La historia es mia, los personajes, no todos, son de SM
Hola chicas, por aqui nuevamente, espero que les guste... :)
-que te pasa? Esta blanca nena.- me abrazo.
-Alice- respire- Alice esta con Jasper… allí- señale con mi dedo la puerta entre abierta. El hizo amago de acercarse y le tome del brazo- no, no quiero que veas a mi hermana y más en esas condiciones, mejor ven vámonos.- lo arrastre al cuarto de invitados para que el tomara una ducha allí.
-ponte cómodo, iré a buscar lo que resta de mi ropa- sentí mis ojos llenarse de lagrimas.
-cariño? Porque lloras?, es algo malo lo que estaba pasando allí? Porque voy y le rompo la cara a Jasper- se levanto furioso.
-no, no Edward no pasa nada es que… es que creo que mi niña ya no es la inocente que creía o que pensaba.- estaba casi histérica, aunque sé que eso es normal para mí era difícil ver a mi dulce hermanita así.
-ellos estaban… teniendo relaciones?- abrió los ojos y yo asentí.- oh amor, eso es tan normal, es la edad, y además no te preocupes que imagino que los conoces a ambos pero sé que tienes que tener esa charla sino es que la tuvieron ya.- acaricio mi mejilla y me sentí mucho mejor.
-sí, es cierto- suspire- ahora tenemos que hablar como dos hermanas- amigas mayores, tendré que llevarla a planificar, no se… algo tengo que hacer.- Edward se acerco a mi beso mis labios castamente y me abrazo. Me sentía tan bien en sus brazos, encajábamos a la perfección.
-tranquila cariño, todo saldrá bien, ustedes se llevan muy bien y se quieren que es lo que importa, lo que tengas que decirle ella lo entenderá.- aun con los ojos cerrados solo asentí
-bien- me separe de su cuerpo- ahora ve quítate ese olor a cloro que yo me tengo que ir.
-oye, no sabía que olía feo- hizo un puchero de lo más tierno y lo bese mordiendo su labio inferior
-no Ed., bobito no es eso, tu siempre hueles rico, porque hueles a ti.- le di mi sonrisa más sexy y cálida, me apretó a su pecho y nos besamos más profundo- ya déjame anda- le di una palmada en su trasero y el salto por la sorpresa, yo hui del cuarto.
-esta me la cobro Isabella- lo escuche a lo lejos
En casa deje mis cosas en mi walking Closet, ya mañana Nana sacaría la ropa mojada y todo, ahora no tenia cabeza más que para la conversación que tendría con Alice ahora. Me encamine a su habitación, toque su puerta levemente. Eso fue un shock ya que nunca le tocaba la puerta pero ahora creo que ella necesitaba la privacidad o que se yo.
-pasa- ella grito desde dentro, yo pase tímidamente, la vi sentada sobre su cama tecleando en su laptop.- ah, eres tu Bells,- frunció el ceño- desde cuando tocas mi puerta?
-desde que… -bufe- Alice tenemos cosas que hablar- su rostro se puso serio y asintió
-hice algo malo?, te juro que me he hecho todos mis deberes y…- la detuve con mi mano
-no, no es eso-suspire- vamos a sentarnos bien- ella dejo su laptop de lado y se sentó, yo igual hice lo mismo- Alice, ayer vi algo, que aunque me dejo impactada sabia muy en el fondo que pasaría- ella se quedo pasmada y supe enseguida que sabía de lo que hablaba.
Bajo su cabeza a su regazo y movió sus manos, clara señal de nervios- Bella te juro que…-
-NO!- la interrumpió- déjame hablar si?- tome sus manos entre las mías para que me pusiera atención- mírame Alice,- sus ojos estaban llorosos- amor, no llores, no tienes porque – le sonríe maternalmente- no te puedo negar que eso me dejo histérica, que me puse mal, pero entiendo que ya era hora, aunque para entrar en el ámbito del sexo no hay edad ni tiempo yo sabía que algún día eso pasaría, tampoco quería enterarme de esta forma…- la mire recriminatoriamente por no contarme sus cosas, ella bajo su cabeza avergonzada- pero nada en esta vida es planeado- le acaricie su mejilla y ella me miro tan dulce y tan triste que me estrujo el corazón.
-de verdad, no sé cómo empezar, pero te juro por mama Bella que yo te iba a contar, es que no sabía cómo contarte, como acercarme a ti y decirte esas cosas- estaba roja como manzana – mira esto- me enseño la pantalla de su laptop, allí rezaba la siguiente frase "como decirle a tu hermana que ya tienes relaciones con tu novio?" yo abrí mis ojos y no pude evitar reírme por lo que leí- eso estaba buscando hace un rato, no te rías tonta que muero de vergüenza- y era verdad, se veía en su carita de ángel que estaba avergonzada.
-ya tranquila amor, no importa- bese el tope de su cabeza y la atraje a mi pecho- pero, todo fue con tu consentimiento verdad?, Jasper no te forzó a nada?- ella se levanto de mi regazo de golpe
-NO!, no Bella, el… él es lo más dulce que pueda imaginar una mujer- su mirada soñadora lo decía todo, y eso me hacia feliz- todo lo que hicimos fue con puro consentimiento de los dos.
-me alegra escuchar eso Allie- volví a atraerla a mi regazo y acaricie sus cabellos negros acomodando sus puntitas locas- pero sabes algo nena? Se cuidaron?- ella se tenso y yo me asuste.
-bueno… si, el usaba condón – comenzó a sollozar- puedo estar embarazada? Oh por Dios- tapo su boca y la sentía temblar, al levante y le limpie sus lágrimas-
Hey, hey calma Alice Swan, eso no es una posibilidad, si se cuidaron está bien- ella respiro un poco mas aliviada- pero necesitamos ir al ginecólogo amor- ella hizo una mueca de desagrado- si créeme yo tampoco quería cuando me toco ir. Pero es necesario, no solo por un embarazo sino hay que hacerte el Papanicolaou por posible cáncer y todo eso, además de las infecciones, tú sabes. –Asintió- y para planificarte también-
-supongo – se encogió de hombros- has la cita, iremos cuando quieras.- le sonreí, estaba feliz por ella y por este nuevo paso de las dos- pero por favor Bella, no le digas a Nana, ya sabes como es.
-oh Alice si tú supieras…- ella se levanto de la cama y movió su pie con su mano en la cintura, esta era mi Alice-
-ahora me dices eso, que hace días me tenias que decir y me evadiste?- bufe, ni modo seriamos sincera las dos no?
Y así le conté todo lo que paso cuando Nana nos encontró a mí y a Edward aquella vez ella se rio y luego lloro con el relato de su vida. Duramos un rato mas hablando hasta que decidí que ya era hora de dormir, ya mañana tocaba trabajo y ella ir a inscribirse a su universidad.
Desde aquel día habían pasado relativamente un mes, todo en mi vida iba tan bien, que hasta un poco de miedito daba, recordar el día en que lleve a Alice al Ginecólogo no tiene nombre, esa niña hizo un berrinche que bueno, y más la vergüenza que paso al ser su primera vez. Juro que no volvería a tener relaciones, ja! Ni ella se lo creía eso, después de darle la confianza solo andaba diciéndome por joderme que se iba a hacer cositas sucias con Jazz y que yo no.
Porque si señores estaba sola en el jodido Estados Unidos, Edward nuevamente se fue a Londres, estaba que me carcomía la cabeza queriendo saber lo que pasaba con él, se que algo estaba mal y que le estaba atormentando pero no me decía nada. Solo que no me preocupara que él estaba ya resolviendo su problema.
Yo no me involucraba ni le daba a demostrar mi molestia, ya que si él no tiene la suficiente confianza de contarme sus cosas, yo no era quien para molestarlo. No éramos exactamente novios, bueno si lo éramos aunque él no me lo haya pedido ya eso no se usa según mi hermana y Rose así que aun peor si era de esa forma porque coño no me decía que pasaba?
Me subía por las paredes excitada y necesitada de él, lo extrañaba demasiado, hablábamos todas las noches y en el día también, me arrullaba y me decía que pronto volvería. Mientras tanto yo en mi empresa trataba de llevar todo en su rumbo.
Estaba frente a mi ordenador en la oficina leyendo un par de correos cuando Rose entro como alma que lleva el diablo.
-que pasa Rose?- ella estaba furiosa y algo pálida.
-Bella, hay un problema, mierda pero grande- ahora fui yo la que se puso pálida, respire profundo.
-estaba revisando uno de los informes del departamento de financiera y vi algo que no me gusto, me puse a revisarlos minuciosamente, pensaba que era un error, pero no Bella. Joder están faltando un millón de dólares de la cuenta empresarial.
Sentí mis piernas flaquear y me senté, esto no podía estar pasándome a mí. MIERDA un millón? El puto Sr. Thomas se las iba a ver conmigo.
-y lo importante es que querían como tapar baches, que nadie se diera cuenta pero, dentro de esta rubia cabellera hay un puto cerebro- y era cierto, se había graduado en la mejor universidad como contable internacional, no por nada la tenía allí.
-gracias Rose, haz el favor de llamar al magnífico Sr. Thomas que hoy ardera Troya.
-ya estoy harta de este tipo, encontró la tuza de su culo- aunque en otra ocasión eso me hubiera dado risa, este no era el momento, no hoy, no cuando estaba necesitada de un buen sexo con mi novio y sumamente frustrada.
-anda Rose, vamos a salir de esto.- ella salió de mi oficina y yo me pare frente al ventanal de mi oficina, Dios Papa como te extraño en este momento, como me gustaría estar contigo para acabar con la gente que quiere hacernos daño. No era la primera vez que ese tipo me hacia una, pero ya eso era todo.
A los pocos minutos entro él, como todo un puto Dios que se creía que era, por poco y hago una arcada metiendo mi dedo en la boca pero esa no era la forma de tratar con esta clase de gente.
-y ahora que se le ofrece a la gran señora de todo este imperio?- lo mire despectivamente pero me puse mi ropa de perra en el trabajo y acabar con esto de una vez.
-claro Thomas, toma asiento que pronto sabrás que se le ofrece a la dueña de todo esto- lo imite abriendo mis brazos abarcando todo. El me miro subiendo una ceja pero se sentó.
Le puse los papeles delante – que es esto?- me reí
-usted debe saberlo mejor que yo ya que esos papeles son los que usted mismo prepara para mí no cree?- se removió incomodo en su asiento.
-si claro, por supuesto- quiso hacer como que lo sabía, idiota- pero a lo que me refiero es porque me los muestra nuevamente si como sabe yo los hago
-vamos a dejarnos de Rodeos Thomas, aquí hay errores, errores MILLONARIOS! Y quiero que me los aclares, simple- ya que estaba parada con mis brazos en mi escritorio me senté en mi asiento de cuero negro y me estire poniendo mi pose de que yo era la que mandaba.
-no creo que haya ningún error, todo está normal y la empresa tiene sus ganancias más que las demás, sigue siendo numero uno.
-en eso tiene toda la razón pero si se fija,- busque la pagina en la que Rose me había indicado- aquí, hay algo que no cuadra- lo oí tragar seco, te atrape hijo de Puta.
-debió leerlos mal, todo está en orden como le digo Isabella, no entiendo a que viene esto.-me puse de pie furiosa.
-mira- tome mi nariz entre mis dedos tratando de calmarme- tengo suficientes pruebas y buscare mas para saber que usted y no sé si hay alguien más involucrado me están estafando bien?- él se puso pálido pero cambio la postura con su cara altanera.
-usted está mal, todo está en orden como le dije, no busque cosas donde no hay por qué se va arrepentir- esto era el colmo.
-oh el grandioso Gerente financiero me está amenazando?, lo tomare como eso, ahora lárguese de aquí.
El se puso de pie saliendo a trompicones de la oficina antes de cerrar de un portazo lo oí decir "Perra".
No te preocupes que esta "perra" te hará pagar y en la cárcel. Suspire y trate de ver cómo resolver este problema, tenía que conseguir pruebas que lo incriminaran para poder sacarlo de aquí. Hablaría con Edward ya que él es abogado y me asesoraría, jamás había pasado por esto.
Parece que toda la carga de extrañar a Edward, este problema que se me venía encima y el que mi papa me hacia mas falta que nunca, sus consejos, el que el ya tuviera en sus manos la solución de todo esto sin que nos afectara a las mujeres de su vida.
Recordarlo, solo me quedaba eso, el era mi héroe, mi primer amor, mi todo.
Flash Back
El día estaba hermoso, Alice y yo nos habíamos despertado temprano, una sorpresa nos esperaba a ambas. Bajamos corriendo las escaleras con mi hermana pisándole los talones, ella era tan pequeña, solo 3 años, me pare y la espere para ayudarla, tampoco quería que se lastimara sino no podríamos jugar juntas.
-Belli, rápido abre la puerta- reclamo Alice, su voz era tan linda, melodiosa y dulce,
-ya va, sshh no hagas ruidos que papa y mama y se van a despertar- ella hizo una "o" con su pequeña boca y puso un dedo en sus labios en signo de silencio.
Al pasar la puerta de cristal la cual abrí con un poco de esfuerzo, nos quedamos asombradas. Frente a nosotras estaba todo lo que una niña deseaba. Un castillo de princesa enorme, pintado de rosado y blanco. Con dos torres y la cual tenía una ventana, la puerta era tal como del castillo donde estaba la Bella durmiente encerrada, grande sostenida por dos cadenas y frente a ella un camino de piedras blancas.
Alice y yo nos miramos, sonreímos y corrimos al castillo. Quedamos a la puerta y este tenía un botón que al presionarlo esta bajaba lentamente. Unas manitas me sujetaron fuerte, baje la vista y allí estaba mi Allie con carita de asustada.
-no te gusta?- ella asintió- entonces que pasa princesa Blanca nieves?- ella sonrió, habíamos decido que ella seria blanca nieves por su pelo corto, eran casi iguales. Y yo por supuesto, era Bella, de la Bella y la Bestia, por mi Cabello chocolate igual al de ella.
-me da un poco de miedo, y si dentro hay algún lobo malo o la Bestia?- reí por sus ocurrencias.
-no pasa nada, este hermoso castillo lo hizo nuestro Papi, así que no pasara nada, vamos- le di la mano la cual tomo y entramos en el castillo. Era todo un cuento de hadas, había una salita con 4 sillitas y una mesa con tazas de té. Nos sentamos curioseando todo a nuestro alrededor.
Alice empezaba a alejarse de mí y la busque con la mirada- Bella! Mira, mira- fui donde la escuchaba y la vi subiendo un pequeño pasadizo con escalones, la seguí y al llegar a la cima entre risas encontramos dos puertas. Cada una rezaba Princesa Bella y Princesa Blanca Nieves.
-que dice allí Bells?- ella señalo con su dedito
-Dice Princesa Bella- ella frunció el seño.
-y no hay para mí?- sus ojitos estaban ya brillosos
-si boba si allí lo dice míralo- ahí volvió a sonreír con sus brillantes dientitos. Y corrió al pequeño cuarto. Yo también hice lo mismo en el mío.
Había un pequeño mueble y muchos juguetes dentro. Estaba tan feliz pero lo que me llamo a la atención es ver encima de una caja rosada un vestido que yo ya conocía. Lo tome con mis manitas y era exactamente lo que pensaba, jadee asombrada un hermoso vestido amarillo con pequeños brillantitos, era el vestido exacto de la princesa Bella.
Me quite mi pijama a la velocidad de la luz y me metí en mi vestido y di muchas vueltas viéndolo volar. Corriendo a donde estaba vino Alice con el vestido de Blanca nieves también. Abrimos los ojos de par en par encantadas con el vestido de la otra dimos más vueltas riéndonos, éramos felices. Al mirar a la ventana descubrí que era un tobogán que llegaba de nuevo abajo.
-Blanca nieves vamos a lanzarnos.- ella retrocedí, era tan miedosa- ven, que yo te agarrare abajo.
-Bella no, te vas a caer, lo siento aquí- se señalo el corazón con su dedo- ven vamos a jugar abajo.
-eres una miedosa- rodé los ojos y me lance.
Comencé a bajar pero el tobogán estaba temblando, pensaba que era parte del juego pero no, el tobogán se despego dejándome caer a la arena fuertemente. Chille de dolor.
-BELLAAAAAAAA!- grito Alice.
-Au, auu me dueleee, Mamiii- mis alaridos eran dolorosos estaba en una posición que no sabia descifrar, solo sentía mi brazo debajo de mí y mi cabeza dando vueltas.
-Papi, ayuda, auxilio.- Nana salió de la nada corriendo hacia nosotras.
-oh mi amor, que te paso, mi bebe.- Nana sollozaba tratando de levantarme. Al momento vi a mi papi correr hacia mí.
-Princesa, mi nena, oh Dios…- me tomo en brazos y al levantarme grite fuertemente, mi brazo estaba en una posición tan extraña.
-Papi, au, auu, me duele, me voy a morir- lloraba a mares sobre la camisa de mi papa.
-sshh, sshh tranquila mi amor, papa te salvara, - me arrullaba en sus brazos, besando mi frente.- Marcel por favor avísale a René que llevare a Bella al hospital.
-NOO Papiii mi castillo, se rompió, arréglalo primero- la cosa era ser inocente, me preocupaba mas por mi castillo desboronado y no por mi brazo que estaba lleno de sangre y roto.
-nena, papa te comprara otro castillo para jugar con Alice pero ahora debemos irnos.- me llevaba dentro de la casa camino al garaje donde tenía su auto.- Sam vamos.
Al momento Sam entraba en el auto y luego mi papi también conmigo en brazos, me acomodo en su regazo mientras yo seguía llorando y lamentándome por mi brazo y mi castillo hecho trizas.
-Papi, no me dejes- mi hermanita venia corriendo con lágrimas en los ojos. Ella también era la debilidad de mi papi, con sus ojitos lo hipnotizaba.-
-chiquita, tengo que cuidar de tu hermana, sabes que te amo también verdad?- ella asentía- entonces quédate aquí con mama para que ella no se ponga a llorar también, cuídala que está un poco enfermita- ella asintió con mas ahínco- puedes con la misión nena?
-SIII!- se subió al auto y le dio un beso a papa- te quiero Bella- beso mi frente- te sanaras prontito. Promise- me enseño su meñique, eso era para sellar nuestra promesa. Como puede le di el mío de mi brazo bueno y lo juntamos.
En el camino iba llorando porque los movimientos del auto me hacían dolor. Y más lloraba porque tenía que ir al doctor malo que me pondría una inyección. ODIABA las inyecciones.
-Papi, no quiero que me puyen- lo miraba triste, no lo quería.
-tranquila amor, papi estará contigo siempre pequeña. Siempre te salvara y te cuidara de todo….
Fin Flash Back
Lloraba desconsoladamente en mi escritorio, aquel que una vez fue de ese hombre que amo tanto.
-Papi,, porque no estás aquí cuando te necesito?- hablaba para mi mientras mis lagrimas caían por mis mejillas.
-oh amiga, que paso?- Rose estaba abrazándome, yo con mi cabeza en su vientre- nena? Te hizo algo el hijo de puta ese? Voy a matarlo- rugió llena de rabia. Esa era mi amiga, la amaba.
-no Rose, es que… extraño a Papa, el hubiera arreglado esto, el supiera qué hacer… y yo estoy tan perdida- la miraba y ella con sus ojos también medio cristalinos me daba una mirada dulce, limpio mis lagrimas con sus dedos y me beso dulcemente en la mejilla.
-oh nena, es normal que piensen en Charlie, pero sabes que él está en tu corazón, el te dio la fuerza, la dejo contigo antes de irte porque sabía de lo que eras capaz, tu heredaste la fortaleza de él. Yo te escuche perfectamente desde afuera, eras toda una guerrera, los pelos se me pusieron de punta, porque cuando hablabas pensaba que era tu padre que estaba allí metiéndole un palo por el culo a Thomas y no tú.
Yo reí porque muy en el fondo sabia que ella no mentía, Rose nunca decía nada para que el otro se sintiera mejor con mentiras, decía las cosas por que las sentía.
-gracias Amiga- me puse de pie y limpie las lagrimas que me quedaban- creo que iré a retocarme, no pueden ver los demás a la Perra de Isabella Swan destrozada.- ella asintió y sonrió.
-te espero afuera, vamos a comer en algún sitio lindo hoy- me guiño un ojo salió moviendo sus caderas
Llegue por inercia al baño, retoque mi maquillaje luego de echarme agua en la cara y cuello para refrescarme. Ya lista tome mis cosas y salí con Rose a comer.
Eran las 6 de la tarde ya, terminaba de firmar unos contratos nuevos de personal cuando mi celular me saco de mi concentración. Era desconocido así que me extraño.
-Hola?- conteste
-Amor, como estas?- mi corazón comenzó a latir rápido por escuchar su voz.
-wow hasta que por fin te acuerdas de mí- hice un puchero más tonto porque él no lo podía ver.
-oh nena, lo siento- su voz estaba extraña, apagada.
-estas bien?-
-yo- suspiro- no se… amor te necesito mucho ahora- esa fue mi alarma.
-Edward, dime que pasa ya me estoy poniendo nerviosa.- le dije casi gritándole.
-tranquila nena, solo espero que sepas entenderme y comprender todo sin juzgarme antes.- ok aquí había un gran problema.
-está bien, pero donde estas?-
-estoy en el aeropuerto, podrías venir por mi? – eso se me hizo extraño, el siempre viene en taxi a su casa- sé que es extraño pero necesito que vengas por mi solo… solo no puedo.- ni que leyera mentes.
-bien, espérame allí, ya salgo- colgué y comencé a recoger mis cosas- Rose me voy
-hey pero por qué no me esperas?- me frunció el seño
-perdón Rose, pero algo está pasando con Edward y tengo que ir por el al aeropuerto. Luego te cuento amiga te quiero.
Salí del edificio casi corriendo hacia mi auto, emprendí el camino a donde estaba mi hombre, estaba preocupada, para que el me pidiera que fuera por él y además que me necesitara de esa forma… despeje mi mente y seguí conduciendo.
Busque un lugar donde estacionarme, al salir me mire en el cristal mi aspecto, me veía normal. Me encogí de hombros y emprendí camino a la entrada. A lo lejos cerca de la cafetería, estaba despalda, su cabello cobrizo era inconfundible, y esa espalda que en la que clavaba mis uñas al hacer el amor salvaje. Solo de recordarlo me ponía caliente.
-Edward, aquí estoy- como si fuera cámara lenta él se giro, allí algo no encajaba, sobre sus brazos estaba una pequeña niña, con cabellos igual a los de Edward que le llegaban a los hombros en forma de rulos en las puntas, pero con ojos azules, mejillas sonrosadas, era hermosa. Pero un frio comenzó a recorrer por mi espalda, no podía ser.- quien… quien es ella?- le pregunte nerviosa.
-Bella- suspiro, mientras veía a la bebe enroscar con sus manitas el cuello de Edward y se acomodaba luego de dar un bostezo con su pequeña boca.- ella es mi hija.
wow, wow, wow! aqui comienza un pequeño giro a nuestra historia... a ver si ahora si se animan a comentar. Mchas gracias a todas las que me estan siguiendo, ya pasamos los 1,200 views y estoy muy muy feliz, gracias a todas!
IZA gracias por tu Review! te contesto por aqui porque no puedo mandarte el directo.
nada chicas, espero que les haya gustado, nos leemos luego!
Raynee*-
