Gracias a todas por el apoyo con esta historia…lamento la tardanza…
CAPITULO 3
Hermione no se animó a salir de la habitación después de haberle gritado a la única persona que no la ha abandonado, abrazaba a sus rodillas recordando cuando le habían avisado de la muerte de sus padres y querían llevársela, fue Severus quien evitó eso y la acogió en su casa y a pesar de cómo complicó su vida nunca le dio la espalda, y después de cometer error tras error él siempre la recibía, quizás no con una sonrisa pero si con esa mirada que siempre decía más que mil palabras.
Cuando se encontró recién divorciada a sus 22 años él soporto todo, su mal humor, su holgazanería y hasta aquella época donde la joven hechicera en vez de salir adelante como lo hubiese hecho cualquier mortal, prefirió ahogarse en alcohol por el engaño de su marido y la noticia de que su amante pudo darle el hijo que él tanto deseaba y que a ella le daba pánico tener, ¿cuántas veces Severus iba a recogerla a aquellos bares muggles? Y ¿Cuántas veces no terminó con un hombre del que no recordaba su nombre? Y todo porque su dignidad como mujer había sido destrozada por Ronald Weasley, ella necesitaba sentirse amada o mínimo deseada sexualmente. Y ella bien sabía que se estaba comportado como una mujerzuela pero Severus siempre la apoyo a su manera, y una prueba fehaciente de ello debió ser cuando le partió el alma a aquel muggle por haberla golpeado.
Y sin embargo nada era suficiente para ella, siempre quería más y más, quiso más de su esposo y por eso la cambio por otra, quiso más de Dorian y de él nunca obtuvo ni un te estimo, y de James... por Merlín, la hechicera perdió la cabeza por ese brujo, pero como dicen lo que mal empieza mal acaba y el hecho de tener sexo en el baño de un bar mágico de mala reputación no es precisamente el presagio de una historia de amor, ella se enamoró y se fue a vivir con él a penas de tener seis meses de salir, buscó y exigió más obteniendo el fracaso de la relación.
Y de Severus... bueno, de él lo quería todo, su atención, su cariño, sus caricias, sus regaños, su sonrisa, su felicidad, todo y lamentablemente el ex pocionista no era precisamente del tipo de hombres que da a demostrar lo que siente.
Flash Back
- Mis padres solían decirme que me castigaban porque me amaban - le comentó a la hora de la comida, mientras Severus se negaba a dirigirle la palabra.
- Mmm...
- No es que yo fuera una niña muy rebelde, creo que siempre fui tranquila pero un par de ocasiones me castigaron los fines de semana.
- Pues yo opino que eres una niña muy rebelde.
- ¿Opinas como ellos? Sobre lo de... ya sabes... que un castigo implica cariño en el fondo.
- ¿A dónde quieres llegar Hermione?
- A saber porque me castigaste - le insiste.
- Porque pusiste en riesgo tu vida.
- ¿Entonces te importo?
- ¿Los hechos no hablan por si solos? - el profesor se levantó de la mesa de muy mal humor.
- ¿Severus?... yo también te quiero - el hombre guardó silencio.
- Recoge la mesa en cuanto termines.
Fin del Flash Back
Cuando bajó por fin a la sala lo encontró sentado leyendo el Profeta, se sentó a su lado silenciosa y sabe que le debe una disculpa.
- No debí decir eso.
- Olvídalo.
- He estado pensando y creo que me meteré de nuevo a la escuela, no terminé Medimagia y creo que lo que necesito es tiempo y tener ocupada la cabeza, no te daré problemas y no tendrás que sacarme de ningún bar.
- ¿Hablas en serio? - le cuestionó sorprendido.
- Si, sé que soy muy rebelde e inmadura y que sólo causo problemas y preocupaciones y quiero que eso cambie, quiero ser mejor.
- Nunca he pensado eso de ti, te ha tocado vivir cosas muy fuertes a una edad temprana y por eso eres así, me alegra que no te sientes a llorar esta vez.
SS&HG
- ¡Hermione! - Ginny llegó corriendo y la abrazó lo más fuerte que pudo.
- Ginny, gracias por venir.
- Claro que iba a venir, dos años sin verte, desde que te largaste con James, ¿y bien? ¿Cuándo se casan?
- Se canceló la boda - toda la tarde se dedicaron a platicar de la relación con James, el nacimiento del pequeño Albus y cómo iba el matrimonio de Ron que estaba muy feliz con la llegada de sus gemelas, algunos chismes mágicos y comenzó a sentirse la más desdichadas de todas.
- ¿He dicho algo malo Hermione?
- No, no te preocupes, es sólo que todos parecen tener la vida perfecta, o al menos una vida muy bien planificada o realizada y yo no tengo nada, un divorcio, una frustración como mujer, un tipo que me golpeaba, un mago maravilloso que era perfecto sólo que se avergonzaba de mí y me usaba a su conveniencia, sin padres y con una soledad que no puedo con ella, no tengo nada ni a nadie y empiezo a sentirme desgraciada por ello.
- Estas mal amiga, me tienes a mí, a Harry y al profesor Snape...
- Si... él es todo lo que tengo en la vida.
SS&HG
En definitiva era una completa estúpida, él si me quería, aunque nunca me lo dijera y muchas veces me hiciera mala cara yo era importante para él, me lo demostraba de muchas formas, solo que me encantaría que me dijera cuanto me quería o ver en sus ojos fríos algo de cariño hacia mí.
Flash Back
La guerra había comenzado y acababan de sepultar al profesor Dumbledore, llegó a la Hilandera, porque Hermione no conocía otro hogar más que ese, al poco tiempo llegó Severus observándola de la manera más cruel y frívola que había visto en él.
- Sé que sucedió algo, algo muy fuerte, llevo viviendo contigo dos años Severus y sé que si le mataste fue... - parecía tan absurdo crear una excusa para la muerte.
- ¿Crees en mí?
- Sí - le respondió con toda su inocencia.
- ¿No me tienes miedo?
- Nunca.
- Debes irte... no desempaques, vete con los Weasley y empieza de nuevo, si logro salir con vida te buscaré.
- ¿No podemos mantener contacto?
- No... y no hagas nada estúpido - lo abrazó lo más fuerte que pudo pero él no podía, no podía hacerla sentir que la quería, era lo mejor para ambos y la separó de inmediato - Vete.
Fin del FlashBack
Ambos comenzaban una nueva vida, juntos como lo era antes de que ella se casara, estudiaba medimagia y daba sus prácticas en San Mungo, él estaba tranquilo de ver que por primera vez intentaba salir adelante sin ayuda de nadie y sin buscar consuelo en ningún otro hombre y le intrigaba saber a qué se debía su cambio en la estrategia.
Sin embargo los fines de semana que era el tiempo que compartían juntos se sentía miserable, casi siempre estaba encerrada en su habitación, él muchas veces se asomaba a verla, algunas veces lloraba ahogando su llanto en la almohada, sin lugar a dudas se sentía sola y no sabía cómo ayudarla, dormía demasiado y comía muy poco, pasó el tiempo y él estaba casi seguro que estaba embarazada, casarla con James iba a ser un terrible error y sabía que ella no querría a ese bebe.
- ¿Hermione? ¿Alguna vez has pensando en tener hijos? - la castaña casi se ahogó con el agua y arqueó la ceja molesta.
- Creo que la maternidad no se hizo para mi Severus, por eso Ronald se enredó con Lavander, yo no era lo que él esperaba y mira, ahora ya nacieron las gemelas después de que esa mujer le dio a su primogénito.
- Pero ya estuviste embarazada... ¿qué sentiste?- ella se quedó callada como si aquel recuerdo hubiese sido un golpe bajo.
- Miedo, no quería tener a ese bebé, pero yo no lo maté Severus, la golpiza que me dio Dorian impidió que el feto se quedará en mi vientre, te juro que no lo provoque yo. - Le suplica.
- Te creo, ¿no querías a tu hijo?
- Creo que por instinto común a los hijos se les ama, pero el hecho de pensar en la vida que hubiese tenido con Dorian me dio miedo y no quería tenerlo.
- ¿Y James?
- James, - dice burlona -. James no quería que me embarazará, su madre decía que cómo iba a tener un hijo con alguien como yo, siempre me daba la poción antes para que no hubiese error.
- ¿No es posible que estés embarazada?
- No, ninguna posibilidad.
SS&HG
Siempre se quejaba de ella, de sus lloriqueos y sus dramatismos, cuando bebía demasiado por su divorcio, cuando casi se deja morir porque no lograba encontrar el amor en un buen hombre que la quisiera por lo que es, pero ahora sin embargo estaba actuando distinto y eso lo sentía aún más peligroso, vivía su depresión en medio de sonrisas y planes futuros, y se arreglaba, salía, estudiaba, trabajaba, y fingía que todo estaba bien, sabía a la perfección que cuando no pudiera más estallaría en llanto y haría una de las tonterías que acostumbra hacer.
Severus Snape aguardó pensativo mientras esperaba a Mariela que aún estaba arreglándose, y más se frustraba que los pocos momentos que podía pasar con esa bella mujer su mente viajara a su casa con la pequeña castaña, se reprochaba estar ahí disfrutando de una buena compañía en vez de ayudar a Hermione a superar ese trago amargo pero a la vez creía que él merecía rehacer su vida. Se termino su copa proponiéndose que al día siguiente invitaría a comer a Hermione para hablarle de Mariela y compartiera su felicidad con él.
- Buenas noches - le saludó seductora aquella bruja de 35 años, de cabello rizado hasta la cintura con una piel tersa y morena - Lamento el retraso... estaba arreglándome.
- ¿Arreglándote? - le preguntó al observar al baby doll de encaje color negro, que dejaba ver su trasero perfecto y esos senos llamativos.
- Para ti Severus... te veo muy pensativo ¿qué sucede?
- Estoy preocupado por Hermione, - la hechicera se sentó en las piernas del mago acariciando su cuello lentamente.
- Ella ya no tiene 15 Severus, tiene 26 años y es una mujer hecha y derecha, ya no es tu responsabilidad, cómprale un departamento y que comience arreglar sus problemas sola, eso la hará madurar.
- Eso nunca Mariela, y no vuelvas a repetirlo, - le respondió molesto, la hechicera iba a seguir pero prefirió no arruinar la noche tan esplendida que ella había preparado.
- Tranquilo, estas estresado y yo sé cómo relajarte, - se levantó frente a él dejando caer toda su ropa por un hechizo no verbal, dejando que el hombre quedara extasiado con tremenda imagen, su sexo bien depilado y esos pezones erectos que llamaban a ser acariciados, se acercó a él subiéndose a horcadas sintiendo como el cuerpo del pocionista reaccionaba a sus detalles.
- ¿Cómo vas a relajarme?
- Ahorita lo veras- le respondió besando su cuello y yendo abajo y más abajo, permitiendo que el mago cerrara los ojos y disfrutara de ese placer que era Mariela.
Espero les haya gustado chicas… ¿ya saben para donde va la historia?
Mama Shmi: y es tan excitante verlo así de enojado… ufff…
AndreaDSnape: Antes que nada muchas gracias por tu review y por siempre leerme, creo que eso es lo que planteo plasmar la idea de una relación tutor-chica porque lo hace simplemente excitante y prohibida… lamento la demora… Besos y espero que te gusten las actualizaciones.
Samaria Reed: Hola guapa lo siento por la demora… pero mi espantosa vida no me permite sentarme frente al pc y eso que tengo esta historia completa y muchos capítulos ya escritos. Espero te guste… besos
Adaduran: creo que tienes razón… no se parece más que en lo prohibido de la relación, me alegra que te guste. Besos
Yazmín Snape: es que creía que a veces me pasaba de cursi y este lo hago más frívolo, espero te guste el capítulo y una disculpa por la tardanza pero esto está del nabo… y no te preocupes que con éste no te haré llorar.
ZaDaBia: muchas gracias guapa, ojala te guste y trataré de actualizar cada semana los capítulos que ya tenga escritos aunque me toque pedir ayuda!
AliuxS: lo que más me gusta de esta historia es la frialdad de un hombre que quiere decir mucho y el silencio que lo invade… y sobre la novela… ya todas me dicen que no se parece en nada, creo que sólo era por la relación prohibida entre ambos… espero te guste. Besos
Besos
