CAPITULO 12
- Hermione ¿cómo sigues? Leímos cada periódico que hablaba de ustedes pero quisimos ser prudentes.
- Ginny, hola... pues estamos bien, Severus terminó por colmarse y les ha demandado.
- ¿Leíste la entrevista que le hicieron a Ron? Lo acorralaron en casa de mis padres, intentó escabullirse pero papá le dijo que era bueno que respondiera por ti y lo hizo.
- No he leído nada, – y es que después de las terribles amenazas del pocioniosta ella bien sabía que era mejor que ninguna publicación estuviera en La Hilandera.
- Te dejo un ejemplar, espero que todo mejore por el bien de ambos.
- Yo también, – le respondió con pesadez, ya que ella temía que tantos problemas legales terminaran por enfadar a Severus y se fuera de su lado.
Llegó hasta su casa dejando su bolsa y túnica sobre la mesa y se sentó a descansar, esas semanas habían sido demasiado pesadas para ella, a penas lograba conseguir un empleo y las malditas notas casi le estropean su trabajo personal, gracias a Merlín ella había hecho ahí las practicas libre de todo amorío y veían como ella y Severus se consolidaban como una de las parejas de las que más se hablaba en el mundo mágico; Severus había dejado su empleo en Hogwarts y se dedicaba a cumplir con pedidos de pociones por catalogo, lo cual facilitaba más su relación ya que tenían mucho tiempo para compartir el cual lo invertían en todas esas cosas que ambos disfrutaban.
- Llegaste tarde.
- Fui a ver a Ginny, hace tiempo que no la veía, me enseño una nota que... le prometí leer, – le dice antes de que él le mandara un incendio al periódico.
- ¿Y fuiste a ver a tu compañera? ¿Ya te reviso?
- Tuvo mucho trabajo Severus, pero te prometo que en la semana iré.
- Hermione ese dolor que tienes no está bien y lo sabes, así que si no quieres que te lleve como cuando tenías 16 mas te vale que vayas por ti misma, – la hechicera abrió el periódico ignorándolo y leyendo la nota con el título "LAS INTENCIONES PROHIBIDAS DEL MORTIFAGO SEVERUS SNAPE"algo le decía que esa nota no iba a ser agradable – Estaba pensando comprar una casa un poco más amplia, los pedidos cada vez son más grandes, quizá llame a un par de ex alumnos para que trabajen conmigo en el laboratorio.
La nota consistía en una breve introducción dando a conocer las sospechas que Severus se había aprovechado de ella cuando tenía unos 15 años disculpando así que ella fuese de cascos ligeros, culpando a Severus por haberla enamorado y despertado bajos instintos, lo cual fue venganza por la demanda que apenas tenía la reportera Rita Sketter, posteriormente una entrevista que le hacen a James bastante aburrida donde solo expresó los celos que Severus le había tenido y por lo cual ambos se vieron en la necesidad de establecer una vida lejos de ellos, sin embargo James no dijo nada comprometedor porque le convenía, echarse de enemigo a Severus Snape no era algo que le conviniera a él o su familia. La segunda entrevista fue la que le hicieron a Ronald Weasley...
Señor Ronald Weasley ¿cuál fue la verdadera razón para el divorcio con su ex esposa Hermione Granger?
Creo que ya agotaron esas notas ¿no le parece? Saben la razón, mi esposa Lavander estaba embarazada.
¿O sea que le fue infiel?
Eso me lo preguntó hace años cerca de seis veces a las cuales respondí que si, ¿resulta muy complicado entender esa palabra?
¿Y qué opina de la relación que tiene ahora su ex esposa con el señor Snape que desde que tenía 13 años ha fungido como su tutor legal?
¿Qué puedo opinar? Eso es asunto de ella y el señor Snape.
Alguna opinión debe tener usted, durante su noviazgo y matrimonio ¿noto algo extraño? Quizá cuando ella estudiaba noto que ella haya sido abusada por su tutor ¿le llegó a mencionar algo?
¿Abusada dice? Pero que mierda le ocurre.
La reputación de Granger después de su divorcio es deshonrosa, la clara respuesta es una relación sexual a temprana edad quizá por alguien mayor que la pervirtió y la convirtió en la mujer que es ahora.
Usted nunca deja de meterse en la vida de los demás... esto no se quedará así...
¿Qué sabe usted de la relación entre su ex esposa y el Señor Snape?
Me parece que llevan juntos hace a penas algunos meses según mi hermana.
¿Cree que la relación haya comenzado desde antes? Porque el señor Snape estaba comprometido con la señorita Mariela Rives y llevaban varios años de relación.
Ignoro si llevaban más tiempo de relación pero que yo sepa en ningún momento el señor Snape estableció relación con mujer alguna.
¿Y qué me dice de años antes? Cree que entre el señor Snape y su esposa pudo existir una relación mal sana.
Escúcheme bien estoy cansado de esa pregunta, estoy completamente seguro que el señor Snape nunca se aprovecho de Hermione, él siempre vio por ella y la cuido como su tutor, si ahora establecen una relación es porque ambos son adultos.
¿Asegura entonces que Snape no tocó a la chica?
Estoy completamente seguro que nadie la toco y si alguien puede asegurar eso soy yo y si continúan con este teatro yo mismo me presentaré en el Ministerio apoyando la demanda de Snape y mi ex esposa.
- Maldita sea te estoy hablando Hermione – los ojos negros se posaron en esa sincera sonrisa que tenía su mujer, llevaba varios minutos sonriendo sin que le importara en lo más mínimo lo que él le estuviera diciendo.
- ¿Decías algo?
- ¿Qué fue lo último que escuchaste? Lo de la compra de otra casa, el cómo ganaré la demanda o que debes ir al médico.
- Severus estaba leyendo esta nota – intentó disculparse la hechicera sin ver que el pocionista podría quemar con la mirada lo que llevaba en las manos. Siguió leyendo aquella nota que terminaba difamando a Ronald por una página y media ya que se negó a seguir consintiendo la entrevista y evitó respuestas satisfactorias para la reportera, Hermione sonrió ante el gesto de su ex marido.
- Ya te había dicho que no quiero absolutamente ningún periódico en la casa.
- Debes leer este, – le suplicó extendiéndole la publicación, estaba molesto y lo sabía, así que la hechicera se sentó sobre sus piernas y acaricio su cabeza viéndolo con un sutil chantaje a lo que él respondió bufando y empezando a leer la entrevista.
- Eso es chantaje y te costará caro, – en cada línea que pasaba arqueaba la ceja y arrugaba un poco el papel – Por supuesto que tenía celos, James te robo como si fuera un incivilizado... ese mocoso va a pagármela.
- Continua.
- Oh mira... lo que me faltaba el idiota ese que juro amarte hasta la muerte... ¿lo mataré verdad? Terminaré maldiciendo a ese Weasley, – continuó leyendo enfadándose consigo mismo y cerrando el periódico después en silencio –Por fin el idiota demostró que la cabeza tiene utilidad además de sostener ese casco en el Quidditch.
- Me sorprendió que me ayudara, todo esto parará después de su declaración, sólo el podría decir que yo no estuve contigo o no me violaste o algo así.
- Me tranquiliza por ti, me tiene sin cuidado lo que digan de mi... ahora vamos que tenemos cita con una inmobiliaria que nos mostrara algunas residencias.
- ¿Es necesario? A mí me agrada está – repitió con melancolía recorriendo con la mirada cada rincón de La Hilandera.
- Pero el laboratorio es muy pequeño y tengo grandes pedidos, anda ve por tu túnica.
La castaña se recargó sobre la pared de aquella casa blanca, era ya la tercera residencia que visitaban y si aquel hombre amenazaba con una cuarta dormirá en la otra habitación, Severus se le queda viendo con indiferencia prestándole más atención al inmueble localizado en las afueras de Richmond con un clima bastante agradable y poca gente, alejados de todas las personas indeseables para Severus Snape.
- Me agrada.
- Pero si aún no la has visto, oh mira ahí viene la señorita: 'Señogr Snape, está casa es justo como usted me la pidió ¿le agrada? Observa mis ojos azules Señogr Snape muero por usted hágame caso un poco' – la imitó la castaña con movimientos en las manos y de puntillas que parecía una bailarina con pies hinchados como hipopótamo.
- Ella no habla así, y guarda silencio que puede escucharte.
- Señor Snape, está casa le va a encantar es lo que más le acerca a lo que me pidió, es de dos plantas, en la parte de abajo hay dos salas de estar, pasen a la primera por favor, es la más elegante y todos los muebles son de estilo victoriano de la época no son imitación, la sala color beige hace el contraste perfecto con los cuadros, hay algunos más guardados en el sótano, la iluminación de ésta es maravillosa por el ventanal que da directo al jardín, – esa sala además poseía un reloj de plata mediano con una mesa de caoba con cristal y un mueble con cerámica la mayoría de éstas muñecas y diversas figuras inglesas – La segunda sala actúa más como despacho, pasen por aquí – mientras la hechicera fulminaba con la mirada a aquella mujer que le contoneaba las caderas a su pareja observaba el azulejo que era completamente blanco y reluciente – Aquí estamos, la biblioteca posee un gran número de volúmenes de diversas temáticas tanto muggles como de estudios mágicos, el inmueble cuenta con una cocina de madera rústica de color chocolate con mármol hueso y una puerta de a la parte de atrás del jardín, la cocina es una mesa para 12 personas y del lado derecho de la casa hay una habitación vacía a la cual no se le ha dado uso y lo ideal sería ahí poner su laboratorio profesor acoplándola bien y dejando el respectivo espacio para el armario de ingredientes y pociones cabrían bien unos seis equipos de pociones con calderos y mesas individuales... ¿gustan que pasemos a la segunda planta?
- Severus esto es una mansión.
- Pasemos a verla anda, – subieron las escaleras interminables de azulejo blanco con pequeñas figuras azules con cierto estilo árabe en la orilla y el barandal.
- Consta de 4 habitaciones, obviamente la primera es la más amplia, da la vista a la calle principal y posee un balcón semicircular con baño integrado, otras dos habitaciones tienen también baño, la otra no... y también tenemos acceso a la parte de arriba que se usa como cuarto de limpieza, la segunda planta contiene tapices...
- ¿Podríamos ver la habitación principal? – interrumpió Hermione.
- Claro, pasen por aquí – entraron a una habitación que poseía una cama con dosel, era color café con dorado a lo cual Severus hizo un gesto de desagrado.
- La cama es tentadora – susurró mordiéndose el labio y tocando sugerentemente al pocionista – ¿Podríamos ver la habitación en privado?
- Ah.. pues... si, claro... espero afuera – respondió con nerviosismo la mujer retirándose.
- ¿Hermione qué fue eso?
- He estado tolerando su coquetería por más de una hora... además no sabremos si nos gusta la casa sino probamos la cama.
- No... no... no... no lo haré sobre esa cama Gryffindolera y menos con alguien afuera esperándonos y contigo que no sabes lo que es disfrutar del placer en silencio.
- ¿Seguro? – se contoneó besando su cuello y bajando las manos por todo su torso intentando desabrochar su cinturón.
- Hermione... vamos... no me hagas esto, – la hechicera se colocó de rodillas besando su miembro sobre el pantalón arrancando un gemido de su pareja, su erección de inmediato fue notoria y él mismo desabrocho su pantalón, cuando liberó a este de la prisión de los bóxers la mujer entró en la habitación haciendo que Severus tomara a Hermione rápido y cayeran ambos en el suelo aplastándola con su peso evitando que ésta respirara – Liisto... listo... listo he encontrado tu arete – dijo mientras se arreglaba con magia la ropa, se levantó sonriendo a la rubia quién estaba entre molesta y apenada.
- La casa es maravillosa.
- Si... y eso que aún no ve la cuarta.
- Verá señorita no podremos ver la cuarta, tenemos algo urgente que atender, – la castaña con el pelo desordenado sonrió de haber ganado la partida.
- ¿Si?
- Si... en casa tenemos cosas que hacer pero no se preocupe que mi marido y yo le informaremos sobre la casa que elijamos.
- Muy bien, entonces los acompaño a la salida, – la pareja se tomó de la mano saliendo de ese infierno y ella le encajaba las uñas sobre la piel cetrina del hombre.
- ¿Arete? ¿Hablas en serio? Que excusa más estúpida
- ¿Oh si? ¿Y qué querías? ¿Qué le dijera que tu lengua quería colgarse a mis pantalones? No haría eso nunca – le susurró en respuesta.
- Es una lástima, el jardín posee un área hermosa que quería mostrarles, ideal para los niños... un patio de juegos precioso, – Severus sintió como ella se tensó justo cuando mencionó la palabra niños y eso le dolió.
- Otro día quizás.
Después de una larga despedida con aquella mujer la pareja llegó con urgencia a La Hilandera, ella subió rápido a la habitación y bajó con una ligera lencería que dejo con la mirada perdida a Severus, ambos se quedaron interrogantes a la escena y mientras ella moría por sentirlo dentro él llevaba unos papeles en la mano.
- Dijiste que teníamos cosas urgentes por hacer – le dijo ella con las bragas en las manos.
- Si... tenemos cita en el Ministerio, se nos dará una gratificación por los daños causados en tu persona con las publicaciones que se indicaron.
- ¿Al ministerio? Yo creí que... – sus ojos se llenaron de lágrimas por la vergüenza y se cubrió de inmediato.
- ¿Qué? oh... ya entendí... no hermosa no llores, yo te deseo pero...
- Ya... no importa, en dos minutos estoy vestida.
- Hermione...
- Toma los papeles mientras, no te sientas culpable... yo puedo hacer el trabajo sola cuando llegue.
- ¿Qué?
- Que te jodas.
La espera en el ministerio siempre terminaba por sacarle la paciencia a Severus, recargados ambos en la pared de mármol negro respiraban casi a la par, ella observaba sus tacones negros y él disimuladamente la veía hacer gestos de enojo, indignación y una pelea que de seguro ya se estaba planeando en su maquiavélica mente.
- ¿No vas a hablarme?
- No.
- Lo hiciste.
- No me provoques que ahorita que estoy endemoniada, – las puertas se abrieron para dar paso a los abogados de ambos dándoles excelentes noticias del fallo, le extendió un cheque con una cantidad bastante generosa otorgada por Mariela Paulsen ya que con los periódicos no lograron un acuerdo por el derecho de la libertad de expresión, sólo pudieron reducir el número de publicaciones y con la amenaza de Severus su vida personal nunca más estaría envuelta en ese periódico, ambos salieron y esperaban poder irse del Ministerio de inmediato, Hermione aún observaba el dinero que les habían ofrecido, ahora ese cheque valía todo en su vida, Severus se alejo para hablar con los abogados en privado mientras ella observaba como Mariela salía del elevador con cara de pocos amigos y daba justo en el blanco para que ambas arreglaran cuentas – Buenas tardes.
- Oh... ¿qué es lo que quieres ahora?
- Nada... sólo pasaba a saludar, – en medio de un minuto Severus ya estaba intentando llevarse a Hermione de ahí.
- Listo vámonos Hermione.
- Espera Severus... Mariela quería darte esto, – le dijo extendiéndole el cheque, y aquella mujer la veía con interrogantes en ambos ojos.
- Ese dinero es por el supuesto daño moral que te hice.
- Si ya lo sé... pero ahora es tuyo, yo te lo doy.
- ¿Por qué? – cuestionó ella, sin embargo el pocionista quería saber también qué se traía entre manos.
- Es tu liquidación... ya que... ahora tus servicios ya no son requeridos... tu me entiendes, – le insinuó con una sonrisa burlona observando el cuerpo de la mujer con desagrado, aquella hizo puños sus manos y ambos pensaron que iba a estallar del coraje.
- Llévate a esta mujer de aquí Snape o la mataré.
- Hermione... te has pasado... vámonos, – ésta se dejó llevar por su pareja no sin antes volver a dar una sonrisa triunfal en su rostro – No puedo creer lo que has hecho, – le dijo a penas llegando a la casa, él sacaba su pijama enojado por la actitud de la castaña y ella no dejaba de sonreír, se quitó su blusa y sostén poniéndose una blusa de satín color rojo.
- Pues créelo – bajo su falda poniéndose un short y le arrojo una almohada a Severus la cual a penas logró agarrar – Y no acaba, aún no olvido lo que me hiciste... no quiero dormir contigo.
- ¿Y ahora que demonios te ocurre?
- Qué te vayas.
- ¿Sabes qué Hermione? Últimamente estás loca, pasas del llanto al enojo y de la felicidad a la furia y prefiero dormir en la sala que soportarte, – aquel tomó un cobertor y le dio una última mirada la cual ya estaba bañada en lágrimas, intentó acercarse pero sabía que quizá no sería buena idea.
- Vete.
- Lo siento no quise...
- Vete yo tampoco quiero verte.
SS&HG
Eran exactamente tres días en los que ella no se había dignado en dirigirle la palabra, ambos compartían mínimo la cena juntos, ella trabajaba demasiado en San Mungo y él firmando las entregas de los pedidos que cada día se hacían más numerosos, llegaba ella por la noche cansada con el sólo propósito de comer con una demente y dormir, pero eso si que ni siquiera se le ocurriera a él entrar a la habitación porque ella desenvainaba la varita cual espada y amenazaba al pocionista hasta hacerlo correr a la sala.
Algunos días después recibió el patronus de Sullie una compañera de Hermione donde le decía que ella había tenido que ser internada y debía pasar él por ella, corrió lo más rápido que pudo para verla ya consiente en la cama y sus mejillas sin rastro de color con una tímida sonrisa que hace mucho no le daba, al poco tiempo llegó la mediimaga con varios papeles en la mano revisando las pociones que le estaban dando a su amiga y con una sonrisa que no cabía en el rostro.
- Debiste dejar que te revisara desde la semana pasada Hermione pero eres una terca de lo peor.
- ¿Es muy malo lo que tengo?
- No, tranquila estarás muy bien, con pociones adecuadas una buena alimentación y descanso estarás como nueva.
- ¿Ya ves? A obedecer a la medimaga ¿de acuerdo? – le regañó con cariño el profesor besando su cabeza y ella asintiendo dejándose querer por quien tanto amaba.
- Entonces... estoy tan emocionada de decírtelo, eres mi mejor amiga Hermione y te quiero... me hace feliz.
- ¿Feliz? ¿Verme hospitalizada?
- No... verte embarazada – y mientras la bella medimaga sonreía, Severus suspiraba de felicidad por la noticia, Hermione daba una tímida sonrisa sorpresiva pero a los cuatro segundos lagrimas escurrían sin parar, lloraba a llanto abierto moqueando cada vez que veía a su amiga la cual estaba con la sonrisa distorsionada observando al hombre con compasión, definitivamente no era lo que la castaña esperaba escuchar.
- ¿Embarazada? Merlín noooo... – dijo volviendo a llorar.
Feliz navidad chicas… déjenme muchos reviews
Yetsave: Hola guapa… hace tanto tiempo… espero te haya gustado el capítulo… un mega abrazo.
Yazmín Snape: Todo tenía una razón de ser en la historia… espero te haya gustado el capítulo, lo de Ron no sé… creo que me gustó bastante ponerlo de esa forma haciendo énfasis en que su familia lo hizo madurar… lo de Mariela me ha encantado eso si… y lo de ya no escribir creo que es en serio… quiero y planeo escribir un Sevmione, bueno pensaba escribirlo pero acá entre nos estoy enganchadisima con los Voldmione y justo estoy escribiendo uno de esos, entonces una vez que termine los fic que tengo pendientes empezaré con el Voldmione (aunque quizá también ponga a Severus) pero una vez que terminé con Voldy escribiré ese Sevmione completamente dedicado para ti… Gracias por siempre leerme y acompañarme en esta aventura que comencé hace casi dos años. Besos
Samaria Reed: y que le doy a Mariela jajajaja espero te haya gustado el capítulo… Un abrazo guapa
SuekSnape: te das cuenta que me has dicho insolente? Mocosa ingrata y malcriada jajaja… divaga anda… eso es algo natural en ti… gracias por tus palabras… te mando un abrazo grande grande porque sé que a ti te encanta la navidad… Besos
Janetoso1: y no me vas a creer pero sigo sin ideas para el epilogo y ya está a un capítulo nada más, se aceptan ideas y sugerencias; qué bueno que ha gustado la historia a pesar de ser muy cortita… bueno más corta fue la de Mi último regalo… un abrazo guapa…
Himychu: es que los Sevmione son lo mejor que hay, bueno los Voldmione también son casi un orgasmo literario… te recomiendo El amo del juego…. Tu pide y yo te digo jajaja…Espero que también te guste este capítulo… Un abrazo guapa.
