Como siempre los personajes no son mios solo al historia y quiero agradecera a Akanne higurashi, paulaa D (si se metio con Hoyo y se pondra más interesante porque pronto aparecera Inuyasha, no te pierdas lo que sigue), Llimona, Athena, Ewaso Chan (si tengo poquitos reviews, aun no se si es porque no les gusta la historia o porque no tienen nada que comentar sobre lo que escribo de todos modos, agradezco que lean esta historia, me encataria que dejaran mas opiniones pero en fin...) y a todos los que han agregado a favoritos esta historia y a las alertas, qeu aunque no escriben se que estan pendientes de lo que escribo, mil gracias a todos los que leen esto en otros paises. y dicho esto pues aqui les traigo el sig. capitulo espero que lo disfruten.
CAPITULO IX
CELOS Y UNA HUIDA PLANEADA
Mi felicidad era tan grande de volver a verlo que por un solo momento Hoyo quedo fuera de mi mente, era tan extraño el efecto que producía Seshomaru en mi, mi corazón estaba desbocado, podía sentir su frio tacto en mi piel que hizo que me recorriera un escalofrío, su sonrisa llenaba mi mente, pero logre volver a respirar.
-¡te extrañe tanto!-
-y yo a ti Aome, pero ahora si cuéntame ¿qué has hecho en mi ausencia?
Por un instante sentí un miedo irracional a confesarle mi amor por Hoyo, era como si mi instinto me dijera que debía de guardar silencio pero ese miedo era tonto, así que lo guarde en lo más profundo de mi corazón, y sonreí, el solo pensar en que ahora podía decirle que me diera su bendición era fantástico.
-pues en realidad no mucho, ir de paseo y tratar de hacer entender a todos los hombres y mujeres de la casa que no son esclavos… pero he fracasado rotundamente, y he decidido hacer algo mucho más productivo que es enseñarle a Tarek a leer y a escribir, tengo muchas satisfacciones con ese chico-
Seshomaru me escuchaba muy atentamente, pero había algo en su mirada que me decía que esas trivialidades no le interesaban, entonces sin previo aviso me miro a los ojos y soltó la pregunta que más me temía.
-¿cuéntame quien es Hoyo?
Sentí por un instante que el alma abandonaba mi cuerpo, no sé porqué, quizás porque me miraba de una manera fría, dura, y con enojó.
-¿y bien, me lo dirás?
-pues Hoyo es un chico que conocí cuando venía hacía acá, un chico muy respetuoso y que me ama muchísimo…- me quede muda al mirar de nuevo su rostro, se había puesto demasiado serio, por un instante pensé que tenía a mi lado una completa estatua, sus ojos habían perdido la expresión y tenían un extraño brillo, me asuste un poco de verlo así, entonces mire a Kagura, ella ahora tenía el seño fruncido y miraba a Seshomaru con mucha fijeza, era como si quisiera tranquilizarlo con solo la mirada, entonces él la miro y movió la cabeza negativamente, después volvió a concentrarse en mí, no pude continuar con la explicación, no quería que él supiera que yo también amaba a Hoyo, no era porque me arrepintiera, solo quería que lo conociera primero antes de que supiera que estaba enamorada de él y que quería casarme con él, volvía a ver esos ojos y no pude decir nada más, solo le sonreí y lo volví a abrazar.
-no quiero que te molestes, mejor dime ¿Cuánto tiempo te quedaras aquí?- dije tratando de cambiar el tema, me pareció que aún no era el momento de hablarle a profundidad de mi amor por Hoyo.
-me quedare al menos un mes, mañana tengo que ir a Saint-Malo, tengo un asunto pendiente que cerrar ahí, pero volveré en pocos días-
-acabas de llegar- intente que mi voz no sonara decepcionada pero no tuve éxito, entonces él me acarició el rostro y me miro con esos ojos tan hechiceros y sonrió.
-No te preocupes preciosa, solo estaré fuera dos semanas, y tendremos todo el tiempo para poder platicar-
-¿Cuándo te irás?-
-me iré en un par de horas-
-¡tan pronto!, es que no te he visto desde hace muchos meses y tengo mil cosas que contarte-
-mi niña, no te preocupes, regresaré antes de que te imagines y estaremos juntos de nuevo-
-bueno, no tengo opción más que esperar-
Entonces lo abrace, necesitaba volver a sentirlo cerca de mí, y no dijimos nada, solo nos abrazamos largo tiempo, hasta que abrí los ojos y pude ver de nuevo a Kagura concentrada observando el fuego y sentí pena por ella, yo le estaba quitando la atención del hombre que estaba a mi lado, entonces ella giro su cabeza y me miro directo a los ojos y me sonrío.
-yo lo acompañaré, es necesario estar juntos en esta negociación… me marcho tengo aún que afinar algunos detalles para el viaje-
Y sin más se levanto del sillón y salió, yo me sentí terriblemente culpable porque sentía que ella estaba enojada porque tenía que compartir a Seshomaru conmigo, pero pronto deseche la idea ya que próximamente ella sería la señora de Taisho y por lo tanto mi madrastra, pero esa idea me provoco escalofríos, volví a verla con esa mirada asesina al otro lado del rio, cerré los ojos para sacar de mi mente esa imagen, sentí los brazos de Seshomaru alrededor de mí y me sentí segura de nuevo.
-ojala no tuvieras que irte, a tu lado me siento segura siempre-
-yo tampoco quiero irme, pero es un asunto que tengo que solucionar urgentemente, y cuando termine volveré por ti y ya no nos separaremos nunca-
-¿lo prometes?, ¿prometes que jamás vas a alejarte de nuevo de mí?-
-te lo prometo princesa, prométeme que no harás nada precipitado en mi ausencia y que esperaras a que regrese-
-¿lo dices por Hoyo?-
-sí, lo digo por él, quizás es verdad que te ame como dices, pero quiero hablar primero con él antes de que decidas hacer algo de lo que puedas arrepentirte-
-¿Cómo que haría?-
-No lo sé, princesa, solo que no me gustaría que tomaras una decisión apresurada, es todo y antes de que hagas más preguntas solo quiero que recuerdes que eres lo más importante en mi vida y que quiero lo mejor para ti, por lo pronto solo espera a que regrese.-
-te esperare-
Lo mire a los ojos y entonces sentí un gran impulso de besarlo, pero me mordí la lengua para regresar a la realidad ¡él era la pareja de Kagura y yo tenía a Hoyo!, él me regalo una sonrisa de lo más encantadora y la note divertida, no me dijo nada solo me beso en la frente y se marcho, escuche cuando se cerró la puerta y me quede de nuevo sola en esa inmensa sala, me recosté y me quede dormida, cuando desperté ya casi había amanecido, me levante y camine hacía la cocina, ahí ya estaba Kaede quien al verme despierta sonrió.
-Buenos días mi niña, que bueno que despertaste el desayuno está listo-
-gracias Kaede, me muero de hambre-
Y sin más me senté en la mesa y devoré todo lo que me sirvió, pasé la siguiente semana tratando de mantenerme ocupada, la ausencia de Hoyo se me hacía difícil y la de Seshomaru aún más, porque cuando él volviera entonces hablaríamos en serió sobre Hoyo y mi felicidad, el sábado por la tarde estaba tan concentrada leyendo uno de los libros de la biblioteca que no escuche que llamaron a la puerta y cuando sentí la presencia de alguien a mi lado levante la vista y me quede muda, Hoyo había regresado antes de lo previsto, una gran sonrisa ilumino mi rostro y sin pensarlo deje el libro caer al piso y me arroje a sus brazos y deje que me besara, fue un beso tan deseado que no me importo estar a la mitad del jardín, lo bese con amor, con deseo, ¡lo había extrañado horrores!, cuando el aire nos hizo falta nos separamos y nos quedamos viendo uno al otro.
-pensé que llegarías hasta la próxima semana, ¡te extrañe!-
-y yo a ti hermosa, todo fue más rápido de lo esperado y pues heme aquí de nuevo, ¡solo deseaba verte y abrazarte, yo también te extrañe!-
Entonces sin decir nada lo tome de la mano y lo lleve a mi recamara, deseaba tenerlo entre mis brazos, volver a sentirlo en mi, subimos las escaleras y en cuanto entramos a mi habitación le puse seguro, no deseaba que nadie me molestara, y nos volvimos a besa, primero fue lento y poco a poco, lo profundizamos más, saboree su boca, su lengua exploraba sin restricciones mi boca, entonces sentí como poco a poco bajaba besándome el cuello y caminamos hasta la cama, casí nos arrancamos la ropa, sentí como sus manos exploraban toda mi anatomía dejándome a su paso fuego vivo, pude sentir su legua probando cada centímetro de mi piel arrancándome gemidos suaves de placer, poco a poco fue bajando por el cuello y al llegar a mis senos los beso, lamio y succiono, haciendo que los pezones se volvieran duros como la piedra, mientras que una de sus manos bajaba hasta mi intimidad, haciéndome arquear de deseo, poco a poco fueron bajando los besos hasta que su boca encontró ese botón que activa el más grande deseo, podía sentir como lamía y chupaba mi clítoris arrancándome gemidos más fuertes, fue cuando pude sentir como subía por mi garganta un grito de placer extremo, alcance el cielo en su boca, me tense y entonces las oleadas de placer inundaron mi vientre llegando al cerebro hundí mis manos en su cabello entonces aun sintiendo esas oleadas, me penetro, pude sentir ese miembro duro y excitado entrar en mi, una y otra vez intensificando las sensaciones, lo rodee con mis largas piernas y deje que me hiciera suya, hasta que lo sentí tensarse y lanzar un gemido ronco derramándose dentro de mí, entonces volví a experimentar un gran orgasmo, poco después se dejó caer a mi lado exhausto, me miro con amor, entonces me acurruque entre sus brazos y me quede dormida, lo amaba y me sentía segura a su lado, entonces como a las tres de la mañana sentí una mirada sobre nosotros, pensé que era Hoyo, entonces abrí los ojos con pesadez, y lo único que logre ver fue una sombra salir por la ventana, me levante rápido y me dirigí hacía la ventana, pero no había nada, entonces cerré las ventanas y la cortina, regrese a la cama y me refugie en sus brazos, la sensación de ser observada empezó a desvanecerse y yo caí en la inconsciencia, cuando volvía a abrir los ojos una tenue luz entraba por la orilla d la ventana, ya había amanecido, me levante y me puse mi bata, fui a la ventana y la abrí de par en par, el miedo se había esfumado con el día, gire la cabeza para ver a ese hombre maravillo, y me di cuenta de que estaba despierto.
-¡Buenos días hermosa!-
-buenos días guapo-
-sabes Aome, podría pasar el resto de mi vida compartiendo estos hermosos momentos a tu lado-
-te amo Hoyo-
- Y yo a ti- me acerque a la cama y le di un beso rápido en los labios- pero debemos de levantarnos, no quiero que Kaede sufra de un ataque si nos ve juntos en la cama-
- de acuerdo-
Nos vestimos y bajamos tomados de la mano, Kaede ya nos esperaba con el desayuno listo, parecía que a Kaede no se le escapaba ningún detalle, no dijo nada pero su sonrisa decía más que mil palabras, pero decidí ignorarla olímpicamente, no deseaba pensar, solo quería disfrutar ese momento con él, desayunamos y poco después salimos al jardín, entonces me platico como le había ido en su viaje, y entre cada anécdota, él me besaba, pasaron las horas, entonces a las cuatro de la tarde salió corriendo Tarek con un sobre en la mano.
-¡llego carta del Señor Seshomaru!- y me alargo el sobre blanco
-gracias Tarek- me dio mucha alegría recibir una carta de Seshomaru después de una semana que había partido, y la abrí ahí mismo, pero en vez de encontrar palabras amorosas, eran frías, crueles y con una orden.
Aome:
Mi corazón ha sido lastimado por causa tuya, está noche llegaré a Nantes y volverás conmigo a América, no voy a permitir que me abandones para ser la amante de ese hombre, te pedí que esperaras a que volviera y rompiste tu promesa, ahora empaca tus cosas, el barco zarpara esta noche, no quiero ver a ese hombre ahí cuando llegue, volveremos a casa de donde jamás debiste de haber salido, y hoy me doy cuenta de mi grave error, pensé que te protegía pero me doy cuenta que solo te mande a los brazos de otro y no lo voy a permitir…eres mia y solo mía… llegare al anochecer.
Seshomaru
Las lagrimas escaparon de mis ojos, ¡no era justo!, yo amaba a Hoyo y en ningún momento pretendía convertirme solo en su amante, yo quería ser la esposa de Hoyo, lo que en ese momento no pensé era ¿Cómo se había enterado de que Hoyo y yo habíamos pasado la noche juntos?, pero en ese instante no importaba, lo único que yo quería era irme lejos con Hoyo en donde Seshomaru no pudiera encontrarnos, Kaede se acerco a mí y me abrazó yo solo le extendía la carta a Hoyo que me miraba preocupado, cuando termino de leerla me abrazo también, entonces un plan empezó a tomar forma en mi cabeza, solo tendría tres horas para poder huir, no renunciaría a el amor de Hoyo, aunque eso significara dejar a Seshomaru…
Continuara…
un adelanto de lo que pasará en el siguiente capitulo:
-Seshomaru te está esperando Aome-
-¡dile que NO VOY A REGRESAR, QUE NO VOY A DEJAR A HOYO POR EL-
Forceje para soltarme de su agarre pero Kouga era más fuerte que yo, Hoyo intento golpearlo pero de un puñetazo lo dejo inconciente en el piso del tren, grite al ver como comenzaba a sangrar, intente arañar el rostro de mi captor pero lo unico que logre fue que él apretara más fuerte mi cintura dejandome sin aire, lo siguiente que vi fue el cielo estrellado y todo se oscureció.
No se lo pierdan!, cuidense.
