Segunda parte del capítulo cuatro y versión de Kenneth, espero les guste.
Kenneth McCormick miraba con una sonrisa como todos los que le fueron a visitar salían de su dormitorio a excepción de su pequeña hermana que seguía hablando con la enfermera intentando convencerla y al parecer había conseguido su propósito de permanecer allí junto a ellos. Se dejó manejar por ambas chicas mirando los azules ojos de Karen mientras la enfermera retiraba las vías de su brazo, algo que siempre le había desagradado, al igual que el que retirasen aquellos tubos que tenía en la nariz, sin duda eso era lo más repulsivo de todo.
-Y bueno hermanito, ya estás bien ¿te vas a confesar o ya lo hiciste?- Karen se mordió el labio inferior moviendo sus cejas de arriba abajo, no cabía duda de que era su hermana.
-¿Confesar qué?-El rubio ladeó la cabeza sin comprender aquellas palabras que decía la niña.
-¿Cómo que qué? ¿Has perdido la memoria al recuperarte?- Bromeó la más joven aprovechando que su hermano no podía hablar mientras le retiraban los tubos más molestos. –Llevas enamorado demasiado tiempo, ha venido día a día a visitarte y ahora me dices que qué tienes que confesar, es obvio ¿no?- La chica de cabellos castaños se cruzó de brazos por unos segundos, teniendo que ponerse en pie para coger la ropa de su hermano mayor y dársela.
-Umm…- Se quedó pensativo el chico tomando las prendas que le tendía la menor viendo a la enfermera salir de allí. –No creo estar en condiciones de confesarme.- Murmuró mientras se colocaba la camiseta y su tan amada parca pensando en las palabras de su hermana, en su memoria estaba la imagen de Trent visitándole cada día, pero el vacío que había sentido al despertar seguía ahí diciéndole que algo fallaba pero no sabía de que se trataba.
Unos golpes en la puerta hicieron que ambos hermanos girasen a ver quién era la persona que asomaba por esta.
-Vaya veo que está en buena compañía joven.- Sonrió el doctor al ingresar con unos papeles en sus manos y acercándose al dúo de McCormick.
-Buenos días doctor Anderson.- Saludaron ambos al unísono.
-Buenos días, vengo a traerte el alta, ya estás milagrosamente curado pero aun así te quiero aquí el mes que viene a ver si sigues igual de bien o pasa alguna anomalía ¿entendido?- El rubio asintió a aquellas palabras tomando entre sus dedos el papel que el doctor le entregaba. –Espero que disfrutes el tiempo con tus amigos, se ve que algunos se preocupaban mucho por ti.-
Aquellas últimas palabras le dejaron desconcertado, ¿acaso la persona a la que se refería el doctor con ese "algunos" y la mencionada por Karen era la misma persona? Fuera quien fuese se había preocupado demasiado si el doctor había notado aquello también, eso le dejaba más confuso, en el rato que todos estuvieron dentro de la habitación Trent se había mantenido alejando del resto de la gente y se había percatado de que miraba mucho a Marsh, el cual no se había despegado casi de su móvil. No entendía completamente nada, Karen le dejó claro que estaba enamorado, él lo sentía pero a la vez ese sentimiento era extraño, como si amase a la nada, a algo que carecía de forma, color, nombre…. Raro pero así lo sentía.
Nada más salir de la habitación los ojos cyan dieron con unos del mismo color pero de un tono más oscuros frente a él, la imagen de Stanley apoyado en la ventana frente a la puerta con los brazos cruzados le dejó parado por unos segundos sin saber por qué la necesidad de hablar con él sobre algo importante, sensación que se volatizó al ser golpeado por otro cuerpo.
-¡Lo siento!- Butters le miró con preocupación y culpa pero en un abrir y cerrar de ojos sus brazos rodeaban su cuello y no dudó en abrazar al otro rubio viéndose rodeado por otros dos más.
-¿Ya te han dado el alta?- La voz de Trent le hizo elevar la cabeza y a la vez los papeles del alta en sus manos.
-Sí, me acaba de traer los resultados y me puedo ir, por cierto Trent, necesito hablar contigo esta tarde si es posible, ahora quiero descansar un poco en casa.- Aclaró, seguía sin encontrarse del todo bien, más psicológicamente que física y sobretodo necesita aclarar su mente antes de exponerle sus pensamientos al rubio.
-Allí me tendrás ¿te vale a las cinco?- Cuestionó el chico llevándose una afirmativa con la cabeza de su parte.
Pronto le perdió por completo de vista pues Broflovsky y su novia se acercaron para preguntarle por su estado, como mínimo una media hora le retuvo en la puerta del hospital respondiendo algunas preguntas que ni él mismo llegaba a comprender bien, pero le alegraba ver a sus amigos animados por su recuperación. En toda aquella charla su mirar coincidió varias veces con la del moreno de su habitual grupo notando de nuevo aquella extraña sensación de vacío que terminó ignorando por completo.
Subió al coche de Kevin junto a su hermana mientras sus padres se marchaban en el coche de su progenitor ya que se encargarían de hacer unas compras antes de llegar a casa. En todo el viaje estaba distraído por las discusiones que Shelly y su hermano traían, escuchando también disimuladas risas provenientes de Karen.
-Cuando tengas pareja no seas así Ken.- Reía la menor inclinándose hacia el rubio para que solo él pudiera escucharla decir aquello.
-Haré lo que pueda.- Reía animadamente junto a ella revolviendo su cabello con la diestra viendo con diversión la cara de molestia que esta ponía al tener el rostro cubierto por mechones de cabello.
-No te veo yo tan peleante como Kevin.- La menor le sacó la lengua, la cual fue atrapada entre el índice y el pulgar de Kenny que reía con ganas soltándola al fruncir esta el ceño.
Como se acostumbraba en casa de los McCormick desde que su hermano era el sustento económico se prescindía de las cervezas en la comida por mucho que sus padres pudieran quejarse por ello, aquel día como uno especial pues no siempre Kenneth se libraba de la muerte y era recordado por el resto, la mesa se vio llena de comida y La señora McCormick entraba con el postre en las manos y una sonrisa que ocupaba gran parte de su rostro.
-¡Vamos a celebrar que mi pequeño está en perfectas condiciones!- Canturreó la pelirroja dejando aquel dulce sobre la mesa.
-¡Sí!- Gritó el resto de su familia animados como pocas veces el rubio lograba recordar.
-No hacía falta tanto.- Comentó Kenny aunque en su interior se sentía agradecido de recibir esas atenciones.
-Calla ya y corta eso que hay hambre.- Kevin golpeó su hombro metiéndole prisas en sus acciones consiguiendo su propósito.
Las horas siguieron pasando y el ambiente se relajó permitiéndole ingresar en su cama con apenas una camiseta blanca y unos bóxers del mismo color cerrando los ojos quedando dormido hasta que el sonido de la puerta le hizo incorporarse.
-Puedes pasar.- Comentó con voz adormecida sabiendo a la perfección de quien se trataba y en efecto cuando vio aparecer a un rubio por la puerta esbozó una pequeña sonrisa.
Al tenerle dentro golpeó a un lado de la cama para que tomara asiento, no se sentía cómodo al verle de pie sabiendo que trataría un tema para él delicado.
-¿Para qué querías verme?- Podía sentir la mirada castaña sobre su cuerpo volviendo todas sus ideas un completo lío.
-Necesito preguntarte una cosa….- Susurró bajando la cabeza comenzando a jugar con sus manos y la manta, no acostumbraba a ser tímido pero este tema escapaba de sus propios entendimientos. -¿Tú me has visitado cada día?-
-Sí ¿por?- Inquirió con interés.
-¿Has sido el único?- El de cabellos más claros alzó la cabeza mirando directamente a los orbes del contrario.
-Sí… Bueno Stanley iba de vez en cuando, ya sabes las prácticas son allí.- Se quedó callado unos segundos, no recordaba haber visto a Stan en el hospital esos días, creyó que como la primera vez se había mantenido alejado hasta el último día, pero esa información solo le hizo sentirse más confundido.
Confesó todo lo que rondaba su cabeza, le costó decirlo pero más le costó asimilar que no solo Trent era la persona de la que estaba enamorado y que no recordaba estarlo, si no que ambos estaban saliendo, sintió un nudo crearse en la boca de su estomago al ver al joven Boyett afligido al darse cuenta que su pareja, o eso acababa de confirmarle, no recordaba nada de eso, como si su cabeza fuera un disco duro que acababa de ser limpiado por completo. Sostenía su mano con la propia, un tacto que le resultó extraño tan extraño como la caricia que recibía en su mejilla pero lo atribuyó a esa pequeña laguna mental que estaba teniendo y esperaba desapareciera pronto.
Sus labios se vieron unidos por unos segundos antes de ser interrumpidos por uno de sus amigos, el cual parecía dispuesto a marcharse de la habitación como si acabase de ver a un espectro o algo mucho peor. Tras la despedida de su novio soltó un suspiro mirando al castaño que tomaba el puesto de Trente en su cama.
-¿Qué era eso Kinny?- Eric estaba completamente confuso ante la imagen que acababa de visualizar, hasta donde sabía al de ojos azules le gustaba el hippie, aunque siempre podía haberse dado por vencido, caso que parecía ser el más probable al ver a Kenny con Trent.
-Dos personas besándose, creí que sabías que era un beso.- Bromeó restando toda la importancia al tema.
-Sé lo que es un beso y se con quien te lo dabas, ¡Por dios ese tío quería matarnos!- Exageró el castaño, aunque podría ser completamente cierto que Boyett habría terminado con ellos si hubiese podido.
-Al parecer ya no quiere, no hay más que hablar de ello, por qué no creo que hayas venido a hablar de eso ¿no?- Inquirió el rubio retirando unos mechones que caían sobre sus ojos.
-Para nada, solo venía a ver cómo te encontrabas.- Aclaró Eric mirando a su amigo de arriba abajo. –Pero puedo ver que bien.-
-Estoy estupendo, quiero volver a las clases y todo.- Rió con ganas al decir aquello por muy cierto que fuera pues le apetecía volver a pintar.
-¡No creo que Kenny McCormick me acabe de decir eso! ¿Quién eres tú?-
-Un alíen al que le gusta pintar por eso mi interés en volver a artes, pero no me delates o te pasará como con Snooky y esta vez Kyle no te salvará.-
-Mamón.-
Ambos comenzaron a reír y contar algunas de sus anécdotas, cosas triviales ya que ninguno quería tocar el tema de Stan, uno por desconocerlo y el otro por creer que este solo intentaba olvidar un muy posible rechazo. No mucho después tal vez una hora o dos Butters apareció en casa del de la parca animando el ambiente con otras entretenidas historias, pero al contrario que Cartman, el pequeño Stoch no podía contenerse ante la noticia que Trent le había dado al llegar a su casa.
-¿Estás saliendo con Trent?- Preguntó curioso mientras Kenny miraba a otro lado con nerviosismo sin percatarse de las figuras que acababan de aparecer por la puerta.
-Sí.- Confesó con una leve sonrisa surcando sus labios.
-¿¡Qué!?- Las voces de los dos super mejores amigos resonaron por toda la estancia dejando a los del interior callados y fijando la vista a la puerta el tiempo justo para ver como Stanley giraba sobre sus pies y se marchaba sin decir nada.
-Aca… Acaba de llamarle su madre… -Kyle pensaba una buena escusa para aquel comportamiento por parte del moreno. –Su padre la ha vuelto a liar.- Terminó, era algo normal que los problemas de Randy los terminara solucionando su hijo por lo que todos aceptaron aquella escusa. –Por cierto Ken, me alegro por lo tuyo, no solo lo de recuperarte lo de Trent también, aunque no me lo esperaba ¿Cuándo ha sido eso?-
Kenny se había quedado mirando el hueco que Stan había dejado al irse, sus manos se posaron sobre su estomago al notar como este se le contraía hasta darle unas inmensas ganas de vomitar allí mismo, algo que no llegó a pasar pues las palabras del pelirrojo lo sacaron de ese trance.
-¿Ah? Esto gracias Kyle, fue ayer creo… No lo recuerdo.- Confesó pasándose una mano por el cabello con cierta vergüenza al confesárselo a ellos tres.
La cara de Kyle se quedó más blanca de lo que ya era como si acabara de recibir una noticia que no esperaba escuchar o más bien confirmar.
Coyote Smith: Me parecía gracioso hacer a esos dos familia al fin de cuentas podrían serlo realmente :D Y Trent sabía de ello porque espió la conversación de Stan, sabe que Kenny se curó pero no de que modo ni quien hizo eso posible y aun queda un poco para saber de esa conversación :P
Luis Carlos: Trent es listo y no puede perder una oportunidad tan buena jeje~ No recuerdo los nombres -Soy pésima en recordar esas cosas ;3;-
Gracias a todos por leer 3
