Hey hey heeeey! estamos en la vispera del año nuevo! me siento muy feliz y emocionada porque nuevos retos se aproximan.

Y como me siento tan tan de buenas adivinen... les voy a regalar dos capitulos! siiiiii hoy tendrán dos capítulos!

MENTIRAS PIADOSAS

V

Yaten se sentía preocupado por la locación, tenía que encontrar el lugar perfecto, solo esperaba que el lugar fuera eso... "perfecto". Había dicho a Nicolás que lo vería de nuevo en el Crown a las 9:30 para ir al lugar.

Se estacionó frente al edificio de Mina que ya lo esperaba en la entrada con unos shorts de mezclilla, calcetas negras largas hasta arriba de la rodilla, tenis, y un suéter muy suelto y grande, con orejeras en forma de conejo y su cabello suelto, le encantó verla tan natural, se veía hermosa, sonrió cuando ella agitó su mano saludándolo.

Subió al auto, se saludaron de beso en la mejilla con lo que Yaten pudo oler el suave aroma de frutos rojos característico de la rubia, tomaron el camino al Crown mientras Mina le describía la casa, pero Yaten no quería irse por descripciones imaginarias, esperaba verlo por sus propios ojos y que Nicolás evaluara si era lo que esperaban o no.

Encontraron a Nicolás a la hora pactada, tomaron rumbo hacia el norte casi frontera con Canadá, muchos árboles aparecieron en la carretera, se veía muy hermoso, Nicolás tomaba muchas fotografías pues le encantaba el paisaje y también tomaba algunas fotos de Mina haciendo caras graciosas. Llegaron a una casa bastante grande. Cuando se estacionaron Mina bajó del auto y tocó el timbre entusiasmada, Yaten y Nicolás bajaron también mirando los alrededores, los árboles que rodeaban la propiedad estaban secos por el clima tan frio del otoño.

-¡Mina!- La aguamarina que salió a recibir a Mina la abrazó con efusividad

-¡Michiru! Tanto tiempo sin verte

-Solo unos meses, pero sabía que ya me extrañabas, pasa por favor, esta haciendo frío

Todos entraron en la casa.

-Michiru te presento a Yaten Kou jefe editorial y Nicolás Kumada jefe de fotografía de la revista Rash, chicos les presento a Michiru Kaiou, violinista clásica consagrada a sus 30 años.

-No digas eso Mina! Suena presuntuoso de mi parte, Es un placer conocerlos, por favor pónganse cómodos, en un momento les mostraré el jardín invernadero- todos tomaron asiento, Yaten y Nicolás no podían creer que estaban en casa de Michiru Kaiou mucho menos que estaban conversando con ella frente a frente, llegaron un par de sirvientes que pusieron bocadillos frente a ellos y bebidas calientes que todos tomaron agradecidos- Mina me comentó que necesitaban tomar unas fotografías a finales de enero para trabajar en la revista de marzo con el inicio de la primavera, lamento mucho que les cancelaran antes pero espero que puedan trabajar con lo que hay.

-Será un honor señorita Kaiou- Nicolás era un ferviente admirador, la miraba con ojos de amor, Mina estaba divertida de sobra.

-Solo díganme Michiru de acuerdo? Bueno vamos a ver el lugar!

Los llevó a la parte trasera de la casa, había un pasillo de piedras grandes enterradas en el pasto que los conducían a un invernadero de cristal por fuera era hermoso, cuando entraron se llevaron una sorpresa increíble, había rosas rojas abiertas en todo su esplendor, violetas, tulipanes, algunos árboles frutales, y arbustos de frutillas al fondo, había tantas flores que era el paraíso, a Nicolás le encantó, comenzó a tomar fotos para ver ángulos y analizar las instantáneas. Yaten no pudo sentirse más agradecido, el problema estaba resuelto.

Acordaron con Michiru ir a finales de enero para tomar las fotografías, aún faltaban dos meses para ello pero no querían perder detalle de nada, prometieron mantenerse en contacto para los preparativos.

Entrada la tarde se despidieron y partieron de regreso.

-En serio Mina, ¿Cómo es que conoces a Michiru Kaiou? Esa mujer es una diva- Nicolás seguía en la nube

-No es una diva, solo es Mich, no ha cambiado nada, ella era compañera de la escuela con mi hermana, la conocimos cuando estuvimos en Manchester, era divertido, vivía en la casa de a lado y pasábamos la mayor parte del tiempo juntas, tiene una hermana menor que se llama Amy tiene mi edad y nos llevamos muy bien, ella aún vive en Manchester es un encanto.

-Tienes tanta suerte de conocer a Michiru siento que te tengo envidia.

-Relájate Nicolás, por la locación podrán llevarse bien y con suerte podrías hacerte su amigo- sugirió Yaten

-Si hombre, no me odies por ello- Mina le dio un manotazo en el hombro a Nicolás que iba en el asiento del copiloto

Dejaron a Nicolás cerca de su casa ya de noche, el viaje de regreso fue más enredado porque tomaron una desviación equivocada, Mina y Yaten iban callados, un silencio cómodo que los estaba envolviendo pero que el peliplata quiso romper

-Te agradezco mucho lo que has hecho… de verdad, esto no tiene precio… ¿Cómo puedo agradecértelo?- su actitud relajada le gustó a Mina

-Nah, no hay nada que agradecer, ya haces bastante con hacerte pasar por mi prometido

-Esto es esto y aquello es aquello y esto es de trabajo, tienes el sábado libre, y además como hoy es viernes te invito unos tragos, ¿Qué dices? Tu, yo, club amazona…

Mina lo dudó un momento, pasar tanto tiempo junto a Yaten no le estaba haciendo bien, pensaba en él casi todo el tiempo y estaba importándole demasiado, esto no iba por buen camino, en especial porque sabía por experiencia que los hombres no la buscaban como mujer, era para un acostón rápido o para ser la amiga divertida, no… decidió que no quería perder lo bueno que tenía con Yaten, solo sería su amiga, pero no había nada más allá.

-No… lo siento, no puedo, es que me duele un poco el estómago, creo que me dio mucho frio y ahora tengo estas molestias, lo mejor será llegar a casa, tomar un té, una manta y descansar, pero tu ve, me cuentas que chicos guapos hay, ah y no me interesan las chicas así que esas te las puedes ahorrar

Yaten sintió un ardor en el estómago, algo que rápido identificó como celos cuando le mencionó la palabra "chicos guapos".

-¿Quieres que me quede contigo a ver una película y cuidarte?

-¿Qué, tengo 9 años? Vamos! Si quieres ir al bar solo ve, no te preocupes por mi, iré directo a la cama.

-No, no es divertido sin ti- lo dijo tan serio que Mina por un segundo dudó de si era su Yaten arrogante, cínico y divertido de siempre

-Ay vamos, no te pongas así! Es… solo… no…

-No tienes que preocuparte por rechazarme… quiero decir por rechazar mi oferta, Amazona seguirá ahí así que podemos ir el día que quieras por unos tragos, es divertido cuando estamos juntos. Si te sientes mal esta bien, te dejaré descansar, no soy un acosador ni nada de eso

-No, discúlpame, es solo que no se… te vi tan serio que creí que…

-¿Qué creíste? ¿Qué me había enamorado de ti?- Frenó ante la luz roja y la miró directo a los ojos con seriedad, Mina no dijo nada abrió un poco sus labios y bajó su mirada con tristeza, pero casi como por arte de magia el auto se llenó de la risa de Mina

-¿Pero que estás diciendo? Eres mi jefe por favor Yaten. ¿Tú y yo? ¡Es ridículo, yo jamás pensaría en algo como eso! ¡Cómo podría! Cielos Yaten… siempre tan gracioso

-Mina…

-Ah luz verde, avanza- Yaten la miró con duda, ¿acaso sus sentimientos estaban en polos opuestos? ¿Qué era lo que estaba sintiendo por Mina?

El celular de la rubia sonó desviando la atención de ambos.

-Diga?

-Hola Mina querida!

-Oh… Kath… cómo estás?

-Bien gracias, te llamaba para preguntarte si podemos vernos mañana, sabes no conozco muchos lugares aun, ¿podrías llevarme a las mejores tiendas? Ah y por la noche podríamos ir al teatro con nuestras parejas, tengo boletos, podrían?

-No sé Kath, puedo acompañarte de compras pero no sé si Yaten pueda ir al teatro… espera déjame preguntarle

-¿estás con él?

-Si, está a mi lado

-Genial, pregúntale

Puso silencio en el teléfono para que no la escuchara.

-Es Katherin, nos invita al teatro mañana por la noche, ¿quieres ir?

-Por supuesto, siempre me ha gustado el teatro.

Quitó el silencio asombrada con la rápida respuesta de Yaten, ¿los aliens lo habían secuestrado y cambiado?

-Kath, dice que si, no hay problema.

-Genial, te mando un mensaje con los datos, la obra es a las 8, paso por ti en la mañana, mándame tu dirección.

-Sí, claro, te envío un mensaje… Hasta mañana Kath

-Hasta mañana Mina, besos

Terminó la llamada poniendo los ojos en blanco.

-Bruja… estos seis meses serán eternos… Lo siento en serio ¿tenías planes?

-No, además siempre debo estar disponible para mi prometida- lo dijo en tono burlón que relajó a Mina, ya estaba regresando a ser su sarcástico.

Cuando llegaron al edificio de Mina se bajaron del auto, hacía tanto que Yaten no entraba en el edificio de la rubia que no recordaba cómo era, no era elegante, tampoco podía decir que era de mala muerte, pero era muy tétrico por la noche, con poca iluminación. Entraron en los pasillos, era un edificio viejo sin elevador. Subieron hasta el piso tres que ocupaba Mina.

-¿Estás bien viviendo aquí? Es muy oscuro… ¿no te da miedo?

-No, no me da miedo, reconozco que es un poco tétrico pero estoy bien y la renta es buena, no puedo vivir en un departamento de la quinta avenida

-Podrías si quisieras

-¿Cómo? Con un sueldo de escritora de artículos en una revista no puedo darme ciertos lujos

-Lo sé, lo siento por eso… te prometo que haré algo al respecto pero no vivirás aquí dentro de un año, te lo prometo

-Si, seguro… tal vez me compres un penthouse en el edificio junto al tuyo, sería bueno eh…- bromeó guiñando su ojo

Yaten solo rio y negó con la cabeza

-Te veo mañana Minako- acarició el puente de su nariz con suavidad y se apartó de ella rumbo a las escaleras. Mina se quedó de piedra, no esperaba ese gesto de él, la tomo por completo de sorpresa cuando ya no lo vio en las escaleras entró a su departamento.

Yay! muero! si Yaten me hace eso me muero! jajajajajaja