Hola de nuevo chicas y chicos, aqui les dejo el siguiente capitulo, espero que les guste ya casí aparece inuyasha y empiezan a aclararse todos los mieterios, agradezco a todos los qeu siguen mis historias y como siempre, los personajes no me pertenecen solo la historia.

agradezco a lady paola Higurashi y a Elizabeth sus reviews, y Elizabeth gracias por los comentarios, espero que este capitulo pueda aclarar tus dudas y trate de corregir mi muletilla, espero que haya quedado mejor, con respecto al anillo en el siguiente capitulo se aclarará ese misterio. ;o)

ahora si a leer...

CAPITULO XII

ACLARANDO DUDAS

Ya casi se consumía todo el fuego cuando Kagura volteo a verme, ya casi era de día.

-tengo que irme… por ahora. Trata de descansar, ha pasado tantas cosas que te mereces al menos saber la verdad de todo lo que pasa pero hoy ya no hay tiempo, espérame hasta mañana al anochecer y te contaré todo lo que quieras saber ¿de acuerdo?-

-sí, te esperare a ti, pero a él no lo quiero ver, no quiero escuchar ni siquiera su nombre, ¡lo odio Kagura! Y no lo quiero ver nunca más-

-no te preocupes vendré sola, él sabe que no quieres verlo y no se acercará a ti, aunque no lo creas te ama demasiado que respetará tu deseo-

-te esperaré hasta que anochezca solo hoy y después me iré, no quiero estar aquí ni un día más cerca de él o de lo que le pertenezca-

Ella sonrió con tristeza y luego se marcho hacía donde la noche era más profunda, yo me quedé parada, creo que estuve ahí hasta que los últimos carbones dejaron de sacar humo, después entre a la casa y busque unos cofres de madera en el comedor, volvía a salir y tome un poco de las cenizas de ambas piras con mucho cuidado las cerré y con un poco de cera las selle, llevaría conmigo esas cenizas para después arrojarlas al mar, así ambos serían libres. Entré a la casa el sol ya había salido desde hacía un rato y entraba por las grandes ventanas de la casa, me sorprendí que todo ya estaba limpio, quizás Kagura le había dicho a la servidumbre que limpiaran, pero aún la ventana mostraba el vació del cristal roto, subí las escaleras sin siquiera pensar que lo hacía estaba aún en shock , seguí la inercia de mis pies, mi cabeza era un caos de dolor, odio y aunque lo quería negar…amor, era amor por el asesino de mis seres amados, ¡era tan frustrante ese mar de sentimientos!, cuando me di cuenta estaba parada frente a mi espejo, y el reflejo me mostraba a una mujer con el rostro manchado de ceniza y sangre, observe ese reflejo no se parecía a mí, mire a m i alrededor intentando buscar algo de consuelo y me di cuenta también estaba limpio todo, me quede unos momentos tratando de reconocer mi propia recamara, escuche que tocaban la puerta pero nada en mi tenía ganas de moverse o de hablar, pasaron otros minutos y escuche de nuevo que me llamaban, se abrió la puerta y ahí estaba Alika observándome con sus ojos llenos de angustia.

-niña, el baño ya está listo-

-gracias Alika, en seguida voy-

No me dijo más, salió de la habitación, le agradecí en silencio que me dejara sola, por el momento no tenía ganas de hablar, como una autómata me dirigí al baño, me quite la ropa y me metí a la tina, sentí un gran alivio al ya no sentir el peso de la sangre de Hoyo y de Kaede en mi cuerpo, conforme el agua me relajaba el caos que había en mi cabeza se fue desenredando, y solo un pensamiento fue ocupando mi mente… debía de huir de Seshomaru, tenía que irme y planear el modo de hacer que él pagara por todo el dolor que sentía, debía de exterminar a ese monstruo, y cuando lo hubiera matado me marcharía y no volvería jamás a mirar atrás, pero como una broma macabra vi el rostro de Seshomaru observándome con esos ojos dorados llenos de amor y todo mi plan desapareció, vi mi rostro reflejado en el agua y me di cuenta que no podría alejarme de él, que estaba irremediablemente enamorada de ese monstruo y comencé a llorar porque me di cuenta que lo amaría por el resto de mis días, golpee el agua con los puños haciendo que mi reflejo desapareciera, ¿Cómo era posible que sintiera amor por él después de que había matado a mis seres amados?, pero la respuesta ya la sabía, simplemente porque lo ame desde la primera vez que lo vi junto al rio en mi infancia, me deprimió esa revelación y sentí que estaba traicionando la memoria de Hoyo y de Kaede, sacudí mi cabeza en un intento de que desaparecieran esas ideas, termine de limpiar mi cuerpo de la sangre y la ceniza me puse una bata encima, no tenía ganas de arreglarme, el cuerpo me pesaba igual que mi alma, al salir del baño camine hacía la escalera, tenía la loca idea de que todo era una pesadilla y que abajo estaría Kaede esperándome para comer, pero al pasar de nuevo por el lugar donde habían muerto la realidad me golpeo tan fuerte que caí al suelo de rodillas, me abrace en un intento de unir los trozos de mi cuerpo y de mi alma, me incorpore y entre al comedor me senté en mi lugar habitual, observe la larga mesa vacía… silencio…¡no soportaba tanto silencio, no podía imaginarme comer sin la presencia de Kaede y sin la risa de Hoyo!, me rompí de nuevo, la ira regreso tome el plato que tenía frente a mí y lo arroje contra la pared, tire todo lo que tenía frente a mí en un intento de aplacar mi dolor y mi rabia, grite, llore, volví a gritar y por fin exhausta me deje caer en el piso, golpee el frio piso de mármol con los puños una y otra vez, sentí como mi piel cedía con cada golpe, pero no sentía el dolor de mis nudillos, vi la sangre manchar el impecable piso blanco, poco a poco me fui tranquilizando, me acosté en posición fetal, de pronto la espera se me hizo insoportable, no podía soportar esperar al anochecer para hablar con Kagura, ¡era insoportable estar en esa casa, me estaba asfixiando!, comencé a llorar de nuevo y entre mis hipos escuche como se abría la puerta de la cocina, escuche pasos que se acercaban y en un momento unos brazos que me sostenían cuando levante el rostro vi a Tarek, él también estaba llorando lo abrace y lloramos los dos sin decir nada, el dolor era demasiado para hablar, poco a poco nos quedamos sin lagrimas, hubo un momento en que el silencio volvió a inundar todo, lance un suspiro cansado, Tarek sin decir nada me levanto y me llevo a mi recamara, me acostó y arropo, me dio un beso en la frente y salió en silencio, cerré los ojos el cansancio me ayudo a quedarme dormida, no quería despertar nunca, pero nada es como uno quiere y cuando abrí los ojos ya había oscurecido, la realidad de nuevo golpeo una vez más mi cansada mente, me levante despacio y me di cuenta de que los eventos pasados jamás se irían, las lagrimas volvieron a salir a raudales de mis ojos, fue cuando me di cuenta de que no estaba sola, gire mi cabeza y ahí estaba Kagura, parada junto a la ventana, giro su rostro para verme y se acerco a mí en silencio, me abrazo y sentí su frio cuerpo pero ese abrazo era cálido, se separo de mí y me vi en esos ojos rojos.

-¿Cómo estás?- su voz sonaba preocupada

-Kagura me estoy muriendo por dentro, no creo sobrevivir a esto- mi voz sonó cansada.

-Aome, no te pido que olvides, porque las vivencias a lo largo de tu vida son lo que harán que tengas el valor y la fuerza para afrontar lo que venga después, solo te pido que esta noche me escuches y pongas mucha atención a lo que te diré, quiero que comprendas que tu vida al lado de Seshomaru puede convertirse en el infierno más grande que hayas conocido, que el amor no bastará esta vez- su voz era sería y pude notar una nota de miedo, me separe de ella un poco y negué con la cabeza.

-no Kagura, no creo que pueda vivir un infierno más grande que el que vivo ahora, y lo que más me enoja es que tengo la certeza de que no podre alejarme lo suficiente de él, no tardaría mucho en encontrarme… ya lo ha hecho antes…¡soy prisionera!-

Ella sonrió con tristeza y ternura

Sé que será difícil, mas no imposible... ¡quiero que vivas, que hagas tu vida y que seas libre... te quiero salvar Aome!, quiero que vuelvas a vivir como si nada de esto hubiera pasado, como si nunca hubiera existido Seshomaru en tu vida- le sonreí con tristeza.

-creo... que eso ya no puede ser posible Kagura, no podemos retroceder el tiempo y cambiar lo que ya está hecho, no puedes dejar el pasado sin memoria... ahora creo que en cierta forma nos hace que le tomemos más valor a lo que nos queda por delante-

Ella se acerco más a mí y me abrazo en silencio, tal vez midiendo las palabras que acababa de decirle, clavo su vista en la ventana y lanzo un suspiro al tiempo que cerraba los ojos, volvió a tomar aire para reanudar la conversación.

-Aome... si hay una solución será peligrosa y necesito que entiendas que no es garantía... pero solo existe una persona en este mundo que es capaz de ayudarnos-

Vi que le costaba mucho decirme aquello, yo estaba expectante ¡había alguien que me podía ayudar a ser libre!

-debemos buscar a Inuyasha-

-¿Inuyasha?- era la segunda vez que me lo mencionaba-¿quién es él?-

-el hermano menor de Seshomaru y el único capaz de ayudarnos-

-¿Seshomaru tiene un hermano menor?- mi sorpresa era mayúscula

-sí, tiene un hermano, pero antes de que sepas todo, necesito hacerte una pregunta, sé que no te agradará, pero te pido que contestes con la verdad, que veas dentro de tu corazón y de tu alma la respuesta a esto, porque es de vital importancia tu respuesta, ¿entiendes lo que te estoy pidiendo?-

La mire a los ojos, creo que en ese momento sentí que la respuesta era crucial para ella más que para mí, asentí en silencio, ella volvió a tomar aire y me dio la espalda, camino hasta la ventana, la abrió de par en par y sentí como el viento de la noche entraba a la habitación, me recorrió un escalofrió y por instinto me abrace para entrar un poco en calor, la observe y era como si estuviese pidiendo permiso a la noche para poder decir lo que pensaba, sin voltear a verme lanzó la pregunta directa y sin rodeos.

-¿amas a Seshomaru?-

La pregunta me tomo por sorpresa, la observe por un momento tratando de digerir la pregunta, ¡No lo podía creer!, ¿¡amar a Seshomaru?, en ese momento mi mente estaba en guerra, una difícil lucha, la razón y la lógica me decían que no era posible amar a ese monstruo, pero mi alma y mi corazón me decían que si lo amaba, Kagura sin decirme nada parecía saber que todo mi ser se agitaba en esa batalla, me miro de frente y yo al verla a los ojos lo confirme, ¡ella amaba a Seshomaru también!, no soporte verla a los ojos, su amor estaba reflejado en ellos, camine hasta la ventana me paré junto a ella y ahí estaba él, parado entre las sombras del otro lado del rio, lo vi perfectamente, era Seshomaru observándome, entonces la razón y la lógica no tuvieron lugar en mi mente ¡lo amaba!, amaba al asesino de Hoyo y de Kaede, ¡sí, amaba a Seshomaru con cada célula de mi cuerpo, con toda mi alma y mi corazón!, lance un gemido de miedo al darme cuenta de la magnitud del sentimiento que me invadía y mire a Kagura a los ojos, y dije en voz alta lo que ella ya sabía.

-sí, lo amo Kagura, ¡y me odio por no poder hacer nada por cambiar este sentimiento!- lo dije casi gritando, vi por un instante el dolor que atravesó su corazón, pero desapareció tan rápido como llego, se acerco a mí y me dio un beso en la cabeza y me abrazo, creo que ese fue el gesto más difícil que ella haya hecho, podía sentir la mirada de Seshomaru sobre mi espalda y supo que ella lo veía, era como si le pudiera decir que aún lo amaba pero que entendía que él me amaba a mí, y lo supe ese abrazo era la aceptación de la perdida de Seshomaru, lanzo un suspiro y se alejo de mi, dio la vuelta y cerro la ventana, camino hasta la cama y se dejó caer, observo un momento sus manos y sin mirarme me indico que me sentara junto a ella, lo hice y tomo aire, se veía que lo que me contaría era difícil de decirlo así que no dije nada, no quería pensar en nada, aguarde a que ella volviera a hablar.

-Aome, después de que termine de contarte todo lo que tengo que decirte tendrás que tomar una decisión muy importante, de la cual dependerá que seas feliz o que la eternidad completa sufras por ello… ¿entiendes lo que te estoy diciendo?- me sentí de pronto como una niña pequeña a la que le están a punto de explicar cómo hacer una raíz cuadrada, pero también me di cuenta de que ella decía la verdad.

-si Kagura, lo comprendo y sé que la decisión que tome esta noche decidirá todo mi futuro- mi voz sonó tan segura que me sorprendí.

Giro su rostro y me miro a los ojos, su rostro era tranquilo y hermoso, me sonrió, tomo mi mano podía sentir la frialdad y recordé a Seshomaru.

-Aome esto paso hace muchos años, tantos que se han olvidado ya, lo que realmente somos nadie lo sabe a ciencia cierta, Seshomaru, Jaken, Bankotsu, Kohaku, Kouga y yo somos vampiros… tenemos que beber sangre para poder vivir-

Hizo una pausa para poder observar mi reacción, yo quedé petrificada en mi lugar ¡¿vampiros había dicho ella?, no pude contenerme y me reí, ¡era hilarante esa explicación!, hubiera aceptado más la teoría de que eran piratas, asesinos a sueldo, incluso que pertenecían a una secta rara, pero no, ¡ella había dicho vampiros!, la mire y la risa se corto tan pronto como apareció, me veía con esos ojos verdes que se volvieron fríos y duros, entonces me di cuenta de que no bromeaba, espere a que continuara esta vez lo hizo más sería.

-sé que es difícil de creer, hemos vivido a salvo gracias al mito Aome, durante muchos años fuimos cazados igual que bestias, los cazadores solían poner nuestras cabezas de adorno en la entrada de las aldeas como advertencia para que no nos acercáramos- lanzo un suspiro y se levanto de la cama y se recargo en mi tocador, desde ahí podía ver su reflejo ahora su rostro parecía más triste- pero nosotros teníamos que sobrevivir y lo único que hacíamos era conseguir nuestra comida, es la ley de la vida, el león se come al antílope, la serpiente al conejo, el humano caza también, ¿entiendes?, era lo natural-ahora su voz era más calmada- así comenzamos a cazar en los caminos solitarios, era demasiado sencillo, dejamos de fijarnos que era lo que matábamos, fue una época de caos, poco a poco fuimos dividiéndonos en clanes llegando a ser siete en total en el mundo conocido, siete clanes con costumbres y tradiciones diferentes pero una cosa en común: la sangre-

Por un momento guardo silencio, fue como si estuviera viendo atraves del tiempo, mi corazón latía locamente en mi pecho, en realidad lo que ella me estaba contando era una locura pero yo sabía que era la pura verdad y como un golpe recordé el suceso del Owenga, ante mi volví a ver a ese ser, abrí los ojos más de lo que creo tenía permitido, sentía como el aire los golpeaba pero no quería ni parpadear, vi la escena completa y confirme mi miedo de antes, ¡ella lo había matado, era Elisa la que había estado ahí esa noche y había a cavado con el monstruo!, la observe de nuevo y ella me estudiaba atraves del espejo, pero no se movió ni un centímetro, ella entendió que ahora le creería, que ya en mi mente no había duda, ella decía la verdad y continuo con su relato.

-Con el paso del tiempo la paz entre los clanes desapareció, empezó una guerra en el mundo vampírico, la ambición del control y el poder de los otros clanes era la motivación, además de que había muchos que no deseaban seguir ocultos, vampiros jóvenes que no entendían porque nos escondíamos de los humanos, al final solo eran el ganado que nos servía de alimento, fueron años difíciles, habíamos otros que teníamos la firme convicción que entre menos nos dejáramos ver viviríamos mejor, pero ahora las cosas se complicaron pues los enemigos aumentaban, ya no solo teníamos que cuidarnos de los cazadores humanos, ahora debíamos de cuidarnos de los mercenarios que aumentaban entre los "hermanos de sangre", hubo tres clanes por demás bélicos, pero los otros cuatro clanes queríamos vivir en paz, aunque debíamos defendernos y nos volvimos guerreros, fue cuando uno de los vampiros más ancianos nos hablo de una antigua profecía.

"llegará a nosotros un vampiro nacido de padres mortales, quien vendrá a poner orden al caos en el mundo vampírico, será más fuerte que los demás, su alma es vieja y la fuerza superará a cualquiera, entonces vendrá la paz de nuevo a nuestro mundo".

Ninguno de nosotros creyó en los disparates del anciano, para ser de nuestra raza ya había perdido la cordura, aún dentro de nuestra raza alguna vez hubo ancianos, creo que con el paso de los años tu mente deja de funcionar quizás es un tipo de muerte para nosotros, no lo sé, lo único real fue que el viejo Totosai desapareció por muchos años, pensamos que nunca lo volveríamos a ver, en lo personal creí que lo habían matado, pero se rumoraba que había salido en busca de "el nacido" y me sorprendí porque lo encontró, en una pequeña aldea cerca del mar de Azof, hacía el norte del mar negro, increíblemente ¡el viejo Totosai había encontrado al nacido de la profecía!, no sabes la emoción que me dio, por fin la guerra se terminaría y la paz regresaría a nosotros, Seshomaru viajo muchos días al lado del viejo aprendiendo lo que se requería para ocupar su lugar, pero no había probado sangre humana, el viejo lo mantenía con la sangre de los animales que encontraban a su paso, primero debía de enseñarlo a cazar, fue hasta que llegaron a Batum cuando Nicolás probo su primer bocado humano, fue un ladronzuelo que los quiso asaltar, no tuvo oportunidad ante él, fue cuando el entrenamiento de Seshomaru termino, se embarcaron en el puerto de Batum hacía Roma, ahí era donde el clan del viejo Totosai residía, pero fueron emboscados hirieron de gravedad al viejo Totosai y con las últimas fuerzas le pidió a Seshomaru que bebiera su sangre, de ese modo la fuerza del viejo pasaría a Seshomaru, pero aún era débil así que lo sometieron y lo llevaron a África, pero logro escapar y como pudo llego al clan del viejo y conto toda la historia, después de muchas batallas entre los clanes logro tener el control absoluto, dicto las leyes que nos rigen hasta hoy y nos gobernó con mano de hierro pero nunca abuso de su poder, nos salvo de la extinción, claro que no todo es color de rosa aún existen muchos rebeldes que desean su muerte-

Hizo una pausa para observarme, ya no había incredulidad en mi mirada, le creía todo lo que me decía, ahora entendía que era en realidad mi amado Sesomaru, ahora entendía, mil preguntas se acumulaban en mi mente, pero ella con un gesto me pidió que esperara y continuo con su relato, sabía que lo mejor estaba por venir.

-Nuestra raza vivió muchos años en paz, él mato todo sentimiento humano de su alma y su corazón, lo hizo para poder unificar los clanes y convertirnos en uno solo, pero aún no podía estar tranquilo, aún teníamos un problema, los cazadores humanos, poco a poco comenzó a crear el mito de los bebedores de sangre ayudado de los acontecimientos del pasado y de las leyendas que había de nosotros, después la iglesia católica le dio el toque final, gracias a la ayuda de un hermano de sangre: Inuyasha, él se ordeno como sacerdote, no supimos cómo fue posible que lo lograra sin que sospecharan de él, pero ayudo a vincularnos con el mal, comenzó a decir que nosotros éramos enviado de Satanás, fue así como los cazadores temerosos de perder su alma dejaron de perseguirnos, pero no duro mucho esta paz, con los años surgieron grupos de cazadores religiosos que tenían como misión principal liberar a la humanidad de las garras del mal, pero no obstante hemos sobrevivido durante milenios, hemos visto caer imperios, religiones, dictadores, hemos presenciado las atrocidades que solo el ser humano puede crear, vimos la evolución del ser humano y su decadencia, nosotros evolucionamos junto a ellos pero nunca intervenimos, ya que los humanos solo son el alimento para que nosotros sobreviviéramos, no debíamos tener compasión de ellos, porque ellos no habían tenido compasión de nosotros, ahora ¿puedes entender?, nosotros no somos monstruos, somos parte de la naturaleza parte de la cadena alimenticia, somos depredadores Aome y los humanos son nuestro alimento, podemos hacer relaciones con ellos al final son seres pensante con sentimientos y sueños como nosotros, y en algunas ocasiones llegamos a enamorarnos de ustedes, aunque eso esta prohibido-

Mi cerebro estaba trabajando a mil por segundo, solo había algo que no encajaba en la historia: yo, pero antes de que pudiera formular la pregunta ella la contesto.

-si Aome, tu eres la prueba de que Seshomaru aún tiene sentimientos en su corazón, no te pudo matar aquella noche porque te amo desde el primer instante que te vio, se enamoro de ti desde el instante que olio tu sangre y vio tus ojos, no tengo idea de cómo fue, pero paso, él te ama con todo su ser, quizás tu lograste atravesar la coraza de su alma-

Me observo y como si un rayo me hubiera golpeado comprendí que todo, ¡lo que había hecho Seshomaru había sido por amor a mí!, Kagura sonrió con tristeza y asintió con la cabeza.

-si Aome, todo lo que Seshomaru ha hecho ha sido por amor a ti, incluso por ese amor que siente violo la ley que nos ha mantenido a salvo, porque tu despertaste ese sentimiento que creyó muerto, tu le devolviste la vida a su alma, incluso enfrento al consejo y desafió su veredicto manteniéndote con vida a su lado, te puso a salvo al enviarte aquí, la noche del baile iban por ti, y él te salvo la vida, todo la ha hecho por amor a ti-

La mire con asombro, el peso de la verdad ahora caía como un balde de agua fría apagando el fuego del odio que crecía en mi interior, pero había algo que me asombraba más cada pregunta que yo hacía en mi mente ella ya tenía la respuesta, entonces me di cuenta ¡ella podía leer mi mente!, y antes de que la pregunta saliera por mi boca ella ya la estaba contestando, sonrió divertida, se acerco a la ventana pero él ya no estaba ahí, giro sobre ella hasta quedar frente a mí, a pesar de que la luna iluminaba la habitación necesitábamos más luz y en un parpadeo las velas de mi habitación se encendieron, me quede más que asombrada, ¿Cómo podía hacer eso?, rio de nuevo.

-es otra de las habilidades que adquieres como vampiro, tu cerebro es más activo, y puedes controlar tu entorno, logras leer los pensamientos de los demás, es como escuchar un eco lejano que si te concentras lo suficiente se va aclarando hasta que escuchas la voz mental de la persona, es más fácil cuando la persona en cuestión tiene una idea clara en su mente, con los años ya lo haces a tu antojo, en ocasiones cerramos nuestra mente, puede ser muy desgastante escuchar siempre la mente de los demás y desarrollas otras habilidades como la de encender las velas por ejemplo, solo pienso en fuego lo canalizo y ese es el resultado, las velas se encienden-

Volvió a sonreír, sabía perfectamente que las cosas y rarezas de mi vida iban tomando sentido, ahora entendía como Sseshomaru se había enterado de mi huida con Hoyo, y de que me había entregado a él, ahora entendía como sabía lo que me gustaba y lo que no me gustaba, de pronto la imagen de Kaede lleno mi mente ¿ella sabría lo que en realidad era él?, observe a Kagura y me sonrió de nuevo.

-si Aome, ella sabía la naturaleza de Seshomaru, al principio él solo la quería como alimento pero se dio cuenta de que era útil para llevar el control de su casa, después de todo necesitamos humanos para que hagan las tareas más elementales, así podemos fingir y no atraer miradas indeseables sobre nosotros, de ese modo los humanos ven que entran alimentos, que hay actividad y la atención se desvía ¿entiendes?, Kaede sabía que Seshomaru estaba enamorado de ti, lo supo siempre y sabía que ese amor no podía ser, era por eso que ella quería que te fueras con Hoyo, no disculpo a Seshomaru por lo que hizo, pero creo que entenderás que él sintió que ella lo había traicionado al permitirte estar con Hoyo aún sabiendo que te amaba-

Si ahora todo quedaba claro, era por eso que Kaede me insistía tanto en que me fuera con Hoyo y me alejara de Seshomaru, ahora podía entender un poco su reacción con ella, el dolor regreso a mi corazón, la realidad de no volver a verla me ahogo de repente, Kagura se acerco a mí y me abrazo de nuevo, ya no había marcha atrás ellos no volverían y yo estaba sola en un mundo mítico, la humana conviviendo con inmortales.

-tienes que saber también que no todos los vampiros son nacidos como Seshomaru, solo los miembros del consejo y él tienen eso en común, los demás fuimos creados, tuvimos un maestro que nos convirtió, el proceso es difícil y doloroso, debes de morir para volver a vivir, el creador debe de beber tu sangre casi en la totalidad y antes de que tu corazón se detenga te da a beber su sangre, la nueva sangre se mezcla con tu cuerpo, morirás por un momento y después volverás a nacer como vampiro, el dolor es grande y se a crecentan las sensaciones conforme la sangre nueva invade tu sistema y tu cuerpo cambia para funcionar solo a base de sangre, claro que eso no significa que no puedas comer comida humana, claro que no será lo mismo, la sangre actúa como un disolvente y lo que comas simplemente desaparecerá sin dejar rastro, es algo bastante útil cuando caminas entre humanos para despistar al enemigo, tus sentidos también aumentan , tu fuerza, todo aumenta, a excepción de tu calor corporal-

La observe con cuidado, trataba de ver una diferencia entre ella y yo, pero era completamente humana ante mis ojos, claro con excepción de su temperatura corporal, era como un trozo de mármol, frio y duro, sentí un mareo era demasiada información, me levante y camine a la ventana, busque entre las sombras pero él ya no estaba ahí, le agradecí que se hubiera marchado al menos tenía un poco de privacidad, pero aún a pesar de la información una parte de mi lo odiaba aún, no podía evitarlo, sentí a Kagura a mi lado y me paso el brazo por los hombros, ella sabía que no sería fácil perdonarlo.

-Aome, todo esto que te he confesado hoy es para que puedas entender un poco lo que es el mundo en donde vive Seshomaru, para que puedas ver un poco de todo lo que ha hecho y sufrido por este amor que siente por ti, para que comprendas el porqué hizo lo que hizo… no lo justifico, fue egoísta al haber tomado la vida de las dos personas que tu mas amabas, su único pecado aquí, si puede decirse que fuera pecado, fue amarte tanto como lo hace Seshomaru, pero ahora te pido que te pongas un poco en su lugar…¿tú qué harías por amor?-

La pregunta floto en el espacio de mi cerebro, la pregunta me desarmo totalmente y aunque yo aún me resistía a ver la realidad, ella tenía razón todos en su momento hicimos algo drástico y loco por amor, hasta yo al fugarme con Hoyo y abandonar a Seshomaru lo había hecho en nombre del amor, incluso Romeo y Julieta habían hecho lago drástico por amor, pero eso no cambiaba el hecho de que me había herido, ella lo sabía pero no dijo nada al respecto, tenía que digerir sus palabras, ahora solo había una salida por mucho que lo amara debía de alejarme de él, no solo porque mi vida corría peligro sino porque yo no deseaba ya estar a su lado, al menos no por un tiempo, pero tampoco quería arriesgarme a que fuera por mí como la última vez, sin mirarla suspire y tome una decisión.

-Kagura, créeme que entiendo todo esto y ahora puedo comprenderlo pero no puedo perdonarle que me haya dejado sola de ese modo, no tenía derecho a quitármelos, quiero irme de aquí, y ahora me dirás como encontrar a Inuyasha-

Ella me miro sería, ambas sabíamos que era lo mejor.

-mañana al amanecer partirás hacía Saint Malo, buscaras la catedral de Saint Vincet, ahí preguntaras por el padre Pierre, le dirás que vas de mi parte y que quieres ver a Santiago, el te llevara con él, cuando veas a Inuyasha dile que Kagura te envía y que necesitas ayuda, y le contaras todo lo que ha pasado y ruego a Dios que no enloquezca,-eso me preocupo pero ya lo manejaría después- pero ahora tengo que enseñarte a guardar tu mente, tienes que concentrarte, imagina una muralla blanca rodeándote, deja afuera de tu mente todo el pensamiento y concéntrate en esa muralla, al menos hasta mañana, creo que será difícil a principio pero no debes de darle motivos a Seshomaru para que sospeche que te irás, eso lo volvería loco y no te dejaría ir ¿entiendes?-

-sí, lo entiendo-

Y comencé a construir mi muralla, ella me observo un rato mientras que yo hacía un esfuerzo mental para bloquear mi mente, después de varios intentos fallidos lo logre, ella ya no podía ver lo que en realidad pensaba y sonrió complacida.

-¡perfecto!, estas lista, si llegara a venir esta noche no podrá alcanzar tu mente, es tiempo de que me vaya, tengo que alimentarme y creo que tu deberías hacer lo mismo, debes de tener fuerzas para mañana, dejare una cantidad de dinero en la biblioteca, no te despidas de nadie así Seshomaru no podrá saber hacía donde te fuiste, lleva solo un bolso con lo indispensable, y recuerda que él no dejará de buscarte, todo dependerá de ti-

Me dio un beso en la frente y cuando estaba por irse giro su rostro.

-se me olvidaba, lleva el anillo que te dio contigo, Inuyasha te explicara porque es importante que nunca te lo quites, suerte mi niña, has tomado la mejor decisión, vive tu vida, se libre y no mires atrás-

Dicho esto salió de la habitación, me quede parada en medio, pero no baje mi muralla, ahora esa muralla sería permanente en mi mente, camine hasta mi cama y me deje caer, abrace una almohada y me quede en silencio sin pensar en nada, había pasado una hora y escuche un ruido en la ventana, me asuste y me incorpore, el alma se me fue a los pies, ahí parado estaba él su mirada era triste y desesperada, yo no lo pensé dos veces me arroje a sus brazos y lo bese, sentí sus manos alrededor de mi cintura, en un instante breve sentí que ese acto estaba traicionando la memoria de Hoyo y de Kaede pero lo suprimí y lo escondí dentro de mi muralla, no importaba que pasaría esa noche la quería pasar con él, sería mi última noche, el beso era desesperado y lleno de pasión y de amor, nos separamos para que pudiera respirar, él se dejo caer de rodillas y me abrazo las piernas, sentí tanto amor por ese hombre arrodillado ante mí que por un instante dude en irme pero no cedería, me arrodille también y lo abrace, me di cuenta de que lloraba, las lagrimas sanguinolentas surcaban su rostro y verlo así me dolió.

-¡perdóname mi niña, perdóname no supe lo que estaba haciendo, le volví loco de celos, loco por imaginarte lejos de mí, no podría soportar perderte, pero por favor Aome perdóname!-

No quise decir nada por miedo a que mi mente me traicionara y solo lo volví a besar en los labios, debía de callarlo, necesitaba que dejara de hablar, nos besamos con urgencia podía sentir su legua rozar la mía y eso envió miles de descargas eléctricas por todo mi cuerpo, sentí la sangre bombear por todo mi cuerpo, nuestras respiraciones se agitaron, nos levantamos sin separarnos, con desesperación comencé a desnudarlo, el solo desato mi bata la cual cayó al piso dejándome completamente desnuda ante sus ojos, me atrajo hacía él y beso mi cuello yo deje que las sensaciones me recorrieran por completo podía sentir ese calor aumentar entre mis piernas, recorría mi cuerpo dejando marcas de calor a su paso, baje las manos y le quite el pantalón quedamos desnudos, sentía la dureza de su cuerpo pero ya ni era frio, era cálido, poco apoco fue bajando y sentía su saliva dejando caminos incandescentes a su paso, los gemidos salían sin control de mi garganta, sentía como besaba mis pechos trazando caminos húmedos en mis pezones que ya estaban totalmente duros de placer, me arque para atraerlo más a mí, quería meterlo dentro de mi piel y ser uno con él, me recostó en la cama cerré los ojos entregándome totalmente a sus caricias, sentía como sus besos bajaban poco apoco, me abrió las piernas y beso mi intimidad, comenzó a lamer y sentí que me volvería loca de placer, lance un gemido mas ronco, ya estaba completamente húmeda, y él seguía lamiendo y succionando, entonces sentí como introducía dos dedos en mi intimidad, me retorcí de placer, le rogué que no se detuviera, desde mi vientre sentí calor y una descarga de pasión más allá de lo que podía soportar, en un movimiento rápido su boca callo ese grito de placer y sentí como se introducía en mi, su miembro erecto y palpitante entraba dándome oleadas de placer infinito, mi interior lo abrazo y lo acepto, podía escuchar su respiración acelerada y los gemido roncos que salían de su pecho, comenzó a moverse lentamente dentro de mí, nos besamos con ansiedad y lujuria, sus manos acariciaban mi piel y mis senos con fuerza y delicadeza, mis manos viajaban por su espalda arrancándole gemidos de placer, el ritmo aumento casi hasta volverme loca, volví a tensarme ante la llegada de otro orgasmo, me aferre a él y clave mis uñas en su espalda, las embestidas eran más rápidas y profundas, entonces lo sentí tensarse y gimió roncamente vaciándose en mi, por un momento lo sentí mío, lo sentí parte de mi, toque el cielo con las manos y volví a la realidad, nos vimos a los ojos y me sonrió con tanto amor que creí que moriría en sus brazos, mi cuerpo entero temblaba se tumbo a mi lado y me abrazo , yo recargue mi cabeza en su pecho podía escuchar el loco latir de su corazón, esa melodía me arrullo, estaba cansada, me deje ir y me perdí en el mundo de los sueños, por el momento nada más importaba, solo éramos los dos lejos de todo el horror y el dolor, esa noche fui suya sin límites ni dudas, después de todo amaba a ese hombre a pesar de todo, pero no podía estar a su lado, debía de irme y ser libre.

continuara...

avance del siguiente capitulo

...-tu eres la mascota de ese idiota, mira como es la vida...-

su mirada me dio terror, era la de un animal cazando a su presa, cerre los ojos esperando el final, pero no llego los abrí lentamente y me encontre con ese par de ojos dorados a centimetros de mi.

-solo quiero tu ayuda, debo desaparecer de su lado, no deseo volver a estar con él-

la suplica de mi voz fue evidente, sus ojos se ablandaron y me sonrió

-no podria dañarte, por alguna extraña razon el cielo te hizo parecida a ella-

y sin decir más estampo sus labiso en los mios, y una corriente electrica me invadio...