CAPITULO 6
Soledad te seguirá sin descansar,
tienes la maldición de no encontrar a quien amar,
llevas escondidas abiertas tus heridas.
Y sentirás que el dolor no sanará,
sobre tu espalda irá el peso por querer soñar,
y pagas con tu vida, por ser la malquerida...
Hermione no había podido pegar el ojo en toda la noche, bajó a la cocina de los Potter ya bañada y cambiada con alguna ropa de su amiga, desayunaba cuando Severus apareció haciendo que la castaña casi se ahogara con el jugo.
- Hermione... creo que... buenos días a todos, creo que debemos ir a casa- le dijo al grano.
- Profesor, ¿quiere sentarse a desayunar?
- No Potter gracias pero necesito hablar con... Hermione.
- Si, está bien, gracias por todo Ginny.
- Claro Hermione, - le respondió pero entre las amigas quedaba una conversación pendiente.
Una vez llegando a casa por primera vez Severus Snape estaba más que nervioso, caminaba despacio por la estancia esperando que quizás Hermione dijera algo, pero entre los dos no se sabía quién estaba más avergonzado.
- En verdad lamento haber... interrumpido tu cita de anoche, no sabía que... acostumbrabas a ese tipo de mujeres.
- ¿Qué tipo de mujeres? - le pregunta ofendido.
- ¿Prostitutas?
- O sea que piensas que sólo puedo conseguir prostitutas, pues te equivocas, esa mujer es una persona decente... bueno, me refiero a que es alguien a quien conozco y con la que he salido por algunos años.
- ¿Es tu novia?
- Creo que a mi edad ese término no está permitido, es mi pareja, salgo con ella y comparto cosas.
- Si... ya vi, - responde irónica.
- No debiste irte, Mariela se fue inmediatamente.
- ¿Mariela?
- Si, pensaba que el próximo fin de semana podríamos invitarla a la cena y así presentártela.
- Ahórrate eso Severus, será bastante incomodo ver cómo te la... como los encontré y a ti... con... creo que es mejor que... me mude, tú ya tienes una vida y yo no soy una chiquilla y será lo mejor para los dos, - él escuchó cierto tono de dolor en su voz, por un lado apoyaba la idea pero por otro creía que eso sería como romper el vinculo con ella y no sabía si estaba listo para eso.
- No voy a traerla a vivir aquí, sino quieres conocerla esta bien.
- Es sorpresivo que tú me digas que tienes a alguien eso es todo, haz lo que quieras, invítala a cenar, comer, a vivir aquí, es tú vida y yo la respeto.- Dijo tajante antes de retirarse.
...
El esperado fin de semana llegaba, habían elegido un restaurante para poner un lugar neutral y por supuesto no bastante elegante. Hermione se arregló a la perfección, por una razón que ella no entendía seguía furiosa con Severus, ya que seguía sin poder dormir porque ciertas imágenes no la dejaban tranquila.
Se puso un vestido pegado color blanco hasta la mitad de los muslos resaltando la juventud que poseía, su pelo lo acomodo y un ligero maquillaje, zapatillas altas y estaba lista, era como si empezara a competir con esa mujer sin motivo para hacerlo. Cuando llegó al restaurante le sonrió con cierta hipocresía y ella correspondió al gesto.
- Hola Linda.
- Buenas tardes Mariela.
- ¿Gustan ordenar ya? Pedí un vino blanco para acompañar la comida ¿está bien?
- Si amor, - ¿amor? que mujer tan más patética, pensó Hermione, y es que no se si aquella mujer lo ignoraba pero Severus odiaba ese tipo de frases.
- Si Severus está bien eso.
- ¿Y qué haces ahora Hermione? ¿Trabajas o estudias?
- Ahora estudio Medimagia, había suspendido un poco mis estudios.
- ¿Por tu divorcio con el jugador de Quidditch?
- Entre otras cosas,- evadió el tema, ya que todo el mundo mágico supo por el duelo que pasó después de eso - ¿Y tú Mariela?
- Bueno yo trabajo en el Ministerio en el área de Pociones y su registro por eso conocí a Severus, - mientras ella sonríe el mago estaba completamente serio arrepintiéndose de esa espantosa idea -. Supe que regresaste a vivir a la casa de Severus... ¿piensas quedarte mucho tiempo ahí?
- Mariela creo que eso no fue una pregunta educada, - le reclamó su pareja.
- Bueno, aún no se cuanto tiempo me quede pero yo le dije a Severus que estoy buscando departamento, el hecho de que él tenga una pareja cambia las cosas pero no te preocupes el día que tú llegues a la casa yo ya no estaré ahí,- le respondió lo más educada que podía mientras rechinaba los cubiertos sobre el plato de porcelana.
- Oh no me malinterpretes hermosa, a Severus y a mí nos encantaría tenerte en casa ya que en mis planes no está tener hijos.
- ¿Y planeas fungir como mi madre?- se escuchó el tono irónico y el pocionista solo veía una a la otra esperando cual sería la que explotara primero.
- Bueno... podría aconsejarte.
- No necesito tus consejos Mariela, Severus no es mi padre ni lo ha sido nunca que quede muy claro.
- ¿Entonces quién es en tu vida?
- Mi familia y eso tiene muchos significados ponle el que prefieras.
- Lamento haberte molestado. - Respondió cínica.
- No, no me molestas, es normal que te preocupes, intentas saber de qué forma veo a Severus y te inquieta que una mujer joven viva con él.
- ¡Hermione! Mariela no quiso insinuar algo así ¿verdad?- amenazó a la morena.
- La inseguridad no es uno de mis defectos querida.
- Entonces no veo por qué tanta la insistencia, dejemos algo claro Mariela, Severus no me mantiene, mis padres supieron asegurar bien mi futuro, vivo ahí porque ha sido mi hogar desde que tenía 15 años, el día que me vaya será porque Severus me lo pida o yo lo decida, no porque tú lo sugieras y el día que quieran casarse vivir juntos o seguir copulando es cosa suya a mi no me interesa, yo respeto la privacidad de Sev tanto como él la mía.
- Hermione... creo que es tiempo de irnos, esta comida fue un error.
- Aún no termino, hay algo que nunca podrás cambiar Mariela, así me vaya de la casa y desparezca, el cariño que Severus y yo nos tenemos no podrá modificarse por el capricho de una mujer... disfruten su postre tengo una cita,- dijo retirándose de ahí.
- ¿Hermione? Un gusto en conocerte Linda.
- Igualmente.
¿Cita? Claro que no tenía una cita, llevaba meses sin tener una pero había dejado de frustrarle eso, entró en un bar muggle sentándose en la barra, paso poco tiempo cuando un hombre bien parecido de treinta años le ofrecía una copa. Se llamaba Tom y era ingeniero, lo demás que habló el pobre hombre quedó en el olvido, Hermione no lo escuchaba, sólo bebía recordando la comida y las sensaciones que tenía.
Eran celos, por supuesto que me sentía celosa, si Severus siempre había sido mío, no tuve que compartirlo con nadie nunca y de pronto llegaba una mujer a robar todo lo que tenía, pero ese nuevo sentimiento me descontrolaba un poco.
- ¿Puedo invitarte a mi departamento?
- ¿Cómo para qué?
- Podría... invitarte una copa de champagne, - le susurró recorriendo su terso brazo - Y consentirte, me encanta consentir a las mujeres bellas.
- ¿Soy bella?
- Eres preciosa.
- Me encantaría.
Su departamento era bastante lujoso, sentó a Hermione en un sillón de piel color negro mientras iba por las copas, debía admitir que era bastante seductor y se comportó como un caballero, algo a lo cual no estaba acostumbrada ella, pero si algo le hacía perder la cabeza a la castaña eran los hombres que ponían el mundo a sus pies, ver que aún un chico respetable se fijaba en ella le atraía en consideración pero ver que era capaz de provocarlos sexualmente era el mejor de los afrodisiacos, llamar la atención era lo que más le gustaba.
Ella se encontraba bastante tomada, sus sentidos le iban dictando lo que debía hacer, ambos estaban en ropa interior besándose por completo, ella gemía de excitación por el alcohol y las caricias que su amante le daba, la mano de él perdidas en esas bragas blancas la hacían enloquecer pero estaba usando legeremancia consigo misma, bloqueando ciertas cosas que le permitieran disfrutar el momento.
- No... no... - decía.
- ¿Quieres que pare? - le preguntó confundido.
- Sigue...
Esa noche lo había visto desnudo, excitado... no, simplemente no podía ver a Severus Snape de otra forma, se le hacía algo antinatural, sucio, prohibido y mucho más excitante que con ningún otro hombre, no...
Él no podía atraerme en el sentido sexual - se repetía a si misma millones de veces
¿Porqué no? Es un hombre... sólo un hombre
Y Morgana pero que hombre!
Basta Hermione
No podía estar con Tom si se encontraba pensando en otro hombre, creo que en algo si había madurado. Se detuvo de golpe mientras el hombre respiraba agitadamente.
- Lo siento Tom.
- ¿Es por un hombre verdad?
- No, no es eso... es que no estoy segura de lo que estoy haciendo, nunca nadie había sido tan caballeroso como tú.
- Eres una mujer y cómo tal te trato, dejaré que te vistas y te llevaré a casa, - ese hombre era tan adorable y lo estaba dejando ir por una maldita calentura por otro hombre mejor dotado.
- No es necesario, ¿podrías pedirme un taxi?
- Prefiero llevarte.
- No puedo aceptarlo, - Tom llamó al taxi despidiéndola en la puerta con un beso en los labios - En verdad eres magnifica.
- Gracias, tú un caballero.
Entró a la casa y Severus la esperaba en la sala, serio casi podría asegurar que molesto.
- Vienes tomada.
- Pero no borracha, he llegado bajo mi propio pie y me he comportado.
- Debemos hablar de lo que paso esta tarde.
- Ya dije todo Severus, si tanto quieres...
- Cállate Hermione,- le gritó -. Te voy a decir lo que le he dicho a ella, entre Mariela y tú siempre te erigiría a ti, primero fuiste tú y jamás te traicionaría, ella no es mi prometida ni mi novia, solo es mi pareja, tú eres mi familia...
- Gracias.
- Ve a dormir antes de que te caigas.
Al subir lo primero que hizo fue darse una ducha fría creyendo que así mejorarían un par de cosas pero se equivocaba.
Se recostó aún con el cuerpo húmedo y el cabello mojado, era su imaginación o en verdad hacía calor, fue cerrando poco a poco los ojos hasta quedarse dormida, se encontraba en una habitación oscura sobre una alfombra color gris oscuro, se sentía confundida al inicio hasta al sentir a un hombre apoderarse de sus labios fieramente, buscaba alejarse de él pero la llamarada de placer la hizo retractarse y recibió a su amante con aquellas manos que estaban a punto de volverla loca.
Tumbada sobre la alfombra su amante bajaba por en medio de sus senos mordisqueando cada centímetro de piel que ella le permitía, poco a poco le abría las piernas y ella notaba que se encontraba expuesta ante aquel extraño, ¡al carajo! No sería la primera vez y está era una excepción dado que aquel hombre era perfecto en lo que le hacía sentir.
Una vez sintiéndose tan excitada como nunca lo había estado, el hombre se adentró a su intimidad recorriendo su vulva en un solo movimiento, estaba tan mojada que él no necesito prepararla más y la penetró con su lengua mientras su nariz rozada plácidamente su clítoris, Hermione se sentía sucumbir en esas oleadas de placer buscaba desesperada una salida viendo que en medio de las piernas la tenía, se dedicó a disfrutar el momento sosteniéndose de la alfombra y perdiendo la vista en el techo hasta que el sentía el orgasmo llegar poco a poco y cómo éste le hacía caer en un túnel.
Bajó la vista a ver a aquel hombre y éste alzo la vista para verla, necesitaba ver su mirada una vez que tuviera el orgasmo, pero cuando vio ese par de ojos negros ella paro, su amante le sonrió...
Hermione despertó agitada, no podía haber soñado ese tipo de cosas, era Severus y no podía estar deseándolo como si no hubiera otro hombre en la tierra... pero esos ojos y esas manos ¿en verdad besaría así? ¿En verdad podría darle el placer que ningún otro hombre le había dado?
De un momento a otro se vio tocándose, penetrándose una y otra vez mientras que con la otra mano acariciaba su botón de placer, no deteniéndose y gimiendo como hace mucho no lo hacía, quizás esperaba que aquel hombre entrara y le enseñara un par de cosas. Cerró los ojos recordándolo a él y ese sueño erótico disfrutando de cada sensación hasta sentir el borde y terminar con un grito ahogado...
- Oh... Severus.
Uffff… espero les haya gustado… Besos
AndreaDeSnape: Imaginate! Él amigo… eso sí que sería incómodamente interesante jaja
Samaria Reed: Tú si que sabes para dónde va la cosa… sentir ese deseo que vio en un hombre de verdad.
MJSnape-Prince1996: que sádica eres, porque colgarme? Así menos podré escribir, podrías hacer tanto con una varita y tu quieres emplear métodos a lo squib… Gracias por la paciencia… espero te guste que Hermione no se deja intimidar por una mujer como esas, además a ella no hay hombre que le diga que no 3
Aliux: Plan seducción: en proceso… un plan infalible e inmediato! Jajaja veremos como responde don seriedad… jajaja muchas gracias guapa, saludos también para ti. Besucos
Arita: Hola guapa, espero no haber tardado tanto, llevo tres historias y participe en un reto, por eso mi demora pero aquí estoy de nuevo, espero lo disfrutes. Besos
YazmínSnape: Pero el chiste es que siempre te mato, o del coraje o de tristeza o de algo jajaja es que el humor no lo manejo bien, sino ya te hubiera escrito algo por aguantar la terrible forma en la que te hago llorar! Espero te guste y tranquila que esto no termina en tragedia.
Janetoso1: Lo que pasa que aún Severus no entra mucho en juego, veamos si este capítulo te resolvió algo. Me dices va? Besos
Besos chicas
