Última versión del capítulo cuatro, la cual creo ha quedado un poquitín floja, pero mi sagrada mente se ha entregado a muchos proyectos de una sola vez y luego pasa lo que pasa.

Sin más rodeos espero sea de vuestro agrado :3


Los orbes azules pasaban una y otra vez sobre la pantalla del móvil leyendo una y otra vez aquel mensaje "Se salvó con el alto precio que diste a pagar, pero deberías agradecerle a Pip." Stan soltó un suspiro, debía agradecerle el que por su propuesta aun tuviera una oportunidad para recuperar a Kenny, lo que le hacía sentir mal de alguna forma era que en un pasado el fue completamente cruel con Philip y por ello le costaba encajar que este hubiese ayudado aunque con lo poco que había conocido del mismo sabía que contaba con una gran bondad y por ello no dudaría en agradecérselo de nuevo en un futuro pero esa vez a poder ser cara a cara. Tras haber mandado la respuesta al número de procedencia del anterior mensaje se dispuso a dar aquella noticia al resto de sus amigos que con el paso del tiempo fueron llenando la estancia siendo echados no mucho después por una enfermera.

En el pasillo tomo posición en la pared frente a la puerta de la habitación teniendo junto a él a su super mejor amigo y la novia de este.

-Estarás contento ¿no?- Preguntó Kyle con una leve sonrisa en su rostro.

-Pues como todos ¿no crees?- Wendy miró extrañada a su pareja tras aquellas palabras dirigidas a quien en antaño ocupaba el puesto del pelirrojo.

-Ya te han dado la respuesta.- Rió el moreno pasando su mirada del uno a la otra centrándose al final en los ojos verdes mostrando una pequeña muestra de preocupación que fue captada en el momento por el ajeno.

-Wendy cariño, ¿podrías traerme un café?- El judío intentó ser lo más meloso posible para que esta no le mandase ir a él mismo pero al parecer la morena había entendido el sentido real de esa pregunta y dejaría a ambos chicos solos.

-Claro, ahora lo traigo ¿Tú quieres uno Stanley?- Los ojos violetas de Testaburger se tornaron un poco expectantes y en sus gruesos labios se formó una ligera sonrisa.

-No hace falta, pero gracias.- El aludido rechazó la oferta de forma amable viendo como la chica salía de su campo de visión dejándolos solos entre un montón de gente.

-¿Qué pasa?- Su amigo no se andó con rodeos para hacerle aquella pregunta esperando tener una pronta respuesta.

-Anoche me besé con Kenny.- Comentó el de orbes azules sin mirar a su acompañante ya que su mirada se había ido a parar a un pequeño grupo formado por tres rubios pero pronto se centró de nuevo en el chico de rizos rojizos que estaba frente a él con cara de sorpresa.

-Pero eso es algo bueno ¿o me equivoco?-

-Lo sería si él no lo hubiese olvidado por completo.-

-¿¡Qué!?- Unas cuantas personas se giraron a mirar hacia su dirección y como primer impulso Stan cubrió la boca de Kyle con ambas manos.

-No seas tan escandaloso.- Chistó en voz baja dejando caer las manos a sus costados.

-Pero ¿Cómo lo sabes?- Kyle se puso de puntillas para que los centímetros que el otro era más alto se redujeran y ambas miradas se encontrasen de lleno. –Aquí hay algo más y grande ¿verdad?-

Como respuesta a su interrogante el que estaba delante de él asintió con la cabeza rompiendo tras eso el contacto visual al regresar la novia del más bajo.

-Hablaremos luego de ello, te lo prometo.- Aseguró con una sutil sonrisa mirando como Wendy le tendía su vaso al pelirrojo.

Prontamente sus orbes azules contactaron con otros de similar color pero unos tonos más claros que se encontraban exactamente delante de él, a apenas unos pasos en ese pasillo. La pequeña sonrisa que acababa de perfilar sus labiales se volatizó cuando la atención del rubio le fue arrebatada por un golpe, y nunca mejor dicho pues Butters tropezó con Kenneth llevándose consigo su atención de lleno. El moreno bajó la cabeza dejando que mechones de su cabello cubrieran sus ojos dándole la posibilidad de mirar la escena de la manera más disimulada que le era posible, pero rápidamente el grupo de personas delante de él se marchó por lo largo del pasillo dejándole casi solo de no ser por una chica de cabellos negros que posó su diestra en el hombro del chico.

-¿Nos vamos ya?- La voz de Wendy le hizo alzar la cabeza asintiendo a su pregunta.

-Sí, aquí ya hacemos poco.- Afirmó yendo tras la pareja mirando a su alrededor con más de una duda rondando su cabeza, sabía que la oportunidad de recuperar a Kenny la tenía pero no sería algo sencilla, por suerte nadie sabía de ello o al menos así lo creía.

Horas y horas pasaban, lentas, aburridas, agobiantes o así las sentía el joven Marsh tirado sobre su cama con ambas manos tras la cabeza y su vista fijada en un punto cualquiera del techo, necesitaba un recuerdo junto al rubio para poder recuperarle ¿pero qué recuerdo? Habían vivido mucho tiempo juntos, muchas situaciones como para dar con una en concreto pero no se daría por vencido. El sonido de la puerta de su dormitorio lo atrajo de nuevo al mundo real, su cuerpo giró sobre la cama observando el reloj que tenía sobre la mesita, las cuatro y media ¿Quién le visitaría a esas horas?

-¿Estás despierto?- Por la puerta asomó un inconfundible ushanka verde y unos ojos del mismo color que le observaban con un ligero toque de diversión. –Si estás despierto por qué no me respondes ¿eh?- El pelirrojo rodó los ojos ingresando en el dormitorio ajeno cerrando la puerta tras su entrada y tomando asiento en el borde de la cama mirando desde ahí a su amigo. –¿Me vas a contar que te pasa?-

-¿Así que tu visita es solo para saber qué me pasa?- Stanley se incorporó apoyando su espalda en el cabecero de la cama, posando su brazo izquierdo en una de sus piernas que se hallaba flexionada.

-En realidad venía para que fuéramos a casa de Kenny, el culón me dijo que quería prepararle una sorpresa pero él se adelantaría.-

-Aun no entiendo como con lo mal que os soléis llevar siempre te llama a ti para todas sus ideas.- Era algo que siempre le había extrañado pero hasta ese momento nunca se había planteado el motivo y por el encogimiento de hombros del que tenía en frente podía seccionarse de que él tampoco sabía el motivo.

-No lo sé, pero el tema no es ese, ahora cuéntame eso antes de que nos vallamos.- Inquirió el de orbes rubís.

-Umm..- Frunció el ceño mirando sus sabanas como si fuera la cosa más interesante que había visto en su vida jugando con ellas disimuladamente con las yemas de los dedos. –La recuperación de Kenny no es algo eventual o un golpe de suerte, yo pacté con Damien, bueno no es un pacto en sí, le pedí un favor y por lo que puedes ver se ha cumplido.-

-Espera.- Kyle movió sus manos como si con ellas intentara atrapar la idea que quería darle a saber su amigo. –Espera.. ¿Tú le pediste a Damien qué salvara a Kenny?-

-Sí, te lo dije una vez Kyle, Kenny ya no era inmortal.- Suspiró agotado devolviéndole la mirada al opuesto.

-Entonces el que él te haya olvidado es el "pago" de ese trato.- Puso entre comillas aquella palabra con los dedos, en ese momento se encontraba bastante perplejo pero podía creerlo, al fin de cuentas cosas más raras se habían visto en ese pueblo.

-Exacto, aun tengo la posibilidad de que recuerde…-

-¿Cómo?¿Por qué no lo haces?- Le interrumpió el de cabellos rizados haciéndole fruncir el ceño por unos segundos, era normal que ahora tuviera dudas tras saber la pequeña historia tras la recuperación del rubio.

-Supuestamente hay un recuerdo entre nosotros o eso creo que le devolverá esa parte perdida de su memoria.-

-No sabes cuál puede ser.-

-No, no tengo ni la más mínima idea.-

-Comprendo.- Broflovski se cruzó de brazos ladeando la cabeza de un lado a otro percatándose en la hora que marcaba el reloj de la mesita. –Bueno aquí no vas a hacer nada, vamos a casa de Kenny.- Se puso en pie tras hablar palmeando el hombro del más alto para que de igual forma se levantase de la cama.

Imitando el acto de su amigo el del gorro azul y pompón rojo se levantó tomando su chaqueta antes de salir de su vivienda caminado lentamente por las nevadas calles, paseando su mirada por las distintas tiendas que habían a su paso parando junto a la puerta de una de ellas.

-¿Te parece si compramos algo?- Propuso señalando el local con el pulgar por encima de su hombro.

-Me parece bien ¿pero que podríamos comprar?- El pelirrojo se sobó el mentón pensativo recordando el gusto del rubio por los dulces y con una sonrisa gatuna golpeó su enguantada mano con el puño. –¡Vamos a comprar dulces!-

Tal como Kyle dijo habían comprado una pequeña caja color violeta, que aunque pocos lo supieran era el color favorito del menor de los McCormick. El llegar a la casa del mismo no les llevó más de diez minutos, esperaban frente a la puerta tras tocar esperando a que alguien abriera la puerta y tras unos segundos una chica de cabello castaño seguida de otra de igual altura con el cabello naranja les miraban desde la entrada.

-¡Stan y Kyle bienvenidos!- Sonrió la anfitriona dándoles paso a su hogar. –Ken está en su habitación con Eric y Butters.- Informó la menor cerrando la puerta tras ellos una vez habían ingresado al interior.

-Hola Karen, Ruby.- Broflovski fue el primero en saludar seguido de Stan tomando tras ello las indicaciones y encaminadose al dormitorio de su amigo para encontrarse con el resto.

Lo que iba a ser un alegre encuentro con sus amigos de la infancia dejó al moreno parado en la entrada de la habitación con la boca abierta por la sorpresa.

-¿Estás saliendo con Trent?- La pregunta fue dicha con total timidez, típica de Butters.

-Sí.- Aquello cayó sobre Stanley como una cubeta de agua helada dejándole de piedra atinando a articular una mínima cuestión.

-¿¡Qué!?- Sus voces resonaron por toda la estancia dejando a los del interior callados y fijando la vista a la puerta el tiempo justo para ver como el moreno salía corriendo de allí, sabía que el pelirrojo encontraría una escusa para disculparse por su marcha y lo único que esperaba era que la creyeran porque realmente no sabría cómo justificar su comportamiento.

Corrió al exterior de la vivienda sin mirar atrás, ni siquiera le importaba hacia donde le llevaban sus pasos, la caja entre sus manos producía un repiqueo al moverse su contenido, pero prontamente y con rabia fue arrojada en el suelo y pisada con violencia por quien la había transportado. Sus ojos azules se veían húmedos pero las lágrimas de rabia no conseguían salir por completo ¿Cómo demonios había ocurrido eso? ¿Cómo podía estar Kenny saliendo con Trent? El sonido de unas risas le hizo girar para encarar al ser que había destruido las esperanzas que tenía para ser feliz, no había hablado de esa posibilidad con Damien ¿qué pasaría si alguien le robaba el puesto? ¿Podría Trent hacer que le olvidase por completo? Ahora mismo su cabeza estaba hecha un lio y no sabía si irse sin mediar palabra con el ajeno o molerlo a golpes allí mismo.

-¡Vaya! He tenido suerte, yo que pensaba ir a hablar contigo, salgo a comprar y te encuentro en medio de la calle pateando- Los ojos marrones se fijaron en la caja y tras ello en el chico con una sonrisa de satisfacción. –Al parecer alguien se me ha adelantado.-

-¡Tú!- Stan avanzó un par de pasos dispuesto a golpear a Trent pero este negó con la cabeza cruzándose de brazos.

-Yo no he hecho gran cosa, todo es gracias a ti Stanley.-

-¿Qué?- Aquello le dejó totalmente confundido y parado en medio de la acera.

-Lo que has oído, te escuché hablando por teléfono Stan, se que Kenny te ha olvidado de alguna forma.- La sonrisa del rubio se amplió dejando ver sus incisivos. –Y como sabrás nadie es tan tonto como para desperdiciar una oportunidad así.-

-¿Cómo demonios?-

-Cómo demonios ¿qué? ¿Cómo he hecho para salir con él?- Tanteó su barbilla con los dedos y se encogió de hombros. –Me lo puso en bandeja, él no sabía quién le había estado visitando pero sentía algo por ese ser desconocido y yo le he ido a visitar a diario ¿no?- Stan asintió esperando más información sobre ello. –Digamos que mentí al decir que tú como el resto fuiste veces contadas y que me confesé… Eso es todo, ahora déjame decirte una cosa Marsh, no te acerques demasiado a mi N-O-V-I-O- Remarcó aquella palabra con toda la intención de dañarle con la misma.

El moreno apretó los dientes con fuerza al igual que los puños mirando con inmenso rencor al chico que tenía delante, el cual había comenzado a acercarse parando a su lado por unos segundos ladeando su sonrisa y susurrando un apenas audible "Le perdiste" antes de retomar su rumbo hacia donde quiera que fuese. Como si al perder de vista al rubio sus fuerzas se hubiesen consumido el chico cayó de rodillas al suelo apoyando ambas manos contra el frío suelo cuando el vomito comenzó a salir de entre sus labios a la par de pequeñas lágrimas que se mezclaban con aquel fluido.

-¿Stanley?- Una voz nasal y algo ronca se escuchó cerca pero no le prestó mucha atención.

-¡Oh Jesucristo se está ahg muriendo!- Gritó otro chico junto a unos pasos que se acercaban a la carrera pero en esos instantes su mente se nubló por completo haciéndole caer de golpe sobre el suelo manchado.


Como siempre debo agradecer a Coyote Smith y Luis Carlos por sus reviews ya que estos me animan a seguir con la historia :D