Capitulo No.: 8

Nombre del capítulo: ¿Cómo lo sabes?

Agradecimientos: pues desde ya por sus reviews tan amados

Dedicatorias: Hoy, a nadie.

Advertencias: ninguna, pero, damas y caballeros, si no les gusta gritar de felicidad, absténganse de leer.


Canción: I Can Wait Forever (Air Supply)


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When you say, I miss the things you do
I just want to get back close again to you
But for now, your voice is near enough
How I miss you and I miss your love

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Naruto POV

Llevo noches, pensando en todo esto. Porque si es cierto…. Si esto que siento es real, estoy jodido. Nunca me sentí tan ahogado y confundido hasta ahora. ¡Dios! Realmente no se qué hacer con estos pensamientos, sentimientos, suspiros y cosquilleos.

Hoy ingresamos con Hina a nuestra clase de baile. Se me hace graciosa la situación de escucharla decir "Naruto, e-esto no es baile, es danza." Yo digo que es lo mismo, pero ella opina que la palabra baile suena muy vulgar y corriente como para lo que nosotros hacemos. A propósito, todo esto me hace recordar que Hina ya no tartamudea tanto conmigo, a excepción de cuando bailamos, que es cuando ella se sonroja, desmaya, tartamudea y palidece. ¡No puedo poner mis manos en su piel sin quemarme los dedos! Ese sonrojo es realmente… caliente. No, retiraré esa última frase, suena muy pervertida, y no quiero hablar nada malo de Hinata. ¡Rayos! He pasado días sin poder hablar normal de ella sin desviarme diciendo todas sus virtudes o algo así. ¡Ya me cansé! Es realmente frustrante.

En fin, ¿Por dónde iba antes de aquello? Ah, sí. Hoy ingresamos con Hina a la sala de danza, y continuamos con nuestras prácticas. Calentamos nuestras musculaturas, hicimos estiramientos balísticos, nos hidratamos y comenzamos a bailar. Hina había llevado consigo un CD lleno de música con la cual bailaríamos, y la puso en el aparato conectado cerca de una silla del salón. Cuando Hinata ya no soportaba el cansancio, nos sentamos a descansar y tomar aire por unos minutos. Ella, y yo también, sudábamos como animales… De pronto ella se acercó a mí, metió las manos en su maletín y sacó una toalla naranja con un bello bordado de un zorrito rojo en la esquina.

-Toma. Sécate ese sudor.-

-gracias, pero, ¿no la vas a usar?- su cara se tornó roja, y escondió sus ojos tras ese sedoso flequillo azul.

- N-no. Esta la compré para ti, y le hice ese bordado. E-es un obsequio.- ¡Vaya! Eso explicaba por qué era un bordado tan hermoso. La Hyuga, siempre tan detallista.

-¿De veras? ¡Gracias!- Y sin más, tomé la toalla en manos y la abracé. Luego recaí en la cuenta de que la había llenado de mis líquidos expulsados por la piel. -¡Lo siento! Que tonto he sido, te abracé y te llené aún más de sudor.-

-N-no importa. – Entonces sacó una toalla de tono lila para ella. Se secó el rostro, el cuello y los brazos. Yo hice lo mismo. Y luego bebimos agua. Supe entonces que era el momento de preguntarle. Ella era la única persona capaz de responder mi duda, y librarme de toda esta turbación.

-Oye, Hina, ¿Cómo sabes cuando estás enamorado? ¿Cómo lo sabes?-

-Tsk.- Ella tragó en seco. Creo que jamás esperó esa pregunta de mi parte, y no sabía exactamente qué responder. Tardó segundos, pero me lo dijo al final. –Etto… ¿Q- qué te digo? C-cuando uno está e-ena… ena… ¡Esa palabra! Se siente afortunado y realmente feliz. Comienzas a sentir cosas que nunca has sentido antes, a veces te son- sonrojas, t-tartamudeas, sientes c-cosquilleos… h-ay muchas formas d-de saberlo.-

-oh.-

Permanecimos segundos en silencio. Yo apenas podía pronunciar monosílabas, y ella nada. El ambiente se tensó y entonces comencé a pensar en todo… ¿Sonrojos, tartamudeos, sonrisas imparables? Esa era la descripción de Hinata cuando estábamos juntos. ¡Demonios! ¿¡Cómo no me fijé en ello!? Soy un imbécil un tarado desquiciado que ha mantenido a Hina peor de lo que yo me he sentido en estos días. Esto es estresante. ¿Podré seguir confiando en mis sentimientos? ¿Hago lo correcto acaso? Bah, estoy realmente nervioso, incluso ahora. Pero aún no había salido de su boca que le gusto, así que nada era seguro.

Sabía que con esta pregunta lo arriesgaría todo. Pero la curiosidad me consumía a velocidad luz en ese instante, y los deseos de saberlo crecían más y más en mí. Quería preguntarle si ella me quería.

-Oye, Hina.-

-¿Ah?-

-¿Acaso t-tú…?- en su rostro se denotaba miedo. De seguro ya presentía que iba a decirle eso. Pero para su suerte, y no sé exactamente si la mía también o mi desgracia, Kakashi llegó a interrumpir nuestra INCÓMODA conversación.

-Bien señores, veo que ya avanzaron. ¡Sus ropas están llenas de sudor! Pero hay que continuar.-

Y así, me puse de pie, y extendí mi mano a la ruborizada peli azul, para ayudarla a levantarse. Ella la tomó, me sonrió, y lo último que dijo en el resto del ensayo fue "gracias, espero haberte ayudado".

Luego de eso parecía una muerta bailante. No hablaba, no subía el color a sus mejillas, su cuerpo no ardía en temperatura y sus labios no esbozaron ni una sonrisa. Parecía… pensativa, pero muerta. Terminamos le lección, ella tomó sus cosas y se despidió de Kakashi. Bajó las escaleras a toda prisa y llegó a la tienda más cercana a comprar caramelos. Los abrió y se los comió. Yo apenas acababa de bajar, ni siquiera me dio tiempo de darle un sorbo a mi botella de agua, y tuve que salir corriendo a buscarla.

-¡Hey!- Se volteó sobresaltada, con los labios llenos de resto de chocolate. -Déjame acompañarte, no salgas así.-

-Lo siento. M-me distraje. Quería dulces.-

-Me he dado cuenta. Tienes chocolate aquí.- Cuidadosamente removí el dulce de sus labios con mi pulgar, y recordé lo dulces y suaves que suelen ser. Ah, ya iba de nuevo con todo eso. Me volteé rápidamente para no ver su reacción, reí tontamente y le dije que nos fuéramos. En todo el camino nos fuimos callados, cada quien inmerso en su mundo. La dejé en la puerta de su hogar, le dije que la vería mañana, y besé su mejilla. Me marché, de nuevo, antes de ver cómo reaccionaba. No estaba de humor para aquello. Esa noche en busca del sueño fue una eternidad, dado que yo no dejaba de pensar en lo confundido que estaba.

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And though all the days that pass me by so slow,
all the emptiness inside me flows all around,
and there's no way out.
I'm just thinkin' so much of you.
There was never any doubt.

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Ya era lunes. El despertador sonaba fuerte a un lado de mi oído y apenas pude adivinar donde estaba para apagarlo. No había dormido muy bien y las grandes bolsas bajo mis ojos me delataban más que los cabellos de un criminal en manos del cadáver que mató. Típico de mí: despertar pensando incoherencias. Pero bueno, debía continuar. Luego de meterme al baño, tomé mi toalla para acercarla a la ducha, y también la que me regaló Hinata. Jaja, la noche anterior mi madre me vio llegar con eso en mano y preguntó. No le gustó para nada…. Fue algo así la situación:

-¡Naru-chan! Al fin llegas 'ttebane…. Pero muy tarde, ya devoré todo el ramen de la cena. Oh, ¿qué llevas ahí?-

-E-es solo una toalla.-

-¿De dónde la sacaste? Hoy no te di dinero.-

-Hinata me la dio en la clase de baile.-

-Oh. Hijo, ya te he dicho que no me agradó nada esa chica. Y mucho menos verla sobre mi bebé, abrazada a él como si el mundo se acabara. Parece una….-

-mamá, no soy un bebé, y sé distinguir bien esa clase de chicas. Créeme, Hinata es buena. Es trabajadora, responsable, buena cocinera, una excelente amiga, el mejor promedio de la clase y además le hizo un bordado muy tierno a esta toalla, no podría dejarla tirada así porque sí.-

-Ay hijo, suenas como un estúpido enamorado. Pero es tu decisión. Y si tan linda es esa chica, ¿por qué no la traes a cenar?-

-¡Por supuesto que no! Solo la espantarías con tus preguntas y miradas agresivas. No ha querido venir a casa desde eso… y no sabes cuantas veces la he invitado a entrar. Buenas noches, Mamá. Hasta mañana. Y recuerda tomar tus… preventivos, usualmente te pones muy alegre luego de combinar el ramen y el whisky…-

-¡Naruto Namizake Uzumaki!- Se lo merecía. Yo amo ciegamente a mi madre, pero en verdad debía vengarme, siempre está hablando mal de mi Hina.

Listo. Ya había terminado de ducharme, vestirme y peinar mi cabello. Me revisé en el espejo una vez más: cero rastros de desvelo. Corrí, me despedí de mis padres y guié mis pasos hasta nuestro odiado centro educativo. Cuando llegué, la campana había timbrado ya, así que entré corriendo a mi salón, donde curiosamente se ausentaba el profesor. Todos hablaban, pero yo no. Yo solo observé todo lo que pasaba por la ventana, cuando de pronto divisé una inigualable cabellera azul moviéndose con agilidad y rapidez hasta la entrada del edificio. Sin querer, sonreí. Vi entonces que el cielo tenía un distinguido color celeste, y que los rayos del sol entraban por los vidrios, bronceando la piel de mí brazo. Escuché unos jadeos en la puerta del aula, era mi Hinata agitada luego de correr. La saludé con un ademán de mano, y ella llegó hasta mi lugar.

-¡Naruto-kun, estoy muy alegre!-

-Que bien Hinata, ¿se puede saber a qué se debe eso?-

-Etto…. ¡Mi Padre al fin va a llevarme a un viaje de los que hace con Neji y Hanabi!- tenía una sonrisa tan esperanzada, que no pude evitar abrazarla.

-¡Qué bien dattebayo! Al fin se da cuenta de que debe llevar consigo a la mejor chica del planeta.-

-Gra- gracias, Naruto.-

Conversamos amenamente de su viaje, a donde irían, dónde dormirían, el clima, lo que debía empacar… hablamos tanto que no sentimos el tiempo, y la maestra Kurenai llegó con otra clase. Ella notó a Hinata muy feliz, así que se quedó con ella unos minutos durante receso para contarle, y yo la esperé recostado en el marco de la puerta.

-Será mejor que te vayas Hinata, tu novio parece estar aburrido.-

-Ku-kurenai, e-el no es mi n-novio.- Yo era el punto de vista que observaba la escena curiosamente.

-¿Ah no? ¿Entonces por qué sonrió con el comentario?-

-Na- Naruto… Etto…-

-¡Bien! No más explicaciones. Adiós Hinata, iré esta noche a cenar contigo y verificaremos que lleves todo. –

Realmente es una mujer muy, ¿Cómo decirlo? Fastidiosa. Pero a Hinata le agrada, y llevan un vínculo muy especial.

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I can wait forever
If you say you'll be there too
I can wait forever if you will
I know it's worth it all, to spend my life alone with you

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-Listo. Todo en tu lista fue empacado. Ahora solo tiene que venir Kurenai a revisar que tu lista estuviese bien.-

-gracias, Naruto.-

Hinata realmente se alegró cuando le dije que sí aceptaba a almorzar con ella y su hermana Hanabi. Ellas siempre comen solas a esa hora, pues su padre regresa de trabajar en la noche, y su primo sale hasta la hora siguiente de la universidad. Su tonta hermana, al igual que todos los otros, dijo que parecíamos novios. Pero Hina se negó de nuevo al comentario, tomó mi mano y subimos a su habitación. Es la segunda vez que estoy allí, así que no me sorprendí mucho. Ella me pidió que le ayudase con algunas cosas del equipaje, y así lo hice. Luego de terminar eso, vimos televisión, y ella cayó dormida sobre mi regazo. Apagué entonces el aparato y comencé a acariciar su suave cabello involuntariamente, pero cuando me percaté no me molestó seguir. Comencé a pensar en la enorme posibilidad de ser el enamorado de Hinata, y de cómo sería nuestra relación si fuésemos novios… pronto bloqueé todas esas tonterías, puesto que a mí Hinata no me gusta de ese modo. Hay cosas en esta vida que no comprendo.

Volví a encender la televisión, y me relajé mientras Hinata dormía a gusto. De pronto sonó el timbre; y Hinata saltó aterrorizada. Corrió a la puerta y la abrió, entonces escuché saludos. Bajé las escaleras y me la encontré nuevamente. Kurenai.

-Vaya vaya, Con que Naruto Namizake está en tu casa, ¿eh, Hinata?-

-tranquila, profesora, ya me iba a ir.-

-¿No quieres quedarte a cenar, Naruto?

-No, gracias. Debo ir a dormir un poco, no he dormido bien estas semanas. Descansa, mañana iré a despedirte al aeropuerto. Adiós Hina.- Pasé a su lado y antes de retirarme, le sonreí y despeiné sus cabellos. Ella cerró la puerta y nunca supe que más ocurrió.

Al día siguiente, tal y como le dije a Hinata, llegué a despedirla. Le dije que la echaría de menos y que la quería mucho. Le hice prometerme que regresaría entera y bella, como siempre. Ella asintió y me abrazó como si nunca más en la vida me fuese a ver. Besó mi mejilla y se marchó, meciendo sus caderas y haciendo girar las rueditas de su maleta. Ya era muy tarde como para ir a clases, así que vagabundeé por la ciudad comiendo de esos caramelos que Hina suele comprar cuando necesita despejarse. Comencé a suspirar. ¡Ay no, ya la extrañaba, y no había pasado ni una hora!

Me sentía estúpido, impotente y nostálgico. Tendría que esperar un mes para ver a mi amada amiga.

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When it looked as though my life was wrong,
You took my love and gave it somewhere to belong.
I'll be here when hope is out of sight.
I just wish that I was next to you tonight.

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¡Al carajo con todo! Llevo días suspirando como un desalmado, extraño a mi Hinata como nunca antes extrañé a una persona. Extraño estar con ella, escucharle reír, acompañarla a su casa luego de la escuela, bailar con ella, acariciar sus cabellos, sentir sus abrazos, escuchar su suave voz…. Ya vamos para un mes sin vernos, y no he sabido nada de ella. ¡La necesito aquí, a mi lado, para mí! Necesito su compañía para no sentirme solo y desolado. ¿Será que acaso yo…? ¿Cómo se siente? ¿Cómo me dijo ella que se sentía…. Estar… enamorado? No, no puede ser posible.

¡Soy un idiota, me enamoré ciegamente de Hinata!

¡¿Por qué esto me pasa a mí siempre?! Me enamoro de chicas inalcanzables para mí. De seguro Hina me va a rechazar, se alejará y yo me quedaré solo, sintiendo un vacío enorme que tardará años para ser llenado. Voy a portarme como un cretino mientras mi corazón se parte en pedazos al ver a Hinata siendo feliz con alguien más, sin recordar que me rechazó…. ¿Pero qué cosas digo? ¿De cuándo a acá una mujer me hace sentir tan inseguro? Digo, Soy Naruto, no tengo miedo nunca. Con excepción a esta vez. El por qué es facilísimo de responder. Mi bella Hina es todo lo que yo nunca pude ser, aunque me esforzara. Y me da miedo lastimar su corazón más de lo que ya lo han lastimado sus padres, amigos, familia… todos. Yo quiero ser alguien distinto en su vida, deseo hacerla feliz, porque de ese modo lograré alegrarme yo también. Hinata es lo que más necesito en esta vida, pero no sé como hacérselo saber.

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I'll be reachin' for you even though,
You'll be somewhere else, my love will go
Like a bird, on it's way back home
I could never let you go, and I just want you to know...

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-¡HINATA!- Ella se volteó hacia mí, con una sonrisa llena de magia. Me fascinó.

-¡Naruto!- Dejó sus maletas tiradas a medio camino, y corrió a abrazarme.

Me dijo cuánto me había extrañado. Al parecer el viaje le había sentado bien, ya no se veía tan tímida como un mes atrás. No. Nunca la dejaría irse lejos de mí.

-Mi Hina, tan hermosa como siempre. Veo que al parecer has cumplido tu promesa.-

-S-si-

-gracias-

-¿Por qué, Naruto?-

-Por haber regresado-

-Pero solo me fui un mes, Naruto.-

-Pero yo sentí que fue una eternidad… digo… ¿Q-que hago yo sin ti? ¡Digo! No es que te necesite, ¡Pero qué rayos! Claro que te necesito, porque eres mi amiga y no sabría que… olvídalo.-

El rostrode Hinata mostraba unas notorias muecas de confusión al oír mis palabras. Fui un estúpido al hablar impulsivamente, pero eso es de siempre. Aún no puedo decirle a Hinata que me he enamorado de ella, apenas media hora atrás bajó de su avión, y lo que menos quiero es aturdirla con todo esto que seguramente ella no siente hacia mí. Pero es que en verdad la extrañaba, y ese abrazo que me ha dado fue uno de los mejores que recibí en mi vida.

Hinata POV

Cielos, Naruto si reaccionó extraño al verme. Jamás en mi vida lo vi tan nervioso y perdido, y en sus propias palabras, que fue lo peor. Pero eso no me interesó mucho. Lo importante es que lo había visto de nuevo, luego de un mes de haberme alejado. Él se veía tan hermoso, con sus ojos resplandecientes y su cabellera despeinada, de aspecto juguetón pero sensual a la vez. Además, portaba una sudadera naranja y un par de jeans oscuros que se ajustaban a la perfección a su cuerpo. Se veía tan perfecto, y sonriente, al igual que cuando me fui. Mis sentimientos por él no cambiaron en este viaje.

Pero aún así, sigo pensando que la actitud que Naruto tiene es muy extraña. ¿Qué habrá hecho? No tengo idea. Creo que lo mejor será que deje de ponerse tan nervioso, ¡O le va a dar un ataque cardiaco!

-Na-Naruto-

-¡Dime! ¿Te sientes bien? ¿Pasa algo? ¿Qué necesitas?-

-Estoy bien, calma. Solo que… yo…- Bien, necesitaba una excusa para estar a solas. –Etto, tengo sueño, y debo descansar. Creo que tú también deberías ir a dormir.-

-Tienes razón. Te veo mañana. Ah, ¿ya te dije que te ves hermosa hoy?-

-S-si, ya lo has dicho como tres veces. Entonces, ¿Vendrás mañana? Porque no hay clases, así que no podremos vernos de otro modo. –

-Claro. Vendré en la tarde, ¿está bien?-

-S-si.-

-Bien, adiós Hinata.- Él besó mi mejilla, me abrazó un instante y luego dirigió sus pasos a la puerta.

-Naruto-

-¿Qué pasa?-

-Solo… gracias.-

-Descansa Hina.- Y sin más, se fue.

Bien, tengo mucho que hacer esta noche como para estar pensando en esto último; todavía me falta desempacar, cocinar la cena para mi familia, darme una ducha y tirarme a dormir. Ya mañana veré que hago con estos sentimientos de amor a Naruto, que nuevamente deberé ocultar.


FIN! Pero solo por hoy XD

Ohayo, mis queridos Fickers, que tal van con todo? espero que bien.

Y aquí lo tienen el momento mas esperado de la historia! XD WUAJAJAJAJAJ, no se imaginan que va pasar... solo esperen señores, y veran 3=D

Nos leemos!