Capitulo No: 6

Nombre del capítulo: El chico Zorro y su diosa del baile

Dedicatorias a: HiNaThItHa.16241

Agradecimientos a: Naylar por tu ayuda con la canción!

Advertencias: ninguna por el momento.

Notas: HOLA! Que tal están? Muy bien, aquí les va lo siguiente, espero que lo disfruten.


Canción: World's end dancehall (Miku & Luka)


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En el límite de todo chiste

Al otro lado de un escalón

De seguro no hay nada bueno pero

¿Me dejas tomar tu mano?

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Un mes.

Treinta días.

Dos millones quinientos noventa y dos mil segundos. Segundos de su vida en los que Naruto pudo haber convivido con la chica que aseguraba era su mejor amiga: Hinata Hyuga. Pero en su lugar, dejó que el regreso de Sasuke a su salón de clases lo alejase de la única en esta vida que lo podía consolar. O al menos en esos tiempos de su vida, donde sus padres ya no se entrometían en sus asuntos, y sus amigos no querían escuchar estupideces, como ellos solían llamarlas.

Y para colmo, su lindo amiguito, el azabache, por primera vez en su vida se volvía el hombre más romántico del mundo con la chica que Naruto tanto amaba. Sí, todo el mundo sabía que Sasuke Uchiha ahora era el casi-novio de Sakura Haruno. Y que día con día la visitaba; llevándole rosas de vez en cuando, o enviando uno que otro mensaje de texto a la peli rosa. Más aún así, él siempre mantenía su frialdad ante los demás; salvo cuando echaba en cara todo esto a Naruto, sabiendo a la perfección que éste se iba a enfadar.

¿Y cómo rayos es que Sasuke había logrado eso? Si Haruno Sakura siempre había sido marcada como la inalcanzable. Y vaya que le quedaba ese sobrenombre, pero había una excepción. Su corazón le pertenecía a Sasuke. La razón de tanta ira contenida por Naruto en estos momentos….


Uno…. Tres… diez.

Naruto iba a volverse una bestia. No por nada lo llamaban el chico zorro cada vez que se molestaba: se ponía de malos ánimos, y si te atravesabas con una grosería, recibirías una gran golpiza de su parte.

Él contó mentalmente, mientras a su vez respiraba. Recién había comentado a Kiba sobre su decepción amorosa con Sakura, y éste solo se burló.

-Naruto, no sigas soñando, ¿Quieres?-

-¿A qué te refieres?- Y otra característica del Uzumaki, era que ciertamente parecía un ignorante.

-¡Deja de ser estúpido! Sakura jamás va a quererte, ella está con Sasuke ahora, y desde niña lo ha amado.-

-¡Pero aún así puedo intentar conquistarla!-

-¡Claro que no, Naruto! Eso es imposible para ti. Ella ya le dio su alma entera a Sasuke, y te apuesto a que también el espacio entre sus piernas.-

-C-claro que…- Y no pudo concluir su oración.

-¡Ya basta, tarado! Ya nos cansaste a todos con eso de la rosadita. ¡Sólo date cuenta! Tienes cientos de chicas a tu alrededor y te fijas en la más inalcanzable para ti. –

-Me temo que Kiba tiene razón esta vez, Naruto. Eres estúpido, y lo seguirás siendo hasta el día en que te decidas por alguien más. –

Shikamaru intervino esa vez. Y de hecho, de no ser por él, no habría sucedido todo el escándalo en los vestidores de los chicos; lugar donde se localizaban deshaciéndose de sus sucios uniformes luego de su práctica de futbol.

-Shika tiene razón, eres un estúpido-

-tarado-

-El término correcto es idiota.-

así comenzó todo el balbuceo entre los chicos, hasta que, derrotado por la humillación, el rubio los acalló a todos de una manera poco convencional. Le dio un buen golpe a Shikamaru: fuerte, en el medio de sus ojos. Y una vez comenzada la pelea, no se detuvo hasta que llegó el entrenador. Solo se escuchaban gritos; y todos estaban rodeando al moreno y al rubio. Desde la distancia, apenas se alcanzaba a ver un par apoyando a Naruto, y otros a Shikamaru, mientras salían, de la rueda, diversas patadas y puños que no se distinguía de quién eran. ¡Incluso el polvo se levantó en esa ocasión! El escándalo fue tanto, que el entrenador, quien se hallaba anteriormente a unos metros del vestidor, pudo distinguirlo.

-¡Naruto!- De pronto se escuchó el silbido de aquel hombre de cejas gruesas, para unos llamado Gai, y por otros nominado entrenador. – Me decepciona ver como uno de mis jugadores estrellas comienza una pelea como tal. ¡Oficialmente quedas castigado, hasta el final de la temporada!-

-¡Eso no es justo! Yo no…-

-¡Ya he dicho mi decisión, y no la voy a borrar!-


-¿Q-quién te hizo esto, Shikamaru?-

-Fue tu amigo Naruto. Pero ya ha pasado. Hinata, se cuanto has querido terminar de leer ese libro que compraste, y ahora en tu tiempo libre puedes hacerlo. No es necesario que cuides de mí.-

-C-claro que sí. T-tu eres mi a-amigo después d-de todo. Sería incorrecto no hacerlo.-

-Pero fue mi culpa. Yo debí haber guardado mi opinión, en vez de lanzarla como un insulto a Naruto. Es solo que no pude evitar hacerlo al ver que él hablaba maravillas de Sakura cuando tiene tras de sí a una excelente mujer como tú. Como buen estratega debí pensar en eso.-

Hinata no pudo evitar sentir el color en sus mejillas. Era lo típico de ella; ocurría tanto con extraños como con amigos. Y Shikamaru era un gran amigo para ella, el mejor, se podría decir. Es cierto que solo se conocían desde un mes atrás, pero él se había ganado la confianza de la chica tan rápido, que de pronto y de la nada, ella comenzó a contarle todo sobre su vida al moreno. Y entre todo eso que le hablaba, también decidió comentar su gran amor por Naruto. Aunque claro, omitió la forma en que se conocieron. Eso la habría hecho morir de pena allí mismo.

-Gracias.-

-Me alegra ver que ya no tartamudeas tanto. Quiere decir que sí confías en mí.-

Eso le dejó mucho por pensar. Porque si era cierto, entonces no confiaba en Naruto. ¿Y cómo podría haberse acostado con él, si ese era el caso? ¿Habrá sido realmente que no confiaba, o que estaba demasiado enamorada como para mantener su cabeza y su lengua en orden? De seguro sí era lo segundo. Eso esperaba y añoraba creer.

En eso meditaba hasta que algo la despertó de sus imaginaciones. Es como si se hubiese materializado lo que pensaba, extrañamente. Naruto acababa de posarse frente a ella, con los brazos cruzados, viendo como Hinata terminaba de cubrir con una bandita la herida que él mismo había hecho entre los ojos a Shikamaru. De veras se veía ridículo con esa cosa blanca entre los ojos. Pero guardó su opinión, no quería que le quitasen algo más por culpa de ese imbécil.

-Hola Hina.- Habló, ignorando al chico situado frente a ella.

-Ah, Etto, Hola Naruto.- Ella no podía verlo, por más que deseara. Hacía ya tres semanas desde que Sasuke llegó y él dejó de acercársele, y eso realmente la hirió.

-Sé que no quieres verme, pero, ¿podemos hablar?-

-N-no lo sé…-

-Por favor, Hinata.-

-B-bien.-

Y sin más, tomó la mano de la chica para guiarla a otro sitio, tal y como lo hacía antes de dejar de hablarle. Él pidió disculpas por haber hecho lo que hizo, y confesó que, hasta días después de que Sasuke vino a separarlos, él se dio cuenta de que la había "utilizado". Pero esa no había sido su razón de estar con ella esas semanas. Le dijo también que no le había hablado durante esas tres semanas porque no quería enfadarla más, y que ahora que ya no estaría en el equipo por un largo tiempo; si ella lo perdonaba, podrían pasar más tiempos juntos….

-Etto… B-bien, Naruto, te p-perdono.-

-Genial, Dattebayo! – Vaya, sí que llevaba tiempo sin escuchar esa palabrita.

-¿Y a qué vienes, Naruto?- De nuevo, Shikamaru ponía en riesgo su rostro. En esos momentos era delicada esa cuestión de hablar con el rubio, puesto que este aún estaba resentido.

-No es algo que deba interesarte, Shika.-

-Claro que sí, no quiero que dañes a Hinata como la vez anterior. Y si vienes a disculparte para divertirte mientras no estás en el equipo, olvídate de sus disculpas.- ¡Bingo! no por nada decían que ese chico era un genio.

-Pues de hecho- lo miró con sorna y orgullo –ya lo ha hecho.-

-¿¡Qué!? ¡Hinata! No perdones así de fácil a este imbécil. Piénsalo bien, no dejes que tus emociones se dejen llevar.-

-Shi-shi- Shikamaru…- la mujer le dirigió una mirada realmente enfadada, acompañada de sus mejillas teñidas de rosa. Para su suerte, el rubio no se percató de nada en las palabras del susodicho. –Yo no puedo guardar rencor a nadie, y lo sabes. Además, se-será bueno tener a Naruto con n-nosotros, y ahora que n-no está en el equipo, podemos buscar otro pa-pasatiempo.-

-¿Eh? ¡Eso es genial Hinata! Eres todo un genio. Pero, ¿Por dónde empezar?-

Esa era una buena pregunta. Ya que Naruto no era amigo de muchas cosas, como leer, escribir, pintar, la papiroflexia, el ajedrez, hockey, natación… y todo eso lo habían descubierto con intentos. Durante un mes fueron aquí y allá, intentando encontrar lo que tanto deseaban. Pero nada. La respuesta no aparecía aún. Hasta que un día, finalmente, la hallaron. Naruto había ido de visita a la casa de Hinata, y optaron por ver televisión. Y cuando la encendieron, encontraron un programa de baile. Hinata se emocionó tanto, que le dijo a Naruto que sería divertido tomar lecciones de eso. Él no estuvo muy de acuerdo al principio, pero, si algo adoraba eran los nuevos retos.

Juntos, se dirigieron a una academia de danza localizada a unas cuadras del hogar de Hinata. Shikamaru y Shino se habían abstenido de practicar esta disciplina, creyendo que eso les restaba masculinidad. Pero Naruto, en cambio, no tenía nada que perder esta vez. Además, si Hina era así de torpe para hablar, seguramente con la danza, no sería mayor la diferencia….

Y ella, por mas fe que tuviese en Naruto, creyó exactamente lo mismo de él.


-¡Vaya Hinata!-

Realmente lo había dejado boquiabierto. Esa mujer reflejaba una flexibilidad y habilidad impresionante cuando de bailar se trataba. En solo dos semanas pudo dominar lo básico de la salsa, y honestamente, lucía muy sensual cuando ejecutaba esos pasos.

-t-tú tampoco lo haces mal.- y es que esa era la verdad. Juntos, ellos hacían una gran pareja de baile, a pesar de no ser expertos.

Aunque claro, para llegar a donde estaban, pasaron por dos semanas de arduo, muy arduo trabajo. Sudaron, gimotearon y se cansaron hasta ya no poder más. Utilizaron horas de sus días para prácticas, y Hinata tuvo que aprender a moverse con zapatos de taco. Difícil. Pero la recompensa sería muy buena. Su profesor de baile, el reconocido señor Kakashi, había visto en ellos cierto potencial, y para alentarlos, les prometió una presentación sobre el escenario solamente para ellos, si en dos semanas lograban dominar lo esencial. Claro, a la peli azul no le agradó la idea, pero ver a Naruto tan ansioso y sonriente… ah, era innegable la petición. Aunque sus pies ya no aguantasen el dolor de doblarse tanto al tropezar.

Un terrible tropiezo en el baile

Sí, sigo bailando sobre el altar

Nuestros ojos están deslumbrados

¡¿Cómo sería aquí contigo?!

El humo, las cortinas abriéndose lateralmente, el piano comenzando a sonar… ¡Ella sentía que iba a desfallecer sobre ese mismo piso! Pero tenía que ser fuerte, para poder hacer feliz al chico recostado en su hombro. Era estresante todo ese ambiente, pues la hacía pensar que todos los ojos se fijarían en ella. Y aunque sabía que solo era el escenario de un restaurante en día viernes por la noche, eso la hacía enloquecer. Porque para ella no era solo eso, era solo eso, notándose su sarcasmo. Y para colmo, Naruto la ponía más nerviosa cuando se recostaba sobre su hombro.

Habían pasado música lenta antes de que ellos pasaran, y Naruto, para variar, calló a roncar sobre lo primero que encontró: el hombro de Hinata. Ella simplemente no sabía que decir o pensar en estos momentos… momentos que no durarían mucho, puesto que justo ahora, acababa de comenzar a tocar su canción el último grupo anterior a ella, y si no estaba equivocada, no les tomaría más de cinco minutos.


Una estridente voz me sigue

dando vueltas con la peor intención

Claro que no hay nada bueno

¡Así que ven a escupir con ganas!

Todo el significado se encuentra aquí entrelazado

Tu rostro diferente es el por qué se han largado

Siguen en busca

Siguen en busca

Pero nadie encuentra...
Estas indignado y te avergonzaste

Quisiste sonreir y te agotaste

Tanto y aún así... ¡No deja de aburrir!

Ven baila, ven baila. Da un paso a la vez

Un, dos... en un lado del mundo

Siéntelo, siéntelo que nadie nunca sabrá

cuando podrá ser el final...

'Puff' y 'Hurrah' grita al desaparecer

Todo se va en cuestión de segundos

Gira, gira, gira y gira y sin parar dale

la vuelta al mundo.

¡Ay no! Ya todo estaba comenzando y ella no quería pasar. Pero Naruto ya había despertado, ya habían calentado, Él le dio cientos de halagos sobre lo bella que se veía con ese vestido y… en fin, no era momento de distracciones como las de la última vez que subió a un escenario, no fuera a ser que el rubio la besase de nuevo; aún no se sentía a gusto recordando el momento.

Y así comenzó el ritmo suave. Naruto movía sus pies perfectamente coordinados con los de la mujer. Primero el izquierdo y luego el derecho, un paso adelante y otro atrás, sucesivamente. Ella lo imitaba, pero movía más notoriamente sus caderas, en un vaivén relajado y fluido cual olas de mar. Próximo a eso, él le tomó la mano, y la hizo girar varias veces; ella se dejó caer, y él la atrapó. Ambos se vieron a los ojos en ese momento, y Naruto se pudo percatar de algo: Aquella mujer de extraños ojos no era solo su compañera, era más que eso, era su diosa del baile, y nadie nunca la podría reemplazar.

La música fue subiendo sus tiempos y ritmos gradualmente, Naruto retrocedía con pasos entrecruzados, y Hinata avanzaba hacia él. Luego hubo más giros y vueltas, él la elevó por los aires, y finalmente aterrizó. Lo hizo en el momento justo, el último toque musical. Dejando escuchar los aplausos, y revelando consigo a una agotada y ruborizada Hinata.

Quizás, esa noche, ella solo era una principiante y no dieron mucha impresión. Y tal vez, ella era demasiado tímida para esa clase de danza, sin mencionar que utilizó un vestido que, a comparación con los que se visten para bailar salsa, era muy conservador. Quizás ella no era como Sakura, pero aún así era sensual y hermosa, en cuerpo y en espíritu: una gran mujer. Él lo sabía. Porque esa noche, aunque no fueron el mejor acto sobre ese escenario, él pudo distinguir en los ojos de esa chica una gran pasión. Ella ya no solo era una bailarina, ella ahora era su diosa del baile.

Y él, no se diga. No por nada le decían el chico zorro. Porque los zorros pueden volverse bestias al pelear; pero así como tienen su instinto animal, poseen también de una gran habilidad.

La verdad se descubrió en esa ocasión: El chico zorro y su diosa del baile, siempre iban a ser una gran pareja de bailarines. Fuesen o no profesionales.

¡Qué hermosa vista! Me pregunto ¿que pasará?

Oh sí, puedes verla desde aquí

Claro, que ni una sóla cosa nunca cambiará

Se arrastrarán por ésta tierra

Ven baila, ven baila. Da un paso a la vez

Un, dos... en un lado del mundo

Siéntelo, siéntelo que nadie nunca sabrá

cuando podrá ser el final...

'Poof' y 'Hurrah' grita al desaparecer

Todo se va en cuestión de segundos
….


QUE TAL ME QUEDÓ?

bien, la verdad quería recordar como era escribir fuera de un POV, pero fue muy dificil 'ttebane!

Sayonara, espero sus reviews!

PD: para no perderse de lo siguiente (ya falta POCO para que Naruto se enamore de Hina) delen FOLLOW!

NOTA IMPORTANTE: escogí la salsa basada en un capitulo de "So you Think You can Dance", y se que quizás es muy atrevido para Hina, por eso hice la aclaración de lo del vestido y demás en el capitulo.