hola de nuevo les traigo otro capitulo espero lo disfruten, como siempre los personajes no me pertenecen solo la historia es original mía. y les agradezco a totos los qeu han leido esta historia, a los qeu la han agregado a favoritos y a todas las qeu han dejado sus reviews, ahora si a leer...

CAPITULO VIII

EL REENCUENTRO

Los días pasaron volando, Kagura se quedo en casa, aunque para mi gran alivio casi no estaba ahí, salía casi todos los días muy temprano antes del amanecer y regresaba cuando el sol ya estaba ocultándose en el horizonte eso me hacia estar más tranquila, porque a pesar de que ella era muy amable, no podía dejar de tener miedo de mis alucinaciones, llegue a pensar que la estaba juzgando mal, pero había algo en mi interior que me hacía temerle, pero luche por encerrar ese sentimiento en lo más profundo de mi corazón y me porte más amable con ella, claro que procuraba no quedarme sola con ella mucho tiempo y en eso Tarek me ayudaba muchísimo, se quedaba conmigo hasta que me iba a dormir, Kagura parecía muy entusiasmada ayudando a Tarek con su pronunciación, yo solo los observaba, sabía que él estaba feliz de poder aprender cosas nuevas todos los días, y en cuanto llegara Seshomaru le pediría que contratará un tutor, había progresado tanto que me sentía como la orgullosa madre. Por fin llego el viernes me levante temprano y me arregle con esmero quería que me encontrara bonita y radiante, me puse un vestido azul claro, y le pedí a Alika que me peinara, ella me arreglo muy bien, y entonces me puse de nuevo el regalo de Seshomaru, me colgué la cadena con el anillo y lo puse fuera del vestido para que él pudiera ver que me había encantado su regalo, baje a desayunar, para mi sorpresa ahí encontré a Kagura, al verme me sonrío.

-Buenos días Aome, ¿lista para recibir a tu padre?

-buenos días Kagura, pues sí, la verdad estoy muy feliz de que por fin haya venido, lo he extrañado mucho.

Ella me sonrió y de pronto su vista se clavo en el anillo que colgaba en mi pecho, su rostro se torno serio, pero con la misma rapidez lo compuso, instintivamente tome el anillo en mi mano y lo sostuve un instante y después lo solté.

-es un regalo de Seshomaru por mi cumpleaños 18

-es realmente hermoso, es una reliquia, ha pertenecido a Seshomaru desde hace muchos años.

Su voz no era tan alegre, sino un poco confundida, pero no le di importancia además ella no tenía derecho a cuestionar los regalos que me daba mi padre, así que me senté en mi lugar habitual y ella quedo frente a mi del otro lado de la mesa, comencé a comer, y me di cuenta de que ella no tenía nada en el plato, cuando la mire parecía absorta en sus pensamientos, mirando fijamente algo muy interesante en la porcelana blanca que tenía enfrente.

-¿no vas a desayunar Kagura?, están deliciosos los pastelitos que hace Kaede.

-no gracias, ya desayune más temprano, solo te acompañaré, para que no comas solita.

-en verdad deberías de probarlos-

-el punto es que tengo una dieta muy estricta y no puedo salirme del régimen, digamos que es por cuestión de salud.

Me encogí de hombros, era muy temprano, aun para que ella pudiera comer, pero no insistí si ella no quería comer conmigo estaba bien, me dedico una sonrisa torcida, parecía que estaba divertida por una broma privada que no alcance a entender, pero no le di más importancia, comí todo lo que me había servido Kaede, y me di cuenta de que ella no estaba ahí, mire hacia la cocina, Kaede adivino a quien buscaba.

-no te preocupes Kaede hoy decidió desayunar en la cocina.

-¿por qué haría eso?, siempre desayuna conmigo

- no lo sé, quizás quería que platicáramos un rato antes de que llegue tu padre.

Casi se me sale el corazón, sentí una punzada de pánico en la boca del estomago y sentí nauseas, ¿de qué quería platicar conmigo?, a final de cuentas solo la había visto pocas veces en mi vida y la mayoría eran recuerdos espantosos, intente que no se notara mi turbación ante su comentario y me concentre en la última parte de mi pastelito con mantequilla que tenía en el plato, pero sentí como el color abandonaba mi cara, sabía que ella lo había notado porque no me quitaba los ojos de encima, pasaron unos largos segundos y entonces ella empezó a hablar.

-no quiero que te sientas incomoda ni nada por el estilo, solo quiero ser tu amiga, sé que no hemos tenido tiempo estos días para que podamos conocernos mejor, pero en realidad me gustaría poder llegar a ser tu amiga.

La mire con los ojos abiertos como platos, ¡ella quería ser mi amiga!, por un momento no supe que contestarle, solo la mire con la boca un poco abierta, y después la cerré de golpe, desvíe la mirada y me metí a la boca un trozo de pan, mastique más despacio de lo normal, tratando de pensar que contestarle, cuando ya no tuve más remedio que tragar, tome un sorbo de café y la volví a mirar.

-no me siento incomoda contigo – mentirosa, sabes que te incomoda más de lo que puedes decir- es solo que casi no te conozco, se que eres muy amiga de mi padre, pero me tomo desprevenida tu comentario.

Ella pudo ver mi confusión y se rio bajito, su risa parecía el cantar de un ruiseñor, tan encantadora que no pude dejar de verla, sus facciones se iluminaron con esa sonrisa tan espectacular, vi sus dientes blancos y me di cuenta de que realmente era muy hermosa, y por un momento mi mente se ilumino, quizás era porque ella y Seshomaru estaban "juntos", la idea me hizo estremecer, ¿cómo podía estar con ella, con la fuente de mis más horribles pesadillas?, pero me calme, a final de cuentas no podía dejar a Seshomaru solo y pues si él la quería yo estaba dispuesta a hacer mi mayor esfuerzo para que ella no se sintiera mal por mi culpa, además de que yo pronto sería la esposa de Hoyo y Seshomaru se quedaría solo, así que tome aire de nuevo y le sonreí.

-discúlpame, ¿qué te parece si comenzamos desde el principio?- le pedí, esta vez la convicción de que era lo mejor para todos me hizo cambiar mi hostil voz, ella me sonrió más abiertamente

-gracias, en realidad sé que no soy muy de tu agrado, pero en verdad me gustaría poder ser amiga tuya algún día-

-no, no es que no seas de mi agrado, lo que pasa es que es raro tenerte aquí en casa, cuando apenas te conozco, antes éramos solo tres, pero ahora tu formaras también parte de mi familia- serás mi madrastra- entonces lo correcto es que nos conozcamos ¿no?-

Ella me miro con extrañeza, y frunció las cejas hasta casi juntarlas, en su mirada había duda, confusión y hasta diversión, pero solo fue por un momento después sus facciones se suavizaron y sonrió más ampliamente.

-si claro, es eso, formare parte de la familia, claro.

- bueno eso me da mucho gusto, así Seshomaru no se quedara solo cuando me vaya

-¿irte? ¿A dónde iras?

-si claro, pronto me casare y pues lo lógico es que me vaya a vivir a mi propia casa, y no quiero que Seshomaru se sienta solo cuando me marche, aunque claro iré a visitarlos seguido.

-ya veo- me miro fijamente, su expresión era seria- y ¿cuándo te piensas casar?

-en realidad aun no tengo una fecha precisa, Hoyo regresara en dos semanas y entonces decidiremos la fecha, ¡estoy tan contenta!

-¿Seshomaru lo sabe?- y su voz era de preocupación.

Esa pregunta si me tomo por sorpresa, claro que no lo sabía, y sabía que lo más probable es que se cruzara con el correo y no recibiría mi carta, donde le contaba todo acerca de Hoyo, y fue cuando me preocupe, porque tendría solo una semana para poder ponerlo al tanto de mi amor por Hoyo, claro que omitiría la parte de la maravillosa noche que pase con él, entonces sí mi preocupación se evidencio, no imagino la cara que puse porque ella se movió un poco hacia delante.

-¿te sientes bien?

-claro, lo único... ¡hay Dios!, apenas hace unos días le envíe una carta para que supiera de mi amor por Hoyo, y lo más probable es que se haya cruzado con el correo, y no lo sabe!-

-no te preocupes, estoy segura de que entenderá a la perfección cuando le expliques que amas a Hoyo, y no creo que tenga problemas con eso.

-sí, lo más correcto es que lo hable con él de frente, así vera cuanto lo amo y que es en serio.

-sí, él lo verá con sus ojos.

Esto último lo dijo en voz muy baja mirándome fijamente, no supe cómo interpretar su mirada, era como si temiera algo, como si las palabras que yo decía la molestaran, pero se desvaneció en un segundo y volvió a sonreír, no era tan mala como la había imaginado, quizás hasta llegaríamos a ser grandes amigas, por un instante la vi como la madre que sería para mi, claro que nadie podría ocupar el lugar de mi querida Kaede, pero a los ojos de todos Kagura seria mi madre adoptiva, eso me lleno por un instante de alegría , ya que al menos Seshomaru tendría compañía, después de todo nunca lo había visto con alguien, ni siquiera había mencionado jamás la posibilidad de casarse, se había dedicado a mi todo el tiempo, y ya era tiempo de que él también fuera feliz.

Después de eso platicamos mucho, más que nada su interés fue Hoyo, quiso saber con lujo de detalle como lo había conocido, de donde era, a que se dedicaba, y como me trataba, claro que yo podía pasar horas hablando de lo maravilloso que era él, y el tiempo se me fue volando, a cada una de mis descripciones ella sonreía y asentía la cabeza, era como si entendiera a la perfección como me sentía, y yo me sentía feliz de poder platicar con alguien que entendiera mi amor por ese maravilloso hombre, no fue hasta que escuche abrirse la puerta que me di cuenta de que pasaban de las dos de la tarde, y me sentí horrible, ¡había olvidado ir por Seshomaru!, me levante tan deprisa que tire la taza que tenía enfrente de mí- lo bueno es que estaba vacía- Kagura me imitó, salió de sus ensoñaciones tan de golpe como yo, cuando llegue a la puerta lo vi ahí parado, igual como lo recordaba, no había cambiado nada, era MI Seshomaru, tan guapo como siempre, al verme una sonrisa ilumino su perfecto rostro, abrió los brazos hacia mí, corrí hacia él y me colgué de su cuello, el me tomo por la cintura y me abrazo fuerte.

-¡Seshomaru!... ¡papá llegaste!

- mi Aome, ¡te extrañe tanto!

- y yo a ti, ¡no sabes cuanta falta me has hecho!

As{i nos quedamos abrazados un rato, podía sentir su respiración y no aguante más, lagrimas de felicidad caían de mis ojos, no me había dado cuenta hasta qué punto lo había extrañado hasta ese momento, era como si por fin hubiera podido respira después de mucho tiempo de haber aguantado la respiración o haber respirado a medias, el me tomo mi cabeza entre sus fuertes manos y me besaba la frente y las mejillas, yo solo atinaba a aferrarme a su cintura, no quería hablar sabia que la voz me fallaría y comenzaría a llorar como un bebe, solo me limite a abrazarlo, entonces como una chispa me acorde de Kagura y me despegué de él para poder mirarla, ella estaba atrás de nosotros parada a dos pasos de nosotros, él cuando la vio también la abrazó, como si no la hubiera visto en mucho tiempo, claro que eso pasaba con los enamorados, pensé, aunque en el fondo de mi ser sentí la punzada de los celos, aun no me había hecho a la idea de compartir a Seshomaru con nadie pero eso lo bloque rápidamente, era absurdo sentir celos de la mujer que pronto seria mi madre, así que sonreí, aunque algo estaba mal, solo se abrazaron un instante, pero no se besaron, no entendí esa actitud pero lo deje pasar, quizás se habían reprimido por mí, pero no dije nada, cuando se separaron se quedaron viendo un rato, como si estuvieran platicando pero en realidad no hablaban, solo se veían a los ojos, entonces el rostro de Seshomaru se endureció, escuche como apretaba los dientes, sus ojos se volvieron fríos y crueles después ella con ojos suplicantes le tomo la mano, él en un instante recupero la calma, cerró los ojos por un instante, respiro y después me miro fijamente sus ojos solo me veían con amor y ternura de nuevo y volvió a sonreírme para abrirme los brazos, yo me lace dentro de ellos sin dudarlo, había pasado tanto tiempo que no quería estar separada de él, me guio hasta la sala, Kagura nos siguió, él y yo nos sentamos frente a la chimeneas, mientras que Kagura se sentó en el sillón que estaba al lado izquierdo, entonces mire su rostro y entonces todo volvió a desaparecer solo estábamos él y yo, me volví a perder en esos azules dorados, y no me importo nada más ahora él ya estaba a mi lado, todo iría bien o al menos eso creí.

Continuara...

ahora que Seshomaru esta a su lado, todo será más interesante, no se pierdan el proximo capitulo. y no se olviden de dejar sus reviews, me encanta leer sus comentarios, gracias por leer.