Hola aquí de nuevo ¿ya pasaron dos semanas? Mmm no sé pero no quiero dejar pasar el tiempo ¡Muchas gracias BajateDelaNuve! Tus comentarios me hacen feliz y prometo no hacerte sufrir, también a AnnieKuran que a agregado a favs y me decidido seguir ¡MUSCHISIMAS GRACIAS! Con dos reviews soy muy happy! Mmm dejando de lado mi locura vamos con el tercer cap…Prometí un Yagari Yuuki, pero quiero aclarar bien el fallecimiento de nuestro hermoso peli-plata. Espero que les guste
Pesadillas
De vez en vez todos tenemos esas pesadillas, pesadillas en la que el aire no parece suficiente a tu alrededor y la idea de despertar nos aterroriza tanto como la idea de seguir durmiendo, este era uno de esos sueños. Y ahora ya se habían vuelto una rutina.
La oscuridad en volvía su alrededor parecía jugar con ella logrando en medio de la sombras viera formas de monstros y ojos rojos que la observaran queriendo llevársela consigo, cada uno luchando por atraparla, cada par de ojos mirándola para que tuviera miedo.
Comenzó a correr sintiendo que sus piernas fallaban, quería huir de la oscuridad.
-Yuuki
Reconoció esa vos, una vos que de ahora en más siempre estaría vívida en su recuerdo
-Zero
Giró en busca de aquel chico, pero a sus alrededor no había nada solo oscuridad
-Yuuki!
Entonces se asustó esa no era la vos de Zero siguió el eco de aquella vos gruesa cuando lo halló.
-Zero?-una sonrisa se impuso en sus finos labios, el joven estaba parado y con la mirada gacha.
Quiso correr, correr y abrazarlo, decirle que le extrañaba, que nunca más se fuera de su lado, decirle cosas que cuando tuvo la oportunidad jamás las nombro. Ahora se daba cuenta que cada segundo en silencio a su lado eran palabras al viento que pudieron ser regaladas a aquel hombre contando lo mucho que le importaba.
-Zero!
Sus piernas parecían fallar, tropezaban con sus propios pies, su agitación crecía tras cada paso y trataba de ir rápido, pero no lo conseguía, es más su esfuerzo parecía que solo la hacía ir más lento. El tiempo jugaba con sus sentimientos hasta que el ruido de un arma la congelo.
Zero recibió el impacto con fuerza casí volteándolo al suelo,
-No!-Entonces pudo ver con claridad, a Zero en el baño, su sangre había manchado los azulejos y la bañera como la escena de una pelicula de terror, otro disparo más en el estómago logrando que cayera de rodillas al suelo con gritos de agonía
Quería gritar moverse pero la escena de su amigo y hombre que amaba siendo matado a quema-ropas la había dejado shokeada. Un nudo en la garganta impedía sus gritos pero no las lagrimas que caían lavando su rostro
-Zero!
Entonces volvió a reaccionar, aquella que gritó no fue ella. Miró atrás de Yagari hay estaba ella. La Yuuki que admiró al asesinato, que lo vivió y no hizo nada para frenarlo. Frunció el ceño y quiso correr, aunque sus piernas dolían y pesaban, corrió llegando hasta ellos. Zero levanto la vista mirando fijo a la Yuuki hay tirada en el suelo. Sus piernas dolían la piel le tiraba y le faltaba el aire, pero llego y me interpuso entre él y Touga
-No!
Solo alcanzo a cerrar los ojos cuando el ruido del arma descargándose se oyó
-No!
La joven despertó en medio de la clase dando un salto en su propio banco. Se había dormido cuando sus pesadillas la atacaron. Las miradas de curiosidad y pena se fijaron en ella.
-Señorita Cross ¿Esta bien?
Yuuki miró a su profesor. Sus ojos verdes delataban la pena que sentía por la joven castaña, estaba harta de las miradas misericordiosas.
-Yuuki?-Esta vez fue Sayori la que preguntó.
La perfecta pasó sus manos por el rostro cubriéndolo y limpiándose el sudor frio en su frente. Noto que lo el sudor no era lo único que mojaba su cara.
Suspiro y cerró los ojos limpiándose las lágrimas.
-Sí, estoy bien
El profesor iba hablar cuando el timbre le interrumpió. Los alumnos lentamente comenzaron a irse en silencio, quizás por el duelo que apenas llevaba dos días, o tal vez por la escena que la hija del director había hecho.
-Yuuki ¿Tienes que vigilar a la clase nocturna?
-Eh? ah sí, sí iré en un segundo
-Quieres que te acompañe?
-No gracias Sayori puedo manejarme yo sola, en un momento iré.
Su amiga le dio una mirada de preocupación pero aceptó sus decisiones y se marchó.
Yuuki se quedó hay recostada en su asiento con los ojos cerrados sintiendo que su cuerpo pesaba, a veces los sueños parecían afectarle físicamente y últimamente aquel en especial la perseguía y la alteraba mucho.
Se quedó hay varios segundos, no tenía prisa por vigilar a la clase nocturna, además las chicas no harían tanto alboroto, después de todo, podrían ser histéricas y chillones pero eran respetuosas y tenían sentido común, no andarian gritando por hay después de lo sucedido.
La perfecta apretó fuertemente los ojos, no quería vigilar, no quería recordar que ella siempre había sido un adorno en aquella "vigilas", era solo un estorbo para Zero que con una sola mirada de advertencia lograba que sus compañeras retrocedieran seis metros de manera instantánea. Una sonrisa imperceptible surcó su rostro cuando recordó como el peli-plata se enfadaba con las jovenes y gruñía como un niño pequeño logrando que ella riera a carcajadas.
Y aunque a la castaña le hacía bien recordar aquellos momentos con su amigo, le afectaban. Pues solo eran segundos de felicidad comparados con el dolor que sentia luego, al saber que nunca más volvería a verlo.
-Yuuki
Ella se sentó rápidamente y subió la vista
-Oh Kaname Sama-la sonrisa arrebatadora de siempre se dibujo en su rostro solo para la pequeña castaña.
-Buenos tardes Yuuki ¿cómo te encuentras?
-Muy bien gracias-dijo de nuevo sobándose la nuca con su brazo cuando abrió los ojos asustada-¿Acasó me quedé dormida y no fuí a vigilar?-Se paró alterada sacando una risita del peli-negro
-No Yuuki, no. Es más, vine aquí a avisarte que hoy no habría clases porqué surgió un inconveniente en una de las aulas. Por lo que decidimos adelantar el fin de semana
-Oh
Kaname se acercó hasta ella y la sentó de nuevo en su asiento para sentarse a su lado, la abrazo y al atrajo a su pecho bajo la mirada atónita de la joven.
-Yuuki debes calmarte, me duele verte tan triste desde el accidente
Ella cerró los ojos, al parecer nadie se animaba a decir "desde que Zero murió" jamás lo nombraban frente a la perfecta.
-Kaname, por favor, no sigas-Yuuki se alejó de él dejando confundido al sangre pura-Ambos sabemos que aquello no fue un accidente-murmuro con pesadez
-Lo sé Yuuki, pero no debes mortificarte por ello. Si estaba así escrito, no había nada que hacer-la joven aún tenía la mirada fija en el suelo-Además tú no fuiste quién lo mató...
Kaname continuó hablando pero Yuuki ase varios segundos que había dejado de escucharlo se quedó en su frase "tú no fuiste quien lo mató"
-No puede decir eso-murmuro enfadada
-Disculpa?
-No puede esperar que me lavé las manos dejando todo el peso en los hombros de Yagari-Sama!
-Sama?-Kaname no pudó dejar pasar lo último, a él jamás lo llamó así, apenas sensei.
-Sería algo tan cobarde de mí dejar que el cargara con...! ¡Yo estuve hay vi como se debilitó! ¡Y aunque juré que yo me encargaría...! Fuí tan cobarde como para no cumplir mi promesa, ya lavé mis manos una vez de la sangre que debí derramar y ahora no dejaré que el solo sufra por las heridas que ambos hicimos
Kaname no comprendía de repente el dialecto de la joven
-Necesito marcharme Kaname-sempai
-Pero Yuuki
Pero era tarde la joven había saltado por encima de él y se iba corriendo lo más rápido del curso dejando confundido al sangre-pura. Frunció el ceño molestó, temiendo con lo que sus ojos le mostraban.
Miro a la mesa ay vio el bolso de la pequeña, hurgó en el hasta que su mano se tensó al descubrir lo que había en el fondo.
Un arma
Frunció el ceño nuevamente sintiendo como su rabia crecía al pensar la posibilidad remota de lo que su cabeza le advertía
Pues aquí el cap, lamento si no era lo que esperaban…Pues a último momento me llego la inspiración y decidí colocar este cap en vez del otro…Creo que quedo un poquito largo, espero no haberlos aburrido. Sig cap ¡SEGURO SEGURO ACCIÓN YAGARIxYUUKI! ¡SIN FALTA!.
Y el titulo es "Promesas rotas" Besos y agradesco reviews, consejos, tomatazos y lo que sea. Bay que tengan un lindo día
