Antes que nada una disculpa por el atraso!, ahora tengo mucho mas trabajo, porque decidí iniciar mi propia empresa con unas amigas y pues entre los tramites legales, y demás detalles no había tenido tiempo para actualizar, pero aqui esta el capitulo que la verdad me costo un poquito de trabajo, pero espero que les agrade...por el momento estoy de vacaciones y aprovechare para poder subir los capítulos que más pueda, para que no se queden en suspenso, agradezco mucho su paciencia y sus maravillosos reviews que me dan la inspiración para continuar, no dejare de escribir lo prometo!.. ahora mi agradecimiento a

Elizabethshane: ojala te guste este capitulo!

Inusakke24: Si yo creo también que le falto un poco mas de drama a la transformación de Aome, pero eso vendrá para cuando complete su transformación, ya lo veras!.

Dark-yuki: Gracias! y si ami también me hubiera gustado que Inuyasha mee besara a mi!jajajaja

KaterineC: Gracias! a veces la musa se va de vacaciones! jajajaja, pero aquí te dejo este capitulo espero que te guste como los demás, y no sufras con los avances, creo que es más interesante ver que es lo que pasara no?, jijijijijiji.

Y bueno ahora si a leer, espero sus reviews, y tambien agradezco infinitamente a todos y todas aquellas que me leen entre las sombras, ojala y también ustedes me dejen sus comentarios, me ayuda a mejorar!.

CAPITULO XVIII

CORRE Y NO VOLTEES

No me importó nada más, solo quería sentir, sentir esos labios en los míos, esos labios que antes eran cálidos…!ahora quemaban sobre los míos!, deje que mi cuerpo sintiera, y ¡fue tan maravilloso¡ cada roce lo sentía aumentado al 1000 %, nuestras respiraciones se agitaron al grado de la locura, fue cuando repentinamente recordé que no estábamos solos, y él también, nos separamos intentando regular los latidos desbocados de nuestros corazones, gire la cabeza para ver a Kagura, pero ella ya no estaba ahí, se había marchado y se lo agradecí con el alma, hubiera sido demasiado vergonzoso tener que verla después de ese momento tan intimo y mágico que tuve con Inuyasha, gire de nuevo mi cabeza solo para toparme con esa mirada que me sonreía, me tomo de la mano y me ayudo a levantarme.

-Creo que será mejor irnos de aquí, aun no estamos a salvo-

Le sonreí nerviosa y mire a mi alrededor, el bosque ofrecía un aspecto tétrico y por alguna extraña razón sabia que éramos observados, me aferre a su mano y asentí, él me tomo de la cintura y corrió conmigo, mis pies casi no tocaban el piso, pero no me dio miedo, ¡era la sensación más excitante que había vivido!, nos alejamos rumbo al puerto de Nantes, yo era una recién nacida y la eternidad se veía tan incierta, porque ahora yo era una de las rebeldes y sería perseguida, no solo por Seshomaru y su asamblea, sino también por esa horrible criatura, que ahora me cazaría como a un animal.

-¡¿Cómo se te ocurrió atacar sin que yo te lo ordenara?-

La voz de Seshomaru destilaba odio y peligro, sostenía a la criatura por el cuello y por primera vez en su vida Naraku el poderoso bebedor de sangre, sintió miedo, los ojos de Seshomaru centelleaban de odio, de locura y de amor frustrado lo cual combinado era demasiado peligroso y aterrador, Naraku hasta ese instante se dio cuenta del tamaño de su oponente, era peligros, fuerte y lo motivaban sentimientos que hasta ese instante no había sopesado, pero que lo hacían todavía más peligroso que él mismo, supo con certeza del grave error que había cometido al subestimarlo, ya no era aquel joven vampiro inexperto pero fuerte que había conocido en el pasado, ahora tenía ante él al más peligros adversario, así que hizo lo más lógico que le gritaba su instinto de supervivencia… suplicar por su vida.

-¡por favor, lo hice para traerla a tu lado!, ¡perdóname la vida, aun puedo ayudarte!- su voz reflejaba autentico terror.

-¿Cómo piensas hacerlo imbécil?..¡LA HICITE HUIR!- La voz de Seshomaru destilaba un peligroso odio contenido- ¿Cómo la encontraras?, huyo con Inuyasha, con Kagura, con Kouga y él era el único que podría encontrarla rápido, ¿tu maldita criatura como pretendes encontrarla solo?- lo miro de un modo frio y amenazador.

-Le diste el anillo y yo puedo sentirlo- ya no tenía caso ocultarle ese dato a Seshomaru, valía más pelear hoy por su vida y ya después pensaría en cómo hacerse del anillo, pro por el momento lo más importante era salir vivo de esa situación.

Seshomaru lo miro fijamente, y aflojo un poco el agarre del cuello, lo suficiente para que respirara, en su memoria resonaron las palabras de Inuyasha la noche que sello a la criatura en las entrañas de la montaña "el anillo está atado a la esencia de Naraku, si algún día él lo recupera entonces Seshomaru no habrá poder sobre la tierra que lo derrote, el anillo y él jamás deben volver a estar juntos, entiendes, jamás…" La mente de Seshomaru comenzó a sopesar las posibilidades de poder utilizar a Naraku como rastreador, y llegado el momento de que tuviera a Aome y el anillo en sus brazos de nuevo, entonces lo mataría sin piedad, ¡aun había una posibilidad de recuperarla!... soltó bruscamente y este cayó pesadamente al piso, se arrastro lejos de Seshomaru, intentando ponerse a salvo, sabía que cualquier paso en falso terminaría con su vida de un modo prematuro, debía de ser mucho más inteligente que Seshomaru, cuando sintió la mirada de Seshomaru sobre él levanto el rostro y dio un respingo al toparse con esos ojos dorados clavados en él.

-¿donde está ahora?...empieza a hacer tu trabajo escoria, y más te vale que este a salvo, de lo contrario te juro que me suplicaras que te mate.- ese tono bajo y afilado le pusieron los pelos de punta a la criatura, por un instante se sintió tan pequeño al lado de ese vampiro que se sintió idiota.

-sí, ella está a salvo, no están tan lejos- dijo en un tono bajo y se levanto quedando frente a Seshomaru-si nos damos prisa, los encontraremos antes de que salga el sol-

-te sigo- y dio un paso a un lado para que Naraku pasara-y recuerda, si esta herida o no es la misma, tu existencia se acabo-

Naraku solo atino a asentir con la cabeza, y supo que para sobrevivir debía de obedecerlo por mucho que le molestara, debía de ser mucho más rápido que él, debía de llegar antes y cuando tuviera en su poder a la chica y el anillo la balanza se inclinaría a su favor y entonces quien suplicaría por su muerte seria Seshomaru, pero por el momento debía de actuar con cautela, paso de largo y ni siquiera lo miro , sabía que ahora le pisaría los talones pero no por mucho tiempo, cuando salió del mausoleo donde se encontraban cerró los ojos y concentro todos sus sentidos en rastrear el poder de las almas contenidas dentro del anillo y sintió esa corriente que lo llamaba, abrió los ojos y avanzo dos pasos, pero se detuvo en seco, había algo que no estaba bien, algo había cambiado en la esencia de la chica, una punzada de terror lo recorrió, ¡ella ya no era humana!, un escalofrió involuntario le recorrió la espalda, se giro y ahí estaba Seshomaru observándolo fijamente, definitivamente el aura que desprendía ese demente era poderosa y peligrosa, su amor por ella en verdad lo hacía muy peligroso, y supo que si se enteraba antes de que ella ya no era humana, su vida se acabaría en ese instante, debía de pensar como librarse…ese amor lo complicaba todo, pero siempre había una solución y él la encontraría, sin pensarlo dos veces, Naraku salió corriendo hacia las afueras de Saint Malo, el anillo ya había llegado a tierra firme pero no se detendría mucho tiempo, se movería ahora más rápido, acelero el paso y sintió a Seshomaru pisándole los talones, se detuvo en seco al llegar a tierra firme.

-¿porque te detienes engendro?- su molestia era evidente-

-la energía del anillo ha cambiado…-dejo que las palabras flotaran en el aire.

-Inuyasha…-Seshomaru escupió el nombre de su casi hermano con desprecio.

-quizás…- y como si un haz de luz atravesara las tinieblas, llego su oportunidad, todo se daría de un modo sencillo si sabia como mover sus piezas- tu humana… ya no existe…-se quedo en silencio mirándolo, estudio la reacción de sorpresa, pesar, y pudo ver como un gran odio comenzaba a formarse, fue cuando dio la estocada final- ya es inmortal, fue convertida hace poco-

Seshomaru sintió como cada una de esas palabras lo atravesaban como si fuesen pequeñas y filosas dagas…¡su Aome era inmortal!, el odio y la ira se abrieron paso por su garganta y dejo escapar un grito de furia, de odio, de dolor, el cual provoco que instintivamente Naraku se encogiera de miedo, pasaron minutos que para el demonio fueron eternos, intentando sopesar las posibles reacciones de Seshomaru, si lo quería matar, escaparía aunque sabía que aun estaba débil y solo seria alargar más su muerte, así que espero un poco más.

-¿aún puedes encontrarla?-esa voz carecía de toda emoción lo cual le dio más miedo a la criatura.

-sí, aun puedo encontrarla-dijo casi en un susurro.

-pues encuéntrala- no era una petición era una orden, una orden que no debía desobedecer.

Naraku volvió a salir corriendo en dirección del anillo, pero esté ya se movía de nuevo y rápido, acelero el paso, pronto encontraría a la vampira que lo traía, pronto tendría en sus manos el arma para vencer a Seshomaru y aprovecharía su deficiente estado anímico para acabarlo, se acercaba el momento de su victoria y de su venganza, mataría al poderoso rey vampiro sin piedad y a la novicia…bueno con ella jugaría un tiempo y después la mataría también, en cuanto al resto, si eran inteligentes se unirían a él creando un nuevo orden en el mundo tanto vampírico como humano, y si no lo seguían también los mataría.

Ya estaban muy cerca, Naraku podía sentir el poder embriagador de las lamas agitándose dentro del anillo, podía sentir a Seshomaru tras de él, salieron a un pequeño valle, en donde se veía a un pequeño grupo corriendo, no iban tan rápido, la novicia aun no completaba su transformación, debía de beber sangre humana para que sus poderes se fortalecieran, pero eso no llegaría a pasar, Naraku miro de reojo a Seshomaru que observaba fijamente a la recién nacida, sus facciones se suavizaron, pero debía de calmarlo de lo contrario su plan no se concretaría, así que se detuvo.

-dejemos que se sientan más seguros, si salimos ahora, los más poderosos que la cuidan, no dejaran que te acerques a ella y tendrás que matarlos- dijo en tono conciliador el demonio.

-no pienso dejar que se la lleven de mi lado- la desesperación y el odio se mezclaron en un instante

-Seshomaru si ella te ve, huira, o peor aun siendo ya inmortal ella puede acabar con su vida!- su tono era suplicante, si la novicia se quitaba la vida con el anillo puesto, las almas serian liberadas y el poder del anillo moriría con ella, y eso no lo podría permitir.

-¿Qué sugieres, que vea como se llevan a mi Aome?- su voz era de alegría, y urgencia.

-No solo sigámoslos a una distancia prudente y cuando llegue el momento, los emboscamos, tu tomas a la chica y yo los distraeré-

Seshomaru lo miro con desconfianza, no era propio del demonio hacer eso, pero no tenía más remedio que confiar en él, necesitaba recuperarla, volver a tenerla en sus brazos a salvo, así que dejo que el grupo se adentrara en el bosque, los seguirían a una distancia prudente, no confiaba demasiado en Naraku, pero suplan no era del todo descabellado, así que esta vez caminaron deprisa, siguiéndolos, el aroma de ella había cambiado pero seguía siendo dulce, y eso lo volvía loco, quería volver a besarla, quería volver a tenerla entre sus brazos y hacerla suya, dejarle claro al mundo y a ella que él era su único dueño, su único amor.

Mientras tanto Inuyasha seguía sosteniendo a Aome, ella estaba débil, a pesar de hacer sido transformada, aun estaba débil debía de alimentarse, en un instante ella se dejo caer al piso.

-descansemos un momento, estoy agotada, no puedo seguir- dijo jadeando

Los demás se detuvieron y Inuyasha la cargo, para llevarla hasta donde había un árbol y con toda la delicadeza y dulzura de que fue capaz la deposito en el piso y la recargo en el tronco de un árbol.

-descansa un poco, pero tenemos que seguir, nos siguen de cerca, si nos atrapan, no tendremos posibilidad- su tono era de preocupación.

Kouga se acerco, y se sentó junto a Aome, la abrazo y dejo que ella descansara recargada sobre su pecho, la podía sentir débil, debía de beber sangre antes de que no pudiera moverse, siempre para los novicios era difícil la primera noche, debía de conseguirle la sangre que necesitaba, la volvió a dejar sobre el tronco y beso su frente.

-no te preocupes, volveré con lo que necesitas, prometo que no nos tardaremos- su voz sono tan maternal que conmovió a la chica, quien le sonrió.

-gracias Kagura-

-Inuyasha cuídala hasta que Kouga y yo volvamos, no nos tardaremos-

Y dicho esto tomo la mano de Kouga y desaparecieron entre los árboles, Inuyasha se acerco a la chica, que mantenía los ojos cerrados como si durmiera, pudo observa su hermoso rostro que era iluminado por los tenues rayos de la luna, era tan bella y por un momento se sintió impotente de no haber podido protegerla de ese engendro, se sentó a su lado y ella se deslizo hasta quedar recargada en su hombro, podía sentir los débiles latidos de su corazón, en verdad ella estaba débil, tenía que ayudarla de algún modo a que aguantara hasta que Kagura y Kouga regresaran, así que la abrazo y la acostó de modo que su cabeza quedara recargada en sus piernas, se descubrió su brazo y con sus colmillos se hizo un corte profundo y perfecto, sus sangre comenzó a brotar y lo acerco a la boca de la chica, quien al sentir correr el liquido en su boca la abrió y tomo el brazo para beber, ese instante fue tan intimo, que solo atino a sonreír, poco a poco ella abrió los ojos y lo miro fijamente, pudo sentir como volvía a la vida, con un movimiento se levanto pero sin soltarlo, ya había bebido suficiente para poder continuar, y lamio la herida la cual se cerró rápido, él le sonrió y dejo que lo abrazara, se quedaron en silencio un instante, nada importaba, solo ellos, él la apretó contra su pecho, era increíble el parecido que tenia con ella, y solo Dios sabia el porqué, pero no lo cuestionaba, quizás era que le daban una segunda oportunidad para ser feliz.

Podía sentir la respiración calmada de Inuyasha rozar mi cabeza, perro los latidos de su corazón lo delataban, estaba nervioso, así que deje que me abrazara un poco más, pero tenía yo mucha curiosidad sobre un tema en particular, y era ese pasado, esa mujer por la cual Inuyasha odiaba tanto a Seshomaru, no pude soportarlo más.

-Ahora si me puedes contar...- le dije en voz baja

-Aome, es una historia triste, no me gusta recordarla...- su voz sono triste, dolorosamente triste

-Quizás si me lo cuentas, podrás continuar tu vida... y darte cuenta de lo que te estás perdiendo.-

-¿de qué me estoy perdiendo?- pregunto intrigado

-de enamorarte de nuevo...- dije casi en un susurro

-¿de ti?- me miro a los ojos y me sonroje, se había dado cuenta, pero no logre contestar, el anillo en mi pecho se calentó de un modo peligroso y supe que no solo Seshomaru podía hacer que el anillo me avisara de su presencia, sino también Naraku lo hacía, me levante de un salto y lo arrastre conmigo, pero Naraku fue más rápido esta vez y logro tomarme del cabello.

-solo quiero el anillo princesa, solo eso y... tu vida- su voz era terriblemente fría y amenazadora.

No logre moverme tan rápido, aun me sentía débil, pero logre ver que Seshomaru sostenía a Inuyasha del cuello, y me dio terror, fue como si volviera a vivir la misma escena con Hoyo.

-¡no, por favor Seshomaru no lo lastimes!- mi grito los tomo a todos por sorpresa, el rostro de Seshomaru se suavizo un poco, pero el agarre de la criatura se volvía más fuerte.

-me iré contigo, lo prometo, solo no lo lastimes, por favor!- suplique de nuevo.

-¡No Aome, si vuelves con él, será tu condena!- grito Inuyasha y aprovechando que Seshomaru estaba distraído, lo golpeo en la mandíbula, lanzándolo por el aire a unos metros lejos, un árbol detuvo su trayectoria, partiéndolo a la mitad, vi todo en cámara lenta, fue cuando quise correr con Inuyasha que recordé que la criatura me sostenía, me gire y lo vi a los ojos, él estaba sonriendo, su mano rápidamente se cerró sobre la cadena de donde colgaba el anillo, en un instante mi cerebro proceso la información y cerré mi mano sobre el anillo, sentí como quemaba pero no cedí, la criatura salió volando por los aires, llevándose solo la cadena, el anillo lo tenía en mi mano, mi desesperación fue en aumento, ¡los dos vampiros más poderosos estaban ahí!, y ni Inuyasha ni yo tendríamos opción, sentí los brazos de Inuyasha rodearme para protegerme, Seshomaru caminaba de prisa hacia nosotros al igual que la criatura, que me miraba con odio, cerré los ojos y me abrace más a Inuyasha, por un momento mi deseo de estar lejos fue tan fuerte que sentí como el piso se movía, un vacio se apodero de mi cuerpo pero no solté a Inuyasha, dos segundo después sentí de nuevo el piso bajo mis pies y caí, sentí el peso del cuerpo de Inuyasha sobre mí, cuando volví a abrir los ojos, había nieve, mucha nieve, me sin soltarlo, mire a todos lados, hasta que lo vi a los ojos, los cuales reflejaban sorpresa y asombro.

-¿Cómo hiciste eso Aome?

-¿Cómo hice qué?- la sorpresa estaba reflejada en mi rostro

-no sabes qué hiciste?- ahora la sorpresa estaba en él

-no…dónde estamos?-mi confusión estaba ya casi rayando en la angustia.

-pues en verdad no sé, pero nos sacaste de ese bosque, nos salvaste la vida!-

Inuyasha no me soltó y comenzó a caminar arrastrándome con él, no sabía que había pasado, y su cara seria no me tranquilizaba en absoluto, él intuyo mi consternación, y suavizo sus facciones.

-creo mi querida Aome, que nos hiciste viajar a otro lugar, ¡fue como un salto!- dijo casi eufórico-lo había escuchado antes pero jamás lo creí posible!, los antiguos druidas, tenían esa habilidad, de poder moverse de un lugar a otro solo con pensarlo, es algo que aun no entiendo del todo, pero creo que tú tienes ese don!- y sonrió

Mi cara debió ser todo un poema a la confusión, porque me miro y se rio.

-¿quieres decir que volamos?-

-no mi niña, digamos que fue como abrir una puerta y salir a otro lugar-

-¿Cómo?-

-no lo sé, pero lo averiguaremos, por lo pronto, estamos a salvo-

Seguimos caminando y llegamos a un pequeño valle, donde había unas cuantas cabañas, a pesar de estar rodeados de nieve, yo no sentía frio, Inuyasha se paró en seco y soltó una risa divertida.

-Aome, ¡nos trajiste a Rusia!-

Mire las casas y lo mire de nuevo.

-¿Qué?..Pero ¿cómo?-

-no lo sé, pero gracias-

Y sin más me beso, deje de pensar, deje de preocuparme y me deje ir en ese beso, ya se aclararía todo, por ahora, lo único importante era que estábamos a salvo y lejos, aún en mi mano sentía el anillo, era tiempo de correr y dejar atrás todo.

CONTINUARA...

Avance.

-¿cuando dejaras de perseguirme?- le grite desesperada

-cuando entiendas que te amo y que tu lugar es conmigo- dijo con desesperación

-Seshomaru...yo ya no te amo- le solté con toda la frialdad de que fui capaz, vi su rostro crisparse de dolor, me arrepentí en el instante pero ya lo había dicho, me miro fijamente y sus ojos dorados se volvieron fríos y crueles.

-si no eres mía, no seras para nadie- me quede muda de asombro, di unos pasos hacia atrás tratando de poner mas distancia entre él y yo, y supe que lo decía en serio, cerré los ojos y desaparecí de nuevo, pude escuchar a lo lejos su grito de frustración ahora no tenia opción, debía matarlo antes de que el me matara a mi...