Well well well... Debo decir que estoy feliz de este día... porque este día, esta historia termina... y de verdad agradezco infinitamente por todo su apoyo, todos sus comentarios que tanto me han hecho reír. Me voy con una sonrisa en la cara!
MENTIRAS PIADOSAS
XIII
Mina miraba por la ventana hacia el cielo con el teléfono en el oído y una sonrisa sincera en los labios.
-Hola Kath ¿cómo estás?
-Bien, sabes, estuve en terapia, me ha ayudado a sobrellevar mi rompimiento con Armand y reconocer que si le amaba, al menos al inicio de nuestra relación, pero ahora estoy bien. Nada que no se arregle con el trabajo, por cierto retomé un poco la escuela, estoy estudiando la especialidad en dirección de negocios, Papá quiere que herede su empresa y creo que me hará bien.
-Me alegro mucho por ti, que bueno que has salido adelante.
-Y adivina... Voy a ser mamá!
-¿Qué? pero ¿cómo?
-Voy a adoptar, son unos gemelos chinos, la verdad cuando leí su historia me partió el corazón, aunque no lo creas aún tengo. Metí mi solicitud de adopción y mis padres están felices. La semana próxima iré a Beijin a verlos y por los últimos trámites. Tengo mucha ilusión.
-Serás buena madre Kath, verás que todo saldrá bien
-y tu... ¿estás lista para el siguiente paso?
-¿Siguiente paso? bueno, en mi caso empezamos al revés, el siguiente paso es casarnos.
-¿Cómo van las cosas?
-Bueno... Es niña...
Kath gritó emocionada dejando a Mina sorda.
Lo que había iniciado como un simple cuidado por su resfriado en año nuevo resultó ser una visita más larga... de 3 meses. Mina le decía que volvería a su departamento pero Yaten no la dejaba salir, cuando ella se lo decía en serio él la seducía para tenerla de nuevo, así duraron tres meses hasta que una mañana Mina despertó con urgencia de vomitar, al principio creyó que sería la comida, después de 2 semanas con malestares el médico lo confirmó, estaba embarazada con 2 meses.
Ahora ya tenía 5 meses, acababan de descubrir que tendrían una niña, Yaten estaba ilusionado y Mina aterrada pero los consejos de Serena le habían ayudado mucho. Se mudó definitivamente al departamento de Yaten aunque él en secreto buscaba una casa mas grande.
Antes de ese día Yaten no se había planteado muchas cosas pero era el momento de hacerle frente a la idea que rondaba su mente, veía las pinturas en la pared de la sala de espera hasta que una chica bajita de cabello negro corto le hablo.
-Señor Kou, el señor Chiba lo atenderá por favor sígame.
Lo guio hasta unas puertas de caoba que abrió de par en par dándole paso, la oficina era enorme con ventanas en vez de paredes, parecía una enorme caja de cristal, Darien le indicaba con la mano que pasara y se sentara mientras seguía hablando por teléfono.
-Entendido, bien señor Hatsukiko le hablaré la siguiente semana para ver los últimos detalles del convenio, buena tarde.- Colgó el teléfono y rodeó el escritorio para saludar correctamente a Yaten dándole un buen apretón de mano- Yaten, perdón, tenía que terminar esa llamada, un inversionista japonés está en la ciudad y es una excelente oportunidad que no iba a dejar ir.
-Apuesto a que no, el imparable Chiba está a la caza de los mejores.
-No exactamente, a veces me permito algunos fracasos para que no se me suba a la cabeza. ¿En que te puedo ayudar?, ¿cómo está mi cuñada?
-Bueno, tu cuñada está gordita y saludable, de eso me estoy encargando
-Ya es momento en que fijen una fecha para la boda, no crees?
-Yo espero hacerlo lo antes posible y sé que a Mina le hace ilusión, solo estoy buscando su regalo de bodas pero no es fácil.
-¿Te preocupa el regalo de bodas?
-Por supuesto, una casa no es algo que deba tomarse a la ligera
-Ya veo, es un gran regalo, seguramente le encantará. ¿Cómo va con su trabajo?
-Eso es lo que responderá la primera pregunta que me hiciste, necesito negociar contigo algunas cosas
-¿Negociar? ¿Podrías ser un poco más claro?
-Quisiera que invirtieras en algo que tengo en mente... es una idea que Mina dijo al aire y ahora quiero tomar en serio. Quiero tener mi propio grupo editorial. Sé que es arriesgado pero puedo tener a los mejores, Nicolás es un gran fotógrafo, además tengo a Mina que sé que se pondrá histérica de felicidad, además está Lita Kino, es una reconocida periodista con especialidad en ambiental, Rei Hino ex asistente de Nicolas es un gran elemento en temas de moda, también está Setsuna Meiou, la conocí en la convención de Los Ángeles, es experta financiera, pero necesito inversionistas, le he planteado a Nicolas el tema y quiere invertir en esto también y ahora te planteo a ti ser el tercer inversionista, puedo garantizarte que será algo grande y será bueno.
Darien se puso serio, suspiró asimilando las cosas, por un lado sería una buena oportunidad para Mina y para Yaten de tener un patrimonio propio para su bebé, él había ansiado que alguien le ayudara cuando lo necesitó en el pasado. Sabía que Yaten no era un pobretón pero tampoco es que hubiera nacido en cuna de oro. Podía creer en Mina, era incansable cuando se proponía algo y se tomaba en serio su trabajo. Por otra parte si invertía en ello podría hacer crecer su propio patrimonio con las ganancias que la revista registrara aunque sabía que al principio habría algo de números rojos o si bien sin perdidas, tampoco ganancias, tendría que invertir con cuidado un capital que no lo pusiera en aprietos. Bien, las cosas eran simples para Darien, invertiría lo del contrato con Hatsukiko, era un buen contrato y podría darse ese lujo.
-De acuerdo, si tienes el plan de negocios...
-Aquí lo tengo- intervino Yaten sacando de su portafolio una carpeta
-Venías preparado eh
-Vengo preparado para todo, menos para un no
Esa respuesta le gustó a Darien. Pronto se pusieron en marcha para dar los vistazos al plan de Yaten, tenía que reconocer que era luchador, se reconoció a sí mismo en el peliplata y eso lo animó mucho más.
Yaten salió de ahí con una sonrisa que no podía borrar, su felicidad era palpable incluso para él mismo y todo gracias a la confianza de Darien y de Nicolas. Era su turno de darle a la mujer que amaba algo que no podría aplazar más tiempo.
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Mina bajó el elevador con su barriguita de 6 meses, ya casi no se veía los pies y eso la deprimía un poco, acostumbrada a siempre verse delgada estaba experimentando algunos problemas un tanto depresivos, sentía que tenía el cuerpo de una mujer de 500 kilos, era como si su cuerpo no fuera de ella, además ya empezaban las patadas nocturnas, ratos de insomnio, irritabilidad, estaba al borde de la histeria y aún tenía que aguantar el último trimestre, el más pesado según decían muchas mujeres. Yaten le había pedido que lo viera en una dirección saltándose su clase de Yoga prenatal, a veces necesitaba mucho de esas clases para no matar a Yaten y no es que fuera malo o se portara grosero, todo lo contrario, era considerado, la cuidaba mucho y estaba al tanto de sus necesidades, le había comprado varias revistas y libros de cuidados de bebés y mamás primerizas que leía y luego le pasaba a ella. Le molestaba que él supiera más de lo que ella estaba experimentando que ella misma. A veces se sentía inútil, no lo era, sin embargo parte de su embarazo le había dado mucho sueño hasta la mitad del quinto mes y dejaba de hacer cosas que antes hacía con ánimo.
Tomó el taxi rumbo a la dirección que le indicó Yaten, el vecindario era bonito, algo pintoresco, incluso podría llamarlo clásico, le gustó apenas entró, se maravilló viendo las casas que pasaba.
Llegó al número 320, una casa de amplio jardín con flores rojas, amarillas y moradas, dos plantas con garaje, la fachada era color café rojizo, le gustaba a simple vista. Subió los 2 escalones que la separaban del recibidor en el que había un columpio para 2 de madera café claro. Tocó el timbre esperando que alguien la recibiera, sonrió cuando fue Yaten el que abrió.
-¿Te resultó difícil llegar?
-Fue fácil, al menos el chofer no se perdió ¿De quién es esta casa?
-¿Te gusta?
-Es hermosa, parece la casa de ensueño de Barbie
-¿Te gustaría vivir aquí?
-¿Qué? No, Yaten tenemos gastos ahora, he dejado el trabajo en la clínica de rehabilitación por mi narcolepsia auto-inducida y están los gastos del bebé, no podemos darnos este lujo ahora, el departamento está bien por el momento. Esperemos en unos años.
-No te estoy preguntando si podemos vivir aquí, te estoy preguntando si te gustaría para nosotros.
-Bueno… en realidad…
Mina observó con cuidado la casa, de techo alto y blanco en la sala con una chimenea, a la derecha estaba la cocina amplia en el que cabían al menos 4 personas sin chocar, en el departamento solo cabían dos y con su nueva y creciente barriga solo cabía ella, las paredes de color amarillo clarísimo le transmitían tranquilidad, tal vez ayudaban las ventanas largas. Caminó un poco hacia la escalera, podía ver que iba hasta la segunda planta que se podía ver desde la sala por un barandal de madera del mismo color que la duela del piso.
-Es hermosa, por supuesto que me encantaría vivir aquí, pero solo pensarlo me da escalofrio
-Ven- le tendió la mano que gustosa aceptó, la llevó a la parte trasera de la casa, el jardín trasero tenía una fuente zen con peces koi, le encantaba ese detalle, incluso tenía un minipuente, era simplemente hermoso, hacia la esquina un columpio de acero se movía al compás del viento suave. Yaten sin soltarla de la mano la llevó en medio de la fuente donde el ruido del agua era tranquilizador en su fluir.
-¿Tratas de que me enamore de la casa para luego hacer que la olvide?
-Solo dime ¿qué opinas?
-Es bellísima Yaten, me encantaría vivir contigo aquí, tener a nuestro bebé jugando en este jardín serían hermosos recuerdos, ¿te imaginas?
-¿Puedes no imaginarlo?…
Yaten se arrodilló ante ella sacando una cajita de terciopelo negro rectangular, Mina no comprendió en ese momento lo que estaba haciendo, al abrir la caja pudo ver un anillo de oro blanco con un diamante en forma de corazón y tres pequeños zafiros amarillos a cada lado, era hermoso. Debajo del anillo había una llave con un sencillo llavero en forma de corazón plateado. Se llevó ambas manos a la boca sorprendida, no podía creer lo que estaba pasado.
-Sé que lo nuestro no empezó como hubiéramos esperado, pero el destino es curioso cuando se trata de unir a las personas y llevarlas al camino correcto. Si hace un año me hubieran dicho que tu y yo estaríamos juntos esperando a nuestra bebé me hubiera reído a carcajadas, eres la mujer para mi y ansío con todo mi corazón ser el hombre que esperas. Quiero darte el mundo que te mereces y darle a nuestra hija un futuro mejor. Mina yo…
-Si, acepto- Mina lloraba emocionada, Yaten rio divertido
-Pero si todavía no te lo propongo
-No me importa, acepto, te acepto a ti, a nuestro destino, nuestro amor, acepto que te amo y que no quiero separarme nunca de ti
-¿Ni cuando sea un viejito cascarrabias?
-Bueno…- puso sus ojos en blanco divertida, - cascarrabias ya eres, solo te falta lo viejito
Yaten se levantó para besarla y abrazarla.
-¿Te casarías conmigo?
-¡Si!
-Bienvenida a casa mi amor- el peliplata le susurró lleno de cariño y esperanza mientras su rubia emocionada lo abrazaba tan fuerte como le permitía su pancita- Auch, mi hija será karateca
-Y eso que tu no la llevas 24 horas al día pateándote el intestino.
Ambos rieron divertidos sintiendo las pataditas de su bebé mientras veían ilusionados la fachada de su nuevo hogar. Pronto enfrentarían una nueva etapa. Una feliz, tormentosa y esperada vida en familia.
Bueno bueno... no... no lloraré... no lloraré... no llorabuaaaaaaaaaa creo que esta es una historia que me ha encantado y espero que ustedes hayan suspirado, reido y batallado junto a Mina, me he enamorado de Yaten también y deseo que se hayan enamorado de él tanto como yo. Yo sé que algunas cof cof Mimeli cof cof se han requete enamorado y algo más! con Yaten jajajaja así que mil gracias por sacarme esas carcajadas con sus comentarios, no saben lo importantes que son para mi porque me animan a seguir escribiendo y explotando mi cerebro, tal vez algun dia cumpla mi sueño de escribir un libro jajaja y sin mas... GRACIAS! Nos leemos en otra historia!
