CAPITULO 5
Los estudios de Hermione iban mejor de lo que ella misma esperaba, seguía siendo una de las chicas más inteligentes, pensaba demasiado en que debía especializarse, nunca le había llamado la atención los niños ni las mujeres embarazadas, siempre le hacían recordar las peores etapas de su vida, sabía bien que no podía tomar la rama psicológica, eso le haría tomar estudios muggles, además de que sabía que no poseía la madurez necesaria para tratar y ayudar a la gente.
Ingreso a una especialidad un poco más compleja, Infecciones mágicas y venenos, eso le haría retomar sus estudios en pociones y sabía o al menos tenía la ilusión de que así Severus se sentiría orgullosa de ella. Su compañera de laboratorio se llamaba Sullie y venía de los Estados Unidos, era muy parecida a Hermione y hacían los mejores antídotos juntas y su proyecto de investigación fue el más innovador dentro de la clase.
Sin embargo había algo que le quitaba a Hermione el sueño, pero era un poco más madura y sólo permitía que la pusiera nerviosa e ilusionada... un chico, era como si ella no supiera lo que es estar sola o buscaba con desesperación poder estar con un hombre, en esta ocasión se llamaba Andrew era alto y de pelo rubio y rizado, con unos ojos color miel que desprendían una bondad casi infinita, era muy inteligente y responsable, era el primero en llegar y casi el último en irse, por lo poco que puede observar Hermione le gustaba la lectura, el café sin azúcar y las galletas de mantequilla; hijo de padres muggles y por casualidad del destino su hermana menos también iba a Hogwarts siendo una digna Gryffindor mientras que él había pertenecido a los Ravenclaw.
- Hola chicas, - saludó sentándose en la cafetería de San Mungo donde los tres daban sus prácticas en el laboratorio de pociones.
- Hola Andrew.
- Hola. - Apenas respondió Sullie.
- ¿Cómo van esas pociones?
- Bien, aunque Hermione acaba de sufrir una herida por los malos efectos.
- En realidad vamos mal, - reconoció la castaña.
- Pero tienes una gran ventaja, tu tutor es el Profesor Snape y es el mejor en pociones en toda Gran Bretaña.
- Quizás lo sea pero nunca lo meto en mis trabajos escolares, además está en el Colegio y tiene varias semanas sin ir a casa, así que ni las dudas me resuelve.
- ¿Y tu Andrew? - le preguntó la callada amiga.
- ¿Yo? Bueno creo que bien, sólo hace falta probarla a ver los efectos pero ya saben que es lo más difícil, nunca existe el valiente que se arriesgue ¿piensan venir al baile?
- ¡Yo no lo sé, tengo tantos deberes, quizás venga sólo si Hermione acepta venir también.
- Pero claro que vendré Sul, así que ponte tu mejor vestido. - Y el muchacho sonrío al saber que su conquista estaría tan cerca de él.
SS&HG
Había ido de compras y se hizo de un vestido de corte de sirena sin mangas color azul eléctrico con guantes largos a juego y unas plataformas color negro, había comprado miles de revistas muggles y mágicas para saber el peinado perfecto y el maquillaje, abrió el cajón y sonrió ante lo que veía. Emocionada se metió a bañar, esa podría ser la noche perfecta para lo hermoso que podría nacer entre Andrew y ella y se sentía de nuevo como adolescente, nerviosa e ilusionada, quería gustarle a ese chico y se esmeraría por ello.
Cuando salió de la ducha Severus acababa de llegar por chimenea.
- Hasta que llegas, casi dos meses y no te he visto.
- Tuve unas semanas pesadas ¿vas a salir?
- Si, es el baile ¿recuerdas?
- Oh... tenía pensado que hiciéramos algo aquí, hay algo de lo que debo hablarte,- le dijo, y es que tenía planeado presentarle a Mariela.
- ¿Lo podemos dejar para el domingo? En verdad quiero ir a este baile.
- Claro, sin problemas, iré a tomar una copa entonces afuera, diviértete.
- Gracias Severus, tu también.
Dejó sus piernas depiladas y humectadas, se dejo su sexo sin vello y se puso una tanga color negra muy provocativa, nadie podía asegurarlo pero quizás esa noche podría pasar algo especial, el vestido era pegado y tenía algunos brillantes y en partes se podía ver su piel desnuda. Se hizo un moño bajo y así estilizar aún más su cuello.
Cuando llegó al baile sólo se encontraba Sullie pero sabía bien que Andrew llegaría, bebió un poco, o para ser sincera más de la cuenta. Cuando vio al mago llegar sentía en su vientre una experiencia parecida, su traje de gala le quedaba perfecto y la túnica color gris con blanco lo hacía ver más elegante de lo que aparentaba.
- Hola hermosas.
- Hola.- Respondieron al mismo tiempo.
- Sullie me permites, - le pidió permiso para colocarle una mariposa que se movía mediante magia en su cabello, debido al color negro de su cabellera la blanca mariposa llamaba mucho la atención, el corazón de Hermione se estrujó, ante el detalle que había tenido con su amiga - ¿Te gustaría bailar?
- Yo... yo no creo que... - tartamudeó.
- Claro que le encantaría la idea, ve Sullie... yo... iré por una copa anda,- la alentó.
Mientras tomaba la copa veía como Andrew sonreía al verla bailar y ella tímidamente correspondía al gesto pero se notaba lo incomoda que se encontraba. Una vez terminada la pieza regresaron con Hermione.
- Andrew, creo que ahora tendrás que sacar a Hermione.
- Claro, ¿vamos Herms?
- Sí, pero ¿me darías unos minutos con Sullie?
- Si, por supuesto,- le respondió retirándose.
- Sullie, disfruta la fiesta porque te ves hermosa.
- Te juro Hermione que no tengo idea porque él me invitó y... pero yo no...
- Shhh... no digas nada, lo sé, sólo es un chico y sé que no te es indiferente así que adelante, no te preocupes.
- Yo no podría hacerte esto.
- No me estás haciendo nada, sólo se feliz.
- ¿Listo Herms?
- Lo siento Andrew... Severus no estaba de acuerdo en que saliera y le dije que sólo sería un momento, pero diviértanse mucho y trata bien a mi amiga.
- Por supuesto.- Le sonrió a Sullie para confirmar su pacto.
Salió de aquel salón y camino un rato hasta que los tacones comenzaron a pesarle, se apareció cerca de La Hilandera y al entrar sólo vio la luz de la sala prendida, Severus debió acostarse temprano, dejó los tacones ahí y devastada subió las escaleras, si algo no toleraba Hermione Granger era sentirse desplazada o abandonada, y el hecho de no haber hecho que naciera deseo en ese hombre la había frustrado, sin embargo para ella era mucho más importante Sullie que cualquier otra cosa.
- ¿Severus?
Le llamó a la habitación despacio, pero no respondió nadie, y es que en verdad necesitaba sus palabras en ese momento, no sentirse desplazada y sentirse hermosa o que al menos alguien la veía así, malditas inseguridades.
- ¿Sev?
Decidió abrir la puerta para quedarse con la boca abierta, evidentemente las personas que se encontraban dentro no podían escuchar nada por el hechizo silenciador pero ahora que estaba dentro de la habitación quedo petrificada, una mujer morena de unos 35 años estaba en cuatro gimiendo y gritando sin control mientras Severus le daba un placer que sin lugar a dudas Hermione nunca había tenido. Estaban tan en lo suyo que ni siquiera se percataron que alguien había entrado, las embestidas eran fuertes y rápidas, ella con los ojos vendado y él pellizcándole los senos proliferaba frases incomprensibles.
Poco a poco ella se fue retirando hasta que Severus la escuchó.
- ¡Hermione!- Se asustó saliendo por completo de la cavidad de la fogosa mujer.
Y en definitiva fue lo peor que pudo haber hecho aquel hombre ya que quedo su miembro expuesto a la castaña, quien no pudo dejar de observarlo por su forma y tamaño, nunca había visto algo así y su cara de asombro lo daba a saber.
- ¡Madre mía!
Como pudo Severus Snape se cubrió, y Mariela no hizo otra cosa que sonreír penosamente. La castaña salió de ahí disparada y de desapareció con polvos flu a un lugar donde se sintiera menos avergonzada.
Al único lugar al que podía haber llegado era a la casa de su amiga Ginny quien le hizo miles de preguntas pero ella con ojos llorosos sólo había respondido que el chico que a ella le gustaba quería con su compañera de trabajo, una mentira que Ginny no se tragó sin embargo no le preguntó más. La dejó quedarse en una de las habitaciones, a penas logró acostarse en la cama sin quitarse el vestido y seguía en shock.
El primer hombre en su vida fue Ronald pero fue una experiencia bastante torpe, ambos no tenían experiencia y el pelirrojo era muy desesperado, tanto que muchas veces Hermione se hacía la dormida para no copular con él, sus otras experiencias a penas las recuerda, algunas fueron con muggles o magos que no conocía y se acostaban en el calor del momento o bajo las bebidas alcohólicas o aquella vez que decidió probar una droga muggle, muchas veces ni recordaba si había disfrutado o no. Pero Dorian... ¡Por Dios! Dorian si que era un fracasado, primeramente el tamaño le dejaba mucho que desear y francamente no había nada bien ni antes del momento, ni en la acción ni después, sin contar con que tenía que prenderse antes con pornografía muggle y no duraba ni tres minutos.
Pero James... James fue otra cosa, con él descubrió la sexualidad en otro sentido, en otro ámbito, le enseñó cosas nuevas y a disfrutar, al menos así era al principio, ya después se fue volviendo más egoísta y disfrutaba del sexo a su manera sin preguntarle a Hermione lo que verdaderamente le gustaba, casi siempre la dejaba insatisfecha, a medias y fantaseando con todo lo que quería hacer. Le gustaba el sexo oral pero no tenía paciencia para hacérselo a ella y fue cuando hasta el sexo se fue tornando aburrido entre ellos y si lo hacía era porque bien sabía que era lo único que los mantenía unidos.
Esa fue la sexualidad de Hermione Granger... algo que en ese momento tenía nulo, llevaba meses sin tener contacto con un hombre...
Y esos malditos gritos la atormentaban demasiado, escucharla a ella gritar de placer, pedir más y esos gemidos ahogados, quien diría que Severus Snape podía causar ese tipo de orgasmos en donde hiciera perder la cordura a la mujer, no sabía que la descontrolaba más si los gritos de placer, la forma en que la hacía suya y se movía dentro de ella o recordar el tamaño y la forma de ese miembro erecto, nunca había visto algo igual...
Hermione observa desesperada la habitación tratando de olvidar, pero las mismas imágenes aparecían una y otra vez... y escucha eso una y otra vez...
- ¡Maldita sea Oblivienme!- pedía desesperada con el corazón desbocado.
¿Qué paso chicas? ¿Ya saben lo que sigue?
Samaria Reed: La pobre de Herms ni la vio llegar… que manera de presentarle a su pareja jajaja… veamos que sucede más adelante.
MjSnape Prince 1996: Hay guapa que pena contigo, te quedo mal siempre, es que este fic ya lo tengo escrito, sólo me falta el capítulo número 11 pero ya esta todo listo, te has de preguntar que porque no actualizo y es que entre mi trabajo, y mi nueva vida no me da chance de nada… espero poder compensarlo de alguna forma… me dices va? Oye el one shot que acabo de subir, ese si esta largo :D
Yazmín Snape: Me quedo claro jajaja odias a Mariela y la vas a odiar mas… pero estos no se dan cuenta de lo que sienten… y ni como ayudarlos, Severus mega frio y calculador y Hermione bastante hormonada y caprichuda… Veamos que pasa. Besos, espero te guste.
Lisicarmela: Espero te guste. Besos
Janetoso1: en algo tienes razón, algo trama y no le gustará a Hermione…
Yetsave: Lo que son las cosas verdad? Ni chance a la presentación formal jajaja… se le va a armar al pobre por andar de lujurioso… que sexy no?
AliuxS: Hola guapa, me encuentro bien, toda desvelada y este puente no me sirvió de nada, más que para cansarme mas pero aquí actualizando a todo lo que da. Severus esta renuente porque ha tenido a Hermione desde siempre y lo ve como algo prohibido además por su carácter de "cero sentimentalismos" lo complica todo, creo que Hermione tendrá mucho trabajo. Besos, espero te haya gustado.
Phoenix1993: OMG hace cuanto que no recibía un review tuyo… espero te guste la historia. Besos guapa
Hasta la próxima chicas.
