de la bebé hasta que esta eructo – es fácil" Dijo sonriendo.

Lee y Sasuke entraron a la habitación, la escena que vio el azabache lo hiso sentir bastante extraño.

"Dobe, tenemos que irnos" Le dijo sin acercarse.

"Teme, no vas a creer lo que…"

"Si, lo creo – dijo serio – ya me lo ha contado Lee" Dijo mirando al mencionado y Gaara le dedico una mirada de odio.

"Quédense – dijo Lee – Lee-kun está por llegar, la comida pronto estará lista"

Esperaron en incomodo silencio hasta que el hijo mayor de Lee llego, era todo un hombre, con 22 años, estaba por terminar su carrera pronto y era realmente todo lo contrario a su padre, también era obvio que su respeto se inclinaba mas por el pelirrojo a quien le hablaba con suma consideración y le halagaba, aunque tanto Gaara como Lee, sabían que era mas compensación que otro cosa, porque hace años cuando comenzaron su relación, el primogénito de Lee era el que más se oponía a ello, pero ahora eran una familia estable. Casi siempre y más cuando Linda-chan se presentaba en el comedor, pero ese día no fue así: aparentemente la joven estaba más hormonal que de costumbre y aun después de la reprimenda de su padre, solo bajo el volumen de la música por respeto a las visitas, más no salió a saludar y se negó a comer. Lee se disculpo por ella y al terminar, la pareja despidió a Naruto y Sasuke, este último no quiso ni acercarse a la niña.

Iban en el auto camino al departamento cuando el rubio no soporto el silencio.

"Teme…"

"Ni hablar" Dijo interrumpiéndolo.

"Pero teme, ni siquiera sabes que quiero decir"

"Claro que lo se – le dijo serio – la respuesta es no"

"¿Pero por qué no?"

"Por qué no, Naruto"

"Gaara dice que es relativamente sencillo"

"No me importa lo que diga Gaara"

"¿Pero a caso no quieres que le demos un hermanito a Fugaku-chan?"

"No voy a someternos a esto"

"No es tan complicado como un vientre de alquiler, teme – dijo insistente – además de esta manera podría ser un hijo de ambos" Dijo emocionado.

"Dije que no, Naruto – casi le grito – por favor no insistas"

Cuando estaban entrando al departamento, la paciencia del Uchiha estaba tocando un límite peligroso en cuanto al tema de ser padres y Naruto seguía insistiendo con aquello hasta que el azabache lo encaro.

"¡Dame una sola razón de peso para no hacerlo!" Le exigió el rubio.

"¡No quiero que sufras!" Le grito para seguidamente tomarlo entre sus brazos y besarlo.

"¿Pero por que yo habría de…?"

"Lee me dijo cuan doloroso resulto el alumbramiento para Gaara – le explico el azabache – no quiero someterte a eso"

"Bueno no habría porque, teme – dijo nervioso – yo estaba pensando que tu… que tú fueras la madre"

Mirada de odio marca Sasuke Uchiha, el moreno obtuvo un tic en el ojo derecho.

"¿Qué o quién te dio esa idea?" Pregunto con voz de ultratumba.

"Bueno, como tú ya has criado al mini-teme solo, pensé que tendrías mas experiencias con bebés"

"¡Lo crie! ¡No lo traje al mundo, usuratonkachi!"

"Lo sé pero me refiero a que…"

"Además no es como que fuera a tener que criar a otro hijo solo – dijo serio – ¿O qué? ¿Aparte de embarazarme piensas abandonarme?"

"¿Eso es un sí?" Se acercó.

"¿Un sí, a que, dobe?" Sasuke retrocedió.

"Un sí a ser la madre de mis hijos – dijo tomándolo de la cintura – tu mismo lo has dicho: embarazarte" Sonrió con coquetería acorralando al mayor contra la pared del pasillo.

.

.

.

El nuevo auto era una maravilla en cuatro ruedas, luego de su último ascenso, Suigetsu había logrado colocarse como el gerente de una concesionaria y podía ahora darse el lujo de cambiar de auto, prácticamente cada año y como era la costumbre desde hace 6 años: salía a cenar a solas con su hermosa esposa, Karin. Esa noche celebraban su aniversario de bodas y como también era costumbre, la mujer no dejaba de revisar el celular por mensajes o llamadas perdidas.

"Deja eso Karin – le pidió su esposo sin dejar de vigilar el camino – todo estará bien"

"Siempre está bien" Dijo ella con acido entre cada palabra.

"Cariño, los niños adoran a Juugo – le toco la rodilla – estarán bien"

"El que lo adoren es precisamente lo que me preocupa – dijo seria – hasta parece que lo quisieran más que a mi"

"No seas tonta – rio el peliblanco – tu eres su madre, no podrían querer a nadie más de lo que te quieren a ti"

"De ser ellos… yo no me amaría"

"Pero no lo eres – dijo serio – así que por favor sácate esas ideas de la cabeza, yo te amo y tus hijos también…"

"Pero…"

"Pero nada Karin – le dijo firmemente – yo se que tu nunca planeaste hijos, mucho menos dos al mismo tiempo, pero lidiaste con un embarazo sorpresa, un prometido que no conocías y aun así aquí estamos: tienes una familia que manejas muy bien y te ama, recuperaste tu trabajo, tu prestigio…"

"Pero no mi memoria…"Dijo seria.

"Ya el doctor te lo explico, podría volver un día de la nada o no regresar nunca – la miro unos segundos – pero eso ya no importa linda, estamos aquí, eso es solo pasado… solo tenias un mes de memorias de nosotros, no es tanto"

"Pero ni siquiera recuerdo nuestra primera vez" Dijo indignada.

"Eso se puede arreglar – dijo desviándose a un hotel de paso – y lo arreglaremos ahora mismo"

"¿Qué haces? tenemos reservación a las 10"

"Y son las 8:42 querida, tiempo de sobra – le guiño un ojo mientras entraban al motel – hagamos que valga"

Estacionaron y entraron a la habitación.

"¿Nuestra primera noche fue en un hotel?"

"No exactamente" Dijo yendo al aparato de música.

"Siempre dices eso – suspiro – ¿algún día me dirás algo concreto sobre nuestro pasado?"

"No lo creo" Le sonrió con algo de tristeza.

"Suigetsu – le hablo seria – quiero saberlo"

"Hemos tenido esta plática cientos de veces, Karin" le dijo algo fastidiado.

"La quiero de nuevo – arrojo a su esposo sobre la cama – pero esta vez, quiero respuestas"

"Bueno si me lo pides así" La miro con deseo, estaba hermosa en ese vestido de seda purpura, daba ganas de arrancárselo.

"Quiero saber todo lo que sea necesario" Le dijo desabotonándole la camisa.

"Me dejaras…" Dijo serio.

"¿Tan malo es nuestro pasado?"

"Hay cosas que no te he dicho por qué preferí empezar de cero contigo – suspiro – tu memoria en blanco fue la ocasión perfecta"

"Hagamos algo – le sugirió sentada a horcajadas sobre su regazo – juguemos a preguntas y respuestas, tú me dirás lo que has omitido y yo adivinare, si fallo me quito una prenda, si acierto, tú te quitas una"

"Puedo hacerlo – dijo pensativo – pero antes prométeme una cosa"

"Dime"

"Que te diga lo que te diga, comprenderás o al menos trataras de entender que es mi pasado y ahí se queda…"

"Estas siendo muy dramático"

"Hablo en serio Karin – le dijo tomándola de las mejillas – antes de que esto comience quiero que sepas que soy un hombre nuevo a tu lado, pero entiende que no hay nada que pueda resolver respecto a mi pasado"

La pelirroja dudo unos segundos, quizá aquel juego pondría en peligro su matrimonio y aunque le daba miedo, también estaba ávida de respuestas, respuestas que su mente se negaba a otorgarle y que quizá aquella travesura si le daría. Empujo a su esposo hasta que ambos quedaron de frente, hincados en la cama.

"Mi profesión" Dijo Suigetsu muy serio.

"Siempre he pensado que no tienes finta de vendedor de autos – le dijo pensativa, se acercó a él y le termino de desabotonar la camisa para pasar los nudillos por las abdominales de su marido – este físico no es el de un hombre que ronda los 40… eras físico culturista" Dijo con una risita.

Su esposo le quito la pañoleta de satén que llevaba anudada en el cuello, tenía una expresión seria.

"Bien – dijo pensativa, metió sus manos dentro de la camisa de Suigetsu, sintiendo como el hombre se estremecía con el rose de sus dedos y sus uñas en aquella piel blanca y caliente, sonaba música sensual en la habitación, ella le beso el cuello y delicadamente le bajo la camisa dejando un hombro desnudo – bailarín" Dijo no muy convencida.

"Especifica" Le dijo con la voz ronca.

"Stripper – respondió en voz baja, la música, el cuerpo de su marido y un destello en sus memorias – eras un stripper" Repitió sintiendo algo en el estomago.

Su sorpresa fue evidente al ver a Suigetsu desnudar su torso a media luz. Había acertado.

"Puedo con esto – dijo mas para sí misma – ¿Te pague por sexo?" Pregunto temerosa.

Suigetsu en mutismo completo se quito el cinto.

"Oh por Dios – dijo espantada – ¿Te pague más de una vez por sexo?"

Suigetsu se saco ambos zapatos y la miro.

"Una semana entera"

"Dios mío – estaba confundida – entonces tu y yo... yo ¡Yo te pague por sexo!"

"Solo una semana, Karin"

"¿Y qué? ¿Después me hiciste descuento de clienta frecuente?"

"Karin – la tomo de las manos – en esa semana, esa corta semana… yo me enamore de ti"

"¿¡Una semana!? – se estaba alterando – nadie se enamora en una semana, tú eras un stripper Suigetsu además ¿No se supone que ustedes tienen algún tipo de código para no enamorarse de las clientas?"

Se quedo seria un segundo, Suigetsu casi sonrío.

"Te dije esa misma frase antes ¿cierto?"Pregunto la pelirroja con una sensación de deja vu.

Suigetsu se quito los calcetines.

"La misma noche que no acepte mas tu dinero – tomo un mechón rojo de la chica – la misma noche que te dije mis sentimientos y te robe un beso"

"No podías haberte enamorado de mi en una semana"

Su esposo le saco el vestido.

"Suigetsu eso es imposible"

Le quito las zapatillas. Ella guardo silencio.

"Sigue escéptica cariño – le dijo sonriendo – así te desnudo más rápido y acabamos con esto de una vez"

"Si no me amaras – dijo pensativa – no te habrías casado conmigo"

Suigetsu se quito los pantalones.

"Y tampoco me le hubiera prácticamente hincado al idiota de tu amigo para que renunciase a todo derecho sobre Kasu y Suka…"

"¿Qué tiene que ver Sasuke en esto?"

"La primera noche que estuve contigo – tomo aire – también estuve con Sasuke"

"No me jodas" Dijo sorprendida.

"De hecho esa noche, los jodí a los dos: literalmente – recordó – ambos estaban bastante ebrios y bueno, Sasuke quería servicio completo… lo iba a atender pero de repente llegaste a la cocina, nos encontraste a mitad de aquello y tu amigo que con dos copas encima es bastante homoflexible, te invito a participar"

"Hicimos un trío – dijo aterrorizada – mi primera vez con mi esposo fue un trío con mi mejor amigo, gay" se dejo caer sentada en la cama.

Suigetsu hiso ademan de quitarle las medias, ganándose una mirada envenenada por parte de la pelirroja.

"Cariño, como sigas así de aguda te desnudare en dos repuestas mas… no hay de qué preocuparse, sabemos que esos niños son míos – la atrajo a su rostro y le beso la frente – aun si no, yo estaba dispuesto a tomarlos como míos"

"¿Qué opinaba Sasuke-kun al respecto?"

"El Uchiha pretendía que esperáramos a que despertaras para preguntarte que querías hacer con los bebés – la miro con tristeza – ni él ni yo contemplamos la idea de que despertaras en blanco, cuando eso sucedió: ustedes se volvieron mas cercanos y yo pase a ser un mero espectador en la espera de que me reconocieras"

Karin se alejo un poco de él.

"Fue Sasuke quien me dijo que luchara por ti y yo vi la oportunidad perfecta para redimirme – le sonrío – no pretendía engañarte, mucho menos burlarme de ti, simplemente quería que conocieras mi versión buena: un vendedor de autos mal pagado, pero honrado y completamente enamorado de ti, el candidato perfecto para padre de tus hijos"

"Que podrían no haber sido tuyos – le dijo seria – entonces supongo que la versión mala era la del stripper con un carro lujoso, enamorado de mi y dispuesto a tomar como suyos unos hijos que probablemente no eran de él" Dijo sarcásticamente.

"¿No estas enojada?" La examino.

"Un poco – dijo suspirando – he acertado esa ultima y aun no te quitas los calzoncillos"

"¿No vas a pedirme el divorcio?" Pregunto asombrado.

"No si me respondes antes una pregunta"

"¿Cual?"

"¿Sasuke-kun es mejor en la cama, que yo?"

"¡Karin!"

"Era una broma – le dijo sentándose sobre el – aunque ahora mismo me apetece ver que tan bueno eras en tu trabajo"

"¿Quieres meterme billetes en la ropa interior?"

"¿Quieres tu, metérmelos a mi?" Pregunto coqueta.

"Quiero meterte otra cosa" Dijo alzándose hasta su cuello, Karin lo recostó.

"Mejor disfruta la función" Le dijo guiñándole un ojo, al mismo tiempo que se ponía de pie y caminaba hasta el reproductor de música.

Y seguidamente camino con una sensualidad devastadora hasta el tocador, poniéndose de espaldas a su esposo y de frente al espejo, mirándole fijamente por el reflejo, la música era sensual y Karin descubrió cuan cadenciosos podían ser los movimientos de sus caderas, antes de que la canción terminara, tenía a su esposo abrazándola por detrás mientras le besaba la espalda, la nuca y el cuello.

"¿No se supone que esperes a que termine el baile?" Pregunto disfrutando las caricias húmedas en su cuello.

"Si ¿Y no se supone que sea ilegal que una mujer casada y que es madre de gemelos pueda ser tan jodidamente sexy?"

Karin se giro, Suigetsu la toma de las caderas, ella enredo sus piernas en el torso de su marido y este la empotro sobre el tocador, la música seguía, la pelirroja podía escuchar su propio latir mientras Suigetsu le besaba con ahínco los pechos al aire, una agradable sensación caliente se estaba acumulando en su vientre, la entrepierna del peliblanco palpitaba presa en su ropa interior. Sin más tiempo o necesidad de caricias, arranco la ropa interior de Karin y se adentro en ella lentamente, sintiendo su humedad, su calor y su estrechez.

"Joder Karin – dijo mordiendo levemente el hombro desnudo de su mujer – vas a matarme"

"Si no te mueves, juro que lo hare" Dijo acalorada.

La penetro un par de veces más con una lentitud que le estaba costando proezas, poco a poco eran las caderas que su esposa las que ansiosas profundizaban las penetraciones, el cumulo de calor en su vientre la estaba quemando, la excitación de Suigetsu quemaba y la llenaba hasta hacerla ver borroso, la llevo en brazos hasta la cama, sin salir de ella la dejo en cuatro y la embistió con violencia hasta hacerla gritar, sus sexos calientes y quemando, los ruidos del sexo excitándolos, la agonía de un orgasmo amenazaba el vientre caliente de Karin y la entrepierna dura de Suigetsu.

"Ya casi…" Dijo la pelirroja entre dientes.

"Un poco mas…" Le gruño el peliblanco pegándose a su espalda.

Las embestidas, el calor, los gemidos, las caricias y el sexo duro hicieron detonar el orgasmo de la pareja, la mente de Karin se nublo, solo cayo con el rostro contra el colchón. Sintió a su esposo salir lenta y deliciosamente de su interior, para recostarse junto a ella.

.

.

.

Mikoto estaba bebiendo te en la sala de su casa, su marido estaba sentado a su lado fumando un habano mientras leía en calma el periódico, así era: la casa era calma y silencio total desde que Konan e Itachi se habían mudado.

"¿Bueno que mis hijos no se acuerdan que tienen madre?" Dijo exasperada la morena.

"Calma mujer, es domingo por la mañana, todo el mundo duerme"

"Si, pero ¿ayer que? Nadie puso un solo pie en esta casa"

"Fugaku-chan se fue de viaje con sus compañeros de curso y seguramente Sasuke estaba en la empresa, además sabes que Itachi y su mujer solo traen a las niñas por la tarde, después del colegio ¿No te basta con verlas de lunes a viernes?"

"Es solo que siento la casa enorme sin mis nietos" Dijo con un suspiro.

"Pues ya no la sentirás así, abuelita" Dijo una dulce niña de cabellos azulinos.

"¡Koni!" Exclamo su abuela cuando la abrazo su nieta.

"¿Y Miko-chan?" Pregunto Fugaku.

"Itachi está con ella en el auto – sonrío Konan – le compro una nueva sillita y no sabe como desabrocharla"

"Este hijo mío – renegó el Uchiha mayor y apago su habano – iré a ayudarlo"

Y su suegro salió, Koni le mostraba entusiasmada a su abuela el diploma que había sacado en la escuela de ballet, seguía los pasos de su madre y esta le miraba con anhelo y nostalgia.

"Madre – saludo Itachi besando la frente de la mujer – tan bella como siempre"

"Cariño – Mikoto le sonrió – ¿Qué los trae por aquí en domingo?"

"Hace uno minutos estabas enojada de que no vinieran y… – Fugaku cerro la boca al ver la mirada tenebrosa de su mujer – que bueno que hayan venido" Dijo meciendo mas a Miko-chan, la segunda hija del matrimonio.

"En realidad, es más un favor que una visita – dijo Konan – lo que pasa es que tenemos una comida en la academia de arte, con ex compañeros y la niñera nos cancelo"

"Queríamos saber si pueden cuidar a las niñas mientras tanto" Dijo Itachi.

"Claro, claro – dijo Mikoto encantada con sus nietas – vayan sin cuidado"

No habían pasado ni dos minutos cuando la pareja beso a sus hijas, se despidió y salió de ahí. Mientras estaban en el auto, Itachi observaba de vez en cuando durante el trayecto a su mujer arreglándose, no se decidía por ningún labial y ya se había puesto el naranja por segunda vez.

"Sigue siendo el mismo tono que hace 5 minutos, Konan – dijo Itachi algo serio – si no te sientes cómoda podemos…"

"Ni hablar – lo interrumpió, sonaba a la defensiva – dije que asistiríamos a la celebración y lo haremos" Dijo despintándose de nuevo la boca.

Itachi no era del tipo sociable, menos cuando se trataba de una fiesta y para colmo, una donde estarían todos sus ex colegas. Cuando el daba clases de piano en la escuela de artes, conoció a Konan, hace años atrás: comenzaron un romance que en menos de lo imaginado termino en un lio de 9 meses que ahora se llamaba Koni. Cierto era que en ningún momento pensaron en interrumpir el embarazo, aun cuando estaban legalmente a tiempo, aun cuando estaban en juego la carrera de Konan y la profesión de Itachi, aun cuando todo lo malo que imaginaron que podía suceder, paso. Itachi sabía que su mujer sonreía pero sufría por dentro, podía notarlo en cada recital de Koni al que asistían: el anhelo y la nostalgia en los ojos de Konan. Itachi suspiro pesadamente, cuantas ganas tenia de un cigarro.

"¿Crees que Deidara, asista?" Pregunto la chica como si nada.

Ese era otro motivo para no querer ir, por parte del moreno.

"No me digas que aun estas resentido con el – rio la mujer, dejándose al fin un tono en los labios – Deidara es un gran hombre"

"Un hombre que me acosaba" Dijo con seriedad.

"¿Debería ponerme celosa?" Pregunto bromeando.

"Solo mantenlo alejado de mi" Dijo molesto.

"Le diré a Pain"

Ahí estaba, quizá ese era el realmente bueno motivo para no querer ir. Itachi estaba al tanto del interés que siempre tuvo su antiguo colega por la chica, la obsesión que tenía Deidara con el azabache nunca paso de nivel en cuanto a las bromas, en cambio Pain, desde la boda y hasta la fecha, seguía interesado casi enfermizamente por Konan. El Uchiha sabía que su mujer no lo tomaba en cuenta, sin embargo seguía molestándole el hecho de saber que Pain la irrespetaba con el pensamiento, descaradamente. Sentía ganas de dar vuelta en el siguiente retorno y regresar a la casa, meter a su esposa a la alcoba y arrancarle ese hermoso vestido blanco que la hacía lucir grácil y longeva, como cuando la conoció de adolescente, pero antes de meditarlo, habían llegado: estaban en el estacionamiento de la academia y la camisa de Itachi empezaba a asfixiarle.

"Ya estamos aquí – dijo la mujer poniendo su labial en el pequeño bolso de mano – no nos iremos antes de que llegue la noche así que empieza a controlar tu lado sociópata "Le dijo mirándole de manera severa.

"No sé si me agrade la idea de que estés entre tantos hombres, luciendo tan hermosa" Dijo casi enojado.

"Que cumplido tan lindo – dijo seria – pero el tono de tu voz lo arruina…"

"Konan – suspiro y la tomo de la mano – no hay necesidad de someterte a esto"

"Hablas como si fuera a derrumbarme solo con poner un pie dentro de la academia – le sonrió – vamos, si te portas bien regresaremos a casa antes de las 8 y me arrancaras el vestido" Le dijo guiñándole un ojo.

Y como el primogénito de los Uchiha no era de los que ceden fácilmente, espero 5 minutos más antes de entrar a la academia con su mujer del brazo. Tan pronto estuvieron en el gran salón las miradas se centraron en la pareja: los rayos del sol de casi medio día, que se filtraban por los ventanales enormes hacían resplandecer los cristales en la gargantilla y aretes de Konan, los ex colegas de Itachi se acercaron a saludar, al frente de ellos: Pain, por suerte antes de llegar hasta la pareja, antiguas amigas de la peli azul la interceptaron alejándola de Itachi. Agradecía internamente que lo del cotilleo sobre la alumna prometedora y el maestro serio enrollados, haya pasado ya de moda y ahora ellas probablemente le presumirían a la mujer de lo bien que les iba en las giras, sinceramente el no veía la necesidad ya que según Konan, se ponían al corriente cada que regresaban a la ciudad y ella las visitaba.

"Uchiha – le saludo Pain, que bebía una copa de vino – que placer que hayan venido" Dijo recorriendo con la mirada el perfil de Konan, que estaba de espaldas.

"Pain" Dijo severamente el moreno.

"Nuestro mejor maestro de piano ha vuelto – dijo Sasori uniéndose a la plática – nunca antes habían venido a las reuniones, no esperaba verte este año"

"Pues yo si – dijo coqueto el rubio que le ponía los vellos de punta a Itachi – al menos tenía la esperanza"

"Deidara – dijo con cortesía – yo tampoco esperaba venir"

"¿Qué cambio?" Pregunto el rubio.

Itachi quería decir que la opinión de su esposa, después de todo, ese año estarían todas sus compañeras quienes ahora pertenecían a una compañía independiente, compañía de la que ella debió formar parte. Antes no habían venido porque ella se negaba rotundamente, no se graduó, puesto que dejo de ir a la academia justo antes de que se notara su estado y vio truncada su carrera y hasta la fecha, aunque nunca lo decía, ella seguía sintiendo pena por sí misma y su sueño frustrado. La frivolidad de la reunión se extendió por espacio de 3 horas en las que Itachi fingía interés en la plática de sus compañeros, mientras que su esposa sonreía con verdadera emoción ante cada relato y acontecimiento exitoso del que le contaban sus amigas, el Uchiha vio en ella ese brillo en la mirada que perdió al paso de los años. En algún punto de la tarde perdió de vista a su mujer, cosa que no le preocupo hasta que se percato de que tampoco veía por ningún lado a Pain.

"Disculpen" Se excuso con Sasori y Deidara, apartándose del gran salón.

Caminaba por los pasillos buscando en cada salón, se topo con el estudio donde ella ensayaba cada tarde, ahí estaba Konan: descalza, sus zapatillas en una esquina junto a su bolso y ella de frente a las mamparas de espejo del estudio de ballet. Itachi se quedo a observar en el marco de la puerta, la mujer hiso la primera posición mirándose fijamente al espejo, la segunda llevando sus talones el uno junto al otro y elevo sus manos mientras doblaba grácilmente sus rodillas, la vio poner su mano en la barra y llevar su pierna hasta su propia oreja, después la vio interpretar la primera escena del lago de los cisnes con total dominio de cada paso en el mutismo de la sala. Sus movimientos eran sutiles y su figura poseía una gracia que ni el paso de los años le arrebato, la imagen era perfecta y hasta erótica hasta que Pain se unió al espectáculo tomando de la cintura a la mujer, comenzaron la siguiente escena sin que ella si quiera opusiera resistencia, Itachi observo como la levantaba en el aire, la abrazaba, la giraba, le tomaba de una pierna y le miraba con intensiones mal sanas, justo como cuando ella era estudiante, aquello no cambiaba: en especial porque Konan seguía sin notar las intenciones perversas de su antiguo profesor, la sangre del azabache empezaba a hervir y antes de que actuara vio el final de la danza con un beso demasiado pasional en innecesario desde su punto de vista. Pain había buscado claramente la boca de la chica y ella ni siquiera intento esquivarle. Incluso con toda la impotencia del mundo el Uchiha vio una casi imperceptible sonrisa surcar los labios de su mujer, la cual se transformó en una exclamación de total sorpresa al verlo ahí de pie.

"Itachi"

"Veo que te estas divirtiendo" Dijo lleno de seriedad.

"Recordando viejos tiempos en realidad" Dijo Pain con soberbia.

"¡Pain!" Exclamo la mujer alarmada.

"Deberías decírselo de una puta vez Konan – le exigió el hombre – deja de fingir que eres feliz a su lado"

"¡Cierra la boca, Pain!" Le exigió ella muy preocupada.

"¡Díselo o lo hare yo mismo!"

"Pain por favor…" pidió ella.

"No, Konan – intervino Itachi – me interesa saber"

"Itachi – la mujer le miro con una pena tremenda en los ojos – cariño yo…"

"Te ha estado engañando desde hace años" Completo Pain.

.

.

.

Hinata estaba sentada bajo la sombra del roble del jardín de su nueva casa, recién se había mudado con Kiba, estaba ahí sentada bebiendo el té por la tarde mientras veía a su castaño esposo tratando de animar a la pequeña Aki, la pobre niña seguía estando tremendamente triste, después de todo, el fallecimiento de Akamaru tenía apenas un par de meses. Hinata sabía que tanto su esposo como la niña sentían la pérdida, ella también lo hacía pero en nada ayudaría llorar con ellos. Kiba se sentó a su lado con su hija en brazos, su madre le acaricio las mejillas tostadas mientras le retiraba unos mechones castaños y rebeldes de la cara.

"Cariño ya no llores – le pidió Hinata con ternura – en un rato mas llegara el tío Neeji con Ten-ten, vendrán con tu primito para jugar contigo y no querrás que el pequeño Hiashi te vea llorando así ¿Verdad?"

La niña negó enérgicamente, soltándose del abrazo de su padre para correr a lavarse la carita, ella y el hijo de Neeji se llevaban tres años de diferencia pero aun así, eran dos primitos que se querían mucho y sorprendía ver como el hijo de Ten-ten con sus recién cumplidos tres añitos protegía mucho a Aki de todo y de todos, a Hinata le recordaba su relación con su primo Neeji.

"Se parece mucho a ti" Dijo Hinata tomando la mano de su esposo.

"Algún día se compondrá – dijo Kiba casi con pena – pero es tan dulce como tú" Dijo besando la mano de Hinata mientras ella reía.

La muchacha de la servidumbre se acercó a la morena y le aviso de la llegada de Neeji y su familia.

"Hazlos pasar y trae el té, por favor" le dijo Hinata.

"Si señora" Dijo y se retiro.

"¿No íbamos a almorzar cuando llegaran?"

"Es que aun esperamos otra visita" Dijo sonriente.

"¿Ah sí?"

"Si – dijo contenta – creo que ya se están tardando"

.

.

.

El castaño bostezaba por enésima vez mientras esperaba por sus maletas junto a la cinta de equipaje, las aerolíneas anunciaban uno tras otro, cuando vuelo que aterrizaba y despegaba, el ajetreo del aeropuerto tenia sin cuidado al chico pero su esposa era otro caso totalmente distinto, ella estaba discutiendo con un maquina de dulces en la que metió un dólar y esta seguía sin darle su golosina, el castaño tomo sus maletas de la cinta y camino hacia su mujer soltando un bufido.

"¡Condena maquina! – exigió molesta, mientras le daba golpes – dame mi chocolate"

"Estas llamando la atención, Ino" Le advirtió.

"¡Quiero mi jodido chocolate!" Dijo muy molesta.

"Ino…" Intervino una vez más.

"Shika – dijo con un puchero adorable – saca mi chocolate por favor"

El Nara rodo los ojos y se acercó a la maquina, vio que su mujer introdujo un código incorrecto y por ello la maquina no le daba nada, el introdujo el del chocolate y la máquina expendedora se lo dio, el se lo dio a su rubia esposa y esta lo abrazo efusivamente y le beso con ganas.

"Sigues llamando la atención" Le dijo Shikamaru al separarse del beso.

"Sabes que la gente ama las muestras de afecto en el aeropuerto" Dijo guiñándole un ojo.

Y seguro que si lo hacían, el Nara aun recordaba como 7 años atrás cuando se tomo la molestia de seguirla hasta el aeropuerto para detenerla de regresar a EUA, toda la gente les miraba: podría ser quizá la escena de una película romántica donde el protagonista detiene al amor de su vida antes de perderlo, mientras que en esa momento Ino lo beso apasionadamente y todos aplaudieron, el chico se limito a decirle, que se iba con ella. Fue después de la parrillada en casa de la abuela de Naruto, esa tarde no necesito de mucho esfuerzo para darse cuenta que no necesitaba ver alejarse a Ino un año más para entender que la quería en su vida a como diera lugar. Fue por ella y al final: se fue con ella. De eso hacía tiempo, pero su rubia esposa, seguía disfrutando del drama y la atención, mientras esperaban el taxi, Shikamaru veía a la rubia devorar con gula el chocolate y trataba de no hacer ningún comentario al respecto.

"Anda dilo – le animo Ino – recuérdamelo"

El Nara bufo, no quería entrar en ese tema.

"Dilo Shikamaru, se que te mueres de ganas"

"Ino el doctor dijo que debías cuidar las calorías" Le recordó cansino.

"¿Si verdad? ¡Por que estoy como una vaca!" Dijo tirando el resto del chocolate y poniéndose a llorar.

El Nara suspiro.

"Eres un gran problema, mujer" Le dijo atrayéndola a su cuerpo y besándole el cabello.

"Pues si – le dijo ella – y que tenga que cuidar cuanto quemo es un problema tuyo también" Le dijo mostrándole la lengua.

Aquel era un problema más con el que no le importaba lidiar. Había aceptado que la promesa de drama y dolores de cabeza que representaba la rubia, era necesario en su vida y aun cuando el motivo de su separación no haya sido ese exactamente, ahora ya no importaba en lo mas mínimo, estaban muy unidos, sin las complicaciones de papeles que lo avalaran o una boda furtiva, simplemente amándose y viviendo juntos desde hace 7 años.

El taxi por fin llego y subieron, a mitad del trayecto Ino tenia de nuevo esa cara pálida y verdosa.

"Pare por favor" Pidió Shikamaru sabiendo lo que seguía.

Le abrió la puerta a Ino, cuando el taxi se orillo y la rubia boto el desayuno, la comida del avión y un par de tripas quizá. Le sostenía el cabello en una coleta improvisaba mientras le sobaba la espalda, hasta que termino de vomitar, le paso un pañuelo y una botella de agua, en cuanto se enjuago, continuaron el viaje.

"Estoy bien – dijo la rubia a su pareja – recuerda que pasa a menudo"

"No estas tomando tus medicamentos" Dedujo el hombre.

"Sabes que las medicinas son precisamente las que me tienen enferma Shikamaru" Dijo molesta.

"Se supone que te alivien"

"Pues no lo hacen – sentencio secamente – y no lo harán, me suena ilógico combatir medicina con medicina, soy un coctel de fármacos en dos piernas" Dijo mas molesta.

"Nadie te obligo a someterte al tratamiento, Ino" Le dijo Shikamaru arrepintiéndose de inmediato.

"Lo sé – le dijo ella, más calmada – se que nadie me obligo, pero yo quería hacerlo aun así… tenía una esperanza"

Y finalizo la conversación para centrar toda su atención en el recorrido. Shikamaru se recriminaba mentalmente molesto con el mismo, el problema de las nauseas de Ino y sus achaques eran en parte su culpa, después de todo ella se sometió al tratamiento hormonal ante su petición silenciosa. Cuando salían al parque, o a cualquier lugar, la rubia notaba la atención que el Nara ponía en los niños y bebes con los que se topaban y aunque le juraba que no le importaba el no tener hijos con ella, Ino en el fondo sabía que era exactamente lo contrario, después de todo, por eso se había cancelado la boda en un principio, por que los estudios prenupciales indicaban que la rubia era infértil. Aun cuando a Nara le tomo perderla un año para saber que la amaba aunque no le pudiera dar una familia, también le estaba tomando tiempo aprender a fingir que no le importada, aunque ahora estaba más preocupado por el daño que le estaba causando todo ese tratamiento a Ino, o más bien los daños colaterales de las hormonas que aun no terminaban de abandonar su cuerpo. Yamanaka se sometió al tratamiento para quedar embarazada, a escondidas de Shikamaru un año después de que estuvieran viviendo juntos, tras 4 años de intentos infructuosos lo abandono, por supuesto no fue nada agradable y también su esposo se entero, hasta ahora habían estragos del pesado tratamiento hormonal y eso que lo había dejado hace ya más de un año.

"Estoy menopáusica, estoy engordando, tengo acné, pies hinchados y por si fuera poco cada día como mas como una cerda" Dijo recargada en el hombro de Shikamaru.

"Y un estado de ánimo, problemático" Le dijo casi sonriendo.

Ella le pellizco el abdomen, pero ambos se rieron, Shikamaru lamentaba el sacrificio infructuoso de Ino, pero eso lo hacía amarla más, e incluso empezaba a considerar las ventajas de una vida sin hijos: no pañales sucios, atención 24/7, travesuras, adolescencia, pubertad, todo lo que conllevaba ser padres. No tendría que pasar por ello.

"Nos pasamos el hotel" Dijo Ino.

"Eso es porque no nos quedaremos en el hotel"

"¿Ah no?"

"Iremos directo a casa"

Le dijo con una sonrisa disimulada.

"Sabes que compre tu departamento ¿no es así? – La rubia negó – lo hice, en dos semanas estará la mudanza completa y listo para funcionar con tu floristería"

"Pero…"

"Ya arregle lo de tu trabajo en Nevada, renunciaste ayer, nuestras cosas más importantes estarán aquí en unos días y podemos pasarnos a dejar las maletas hoy mismo"

"Creí que te gustaba Nevada"

"Me gustaba por que estabas tú"

"Así que de la nada, regresamos y nos quedamos – suspiro con una sonrisa – eres un completo problema, Nara" Le dijo divertida y le beso la mejilla.

.

.

.

La casa estaba en silencio, Sasuke se había tomado el día al igual que Naruto. El moreno estaba recogiendo la ropa por el departamento para echarla a la lavadora, Naruto se encargaba de limpiar la cocina, estaba terminando de secar los platos cuando su esposo entro a la cocina y se sirvió zumo de naranja. El rubio lo miro de reojo, seco el ultimo plato y se hecho la toalla sobre el hombro.

"Tenemos que hablarlo tarde o temprano, teme – le dijo a Sasuke, cruzando los brazos sobre su pecho – está claro que es una gran opción… me tranquiliza a decir verdad el no tener que pasar tiempo con una extraña que dará a luz a mi hijo"

"Sigues asumiendo que yo lo daré a luz usuratonkachi"

"Sasuke, tenemos el dinero, la disponibilidad, solo falta que te decidas"

"¿Y por qué no te decides tu? Podrías gestarlo tú, dobe"

Los dos se miraron de forma retadora, la moneda está en el aire y la tensión también, ambos querían un hijo del otro. Naruto decidió contarle el método que usó Gaara y Lee, no perdía nada.

"Gaara y Lee se hicieron exámenes de sangre, completos – dijo en un suspiro – resulto que Gaara era el más saludable como para someterse al tratamiento"

Una sonrisa surco los labios del azabache.

"Hagámoslo" Dijo muy confiado.

Un par de horas después estaban saliendo del laboratorio con una bandita cada uno en el antebrazo, Sasuke estaba algo irritado y miraba el moratón que se le estaba formando en donde la bendita enfermera no podía localizar la vena.

"Con lo sádico que eres me sorprendió darme cuenta que te da miedo la sangre, teme" Dijo el rubio divertido.

"Hmp"

"Vamos, quita esa cara bastardo – le codeo juguetón – si no hubieras distraído a la enfermera, quizá hubiera acertado a la primera"

"Detesto el servicio de salud pública" Dijo muy molesto.

"Pues era esto o ir a una clínica privada y hacerlo totalmente publico" Dijo serio.

Aun no manejaba bien el hecho de que cada pestañeo que daba el Uchiha era suceso de primera plana, tenía desde hace años muy bien conocido su perfil desde muchos ángulos ya que era el objeto de primera plana o de sociales y su foto siempre estaba ahí, trataba de ignorarlo, aunque Sasuke compraba parte de la prensa, no podía sobornar a cada editorial del país para sacar sus rostros del conocimiento del dominio público. Naruto tomo la mano de Sasuke. El moreno estaba poniéndose pálido.

"Vamos por algo de comer antes de que te desmayes" Le dijo pasándole el brazo como apoyo.

A una cuadra de ahí, paso el taxi en el que iban Ino y Shikamaru, habían dejado su equipaje en casa y estaban rumbo a donde Kiba y Hinata. La Yamanaka miro por la ventana.

"¿Esos no eran Naruto y Sasuke?" Pregunto.

"No" Mintió el Nara, esperando que lo que sea que esos dos estuviesen haciendo ahí, no fuera del conocimiento de la rubia.

"Estaban saliendo del laboratorio – dijo seria – Sasuke-kun se veía realmente mal ¿Crees que esté enfermo?"

"En la siguiente cuadra hacia la privada – le dijo al conductor – es en la avenida principal"

La rubia saco su teléfono y marco el número de su rubio amigo, espero dos tonos para ser atendida.

"Ino, que sorpresa" Respondió Naruto contento.

"Hola – sonrió al escuchar la voz – estoy de vuelta en la ciudad, con Shikamaru"

"Me alegro mucho rubia – le dijo contento – ¿Cuánto tiempo se quedarán?"

"Eso depende" Tomo la mano de su pareja.

"¿De qué?"

"De cuando vivamos – dijo con una sonrisa – nos estamos mudando al antiguo departamento"

"¿Hablas en serio?"

"Completamente, Naruto"

"Me da gusto por ustedes Ino"

"A mi mas, pero bueno ¿Qué tal si quedamos en tu departamento para cenar?" Shikamaru le hacía señas a la rubia para que recordara que tenían un compromiso en casa de Kiba, pero la rubia le tapo la boca.

"Bueno, ahora me viene algo mal puesto que no estamos en casa"

"Oh, entonces si eran ustedes… hace un rato me pareció verlos saliendo de un laboratorio en el centro"

"Ah nos viste…"

"Si, Naruto ¿Está todo bien?"

"Un amigo del trabajo requiere sangre para una operación, el teme y yo nos hicimos exámenes para ver si éramos compatibles"

"Ya veo ¿Quién es?"

"Emm… Lee ¡Lee! si, se ha visto mal de salud, lo van a operar"

"¿De qué operaran a Lee?"

"Cirugía exploratoria…"

"Suena grave – dijo preocupada – bueno Shikamaru y yo nos pasaremos por la clínica para hacernos el test para donantes"

"No, no hace falta Ino"

"Entre mas seamos mejor – dijo apresurada – le diré a los demás, seguro que alguno puede ser apto"

"De verdad que no hace falta"

"Si que la hace, ya llegue a casa de Kiba y Hinata, les diré y te llamo más tarde, cuídate y saludos a Sasuke-kun"

"Oh bueno, si hasta luego"

Sasuke miraba con molestia al rubio, mientras parecía querer hacer añicos el té que tenía en las manos, dentro de la tacita de barro. Estaban en un local de comida tradicional, a unas cuadras del laboratorio.

"¿Qué acabas de hacer, dobe?" Pregunto muy serio después de escuchar toda la mentira.

"Algo que debo solucionar – dijo nervioso mientras marcaba el numero de Lee, este respondió en seguida – soy Naruto, Lee… escúchame con atención, necesito que hagas lo que te voy a decir, al pie de la letra"

.

.

.

Para la hora de la cena todos se habían hecho el examen y esperaban por resultados positivos, Naruto se tronaba los dedos, Sasuke parecía calmo puesto que habían arreglado con un par de sobornos que se pretendiera que los estudios fueran para Lee que supuestamente estaba internado en ese momento, al menos eso se les había dicho a Hinata, Kiba, Neeji y Ten-ten.

"¿Cómo está tu esposa?" Pregunto Sasuke por mera cortesía.

"Muy bien – dijo serio – se quedo en casa con Hiashi y Aki, en casa"

"Debería hacer venido – dijo Ino preocupada – quizá ella si daría positivo"

"No puede – intervino Hinata – las embarazadas no pueden donar sangre"

"Ya veo…" Dijo la rubia viendo de reojo a Shikamaru, este ni se inmuto.

"Los donadores para el paciente de cirugía, Rock Lee" Pregunto una enfermera.

Todos se pusieron de pie. Según los resultados aparecía en la hoja: positivo o negativo para donador de sangre, las hojas de Shikamaru, Hinata, Kiba y Neeji decían negativo, en cambio las de Sasuke y Naruto decían apto o no apto. El rubio miro a su esposo de reojo, tenía una mueca de fastidio mientras que Sasuke sonreía triunfal.

"Soy positiva – dijo Ino aliviada – yo puedo donar"

"Me temo que no – intervino la enfermera – usted no es apta para donar sangre, aunque no debe preocuparse, ya tenemos donadores"

"Pero di positivo" Dijo con algo de angustia.

"Me temo que su estado la hace vulnerable, por políticas y ética no podemos aceptar que una embarazada done sangre"

Todos miraron a la chica, a excepción de Naruto y Sasuke que seguían retándose con la mirada. Quizá Shikamaru era el más asombrado y para sorpresa de todos, su cara y su expresión eran nuevas, casi podía tocar el suelo con la quijada.

"Me temo que está equivocada señorita – dijo Ino seria – yo no puedo estar embaraza… yo soy estéril"

"No señorita – dijo la enfermera revisando la hoja de nuevo – perdón, señora, usted está embarazada, no hay margen de error"

"Podrían ser las hormonas… ella… ella se sometió a un tratamiento hormonal" Dijo Hinata nerviosa.

"La hormona de fertilización y la del embarazo son distintas – sonrió con paciencia – usted está embarazada, ahora si me permite, me gustaría recomendarle que visite a su médico lo más pronto posible, con permiso"

Se disculpo mientras se iba. Esa noche todos regresaron a la casa de Kiba y Hinata para festejar la noticia, las chicas tenían toda su atención en Ino, la rubia no dejaba de sonrojarse y lanzaba miraditas sugerente a Shikamaru, el estaba en el jardín, bebiendo una cerveza con Neeji, Kiba, Naruto y Sasuke.

"¿Cómo es?" Pregunto el Nara sin referirse a nadie en específico.

"Hormonas" Dijo Sasuke.

"Muchas hormonas furiosas concentradas en volver una fiera a tu mujer" Dijo Neeji algo perturbado.

"Vómitos, nauseas, antojos irrisorios – dijo Sasuke con desagrado, había recordado a Sakura con aquello – irritabilidad máxima"

"Después mas vómitos, desveladas, pañales, mas pañales…" Continúo Neeji antes de terminar su cerveza.

"Y solo espera a que empiece a gatear, caminar y hablar" Dijo Kiba divertido.

"Suena fantástico" Dijo Naruto sarcásticamente mientras se sentía perturbado.

"Hmp" Shikamaru no podía esconder que aquel problema le suponía una gran sonrisa, el siempre quiso dos hijos, pero al estar con Ino había renunciado a la idea por completo y ahora estaba pasando.

"Tenemos que irnos" Dijo Sasuke terminando su cerveza y despidiéndose de los otros.

"Hasta luego chicos" Se despidió Naruto.

UN AÑO DESPUES:

Shikamaru e Ino eran padres de trillizos: tres castaños de ojos azul cielo, dos nenas y un niño. Kiba y Hinata festejaron el cumpleaños número 7 de su pequeño Hiashi. Karin y Suigetsu festejaron los 8 años de los gemelos Kasu Suka. Neeji y Ten-ten tuvieron a la hermanita menor de Aki, una castaña con fuertes pulmones a la que llamaron Ren. Lee y Gaara festejaron en compañía de todos, el primer cumpleaños de Gálea y la graduación de Lee-kun. Pero no todo eran buenas noticias: durante ese año Itachi llevo a cabo el proceso de divorcio con ayuda de su ex colega Deidara, quien era abogado para entonces, Konan le cedió la patria potestad por completo sin poner ningún pero y apenas se firmaron los papeles, se despidió de sus hijas y retomo su carrera de bailarina, con aquello: las niñas pasaban la mitad del tiempo al cuidado de Deidara y la otra mitad en casa de sus abuelos paternos. Itachi se había venido abajo con el divorcio y pese a haberse refugiado en su trabajo, su mal estado llevo a la empresa a un camino que casi les aseguraba la bancarrota. Los negocios de los Uchiha en el mundo empresarial se vieron reducidos casi a la nada.

Sasuke y Naruto, convencidos de que ese era el momento para invertir su dinero en lo que tenían planeado, marcharon a Alemania para someterse al tratamiento y tener a su bebé. Fugaku-chan quedo a cargo de su abuela Kushina, quien se mudo a vivir en el apartamento mientras Sasuke y Naruto regresaban. Lo hicieron al cabo de un año, con un par de gemelos en brazos: Menma y Naruko. Muy felices puesto que la prensa estaba bastante ocupada en la caída empresarial de los Uchiha como para prestar atención a sus vidas personales.

SIETE AÑOS DESPUES:

La empresa se había visto considerablemente reducida, al igual que el poderío e influencias de la familia Uchiha, pero por suerte, las asesorías legales y empresariales adecuadas hicieron que Sasuke cimentara una empresa independiente de Uchiha corps. Una empresa que manejaba con Naruto y Karin como su mano derecha. En algún momento que nadie supo ubicar, Itachi y Deidara empezaron a salir, tenía ya un año viviendo con el rubio, quien era la adoración de Koni y Miko-chan, las hijas del azabache. Contrario a lo que todos suponían, aquello no represento un golpe en el orgullo de la cabeza de la familia, Fugaku se alegraba de ver feliz a su primogénito después de la destrucción de su matrimonio. Todos llevaban una vida estable y por suerte, feliz. Pero quizá quienes más felices estaban eran Sasuke y Naruto.

Esa noche regresaban de su cena, festejaban 14 años de matrimonio. En el nuevo departamento que habían comprado después de vender el anterior, estaban sus hijos menores seguramente durmiendo y Fugaku-chan debía estar en la sala, esperando que llegaran para poder marcharse con sus amigos, como seguramente también había hecho Linda-chan, después de todo, esa noche era para ellos dos. Naruto y Sasuke venían de mal humor, mas el moreno que el rubio, Sasuke entro azotando la puerta.

"Teme – le llamo entrando tras él y lo siguió hasta la cocina – teme, ya te pedí una disculpa"

"¡No me importa!"

"Claro que te importa, teme – bufo – si no, no tendrías esa cara de perro"

Sasuke lo amenazo con la mirada, en ese momento entro su hijo Fugaku a la cocina.

"¡Por fin! creí que nunca llegarían – dijo mirando su reloj – voy retrasado, los chicos ya deben estar en el bar" Dijo despidiéndose.

"¿A dónde crees que vas jovencito?" Sasuke le detuvo.

"¿A dónde crees tú, padre? acabo de decirte que al bar" Dijo molesto.

"No vas a ningún lado, Fugaku"

"No me puedes prohibir nada padre, tengo 21 años – le reto serio – no soy un niño ¿Qué no se supone que hablarías esto con él, papá? " Le pregunto a Naruto.

"Lo hice pero…"

"Pero nada, de aquí no sales jovencito y mucho menos a ese lugar de perdición…"

"Padre, Menma y Naruko están durmiendo, he terminado mis deberes de la universidad, es viernes por la noche, es mi despedida de soltero y lo menos que merezco es que después de que me retrasaras pueda irme sin problemas"

"Vete – le dijo Naruto lanzándole las llaves del auto – yo me encargo de la fiera" Dijo apresando por la espalda a Sasuke.

"Gracias papá" Sonrió Fugaku y se marcho.

"¿En qué demonios piensas, usuratonkachi?" Le exigió molesto, tratando de librarse de su abrazo.

"Teme, entiéndelo de una buena vez – le dijo serio y cansino – Fugaku- chan no es más, un niño… va a casarse mañana y después se ira de luna de miel, regresara, hará un vida con Linda-chan y tú no puedes impedirlo"

"Claro que puedo" Dijo serio librándose de Naruto.

"Pero no debes – Le dijo molesto – teme, quizá pienses que no lo entiendo pero si lo hago, sientes que se te va de las manos, después de prácticamente criarlo solo ¿Crees que no me duele? es también mi hijo" Le dijo tomándole de la mano.

Sasuke lo miro, aun molesto por organizarle una despedida de soltero a su hijo a sus espaldas, se lo había dejado saber unos minutos atrás a mitad de la cena de aniversario.

"Pero es el ciclo de la vida, lo vieron tus padres, los míos y seguramente lo verán nuestros amigos con sus respectivos hijos – suspiro mientras se rascaba la nuca – hace nada Menma y Naruko cumplieron sus 6 años ¿También te pondrás así cuando ellos se casen y hagan su propia familia? piénsalo bien teme, conoces el carácter de Naruko ¿Cómo crees que reaccionara cuando le pongas trabas al primer chico con el que salga?"

El moreno lo pensó, esa rubia tenía su carácter sereno pero firme, Menma era mas como Naruto en lo testarudo pero flexible, su hija en cambio, era una niña indomable.

"Naruko no tendrá novio antes de los 30" Dijo serio.

"Si por ti fuera, nunca – dijo divertido – pero hablo de esto, teme… tenemos dos hijos mas, también ellos se irán algún día… creo que mi única satisfacción es que Menma es muy unido a nosotros y quizá tardara mas en dejar el nido, pero igual lo hará"

"¿Y que se supone que haga? ¿Resignarme?"

"Eso y aceptarlo – lo abrazo – ya basta de esos desplantes teme, deja de dar pie a que todos te cataloguen como la chica" Dijo riéndose.

"Tú y yo sabemos quién es la chica aquí – le dijo pellizcándole una costilla – en especial Lee y Gaara" Dijo permitiéndose sonreír.

"No me lo recuerdes" Dijo abochornado.

Mientras se besaban escucharon los quejidos de Menma, unos pasitos por el corredor y la puerta del baño abrirse. Sasuke puso mala cara, Naruto lo detuvo.

"Ni se te ocurra regañarlo" Le advirtió Naruto en voz baja.

"Es la segunda vez en esta semana, dobe" Le dijo en un susurro.

"Nada – le dijo serio – no le dirás nada"

Y los dos caminaron a la habitación de los niños, eh hicieron como que no veían nada cuando vieron a Menma regresar del baño cambiado de ropa, también había quitado las sabanas y seguramente las escondió, nunca había mojado la cama pero últimamente había estado teniendo ese problema. El niño subió a su cama en silencio mientras sus padres arropaban a Naruko.

"¿Te arrepientes de algo, teme?" Le pregunto Naruto mientras acariciaba la carita de Naruko, la gemela mayor.

"Quizá" Dijo serio.

Naruto lo miro con sorpresa.

"De no haberla llamado Sasuke, es igual a mi" Dijo evitando reírse.

"Ni que lo digas" Admitió Naruto, aliviado.

"Vamos a la cama"

"Si – sonrió – tienes una boda que impedir mañana" Dijo en son de broma.

Sasuke lo miro con malicia.

"Solo bromeo – le dijo serio – me asegurara de amordazarte para que no te opongas"

Se giraron a la cama de Menma, el pequeño fingía dormir, Naruto le beso la frente y lo arropo, Sasuke se inclino hasta su altura y me leso la frente también, susurrándole un te quiero mientras le acariciaba la mejilla. Sasuke y Naruto se marcharon a la cama, entre besos y arrumacos.

Los Uchiha ya no tenían la mansión, con la recesión habían tenido que vender sus propiedades en general, dentro y fuera de la ciudad, también las del extranjero, a excepción de la finca que tenían a las afueras de la ciudad, una gran casa con hermosos jardines donde planeaban retirarse a vivir en su jubilación, proceso que solo habían adelantado y ese mañana soleada del sábado tenía lugar el evento familiar del año, una boda familiar y discreta que gracias a la considerable disminución de la atención de la prensa en los Uchiha, ya no sería noticia de primera plana. Sasuke y Naruto eran los más felices de no ver más sus rostros en el periódico cada mañana desde hacía más de 7 años. La boda de Linda y Fugaku, fue una hermosa ceremonia civil donde todos vieron llorar dramáticamente a Lee, Naruto estuvo alerta respecto a Sasuke mientras el juez decía la memorable frase que invitaba al que lo creyera necesario, a impedir la unión, pero el rubio dejo ir el aire que retenía mientras Sasuke observo la ceremonia en total silencio. Entre los dos estaban sentados Menma y Naruko, que miraban a su hermanito mayor casándose con la hija del tío Lee. Luego de la ceremonia civil todos pasaron al jardín bajo las carpas a disfrutar la comida, el primer baile de los novios. Para cuando el sol había caído todos seguía disfrutando de la velada. Mikoto y Kushina corrían detrás de Menma tratando de ponerle el traje de nuevo, ya que el niño muy incomodo, había decidido desvestirse. Había niños por aquí y por allá, toda una generación lista para crecer. Todos los adultos estaban con sus respectivas parejas, en la mesa de los novios, estaba sentados Naruto, Sasuke, Fugaku padre, Deidara e Itachi. Estos dos últimos veían a la pareja bailar muy feliz.

"Tu sobrino parece muy contento" Dijo Deidara.

"Debería estarlo – concedió Itachi – estuvo enamorado de la hija de Lee desde que eran pequeños"

"Es una boda muy linda señor Uchiha – dijo Deidara a su suegro – realmente arrojaron la casa por la ventana"

"Díselo a mi mujer – dijo serio – que cuando se le mete algo entre ceja y ceja, ni quien la quite de ahí"

"Ya veo, una mujer elegante y de carácter" Sonrió Deidara.

"Deberías ir a buscarla para bailar, padre" Sugirió Sasuke.

El hombre le sonrió a las parejas y se levanto.

"Empiezo a creer que lo de tu padre conmigo, es personal, teme" Dijo Naruto con un puchero.

"¿Por qué lo dices Naruto-kun?" Pregunto el rubio mayor.

"A ti ni malas caras te hace" Dijo serio.

"Eso es porque mi Dei, es encantador" Dijo Itachi sonrojando a su novio.

"O quizá por que parece chica – dijo Sasuke con una sonrisa burlona – deberías pensar en dejarte crecer el pelo, dobe" Dijo divertido.

"Itachi – dijo Dei, algo apenado – ¿No vas a preguntarles?"

"Oh, casi lo olvido – dijo mirando a su hermano – ototo necesitamos el numero de la clínica en la que se atendieron tu y Naruto"

Sasuke escupió todo el champan que se había bebido tratando de recomponerse con la elegancia que le caracterizaba. Miro a Naruto, este le sonreía modo de disculpa.

"Tuve que decírselos, teme – se disculpo – el otro día Dei vio las fotos que me tomaste amamantando a Naruko cuando era solo una dulce bebita…" Dijo abochornado.

"Además es obvio ototo baka – dijo Itachi – Naruko y Menma podrán ser todo lo rubios que quieran, pero esos ojos azabache no son coincidencia, es obvia la participación genética de ambos"

"Además Lee y Gaa-chan hace tiempo que aclararon que lo suyo tampoco fue vientre de alquiler, a estas fechas a estado sonando cada vez mes el método del vientre artificial" Intervino Naruto.

"Nuestro padre ¿El sabe que quieren embarazarse?" Pregunto Sasuke.

"Tanto él, como Mikoto están encantados con la idea" Aclaro Deidara.

"Entre mas nietos mejor" Sonrió Itachi.

Entonces Naruto empezó a hablar hasta por los codos: que si los estudios que debían hacerse para ser candidatos, el viaje a Alemania, el tiempo que Deidara – porque era obvio quien sería la madre – debía internarse y tomar distintos fármacos para preparar su cuerpo y adecuarlo para poder albergar y amamantar a un hijo. Les platicaba de todo lo necesario, incluso de su propia experiencia y el, como esperaba que Sasuke fuera quien diera a luz (desmintiendo así para orgullo del moreno, quien fue el uke XD) Fue cuando Sasuke miro a su alrededor: no había persona ni lugar, ni momento de su vida que no estuviera tocado por Naruto, el rubio escandaloso y molesto con el que llevaba 14 felices años de matrimonio, era sin duda alguna el hombre de su vida. Se fijo en su hijo mayor de repente: en medio de la pista bailaba un vals lento, abrazando a su esposa, está bien que la chica era dos años mayor que Fugaku, que era la hija de Lee, que a Sasuke no le agradaba mucho y que nunca le gusto la idea de ellos dos juntos, pero si se fijaba bien: en los ojos negros de su hijo, se veía claramente ese brillo que el reconocía en su propia mirada cada vez que tenia a Naruto frente a él. No era mera casualidad, recapitulando su vida, no se arrepentía de nada, puesto que todo lo que hiso y todo lo que le sucedió, lo había llevado hasta ahí, a ese mismo momento, momento en el que no quería cambiar nada. O quizá solo una cosa.

"…por unos dos meses para que el bebé y tu, permanezcan en observación…"

"Dobe – interrumpió Sasuke, la explicación de Naruto – quiero otro hijo"

"¿Qué?"

"Lo que escuchaste" Dijo serio.

"Mira bastardo yo…"

Lo que sea que el rubio planeara decir o debatir fue interrumpido por Fugaku-chan, que llamaba la atención de todos para proponer un brindis. Todos centraron su atención en la pareja que estaba tomada de la mano a mitad de la pista, los camareros entregaron copas de champan a todos.

"Muchas gracias a todos por estar hoy aquí con nosotros – dijo el novio – a nuestras familia, amigos, conocidos y todos en general, quiero decirles que hoy festejo el haberme unido a la mujer más hermosa del mundo…"

Escucho como sus abuelas se aclaraban escandalosamente las gargantas.

"La más hermosa además de mis abuelas Mikoto, Kushina, Shizune y la tía Tsunade – dijo viéndolas con una sonrisa – pero más quiero agradecer a Lee y Gaa-chan, quienes han forjado el carácter y la personalidad de esa asombrosa mujer que hoy me acompaña... por que como la mía, ustedes son una familia que es una lección de vida, que representa amor verdadero, esperanzas, unión y todos aquellos valores que no envidian nada de una familia promedio, gracias" Dijo brindando en dirección de sus suegros.

"Y yo quiero agradecer a mi suegro, Sasuke-san, que aunque sea que me odia en silencio – rio y todos con ella – hablo en serio, no era broma… también se que ama a su hijo y quiero decirle que en el veo todo lo que siempre espere de un hombre, la seguridad que me brinda y hace sentir alivio a mis padres – miro a Gaa-chan y Lee – el amor que hace que mi hermano mayor no lo amenace de muerte…"

"Aun lo estoy pensando" Intervino Lee-kun y todos rieron.

"Y todo aquello positivo y bello que a veces no creo merecer, quiero darle las gracias Sasuke-san por haber criado a este gran hombre y también a usted Naruto, que también veo mucho de usted en el, por suerte: todo positivo – sonrió – a mis padres, a mis suegros y a la vida, gracias por este hombre y este día"

"Gracias en especial a mi papá – le sonrió a Naruto – porque tu cambiaste la vida de todos los aquí presentes…"

El rubio miro a sus amigos: A Kiba y Hinata que eran una feliz pareja sin engaños, padres de dos hijos. A Neeji que aprendió a dejar resentimientos y decidió entregar su amor con medida a Ten-ten con quien tenía una familia. A Shikamaru el siempre holgazán al que pudo convencer de no dejar escapar el amor de su vida, la mujer con la que ahora tenia no dos, si no tres hijos. Ino a quien veía más feliz que nunca. Karin su prima a la que había llegado a apreciar y tratar como hermana, quien era feliz con Suigetsu a quien el mismo le ayudo a salir de vender su cuerpo a entrar en un negocio más decente. A Gaara a quien saco de prisión y ahora lo veía libre y recompensado. Había pocas o quizá ninguna persona en esa sala que podría decir que Naruto no influencio en su vida de manera directa o indirecta.

"Incluso cambiaste a mi padre – miro a Sasuke – que antes de ti era un gran hombre y después, fue uno mucho mejor… espero y quiero, algún día poder hacer tan feliz a mi mujer y los que me aman, como tú lo haces con mi padre"

"Un brindis por la felicidad y prosperidad de la hermosa pareja" Dijo Naruto ante la mirada orgullosa de su esposo, familia y amigos.

Todos brindaron y aplaudieron para retomar el festejo y el ambiente de la gran celebración.

HASTA AQUÍ EL NADA PEQUEÑO CAPITULO EXTRA Y ESPERO DISCULPEN LA TARDANZA TAN ENORME, GOMENASAI, MI EMPLEO NO ME DEJA CUMPLIR CON LAS FECHAS DE PUBLICACION :'( (NI CON MI VIDA PERSONAL T_T SI QUIERA) PERO AL FIN TERMINE HERENCIA ETERNA, EL QUE ENTENDIO EL TITULO, LO ENTENDIO Y EL QUE NO… DIGAME PARA SENTIRME UNA MALA AUTORA U.U PUESTO QUE SE SUPONE QUE DEBERIA PODERLO HACER VER COMO ALGO OBVIO É IMPLICITO A LA VEZ (espero tomen en cuenta que este capítulo NUNCA estuvo planeado, es solo que en sus comentarios y MP muchos me hablaban de lo abierto que fue el final y las cosas que deje al aire, así que esto es improvisación meramente, aunque me esforcé para hacerlo ver decente)

DIJE QUE HABRIA AQUÍ UN BREVE RELATO DE CÓMO COMENZO LA RELACION DE LA PAREJITA, PERO HE DECIDIDO PUBLICARLO COMO UN ONESHOT (SIN FECHA AUN, NO QUIERO PROMETER ALGO QUE QUIZA NO CUMPLA) QUE TERMINARE LO ANTES POSIBLE, ESPERO NO HABER DECEPCIONADO A MUCHA GENTE :( Y QUE LES HAYA AGRADADO LO QUE LEYERON DE ESTA HISTORIA, APROVECHO PARA INFORMAR QUE RETOMARE MI FIC ITAxNARU: OFICIALMENTE JODIDO PARA LOS QUE GUSTEN DE ESTA PAREJA TENGAN UNA HISTORIA QUE ABARCARE MAS O MENOS UN VOLUMEN DE 20 CAPITULOS, SIN FECHA AUN.

A TODOS LOS QUE ME LEEN, MUCHAS GRACIAS :3 ESPERO SUS COMENTARIOS CONSTRUCTIVOS Y DESTRUCTIVOS, ACEPTO DE TODO, SOLO COMENTEN, ESO SIEMPRE SE AGRADECE.

ATTE: GitanaEscarlata ;)