> > > Cap 12: Travesía por el Cuarto Elemento. > > >
No sabía que hora del día era… el cielo estaba muy oscuro y no permitía que los rayos del sol atravesaran a la tierra, y lo peor es que sabía perfectamente el motivo de esa oscuridad… todo era culpa de Dark Matter…
- No me gusta esta oscuridad – pensaba observando el cielo flotando en medio del mar.
Hace más de una hora que se había zambullido en el mar de Dream Land con la esperanza de encontrar con rapidez el penúltimo cristal, pero sus esperanzas se vieron rápidamente alejadas… se había sumergido una y otra vez, había repetido tantas veces este proceso que ya había perdido la cuenta…
Se sentía frustrado, por más que buscaba no lograba encontrar nada… aunque pensándolo mejor, el hecho de que no hallara nada era bastante compresible, después de todo ¿Qué era lo que estaba buscando exactamente?... sabía que era lo que quería encontrar… pero dudaba mucho que encontrara milagrosamente el cristal del agua sumergido en el fondo del mar, completamente abandonado… habían muy pocas probabilidades de que eso sucediera, tomando en cuenta lo inmenso que era el mar de Dream Land.
- Si no encuentro ese cristal… - pensaba mientras registraba el fondo con la mirada - …busca el cristal del agua en lo más profundo del océano… - pensó repitiendo mentalmente ese fragmento del verso.
¿Qué querrían decir exactamente las palabras "en lo más profundo del océano", por más que medito acerca de la respuesta, nunca logro encontrarla…
Ya había nadado durante horas, por lo que se encontraba agotado y lo peor era que solo ahora se había percatado de un pequeño detalle… ¡ estaba perdido en medio del mar! … ¿Cómo podría volver a tierra?... bueno por ahora prefirió solo concentrase en resolver una incógnita… y esa era, por supuesto… ¿Dónde se encontraría el cristal?... después de todo no le serviría de nada encontrar tierra firme si no poseía el cristal…
- ¿Qué voy ha hacer ahora? – pensó preocupándose aún más al ponerse a mediar que tampoco le serviría de nada encontrar el cristal si no podía volver.
Aunque esos pensamientos rondaran por su mente tenía muy claro que debía seguir adelante, si se rendía ahora sus amigos permanecerían en ese sueño eterno en el que los había suspendido el maligno ser que robaba los sueños de los seres vivientes, Nightmare… y si eso sucedía volvería a estar solo…
Los habitantes de Dream Land eran su única familia, no conocía otro mundo que este y a pesar de que había descubierto, no hace mucho, parte de su pasado, no recordaba nada de su vida anterior… en esos momentos proteger a Dream Land, su hogar… y salvar a sus amigos, su familia, era su único propósito claro y por ello no perdería las esperanzas ni mucho menos se rendiría.
Nuevamente volvió a sumergirse, buceo por unos cuantos minutos hasta que el oxigeno le comenzara a escasear y fue justo en el momento cuando emprendía el descenso cuando vio algo que llamo su atención, en el fondo a unos quince metros de donde él se encontraba logró divisar una extraña formación rocosa con una estrecha entrada que despedía una fuerte luz.
- ¿Qué es eso? – fue lo primero que le vino a la mente cuando vio lo que parecía ser una cueva en el fondo del mar.
No pudo seguir analizándola por más tiempo, ni mucho menos pudo acercarse hasta ella, ya casi se le había agotado por completo el oxigeno u necesitaba con urgencia de ese preciado gas… luego de tomar nuevamente una gran bocanada de aire volvió a sumergirse en busca de esa misteriosa cueva que había visto.
La diviso de inmediato, aunque eso era bastante lógico, ya que la extraña formación rocosa además de ser enormes y muy llamativos por su aspecto irregular, los alrededores estaban completamente vacíos, no había ni una criatura ni alga que creciera cerca, era como si misteriosamente todo hubiera desparecido o aún más, era como si esa cueva hubiera aparecido repentinamente o había emergido de lo más profundo de la tierra y había acabado con todo lo que se encontraba en sus cercanías.
Buceo con rapidez hasta la entrada de la cueva y sin pensarlo dos veces atravesó la estrecha abertura rocosa, por suerte su cuerpo era lo suficientemente pequeño como para atravesar sin ningún problema. Siguió el camino sin retroceder ni vacilar en ningún momento, esperaba llegar hasta el origen de la luz antes de que no pudiera retener más a respiración, tenía la extraña certeza que al llegar hasta el final la cueva no estaría repleta de agua.
No se percato en el momento en que ya había terminado de atravesar el estrecho túnel, y sin poder evitarlo cayo por una especie de cascada hacía un no muy profundo lago subterráneo, por alguna razón el agua nunca llenaba la cueva y el nivel del agua de la poza se mantenía constante, lo más seguro es que por alguna otro sector de la cueva esta saliera hacía el mar, mientras que por el otro agujero entraba constantemente el agua.
- Este lugar es increíble – pensó observando vislumbrado las paredes de la cueva, estas estaban repletas de cristales relucientes de múltiples colores.
Nado hasta acercarse a una de la paredes y con aguda de los múltiples cristales comenzó a escalar la irregular pared, a lo lejos había visto otro agujero, lo más seguro es que lo llevara a otra "sala" de la cueva. Cundo al fin logro alcanzarlo paso a través de el sin el menor cuidado.
Al llegar al otro lado observo el cuarto al que había accedido, se trataba de una sala circular muy iluminada, llena de cristales y piedras preciosas, de alguna grieta en la paredes accedían pequeños rayos de luz, que al chocar contra los múltiples cristales reflejaban la luz, y de esta manera toda la habitación quedaba iluminada por una gran cantidad de rayos multicolores.
Kirby se sentía como si se encontrara dentro de un verdadero arco iris, la visión era hermosa, ago que nunca se hubiera imaginado y como era lo más seguro, nunca volvería a ver.
- Definitivamente esta cueva es muy misteriosa… tal vez en alguna parte de este lugar se encuentre escondido el cristal del agua – pensó mientras caminaba con precaución, abalanzo hacía una de las partes circulares de la habitación.
Si sus ojos no lo estaban engañando, en esa pared había un cristal particularmente extraño, este era muy opaco y no reflejaba la luz como lo había todos los demás, tal vez había sido solo una casualidad haberlo notado, ya que con el gran espectáculo luminoso que había en la habitación era difícil ver algo con claridad.
Cuando al fin estuvo frente al cristal, lo toco con delicadeza sintiendo su áspera textura, empujo un poco de el y de inmediato parte de la pared desapareció como si se hubiera tratado de una ilusión y Kirby pudo avanzar hacía un nuevo cuarto.
Para su sorpresa, este era completamente diferente a los anteriores, las paredes también estaban cubiertas de pequeños cristales transparentes, pero cuando se acerco un poco más logró notar que esta vez no se trataba de ningún tipo de mineral si no que se trataba de agua congelada que tapizaba todo el cuarto, sobre el techo una gran cantidad de estalactitas transparentes pendían del techo como si se trataran de filosos puñales de hielo de las que goteaban pequeñas gotas de agua.
- Increíble – pensó kirby aún inmóvil observando con más detenimiento las paredes.
No lo había notado antes, pero las paredes también mostraban formas irregulares, algunas se asemejaban a cosas que a había visto antes… al fin después de unos cuantos minutos decidió avanzar por deslumbrantes pasillos con fascinantes paredes esculpidas por las filtraciones de la caverna.
Claro que Kirby creyó que el trayecto sería completamente tranquilo y sin el menor contratiempo, pero cuando empezó a moverse las estalactitas del techo comenzaron a vibrar amenazantes, Kirby había detectado estas vibraciones sin ninguna dificultad, ya que al hacerlo provocaban un peculiar y agudo sonido que recorría la caverna a ecos.
- Esto no me gusta nada… será mejor que comience a correr – pensó al tiempo que intentaba correr lo mejor que podía intentando que el resbaladizo piso no le jugara una mala pasada.
Lo que kirby no sabía es que es que el agudo sonido producido por la vibración de las estalactitas era una advertencia para todo le que se atreviera a atravesar la caverna, y como la advertencia no había sido tomada en cuenta de el techo los puñales de hielo comenzaron a hacer chocando y rompiéndose en mil pedazos contra el suelo congelado al no acertar en su Branco que se desplazaba con gran agilidad o mejor dicho que se deslizaba con gran habilidad.
- Si una de esas cosas me alcanza quedare igual que una brocheta – dijo mentalmente imaginándose su final.
Pero para suerte de el pequeño guerrero su gran habilidad para deslizarse había salvado su vida, no sabía como pero ninguna de las estalactitas había caído sobre él y al fin había llegado al final de la cueva sin el menor rasguño, había sobrevivido al primer obstáculo, pero no sabía cuantos peligros y trampas podrían estar esperándolo.
Aunque… no tuvo que esperar demasiado para verse envuelto en un nuevo problema, al cuarto donde había accedido era habitado por una familia de diez criaturas todas idénticas, solo podían diferenciarse por el tamaño, los más grandes seguramente eran los mayores… a primera vista parecían inofensivos, tenían cuerpos redondos, pequeños y de textura extraña como si se tratara de caucho color verde agua y brillante, no tenían boca pero si poseían dos alargados ojos que mantenían cerrados todo le tiempo y sobre la parte superior del cuerpo dos chispas de tamaño considerable estaban a la vista.
Kirby se acerco con cautela, pero al instante fue detectado por una de la criaturas de inmediato comenzó el alboroto y lo que antes eran pacificas criaturas que saltaban de un lado a otro con chispas en la cabeza, ahora se habían transformado en extraños y peligrosos monstruitos que saltaban y despedían un pequeño campo de electricidad perfectamente visible a su alrededor.
- Tal vez si no me mueva se olviden de mi presencia – pensó Kirby algo esperanzado, retrocediendo hasta quedar atrapado contra la pared.
Observo como las criaturas se acercaban lentamente a el dando saltos y despidiendo campos eléctricos de alto voltaje, definitivamente esta era una preocupante situación… ellos no solo le ganaban en numero sino que tenían en su poder un arma que podía llegar a ser mortal, Kirby sabía perfectamente que la electricidad era muy peligrosa, sino que también sabía que si la descarga no era lo suficientemente fuerte como para matarlo de un solo golpe, la muerte sería lenta y dolorosa por continuas y pequeñas descargas eléctricas.
Hasta ahora había logrado superar todos los obstáculos que se atravesaban en su camino, pero ahora… ahora no estaba seguro de si podría lograrlo… estaba en peligro y lo sabía, lo sabía tan bien como el hecho de que los pequeños monstruos se acercaran a el con miradas de pocos amigos… tenía que pensaren algo, y rápido.
Continuara…
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Al fin el siguiente capitulo del fic, lamento mucho la tardanza, pero tenía toda la inspiración y no encontraba el nombre de un monstruo que fuera de hielo, a si que al final me rendí y decidí cambiar esa parte y en su lugar puse a los pequeños chispotes XDD, tiernos pero peligrosos… o.o me pregunto si Kivi lograra salir ileso de todo esto… n.n seguro que si, el es un guerrero y buscara la forma de salir de este aprieto.
Antes de despedirme quiero agradecer el review dejado por Blackirby non, y también agradezco a todos los que leen este fic… y espero que disculpen mi demora… prometo que el siguiente capitulo estar muy pronto.
